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Love Hurt

* º * º * º * º * º * º * º * º * º * º

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Es un hecho científico que existe una conexión entre

El placer y la culpa.

Un placer culpable es un pecado,

algo que nos avergüenza, que nos deja sintiendo

remordimiento y prometiendo que no tropezaremos

de nuevo con la misma piedra.

Pero, ese gusto por lo prohibido, al mismo tiempo nos atrae peligrosamente y,

aunque juremos que nunca más será así,

Volvemos a caer

... una y otra vez ...

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Misión 06: Sin Retorno


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- Shika ... –dijo en un suspiro entrecortado, un suspiro ahogado, un suspiro con toda la sensualidad del mundo.

Shikamaru la mira difícil esperando el resultado de tan emotivo sentimiento.

- Bésame ... –pidió sin más, ella.

La impresión del pedido lo conmovió al límite de pensar bien en su siguiente paso, era decisivo, definitivo y absoluto. Si dudaba ahora, entonces todo lo dicho había sido inútil y hasta desmesurado.

Aun así, Shikamaru podrá ver el final de esta historia antes si quiera de comenzar.

Le dio una larga fumada al cigarrillo expulsando el humo mientras caminaba hacia ella. Arrojó la colilla del resto y la pisó en el camino sin siquiera verla. Con ambas manos identificadas el rostro de la mujer que le provocaba impulsos pecaminosos y valor para hacerles frente.

Ino tenía un cosquilleo en todo su cuerpo delgado, miraba con ojos ingenuos entreabriendo la boca, ya no aguantaba más, quería sentirlo en sus labios.

La acorraló con su cuerpo haciéndola retroceder y chocando con el árbol tras de sí. Tomó su barbilla y sin contenerse se acercó a sus labios. Ino complicaciones la respiración chocar contra su rostro. Aquella sensación calentó el aire que mutuamente respiraban.

- Estamos de acuerdo que después de esto será un fastidio ...

Shikamaru intentó tratar de mantener el control de su propio cuerpo, tuvo problemas de las intenciones de Ino. Si no las conocía pronto, terminaría excitándose demasiado como para soportarlo. Miró los labios femeninos y contuvo el impulso de morderlos: se moría por ella, pero necesitaba la aprobación real.

- Lo quiero ... ahora ... –rogó ella sintiendo los pequeños espasmos que estaban atrapados en su menuda figura.

Solo basto con decirlo. Shikamaru estaba cauteloso con la realidad del momento, estaba siendo subyugado por Ino que compartía la misma necesidad que él. Sonrió al sentirse dominado una vez más por una mujer tan deseada. Tiró de ella aprisionándola en sus brazos y dio comienzo a la ambición de su mente y cuerpo.

Se hundió en su boca con vehemencia; un beso húmedo y enteramente pasional los abrazó a ambos, fue un beso cargado de necesidad, con ímpetu reprimido y lleno de deseo.

Shikamaru no se resuelve los deseos anhelados que guardaba en su mente; aprovechó cada segundo en saborear toda la profundidad de la boca de ella, se asquerosamente afortunado. Grabando con sus temblorosas manos la cintura de la chica, apretando la misma entre sus palmas las que muy probablemente dejaran rastros enrojecidos, pero eso no les importa.

Ino daba suspiros cuando podía, la besó con tal fuerza que tuvo que aferrarse a los brazos del hombre para no caer. Un gruñido ronco salió de la boca de Shikamaru, estaba al límite, el contacto de sus labios y los de ella resonaban por todo su cuerpo entrecortando toda su respiración.

Ino separó sus labios por algo de aire después de ese beso tan desmedido. Lo miró unos segundos sorprendida, aún tenía su boca abierta y los labios húmedos. Sentía una extraña y atrayente efervescencia, todo en ella era excitación. Se estaba despertando la fogosidad muy bien conocida.

¿Pero con Shikamaru?

Si, con él. No con Sai, no con otro, solo Shikamaru.

No dio espacio a la duda, lo que quería, lo que desea ahora y de otras formas que nunca imagino. Los efectos bajo la influencia del alcohol y sobre todo la inesperada sensualidad de él, producidos en ella un interés más allá de toda lógica.

Shikamaru respiraba agitado; la sangre le corría hirviendo por todo su organismo, su cuerpo estaba tenso, sus manos aun temblaban sobre la cintura de su amiga. Quería continuar ¡Oh, sí que quería! Con sus fuerzas flaqueando dudaba si serían capaces de retroceder en caso de que obtuviera una negativa de su camarada.

Para su deleite y sorpresa, esta vez fue ella la que unió el contacto denotando gusto por el mismo; Necesitamos un ritmo calmo y pausado, saborear un beso prohibido y anhelado al mismo tiempo, una contrariedad en sus propios sentimientos que la impulsaba a seguir aprovechando el beneficio del ahora y no del mañana .

Ella paso rápido gradualmente, su amigo seguía todas las instrucciones al pie de la letra o mejor dicho al pie de la lengua. Tenían una lucha dentro de sus bocas, sus manos curiosas viajaban por el cuerpo del otro memorizando detalles de los mismos. Acalorados se separaban de cuando en cuando echándose una mirada cómplice de sus actos infundados para el resto de la gente.

Shikamaru se apegó más al curvilíneo cuerpo que deseaba con locura, Ino quedo más hundida en el gran tronco del árbol a sus espaldas. Subió sus brazos para aferrarse en el cuello del hombre y rasguñar algunas partes solo por gusto, para llevarlo con ella a la locura compartida. Y dio mucho resultado, él después de un suspiro que no recordaba haber contenido, separó sus labios y con atrevimiento los arrastró por la mejilla de ella hasta que se internó en su largo y blanco cuello.

La kunoichi gimió por el contacto en su piel sensible y estimulada, esto paralizó por un momento al ninja, tensó con precisión, besó entonces el sector y suspiro de nueva cuenta.

- Aun podemos parar y fingir que esto nunca sucedió ...

Shikamaru susurró sin aliento, respirando jadeante en cada caricia que daba, la libido era más fuerte que su control, después de todo, por fin podría sorber y degustar tan perfumada piel.

Ino soltó un gemido que dejaba en completa evidencia su deseo de seguir ¿Para que parar ahora? No tenía sentido en su mente que poco y nada deseaba entender. Tenerlo en su cuello y sentir que él respiraba agitadamente la hizo sentir viva, deseada. Las piernas le fallaron en respuesta de la calentura que tuvo éxito en ese momento.

- No creo que eso cambie las cosas ... ¡Ah!

Jadeó ante un pequeño pero sensual mordisco en su hombro.

Fueron a dar lentamente al suelo. Él cayó sobre ella, la miró increíblemente por varios segundos, respirando completamente fuera de sí. Estaba seguro; quería todo de ella, quería, sin arrepentimiento, pertenecerle esa noche. El contacto de sus cuerpos y emociones no domadas despertaban todas las terminaciones nerviosas del mismo.

Adiós sensatez ...

Adiós ...

