FIC

En la Guerra… y en el Amor

Por Mayra Exitosa

Albertfic

Candy merendaba con su abuela, su computadora estaba abierta y su abuelo llegaba con cara de pocos amigos, este tomaba asiento y no decía nada. Más tarde llegaba el padre de Candy, quien la miraba y giraba a otro lado para que no lo viera a los ojos. Ahí fue que Candy notaba que algo había pasado, su abuelo se iría a Europa y su padre se estaba haciendo cargo de otras transacciones dejándola a ella en América, pero verlos así, hacia que la abuela, de los nervios, tumbara una de sus tazas dinas de porcelana.

- ¡Mamá!

- ¡Abuela!

- ¡Querida!

A lo que ella respondía,

- Ya déjense de tenerme en espera, ¡hablen! ¿Qué sucedió? ¿Por qué están en esa forma tan desconfiada? Algo oculta, y no nos dicen nada, mi nieta puede soportar la presión, pero yo no.

- Mamá, no es nada, me fue muy bien en los negocios, Candy… esta aquí con nosotros. El abuelo levantaba las cejas y agregaba,

- Ya tengo algunos contactos en Europa y hemos logrado penetrar en inversiones, allá querida, no hay de qué preocuparse. Ella molesta respondía,

- Si no los conociera les creería, pero ambos son muy fáciles de deducir, que pasa y si no hablan, me llevare a Candy de vacaciones. Los dos hombres se quedaban pasando saliva a lo que el padre de Candy comentaba,

- Le ganaron a mi hija. Ya compraron en Europa y… están por todos lados… los Andrew. Candy que había estado callada todo el tiempo, escuchando a su abuela que ya había descubierto lo que ella también notaba, se levanto de la silla abruptamente y movía las teclas de la computadora, revisando sus acciones y donde le habían ganado que no se diera cuenta ella.

- Pero Papá, ¿cómo le hizo? ¿En qué momento paso?

El abuelo un poco condescendiente, le palmeaba la espalda y comentaba,

- Es un buen hombre, es alguien que tenía mucho por avanzar y lo ha logrado, mi niña, no podíamos ser siempre los únicos, debemos aceptar lo inevitable, solo puedo ver que… es el nieto de mi amigo… no puedo sentirme mal por ver como logró lo que jamás hubiera creído. Candy preocupada al escuchar a su abuelo tan resignado, se levantaba separándose de la computadora y respondía

- ¿Nieto de tu amigo? ¡Nadie le gana a una Mackenzie, siempre me lo dijiste, ahora sales con que es amigo, que no dijiste que ningún Andrew pisaría Europa. Como puedes cambiar de pronto, tan mal nos fue… ese hombre es un engreído, no dejare que me pisen, veras que le daré una lección, tal vez sientas que nos hayan ganado, pero está en mi territorio. Su padre alarmado comentaba,

- Hija, tal vez paso porque tu abuelo y yo no estábamos aquí para ayudarte, mira la casualidad, tu abuelo estaba en Europa y por primera vez entro a Inglaterra, Francia y hasta España con nuestras inversiones, mientras que… a mi me fue también muy bien, solo toco la mala suerte de que… estabas indefensa

- ¡Indefensa! Una Mackenzie nunca esta indefensa, si se burlo de mí, lo averiguare, ya verás, es cierto que hay muchos vendiendo acciones, pero ninguno rebasa la cantidad de mayoría que tenemos, además… el corporativo Alemán no era de nuestro interés, esa línea no es nuestro ámbito. El abuelo escondiendo el rostro respondió,

- Pero lo cambio, compro el corporativo alemán y se metió en todas nuestras inversiones comprando… acciones. Candy recordaba la fecha, era esa semana que dijo estaría tomando una copa, no saldría a tomar copas con el ni aunque le suplicara. Ya le pagaría caro y estando en su territorio, lo haría comer polvo.

- Creo que aun no me conocen. - Abuela, mi padre y mi abuelo han perdido la fe en mí, no voy a ceder, veras que estaremos celebrando nosotras el éxito, no saldré de América y venceremos a esos europeos aquí o donde se enfrenten, no por algo temen a los Mackenzie… ya veras, si tu estas de mi lado, será suficiente. El padre y el abuelo se vieron a la cara asustados, ellos también estaban con ella, a lo que la abuela les ganaba y confirmaba,

- Hija, una Mackenzie, siempre será una Mackenzie, si han perdido la fe en ti, yo nunca lo haré, estaré contigo, y… ahora sírvanse la cena, que mi nieta y yo, hoy nos saldremos a brindar, porque… nos tenemos la una a la otra, no esperamos a que nuestros hombres vengan ocultando la cabeza y no decir en una llamada algún aviso para que no la vencieran… ¡Traidores!

- ¡mamá! Pero…

- ¡Querida! No fue…

Ambas mujeres salían, Candy con su laptop y ella a su lado, dejando con la palabra en la boca a los hombres de la casa. Candy lloraba en su habitación, no vio llegar a los Andrew, de hecho no aparecía ningún corporativo y marca, señal de que ellos ya estuvieran en América, ambas mujeres corroboraban que no podía ser cierto, lo que sus hombres afirmaron, tanto el abuelo como el padre de Candy se enteraban apenas llegando y ellas que habían estado todo el tiempo ahí, lo ignoraban.

