Fairy Tail no es de mi propiedad, pertenece a su respectivo autor.

supremehunter: para Natsu si (Kana, Jenny y Lucy). Hemos decidido dejarlo asi, ya hay muchos harems gigantes y estas chicas no suelen estar en ellos.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro

-comentarios

-"pensamientos"-

-*comunicación por holograma, comunicador, etc.*-


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Capítulo 6:

ATAQUE A LAS TORRES – PARTE 01


La reunión en la Atlántida había terminado. Los líderes habían acordado atacar las Torres de forma sincronizada. De ese modo se evitarían problemas. Al atacar todas al mismo tiempo, los posibles refuerzos tendrían que dispersarse para poder defender todas las Torres. Esa era la posible carta de triunfo.

Para prepararlo todo adecuadamente, el ataque global se llevaría a cabo en tres días. Pero tenian un problema, mientras mas investigaban mas torres aparecian lo que significaria una mayor planeacion, esto tenia al jefe y maestro de shield, muy atareado en su oficina.

— Veamos, podría enviar a este grupo a la Torre de la isla Georgetown, y a este a Jarvis Island. Muy listos al construirlas en islas minúsculas. A Laxus y su equipo podría mandarlos a Andorra y dejar al grupo de Mermaid Heels para la de Σκάντζουρα Skantzoura… griegos… – murmuró al intentar leer las letras griegas – Bueno, hay idiomas peores.

— ¿Qué tal vas con la operación? – preguntó Gildarts, entrando al despacho.

— Podría decir que bien. Tenemos los recursos suficientes como para poder desplegar a nuestros equipos por diferentes zonas tan lejanas unas de otras.

El hombre pelirrojo se acercó y observo detenidamente un mapa 3D con los lugares donde se habían descubierto las Torres y los puntos que ocupaban en otro mapa planetario 3D.

— Hm, Jarvis Island. Eso está en medio del Pacifico. Y la isla Georgetown en medio del Atlántico. La costa Este de Rusia, Argentina, Hawái, Sudáfrica…. — suspiró incrédulo. — Con razón no nos hemos dado cuenta antes. Lugares remotos, bien alejadas unas de otras y con barreras mágicas. Listos, sin duda alguna. Pero no lo entiendo. Grecia, Estocolmo…. Hay muchos sitios en los cuales deberían ir las mitologías, no nosotros.

— Los Olímpicos ya no disponen de tantos recursos. Los Nórdicos se ocuparán de gran parte de Europa, pero Odín no mandara a muchos. Lo mismo con el resto. Los cristianos pueden desplegar más tropas, por lo que se encargaran de la gran mayoría junto a nosotros.

— Ya veo. ¿Ya lo saben los grupos?

— No. Terminare de preparar la estrategia y luego los mandare llamar.

— ¿No es este despacho demasiado pequeño? – preguntó con burla Gildarts.

— … —Makarov lo miro con seriedad — Obviamente haremos la reunión en la sala principal de reuniones.

— ¿Los notificas tu o hago la indicación yo?

— Ya me encargare de eso cuando termine. ¿Me echas una mano?

— ¡Encantado de la vida!

XXXXX

Aproximadamente un par de horas después, Makarov ya tenía planeado la estrategia a escala global de la súper operación que llevarían a cabo.

El líder de la organización, junto segundo al mano, o séase Makarov y Gildarts, se encontraban junto a los grupos o equipos que el anciano enano había mandado a llamar. La sala en si era bastante grande. Perfectamente podrían caber quinientas personas, cada una teniendo su espacio.

Los murmullos llenaban toda la gigantesca sala.

— Eje… ¡mocosos, prestad atención! — exclamó Makarov, llamando la atención de sus subordinados. Todos callaron al instante. — Muy bien, ahora que tengo vuestra atención os explicare el por qué estáis todos aquí reunidos. — a pesar de que la sala era gigante y había mucha gente, el anciano usaba su potente voz de enano para que todos lo escucharan perfectamente, no hacía falta usar un micrófono. — El motivo por el que estáis aquí reunidos es porque vamos a llevar a cabo una operación a escala global.

Eso sorprendió a casi todos los presentes.

— ¿A qué te refieres exactamente con escala global, viejo? – preguntó Laxus.

— A eso mismo. – hizo un gesto a Gildarts y el pelirrojo pulso el botón de un mando inalámbrico. Al instante, frente al dúo y al resto, aparecieron dos mapas. Los mismos con los que había estado antes Makarov — Sabéis lo que son las Torres y el Sistema R, ¿verdad? – todos asintieron — Bien, pues, por si alguno no lo sabe, hace poco hemos descubierto la existencia de estas Torres en distintas partes del mundo. Es por ese motivo que la operación es global. Las demás Facciones Mitológicas podrán ocuparse de partes de las Torres de "sus territorios". — hizo comillas con los dedos ante esas dos últimas palabras — Desgraciadamente, para nosotros, la grandísima mayoría de dichas Facciones no tienen los suficientes efectivos por motivo obvio. — se encogió de hombros. Estaba más que claro que, con el paso del tiempo, la mayoría de las criaturas sobrenaturales han ido perdiendo números y poder debido a la evolución humana. Por ese motivo, incluso los Dioses Mitológicos no disponían de tantos recursos – Pero aun así nos echaran una mano. En fin, como iba diciendo, Gildarts y yo hemos estado planeando la operación. Cada grupo ira a una de estas Torres y la destruirá. No deben quedar ni los cimientos.

— ¿Y quién es el líder de estos terroristas? — preguntó Jellal.

— Me temo que no lo sabemos. — expresó negando. — Quien haya creado este grupo y el objetivo de activar el Sistema R de las Torres se ha mantenido perfectamente oculto. Pero, no tenemos duda de que estará en una de las Torres para cuando llegue el momento. Por eso, si alguno de vosotros lo encuentra, el objetivo principal pasa a capturarlo… o eliminarlo, si no hay posibilidades de captura. ¿Hay alguna pregunta?

Una persona levanto su brazo: Minerva Orland, maga de territorio.

—Yo tengo una pregunta. ¿Cómo quiere que un solo grupo sea capaz de destruir una de esas Torres? Lo más probable es que esté llena de secuaces y enemigos, de los cuales no tenemos casi ninguna información. Podrían ser decenas o centenas o incluso miles.

— Lo sé y he sido cauto. No ira solo un grupo. Sera un grupo de grupos. Además, por lo que nuestros espías me han informado, en todas las Torres han descubierto que, ciertamente, los enemigos son muy numerosos. Pero, el mayor problema es que son mezclas. Humanos, vampiros, wyvern, driadas, ghouls y demás. Por eso mismo vamos a enviar grupos equilibrados.

— Entonces, ¿cuáles son esos grupos y a que Torre van a ir? – preguntó Romeo con gran curiosidad.

— A eso voy. ¡Esta Juventud… tan impaciente! —masculló, mirando enojado al adolescente.

El pobre tembló levemente ante la mirada severa del anciano. Wendy, que estaba a su lado, se rio por lo bajini.

— Como decía, estos serán los grupos; Laxus y su equipo junto con Kana, Wendy, el impaciente… —Romeo cayó en depresión — Y junto a ellos… — empezó a decir varios nombres – Vosotros iréis a la Torre de Andorra. – todos asintieron – Bien, siguiente grupo, Mermaid Heels al completo iréis a la Torre de Jarvis Island. — las miembros de los distintos grupos de Mermaid Heels se miraron sonrientes, pues juntas creaba el grupo más grande y eran muy poderosas – Blue Pegasus, lo mismo. Torre de Malta. Gajeel, Levy, Sting, Rogue, Yukino, Gray, Juvia, Ultear, Meredy, Minerva, Jellal y Erza iréis a la Torre de Isla Ascensión. – siguió nombrando grupos y las Torres a las cuales irían.

Debido a que no podía dejar la base sin ningún efectivo, dejo aproximadamente a cincuenta agentes, entre los cuales estaban Natsu y Lucy. Los Strauss seguían en su otra misión, al igual que varios equipos.

-Bien. Ahora que ya están todos los grupos hechos y sabéis de que ira la misión, es hora de que os preparéis. La operación empezara dentro de once horas. Por eso debéis prepararos ya y coger un transporte para vuestros destinos. — el anciano agitó su mano en señal de ánimo —¡Vamos, vamos!

Dada la orden, cada uno se fue a preparase para ir a su destino. Una vez que la sala se quedó vacía, el agente Coulson apareció en escena con su clásica sonrisa tranquila.

— Parece ser que hay mucho entusiasmo. – comentó el agente.

— Eso parece. – susurró el anciano enano.

— ¿Qué ocurre?

— ¿Sabes la visión que tuvo Meredy?

— Sí. — contestó.

— Tengo la sensación de que las Torres son solo el principio. Se avecina algo grande. — confesó desmantelando una serenidad que hasta ahora residía en su rostro.

— ¿Cree que la Alianza Balam está detrás?

— De eso no hay duda. Pero, la pregunta principal es, ¿quién está detrás de esto? ¿Cuál de todos ellos es el causante?

—…

XXXXX

Natsu se encontraba junto a su gato Happy y el resto de mininos. La verdad es que se sentía aburrido. La gran mayoría de los miembros de la base se encontraban en la macro operación. Se había sentido ofendido al principio por no haber ido a la misión, pero, luego de una charla con Makarov, el dragón entendió que esta operación era muy importante, y él podría llegar a descontrolarse, lo cual les perjudicaría enormemente.

Hacía poco que el último grupo había abandonado la base secreta. Debido a eso, y a que se sentía solo, el pelirrosa fue a buscar a su gato, el cual nada más verlo fue hacia él. Ambos empezaron a caminar, pero, para curiosidad del dragón, los demás gatos también fueron con él. Suponía que se sentían solos sin sus respectivos dueños.

Era por ese motivo que actualmente se encontraba recorriendo la gigantesca base. Aunque había pasado casi mes y medio desde que había llegado a dicho lugar, había muchas partes que aún no había visto.

-Miau.

El dragón salió de sus pensamientos al oír a su minino amigo. El pequeño minino se encontrará acariciando su pierna, siendo observado por los demás gatos. La verdad es que le hacía gracia verlos. Lily, como el adulto del grupo, era el guía y quien imponía orden entre los cinco. Pero, a pesar de su aspecto, parecía ser que los demás mininos no se asustaban de él. Solo hacía falta observar como querían jugar con él, aunque era muy rara la vez que lo hacía.

— ¿Qué te ocurre compañero? – preguntó, mirando al gatito.

Este volvió a maullar y salió disparado, siendo seguido por Lector y Frosch. Charle fue detrás del trio, junto a Lily, aunque ambos iban más tranquilos. Lily por madurez gatuna y Charle… bueno, Charle era demasiado madura para su corta edad gatuna, y muy creída. Lo había podido notar.

Los gatos guiaron al pelirrosa hasta su sala. Entonces entendió. Debían tener hambre. Normal, hacia horas que habían empezado a caminar sin descanso.

Sacando sus tazones, alimento y agua, se los relleno y puso a su altura. Nada más ponerlos en el suelo, los gatos se lanzaban a devorar.

Entonces noto que empezaba a tener hambre, por lo que los dejó y fue hasta la cafetería más cercana. Por suerte para él, no estaba muy lejos.

El lugar estaba prácticamente casi vacío. El lugar era bastante amplio, lleno de alargadas mesas con sus respectivos bancos. Al menos daba las gracias de que el lugar fuera colorido. Se había aburrido del tono blanco y grisáceo de la gran mayoría de pasillos y salas. Supuso que el motivo se debía a que en dicho lugar solían reunirse los distintos agentes, por lo que debía ser animado.

Entonces, mientras avanzaba hacia el bufete libre, su nariz percibió un aroma conocidísimo. Sus ojos se fijaron instantáneamente en cierta elfa rubia, que se encontraba comiendo verdura, frutas y hortalizas.

La verdad es que hacía tiempo que no hablaba con ella… prácticamente desde que terminaron la misión en Rusia.

Una vez que cogió su comida, compuesta la gran mayoría por carne, pero también algo de fruta y verdura, camino hasta ponerse delante suyo.

— Esto… ¿puedo sentarme? — preguntó un poco tímido.

Lucy dejo de comer para mirarle. Al parecer la timidez del pelirrosa le hizo gracia.

— Por supuesto que puedes sentarte. – le sonrió para seguir comiendo.

