FIC

En la Guerra… y en el Amor

Por Mayra Exitosa

Albertfic

- Candy, ¿podemos salir a caminar un poco?

- Por supuesto, vamos. Ambos salían a la terraza, alejándose de la fiesta un rato, al ver que nadie los seguía Candy ágilmente lo atrapaba del cuello y tomaba su boca por asalto, sorprendiéndolo agradablemente y haciendo que el la subiera hasta poder besarla con mayor intensidad al abrazarla aún más estrechamente y continuar besando mientras estuvieran a solas.

- Candy, ¿No les diremos a la familia de nuestra relación?

- Mis abuelos ya lo saben, Papá con lo de su boda, aun no quisiera adelantarle nada, creo que él está de lado de Terry, lo he notado que aún lo defiende. Pero con lo de Erin, no quiero tocarle ninguna fibra sensible, cree que lo haré abuelo y que… mis abuelos están haciendo de cupido entre nosotros. Albert sonreía al saber eso, sus abuelos si sabían su noviazgo, eso lo hacía mucho muy feliz, porque ella no lo estaba escondiendo completamente,

-¿En serio? No sabía que tu padre no quería ser abuelo.

- Albert, mi papá se casó con prisa, porque teme haber dejado embarazada a Erin.

- ¡No!

- Bueno eso es lo que me dijo mi abuelita, me pidió que nos cuidáramos, que no fuéramos a darle un susto de esos, imagínalo en que si será padre y abuelo al mismo tiempo. Albert soltaba una carcajada, ahora resultaba que…

- Pero… ¿Nos hemos cuidado? ¿Cierto? Preguntaba el rubio alarmado porque era su primer amante y no lo había pensado en esos instantes, ella le respondía

- Pues… solo con los preservativos. No tomo nada, no tenía necesidad y… ¿Quieres que vaya a un médico? Es que me daría mucha pena, tomar pastillas y…

- No es necesario, nos hemos cuidado constantemente, pero si me agrada la idea de hacer abuelo a tu padre, solo si antes te casas conmigo y puedo anunciar al mundo entero que te amo.

- ¡Albert! Tenemos que ver en que nos puede afectar con los negocios, aunque ya lo analice y no nos afecta en nada. Mencionaba las palabras con el entrecejo fruncido como dudando

- ¿Estás segura?

- No. Candy bajaba el rostro y escuchaba voces, a lo que rápido jalaba a Albert para esconderse y ambos veían a Annie y Archie que se besaban bastante apasionados y se les había ocurrido salir al mismo tiempo a la terraza y el lugar en el que ellos se encontraban, luego de nuevo pasaba lo mismo y aparecía Stear y Paty, estos descubrían a Archie y Annie, quedándose a platicar ahí sin darse cuenta de que ellos los escuchaban,

- ¿Los vieron? Preguntaba un Stear risueño sin soltar la cintura de Paty. Al ver que Archie y Annie negaban lo que preguntaba,

- Candy a mí no me ha dicho nada de si ya anda de novia con tu tío. Decía Paty y Annie, afligida escondiéndose para ponerse labial agregaba

- Creo que ya le dio el sí, Candy es bonita y tu tío no es tonto, estoy segura de que ya son una pareja muy feliz y si no le dices tus planes de boda, se les juntaran con la de ellos. Paty respondía agitada,

- ¡Annie! Si Candy tuviera novio me hubiera contado a mí, soy su amiga y ella confía en mí, y Stear es el sobrino favorito del señor William, es un hombre muy considerado. Archie se burlaba,

- ¿Favorito? El único favorito es Anthony y cuando lleguen lo verán, ¿y sabrán por qué? Annie curiosa preguntaba,

- ¿Por qué, mi amor? ¿No eres tú su favorito?

- No mi vida, ese es Anthony el sobrino directo y es casi un gemelo de mi tío William, es un hombre muy fuerte y mi tío lo quiere mucho, porque no hay quien les gane cuando están juntos, son dinamita. Stear sonriendo confesaba,

- Tal como tú y yo hermano, recuerda que mi tío quiere a Tony porque es el hijo de su hermana y por mucho es su familia más cercana, aunque seamos sobrinos, nada como Tony, que hasta los han confundido en ocasiones.

- ¿En serio? Preguntaba Paty alarmada, y agregaba - Pobre Candy, imagina que los confunda y le dé un beso para decirle que, si quiere ser su novia, a su sobrino en vez de a tu tío. Stear negaba y agregaba,

- Imposible, ya que los ves juntos sabes que muy diferentes, pero como mi tío no es muy famoso ni fotografiado y al igual Anthony, los confunden con cierta familiaridad, ambos se parecen a la madre de mi tío William, la tía abuela Pauna solo que tío William es mucho más alto y serio, mientras Tony es más juguetón y si regresa, vendrá bronceado de Australia, o de la playa, pero no es tan parecido, solo quienes no conocen mucho a mi tío pueden confundirlos y si Candy ya es su novia. Paty molesta reclamaba,

- ¡No lo es!, ella me lo diría. Stear le acariciaba el puchero y confirmaba,

- Mi princesa, recuerda que ellos no han estado aquí, no has hablado con ella, y como están las cosas, después de esa imagen en los periódicos, solo parecían haber hecho las pases, al menos ahora reía con él, no cuando estuvo en la cena frente a nosotros. Annie sonriente agregaba,

- Conozco mucho más a Candy que Paty y estoy segurita que es su novia, bailaban y esas miradas, ¡Oh por Dios! Sé lo que es eso, lo hago contigo, Archie. Candy ama a tu tío y si no lo han dicho, es por no alarmar a su padre, estoy seguro de que pone el grito en el cielo, para él Candy es su bebita, no ha crecido nunca. No hay un hombre impecable para ella, lo sé porque el Sr. Walter es muy protector con su hija, ya quisiera que mi padre me quisiera como ese hombre quiere a Candy, dejo su vida de lado hasta ahora, por ella. Es un ejemplar padre, y los abuelos ni que se diga, son los amigos de Candy. Archie la abrazaba y comentaba

- Tú la aprecias ¿cierto?

- Éramos más unidas de niñas, pero era muy lista y me daba pena que ella comprendiera todo y yo no, por eso se lleva mejor con Paty, conmigo es muy protectora, lo cierto es que es una grandiosa amiga, solo que mi madre dice que, si estoy con ella, soy una pelusa en su saco. Paty abría los ojos y Stear comentaba

- Que madre tan malvada, eso es de muy mal gusto, Annie, eres una joven bonita y tu personalidad no tiene que ser como la de nadie. Candy nació y perdió a su madre, era justo que la cuidaran y la enseñaran a vivir en el mundo de los negocios, porque estaba siempre con un papá y un abuelo que no hacían más que eso, imagina si su madre estuviera con vida, la habría consentido y se la pasarían en la estética cortándose el cabello y afilándose las uñas. Paty giraba y lo veía,

- ¡Stear! No me afilo las uñas, pero te arañaré si dices eso de la mami de Candy.

- Bueno nuestra madre así es, ¿cierto Archie? Archie estaba besando a Annie. Consolándola por lo que había escuchado decir. Stear y Paty se iban de ahí, para luego Archie se escapaba con Annie por el frente de los jardines para irse a los estacionamientos, escapándose de la fiesta.

Albert y Candy salían de la obscuridad y reían por todo lo que habían escuchado, Albert le comentaba,

- Mi sobrino fue cuidado por mi cuñado y por mí, se hizo como tú, un as en los negocios, teniendo a Johnson a mi y mi cuñado, es imposible que él no sea muy audaz, la realidad ya quiero que regrese para poder estar más tiempo contigo.

- ¡Mi Amor! Ya me agrada tu sobrino, aun sin conocerlo, además son muy agradables ellos, mis amigas tienen mucha suerte de contar con tus sobrinos como parejas, es en serio, son muy simpáticos, lo cierto es que tienen razón Paty, no le he contado a ella de nuestro noviazgo y no me parece justo, ellas son mis amigas. De Annie, sabía como era de envidiosa su madre, siempre comparándola, era muy estricta, ahora que sé que fue adoptada, lo comprendo, Annie es mucho más bonita que su madre.

