Fairy Tail no es de mi propiedad, pertenece a su respectivo autor.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

-comentarios normales-

-"pensamientos"-

-*comunicación por holograma, comunicador, etc.*-


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Capítulo 5:

EL TIEMPO EMPIEZA A CORRER


En la sala de entrenamiento donde se había llevado a cabo el enfrentamiento entre Jenny y Natsu, el pelirrosa se encontraba aun sentado en el suelo. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero parecía ser bastante ya que no estaba excitado. Su mente aún seguía intentando encontrar la respuesta a su pregunta; '¿qué acaba de pasar?'. Lo último que recordaba era que se estaba enfrentando a Jenny de forma amistosa. Luego de eso su mente se había nublado. Para cuando su consciencia volvió, se encontraba sentado en el suelo, con una erección. Sentada en su regazo estaba Jenny, prácticamente desnuda. Luego de eso había pegado un grito y desaparecido. Desde encantes seguía ahí.

— ¡Vale, esto ha sido muy raro! —se puso a buscar el 'Libro del Dragón' para buscar una respuesta – A ver qué me dice esto.

XXXXX

En la otra punta de la base se encontraba cierta rubia oji azul. Se encontraba con un pequeño grupo de mujeres en los vestuarios femeninos.

— Joder Jenny. ¿Ya te has revolcado con alguien? – pregunto con humor Ultear.

Ultrear Milkovich, una masa de hielo.

— Pero … ¡¿qué dices?! – exclamo ofendida la rubia.

— ¡Oh, vamos! Te has tirado a la mayoría de los hombres atractivos de esta base, y no quiero saber a cuantos ahí fuera. Te recuerdo que eres hija de la Diosa del Amor y la Lujuria. Es normal.

— ¡Pues no! ¡No me he acostado con nadie…! Casi. – murmuro lo último.

— ¿Entonces porque tienes ese aspecto? – pregunto jocosa una mujer castaña con gafas.

Evergreen,era una bella medusa de esbelto cuerpo, y que aunque lo negara mil y una veces habia estado escuchando la conversación de las otras

— Esto… pues…

— Venga dinos. ¿Con quién te has acostado ahora? ¿Gray? ¿Gajeel?— dijo la morena mientras sonreia de manera enigmatica

— ¡Yo no robo novios! – exclamo muy indignada la rubia.

— Cierto. Perdón. Tan bajo no llegas… al contrario que Afrodita. – murmuro por lo bajo, mientras escondía su sonrisa detrás de un abanico.

— Tsk.

— Entonces, cuéntanos. ¿Por qué estas así? – pregunto una chica pelirrosa que acababa de llegar.

Meredy, una mujer humana que tenia el poder para ver el futuro en otras palabras una vidente.

— ¿Acaso no eres capaz de verlo? – pregunto mordaz la rubia.

— Ya sabes que no lo controlo. Viene y va.

— …

— ¡Venga, dinos! No parare hasta que nos cuentes.

— …

Jenny solo paso de ellas, cambiándose a un traje de baño para la piscina.

— Vengaaaaaaaaa. Dinooooooooooooos.

— …

— Vengaaaaaaaaa.

— … - la tez de la pelirrosa paso lentamente de su bellocolor blanco a un leve rojo a causa de la rabia y exasperacion que le estaba causando la cansoneria de las tres mujeres

— Dinooooooooooooos.

— ¡Arg! ¡Está bien! ¡Solo cállate de una vez! – grito cansada.

— ¡Si! – celebro contenta la vidente.

— Tsk. Maldita niña.

— ¡No soy una niña! ¡Ya he crecido! – proclamo ofendida la pelirrosa mientras hacia un puchero que demostraba que de verdad no estaba molesta.

— Que tengas cuerpo de mujer no te convierte en una. – sonrió colmilludamente la semi diosa.

— … - Meredy en su "madures" decidio ignorar el comentario de la rubia y paso a escuchar lo que esta tenia para decir.

- ¿Quieres explicarnos de una vez?- proclamo ya hastiada evergreen ante la tozudez de la rubia y la infantilidad de la pelirrosa

— Voy voy. – la rubia se quedó cayada unos segundos para darle suspenso a la situacion, observando a sus compañeras – Casi me tiro al dragón.

— ¿? – las demás se miraron entre ellas, sin entender - ¿Sting o Rogue? – preguntaron al unísono.

— ¡Ninguno de ellos!

— ¿Entonces? – otra vez al unísono.

— Al otro. El nuevo.

— ¿El dragón occidental?

— Si. Ese. Si no hubiera sido por Erza estoy segura de que nos hubiéramos acostado… varias veces.

— ¡Jajajajajaja! – empezó a carcajearse Ultrear – ¡Oh Dios! ¡Esto es para partirse! ¡Jajajajajaja!

— Pues yo no veo donde está la gracia.

— ¡M-Meredy, c-cuéntale, Jajajajajaja!

A pesar de que a Ultrear parecía que le iba a dar un ataque por tanta risa, todas las miradas se dirigieron a la joven pelirrosa vidente. Esta se puso muy nerviosa, temblando levemente.

—¿Meredy, sabes algo? – pregunto Evergreen con curiosidad - ¿Por qué ha dicho Ultrear esas palabras?

-Porque yo se muchas cosas. – respondió haciéndose la importante.

Entonces tuvo un escalofrió. Dirigió su mirada a la semi diosa, viendo aterrada el aura asesina que expulsaba.

— Meredy. – advirtió.

— Em… pues…

— Habla… AHORA.

— C-claro… veras…

— Jenny. – suspiro la castaña – Si no dejas de asustar a la pobre, posiblemente acabe desmayándose.

— Tsk. – dejo de expulsar aura asesina – Bien. Ya está. Habla.

— C-claro. Ejem. Como iba a decir, lo que ha pasado ahora es normal.

— ¿? ¿Y eso? – pregunto la rubia alzando una ceja.

— No es para extrañarse. El chico feo no es, y tú te tiras a todo tío guapo que se mueva. – comento sonriente la castaña.

— ¡Yo no hago eso!

— Nooooooo. Que vaaaaaa. Tú no eres asiiiiiii. - ¿sarcasmo? ¿Dónde?

— Tu… además, esto ha sido distinto.

Ante esas palabras, las tres miraron interrogantes a la rubia.

— ¿Distinto? ¿Distinto en qué? – pregunto Ultrear un tanto curiosa sobre el tema.

— Bueno… fue durante un mini tiempo, pero… nunca antes… me había sentido… tan excitada. – respondió con vergüenza, sonrojándose.

— ¿? – la morena y la castaña se miraron sin entender.

— Explícate.

— Bueno, ya sabéis sobre mis poderes heredados de mi madre. – asienten – Y sobre mi lujuria. – vuelven a asentir – Pues, cuando me enfrente a él, no solo sentí excitación de batalla. Nunca me había sentido tan ardiente.

— ¿Podrías explicarte mejor?

— ¡Que moje las bragas, ¿vale?! ¡Tenía una jodida piscina ahí abajo! ¡Estaba dando palmas ahí abajo! ¡Y ni siquiera me había tocado! ¡Y cuando me beso estuve a punto de tener un orgasmo! ¡Ale! ¡Ya está dicho!

— …

El trio se volvió a mirar, asombradas, para luego empezar a descojonarse de la risa.

— ¡Oh joder! ¡Esto es buenísimo! – exclamaba Ultrear.

— ¡Jajajajajaja! ¡Ya verás cuando las demás lo sepan! ¡Jajajajajaja! – gritaba Evergreen.

— Esto… chicas… esto tiene… su explicación. – dijo Meredy, limpiándose las lágrimas.

— ¿Cuál? – pregunto Jenny, aguantándose las ganas de golpear a sus amigas.

— Es tu futuro marido. – contesto con simpleza la vidente como si ese hecho no fuera para nada importante.

Ante la contestación de la vidente, Meredy y Ultrear dejaron de reírse para mirarla como si le hubieran salido dos cabezas. Jenny prácticamente había visto al diablo en tanga.

— Tú… ¿te has fumado algo? – pregunto impactada Jenny mientras no terminaba de creer lo que habia dicho la pelirrosa.

— Debe haberlo hecho — señalo con obviedad la castaña y mirando a la rubia con gracia — ¡Es prácticamente imposible que TU tengas novio… y mucho menos un marido! – termino mientras se abanicaba con mucha gracia con un abanico, aun mirando asombrada a la rubia.

Ultrear asintió.

— ¿Por qué no? – pregunto la rubia, enojada.

— Porque sería infiel. – respondió el dúo al unísono.

— ¡Seréis hijas de…!

-Pues lo será. – volvió a hablar Meredy, ganándose la atención – Se casara con él, será fiel y será una de las madres de sus hijos.

— ¡Espera espera kiyo espera! – exclamo la rubia - ¡¿Cómo es eso de que seré su mujer?! ¡¿Y eso de que le seré fiel?! ¡¿Y qué demonios es eso de que seré una de las madres de sus hijos, es que acaso tendrá varias?! – eso ultimo era lo más chocante - ¡¿Y por qué me dices esto ahora y no has visto lo que ha pasado?!

Tanto Evergreen como Ultear tenían esa misma duda.

— A ver. Vamos por partes. Si, te casaras con el hasta tu muerte… o la suya. Le serás fiel, al igual que él a vosotras. Y si, seréis tres sus mujeres en total. Y sabes que mis visiones vienen cuando quieren. – enumero con sus dedos con el mismo tono con el que enumerarías la lista de las compras.