Tomando asiento, el dragón empezó a devorar prácticamente todo. Entre tanto se fijaba en la hermosa mujer que tenía delante. Le resultaba curioso. Era la primera vez que la veía sin el típico traje negro ajustado que vestían los agentes de la organización.

No le desagradaba. ¡¿Cómo demonios iba a hacerlo?! Esos trajes se ajustaban perfectamente a las siluetas de las mujeres. La gran mayoría de ellas eran de constitución normal o delgada. Era lo normal. Después de todo, debían estar en forma para los combates. Claro que también era un poquito desagradable cuando de los hombres se trataba. Un escalofrió le recorrió el cuerpo al recordar algo horrible para su mente, lo cual estaba relacionado con un grupito masculino que les gustaba marcar más de la cuenta.

Intentando olvidar tan horrible imagen, se centró en la rubia. Vestía con ropas élficas. Lo que más se notaba era la túnica grisácea. Sin duda muchos diseñadores matarían por tener dicha túnica. Pero, lo que más le agrado, era que se ajustaba perfectamente a su silueta. Sin duda hecha a medida. Descendió su mirada desde su cabello de oro, fijándose detalladamente en su cara, cuello, etc. Cuando quiso bajar más se encontró con su plato. Estuvo a punto de darse un golpe. Se había olvidado de que estaban comiendo.

Le sorprendió que no llevara ni el más mínimo gramo de carne.

— ¿No comes carne? – no pudo evitar preguntar.

La rubia se limpió la boca con una servilleta y le miro sonriente. El corazón del dragón se aceleró. Por un momento recordó la escena que tuvo con Jenny hace unos días, solo que esta vez era con la elfa. Se sonrojo y agito con fuerza su cabeza, intentando olvidar. No sería recomendable que se excitara.

— No. Los elfos no comemos nada de carne. – le explicó tranquila – Pero puedo ver que los dragones si coméis mucha, por lo menos los occidentales. – se burló – Pero me agrada que al menos comas otras cosas, como verdura y hortalizas.

— Siempre he comido la dieta mediterránea. – se encogió de hombros – Entonces, ¿Sting y Rogue no comen carne?

— Por supuesto que comen. Somos pocos los que no lo hacemos. Solo que ellos, al ser dragones orientales, comen menos cantidad. La justa y necesaria.

— Entiendo. Ahora que lo pienso, son dragones orientales, pero no tiene muchas pintas de ser orientales.

— Lo son por antepasados. Ciertamente no tienen muchos rasgos orientales. Es más, debes fijarte muy bien para poder notarlo. Sus antepasados son orientales al 100%. Pero es lo que tiene mezclar razas. Los suyos fueron mezclándose con occidentales, por lo que al final han acabado teniendo más rasgos occidentales que orientales.

— Vaya. Ahora que me lo pregunto, ¿de dónde sois vosotros? — curioseó a la elfa. — Me refiero a los elfos.

— Pertenecemos al Reino de Alfheim, uno de los Nueve Reinos del Árbol Yggdrasil.

— … eso me suena mucho. – murmuró, llevándose una mano a la barbilla, intentando recordar —¡Ah! ¡Ya me acuerdo! – exclamó – Ese era el Árbol de la mitología nórdica, ¿verdad?

La elfa sonrió al saber que el muchacho no era tan idiota.

— Así es. Ahora mismo estaríamos en el Reino de Midgard, justo en el medio, en el tronco del Gran Árbol.

—… cuantas preguntas me hago ahora. ¿Estamos en la misma galaxia, en el mismo Universo?

— ¡Por supuesto! — contestó sin evitar carcajearse — Por ahora, el único método para viajar entre mundos es con el Bifröst, el Puente del Arco Iris. Pero, si los humanos quisieran llegar de otro modo, tendrían que viajar durante muchísimos años luz para poder llegar a otro de los Reinos.

— ¡Wow! Entonces si están muy lejos. Supongo que lo mejor serían los agujeros de gusano. – murmuró.

— El Bifröst es algo parecido. Parecido, pero no igual.

— Entiendo. ¿Podrías contarme más sobre eso? – pidió.

A la rubia le sorprendió en un principio, pero, contenta por la pregunta, empezó a contarle todo lo que sabía, incluido la historia de su pueblo, los Elfos de la Luz.

Siendo sinceros, el dragón solo quería estar más tiempo con ella y escuchar su voz. Su olor era algo que le relajaba y su voz le hipnotizaba. Era lo contrario a Jenny. Con ella sentía una grandísima excitación con solo olerla u oírla. Y Kana, bueno, con ella podría decir que está en un intermedio entre ambas partes.

Siguieron hablando durante horas, claro que no todo el tiempo fue en la cafetería.


Torre de Andorra

(Laxus y el, Romeo, Wendy, Kana y otros)

Andorra, oficialmente Principado de Andorra, es un pequeño país soberano del suroeste de Europa. Su capital es Andorra la Vella. Está situado en los Pirineos, entre España y Francia, con una altitud media de mil novecientos noventa y seis metros sobre el nivel del mar. Limita por el sur con España, con las comarcas catalanas de Cerdaña, Alto Urgel y Pallars Sobirá; y por el norte con Francia, limitando con el departamento de Ariège, en la región de Mediodía-Pirineos y el departamento de los Pirineos Orientales, en la región de Languedoc-Rosellón.

El grupo de Laxus había llegado al pequeño país en coche, ya que al ser tan pequeño y estar en los Pirineos, andorra no contaba con un aeropuerto. Habían aterrizado en el aeropuerto de Barcelona y, una vez allí, alquilar varios coches para conducir hasta el pequeño país.

Una vez allí, la cosa fue complicándose. Una vez que pasaron la frontera fueron hasta la capital andorrana y, una vez allí, coger un camino de tierra para acercarse a su objetivo. Desgraciadamente solo pudieron avanzar dos kilómetros antes de que el camino se desviara de nuevo a la carretera.

Debido a su proximidad, bajaron de los coches. Tendrían que ir a pie.

Del primer vehículo bajo Laxus y su equipo. Del segundo Kana junto a romeo y Wendy. De otros dos vehículos salieron otros ocho agentes.

— ¡Bien, escuchadme todos! – Laxus tomó la palabra – Nuestro objetivo se encuentra cerca de Estany de l'Illa. Allí hay un pequeño refugio y la Torre. Debido a que está en las montañas, el camino para llegar va a ser duro y peligroso. — observó el reloj — Queda aproximadamente cuatro horas para el anochecer y cinco para que empiece el ataque. Debemos darnos prisa en llegar. Si alguno se cansa avisad. No servís si estáis agotados.

— ¿Y cómo procederemos una vez que lleguemos? – preguntó Kana, atando sus espadas enfundadas.

— Lo principal será infiltrarnos y, una vez allí, buscad a los de mayor rango. En caso de que nos descubran, solamente tendremos que destruir todo lo posible.

— Entonces nuestro objetivo principal es capturar a los líderes y destruir la Torres. – dijo Wendy.

— Exacto.

— Pero, ¿no se darán cuenta de la destrucción? – preguntó uno de los agentes.

—La Torresestá siendo protegida por una barrera mágica. En cuanto la destruyamos, varios equipos vendrán para limpiar el desastre y capturar a aquellos que nosotros no podamos. Bien, ¿alguna pregunta más? – nadie dijo nada – Perfecto. ¡Pues en marcha!

Tomando la delantera, el mago absoluto de electricidad empezó a caminar en dirección a la Torre, siendo guiado por un dispositivo instalado en su móvil. Detrás de él fueron los demás. No había hecho falta que Laxus les ordenara estar bien atentos a cualquier cosa pues a todos sabían que era posible que alguien se diera cuenta de su presencia y diera la voz de alarma.

XXXXX

Media hora antes de empezar la operación, el grupo había llegado a su objetivo. Habiendo inutilizado parte de la barrera mágica, consiguieron entrar sin hacer el mínimo ruido. Se escondieron entre las rocas, dividiéndose para ocupar más terreno.

— Siendo sincero, esto impone más de cerca. – murmuró Romeo junto a Wendy y Kana.

Ambos observaban la Torre desde el punto más alto de la montaña más cercana.

— Sí, es sin duda impresionante. – susurró Wendy —¿Cuánto falta para empezar?

— Un cuarto de hora. – respondió la descendiente del Cid – Hemos tardado casi lo mismo en dividirnos. – cogió su móvil – Estamos en posición.

— *Bien. * - escucharon la voz de Laxus - *¿Qué tal vais los demás? *

— *En posición*

— *Listos y preparados*

— *Perfecto. Estad preparados para empezar. La cosa se va a poner movidita. *

No solo el rubio. Todos los miembros estaban ansiosos por empezar a soltar hostias a tutiplén. Kana desenvaino a Tizona y Colada. Romeo soltó leves chispas de fuego en sus manos, al igual que Wendy.

La misión estaba por empezar… y la cosa prometía.


Torre de Jarvis Island

(Mermaid Heels)

La isla Jarvis es una isla de coral deshabitada localizada en el océano Pacífico Sur, a media distancia entre Hawái y las islas Cook. Está ubicada en la parte central de las Espóradas Ecuatoriales. Su terreno es arenoso debido a que prácticamente está casi al nivel del mar. Lo único que hay en dicha isla es un viejo faro, o eso es lo que parece a simple vista. Dicho lugar suele ser visitado por científicos de todo el mundo, aunque hay que pedirle permiso al Gobierno Estadounidense.

Pero, desde hace muchísimo tiempo, ya nadie va a dicha isla para hacer sus experimentos científicos. Ese tiempo fue aprovechado por los terroristas para construir una de las Torres en dicho lugar.

Debido a que era una pequeña y simple isla en medio del Gran Pacifico, era casi imposible guarecerse de la vigilancia de esta.

— No me gusta el agua. — se quejaba Milliana mientras se hacía bolita en medio del diminuto bote en el cual se encontraba.

— Deja de quejarte. Estamos en medio de una operación. – le susurró Arania Webb, una drider.

— Es gracioso que no te guste el agua, pero bien que te llevas tu tiempo en las dichas. – se burló su compañera Risley Law, una maga de gravedad.

— P-pero es que esa agua es muy calentita~. – ronroneó ante el recuerdo del agua caliente – Pero esta agua es muy fría.

— Deberíamos de dejar de movernos. El bote empieza a moverse demasiado. – sugirió Beth Vanderwood, una pequeña y joven ninfa.

El grupo empezó a discutir en voz baja, enfadando a su líder.

— ¡Silencio! —ordenó Kagura rotundamente.

La joven líder del súper grupo de Mermaid Heels era Kagura Mikazuchi, descendiente de un antiguo samurái y portadora de la espada legendaria japonesa Kusanagi, también conocida como Ame no Murakumo no Tsurugi. La tan famosa espada se encontraba enfundada en su cintura.

— ¿Cuánto falta para empezar? – preguntó Risley.

— Quince minutos. – contestó el samurái sin despegar la vista de su objetivo, la Torre.

— ¿Están todas preparadas? – le preguntó a la joven ninfa.

Beth se giró y metió la mano en el agua, concentrando su poder. Después de varios segundos, la sacó.

— Listas.

— Perfecto. Esperaremos a tus órdenes, Kagura.

— ¡Bien!

A pesar de que el astro rey estaba en todo lo alto, el bote había sido cubierto con magia. Al ser pequeño y haber pocas personas dentro, el ocultarlo era fácil. A pesar de ello, Kagura prefería no fiarse y permanecer lo más callada posible.


Torre de Malta

(Blue Pegasus)

La República de Malta es un país insular miembro de la Unión Europea, densamente poblado, compuesto por un archipiélago y situado en el centro del Mediterráneo, al sur de Italia, al oriente de Túnez y al norte de Libia. Las principales islas y las únicas habitadas del país son Malta, Gozo y Comino. Otras islas que hacen parte del archipiélago son Cominotto, Filfla, Roca Fungus, Isla Manoel (la cual está unida por un puente a la ciudad de Gżira), y las Islas de San Pablo; ninguna cuenta con habitantes permanentes.

Las Islas de San Pablo son unos islotes planos y bajos que se encuentran en la Bahía de San Pablo en la Isla de Malta. Cuando la marea baja, las dos porciones se unen, razón por la cual también se le llama Isla de San Pablo. Han estado deshabitados desde que el único agricultor que vivía en ellos abandonó su terreno hace décadas.

Y ese era el objetivo principal de los miembros del grupo Blue Pegasus. En dichos islotes se encontraba la Torre que veían de asaltar y destruir.