- Cálmate mi niña. Tienes que tomar las cosas por como vengan, ahora vas a darle guerra de frent, si ellos compraron escondiéndose, ahora veremos cómo se acercaran a lidiar con nuestros socios más fieles.

- Los Allen, los compró mi abuelo, los corporativos estamos asociados en mayoría, no pueden hacernos un revés financiero, Abuela.

- Y no lo harán, pero no podemos tampoco permitir divisiones en la familia, si me molesto mucho la actitud de tu abuelo, pero… tienes que saber que, el amo a la mujer de su amigo, antes de conocerme, y… cuando perdió a esa mujer… también tu abuelo dejo perder la amistad con William… hace poco me entere que… él la había amado y… te he de decir que a su hijo… lo admiraba, por el parecido que tenía con la mujer esa, cuando murieron William hijo y su esposa, mi… Walter, también tomo el luto de esa familia, para él fue… muy doloroso.

- ¡Abuela! No sabía que, había sido así a rivalidad… ¿sufriste por ello?

- Hija, el silencio es el que dolía, no me contaba las cosas, pensé que me engañaba, y solo fue un amor platónico para el, pero… nunca pude enfrentar ese amor que… en ocasiones pienso… que fue mayor ese amor que el que me toco a mí.

- ¡Abuela!

- No llores hija, solo te pido que no te doblegues, mañana ya estarán los dos contigo y déjate ayudar, al final, son Mackenzie y defenderán lo tuyo y… por más que digan, o se molesten, creo que están dolidos que te hayan ganado una partida, ya sabes, te consideraban invicta y… el golpe también fue para ellos, hija.

- Si, supongo que me sorprendieron. Pero ya conozco al tipo ese, no me sorprenderá de nuevo.

- ¿Cómo es, él?

- Muy alto, rubio, de ojos azul claro.

- ¡Dios!

- ¿Qué sucede?

- Me das la descripción de la mujer de William Andrew, era alta, rubia, de ojos cielo, espérame aquí, tengo una foto que encontré hace años, deja te la muestro. La abuela sacaba una foto arrugada y vieja, se la mostraba a Candy y miraba a la dama que aparecía en ella, era muy hermosa. Candy miraba a su abuelita, que era castaña, de ojos miel y bajita, como compararse en belleza, su abuela era petite, delicada, sutil y con un temperamento que hacía que cualquier hombre le tuviera respeto, su abuelo y su padre eran altos, fornidos y bastante rubios, parecían más del estilo europeo, tal y como… esa dama y el joven que conoció, definitivamente la mirada, hasta los labios y se notaba que era delgada y alta.

- Abuela… eres mucho mejor tu. Pero si, el joven es muy parecido a ella.

- Pues ahora tienes un problema hija, tu abuelo defenderá a ese joven, es lo único que queda de la mujer que más amo, aun con todo el cariño que nos tiene, puedo decirte que… cuando murió ella, a tu abuelo le dio un infarto, y cuando murió el hijo de ella, el se fue a los funerales y compro un arsenal de rosas para los padres de ese joven, hasta que murió la hermana… volvió a pasar eso, no confíes en que tu abuelo estará de tu lado, dudo mucho que deje ese cariño que tuvo por ella.

- ¡Abuela!

Candy abrazaba a su abuelita Zoe, era un sentimiento de pérdida, ya no existía el amor platónico de su abuelo, pero su semilla estaba en ese hombre, y con ello, la posibilidad de que su abuelo estuviera en su contra, con tal de ver bien a ese joven, su abuela tenía mucho en contra con los Andrew, tenía un motivo importante y ahora lo había compartido con ella.

Ya por la tarde una llamada la sacaba de sus planes y miraba al identificador notando que era Paty quien le llamaba,

- Hola Candy, ya salimos del cine, iremos a un restaurante muy elegante, no puedes faltar, ahí te veré, quiero presentarte a nuestro socio.

- Esta bien, iré para allá, en cuanto esté lista.

Albert llamaba a Archie y este confirmaba que se vería con su hermano y la socia O´Brien, además de la otra socia de los O´Brien que había confirmado su asistencia, para acompañarlos.

- Nos veremos ahí, Archivald.

- No se, Annie no está muy segura de querer ir.

- Dile que tu si irás, que tu hermano y yo estaremos ahí. Pero si insiste en no ir, te despides de ella y te esperamos allá.

- Por supuesto, si no desea acompañarme, tampoco me privare de estar con ustedes y pasar un buen rato.

- Bien. Recuerda que ya vamos a formar parte de todas las reuniones de negocios en todas las adquisiciones, no podemos dividirnos, ahora debemos estar más unidos que nunca.

- Cuenta con eso Tío William.


Muchas felicidades por todas las metas cumplidas, por la espera y la paciencia a todos y cada uno de mis fics, un sincero agradecimiento a todas aquellas que han solicitado por mensajes que los continué, intento hacerlo, sabemos que es en los tiempos libres y que estamos dándoles lo mejor que podemos, deseando que sigamos comentando entre nosotros y poder crear nuevos retos, les deseo un Año 2017 prospero, bendecido y colmado de amor,

Un Abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa