FIC
En la Guerra… y en el Amor
Por Mayra Exitosa
Albertfic
En la semana, se realizaron citas para conocer a los nuevos socios, William, aceptaba todas las citas, donde vería a Mackenzie, se preparaba y se ponía sus mejores trajes, buscaba quedar de maravilla y de conquistar a la joven líder en su país. La sorpresa que se llevo la primera junta, fue conocer al padre de la joven, un tipo bien parecido, con una mirada brava y sin palabra alguna, con solo presentarse, imponía en la reunión.
- Un placer señor, soy William Andrew
- El placer es mío, Mackenzie, Walter Mackenzie.
Candy por su parte, llegaba a Inglaterra, conocía a los Grandchester, pero no podía aliarse con ellos, no después de lo que había pasado con Terry, lo mejor era dejarlo como última opción, así inicio la investigación del mercado, su abuela la ocultaba de su padre y su marido, mantenían a discreción el plan de Candy, pues la abuela Zoe no lo sabía por completo, solo se comunicaba con ella, para que supiera que todo iba como lo esperaba.
- Si abuela, todo marcha conforme lo planeado.
- Bien hija, cuenta conmigo, aquí todo marcha normal sin contratiempos y preguntan por ti, estas con tu amiga en… la playa.
- Gracias Abuelita.
Hizo negociaciones importantes, se asociaba despacio en algunas acciones de mercados pero sin llamar la atención, entraba al banco versátil de las finanzas y notaba la inversión mayor, pero valía la pena, así se jugaba invirtiendo no solo donde estaban los Andrew, aprovechando el nombre de su abuela, entraba en Inglaterra comparando las acciones de los Grandchester, de los Andrew, y de otros inversionistas socios de ambos. Continuo en Polonia con las inversiones simples, en España, Austria, Hungría, Francia, lograba tratos y acuerdos que nunca se habían intentado, lucía como novata, representaba a una socia importante, cuando realmente ocultaba su nombre y ella era la que firmaba. Su abuela y el apellido de soltera eran ahora su disfraz. Tal cual lo habían hecho los Andrew, al introducirse en América, solo que esta vez, había doblado las inversiones y compraba un edificio completo, sin socios, en la plena Inglaterra, donde estaba la matriz de los Andrew, tal como lo había hecho él al esconderse entre los alemanes, esta vez, no se escondía, simplemente no se mostraba directamente.
- Que bueno que llama, Señor, ya hemos recuperado un poco de estabilidad, vendimos las acciones y hemos quedado en recuperación completa.
- ¿Tan pronto? Preguntaba con una sonrisa William a George, quien mostraba una actitud relajada al por fin vender y tener socios, para poder capitalizarse en las inversiones que había logrado en América.
- ¿Y quién compra?
- Las empresas de una señora llamada Zoe Monroy
- Interesante. ¿Investigaste?
- Si, es una mujer mayor, está invirtiendo para dejar a sus nietos un patrimonio.
- Me alegro, son jóvenes en los negocios, no vendiste más del 50%
- En algunas sí, porque no querían menos.
- ¡George! No vamos a tapar un agujero, destapando otros.
- No me quedo de otra forma, tuve que aceptar, si no, no había trato.
-Esta bien, regresare en una semana, mi plan, no funciono.
- ¿Cuál de todos?
- Mi chica, se me esconde y mando a su padre y a su abuelo, estuve investigando con su amiga y se fue a tomar unas vacaciones a Florida, ya Stear se encuentra investigando donde esta exactamente, para ver si puedo encontrarme con ella, al parecer su abuelo quiere que se relaje un poco, es la mujer más acelerada y… no estaba acostumbrada a…
- ¿A?
- A toparse con un hombre como yo. Pero te juro que pronto la conocerás, George.
- Eso espero.
- Te lo prometo, si ella me corresponde, será mía y pronto habrá una Andrew en la familia.
- Así se habla, ahora si puedo creer que está usted enamorado.
- No sabes como la echo de menos, esta semana viajo a Florida, si la veo en la playa, juro que no la dejo escapar.
- Vamos por todo, se ve que vale la pena. Señor, tengo que irme, viene la asistente de la Sra. Zoe Monroy, es por los documentos.
- Si, ya los he firmado, George, animo, todo saldrá bien.
Colgaba la llamada y George le entregaba los documentos a una dama de cabello recogido, lentes y ojos verdes hermosos, casi no sonreía apenas y daba una media sonrisa, pero era bonita, solo que muy seria.
- Muchas gracias. La señora Monroy estará encantada de hacer negocios con ustedes.
- Será un placer, señorita. Verá que le rendiremos cuentas como usted se merece.
- Así lo espero. Con permiso.
Candy salía y con una sonrisa discreta, ya había logrado comparar acciones y ser la jefa de ese… libidinoso de Andrew. Ahora sabría de qué cuero salen más correas.
Habían pasado quince días del brindis, el viajaba a Florida, donde Paty y Stear también la esperaban, pues había hablado con ella para avisarle que estaría una semana en ese lugar, así Paty un tanto desconcertada marcaba el celular de su amiga,
- Hola Candy, mi novio y yo hemos venido a la playa, gracias a tu sugerencia, he pasado una semana fantástica, tenías mucha razón, tomar el sol y salir con él, ha sido muy… romántico.