— Explícate. – pidió la castaña, mientras intentaba entender todo lo dicho - ¿Cómo es eso de tres? Pensaba que solo tenían una pareja.

— Lo dices por Sting y Rogue. Pero ellos son dragones orientales. No sé por qué, pero parece que en esto también son distintos. Solo sé que seréis tres sus mujeres, y que seréis felices, no desdichas.

— Y quiénes son las otras dos? – pregunto esta vez Ultear.

— Heartfilia y Alberona.

— ¡¿La elfa y la hija de Gildarts?! – preguntaron las tres, tirándose encima de la pelirrosa… literalmente.

— S-sí. – respondió la pobre, asustada.

— ¡No! ¡Ni hablar! ¡Ni borracha o drogada! ¡No pienso casarme, y aún menos con un maldito mujeriego! – exclamo Jenny.

— Pues pasara. Ya sabes que mis visiones no fallan. Pero… - la mirada de Meredy se volvió sombría y triste. Estuvo como ida durante casi un minuto entero.

— ¿Qué ocurre? – pregunto esta vez con cuidado.

Cuando Meredy ponía esa cara era porque algo feo iba a pasar. Acababa de ver algo que no le gustó nada.

— Algo malo va a pasar. Algo horrible. Ese futuro que he visto no es seguro.

— ¿A qué te refieres? – pregunto Ultear mientras la abrazaba suavemente, ya que la pelirrosa había empezado a temblar.

— El terror. El horror. Sangre. Mucha. La bestia y el inmortal. Muerte y destrucción. No solo ella no tendrá su futuro, sino que nadie lo tendrá. – murmuro.

El trio se miró mientras Meredy temblaba en brazos de la morena. ¿Cómo habían pasado de hablar sobre el posible polvo de Jenny a hablar sobre un posible Apocalipsis?

XXXXX

Ultear y Evergreen habían ido a hablar con Makarov esa misma noche. Cuando le contaron sobre la visión de Meredy, el anciano mostro un rostro sombrío. Ninguno había pasado una buena noche. Algo grande se avecinaba, y no era precisamente bonito.


Al día siguiente

El pelirrosa se encontraba en el bestiario masculino de una de las plantas intermedias. Había ido para darse un baño en una de las tantas piscinas que había en la base. La verdad es que no había pasado una buena noche. Su mente no dejaba de rememorar lo ocurrido con la semi diosa. Lo que encontró en el 'Libro del Dragón' fue algo que no le agrado. Ahora sabía a ciencia cierta que ya había encontrado a tres parejas. Sinceramente esperaba que no fueran más.

Luego de perderse un poco en sus pensamientos, decidió salir a bañarse, claro que con el bañador puesto. Se dio una corta ducha y salto adentro sin comprobar la temperatura. Para su sorpresa estaba calentita. Lo justo y necesario.

Nado hasta el fondo. Perfectamente podía tener veinte metros de profundidad. Gracias a sus pulmones dragontinos no le hacía falta subir a respirar durante varios minutos. Una vez en el fondo miro a todos lados. Al ver que no había nadie saco sus alas y cola, extendiéndolas en todo su esplendor. Su cara se volvió relajada, como si le estuvieran dando un agradable masaje. Tan relajado estaba que poco a poco fue ascendiendo hasta salir a la superficie, donde se quedó flotando. Con las alas extendidas a su máximo posible y la cola moviéndose relajada, el dragón cerro los ojos. Otra vez su mente empezó a divagar, pero esta vez a su antigua vida.

No supo cuánto tiempo estuvo, de nuevo, ido. No fue hasta que sintió algo en su ala izquierda que se despertó. Abrió los ojos y miro de reojo a dicha ala. Allí había una mujer que conocía. Peli azul, ojos azules, piel blanca, membranas entre los dedos, branquias y una gran alerta de cintura para abajo.

— ¿Juvia? – pregunto.

La joven sirena dio un resalto, alejándose con un fuerte aleteo.

— N-no hagas eso, Natsu. Asustaste a Juvia. – dijo la peli azul mientras se tocaba el corazón.

— Jejeje. Lo siento. Pero tú no deberías tocar las alas de los demás. – sonrió.

La joven peli azul se sonrojo por la vergüenza.

— Juvia lo siente. Pero nunca había visto las alas de un dragón. Tenía curiosidad. Juvia lamenta si molesto.

— Tranquila. No me molesta. Sinceramente a mí también me da curiosidad verte… de esta manera. – señalo su cola de sirena – Es la primera vez que te veo así.

— Eso es cierto, nunca has visto a Juvia en su forma sirena.