Ino estaba en el suelo sonrojada, su respiración era peor que la de Shikamaru. Contempló al moreno con excitación, que extraño era ver la imagen del chico sobre ella, respirando del mismo aire sensual del ambiente, algo que nunca se imagino estaba pasando ante sus ojos y ella no oponía resistencia alguna. Lo disfrutaba, estaba disfrutando del goce del momento, de la locura escondida que ambos guardaban sin ser consientes.

Tanto tiempo juntos no pudieron solo significar una gran amistad, estaban unidos por hilos rojos del destino y, siendo consientes, ya lo sabían.

La voluptuosidad en ambos era completa y verdadera. El erotismo y la pasión se vieron en el ambiente cálido en el que ellos habían trabajado. Ino específicamente la necesidad de ser tocada por esas manos que siempre tuvieron su lado.

- No me importa…

Necesitó repetir en baja voz. Estaba expuesta, expuesta a cualquier cosa que a él se le ocurriera. Pero Shikamaru aún estaba inmóvil, la observaba de arriba sin producir palabra. Ino comenzó a inquietarse por este actuar; no quería que él inesperadamente se convenciera de que esto estaba siendo un error, quería mantenerlo con ella, prolongar el acto, así como estaban, juntos.

Posó sus manos en las mejillas del chico, se inclinó hacia arriba y se hundió nuevamente en sus labios. Shikamaru se dejó hacer, cerrando los ojos. Un beso sensual comenzó, cargado de todos los sentimientos del momento, cargado también por el sabor a licor y nicotina.

- Shika ... –suspiró en sus labios.

A él se le apretó el estómago ¿Qué pasaría si Ino detenía el acto ahora? le entró un pánico escuchar lo que sigue seria la petición de ella.

- Tócame ...

Pidió con voz entrecortada. Shikamaru estaba impresionado y admirado por la actitud de Ino tan audaz y atrevida.

Sintió celos de Sai.

Sai ...

La envidia crecía, y seguiría creciendo en su vida sin notarlo. Por el momento estaba muy complacido a disfrutar la satisfacción que el entorno le entregaba.

Volvió a besarla esta vez con más apuro. La sobreexcitación le dio fuerzas y valentía para besarle nuevamente el cuello; su mano derecha viajo por las caderas de ella quien se arremolinaba bajo él. Subió la palma hasta llegar al inicio de uno de sus senos, dudando si apretar o solo dejar la mano quieta. Ino necesito suspirar al contacto, lo que para Shikamaru fue luz verde en seguir con su acometida. Rozó el pezón con su dedo pulgar apretando con los otros dedos todo lo restante. Ino volvió a gemir más fuerte que antes lo que provocó en él un gruñido con la misma intensidad y seguido de eso un mordiscó suave en el hueco del hombro de la rubia.

La sangre se estaba comenzando a agolpar entre sus piernas. Ino considerado de intensificar el contacto cuerpo a cuerpo. Suspiró bajo de él, abrió las piernas para acomodarse mejor y así sentir el bulto que el chico ya tenía bien formado.

El contacto de sus partes íntimas para ambos fue casi tan satisfactorio como un orgasmo. Shikamaru tuvo el peso de las piernas de Ino sobre sus caderas y su espalda, esto hizo que su propio cuerpo se acoplara mucho mejor entre las blancas y largas piernas de la chica. Él comenzó a mejorar y restablecer en aquel lugar, cargando toda la extensión de su apretado miembro sobre la ingle de ella. Sus respiraciones daban notoriedad en el apuro de consumar el acto sin ropa que los separara.

Shikamaru deslizó su mano derecha por debajo del brasier de Ino, tocó con experiencia aprendida de relaciones anteriores. El beso era tan profundo que por momentos chocaban los dientes, Ino atrevida como ya estaba, mordía el labio del chunin tironeando y succionando al mismo tiempo. Él suspiraba cerrando los ojos, estaban hechos puro deseo. En un acto vehemente, llevó su mano a la entrepierna de ella pasando por debajo de su falda. Llegó a su intimidad y rozó con sus preguntas dedos notando lo húmedo que se sentían. Abrió los ojos para encontrarse con los azules de ella, podría decir que estaba pidiendo permiso para tocar un gusto.

- Puedes hacerlo ...

Responde ella a la pregunta que no se realizó con palabras. Shikamaru la besó entonces salvajemente y hundió sus dedos por encima de sus labios bajos. Ino gimió entre el beso que se estaba suscitando. Meneó, entonces, las caderas de abajo hacia arriba para tener un mejor contacto con los dedos que la allanaban.

La rubia se atrevió entonces a pasar una de sus manos en la abultada entrepierna de su amigo. Llegó a su miembro y lo llevó por encima del pantalón de arriba hacia abajo con su palma abierta.

El contacto provocó que Shikamaru casi perdiera la fuerza del brazo que lo afirmaba para una mejor posición. Se consideró en la gloria al estar siendo tan aceptado en esta loca lujuria compartida, le excitaba cada movimiento, cada caricia y cada suspiro que ella le regalara. Ni en sus mejores sueños había pensado que esto podría ser realidad. Volvió a su posición original. La había perdido desde arriba, su cara estaba iluminada por la luna.

- Te ves hermosa…

Logró decir, estaba algo desencajado mientras ella seguía tocando su entrepierna. Él le regalo entonces una sonrisa llena de satisfacción. Ino juró sentir una oleada caliente en todo su cuerpo. Se le hizo un nudo en la garganta, sintiendo que la temperatura del lugar y su propio cuerpo ascendía hasta dejarla asfixiada.

Se encorvó al sentir los dedos que trataban de entrar lentamente. Se ruborizo de solo pensarlo. Estaba caliente y él también.

- Shika ... házmelo ...

Pidió finalmente entre jadeos dolorosos por sentir invadida su entrada intima. Quería más que nunca tenerlo dentro de ella.

Shikamaru tuvo un extraño y excitante escalofrío por todo el cuerpo. Sentir la suavidad de la parte que rozaba descaradamente con los dedos, más los besos tan pasionales y, aparte de todo eso como si fuera poco, ella tocaba su entrepierna que pedía a gritos dejar salir su hinchada erección.

Todo eso lo tenía loco, pero ¿Hacerle el amor? ¿Consumar el sexo? ¿Aquí y ahora? Por su puesto que él quería ¡Claro que sí! Tomar la decisión no le habría costado nada si no fuera porque cayó en cuenta de lo que Ino le había confesado días antes. Era virgen. Y como toda chica virgen, sueña con su primera vez, sueña con ser amada, tocada y acariciada con respeto, eso que estaban teniendo allí en el suelo no era exactamente respeto, él no había pensado bien las cosas. Ella estaba sobre el pasto, con su cabello rubio desperdigado por todo el suelo. Se estaba comportando como un patán, su excitación no lo dejaba ver con claridad las cosas. No haría de la primera vez de Ino algo tan precario, quería que ella lo recordara de la mejor forma.

Frenó su apasionante beso retirando su mano de la entrepierna de ella. Ino dejó descolocada ante tal reacción.

- Estamos destinados a las cosas demasiado rápido, creo que ... deberíamos pensarlo mejor ...

Se incorporó en el suelo junto a ella quien en acto seguido también se vio afectado.

- Pero ... pensé que ... –Ino quedó sobresaltada.

- No me malinterpretes ... –se apuró en decir, la jalo y la besó suavemente en los labios para reafirmar lo dicho– Sé que eres virgen y te agradezco que quieras darme ese honor, pero ...

Ino ya no entendía nada ¿Qué estaba tratando de decir Shikamaru con todo eso? ¿Para qué le agradecía si no actuaría como ella se lo pedía? De pronto todo se volvió confuso y comenzó a temblar.

- Creo que no es el lugar idóneo para ambos, me gustaría tomarme la atribución y el atrevimiento de poder elegir algo más a tu altura ...

Confesó Shikamaru sonrojado, necesitamos que quede claro un próximo acercamiento, por ahora era mejor dejarlo pendiente. Ino se sonrojo, de pronto experimentó un cosquilleó en el estómago. Estaba ilusionada, aunque no quisiera notarlo, lo sabía bien; se estaba ilusionando con algo que era totalmente irrisorio. Aun así, quería estar seguro de un futuro.

- Entiendo si no quieres hacerlo ahora ... pero después ...

- Después lo decidiremos ...

Respondió él sacando un nuevo cigarro de su chaqueta. Ninguno de los dos era claro con sus sentimientos. Cuando llega a Konoha las cosas tal vez cambian, era lo más probable; por el momento se aventurarían a lo que iban. Así lo entendieron ambos.

Dejaron pasar unos minutos para volver a hablar, la vergüenza crecía en ambos evitando juntar miradas. El libido ya había descendido lo suficiente como para pensar bien la situación.

- Si vamos a seguir así ... me gustaría que nadie se enterara –confesó Ino.

- Opino lo mismo ...

Soltó el humo de sus labios, todo se volvería más complicado y problemático luego de retomar sus vidas, Shikamaru tenía sus dudas en si esto resultó así como estaban proponiendo. Sería sospechoso para todos si ellos eran evidentes con sus comentarios o sus comportamientos, no pueden llegar a ser descubiertos por nadie de la aldea. Al final traería más preocupaciones, pero la recompensa era demasiado grande.

- Mis sentimientos con Sai no tiene nada que ver en esto ...

Habló ella con firmeza, a Shikamaru se le apretó la garganta ¿Por qué sacar a Sai a la conversación? se molestó y chasqueó la lengua. No era necesario que ella se lo recordara, no era el momento para ello:

- ¿Qué tal si por hoy no hablamos de terceros? Vivamos esta experiencia solo nosotros dos, nadie tiene porque enterarse de nada ...

Esas palabras lograron apaciguar el desorden de sentimientos que invadía a Ino. La excitación comenzó a bajar cuando grabé a Sai; tenía un ardor en el estómago, estaba siendo infiel y eso dolía hasta la médula. La calentura que había aflorado nubló cualquier otro pensamiento, había actuado precipitadamente.

Alzó la vista con timidez y vio que los oscuros ojos de Shikamaru no se apartaban de ella, evaluando sus gestos, pero aun así tenía una expresión tierna; se le mantuvo tranquilo, sereno y hasta cierto punto se le notaba satisfecho. Ino no pudo descifrar nada más en esos ojos. Eran amigos y compañeros desde hace tantos años, pero ni siquiera así pudo saber lo que pasaba por la cabeza de este.

Lo que tuvieron en el bosque fueron los sinceros sentimientos de ambos. Ino sabía eso, estaba segura que no había actuado así por el hecho de haber bebido alcohol, esto iba más allá de algo tan banal como eso. Comenzó a entender que los sentimientos que tenía por Shikamaru eran así de grandes, tan grandes como para querer intimar con él. Comprendido, de cierta manera, que no quería separase de él por nada del mundo, se retendrían egoístamente incluso si ambos han tenido vidas paralelas con otras personas.

Ella no dejó a Sai, lo que quería de igual manera. Él era un hombre dañado que necesitaba una familia que lo acogiera y limpiara el odio de una vida llena de obediencia y soledad. Sintió que un líquido amargo le registró la tráquea hacia arriba, náuseas al pensar en algo tan retorcido como mantener una relación con Sai y otra clandestina con Shikamaru. Pero estaba segura -tal vez por orgullo- que no dejaría a ninguno de los dos. Shikamaru le pertenecía tanto como Sai.

Observó nuevamente al ninja genio, estaba sentado apoyado con una mano hacia atrás con los ojos cerrados y la cabeza hacia el cielo.

' No te alejes de mí ...'

Pidió en su mente. Se acercó a él para no perder el contacto que necesita para estar seguro de lo que necesita. Pegó su espalda al costado del cuerpo del hombre. Shikamaru sonrio de satisfacción sincera al sentirla a su lado. Apagó el cigarro y pasó el brazo por la espalda de Ino trazando círculos con los dedos en sincero afecto.

- Mujer, estas helada ¿Tienes frío?

Ino sonrío al escuchar ese timbre de voz tan burlón.

- Si –se limitó a decir aferrándose al cuerpo de él.

- No me molestas que nos quedemos así toda la noche, pero ... creo que podríamos volver a la fogata con los otros ...

- ¡No! –Expresó apresurada–, No quiero volver ... que tal si nos quedamos a dormir aquí ... tú y yo ...

Su sonrojo se ocultó bien en la oscuridad del bosque, pero para Shikamaru era obvio que existía. Sopló aire y se incorporó de pie dejándola abajo.

- Bien, espérame aquí, iré por los sacos de dormir al campamento.

- Te acompaño, no creas que me dejaras sola aquí en el bosque, sabes que odio cuando lo haces ...

Rieron mientras emprendían la marcha, Ino perdió la mano de Nara haciendo que él la viera de reojo y le regalara una sonrisa genuina– Cobarde –le susurró pellizcándole la mejilla lo que le ganó un capón en el brazo.

La noción del amor libre que ambos presagiaban para su retorcido romance de una noche era, sin duda, enfermiza. Mentirse sin embargo resultaba prometedor.

Shikamaru no era un soñador como lo era Ino, podría adivinar que esta instancia de tregua corporal no quería decir nada más que eso, algo temporal que los subyugaba y aclamaba por perdurar en un corto plazo.

Aunque sus cuerpos y mentes rogan por el tiempo, no podemos seguir mintiendo por un período prolongado. Mentir significaba daños a su entorno ya ellos mismos. Shikamaru e Ino sin formular la oración, ya lo sabían. Estaban dispuestos a esto valiera la pena de haber cruzado la línea entre la amistad y el deleite de su danza amatoria pronta a venir.

Un amor plástico y vacío que acompañaría el resto de sus vidas. Una mancha en su amistad que nunca sanaría, que, con el paso de los años, los obligaría a seguir mintiendo.

Por suerte no se habían alejado mucho del campamento, ella esperó un poco apartada. Ojeó entre la belleza y no pudo dar con Choji ni con Karui, tal parece que habían abandonado la fogata.

Shikamaru estaba parado al lado del fuego mirando a todas las direcciones sin encontrar una pista de ellos. Se hizo de los sacos de dormir y volvió al lado de Ino. Cuando se encontraron rieron por lo ocurrido.

- Ese Choji, es más rápido de lo que párese.

Bromearon Llegaron al lugar que momentos atrás había sido su testigo, se dispusieron a buscar madera seca para encender una pequeña fogata que les brindaría caloría en esa fría noche. Sentada frente a ella y se taparon con ambos cobertores.

Ino se recostó sobre el costado de Shikamaru quien pasó su brazo por los delgados hombros y la acurruco debajo de las mantas. El acto había ocurrido muchas veces antes de que resultara natural, aunque ahora de igual manera se había planteado diferente, el rosa de sus cuerpos solo les recordaba que ya había empezado a conocer mejor que antes.

- ¿Recuerdas aquella vez que me corte el cabello con un kunai? Esa vez que pelee contra Sakura en los exámenes chunin –preguntó ella apaciguando los nervios.

- Como olvidarlo, pensé que te había abandonado la razón. Estabas como loca que abren demostraciones a Sakura que la apariencia no importaba - resopló burlonamente negando con la cabeza mientras sonreía y arrojaba algunos leños desde la distancia.

Pero eso no es lo que a Ino le gustaba pensar. Su propio significado distaba demasiado de lo que las personas creían saber de ella. Se había cortado su larga cola de caballo sabiendo que a Sasuke le gustaban las chicas de cabellera larga, había tardado años en tenerlo como estaba. Aun así, el verdadero trasfondo que Ino está es, que, aun sabiendo ese dato, no le importa lo más mínimo, pierde su tan amado pelo rubio. Su pseudo amor por el Uchiha al final de cuentas no había sido verdadero porque no había reparado en hacer lo que ella quería. El real amor no parte solo por la imagen.

Cuan errada estaba por ese entonces, tal vez ahora también se equivocaría, pero creía estar segura de su pasión. Si no fuera así, entonces no habría llegado todo por un beso desde el principio.

Entonces vislumbro una parte de sus sentimientos; si ella estaba arriesgando tanto por Shikamaru entonces quería decir que su afecto y pasión por él eran total y completamente verdes. No necesité realizar dobles acciones con él ni con nadie para darse cuenta de que su amigo de la infancia significa algo muy importante para ella, no es necesario mentirse con la promesa de que él llegará a amar, así como lo hicieron otros hombres. Era innecesario mentirse tratando de aparentar que rozaba la perfección, Shikamaru la conocía lo suficiente como para que ella se comportara como ella misma. Genuina

La verdadera Ino que tanto trabajo le dio por hacerse de una imagen impecable. La egoísta, la caprichosa, su verdadera versión sin tapujos. Definitivamente con Shikamaru no tenía que jugar a ser el amante perfecto, eso sería lo que creería.

¿Podía entonces relajar esa parte falsa suya?

- A decir verdad ... te veías bastante horrible con ese chongo tapado detrás de tu cabeza ...

Silencio Luego de unos segundos ella le dio un codazo entre sus costillas mientras se carcajeaban.

No fue necesario hablar sobre lo sucedido, ambos fueron difíciles de experimentar ese momento sin perderlo en repasar palabras diversas ni actitudes erróneas.

El sueño los venció rato después, tendió un saco en el suelo y con el otro se taparon, Shikamaru pasó su brazo por debajo de la cabeza de Ino mientras que con el otro libre la abrazó en su cintura, apegando su delgada espalda a su pecho .

¿Cuántas veces abrían dormitorios juntos de niños? Demasiadas, pensaba Ino, esta ocasión, sin duda, era muy contraria a cualquier otra. Ahora era osado, sería como si fuera la primera vez que estaban tan cerca en un acto normal como lo era dormir. Observó el fuego que tenía de frente, la fogata brillaba en la noche tan oscura. Escuchó la respiración y un sobresalto que venía de Shikamaru, era evidente que ya tenía pérdidas dormitorio. Sonrió con ternura y apresó la mano que sujetaba su cintura.

La tranquilidad era mutua, como siempre lo había sido.

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- Oigan, chicos ... ya despierten ... el desayuno nos espera ...

Somnoliento Shikamaru trató de abrir los ojos siendo casi imposible, el sol le quemó las retinas. Ino se acomodó más de bajo del saco, lo abrazó con torpeza, emitiendo una queja por la luz del sol y la bulla de Choji.

- Bueno, me alegra ver que las cosas están bien entre ustedes, pero de verdad, tengo hambre –confesó Karui, poniendo ambas manos en sus caderas.

- Iremos en seguida –dijo Shikamaru enviando y restregándose el rostro.

Esperó con pereza a que sus compañeros se retiraran, miró a Ino quien sostenía una sonrisa natural acompañada de un sonrojo evidente. Shikamaru comprobó en el mismo momento todo lo que siempre supo: Ino era realmente una belleza.

Resistiendo las grandes ganas que tenia de abalanzarse sobre ella, optó por lo más elegante en ese momento, se acercó y le dio un rápido beso en los labios.

Ino cerró los ojos y volvió a sonreír cuando él se alejó de su rostro, se tapó rápidamente con la frazada riendo por los nervios. Verificar que exista una fogata consumida y un enorme árbol a sus espaldas era la muestra que ella necesitaba para saber que todo había sido real. Aunque su mente le gritaba que podría estar consternada por lo ocurrido, la verdad era que se encontró en paz obtuvo la misma.

Todo era real ...

Shikamaru ahora era real para ella ...

Shikamaru sonrío y trató de sacarle la manta de encima, más ella se resistía riendo.

- Mujer, ya madura ...

Ino soltó la manta y del golpe golpeó la mitad superior de su cuerpo para brindarle un fugaz beso y así evitar que este siguiera hablando.

- Shh, aprende un comportamiento cuando despiertas al lado de una chica ...

Exigió traviesa. Shikamaru entonces la toma de los hombros y la arrojó de vuelta al suelo tomando la manta y cubriéndolos a ambos. Sería imposible negar que debajo de ese saco se daban inicio a los besos más apasionados que dos individuos afectados regalarse en una mañana como esa. Si observa largo y tendido luego de su muestra de afecto, ninguno necesita decir algo al respecto, lo que otorgará algún comentario al asunto.

- No es como si fuera la primera vez que despertamos juntos –obvió Shikamaru para hacerla enojar.

- Si, pero eso era antes ... ahora es distinto ... no me hagas tener que explicártelo ...

Rodó los ojos sonrojándose mientras se levantaba y comenzaba a doblar su saco. Shikamaru se siguió seguido abrazándose de la cintura de Ino, apegándola a su torso.

- ¿Explicarme qué? –Dijo con una sonrisa juguetona–. Que yo recuerde no tuvimos sexo –le susurró con gruesa voz en su oído, un escalofrío la grabado en gran parte de su cuerpo hasta morir en su vientre.

- Bueno, te tranquilizara saber que no opuse resistencia. Muy por el contrario ... –dijo consiguiendo zafarse del agarre del hombre. La verdad era que su pequeño cuerpo temblaba ligeramente por las muestras de atención de Shikamaru.

Ino había nacido para ser mimada, por lo que las caricias de Shikamaru nunca habían ajenas a ella. Aun desde la más tierna infancia el mayor comportamiento de él rivalizaba con las amables decisiones que tenía con ella.

Ino le dio la espalda para terminar de hacer el orden en el precario campamento, quería evitar mostrar sus incomodos sonrojos a Shikamaru. Necesitó hacer una broma al respecto para recuperar la confianza.

- Será mejor que vayas pensando en una estrategia para convencerme de seguir en esto –pronunció soltando una risa socarrona imaginando la cara de Nara.

Shikamaru sonrió por el entusiasmo de Ino y negó con la cabeza a esas palabras. Así era ella; siempre complicado el dominio del asunto, era una mujer compleja, mandona y problemática. Salir de su zona de confort por Ino no parecía el mejor de los aviones, sobre todo si eres Shikamaru Nara, un ser que no se mueve su trasero sin que sea necesario. Sin embargo, Ino Yamanaka es y sería la única excepción de su vida.

Valía completamente la pena intentarlo. Aun si eso los destruye en algo que claramente sería una ilusión.

- Que problemático –chasqueó Shikamaru rascándose la cabeza.

Sin darle más vueltas y precisas que podrían ser vistos en algo, arreglaron las cosas y se acercaron al campamento con los demás. Agradecieron que los chicos se preocuparan de elegir su desayuno.

Cabe destacar que ninguno de los cuatro hizo el menor comentario de lo que había pasado la noche anterior.

- Me preguntaba… –habló Karui–, ¿Les molestaría si me doy un rápido baño en el río antes de partir? –Preguntó luego de ordenar y guardar sus cosas al igual que los demás–. Cerca de aquí vi unas cascadas y unos pozos naturales ¿Te gustaría venir, Ino?

- Claro, suena prometedor.

Minutos después se encontraban en los pozos de agua que Karui había mencionado anteriormente. Con rapidez se despojaron de sus ropas y entraron bajo el calor del sol.

- ¿Y? –Agudiza la mirada Karui.

- ¿Y? –Necesita repetir Ino haciendo oídos sordos.

- Ya dime ¿Lograste resolver tus diferencias con Shikamaru? –Preguntó sin más, sabiendo la respuesta claramente.

- La gran mayoría ...

- Bien ... ¿Puedo preguntar algo más?

La blonda se tensó preparándose para lo obvio– Claro…

- ¿Cuál es tu relación con él?

Ino se sonrojó y prefirió hundir toda su cabeza en el agua para esconderse. Salió al cabo de unos segundos respirando exageradamente.

- Solo somos buenos amigos ... –Acotó Ino a su favor, tratando de esconder de sobremanera su abochornado rostro.

- Ya ... amigos ... –repitió la morena no del todo convencida.

La rubia Yamanaka era muy perspicaz porque era ella quien le gustaba jugar a ser la cotilla, de ninguna manera dejaría entrever algún detalle poco decoroso que la acusara de algo inmoral.

- ¿Y tú? ¿Qué te traes con Choji? –Preguntó ahora Ino para desviar la atención.

- Que te puedo decir, me gusta mucho.

La confesión dejó pasmada a Ino quien ya pudo intuir la respuesta de Karui, sin dudas la morena no se andaba con rodeos. La sinceridad en Karui fluía de manera libre, muy contrario a Ino quien escondía perfectamente emociones acusatorias a su falta de acciones consecuentes. Esto provocó una ligera envidia en su corazón.

- Eso es bueno, Choji es una excelente persona ... es muy sincero y muy leal ... –respondió minutos después.

- Lo es, sin duda –aseguró Karui mientras tallaba su cuerpo–. Choji es un libro abierto, una persona demasiado sincera y eso es lo que me gusta.

- Me alegra que valores eso –finalmente Ino pudo sonreír con sinceridad.

- ¿Sabes? No todos los días se encuentran hombres como Choji, es el tipo de chico extinto. Digo ¿Quién no se arriesgaría a alguien así? –Ríe la morena.

Ino la observaba mientras limpiaba su cabello. Karui era muy franca en cuanto a sus sentimientos, un libro abierto al igual que Choji. No pudo evitar sonreír con nostalgia.

- Es gentil y bondadoso –siguió Karui sin esperar respuestas de su acompañante–, Eso es lo que me ha precavido, él no necesita esconder lo que siento o pienso, incluso si no me lo ha preguntado. No merece escuchar mentiras ...

Karui embarraba su cuerpo con jabón, se notaba un leve sonrojo en sus morenas mejillas, prueba de lo que definía y era era real. Ino se estremeció, todo lo que Karui había mencionado sobre Choji era verdad, ella lo sabía, sin embargo, sin evitar pensar que esas mismas cualidades las compartía Sai.

Sai ...

Su mente comenzó a divagar mientras aún sostenía la vista en Karui, ella también había encontrado ese amor real en su nuevo novio, el amor de Sai era verdadero e incondicional, Ino no tenía que escucharlo de su boca, ella simplemente lo creía. El escalofrió le grabó el cuerpo debajo del agua, ella no era reciproca de la misma manera que lo era él.

Se pensó avergonzada al pensarlo. Aun así, la vergüenza giró en el sentido contrario, reflexionando en que Shikamaru conoció perfectamente esos comportamientos egoístas y aun con todo eso él la había aceptado, por lo que era, por la verdadera ella . La real Ino .

Shikamaru ...

¿Cómo era posible? Hasta hace un par de días, ambos disfrutan de su incondicional compañía y bastón con una noticia de sus padres para todo el mundo que construyeron se desmoronara con facilidad. Eso realmente no era amistad verdadera ¿Entonces qué era? Sentimientos ocultos renacidos en su corazón de mujer mimada, podrían madurar y comenzar a ver las decisiones que ella misma sorteaba, podrían hacerse cargo de sus acciones. Aunque compartió una sola noche de poca moderación, reconocer que Shikamaru estaba entrando en su piel era necesario para elegir sus próximos pasos a seguir.

¿Valia la pena? Completamente Shikamaru -sin saberlo- destruye la relación de ella y Sai. Él se llevó su aliento junto con la lealtad a su novio.

Sai ...

¿Pero y Sai? ... a él le estaba mintiendo. Sai no conocía bien la personalidad de Ino, y no era su culpa, más bien era de la rubia quien no se mostraba natural ante la persona que aseguraba amar . No lo quería decepcionar con su forma real de ser.

Que tonta fue al pensarlo, por supuesto que Sai sabía eso y más, pero en su pequeña y perturbada mente, no lo notaría.

Entonces se trató de convencer que era solo para divertirse, para conservarlos y con recelo a los dos; Sai ya Shikamaru.

Así es como afloraba nuevamente la peor parte de Ino; la mezquina, la codiciosa, pero, sobre todo -la actitud que gobernaba todas las otras- la Ino celosa. Necesitaba saberse dueña de ambos y no sentir que Temari le quitaba a uno de sus dos hombres tan fácilmente. Al fin y al cabo, después de esto, ella conservaría mucho de Shikamaru, sentimientos incluidos. Era suyo por derecho eterno.