- Me alegro Paty, no quería hacer mal tercio, tu y el deben estar solos, así que, discúlpame pero no iré…
- ¡Oh no! Candy, su Tío el joven William Andrew llegó hace dos días, nos invito a cenar contigo, el quiere verte, me lo dijo Stear, al parecer le gustas mucho y… está seriamente entusiasmado contigo…
- ¿Seriamente?
- Por supuesto, escuche que el hermano de Stear, estaba interesado en ti, pero William le dijo que compró en América todo tipo de acciones, cuando te conoció…
- ¿Qué? ¿Estás segura?
- Si, el ya no iba a invertir, se estaba desilusionado con el mercado americano, pero dijo que verte a ti, hizo en él cambiara de idea y utilizó a los Cornwall para invertir y buscar la manera de acercarse a ti.
- ¡Paty! No lo sabía, pensé que… lo hacía por… yo no creí… ¡Oh Paty! Sinceramente no imagine que, viajara hasta Florida para estar con nosotras.
- Candy, Stear me beso anoche, fue mi primer beso, fue tan lindo, yo…
- ¡No llores, Paty! Me agrada muchísimo tu novio, es muy simpático y sé que le gustas.
- No sé, pensé que era por interés, no quiero que me vean como un porcentaje extra para asociarnos, mira lo que le hicieron a Annie…
- ¿Qué le hicieron a Annie?
- Me dijo Stear que el padre de Annie, condicionó a su hermano a que anduvieran de manera formal, para venderle las acciones.
- ¡Dios! No puede ser.
- Candy, debo contarte otro detalle, Annie no es hija biológica de los Britter, es adoptada, mi padre me conto que la verdadera hija de los Britter falleció cuando tenía ocho años y… adoptaron a Annie.
- Eso no les da derecho a usarla como parte de los negocios.
- Me contó Stear que… no estaba escrito en los documentos el trato, cuando su hermano te vio, hablo con Stear y fue entonces que le dijeron al Sr. Andrew, y el les confesó cuan enamorado estaba de ti, por ti dejo sus inversiones casi en perdida para poder estar a tu nivel.
- ¡Que!
- Yo le conté a Stear, lo que te hicieron los Grandchester.
- ¡Paty!
- No todo, solo que intentaron cerrar un negocio importante, para que se asociaran con los Mackenzie, y al final utilizar a Terrance con un noviazgo, forzando un matrimonio, pero no lo lograron, porque te diste cuenta. No les dije que lo descubriste con su amante y que te había pedido ser novios, y le ibas a dar tu respuesta cuando lo sorprendiste. Eso no se los conté.
- Paty, gracias por ponerme al tanto. Sabes, creo que mal interprete algunas señales, pero no me arrepiento, en ocasiones algo de perversidad y de pensar mal de los demás, no es lo más indicado, me alegro que estés feliz, que ya tengas novio y que sea muy lindo contigo, la verdad yo… estoy en Europa, vine a concretar unos negocios.
- ¿Por qué me mentiste?
- No quiero que utilicen a mis amigas para llegar a mí, después de lo que pase con Grandchester, me volví más precavida y siento que… pensar mal de todos no es lo mejor, solo que…
Candy comenzaba a llorar, Paty vio que Stear se acercaba a ella y le hacía la seña que esperara, se alejaba un poco más girando al lado contrario y al hacerlo se topaba de frente con William Andrew y ella sin verlo, contestaba en ese momento
- ¡No llores Candy! Los hombres no siempre son malos, solo que no hemos tenido la oportunidad de conocer un chico bueno, tal vez por eso somos tan solitas, pero sabes, estoy segura que el amor de tu vida, lo encontraras pronto, porque siento que gracias a ti, encontré al mío.
William al escuchar decir todo eso, se preocupaba, la joven Mackenzie estaba llorando y siempre había estado solita, tal como la joven O´Brien, que ahora estaba conociendo a Stear y que resultaba ser su primer novio. Arrepentido y pensativo se sentaba en la mesa frente al mar, en esa hermosa playa de Florida, donde notaba el color verde de los bellos ojos de la joven que le había robado el sueño.
Paty terminaba su llamada y regresaba a la mesa junto a Stear, quien ya era acompañado por William, ella tomaba un pañuelo desechable y quitándose los lentes, se limpiaba los ojos y Stear de inmediato la abrazaba consintiéndola
- ¿Paso algo, mi amor?
- No, solo un triste recuerdo. Sabes, Candy no vino a Florida, esta en Europa desde hace quince días, solo que me dijo que estaría aquí, para que no supiera su padre y su abuelo, ella escapo un poco de la protección de los Mackenzie, se encuentra bien, pero lamento que no tenga aun la suerte que yo tengo, al haberte encontrado a ti.
- ¡Paty!
Stear, no dejo que se pusiera los lentes, le dio un beso en cada uno de sus ojitos, y la atrajo a sí mismo, abrazándola y dando tiernos besos en su frente.
William, se ponía de pie, se despedía y comentaba que estaba recibiendo un mensaje urgente, que disfrutaran de la bella vista. Ella sonreía y el se marchaba de Florida en ese mismo momento.
Muchas gracias por su espera, su espera, por la paciencia, y por comentar
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
