Underground Waterway.

Las "Twin Watchtower" fueron creadas para mantener vigilados los alrededores del castillo para evitar cualquier tipo de ataque. Sin embargo, bajo riesgo de un ataque o intercepción por parte del enemigo, aquellos que se encontrasen montando guardia en aquellas torres necesitaban una manera de poder llegar al castillo a informar de un ataque de manera segura.

¿Qué fue lo que se hiso? Se creó un túnel subterráneo secreto. Debajo de una de las torres, un camino varios metros por debajo del suelo que conectaba directamente con el desagüe del castillo. De esta manera los vigilantes podían llegar al castillo de informar de manera segura sin que el enemigo se enterase. Sin embargo con el pasar de los años el lugar simplemente dejo de funcionar, dejo de usarse y fue abandonado. Y aquel túnel secreto fue olvidado, actualmente solo un par de personas conocían sobre su existencia.

Nuestro grupo de héroes se encontraban recorriendo aquel oscuro y olvidado pasadizo secreto sumido en oscuridad a ya varios metros bajo tierra. Elsword iba adelante, con Aisha y Rena aferradas a sus prendas, la maga se mostraba temerosa, pero la elfa solo mantenía una sonrisa relajada en su rostro. Flotando delante de ellos e iluminando el camino una pequeña esfera de llamas avanzaba con ellos, controlada por Aisha, claramente.

Detrás de ellos tres les seguía el herrero de la ciudad de Elder, Lenphad. El hombre fornido vigilaba los alrededores con seriedad, atento y una mano lista para tomar su espada que colgaba en su cintura en caso de algún ataque.

Luke y Amelia seguían a los demás al último pero sin alejarse demasiado, ya que en la oscuridad que se encontraban y sin conocer el túnel por sí mismos, no querían perderse. Luke se mostraba atento, algunos sonidos parecidos a pisadas llegaban a sus oídos, pero no sabía si era paranoia o si realmente estaba escuchando algo. Amelia le seguía de cerca, temblorosa y con su báculo sujeto con ambas manos, mirando a todos lados con nervios y clara inquietud.

Ya habían pasado algunos minutos desde que se habían adentrado en este oscuro túnel. Durante su recorrido se habían topado con algunas ratas e insectos, pero nada fuera de lo normal. Gracias a que la maga proveniente del sur de Lurensia uso magia para iluminar el camino, el recorrido fue más sencillo, pero llegados a un punto ella extinguió la flama que iluminaba su camino debido a que ya no era necesaria.

Sorprendentemente habían llegado a una zona en la que todo se encontraba iluminado por algunos bombillos en las paredes. Miraron con atención, percatándose de como ante ellos se extendía un largo e inmenso pasillo lleno de tuberías en las paredes y techos, los cuales por cierto eran bastante altos. Parecía que finalmente habían logrado alcanzar el desagüe del castillo, ahora solo quedaba seguirlo hasta encontrar la salida.

Ya con mejor iluminación y más seguridad debido a lo espacioso que era este lugar, el grupo continúo su recorrido sin ningún problema. Mientras avanzaban pudieron percatarse de como a los lados había pasillos oscuros y estrechos que decidieron no investigar por falta de necesidad, no parecía que llevaran a ningún lado honestamente, así que prefirieron evitarlos a toda costa.

También pudieron percatarse de enormes tubos a los costados y algunos que salían desde el suelo, pero solo estaban ahí, por lo que no les dieron mucha importancia y continuaron caminando a través del lugar.

Y entonces…

CLICK

"¿Click?" dijo Elsword bajando la mirada

El joven espadachín de cabellera escarlata bajo la mirada y pudo percatarse de como debajo suyo había un par de orificios en el suelo. Una especie de mecanismo pudo escucharse y sus ojos se abrieron enormemente. Respondiendo al peligro por instinto, se inclinó violentamente hacia atrás.

Esquivando milagrosamente un par de afiladas y gruesas barras de madera que habían salido a partir de aquellos orificios en el suelo y que amenazaban con a travesarle. Las había esquivado de milagro, y debido al peligroso movimiento que había echo había caído de espaldas al suelo, tumbando sin querer a sus dos compañeras y alarmando a sus otros compañeros.

"¿Pero que dem…?" dijo Elsword confundido

"¿Una trampa?" dijo Aisha sorprendida igualmente

Mientras ellos se ponían de pie confundidos, un particular sonido parecido al de mecanismos siendo activados o poleas pudo escucharse por los alrededores. Lenphad paseo la mirada por el techo siguiendo el sonido, notando como a su lado había un pasillo oscuro y era de donde provenía uno de los tantos sonidos.

Y de la nada un grueso y enorme tronco de árbol salió desde la oscuridad de aquel pasillo impulsado por una cuerda que le columpio con fuerza y velocidad directamente hacia donde el herrero. Lenphad se sorprendió debido al sorpresivo ataque, encarando el tronco con determinación.

¡PUUUUM!

El impacto fue poderoso, más sin embargo Lenphad había sido capaz de detener sin dificultad el tronco al sujetarle con ambas manos, solo arrastrando los pies algunos pasos. Sus músculos estaban tensados y el mostraba una sonrisa divertida en su rostro, tomo la espada en su cadera y corto los cables que sostenían el tronco para que este callera al suelo.

Entonces Amelia pudo escuchar un sonido parecido a un susurro justo a su lado, miro a la pared percatándose de una especie de tubo con rejillas de metal en él y que era de donde el susurro parecía provenir. Le miro curiosa y antes de poder darse cuenta, el tubo le disparo una fuerte y ardiente nube de vapor directamente al rostro.

Ella cerro los ojos por la sorpresa, pero lejos de sentir dolor por las quemaduras del vapor, sintió como fue jalada con fuerza y cuando abrió los ojos se vio en los brazos de su compañero Luke, quien había respondido audazmente halándole y alejándole del peligro.

"M-Muchas gracias, Luke" agradeció Amelia suspirando con alivio

"Ni lo menciones" dijo Luke sonriendo suavemente "Sin embargo, este lugar…"

Rápidamente todos se reunieron para poder afrontar cualquier cosa que les atacara. Sin embargo no pasó nada, solo el sonido de distintos mecanismos activándose podía escucharse en aquel lugar. Y de la nada, el sonido se detuvo, lo cual confundido bastante a todos, sin embargo cuando bajaron la guardia rápidamente sucedió.

Vapor comenzó a salir de los tubos en paredes, suelo y techo, del suelo en distintos lugares comenzaron a salir afiladas y gruesas barras de madera, de los pasillos estrechos troncos enormes comenzaron a salir columpiándose de adelante hacia atrás.

Ante ellos el camino por ese desagüe se llenó completamente de trampas por todos lados.

"¡Este lugar esta infestado de trampas!" pensaron todos al unísono con sus rostros de color azul

Pensaron en regresar y volver después, pero cuando miraron hacia atrás pudieron notar que el camino que ya habían recorrido igualmente se encontraba infestado de trampas. No sabían por qué, pero debido a que todas las trampas se habían activado en este momento, no importaba a donde decidieran ir, habría trampas. Solo pudieron suspirar resignados, regresar ahora sería un sin-sentido considerando que también había trampas, por lo tanto y con mucho cuidado, decidieron continuar con su camino.

Durante su recorrido por aquel drenaje se vieron en la necesidad de desactivar muchas de las trampas con las que se habían topado conforme continuaban avanzando, una estrategia pensada para que en caso de que algo llegase a suceder, pudieran escapar lo mas rápido posible sin necesidad de preocuparse por las trampas.

Tras varios minutos de recorrido por aquellos pasadizos secretos, ya habían desmantelado un buen número de trampas y se habían adentrado bastante en el drenaje. Hasta ahora no se habían encontrado con nada, salvo algunos insectos y ratas de gran tamaño, pero parecía que tal y como habían esperado, este lugar se encontraba abandonado.

"Saben chicos, he estado pensando algo…" la maga proveniente del sur de Lurensia, Aisha, de la nada rompió el silencio durante el recorrido con la mano en el mentón "Si Banthus robo el fragmento de "El" en Ruben bajo las ordenes de Lord Wally, eso significa que a partir de ahora no estaremos enfrentando únicamente bandidos, sino que también vamos a enfrentarnos a…"

Interrumpiendo abruptamente a la maga de cabellos violetas, una veloz flecha con punta de metal afilada se le aproximo con gran velocidad amenazando con impactarle. Sin embargo, el joven espadachín de cabellos escarlatas reacciono al instante, colocando su enorme arma delante de la maga y generando que la flecha impactase en el cuerpo de su arma.

¡CLANG!

La flecha choco contra la espada y reboto hacia el suelo, lo cual género que inmediatamente todos los presentes se pusieran en guardia. Aisha agradeció al pelirrojo con un gesto e inmediatamente alzo la mirada, enfocando y dibujando una falsa sonrisa en su rostro al percatarse de quienes habían sido sus atacantes.

Varios metros delante de ellos un grupo compuesto de bandidos y guardias de la ciudad de Elder comenzaban a aproximárseles con espadas, dagas, arcos y ballestas. De igual manera más bandidos y guardias comenzaron a salir de los estrechos pasillos de los costados detrás del grupo, quedando rodeados de enemigos en cuestión de segundos.

"A partir de ahora estaremos enfrentando a los guardias de Lord Wally igualmente, eh…" termino Aisha con una gota de sudor escurriendo por su mejilla, invocando su báculo a partir de un destello y colocándose detrás del pelirrojo "Mi magia está muy limitada debido a lo estrecho del pasadizo, no podre usar hechizos muy fuertes, ten cuidado, Elsword"

"No te preocupes por ello" Rena se unió a su compañera con su arco en mano, sonriendo suavemente "Nosotras te daremos soporte"

"Entendido" asintió el pelirrojo sonriendo y poniéndose en guardia

"Nosotros nos encargaremos de la retaguardia" informo Lenphad desenvainando su espada con rapidez, tomando su postura

"Hagamos esto, Amelia" dijo Luke tomando su arma de igual manera, colocándose al lado del herrero para ayudarle

"S-Si" asintió la maga de Elder tomando su báculo con ambas manos

Una vez todos se prepararon para entrar en combate los bandidos y guardias que les rodearon inmediatamente fueron a su encuentro contra estos, mientras que algunos se quedaban en la retaguardia y disparaban flechas hacia los muchachos.

Elsword dibujo una sonrisa y apretando la empuñadura de su espada salió disparado velozmente hacia sus enemigos con la velocidad digna de un relámpago.


Twin Watchtower.

En el bosque que se encontraba rodeando aquellas dos enormes y abandonadas torres de vigilancia, la situación era calmada. Un pequeño arroyo fluía con naturalidad, algunos animales paseaban por los alrededores y el cantar de los pájaros surcando el espacioso cielo azul podía escucharse perfectamente, una situación pacífica.

¡CLANG! ¡CLANG!

El sonido de metal chocando provenía del interior del complejo de árboles, chispas volaban por distintos lugares de aquel bosque, cortes aparecían de la nada en algunos árboles y viento soplaba como consecuencia de distintos y fuertes impactos entre algo, mas sin embargo, en aquel lugar no podía apreciarse absolutamente nada.

¡CLANG!

Nuevamente el impacto entre algo genero chispas y una suave corriente de viento, las chispas iluminaron brevemente la oscuridad que las hojas de los arboles le brindaban al complejo de árboles. Y de la nada, la figura de una persona comenzó a materializarse a partir de la nada cerca de un árbol.

La persona que apareció de la nada no había sido nadie menos que Luichel, la dueña de la tienda de accesorios de Elder. Un corte en su mejilla derecha escurría algo de sangre, sin embargo no parecía ser nada grave, sus brazos y piernas mostraban algunos rasguños y golpes de igual manera, pero nada de qué preocuparse. Mas sin embargo sus prendas se encontraban rasgadas por todos lados.

Luichel respiraba de manera agitada, claramente cansada. Miro sus prendas rasgadas y con una mano limpio la sangre que escurría por el corte en su mejilla, rio brevemente por su estado e inmediatamente se puso en guardia, sujetando con fuerza una daga en su mano derecha y observando los alrededores con una expresión seria, usando el filo del arma para ver sus espaldas.

"Te has vuelto lenta, Luichel"

Una voz grave resonó en el lugar a partir de la nada, lo cual alarmo a la mujer. Inmediatamente después de eso, una silueta oscurecida se materializo ante Luichel, suspendida en el aire de cabeza y con unos ojos rojos brillantes, la cual solo apareció para lanzar dos veloces y pequeñas dagas de metal y desapareció instantáneamente después.

Luichel admiro las dagas aproximándosele con una expresión seria y con un movimiento veloz impacto ambas dagas con su arma, generando que estas girasen hasta caer y encajarse en el suelo. Inmediatamente después la mujer giro su cuerpo hacia a un lado para esquivar otro par de dagas que habían salido de la nada, las cuales se incrustaron en el tronco del árbol.

Tras haber esquivado las dagas, Luichel alzo la mirada rápidamente, percatándose de una daga peligrosamente cerca de ella y aproximándosele muy rápidamente. Estaba demasiado cerca como para esquivarla, sin embargo, la mujer simplemente afilo la mirada, apretó la empuñadura de su daga y con un corte ascendente desde abajo impacto el arma que amenazaba con impactarle.

¡SLASH!

¡CLANG!

El impacto entre ambos filos genero un sonido metálico y chispas, más sin embargo la daga que se le aproximaba fue desviada con fuerza hacia el cielo, girando incontables veces para después se atrapada por Luichel, quien dibujo una sonrisa en su rostro.

"Y tu por otro lado te has vuelto más hábil, Tobu"

La mujer arrojo la pequeña daga con simpleza hacia un lugar que se encontraba algunos metros delante de ella. La daga voló por los aires unos segundos y antes de caer al suelo se detuvo de golpe e inmediatamente después de eso una silueta comenzó a materializarse a partir de la nada y una nube oscura con ojos rojos surgió del suelo, para después revelarse como un bandido varón, quien atrapo la daga con la mano y una expresión seria adornando su rostro, observando a la mujer a través de los ojos rojos de aquella mascara que poseía.

"Je…" Tobu rió de manera irónica, colocando la pequeña daga en su cinturón "Me pregunto acerca de eso…"

"¿Mmm?" Luichel tomo una postura neutral, llevándose una mano a la cadera despreocupadamente "¿Por qué?"

"Desde aquel día en que dejaste de ser bandida, me jure a mí mismo que haría todo lo que fuera necesario para poder superarte. Por esa razón me empeñe únicamente en pulir mis propias habilidades de pelea y sigilo, todo con el objetivo de ser mejor que tu" expuso Tobu con una expresión seria, mirando su propia mano y formando un puño. Alzando la mirada, mirando a la mujer a través de aquellos ojos rojos de su máscara "Tú por otro lado te retiraste, dejaste de entrenar y te convertiste en la dueña de una tienda. Al igual que el acero, las habilidades se oxidan con el tiempo"

"Tienes razón, ha pasado mucho desde la última vez que pelee" dijo Luichel con un tono divertido, abriendo y cerrando su mano repetidas veces "Estoy algo oxidada…"

"Y aun así, yo…"

Lo que sucedió a continuación fue casi como en cámara lenta para Luichel. La mujer pudo percatarse de como aquel hombre temblaba y apretaba los puños mientras mantenía la mirada baja, eso la confundió. Se mantuvo mirándole unos instantes, pero antes de poder reaccionar sus propios instintos le advirtieron del peligro, pero antes de poder hacer nada, ya era tarde.

Sin que pudiera darse cuenta, con la velocidad misma de un relámpago, tan rápido que Luichel no pudo reaccionar, Tobu había acortado la distancia entre ella y él, dejando solo una estela de energía detrás suyo y una nube de polvo en el lugar donde antes se encontraba. Ataco sin piedad y velocidad el cuello de la mujer, arrastrándole violentamente hacia atrás e impactándole contra el árbol con fuerza bruta. Todo en un instante.

Tobu miraba con una expresión seria a la mujer ante él, ahora a su merced con la espalda en aquel árbol. Su daga apenas centímetros por cortar el cuello de ella, temblando, pero no porque él hubiese dudado o querido detenerse apropósito, sino porque la daga de Luichel se encontraba deteniendo el avance del arma del bandido y ambos forcejeaban desgastando ambos filos.

En contra de todo pronóstico, la dueña de la tienda de accesorios había sido capaz de bloquear aquel veloz y brutal ataque de alguna manera. Ella alzo la mirada, dibujando una sonrisa forzada en sus labios mientras sudaba con nervios, ante la mirada frustrada del hombre que la mantenía contra aquel árbol.

Luichel miro al rostro de aquel hombre con normalidad, apreciando a través de aquellos orbes rojos en la máscara los ojos reales de Tobu. Pudo ver como este mordía su labio inferior mientras temblaba y pudo ver como a través de la máscara y deslizándose por sus mejillas, lagrimas comenzaron a caer.

"Tobu…" dijo Luichel sorprendida

"¿Por qué?" cuestiono Tobu con una voz quebrada, acercando un poco su rostro a la mujer "Yo…he entrenado durante todos estos años, me he vuelto más fuerte. Y aun así yo…sigo siendo incapaz de matarte"

Al escuchar aquellas palabras Luichel mostro una expresión dolida, sus ojos brillaron y una abrumadora sensación dolorosa arraso con su pecho, por poco comienza a llorar. Ella comprendía que estaba sucediendo, no eran lágrimas de tristeza, sino de frustración, enojo, rabia. Trato de alzar su mano para limpiarle las lágrimas pero se detuvo, no podía hacerlo. Se contuvo, porque sabía que muy en el fondo, no tenía derecho de hacerlo, quería, pero no podía hacerlo. Porque desde un inicio…había sido ella quien lo había abandonado, no él.

Lo tenía tan cerca que las lágrimas de él caían sobre su propio rostro y aun así parecía tan distante, como si incluso si extendiera su mano no pudiera ser capaz de alcanzarle. Tan cerca…pero a la vez tan lejos.

"Tobu…yo…" Tomando valor, Luichel hablo y trato de alcanzar con su mano al bandido

Inesperadamente Tobu simplemente comenzó a desaparecer a partir de la nada y cuando la mano de Luichel estaba por tocarlo, ya había desaparecido por completo. Ella miro los alrededores y entonces pudo verlo apareciendo a unos metros de ella, con los brazos cruzados y ya ambas dagas en su cinturón, la suya y la que le había prestado a la mujer para su "duelo".

"¡Tobu!" exclamo Luichel avanzando un paso "¡Aun no es demasiado tarde para ti! ¡Si lo deseas, aun puedes…!"

"¿Dejar de ser un bandido?" interrumpió Tobu con seriedad "Lo siento pero eso es imposible"

"¡No es verdad! ¡Yo soy la prueba de ello! ¡Yo pude cambiar! ¡Entonces tú también…!"

Sin decir una sola palabra Tobu simplemente observo a la mujer ante sus ojos, su expresión desesperada y su tembloroso cuerpo, temerosa y asustada, pero no de él, sino de otra cosa.

"Tobu…por favor…" rogo Luichel avanzando otro paso, comenzando a llorar con dolor "Si quisieras tú también podrías…"

"Lo siento, Luichel" interrumpió Tobu con una voz suave, dibujando una sonrisa en sus labios "Pero ya es demasiado tarde, he llegado al punto sin retorno"

Ante sus palabras la mujer trato nuevamente de avanzar, pero sabía que si lo hacia él le atacaría, apretó los puños y bajo la mirada, retrocediendo y mordiéndose el labio mientras temblaba con gran frustración.

"Bueno, suficiente de esto. He visto lo que quería ver…" dijo Tobu mientras comenzaba a desvanecerse lentamente ante la mirada de la mujer "Matarte ahora mismo no me traería nada de satisfacción, así que te dejare ir por esta ocasión. Solamente recuerda mis palabras…"

"¿Tobu?"

"La próxima vez que nos encontremos no me contendré e iré hacia ti con intención de matarte, será nuestro último encuentro, Luichel. Y espero que para ese momento… finalmente te hayas decidido a matarme"

Ante aquellas palabras Luichel simplemente no pudo soportar más y comenzó a llorar de manera desconsolada e incontrolable ante los ojos serios de aquel hombre que continuaba desapareciendo lentamente. La observo en silencio unos instantes, dibujando una sonrisa suave en sus labios.

"He visto lo que quería ver y he devuelto lo que quería devolver…" expuso Tobu mientras desaparecía completamente "Ya no tengo nada que hacer aquí…"

Esas palabras generaron sorpresa en la mujer que rápidamente alzo la mirada, pero para cuando lo hizo el hombre había desaparecido por completo del lugar. Ella miro los alrededores, pero solo árboles y silencio pudo encontrar, parecía que realmente se había ido de ahí.

Bajo la mirada y entonces pudo percatarse de como algo se encontraba alrededor de su muñeca, algo que no estaba ahí anteriormente. Levanto su mano a la altura de su rostro, percatándose de que se trataba de una larga correa con algo sujeto a ella, un collar que sostenía un pequeño pedazo de lo que parecía ser una joya.

Al ver el collar la mujer abrió los ojos enormemente y se tambaleo hacia atrás, recargando la espalda en el árbol donde anteriormente el bandido le había estrellado, deslizándose hasta quedar sentada, presionando fuertemente aquel collar contra su pecho mientras lloraba.

Aquella joya…no tenía ningún valor monetario, de hecho, ella mejor que nadie sabía que ni siquiera era una piedra preciosa, era solo un pedazo de vidrio pintado sin valor alguno. Sin embargo, para ella tenía muchísimo más valor sentimental que cualquier otra cosa.

Después de todo…ese collar había sido el primer y último regalo que Tobu le había hecho.


Underground Waterway.

Mientras tanto.

En el interior de aquel pasadizo secreto las cosas ya se encontraban un poco…movidas.

Justo después de haberse encontrado con aquel grupo de bandidos y guardias de Elder, las cosas se habían vuelto más complicadas. Como si no fuera lo suficientemente molesto y difícil a travesar un drenaje infestado de trampas, ahora tenían que lidiar con un montón de guardias y bandidos que parecían no tener fin y continuaban apareciendo ante ellos como oleadas. Surgiendo de los pasillos laterales, por enfrente y por detrás, aparecían ante ellos en todas las direcciones, lo cual por supuesto complico su avance por aquel pasadizo secreto.

¡SLASH! ¡CLANG!

La enorme espada del joven espadachín de cabellera escarlata impacto poderosamente contra el arma de uno de los guardias, arrancándosela de las manos y mandándola a volar hacia a un lado, para seguidamente impactar una fuerte estocada directamente en su estómago. Los guardias, a diferencia de los bandidos, portaban armaduras de metal duro y cotas de malla de acero debajo de ellas, por lo tanto normalmente esta clase de ataques no supondrían un problema, mucho menos considerando que la espada de aquel chico no tenía filo alguno.

Sin embargo, el objetivo de ese ataque no era a travesar, sino simplemente golpear. Aquel muchacho poseía una fuerza física por demás superior a los demás, casi sobre-humana, forjada a través de arduo entrenamiento, por lo tanto, pese a que la armadura absorbía la mayor parte del impacto, la fuerza imbuida en los ataques de ese chico era más que suficiente como para causar suficiente daño en la armadura como para aboyarla y generar la suficiente potencia de impacto como para dejarles fuera de combate.

La maga de cabellera violeta junto a la hermosa elfa de cabellos verdes apoyaban al espadachín desde unos metros de distancia. Claramente debido a lo estrecho del pasadizo ambas se encontraban muy limitadas, ya que la mayor parte de sus ataques cubrían un área bastante amplia, por lo que se estaban conteniendo y usando solo hechizos cuya área de activación fuese especifica o muy pequeña.

Aisha no tenía problemas, era una maga experta, un prodigio según sus propias palabras, y aunque ciertamente contenerse y bajar la intensidad de sus hechizos debido al lugar donde estaban era una molestia para ella, no tenía problema. Ella podía encargarse de los bandidos y guardias de dos maneras, ya sea usando [Lightning Bolt] para impactar a los guardias, que debido a que usaban armaduras de metal no era necesario atacar más de una vez, ya que el metal conduce la electricidad bastante bien y era más que suficiente como para dejarles fuera de combate. Otro método más…practico, era directamente usar [Teleport] para atacarles por sorpresa y propinarles un golpe directamente en el yelmo con su báculo, y aunque ciertamente la maga no poseía una fuerza física ridícula como su compañero, imbuyendo su arma con mana causaba un impacto lo suficientemente fuerte como para noquearlos al instante.

Rena era una especialista en combate a larga distancia, por lo tanto la situación actual le resultaba complicada, pelear en un espacio tan reducido como lo era un drenaje, con enemigos por todos lados y compañeros enfrentándoles no le daban un gran margen para apuntar, sin embargo no tenía problemas tampoco. Ella era una elfa, físicamente hablando era más fuerte que un hombre adulto promedio pese a ser mujer, por lo tanto ella lidiaba con los bandidos aproximándoseles velozmente, haciendo uso de sus poderosas piernas para acortar la distancia rápidamente y propinarles poderosas patadas al cuerpo. Nuevamente la armadura de los guardias absorbía la mayor parte del impacto, pero la fuerza era más que suficiente como para mandarles a volar, impactando contras las paredes o el mismo suelo, quedando fuera de combate. Los bandidos serían los que sufrirían más, puesto que ellos recibían estos ataques sin protección alguna.

El herrero de la ciudad de Elder no siempre se había dedicado a ello, durante su juventud había sido un reconocido mercenario, por lo tanto no era tan extraño al combate. Ciertamente sus habilidades se habían deteriorado con el tiempo, y aunque ciertamente practicaba debes en cuando con las armas que el mismo fabricaba, no era ni de lejos la mitad de lo bueno que alguna vez fue, sin embargo, su nivel actual era más que suficiente para lidiar con un par de bandidos novatos y guardias fanfarrones, eso pensaba. Su espada era relativamente normal, ni muy grande, ni muy pesada, solo normal, pero su habilidad, aunque deteriorada, era muy superior a la de los bandidos, y aunque los guardias poseían entrenamiento de combate avanzado, tampoco resultaban una molestia para él.

El dúo de aventureros que habían venido como apoyo para la misión tampoco tenía bastantes problemas. Amelia no era una especialista en combate, su fuerte era el apoyo, por lo tanto ella se mantenía en la retaguardia junto a Aisha, lanzando hechizos de apoyo hacia su compañero, Luke. El muchacho, el más joven en terminar el entrenamiento de Elder, enfrentaban bandidos y guardias por igual, moviéndose velozmente para esquivar y atacar, con su cuerpo cubierto por un sutil y fino manto de energía color azul celeste claro, lo cual representaba el efecto del hechizo [Speed] sobre él, un hechizo que otorgaba momentáneamente un aumento en la velocidad de la persona.

Sin embargo Luke carecía de la fuerza sobre-humana de Elsword y Rena, y no tenía tanta fortaleza física como Lenphad para generar impactos tan fuertes como para dejarles fuera de combate. Por lo tanto él tenía que recurrir a otra estrategia a la que él y su compañera ya estaban acostumbrados. Usando el hechizo [Speed] sobre él, usaba su velocidad aumentada para esquivar los ataques de los bandidos y poder colocarse detrás de los guardias, de quienes debían encargarse primero por ser los únicos portadores de armaduras y por lo tanto los más duros de derrotar.

Una vez este lograba colocarse detrás de los guardias, preparaba su ataque y esperaba unos instantes. En ese momento su compañera, Amelia, recitaba entonces el hechizo de [Stregthening], cambiando el color del manto de energía alrededor del cuerpo de Luke a un tono naranja intenso, este hechizo otorgaba un aumento en la fuerza física de la persona, por lo tanto bajo los efectos de este hechizo Luke conseguía momentáneamente la fuerza suficiente para conseguir un impacto lo suficientemente poderoso como para poder derrotar a los guardias sin problemas.

Después de unos minutos finalmente habían podido acabar con la enorme oleada de bandidos que los había atacado de repente y prosiguieron a continuar con su recorrido, pero era complicado. Conforme más se adentraban en aquel pasadizo tenían que estar más alerta, no sabían de donde podía venir una trampa o cuando y donde podrían ser atacados por los guardias y bandidos, por lo tanto preferían ir lento y con la guardia bien alta para poder responder a cualquier cosa que les atacara.

¡SLASH!

"Esto se está volviendo molesto…" quejo Elsword justo después de cortar los barrotes con puntas afiladas de una de las tantas trampas que había en el suelo

"Y que lo digas…" apoyo Luke rascándose la nuca, girándose hacia su compañera "¿Cómo te encuentras, Amelia?"

"Estoy bien, los hechizos de apoyo no requieren mucho mana, así que estoy bien" respondió la chica caminando detrás de él, aunque algo cautelosa de los alrededores

"Ya veo…"

"Aunque estoy sorprendida, no pensé que el señor Lenphad pudiera pelear tan bien" revelo Rena con una sonrisa alegre

"¡Hmph! No me subestimes, cuando era joven era un mercenario muy famoso de Elder" expuso el herrero de Elder con el pecho bien inflado, golpeándose con el puño y echando aire por la nariz "Trabaje muchas veces junto a la milicia de Elder, buenos tiempos"

"Ya veo, así que por eso sabes usar la espada tan bien…"

"Aunque estoy algo oxidado, ya no soy lo que era antes"

"¿Qué hay de ti, Elsword?" la maga hablo mirando al espadachín que guiaba la exploración, quien solo le dirigió la mirada por encima del hombro "¿Estas bien?"

"Claro, esto no es nada" respondió Elsword con normalidad, girando la mirada hacia adelante con seriedad "Sin embargo, tengo un mal presentimiento. Desde hace un rato siento la presencia de algo, pero no puedo saber de dónde viene…"

"¿Otro ataque de bandidos y guardias?" pregunto Luke llevándose la mano hacia la empuñadura de su espada ubicada en su cinturón

"No lo sé, sin embargo, se siente diferente de un bandido, es más…"

Interrumpiendo al muchacho, sus dos compañeras le pasaron por ambos lados, poniéndose delante de este y caminando frente a él. El pelirrojo ladeo la cabeza, confundido, solo para ver cómo estas le miraban por encima del hombro con normalidad.

"¿No hay de qué preocuparse, no?" dijo Aisha sin problemas

"Ya pensaremos en algo cuando pase…" agrego Rena con una sonrisa "¿No es eso lo que siempre dices?"

Elsword simplemente suspiro brevemente ante las palabras de ellas y rasco su nuca para sonreír suavemente. Sus demás acompañantes sonrieron de igual manera por la confianza de esas chicas y sin ningún problema continuaron recorriendo aquel pasadizo secreto.

Sin embargo durante su recorrido el joven espadachín no dejaba de pensar en ello, esa extraña sensación que le incomodaba, aun podía sentirla siguiéndoles, acechándoles, pero no sabía de dónde. No era lo mismo que con los bandidos, era una sensación más fuerte, más intensa y violenta, casi como una…bestia.

Aisha y Rena caminaban adelante del muchacho mientras discutían cosas ajenas a la misión, las charlas de chicas eran una de las cosas en las que Elsword prefería no meterse. Lenphad mantenía la guardia alta al igual que Luke y Amelia en la retaguardia. Elsword estaba en el centro del grupo con una expresión seria en su rostro y con la guardia alta igualmente, alerta ante cualquier cosa que pudiera pasar.

Sin darse cuenta la maga y la elfa pasaron al lado de un pasillo lateral, de los muchos que había por este lugar, sin embargo este pasillo era inusualmente más amplio que los demás, sin embargo ellas no le prestaron atención y ni le dirigieron la mirada. Sin embargo su compañero, a unos pasos detrás de ellas sintió como todo su cuerpo le advertía del peligro con una fuerte sacudida y una oleada de energía, la reacción natural del cuerpo ante el peligro. Estaban en peligro…pero no él, sino ellas.

Lo siguiente sucedió casi en cámara lenta.

Aisha y Rena recorrían el pasadizo sin prestar atención a nada en particular, acostumbraban charlar sobre cosas ajenas a la situación para calmar la tensión. Sin embargo inesperadamente sintieron la sensación de que algo las empujaba por la espalda y estas comenzaron a caer hacia adelante. Estas se giraron durante su caída con una expresión confundida y pudieron percatarse de que su compañero de cabellera escarlata se encontraba ahí con sus dos brazos extendidos, indicando que había sido él quien las había empujado.

Pudieron ver en los ojos del pelirrojo la preocupación y su expresión indicaba que había realizado ese movimiento de manera desesperada, lo cual les confundió aún más. Pudieron ver como este giraba la mirada hacia aquel pasillo lateral, giraba la parte superior de su cuerpo y trato de alcanzar su arma con su mano, sin embargo, se llama "tratar" precisamente por qué no fue capaz de hacerlo.

Inmediatamente después de eso los ojos de ambas chicas se abrieron ampliamente con enorme sorpresa y estupefacción, ante sus ojos pudieron ver como una enorme garra de color negro azabache salía desde aquel pasillo, tomando violentamente al pelirrojo y alzándole del suelo, seguido de una enorme silueta oscurecida. Las chicas y los demás presentes se sorprendieron hartamente, había sido demasiado rápido. Para cuando estas tocaron el suelo y habían asimilado todo, solo fueron capaces de articular una sola palabra:

"¡Elsword!"

Las voces de sus compañeros gritando su nombre apenas pudieron llegar a sus oídos, debido a que cuando reacciono, ya había sido demasiado tarde. Antes de darse cuenta se encontraba a si mismo aprisionado en la garra de un enorme animal de tonalidad oscura, trato de zafarse, pero la fuerza de agarre de aquel animal era tremenda. Y para cuando estaba por intentar algo más…

¡PUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUMMMMMMMMMMMMMMMMMM!

El enorme animal le impacto con gran poder directamente contra una de las paredes del desagüe. El impacto genero un poderoso estruendo y cuarteo la pared de concreto, a lo que algunos pedazos de pared comenzaron a caer mientras una nube de polvo se disipaba lentamente.

El muchacho aprisionado en aquella garra se recuperó del fuerte impacto, afortunadamente la espada ubicada en su espalda había absorbido una parte del impacto y el daño que recibió fue mínimo, aunque la sorpresa no se le había quitado. Pudo percatarse del pelaje oscuro que cubría aquella garra y de unas enormes uñas de color plateado manchadas con sangre seca. Siguió la extremidad del animal y pudo ver como la cabeza de aquella bestia se acercaba a él, hocico alargado con enormes y afilados dientes adornándoles, unidos por hilos de saliva. Ojos de color dorado brillante. La mayor parte de su pelaje era de color negro oscuro, aunque algunas partes eran de color blanco grisáceo.

Elsword al percatarse del animal ante el que se encontraba se mostró sorprendido, pero no por la situación, sino por el claro color de esta bestia. Después de todo, aquel animal no era otro más que…

"¡¿Un Phoru gigante?!" exclamo Luke con harta sorpresa "¡Pero su pelaje...!"

"Adaptación…" revelo Aisha con una sonrisa falsa, levantándose del suelo con ayuda de su compañera "Probablemente su pelaje haya cambiado de color para darle camuflaje y facilitarle la caza en este lugar"

"La selección natural a veces pude ser más aterradora que la misma magia" agrego Rena preocupada

"¡Rápido, chicos!" exclamo Hoffman desenvainando su arma y mirando a los presentes "¡Debemos ayudar al muchacho!"

"¡S-Si!" respondió Amelia

Rápidamente todos se dispusieron a ir en ayuda del pelirrojo, pero por supuesto, no sería tan sencillo.

Antes de que pudieran dar un solo paso hacia su compañero, Aisha sintió el peligro y alzando su báculo convoco un [Lightning Bolt] que avanzo hacia adelante e impacto contra un puñado de flechas con puntas de metal, inhabilitándolas y haciendo que estas cayeran al suelo. Inmediatamente después la maga y la elfa alzaron la mirada, percatándose de un gran grupo de guardias y bandidos que se les aproximaban desde el frente, portando dagas, arcos, espadas y ballestas.

El herrero de la ciudad de Elder tampoco pudo avanzar, debido a que cuando quiso dar un paso, sus instintos le advirtieron del peligro y este se detuvo en seco, esquivando de esa manera un inmenso pedazo de madera que había caído justo por delante suyo, impactando con brutalidad contra el suelo y cuarteándolo levemente.

El hombre dirigió la mirada hacia el pasillo oscuro que tenía al lado y de donde había provenido ese ataque, percatándose de como una gran silueta lentamente comenzaba a salir de entre la oscuridad. Resultando no ser nada menos que un bandido, pero que a diferencia de los encontrados hasta ahora era mucho más alto, superaba a Lenphad por un par de centímetros.

El bandido se plantó ante el herrero con una expresión seria, usaba una máscara que cubría la mitad superior de su rostro y que simulaba un jabalí. Su tamaño no era lo único impresionante, pues poseía una musculatura igual a la de Lenphad, y posaba un inmenso garrote de madera sobre su hombro como si fuera nada.

Inmediatamente después un montón de bandidos y guardias comenzaron a salir de los distintos pasillos que había en los costados, inundando aquel lugar de ellos en cuestión de segundos. Amelia al ver el increíble número de bandidos fue hacia donde Aisha y Rena, quienes pusieron espalda con espalda, encarando ala enorme cantidad de enemigos que ahora tenían y que habían comenzado a rodearlas.

Luke observo todo aquello con angustia y preocupación, por supuesto le preocupaba Elsword, pero todos los demás parecían estar en problemas igualmente. Las tres chicas ya se encontraban casi completamente rodeadas y aunque Lenphad parecía encarar a un solo enemigo, por alguna razón parecía que ese bandido significaba problemas. Estaba en una situación complicada, no sabía a quién debía ayudar.

"¿Q-Q-Que es lo que haremos, Aisha?" cuestiono Amelia a la maga peli-violeta con nervios

"Por ahora debemos encargarnos de estos bandidos, aunque esos dé por allá me preocupan un poco" indico la maga prodigio proveniente del sur de Lurensia, mirando a la maga de Elder con normalidad "¿Dijiste que podías usar [Barrier], no es así?"

"S-Si, así es"

"Ya veo, en ese caso yo y Rena nos encargaremos de lidiar con los bandidos y guardias, y tú te encargaras de protegernos de los ataques de aquellos"

"E-Entendido"

"Después iremos a ayudar al señor Lenphad y Luke, entonces…"

"U-Umm…" Amelia hablo con incertidumbre y confusión "¿No iremos a ayudar a Elsword?"

"No te preocupes por él…"

"¿Eh? ¿Por qué?"

Amelia miro a aquellas dos chicas con gran confusión, entonces abrió los ojos ampliamente con sorpresa, debido a que esas dos chicas le miraron con una sonrisa llena de confianza, sin ni una sola pizca de duda o temor, al mismo tiempo que le decían:

"Es fuerte después de todo…."

Al verse en aquella situación, de alguna manera Luke llego a la conclusión de que antes que nada debía ayudar a Elsword, quien a su parecer, se encontraba en una situación más peligrosa y complicada. Iba a ayudarle y una vez que le ayudara lidiarían todos juntos con el problema de alguna manera. Era la única solución en la que podía pensar de momento.

El aventurero de Elder se dio la vuelta para dirigirse hacia donde aquel inmenso animal se encontraba, sin embargo no fue capaz de avanzar un solo paso. No por miedo o por que hubiese cambiado de idea respecto a ayudar al pelirrojo, sino porque cuando se dio la vuelta se dio cuenta de que, después de todo…ese chico no necesitaba ayuda.

Los grandes y dorados ojos de aquella bestia se abrieron con gran sorpresa, su expresión se volvió confundida, no era para menos, podía sentir como su inmensa y poderosa garra estaba siendo forzada a abrirse por la fuerza por un pequeño niño de extravagante cabellera escarlata.

Elsword observo al animal mientras usaba sus brazos y piernas para abrir la garra del animal por la fuerza, dibujando una sonrisa en su rostro, lo cual genero más rabia en el animal que trato de aplastarle con todas sus fuerzas, pero no fue capaz de hacerlo debido a la fuerza sobre-humana de aquel pequeño.

"¡Lo único diferente es el color! ¡Después de todo…!" exclamo Elsword con una gran sonrisa "¡Eres más débil que tu amigo de color rojo!"

De golpe y a la fuerza, el pelirrojo abrió completamente la garra de aquel animal. El muchacho entonces comenzó a caer al suelo, pero por supuesto aquella bestia no le dejaría ir tan fácilmente y sin dudar le ataco nuevamente con su otra garra, pero no con intención de atraparle, sino de a travesarle con sus afiladas uñas.

Sin embargo para ese momento el muchacho ya se había recuperado completamente del shock y sin ninguna clase de problema, deslizo su mano rápidamente hacia su espalda y tomo su arma. Y sin ningún problema, lanzo un corte hacia las garras del animal.

¡CLANG!

El impacto de la espada del muchacho desvió el ataque de la bestia, causando que la garra de esta impactase contra la pared donde anteriormente había estrellado al muchacho. Elsword aterrizo en el suelo con normalidad y usando su gran velocidad se deslizo por debajo del animal para ponerse detrás de este. Sin embargo aquel animal tenía instintos increíbles y usando su cola trato de atacarle, pero el pelirrojo reacciono sin problemas dando un salto mientras giraba y aterrizaba nuevamente en el suelo sin problemas.

El Phoru gigante negro se giró entonces con intenciones de atacar al muchacho, pero cuando se dio la vuelta solo pudo ver un relámpago escarlata abalanzándosele con gran velocidad. El muchacho había usado su increíble velocidad para acortar la distancia entre ellos, uso ese mismo impulso para saltar hacia el animal y con ambas piernas impacto un poderoso ataque directamente al abdomen del animal.

¡POOOOOOOOOOOOWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW!

La fuerza del muchacho, sumado a la velocidad de su carrera generaron un impacto lo suficientemente fuerte como para hacer que el animal fuese empujado hacia atrás y este impactase contra la pared, que debido al impacto anterior, cedió y cayó sobre el animal generando una nube de polvo.

Elsword después de haber pateado al animal lo había usado como base para dar un gran salto y retroceder, aterrizo en el suelo sin despegar la mirada de aquella nube de polvo mientras se arrastraba hacia atrás unos cuantos metros. Y cuando miro hacia a un lado, pudo ver a Luke mirándole con una expresión sorprendida.

"Oh, Luke" dijo Elsword con normalidad, poniéndose de pie y mirándole "¿Qué pasa?"

"¿Nunca te han dicho que eres más fuerte de lo que pareces?" dijo Luke soltando un suspiro de resignación

"Me lo dicen siempre…"

Del lado de las chicas las cosas estaban algo complicadas, o al menos eso pensaba Amelia. Ya estaban completamente rodeadas de bandidos y guardias, los cuales ya con sus armas en manos se acercaban a cada segundo mientras preparaban sus ataques. Y eso por supuesto le generaba miedo y nervios.

Aunque…solo a Amelia.

Aisha y Rena solo necesitaron de una mirada para acordar como iban a proceder y asintiendo con la cabeza decidieron poner su plan en marcha. Los distintos bandidos y guardias alrededor de ellas alzaron sus afiladas espadas al aire, probablemente planeaban atacarles al mismo tiempo para evitar que pudiera esquivarlo. Amelia cerro los ojos esperando su final, pero las otras dos chicas sonrieron con confianza.

Justo cuando las espadas estaban por bajar y cortarles, Rena apunto su arco hacia el suelo, acumulando una gran cantidad de energía en este mientras tensaba el hilo del mismo. Cuando los guardias y bandidos estaban por atacar, ella dejo ir el hilo de su arma, desatando la energía acumulada en su arma.

¡SWWWWWWWWWWWOOOOOOOOOOOOOOOOOSHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Como consecuencia una poderosa e intensa ráfaga de viento surgió alrededor de ellas, siendo lo suficientemente fuerte como para arrancar las armas de las manos de los guardias y bandidos, mandar a volar a algunos y hacer que la mayoría se tambalease hacia atrás. Eso genero una apertura que Aisha no dudaría en usar.

Invocando su báculo a partir de un destello, la maga de cabello violeta apunto su báculo hacia uno de los guardias, invocando un círculo mágico y disparando un solo [Lightning Bolt]. El relámpago impacto exitosamente y descargo su energía en el guardia, dejándole fuera de combate. Pero inmediatamente después la maga comenzó a girar, esto género que el relámpago fuera pasando de uno en uno, electrocutándolos a todos con una intensa descarga eléctrica. Cuando la maga termino de girar, el relámpago desapareció y todos los guardias y bandidos a sus alrededores yacían en el suelo, fuera de combate.

Sin embargo los demás guardias y bandidos no se quedarían simplemente observando. Aquellos que portaban ballestas y arcos rápidamente prepararon sus ataques, desatando una ráfaga de flechas con puntas afiladas que se aproximó velozmente hacia el trio de chicas amenazando con acabarles.

"¡Amelia!" indico Aisha

"¡S-Si!" exclamo Amelia apuntando su báculo hacia adelante, cerrando los ojos "¡[B-Barrier]!"

Inmediatamente ante el trio de chicas una brillante barrera de energía surgió, rebozaba de poder mágico, incluso la misma Aisha se sorprendió ligeramente por la calidad de dicha barrera. Las flechas que les habían disparado fueron directamente hacia la barrera, impactando y rompiéndose, quedando inhabilitadas o destruidas en el suelo.

"Amelia, deshaz la barrera…" dijo Aisha mientras apuntaba su báculo hacia adelante, cubriendo su cuerpo con un manto de poder mágico "Voy a acabarlos con un solo ataque…"

"S-Si" asintió la maga de Elder

Rápidamente la barrera de energía se desvaneció, los guardias y bandidos observaron aquello con sorpresa y se dispusieron a preparar sus siguientes ataques, sin embargo se detuvieron al percatarse de como aquella maga de cabello violeta recitaba canticos y les apuntaba con su báculo. La chica abrió los ojos y les miro, diciendo:

"[Chain Fireball]"

Debido a que se encontraban en un espacio reducido Aisha se vio en la necesidad de debilitar su hechizo y solo invoco una sola bola de fuego. Sin embargo, eso era suficiente como para acabar con esos bandidos, no cabía la menor duda.

La esfera de llamas avanzo rápidamente hacia su objetivo, sin embargo, a unos metros de impactarle, una bola de fuego oscuro surgió desde detrás de aquel grupo de bandidos y guardias, avanzando e impactando contra el ataque de la maga.

¡BUUUUUUUUUUUUUUMMMMMMMMM!

El impacto entre ambos ataques genero una explosión y una ráfaga de viento acompañada de una espesa nube de humo oscuro. Aisha se cubrió del viento con los brazos y miro el humo con sorpresa, ese ataque había repelido el suyo. Sin embargo, sus ojos se abrieron con sorpresa cuando se percató de otra bola de fuego oscuro a travesando la nube de humo y avanzando hacia ellas.

Incluso para Aisha recitar un hechizo de protección u ofensivo para defenderse de ese ataque era imposible, no tenía tiempo. Amelia tampoco podía conjurar ninguna protección con tan poco margen, estaba demasiado cerca. Sin embargo, Rena era una chica precavida y había preparado de antemano su arma, con su hilo bien tensado y una flecha de energía rebosando de energía. Admiro la esfera de llamas con un solo ojo abierto, dejando ir el hilo de su arco con gentileza:

"[Rail Stinger]…"

¡SWWWWWWWWWWOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSHHHHHHHHHHH!

La flecha salió disparada con gran poder, desatando una poderosa ráfaga de viento. La flecha de energía impacto directamente contra la esfera de llamas, deshaciéndola por completo y siguiendo su camino, disipando igualmente el humo surgido por la colisión de ambas esferas de llamas y avanzando hacia aquel grupo de guardias y bandidos.

Sin embargo antes de que pudiera impactarles una barrera de llamas oscuras se alzó delante de ellos, recibiendo el impacto de la flecha y absorbiéndolo sin problemas. Viento surgió del impacto, pero nada más. Y después aquella barrera oscura se disipo, mostrando a los guardias sin ningún rasguño.

"Muchas gracias, Rena" dijo Aisha sonriendo a su compañera, suspirando con alivio "Nos salvaste"

"No es nada" respondió Rena sonriendo, pero inmediatamente mirando hacia adelante con confusión "Sin embargo eso es…"

"Eso parece…"

A partir de la nada, un gran número de entes comenzaron a hacer acto de presencia delante de los guardias y bandidos. Era la primera vez que Amelia veía a este ser, pero sabía que significaba peligro. Aisha y Rena ya los conocían bastante bien, sin embargo, algunas cosas no cuadraban del todo con lo que recordaban.

Un ente que levitaba, vestía una túnica de color blanco con detalles en rojo, sin un aparente cuerpo físico y que portaban un báculo de madera. No cabía la menor duda…

"Magos oscuros…" dijo Rena con sorpresa y confusión "Pero su aspecto es…"

"Son errantes" revelo Aisha con una sonrisa falsa en su rostro, con una gota de sudor escurriendo por su mejilla "Probablemente sobrevivientes del incidente en el "Shadow Forest""

"Sin embargo, ¿Por qué protegen a los guardias y bandidos?" Amelia cuestiono con gran confusión

Aisha tampoco lo sabía. Según lo que ella sabía, los magos oscuros eran entidades sin consciencia propia, no pueden actuar de manera independiente, necesitan de un ser superior que les de órdenes. Cuando el maestro de un mago oscuro es acabado, los magos oscuros se convierten en "Errantes", una entidad que ya no puede ser considerada como un mago oscuro, sino más bien como un fantasma. Comúnmente acostumbran poseer lugares abandonados o alejados donde energías malignas pueden surgir y sobreviven absorbiéndola.

Sin embargo este no parecía ser el caso, la actitud que estos errantes mostraban…no parecía que hubieran poseído este lugar, ellos claramente habían protegido a los guardias y bandidos. ¿Acaso habían tomado a alguno de ellos como maestro? Claro que no. Por supuesto es posible que un humano pueda tomar a un mago oscuro como sirviente, sin embargo, se necesitan años de entrenamiento para lograrlo, un bandido o guardia común y corriente sin ningún conocimiento sobre la magia jamás podría hacerlo. Los errantes de igual manera necesitan de una fuente de energía que los mantenga con vida, un mago común podría mantener por sí mismo a un mago oscuro sin problemas si ha terminado su formación, pero un bandido jamás podría hacerlo.

¿Por qué los errantes habían protegido a los guardias y bandidos? ¿Es que alguien se los ordeno? ¿Y si es así, quien y como fue capaz de tomar a todos estos errantes como sirvientes?

En ese momento mientras se cuestionaba como esto podía haber sucedido, la voz del espadachín de cabellera escarlata resonó en su cabeza.

"Banthus…Hay rumores que dicen que Banthus tiene un collar que le permite manipular a las bestias"

Y entonces todo hiso click.

La maga de cabellera violeta dirigió su mirada hacia donde se encontraba el enorme animal, apenas comenzaba a salir de los escombros de aquella pared destruida. La chica entonces ilumino sus ojos, usando [Mana Sense], un hechizo básico para poder percibir con mayor efectividad la magia del entorno. Percatándose y comprobando de esa manera que sus sospechas eran correctas.

Después de todo…había un hechizo de control sobre aquel animal.

Por supuesto. Si un collar como ese realmente existía, no cabía duda de que se trataba de un objeto mágico, y uno con un poder lo suficientemente fuerte como para doblegar la voluntad de las bestias más feroces. Entonces ese collar debía poseer suficiente poder como para poder abastecer a estos errantes de poder mágico sin ningún problema.

¿Por qué los errantes habían protegido a los guardias y bandidos, además de ayudarles a impedir sui paso? Por qué se los ordenaron. ¿Quién? Por supuesto el portador del collar. ¿Y quién es el portador del collar? Banthus.

Eso significa…

"Banthus está aquí y es quien controla a los errantes…" dijo Aisha con la mano en el mentón, con una expresión seria "Ya veo"

"¿Y entonces?" preguntó Rena a la maga con normalidad, mirando hacia adelante "¿Qué vamos a hacer?"

La maga proveniente del sur de Lurensia analizo su situación. Ciertamente ellas podían encargarse de los bandidos, guardias y errantes ante ellas en cuestión de segundos, sin embargo, el espacio reducido de aquel pasaje subterráneo las obligaba a reducir el poder de sus ataques para no causar un derrumbe o algo parecido, después de todo, estaban intentando asegurar este camino como una ruta viable hacia el castillo de Lord Wally. Aisha miro de re-ojo a donde Amelia, ella no parecía tener mucho talento en cuanto a ofensiva, pero su magia defensiva parecía ser bastante decente, en ese caso, podían empeñarse en atacar y dejarle la defensa a ella.

La maga entonces dirigió la mirada hacia otro lugar. El herrero de la ciudad de Elder encaraba a un enorme bandido que cargaba un enorme garrote de madera, algunos cuantos bandidos más habían aparecido, pero la expresión de Lenphad era determinada y seria. No parecía tener ningún problema con su situación e incluso al notar la mirada de la chica, le hiso una seña con la mano, diciéndole que no había problema.

Los ojos de color violeta de la maga se pasearon nuevamente hacia otro lado. Rápidamente ubico a Elsword y Luke, ambos parados a unos metros delante de un inmenso animal cuyo pelaje era de color negro que apenas comenzaba a salir de entre unos escombros, gruñendo y rugiendo al mismo tiempo que rasgaba el suelo con sus largas y afiladas uñas. Una situación peligrosa y complicada, pero confiaba en la capacidad de esos dos para manejarla.

"Muy bien" dijo Aisha encarando a los bandidos, guardias y errantes con una expresión seria, reuniendo poder mágico alrededor de su cuerpo "Amelia, ¿Aun puedes usar tus hechizos de apoyo?"

"¿E-Eh? S-Sí, claro" asintió la maga de Elder tragando saliva y mostrándose determinada "Los hechizos de apoyo no necesitan mucho mana, así que aun puedo realizar algunos"

"Muy bien. Entonces dale algo de apoyo a Luke, [Speed] y [Strengthening] deberían ser suficientes para permitirle lidiar con el Phoru gigante sin problemas"

"E-Entendido…"

Rápidamente la maga de Elder se acercó algunos pasos a donde su compañero se encontraba encarando a aquella enorme bestia, coloco su báculo delante de ella mientras recitaba algunos canticos en susurro, preparándose para realizar sus hechizos.

Elsword y Luke por su lado admiraban con la enorme bestia de color negro azabache salía de entre los escombros, les gruñía mientras mostraba sus prominentes dientes unidos por finos hilos de saliva. Sus largas y afiladas garras rasgaban el suelo como si fuera nada.

"¿Y qué es lo que vamos a hacer exactamente, Elsword?" cuestiono Luke al pelirrojo, tomando su arma de su cinturón y poniéndose en guardia con una sonrisa falsa adornando su rostro

"¿Qué, preguntas? ¿Acaso no es obvio, Luke?" dijo Elsword con una sonrisa, tomando su gran arma de su espalda y poniéndose en guardia "Vamos a acabar con él…"

El espadachín perteneciente al gremio de aventureros de Elder admiro la confianza y valentía del pelirrojo con ojos abiertos, para después suspirar levemente y sonreír igualmente, relajando un poco su estática postura defensiva. Ambos espadachines se miraron con una sonrisa llena de confianza, asintieron con la cabeza y sin ninguna duda se dispusieron a encarar al enorme animal.

Sin embargo, antes de poder dar un solo pasó…

"¡Elsword!" Rena le llamo desde donde estaba, con una sonrisa en el rostro "¡Ese animal está bajo los efectos de un hechizo de control ¡No puedes matarlo!"

"¡Ehhh…!" exclamo Elsword casi cayendo al suelo, girándose hacia la elfa "¡Oh, por favor! ¡No puedes hablar enserio!"

"Claro que lo hago, ese animal no tiene la culpa de nada"

"¡Pero…!"

"¡Sin peros!"

"¡Grrr…! ¡Bien!" gruño Elsword echando aire por la nariz, girándose nuevamente hacia el enorme animal "¡Tu ganas! ¡Lo derrotare sin matarlo!""

"Muchas gracias, Elsword" agradeció la elfa dedicándole una enorme sonrisa

"Dime, Elsword…" Luke hablo sin despegar la mirada del furioso animal, ahora un poco inseguro "¿Se puede vencer a un Phoru gigante sin matarlo?"

"Claro que se puede, pero…es mucho más molesto"

Luke negó con la cabeza mientras suspiraba con resignación. Ciertamente no estaba del todo convencido de lidiar con esta clase de animal sin la opción de matarlo, era demasiado peligroso y complicado abatir a este animal sin recurrir a ese método. Sin embargo, tampoco estaba en contra, si lo que decían era cierto y este animal estaba siendo controlado bajo su voluntad, entonces no tenía la culpa de nada.

El aventurero de Elder ya había lidiado con animales como este, sabía que su complexión y tamaño estaban normal, sin embargo el estómago y la masa muscular de este animal estaba bastante reducida, incluso podía notar sus costillas. Quizá debido a que había sido puesto a montar guardia en este lugar en contra de su voluntad no había sido capaz de alimentarse de manera adecuada. Y eso molestaba mucho a Luke.

Ambos muchachos se miraron de re-ojo, asintieron nuevamente con la cabeza y sin dudar un instante se encaminaron lentamente hacia el enorme animal con sus armas en mano. La bestia reflejo sus siluetas en ambos orbes dorados que tenía por ojos, eran pequeños, pero de alguna manera, irradiaban una presión invisible que le hiso gruñir con hostilidad.

"Ten cuidado, Luke…" dijo Amelia terminando de conjurar sus hechizos "¡[Speed]! ¡[Strengthening]!"

Justo cuando el pie del aventurero de Elder toco el suelo nuevamente, un feroz y brillante manto de energía de color azul celeste claro invadió su cuerpo, cubriéndole por completo mientras este sentía como su cuerpo se volvía más ligero. Inmediatamente después un manto de energía de color naranja fuerte apareció sobre la energía azul celeste, mientras los músculos del cuerpo de Luke se tensaban y este sentía como su fortaleza se aumentaba.

"Umm…" Amelia se giró hacia la maga peli-violeta con cierta incertidumbre "¿No vas a apoyar a Elsword, Aisha?"

"¿Eh?" Aisha le miro con sorpresa, ladeando la cabeza con una expresión normal "Claro que no…"

"¿Eh? Pero…"

"No es necesario" respondió Rena con una sonrisa, alzando el índice "Después de todo…"

"Él no lo necesita" termino Aisha sonriendo con confianza

Luke ahora mismo se encontraba un estado que él consideraba imbatible. Normalmente un solo hechizo de apoyo era más que suficiente para cerrar la brecha entre velocidad y poder de los distintos adversarios a los que se había enfrentado hasta ahora, sin embargo su compañera era muy buena en su trabajo y podía desempeñar dos hechizos de apoyo en él sin ningún problema, lo cual le generaba cierto cansancio extra al termino de estos, pero un aumento considerable en su fuerza. Apretó la empuñadura de su espada y sonrió con confianza hacia el animal, ahora mismo…debía ser tan fuerte como lo era Elsword.

Sin embargo un escalofrió estremeció su cuerpo. Una gota de sudor escurrió por su mejilla y dibujando una sonrisa falsa en su rostro giro la mirada hacia el pelirrojo que le acompañaba. El muchacho de extravagante cabellera escarlata mostraba una sonrisa confiada en su rostro, el aire alrededor de él cambio repentinamente y una suave brisa comenzó a soplar mientras algo de vapor rojizo comenzaba a salir de su cuerpo.

Elsword avanzo un paso, apretando la empuñadura de su enorme arma e instantáneamente su cuerpo se encendió en llamas, o por lo menos eso le pareció a Luke. El cuerpo del pelirrojo fue inundado por una feroz y poderos aura de energía escarlata mientras los ojos del mismo brillaban con intensidad.

Aura de la destrucción.

Luke pudo percatarse de inmediato, eso no era un hechizo de apoyo, jamás había escuchado hablar de un hechizo de apoyo que brindase tal aumento en la fuerza de la persona sobre la que se usara. No lo sabía con exactitud, pero basado en su instinto podía decir que, como mínimo, la fuerza de ese chico se había duplicado, no, triplicado en el momento en que esa feroz aura cubrió su cuerpo.

Aisha y Rena sonrieron levemente al ver aquella ostentosa aura cubriendo el cuerpo del espadachín y dirigieron la mirada hacia sus oponentes, Amelia se mostró hartamente sorprendida por la naturaleza y ferocidad de tal aura cubriendo el cuerpo de ese muchacho, era la primera vez que veía tal cosa y no se molestó mínimamente en ocultar su gran sorpresa.

¡SWOSH!

¡PUUUUM!

El ataque de un inmenso garrote siendo oscilado con poder impacto directamente contra una de las paredes de concreto, cuarteándola y generando un fuerte estruendo. El ataque había sido efectuado por el enorme bandido que enfrentaba al herrero de Elder, quien había esquivado aquel ataque con dificultad debido a la fuerza y velocidad con la que el bandido había oscilado en su contra.

El herrero de la ciudad de Elder alzo rápidamente la mirada, percatándose de como el bandido ante él había jalado rápidamente su enorme garrote y sin dudar le había atacado nuevamente desde arriba con intensión de aplastarle contra el suelo con el peso de aquel enorme pedazo de madera.

Lenphad sabía que no podía usar su espada para cubrir ese ataque, la fuerza de ese bandido y el peso de ese garrote era demasiado, no podría bloquearlo. Entonces pacientemente espero a que el garrote estuviese tan cerca que casi podía sentirlo sobre su cabeza, y velozmente impacto el trozo de madera con la palma de su mano con gran fuerza. Por supuesto esto no era suficiente para detener el ataque, pero desde un inicio no se había planteado detenerlo, sino desviarlo.

Debido a la intervención del herrero, el garrote se desvió hacia a un lado e impacto contra el suelo al lado de Lenphad. El impacto genero cuarteo el suelo y alzo algunos pedazos de suelo seguidos de una nube de polvo. El bandido se dispuso a levantar su arma, pero tomándole por sorpresa la punta de una afilada espada salió de aquella nube de polvo y le impacto directamente en el abdomen.

¡CLANG!

El impacto del arma fue tan fuerte que le hiso retroceder algunos pasos arrastrando los pies. El bandido mantuvo la mirada baja unos instantes, para segundos después reponer su postura con normalidad, esbozando una sonrisa confiada en su rostro mientras posaba su inmenso garrote sobre su hombro.

La nube de polvo se disipo mostrando a Lenphad poniéndose de pie con una expresión seria en su rostro. Estaba completamente seguro de haber atacado una zona expuesta con su arma, el mismo la había forjado por lo que estaba completamente seguro de su calidad y del filo de la punta. Sin embargo, ahora mismo la punta de su arma se encontraba doblada, por lo que cuando volvió a mirar el área donde había impactado en el bandido, pudo percatarse a través de las prendas rotas algo de color plateado debajo.

"Está usando una armadura debajo de la ropa, eh…" pensó Lenphad con seriedad "Muy inteligente…"

El herrero de la ciudad de Elder miro la situación en la que los demás se encontraban. Pudo ver como el trio de chicas apenas comenzaban a tener un combate con lo que el identifico como bandidos y guardias, además de lo que parecían ser fantasmas o algo parecido. También pudo percatarse de Luke y Elsword encarando a aquel enorme Phoru gigante negro con sus cuerpos cubiertos en auras de distintos colores.

Hoffman le había dicho muchas cosas de estos muchachos, de Luke y Amelia también había escuchado hazañas de parte del gremio de aventureros, pero él no confiaba en ellos. El prefería las acciones a las palabras. Sin embargo, no negaría su habilidad ni mucho menos, sabía desde que los conoció que eran hábiles en lo que hacían, por lo menos su instinto le decía eso y hasta ahora jamás le había fallado. Ahora solo quedaba que le demostrasen que eran de confianza.

Sin embargo, había algo que le genero curiosidad y era precisamente aquella feroz e intensa aura que cubría el cuerpo del espadachín de cabello escarlata. Esa aura le generaba una sensación extraña, cierta nostalgia. Y por supuesto, después de todo…

Esta no era la primera vez que presenciaba esa aura.

Fin del capítulo.