Divertirse ...

Retenerlo ...

- Oye, Ino ¿Estas lista ya? ¿Nos vamos?

La rubia se sobresaltó e hizo un hombre de ya haber terminado. Son muertos y se apresuraron a salir para encontrarse con los compañeros de equipo quienes se habían ido río abajo.

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Algunos comportamientos nunca cambian.

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Emprendieron la marcha a su nuevo rumbo. Deben aprovechar bien las horas en avanzar la mayor cantidad de tramo para estar mañana a medio día.

Esta vez caminaban en pares. Como era su costumbre, Choji no se apartaba de su nueva morena amiga. Ino y Shikamaru estaban en silencio completo a paso lento detrás de ellos. De cuando en cuanto la rubia lograba rozar las manos con el ninja. Ino comenzaba a sentir calambres en el estómago cada vez que tenía contacto; lo miraba de soslayo sin que nadie se diera cuenta, es como si nunca antes lo hubiera ojeado con detenimiento. Se sonrojó al recordar que por poco se hubiesen casado.

Sin embargo, no todo puede ser agradable, tarde o temprano esta farsa tendrá que terminar. Su amorío no podría seguir al llegar a casa; cada uno tenía su vida y sus ocupaciones con otras parejas. Solo estuvieron comprometidos con el tiempo, el mismo que se le acabaría próximamente cuando volveremos a la realidad.

Sai ...

Suspiró con congoja al igual que el futuro inevitable. Shikamaru la oteó en silencio; su agudez para descifrar gestos de Ino problemas le servía en estos casos, la conocía tan bien que ya estaba extrañando que la rubia no se sintiera depresiva por su comportamiento.

Dejar que fluyera su frustración era óptima para seguir en este idilio.

Que fluya pero que no influya en el actuar de ella ...

Él trataría, en lo posible, de hacer que este corto y efímero romance durara lo que tendría que durar, siempre y cuando no afecte el estado de Ino, aunque para Shikamaru la respuesta era clara; Ino saldría problemas e incluso lastimada por todo, pero era trascendental dejar que ella se hiciera cargo de sus decisiones, por muy malas que estas cosas. Esta vez no interferiría en la acometida de la rubia.

Decidieron apartar en el camino para comer algo ligero y seguir con la marcha antes de que los abrazara la noche.

Ino estaba muy callada al lado de Karui, esta última la observaba en completo silencio, intuía que su macho estaba asociado a Shikamaru. Volteó a verle encontrando que este último también observó a la rubia con ligera preocupación, cuando sus miradas se cruzaron fue él quien giró la cara haciéndose el desentendido.

Una vez que terminaron de comer, guardaron y siguieron con el plan. Caminaron de la misma manera como ya era costumbre, Ino aun sin emitir palabras claras de su sentir, a Shikamaru ya le entraban sospechas del acto de su compañera. Una vez más, pensó que callaría y se mantendría a raya con los pensamientos de la mujer.

Habrían pasado ya un par de horas y el cielo comenzó a oscurecer, un campamento improvisado era necesario para descansar y recuperar energías para el último tramo que aún les faltaba caminar.

Ino podría mentirse a ella misma, incluso a personas que la amaban, pero la conversación que tuvo con Karui ese día dejó una evidencia total en la rubia.

Era infiel ...

Le era infiel a Sai.

El desliz y el incumplimiento hizo él, producía que inevitablemente cayera en cuenta de su culpa. Era infiel y no era la primera vez que lo hizo. Engañada juró que nunca había estado más confusa que en este momento.

Era infiel ...

Una hipócrita ...

Avergonzada por su nuevo adjetivo, no le queda de otra que aceptarlo, ya era tiempo de madurar y afrontar la consecuencia, por simples o complicados que se le presentaran. Lo ejecutaría de la mejor manera; haciéndoles frente al igual que muchas de sus vivencias, sorteando de la mejor forma posible para no ser sorprendida por nadie que no esté fuera de ella ni ella misma ni Shikamaru. Un secreto celosamente guardado.

- Ya está bien, Ino ¿Qué está pasando? –Preguntó Shikamaru cuando se vieron alejados del campamento.

El chunin ya no era capaz de ver esa cara tan contrariada, era tiempo de saber la conmoción que perturbaba a su amiga. Ino quien recogía madera seca del suelo para la fogata, volteó inexpresiva.

- ¿Eh? –Pronunció ensimismada, sus pensamientos la atosigaban y hacían que actuara acto reflejo.

Shikamaru se enderezó y suspiró. Nada bueno vendría de esa cara llena de dudas, advirtiendo que Ino estaba librando una batalla mental con ella misma. Era mejor actuar pronto y alejarla de esos pensamientos que bien sabía él a qué se debía.

- Vamos Ino, despierta –la agarró de los hombros y la meció hasta que ella fijó sus ojos en los de él–. Otra vez te perdiste en esa mente juguetona –le dio un tierno coscorrón para despabilarla.

- Shika ... –en ese momento se hizo de una vergüenza inexplicable.

- ¿Sí? ... –respondió el aludido tomando la quijada de Ino, obligando a que lo mirara.

- Yo ... yo ... ¿Soy una mala persona? –Preguntó en un hilo de voz, Shikamaru arrugó el entrecejo, cuando ella volvió a desviar su mirada él entonces se obligó a suavizar sus facciones.

- ¿Lo dices por Sai?

Interrogó firme, soltando el rostro de ella. Ino no respondió. Él entonces se agacho y recogió las ramas que había estado recolectando. Al levantarse echó una mirada a la rubia quien lo vio con ojos muy brillantes, amenazadores en llorar. Suspiró y dejó caer nuevamente las ramas al suelo para enfrentarla. Estaba claro que ella quería hablar del tema, de todas maneras, sería el punto que tenían que tocar tarde o temprano, en este caso más temprano que tarde, lo que no era del todo malo.

Hablar de Sai representaba un gran valor de parte de Ino, si se tratara de otro hombre en alguna otra ocasión no se habría molestado en aclarar sus sentimientos. Pero era Sai, el amor de su vida de quien tenía que hablar.

Resultaba obvio que por mucho valor que ella tuvo en ese momento, dejaría que fuera Shikamaru quien la tranquilizara y dijera que ella estaba libre de culpas, de que las cosas que pasaron eran un desliz del momento, del alcohol e incluso la culpa era de él mismo Ese juego Shikamaru lo conocía muy bien y, ahora que él estaba involucrado, actuaría para su favor y conveniencia.

- Dime Ino, ¿Lo dices por Sai? –Preguntó nuevamente encarando a la rubia.

- Si ...

- ¿Y porque te preocupas ahora? No es la primera vez que eres infiel –habló duramente él–. Eres libre de elegir lo que quieres, si quieres que esto se quede aquí entonces yo lo acepto, me diste más de lo que alguna vez pude haber imaginado.

Encogió los hombros como resignado al final.

Ino limpió la lágrima iracunda que se escapó de su ojo derecho. Por supuesto que no lo dejaría ir; él le pertenecía, Sai también le pertenecía, y como dijo Shikamaru, no sería la primera vez que hacía eso, ya antes había estado compartiendo saliva con más de un chico. Pero nada se remonta a lo que ahora estaba viviendo por separado. Sai era demasiado importante para ella, alguien que necesita mucho, tenía fuerte dependencia mutua y eso era lo que más le gustaba; sentirse necesitada.

Pero Shikamaru… él tenía un Temari y aun así había dejado un gran espacio en su vida para ella. Con esos antecedentes no necesarios más pruebas para saber que Ino era importante para él. Tan importante como serle infiel a su propia mujer.

Entonces Ino, totalmente decidida, se arrojó a los brazos de quien fuera su mejor amigo de toda la vida, ese mismo que la conocía de incontables días y noches juntos. Lo besó con urgencia, y él también correspondió con la misma necesidad. Se necesitaban el uno al otro, un vínculo innato de ser y estar para el otro, aun sabiendo muy dentro de su corazón que no eran pareja definitiva ni para esta ni para otra vida.

Solo un capricho momentáneo.

Uno corto ... nada más.

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Algunos comportamientos nunca cambian.

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- Sai es importante para mí ... ambos lo son, pero es él con quien yo ... –no pudo continuar por un beso que se estampó en sus labios haciéndola callar.

- Problemática, Sé lo que él significa para ti, Cualquiera que te conociera bien sabría eso, Necesitarás ser idiota para ignorarlo –habló con serenidad, Shikamaru–. Temari es igual de importante para mí, es solo que nosotros no vemos el amor como lo ves tú y Sai; el sentimiento de pertenecerse es una sensación muy personal, no te diré como debes sentirlo porque es íntimo… está bien que pienses en él, está bien que lo ames, deseo que lo ames con todo tu corazón… yo solo soy un concepto aparte, un pacto de exclusividad sexual –dijo y esta vez sí que rió con ganas mostrando su blanca dentadura, ella que estaba ubicada un poco más abajo por su estatura también fue contagiada.

- Tu sí que ha madurado, Shikamaru –reía Ino secando otra lagrima que bajaba por su pómulo–. Nunca imagines ese lado de ti, ya sabes ... tan pasional ...

- Bueno ... yo digo lo mismo de ti ... –sonrió de medio lado–. Estarás de acuerdo en que ambos nos hemos llevado una buena sorpresa.

- Tienes razón, me gusta conocerte así ...

Ino y Shikamaru se sonrojaron, hablar de sus actos pasionales con tal libertad les resulta incomodo, pero necesario. Que diferente era hablar de un sentimiento mutuo en cuanto al sexo que experimentaban juntos. Nunca tuvimos tapujos con otros temas, pero esto era embarazoso.

- A mí me encanta conocerte en esta faceta ...

Son ellos mientras tomaban sus manos, sus ojos se encontraron y ambos por su lado, vieron sinceridad y empatía. Se besaron con total tranquilidad, la misma que les brindaba el bosque. Un beso limpio de sensaciones nuevas.

Él separa el acto tomando el rostro de la mujer entre sus manos, junta sus frentes y sonríe saciado de afecto reciproco.

- Te entrego esta parte de mí, un ti –le susurra Shikamaru a centímetros de su boca–. Eres libre de elegir lo que creas correcto.

Ino contuvo el aliento, Shikamaru destilaba erotismo en cada palabra pronunciada. Se suponía si alguna vez lo había conocido tan bien como pensaba que lo hacía.

Shikamaru estaba siendo cauto, le entregaba Ino total libertad en elegir lo que ella quisiera en cuanto a su futura relación, pero también jugaba sus cartas aprendidas con la seducción absorbente de Temari, así, presionaba Ino al final de cuentas a que no tenía más opción que quedarse en sus brazos.

- Quiero ... –musitó Ino.

- Y yo ... –respondió él.

Se besaron pausada y prolongadamente en un abrazo sereno.

- Entonces ¿Seremos amantes? –Preguntó avergonzada Ino.

Shikamaru soltó una risa; amante , que cursi sonaba eso, nada que ver con su estilo, pero sí aceraba bastante a lo que él personalmente pretendía.

- Bueno, lo puedes ver de ese modo, Ino. Al final de cuentas es una atracción sexual y también ¿Por qué no? Emocional Podemos compartir una vida en común y aun así no estamos obligados a permanecer juntos.

Ino tragó saliva, se soltaron y reconocieron las ramas de hace un momento. El significado que Shikamaru le quería dar a esta relación estaba siendo total y completamente entendida por ella y ella estaba total y completamente dispuesta a aceptarla.

- Aunque me lo permita, prefiera mejor el concepto de amigos con 'derecho' o 'beneficios' ... no sé –comenzó a reír Shikamaru–. ¿Suena muy absurdo?

- La verdad ... –dice ella con cara de duda mirando al cielo y luego viéndolo con ojos rasgados– Suena pésimo ... –estalla en risas al igual que él.

- Nunca fui bueno nombrando cosas –se excusa Shikamaru rascando su cabeza–, Pero eso ya lo sabes.

Se miran riendo, cómplices en cada centímetro de sus mentes, en cada acto. Ino no necesito más tiempo para acceder entonces a su intención determinada de preservar dos hombres en su vida.

Hay personas con una sola mirada basta para sentir tensión sexual, porque solo la resistencia consciente evita que terminemos enredados en la cama. Es algo que puede suceder, aunque el sexo con Sai o Temari fuera muy bueno; simplemente pasa. Y si a eso le agregamos la atracción por lo prohibido ¡Pues la sensación es mucho más intensa! Hay un momento en el que conscientemente decidimos dejarnos llevar por esa pasión o darle la espalda.

Ino era, sin duda alguna, la más insegura de los dos; ambos lo sabían, entonces ella siempre se verá en desventaja ante cualquier situación que los involucrara. Pero esta vez sería distinto; ella había aceptado la propuesta más osada que alguna vez se imaginó y ahora estaba decidida a ser más estable emocionalmente de la misma manera en que se demostró Shikamaru.

- Nunca imagines que te molestarías en inscribirse con una mujer emparejada.

Necesito decir con sorna, Ino. Adelantó el paso más rápido y volteó a sacarle la lengua. Shikamaru sonrió recogiendo una que otra rama que se había caído al suelo.

Armaron un campamento provisorio. La fogata en medio dio calor suficiente para asar los peces que Choji amablemente al igual que la noche anterior, había cazado del río. Comieron sin perder el ritmo de la conversación. Choji y Karui se veían bastante próximos, se sonreían en cada comentario y se daban la razón en otros. Ino y Shikamaru se miraban de vez en cuando sonreían en la situación ¡Choji estaba enamorado! Era obvio ahora.

La extraña manera de comportarse y la sobre sinceridad de Karui la han atraído totalmente a los ojos de quien la viera. Su tez poco peculiar y su cabello tan vivo la hacían ver como una mujer exótica, estaba fuera de los parámetros en los que los ninjas de Konoha solían ver en sus mujeres, pues la aldea oculta entre las nubes tenía exclusividad genética.

Shikamaru reía con Karui de algo que habían comentado pero que Ino no alcanzo a oír. Observen al ninja de cabello puntiagudo y luego a la rojiza sin poder luchar con los celos que producen su mente. Ino tosió para llamar la atención del hombre. Por supuesto Shikamaru entendió la indirecta suave que la rubia hizo, aun así, sonrió y negó con la cabeza; Ino era muy suspicaz cuando se enfrentan de mujeres y eso le hace sentir importante ya que esta vez era notoria la diferencia en que esos celos se manifestaban, dejando de ser de amigos para convertirse en amantes.

Karui hizo la desentendida y prestó más atención a Choji para no interceder en la otra pareja.

- Shikamaru… –llamó Ino en voz baja– ¿Te gustaría que diéramos un paseo por ahí?

Pregunta decidida a salir de entre los otros dos shinobis. El moreno suspiró levantándose.

- Vamos

- ¿A dónde van? Pensé que nos divertíamos –interroga Choji extrañado. Karui le dio un codazo ligero y luego sonrió.

- Ustedes Vallan, yo me encargo de este chico –aseguró la morena.

Ino esbozó una leve sonrisa y empujó del brazo a Shikamaru que daba un largo bostezo.

- ¿Por qué hiciste eso? Me dolió –se lamentaba Akimichi.

Karui puso los ojos en blanco por el despiste de Choji– A veces tienes que ser más rápido, mas… intuitivo.

Choji hizo una mueca desinteresada– ¿A qué te refieres? Solo hijo Ino y Shikamaru ¿Por qué necesita que intuir algo más?

- ¡Cielos! Eres lento –comenzó a reír Karui–, Esos dos algo se traen ...

- ¡¿What?! –Pregunta con horror.

- Va, Choji ¿Nunca pensaste en los que tenían más que una ligera amistad?

El shinobi guardo silencio, meditando en las conjeturas de Karui, por supuesto que sus amigos eran muy unidos, todos sabían eso, pero nadie se arriesgó nunca un cuestionario tal grado de amistad, después de todo, Ino y Shikamaru habían crecido juntos ¡Dios! Si hasta habían nacido casi unidos. No era de extrañarse entonces su cercanía.

- Creo que estas equivocada, Karui. Son demasiados los motivos por los cuales siempre los veras muy juntos, para ti es algo extraño porque los estas conociendo ahora, pero te aseguro que si las preguntas a cualquiera de la aldea te dirán lo mismo.

Karui arquea una ceja en respuesta - Bueno, como quieras; solo dicen que el comportamiento que tienen es diferente con el que conoció cuando salimos de La Hoja. Además, Ino había estado diciendo cosas raras cuando los encontramos en el bosque ayer.

- Es normal verlos pelearse –rió Choji sin importancia–. Te acostumbraras a sus diferencias.

- No me convences del todo, pero no tengo porque dudar de ti.

Choji asiente satisfecho– Además, Shikamaru es una especie de repelente de mujeres, no llega a cambiar su estilo de vida pacífica por liarse con alguna chica como Ino. Muy por el contrario, las evadas.

- ¿Y qué hay de Ino? ¿Ella se arriesgaría?

- Bueno, no sería extraño que Ino tendría más de algún novio, por lo menos hace un tiempo no sería raro. Después de conocer a Sai la veo muy enamorada –reflexiona Choji feliz por Ino–. Shikamaru no es su tipo, jamás lo sería.

- ¿Por qué? Es un hombre apuesto y muy inteligente –confiesa ella con total normalidad, él la mira sorprendido.

- ¿Es Shikamaru tu tipo de hombre?

Karui comienza un carcajearse descaradamente. Choji la observación sin terminar de comprenderla– ¿Qué acaso no te he determinado que me gustas?

Responda ella sonriendo, se acerca a él y le regala un beso fugaz separándose y juntando frente con frente, mira con una leve sonrisa y entonces es ella nuevamente la que junta el contacto.

- Tú me gustas mucho ... –admite él sonrojado, ella sonríe gustosa de escuchar tal confesión– Desde que llegaste a mi vida, te llevaste todo, hasta mi aliento. Tu amor encontró el camino ... a mi corazón ...

Confesó Choji queriendo derramar más de alguna lagrima. Karui borró todo gesto de su rostro, le resultó sorprendente lo que él transmitió. Sintió complacencia junto con mariposas en el estómago.

- Choji ... apenas si nos conocemos –confesó impresionada, quería creerle, y lo hizo. Él era un hombre totalmente emocional y verdadero.

- El tiempo no importa, es el sentimiento que sacas de mi ...

La mira sin titubear, le toma el rostro entre sus manos regordetas y la besa con todo el sentir de su cuerpo. Ella se deja hacer, nunca se había sentido tan afortunada de encontrar el amor en una misión ninja.

¿Cuál sería el porcentaje para eso de todos los modos?

Terminan su contacto y se vuelven a mirar con las mejillas coloradas. Ambos eran corresponidos.

- Solo para que quede finalizado el asunto –insiste Choji retomando el tema anterior– Shikamaru e Ino tendrá muy estúpidos en tener algún tipo de relación a estas alturas. Rompieron el compromiso de matrimonio que sus padres tuvieron para ambos, hicieron una grande en pelearse con ellos ¿Para qué hacerlo ahora? Definitivamente no.

Karui dudó un poco su respuesta- Bueno, el amor es así ... llega de la manera más inesperada ...

Sonriendo lo volvió a besar.

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CONTINUARA ...

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N / A:

¡Hola! ¿Como están mis querubines? Quiero agradecer de manera eufórica todos sus comentarios. Gracias por tomarse el tiempo de leer está loca historia y dejarme sus lindos mensajitos.

A los que no me dejan los rewiew después de leer, que sepan que los contados con la mano y cualquier día de estos cobraré venganza muajjajajaja ... eh ... ya ... sin obligarlos amigos, pero de verdad que me harían muy feliz si se toman la molestia de darme alguna sugerencia o lo que ustedes estimen convenientes, lo digo para asegurarme de que esta historia va por buen camino y no estoy cagando jajajaja

Solicite disculpas también a todos aquellos que aman el ShikaTema y el SaiIno, no los quiero ofender con mi fics y sepan que yo también amo esas parejas, pero a Temari siempre la he visto mas madura y un poco esquiva al amor. A Sai lo considero en desventaja definitiva con la experiencia de Ino jajajaja

GRACIAS ESPECIALES!

+ Min Ah Malfoy: tus comentarios, la capacidad que tienes de entrar en la piel de los personajes es hermosa. Muchas, muchas gracias linda: * besos!

+ Nightmare96: ¡waaa al final nuestro Shika cae en sus deseos prohibidos!

+ Alondra: muchas gracias querida.

+ DAngel7: que felicidad que mi historia te de ese sentimiento tan genial, besos, besos!

+ Lina granger: amiga espero que este capítulo sea lo que querías!

¡Gracias, gracias, gracias a todos los que se toman un minuto de su tiempo en hacerme feliz!

Un besote a todos!

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