Sobre planes y princesas

Aunque Mario usualmente era la voz de la razón para todos, cuando se trataba de retos estúpidos siempre tendía a ceder un poco. Link tampoco era de los que se la pasaba metiéndose en problemas, pero al igual que Mario, era fácil convencerlo de hacer tonterías si metías su orgullo de por medio. Además, si querías que ellos hicieran algo que normalmente no harían, solo tenías que retar a ambos, porque generalmente. -Se vuelven más tontos cuando están juntos.- Dijo Fox algo harto, durante la edición Melee, después de que rompieran la estatua de Master Hand por primera vez. Aun así, y hay que admitirlo, no son los únicos, ni los peores que hacen desastres en la mansión. Luigi aún tiene pesadillas por la broma que Ganondorf y Falco le hicieron.

No obstante últimamente hacían cosas cada vez más tontas, aunque eso más bien era culpa de Snake, que parecía disfrutar retándolos solo para meterlos en problemas mas que para realmente ganar. Muchos no lo entienden, otros no les importa, pero al parecer ninguno de los involucrados parecía verlo y solo se concentraban en probar que el co-fundador de philanthropy estaba mal (y no me refiero a Otacon).

Quizás la única forma de averiguar sus motivos sería preguntándole.

Pero, volviendo al tema…

Snake se fue después de decirles que si lo lograban sin ser atrapados, el haría cualquier cosa que quisieran. -Aunque en realidad no creo que lo logren sin que Samus los descubra.- Dijo, para después alejarse y dejarlos pensar en un plan.

-Para empezar, deberíamos saber si Samus no usara su traje hoy.-

-Estoy seguro de que hoy entrenara sin su traje. Me pidió ir con ella, pero se fue desde muy temprano y ya le había prometido a Toon ir a pescar con él a esa hora. Por lo que sé, no regresara hasta la hora de la comida.- Link estaba algo nervioso, Samus era una amiga cercana para él y Mario, pero eso no los salvaría de que los mataran.

-Bueno, si no está, lo único que nos queda es ir a su habitación sin que nadie nos vea.- El fontanero estaba decidido a acabar rápido y dejar que el Mercenario se llevara las consecuencias al menos una vez.

Pero cuando se disponían a ir a las habitaciones de los veteranos (porque había una sección especial para los 12 primeros peleadores) dos chicas muy conocidas aparecieron frente a ellos.

-Link, Mario. Los estábamos buscando.- La voz era serena y melodiosa, no se podía tratar de otra mas que la soberana actual de Hyrule, y amor secreto (no tanto) del chico de verde.

-Queríamos ir a los jardines que se encuentran cerca del lago a hacer un picnic, y ustedes serian perfectos para acompañarnos.- La otra voz era energética, alegre y muy dulce, justo como su dueña. La princesa Peach, con una canasta en la mano los miraba sonriente, como siempre.

Ambos se miraron, no podían rechazarlas así como así, sobre todo porque era una oportunidad de salir con sus respectivas "mejores amigas", pero si iban, no regresarían hasta la comida y Samus ya estaría ahí para entonces, y perderían su oportunidad de cumplir su "misión".

-Nosotros… - Link intento pensar en una excusa creíble pero dijo lo primero que se le llego a la mente

-Tendremos una junta con Master Hand, ya saben, discutir algunos asuntos importantes, cosas de veteranos, no lo entenderían.-

El chico lucia orgulloso de su mentira, hasta que miro al fontanero a su lado que se llevo una mano a la cara a modo de desesperación. No lo entendió hasta que miro a las princesas.

Zelda tenía una expresión un poco incrédula, no creyéndose mucho lo que dijo, y Peach; bueno, ella si parecía haberle creído sin embargo no lucia la sonrisa que llevaba hace unos minutos.

-Bueno, sé que ser veterano es importante, pero somos princesas, líderes políticos de nuestros respectivos reinos, si alguien entiende que son asuntos importantes somos nosotras.- Peach tenia una mueca en la cara que ambos dirían que es adorable si no fuera por el tono y las palabras con las que les estaba hablando ahora.

-Además, si es solo una excusa, simplemente podrían haber dicho que no querían ir.- Zelda, mas madura que la chica rubia, tenía una expresión serena. Pero Link la conocía, y en su mirada podía ver un poco de decepción, lo cual lo hizo sentir mal.

Mientras todo esto pasaba, dos chicos que cargaban espadas pasaban por ahí, ajenos a la situación incomoda que estaba sucediendo a lado de ellos.

-Príncipe Marth, Ike, me alegra mucho verlos por aquí.- Peach volvió a su sonrisa radiante en segundos. -Ya que Mario y Link tienen asuntos mas importantes que nosotras ¿Les gustaría acompañarnos en un picnic al lago?-

-Oh bueno…- Marth lucia un poco contrariado, mirando a Ike como pidiéndole consentimiento para contestar por ambos.

-Bueno, generalmente este tipo de cosas no son mis favoritas, pero si incluye algo cocinado por Peach, creo que seria de tontos pasar esta oportunidad.- Dijo Ike con una sonrisa hacia Mario y Link que se veían confundidos por lo rápido que la situación cambio.

-Entonces será un placer para nosotros acompañarlas sus majestades.- Así, Marth dejo que la princesa rubia lo tomara del brazo, mientras Ike se encargo de llevar la canasta con todas las cosas y caminaba a lado de Zelda y conversaban. Caminaron hacia la salida con destino al lago mientras dejaban a los chicos restantes atrás.

-Creo que lo arruinamos.- Link se giro a ver a Mario de frente y este no se veía tampoco muy feliz – ¿"Crees", "arruinamos"? Lo arruinaste ¿Por qué les dijiste eso? Ni siquiera es convincente, los doce veteranos no nos estábamos reuniendo, para empezar, Fox ni siquiera está en la mansión, salió a una misión hace unos días y no regresa hasta mañana. Por supuesto que Zelda no te creyó, y solo hiciste enojar a Peach con lo ultimo y ahora ellas se fueron con Marth y Ike.-

-Me puse nervioso ¿Ok? Tu ni siquiera dijiste nada, pero pelear no tiene caso ahora, además, son Ike y Marth, probablemente lo hicieron mas para dejarnos mal que porque realmente estuvieran interesados en ir.- Link también estaba molesto pero ahora nada les impediría proseguir con su plan.

-Supongo que tienes razón. Ahora a asegurarnos que nadie nos vea entrar a la habitación de Samus.- Ambos se sentaron en uno de los sofás que había en la ante sala del pasillo donde se encontraban las habitaciones de los veranos,ya que a partir de esta solo se permitian a los 12 pertenecientes a este grupo y no habria miradas curiosas y planear su siguiente paso con algo de tranqulidad.