— La verdad es que me asombra. Si te soy sincero, llevo un mes aquí y aún no he visto a casi nadie en su forma original. Solo a Lissana, Milliana y tú. – conto con los dedos.

— Entonces, ¿aún no has visto a Gajeel, Levy o Wendy en sus formas originales? – pregunto curiosa.

— Nop — reiteró — Solo a vosotras tres. A Gray, por ejemplo, lo vi usando su poder. Pero bueno, supongo que con el tiempo iré viéndoos. Por cierto, ¿cuándo llegaste? Ni me di cuenta.

— Juvia llego hace diez minutos. Estabas tan calmado que Juvia prefirió no molestar. Por eso te deje tranquilo. Entonces vi tus alas y sentí curiosidad.

— Ah. Ya veo.

— ¡Juviaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Alguien grito, pero grito grito. Un grito que provoco que ambos se abrazaran del miedo. Dirigieron su mirada al otro extremo de la piscina. Allí había una mujer. Otra sirena de pelo azul claro con una diadema y una cara de mala hostia que acojonarÍa a muchos.

-A-Acuario. – tartamudeo Juvia.

— ¡Ni Acuario ni hostias, ni camarones! ¡Ven aquí de una puta vez y sigue con tu entrenamiento!

— ¡S-si! – exclamo mientras se sumergía rápidamente.

Natsu miro sorprendido la asombrosa velocidad de la sirena. Nunca sería capaz de igualarla. Entonces sintió una mirada asesina. Mientras tenía un escalofrío miro a la otra sirena. De un momento a otro estaba prácticamente delante de él. Natsu se puso tan tenso que por poco se hunde.

— Así que tú eres el dragón occidental. – murmuro Aquario, mirándolo seriamente.

— S-sí.

— Pse. ¡No eres para tanto! — argumentó observando su fisionomía —. Los antiguos dragones eran mejores que tú. – el pelirrosa tuvo un tic en el ojo. Prácticamente lo había insultando – Pero supongo que es lo normal.

-¿Y tú… quién eres?

-Tsk. ¿No sabes quién soy yo? – negó – Yo soy Acuario, el Espíritu del Zodiaco.

— ¿? ¿Eing?

— ¿Sabes que es el Zodiaco?

— Pues… — tardó en responder buscando la información en su mente —. No, nada de nada.

— Tsk. ¡Dragón idiota, en eso eres igualito! – se burló – Escucha bien y presta atención. No pienso volver a repetirme. En astrología, el Zodiaco está basado en la división en doce partes iguales de la banda celeste sobre la cual trazan sus trayectorias el Sol, la Luna, y los planetas, avanzando un sector por cada mes del año. Cada sector contiene la constelación tradicional a la que debe su nombre. Los babilonios y griegos dividieron esta banda en doce partes iguales, siendo cada una de ellas un sector del cielo de una extensión de treinta grados de arco, bautizadas con el nombre de las doce constelaciones más destacadas que veían en cada una de las subdivisiones. El zodiaco posee una importancia fundamental en la astrología occidental. Otras culturas con tradición astrológica como la china otorgan también una importancia especial a esta región del cielo, aunque definen un Zodiaco diferente. En total somos doce los Espíritus mayores; Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Piscis y yo, Acuario.

— Ah, ¿Y por qué entrenas a Juvia?

— ¿Ehhhh? ¿Acaso eres idiota? – pregunto la peli azul con enojo – Sin duda un dragón. Idiota. – una vena empezaba a hincharse en la frente del pelirrosa – Porque mi poder es sobre el agua y también soy una sirena, como ella. A ver si espabilas… empanao.

— ¡Ya está bien! ¡Quieres dejar de insultarme maldito pescado! – exclamo el dragón mientras el agua a su alrededor empezaba a hervir.

— …. ¿Cómo me has llamado, lagartija?

La voz de Acuario se había vuelto siniestra. El agua a su alrededor empezó a enturbiarse, rodearla y elevarla.

— ¡Lo que ha oído! ¡Vuelve a insultarme y te convierto en pescado asado! – con un aleteo el pelirrosa salió de la piscina, encarando a la sirena del Zodiaco.

— Te la estás buscando, ¡intento de lagarto escupe fuego!

La vasija que llevaba en su brazo empezó a brillar.

— ¡Pues tú la has encontrado, maldito salmón!

En ese momento la paciencia de ambos se fue por el desagüe. Juvia, la cual estaba en el otro extremo de la piscina, entrenando, salió escopetada de dicha piscina debido a que el agua se había vuelto muy violenta. Una vez fuera volvió a su forma humana mientras contemplaba el choque de auras de ambos. Tanto Acuario como Natsu tenían sus frentes pegadas, apretaban fuertemente los dientes y se rugían el uno al otro. Parecía que fuera a haber un combate ahí mismo.

— Oh, por favor. ¿En serio? Parecen niños.

Juvia se dio la vuelta con corazones en los ojos para ver a su amado Gray, el cual miraba con aburrimiento el "enfrentamiento" entre el espíritu del Zodiaco y el dragón occidental.

— ¡Gray! – exclamo la peli azul mientras se le lanzaba encima.

— ¡Oi oi Juvia! ¡Tranquilízate mujer!

Gray intentaba quitársela de encima, pues se ahogaba y estaban a punto de caer a la piscina. No era que le disgustase el agua, pero en ese preciso momento no sería buena idea meterse adentro.

— ¡Ya me has cabreado, puta lagartija! – exclamaba Acuario mientras el agua a su alrededor atacaba al dragón.

— ¡Te vas a cagá, puto pececito! – llamas ardientes rodearon al pelirrosa, evaporando el agua.

Ambos empezaron una pelea. Acuario atacaba con el agua en estado líquido y en vapor ya que tenía control sobre cualquier estado. Natsu evaporaba el agua líquida y el vapor lo dispersaba con sus ardientes llamas. Pero el fuego que le lanzaba el pelirrosa era apagado por el agua del espíritu del Zodiaco.

Al ver que sus ataques no surtían efecto fueron a por el cuerpo a cuerpo… entiéndase puñetazos, patadas, tiramientos de mejillas y pelo, mordiscos, etc.

Gray cogió a Juvia en brazos, la cual se agarró como garrapata mientras decía cosas sin sentido, y salió escopetado del lugar. Ya luego ellos dos pagarían los destrozos.


Róterdam

Róterdam es una ciudad situada al oeste de los Países Bajos, y puerto sobre el río Mosa, cerca de La Haya. Situada a 30 km del mar, tiene una población de 610 412 habitantes. El área metropolitana de Róterdam cuenta con una población de 2,82 millones de personas.

En una cafetería, al lado del rio Nieuwe Maas, dos hombres se encontraban reunido. Uno era muy alto, aproximadamente metro noventa o dos metros. Poseía pelo azul oscuro muy largo y ojos penetrantes cubierto de unas ojeras. Tiene la piel oscura, y en esta lleva varios patrones azules similares a los colores que toma en su forma de dragón. Iba vestido con una camisa azul oscura remangada, pantalones negros anchos y botas negras. También llevaba una chaqueta de cuero. El otro tiene apariencia joven. Viste una camisa negra. Tiene el pelo negro corto, un mechón le sobresale por encima de la cabeza, los ojos oscuros y unos inusuales colmillos afilados, para concluir lleva pantalones negros y botas del mismo color. Llevaba una gabardina también negra. Lleva un collar plateado en forma de círculo.

— ¿Por qué me has llamado, Inmortal? – pregunto toscamente el hombre de pelo azul oscuro.

— Por el motivo que ya sabemos. La cuenta atrás ha comenzado. ¿Sabes de lo que se habla ahora? – pregunto sonriente el pelinegro, bebiéndose una taza de café.

— No lo sé ni me interesa. Como no sea importante…

— No debes amenazarme… Acnología. – interrumpió.

— Y tú no deberías cabrearme… Zeref. – el gesto del hombre peli azul oscuro se endureció – Ahora dime, ¿qué es eso tan importante que se habla? Si son cosas de esos idiotas no me importa.

— No es algo de poca importancia. Todas las razas hablan de ello. Dioses, elfos, enanos, ángeles, demonios…. Toda criatura sobrenatural tiene las mismas palabras en sus lenguas. – aquello llamo la atención del hombre peli azul – Al parecer ya ha renacido.

— ¿Me estás diciendo que…? – apretó los dientes, mostrando un poco sus blancos dientes.

Tenía los colmillos muy afilados y sus pupilas se volvieron como las de un reptil.

— Así es. El 'ultimo dragón occidental' ha despertado. Él ha vuelto. Ya sabes lo que eso significa. – sonrió divertido al ver como Acnologia se tensaba y gruñía de furia.

— … pensé que lo había matado. A él y su descendencia.

— Sí y no. Lo mataste, y a su descendencia… salvo al más pequeño. De ahí en adelante solo ha habido un hijo con su sangre dragón. Una línea inquebrantable. Y ahora ha llegado el momento de su renacer. Su yo original ha renacido. Cuanto más tiempo pase, más poderoso se volverá y…

— No consiguió matarme hace quinientos años y no me matara ahora.

— No te mató porque su poder no estaba del todo maduro. Pero aún sigue intacto. No ha perdido fuerza con el paso de los siglos. Es más, esta vez conseguirá explotarlo a su máximo potencial

— ¿Y tú que harás con él?

Zeref sonrió tristemente.

— No lo sé — pensó en voz alta, vacilante — Pero no creo que lo pueda encontrar. Este donde este, está protegido. Tendré que esperar a que el destino nos haga encontrarnos.

— Espero no se te ocurra intentar detenerme. – advirtió Acnologia.

—No lo hare, no es mi destino detener vuestra pelea. Todo dependerá de quien salga vivo y quien salga muerto.

— … eso espero.

— ¿Lo buscaras?

— No.

— No quieres que sepan que aun estas vivo, ¿eh? – sonrió divertido Zeref - ¿Les tienes miedo?

Acnologia gruño con fuerza, llamando la atención de los transeúntes. Estos volvieron a lo suyo al ver la mirada asesina de Acnologia.

— Tengo el poder para matar a esos estúpidos Dioses. ¿En serio crees que les tendría miedo? Ni siquiera los elfos serían capaces de hacerme nada.

— No estaría del todo seguro, pero no tengo ganas de discutir con eso.

— … he escuchado que uno de tus demonios ha sido derrotado y ahora está muerto.

— Deliora — recordó — Así parece ser. Una maga absoluta de hielo. Uso un hechizo prohibido. Perdió la vida, pero mato a mi demonio. Los humanos sin duda son interesantes. – sonrió, volviendo a beber de su taza.

— Tus demonios son débiles, Inmortal. – se burló.

— No son débiles. Pero los seres humanos son seres excepcionales. — expresó lentamente —. Pueden llegar a niveles que nadie imaginaria. Yo mismo lo he conseguido.

— Pero dejaste de ser humano.

— En parte.

—…

— …

— … me voy. Adiós, mago oscuro. – se despidió Acnologia, levantándose y alejándose de la vista del mago.

Nadie osaba meterse en medio del camino del dragón.

— Adiós, Rey de los Dragones Acnologia. – miro su taza ahora vacía y luego al cielo nublado por nubes grises. Se avecinaba una tormenta – Espero que nos veamos pronto… Natsu.


En alguna parte del Pacifico

En una de las miles y miles islas del Océano Pacifico, había una torre que se elevaba hacia los cielos. Una torre oculta a la visión de cualquiera que no "trabajara" o gobernara en dicho lugar. Una torre de extraña forma.

Caminando entre las sombras, camuflándose entre ellas. Cierto dragón oriental iba raudo entre todos los pisos de dicha torre, buscando cierta información.

Rogue dejo las sombras para volver a su forma humana. Sus ojos captaban cualquier movimiento. No tuvo que esperar mucho para que Sting apareciera en un flash de luz, en su forma humana.

— ¿Tenías que aparecer con ese flash? – pregunto el pelinegro.

— No hay nadie por aquí, así que no pasa nada. – contesto moviendo la mano, para después ponerse serio - ¿Has conseguido la información?

— Así es. Esta Torre está casi lista. ¿Qué hay de las otras seis?

— Parece ser que también están casi listas. Andorra, Panamá, Madagascar, Nueva Zelanda, Islandia y Japón. En esos países es donde hemos descubierto más Torres.

— Debemos informar a Makarov para que reúna al Consejo. Si el Sistema R está activo… eso solo podría significar graves problemas.

— ¿Crees que las demás Facciones reaccionen?

— Pensando que, si funcionan perfectamente, podrían revivir a cualquiera… creo que sería lo más sensato.

— Entonces vayámonos de aquí. Alguien se está acercando.

En un pequeño flash, y uniéndose a las sombras, ambos dragones orientales desaparecieron con gran rapidez del piso intermedio de la torre. Pocos segundos después llego uno de los guardias, el cual creía haber oído algo.


Concilio Mundial – dos días después

Atlántida, una isla mítica mencionada y descrita en los diálogos Timeo y Critias, textos del filósofo griego Platón. Los escritos de Platón sitúan la isla «delante de las Columnas de Hércules»; la describen como «más grande que Libia y Asia juntas», y la señalan como una potencia marítima que nueve mil años antes de la época del legislador ateniense Solón habría conquistado gran parte de Europa y el norte de África, siendo sólo detenida por una hipotética Atenas prehelénica, después de lo cual habría desaparecido en el mar posiblemente a causa de un violento terremoto y de un gran diluvio, «en un solo día y una noche terrible».

Así es como la describe el gran Platón. Y en parte es cierto. Fue una potencia marítima que conquisto todo eso, pero ni de coña era tan grande. En su origen sería tan grande como Alemania, España, Polonia y Francia juntas… como mucho.

Pero, debido al famoso suceso, la gran Atlántida acabo reducida a una isla de gran tamaño… para ser más precisos, era una ciudad-isla bastante grande.

Era escarpada, a excepción de una gran llanura de forma oblonga del tamaño de unos cincuenta kilómetros, rodeada de montañas hasta el mar. A mitad de la longitud de la llanura, se ubica una montaña baja de todas partes, a unos nueve kilómetros del mar. Los atalantes antiguos edificaron sobre la montaña rodeada de círculos de agua una espléndida acrópolis wiki/Atl%C3%A1ntida plena de notables edificios, entre los que destacaban el Palacio Real y el templo de Poseidón. Construyeron un gran canal, de diez kilómetros de longitud, para comunicar la costa con el anillo de agua exterior que rodeaba la metrópolis; y otro menor y cubierto, para conectar el anillo exterior con la ciudadela. Cada viaje hacia la ciudad era vigilado desde puertas y torres, y cada anillo estaba rodeado por un muro. Los muros estaban hechos de roca roja, blanca y negra sacada de los fosos, y recubiertos de latón, estaño y oricalco. Finalmente, cavaron, alrededor de la llanura oblonga, una gigantesca fosa a partir de la cual crearon una red de canales rectos que irrigaban todo el territorio de la planicie.

Ese era el actual aspecto de la gran ciudad-isla.

Supuestamente hubo un gran terremoto, u ola gigante, que hundió a la isla en el mar. Eso es cierto en gran parte. La catástrofe que sacudió dicha civilización fue causada por la madre naturaleza, no por los Dioses Griegos, como se cuenta. La ciudad principal y sus alrededores fueron protegidas por una avanzada tecnología atlante. La ciudad acabo sumergida en lo más profundo del mar Atlántico, pero logro sobrevivir. Durante el paso de los siglos, la ciudad ha ido cayendo en la ruina, pero se pudo sostener hasta ahora. Gracias a la actual "colaboración" entre Facciones, la ciudad puede evitar ser destruida por el mar.

Allí en donde se llevaban a cabo las reuniones mundiales de [S.H.I.E.L.D] y varios Dioses y gente importante de varias Facciones. En el Palacio Real, en la cámara principal, los líderes de varias Facciones se encontraban reunidos, claro que faltaban bastantes. Los reunidos en aquella antigua y hermosa ciudad eran:

Kali, una de las principales Diosas de la Mitología Hindú. Tenía el aspecto de una hermosa mujer morena de largo y sedoso cabello negro.

Ganesh, junto con Kali, es uno de los Dioses Hindúes. Tiene el aspecto de un corpulento hombre africano.

Odín, el dios principal de los nórdicos. Tenía aspecto de un anciano con una cazadora hecha de piel animal y un parche en su ojo derecho.

Leshi, Un extravagante Dios de los bosques, nativo de Polonia. Tiene la habilidad de cambiar su aspecto a voluntad y suele tomar el aspecto de ídolos actuales como, en este caso, Paris Hilton.

Baron Samedi, un Dios del folclore de algunos países con tradición budú. Viste con sombrero de copa y empuña un bastón

Isis, una diosa egipcia que aparece con el aspecto de una mujer rubia.

Zeus, el Dios griego principal. Tiene aspecto de un hombre de unos cincuenta años.

Poseidón, también con aspecto de cincuenta años.

El Arcángel Miguel, tiene el aspecto de un hombre en sus veinte altos. Rubio de ojos azules. Tenía un halo encima de su cabeza, mas sus alas se las guardaba.

Sun Wukong o Wukong, conocido como el Rey Mono, el protagonista de la novela clásica épica china Viaje al Oeste, basado en las historias populares que se remontan a la dinastía Tang.

Kunou, la Kitsune líder de los youkais. Una hermosa mujer rubia de ojos verdes con orejas de zorro y nueve colas de zorro.

Layla Heartfilia, Reina de los Elfos. Una mujer idéntica a Lucy, salvo que de aspecto más maduro.

Balin, Rey de los Enanos. Un enano tan bajo como Makarov. Tenía una gran barba blanca y cejas blancas pobladas. Al contrario que Makarov, éste tenía pelo en la cabeza. Bastante pelo.

Junto a todos ellos se encontraban Makarov y Gildarts.

— Makarov, Gildarts. – saludo Layla.

— ¡Oh Layla, me da gusto volver a verte! – sonrió el hombrecito.

— ¡Un gusto volver a verte! Sigues tan hermosa como siempre. – la alabo el pelirrojo.

— Ufufufú. Menos mal que no está aquí mi marido. ¿Cómo le va a mi hija?

— Bastante bien. Igual de hermosa y valiente que tú.

— Me alegra escuchar eso. ¿Es verdad que está en el grupo del dragón?

— ¿De Natsu? Si, así es. Es un grupo bien compenetrado — señalo orgulloso — Y a tu hija parece agradarle bastante. – sonrió juguetón.

— Ya veo. El futuro sin duda es algo interesante.

— Makarov. – sea cerco Balin a saludar.

— Balin, me alegro de verte.

Ambos enanos se funden en un amistoso abrazo.

— ¿Cómo le va a Telchar? – pregunto Makarov.

— ¡Ah, un es joven! Tiene mucho que aprender. – sonrió con cansancio el enano.

— Así son los jóvenes.

— Ejem ejem. – tosió con fuerza Zeus, llamando la atención del cuarteto.

Todos se sentaron alrededor de una gran mesa redonda de piedra. Las sillas en las cuales estaban sentados eran de dura madera oscura, por lo que tenían cómodos cojines en los asientos y respaldos.

— Y bien Makarov, ¿qué es eso tan importante como para reunirnos a todos? – pregunto Isis – Espero sea importante.

— Cierto, no solemos reunirnos a no ser que sea algo de suma importancia. – dijo Sun Wukong.

Las miradas de todos se centraron en el hombrecillo, el cual miro de reojo a Gildarts, que estaba de pie a su lado, y asintió. El hombre peli naranja saco unos dossiers a cada uno. Una vez que los tuvieron en sus manos lo revisaron.

— El motivo por el que os he reunido aquí es debido al Sistema R. – dijo Makarov directo al grano.

Todos agriaron el gesto ante la mención de ese Sistema. El Sistema R fue un sistema que se creó con tecnología atlante antiguo. Una tecnología para revivir a quien sea. Da igual su rango o especie. Una tecnología prohibida por todos. Ni siquiera los Dioses o elfos permiten tal tecnología. La vida y la muerte deben ser imperturbable.

— ¡Eso es imposible! – exclamo Ganesh golpeando la mesa - ¡No pueden quedar vestigios de ello!

— Tiene razón. Se detuvo su construcción y se castigó duramente a los culpables. Pero… esto de aquí… - susurro Zeus, leyendo tranquilamente - ¿Es 100% seguro?

— Por supuesto — aseguró — Mis mejores espías me lo han confirmado. Hemos descubierto siete en total. Pero me temo que aún quedan más.

— ¿Están terminadas? – pregunto Leshi.

— Por desgracia, mis fuentes son de confianza, como ya he dicho.

— Así que está completa. – susurro Baron Samedi – Pero, ¿por qué ahora?

— Eso da igual. Ese Sistema está prohibido. De ello solo puede salir sufrimiento y caos. Hay que destruirlas de inmediato. – dijo el Arcángel Miguel con seriedad – Pero, el problema es que no sabemos nada de nuestro enemigo. Según pone aquí, no parece que estén relacionadas con los constructores originales.

— Eso parece. – hablo Kali – Pero lo mejor será mandar tropas a las ya encontradas y buscar más por todo el planeta. No debemos escatimar en recursos. Hablare con los mandamases del Budismo. Y creo que todos deberíamos actuar ya. – dirigió su mirada al líder de [S.H.I.E.L.D.] – Makarov, ¿qué tal va el joven dragón?

— Mejorando día a día, pero no está preparado para una misión de este calibre. Aun no es capaz de controlarse por completo.

— Entiendo. Entonces será mejor no mandarlo a esta misión.

— Pero, ¿de dónde han sacado la tecnología para continuar con su construcción? – pregunto Poseidón – Esta ciudad está estrechamente vigilada desde la primera construcción de las Torres.

— Es posible que no esté tan vigilada. – comento Gildarts.

— En ese caso habrá que investigar. – hablo Layla – Si consiguen terminar las Torres, entonces podrían resucitar a cualquiera. ¿Os imagináis a Ancalagon resucitado, por ejemplo? ¿O a Cronos?

El solo pensarlo provocaba escalofríos en los presentes. La sola mención del más poderoso de los dragones, Ancalagon, ya les hacía temblar.

— ¡Bien! Empecemos entonces a planear. – dijo serio Balin.

Durante un par de horas la reunión siguió adelante. Planearon los ataques a gran escala para que fueran sincronizados y así evitar huidas por parte de los que estaban al mando de las Torres.

El cronometro había empezado y el tiempo empezaba a correr.


Erendir: bueno, pues otro mas en versión 2.0. Espero que os este gustando, pues la verdad es que no puedo saberlo sin vuestra opinión escrita XP XD Ale, nos leemos en el próximo.

GiuGiuSalamander: Pues ya hemos visto que la cosa se está tornando interesante y por mucho, o sea, el tiempo se ajusta jóvenes, ¡espero hayan disfrutado!

Lady werempire: hola mis queridos subditos, siempre es un gusto volver a estar por aca, miren esta historia esta demasiado buena, leanla y luego dejen muuuchos reviews, los reviews son gratis y hacen feliz a la nariz, casualmente que tengan buen dia