Desde el antiguo Fort Campbell, Bob observaba con unos potentes prismáticos la Torre. Hibiki Lates, un mago especializado en magia de archivos, una súper base de datos con todo tipo de información, analizaba la estructura de la Torre y de los enemigos que su líder era capaz de observar, que no era demasiado debido a la oscuridad de la noche. Sus prismáticos captaban las siluetas y el calor corporal, pero aun así era bastante difícil.

— Veamos… wyverns, cíclopes, orcos, trolls, arpías…. Este es un buen grupo de enemigos. – comentaba el hombre calvo, Bob, un mago de phasing.

Esta magia le permite atravesar objetos solidos o semi sólidos.

— No me puedo creer que hayan wyverns. – la voz de la semidiosa rubia sonó molesta – Si Natsu estuviera aquí, esos malditos bichejos saldrían escopetados.

— Cualquiera saldría escopetado, me~n. – dijo Ichiya Vandalay Kotobuki, un mago químico.

Su magia le permite controlar los elementos de la tabla periódica.

— Son muchos, ¿verdad? – preguntó Ren Akatsuki, un silfo, un espíritu del aire.

— El viento me dice que el total es un 1-10. – dijo Eve Tearm, un hombre de las nieves, un yeti.

— Ósea, que diez para cada uno. Perfecto. – Jenny sonrió enormemente mientras calentaba los músculos – Esto será divertido.

— Jenny, tu quietecita. – le dijo Bob sin dejar de mirar la Torre.

— ¿Ehhhh?

— Tienes el poder de un Dios… bueno de una Diosa que no se especializa en su fuerza física, pero aun así tiene la fuerza de un Dios de bajo nivel. Con esa fuerza seremos capaces de derribar el pilar principal de la Torre.

— … o séase, que no me voy a divertir. – murmuró con tristeza.

— Posiblemente sí, pero no al principio.

— ¡Buu!

— Preparaos, que está a punto de empezar.


Torre de Isla Ascensión

(Gajeel, Levy, Sting, Rogue, Yukino, Gray, Juvia, Ultear, Meredy, Minerva, Jellal y Erza)

Ascensión es una isla de origen volcánico ubicada en el océano Atlántico, a medio camino entre América y África, sobre la Placa Sudamericana, al borde de la Dorsal Mesoatlántica. El territorio incluye pequeñas islas satélites como la isla Boatswain Bird, la peña o el peñón Boatswain Bird (Este), White Rocks (Sur), y la peña Tartar (Oeste). El punto más elevado es el Green Mountain, de ochocientos cincuenta y nueve metros de altura. Dentro de este mismo macizo, que cubre la mitad oriental de la isla, se encuentran los otros picos relevantes: Weather Post, White Hill, y Sisters Peak.

La Torre se encontraba justo en medio de los tres picos.

El Sol empezaba a ocultarse por el horizonte. Debido a la zona geográfica en la que se encontraban, el grupo prácticamente podía asegurar que estaban en la oscuridad debido a que los tres grandes picos ocultaban los últimos rayos solares, provocando que prácticamente pareciera que ya se había ocultado.

El grupo se encontraba junto en la zona Este de la Torre, esperando pacientes a que empezara la operación.

— ¿Cuál es el plan? – preguntó Meredy.

— Rogue usara su poder para ir hasta el otro lado y crear una gran distracción. — comenzó a explicar en detalle. — Nuestros enemigos deberían de ir hacia allí en gran número. Entonces podremos entrar en la Torre sin encontrar demasiada resistencia. Una vez dentro deberemos buscar el pilar principal de la Torre. En caso de que no tenga, deberemos de llegar a la zona más fina de la Torre, prácticamente a la mitad, y destruirla. Si conseguimos hacer que caiga, el Sistema R no debería ser posible de ser usado. – finalizó Levy.

-Exacto. Y, una vez dentro, sería aconsejable que nos dividiéramos en grupos de dos. De ese modo podremos desplazarnos con mayor velocidad y encontrar a nuestro enemigo. – dijo Meredy.

— Me parece una buena idea. — asintió Jellal —Si alguno de vosotros se encuentra al líder, avisad. Lo mejor sería no enfrentarse solo a quien sea. Solo para estar seguros.

— ¿Acaso me estas llamando débil? – gruñó Gajeel.

— No. Pero no sabemos quién es nuestro enemigo o que tan poderoso es.

— …

— Bien. Ahora que está todo claro, ¿cuánto falta para empezar la fiesta? – sonrió Sting.

— Quince minutos. – dijo Erza, observando su móvil – Será mejor que nos vayamos preparando.


Demás lugares

El resto de miembros que no estaba en alguna misión en particular, como los Strauss, o que estaban en la base, como Natsu y Lucy, se encontraban desperdigaos por el mundo, en las distintas Torres que se habían localizado. Pero no solo la organización [S.H.I.E.L.D.], el resto de Facciones del mundo, o por lo menos gran parte de ellas, habían enviado a sus subordinados para luchar contra aquel o aquellos que quisieran levantar de nuevo esa malvada tecnología y destruir dichas Torres hasta que no quedaran ni los cimientos.

En una de las Torres del Norte de Europa, más precisamente en alguna parte de Islandia, el Dios del Trueno Thor se encontraba junto a varios héroes asgardianos, esperando pacientes la hora, en la cual les harían recordar lo que significaba enfrentarse a la poderosa Asgard y a los asgardianos.

En alguna parte de la India, la Diosa Sati de los Dioses Hindúes se encontraba junto al Rey Mono Sun Wukong y varios de sus discípulos.

En alguna parte de Macedonia, el Dios de la Guerra Ares se encontraba junto a su hermana Atenea y semidioses, preparándose para destruir una Torres gigantesca. Sin duda la más alta y grande de todas.

La Reina Layla se encontraba al frente de un gran grupo de elfos en los bosques del Centro de Europa.

Varios Serafines del Cielo se encontraban al mando de escuadrones de ángeles en varias partes del mundo: Israel, México, España, Sudáfrica….

Los vampiros en Rumania, los enanos en el Himalaya, los yetis en Siberia….

Todos listos y preparados para empezar la gran lucha que se iba a llevar a cabo.


Sala de operaciones – base de SHIELD

El anciano Makarov se encontraba junto a Gildarts y los líderes de las demás Facciones participantes en la batalla que se iba a llevar a cabo en menos de un minuto. Entre ellos se encontraban Zeus, Odín, Jude el elfo, Balin el enano, Brahma, uno de la trinidad de los Jefes Dioses Hindúes, el Barón Samedi, el Dios Egipcio Ra, el Serafín Miguel, y otros mas que aunque tal vez no tan fuertes pero igual de importantes para el equilibrio.

Brahma tenía la apariencia de un hombre moreno de cabello castaño oscuro largo. Tenía la apariencia de un hombre en sus cuarenta años. Su cuerpo, al contrario que Zeus, era de constitución normal.

Ra tenía el aspecto de un hombre del Antiguo Egipto, piel morena y perfil alargado. Aproximadamente unos treinta años, y con una buena musculatura. Vestía las típicas ropas de los faraones egipcios.

— Bien, ha llegado la hora. ¿Están listas vuestras tropas? – preguntó el anciano makarov.

— Listas y preparadas. – asintió el Barón Samedi.

— Esos malditos pagaran por construir esa abominación cerca de las pirámides. – masculló Ra mientras mirava severamente a la nada.

— Entonces es hora. – habló el Rey de los Elfos Jude – Layla, ¿me escuchas?

— *Te escucho, cariño* — se escuchó la voz de la Reina Layla.

— Bien. Parece que las comunicaciones funcionan. — el elfo observó a todos los lideres, asintiendo. Los demás también lo hicieron – Entonces… ¡comiencen el ataque!

No solo él. Todos los lideres dieron la orden a sus subordinados, empezando un ataque a escala global perfectamente sincronizado entre la gran mayoría de las Facciones Mundiales.


Giu Giu Salamander: Hola criaturas hermosas y perversas. Cada vez avanzamos más rápido y de manera interesante. Espero que les haya gustado este episodio.

Lady-werempire: buenas, mis queridos súbditos como han estado, hoy venimos que este sensacional capitulo que espero que comenten y que les guste, las cosas se ponen peligrosas en shield, veamos que pasa

Erendir: bueno, no tengo nada que añadir. Nos leemos XD