- ¿Y le dirás a tus amigas de nuestra relación?

- Si. Candy besaba intensamente al verlo como la abrazaba de su cintura de nuevo, y es que lo amaba, deseaba estar con él y se había vuelto adictivo, pero ahora tenía que estar con su familia y él posiblemente con los negocios, buscaría la forma de que antes de que se fuera, estar a solas con él, cuando despidiera a su padre y se fuera con sus abuelos.

Ya en la despedida de los novios, Candy y Albert se fueron a sus habitaciones, sin embargo, para él dormir no estaba en su mente, deseaba tenerla y no podía evitar escaparse y llegar a su habitación, sorprendiéndola agradablemente, - ¡Mi amor! - Nome iré sin que tengamos una bonita despedida. - No quiero estar separada de ti, pero tengo que ir con mis abuelos. - Lo sé, también tengo que trabajar, si no como le diré a tu padre que puedo mantenerte. - ¡Albert!

El tomaba su boca por asalto y abría su bata desnudándola con efusividad, dejando ver lo hermosa que se estaba poniendo ahora más que era suya, sus bustos parecían reconocerlo y rebelarse cuando lo sentían porque se encrespaban al solo toque y ella jadeaba deseosa de ser atendida, y el al tocarla sabía que era una pasión que ya temía no poder controlarse, así las caricias satisfacían a su amada hasta volverse loca de agitación, tratando de no hacer ruido se contenía al saber que estaban en la mansión de la familia, por lo que cuando estuvo a punto de gritar, el tomaba su boca y hacía un duelo lenguas asiduas a dar pelea en esa pasión desbordante en la que él siempre la ponía antes de siquiera intentar su propio placer

- ¡Albert! No quiero que te vayas - Crees que deseo no tenerte conmigo, mi vida. No sabes cuanto ansió cada noche tenerte y será un suplicio sin ti, necesito tenerte constantemente en mi cama y lo sabes. - ¡oh Albert! También lo necesito y lo necesito ahora, - Por supuesto, esta noche no terminara pronto, lo prometo. - ¡Si! ¡Lo sé! Sé que me amaras tanto, como yo lo haré y aunque no deseo separarnos, esto hará que me vaya pronto a buscarte. - ¿Me lo prometes? -Por supuesto sin ti, no podré estar mucho tiempo, te necesito, mucho. El empeño con el que ingresaba a su cuerpo fue tan estremecedor, que ella tuvo que morder el hombro de su amado, estaba enloquecida con la pasión que desbordaba de ellos y no deseaba separarse, habían estado felices semanas completas a solas en Inglaterra, buscando participar en todo unidos y lo habían logrado hasta que tenían que volver para la boda y aun sabiendo que no había oportunidad de estar juntos en una sola habitación con su padre ahí, ahora estaba haciéndolo como nunca, una desesperación inaudita los impulsaba no una, otra, otra y otra vez, dejándose llevar por el emborrachamiento de la pasión que ambos padecían.

Para Terry, las cosas marchaban viento en popa, mientras que su padre Richard, el trabajo lo tenía estresado, pero no iba a rendirse, ahí estaba el oro de todo lo que había surgido y el levantaría ese negocio, no dejaría que se fuera abajo su intuición en él, ahí creció Bewley y en efecto. Se requería de mucho trabajo administrativo para sacarlo adelante, por lo que su esposa, se iba a vivir a Irlanda con él y ambos se quedaban separados de Terrance, dejando su hogar con él, para que la pareja estuviera un poco aislada, pero a la vez, lejos de bullicio de la presión y de los trastornos de la publicidad.

- Eleonor mi amor, gracias por estar aquí conmigo, me es imposible viajar constantemente.

- A mi me agrada este lugar, no veré a mis amigas, pero al menos estaremos juntos y a solas.

Las cosas que ahora hacía Terrance se ponían mejor y compraba acciones a sus socios, para estar en mejor posición, lentamente más otro tanto que adquiriera, poco a poco podría volver a merecer el amor de Candy. Y se diera cuenta que fue él quien sacó no solo su negocio, sino todas las inversiones de su empresa.

Continuará...


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Un Abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa