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*************** [ARCO 6: COLAPSO / CUESTIONAMIENTO] ***************
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"¿Estás bien? Por favor cuéntale a Yukari que está pasando"
La voz de aquella hermosa y sabia mujer llamada Yukari era música para los oídos de la pequeña e indefensa Chen…
"Y…Yu…"
Sin embargo, no eran su salvación…
"Yo…"
Todo lo contrario.
"P…P…erd…"
Eran su perdición.
"¡Chen!"
Detrás de Chen, una preocupada chica-zorro corría desesperada por una explicación.
"¡Cheeeeeeeeee-! ¡Lady Yukari!"
En la parte más alta de aquellas escaleras de piedra que llevaban al templo Hakurei, Ran se dejó caer sobre una de sus rodillas en señal de respeto por su ama.
"¿Ran? ¿Podrías explicarme que está pasando aquí? Parece que Chen necesitará de un castigo~"
"¡Eeeek!"
El cuerpo de Chen temblaba solo de pensarlo
"¡Como ordene Maestra!"
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Ran insistió una y otra vez que no debían de entrar en el Territorio de Yukari y que en su lugar el Templo Hakurei 'en dónde nadie se atreve a acercarse sin avisar' era el lugar perfecto para discutir acerca de aquel asunto.
Yukari no tenía intenciones de malgastar un minuto más en discusiones estúpidas por lo que aceptó la proposición de su familiar, y aunque ella no lo decía lo único que quería era regresar a dormir.
Reimu y Marisa no esperaban este giro de los acontecimientos por lo que tras discutirlo entre ellas por medio de susurros decidieron que lo mejor era 'salir a hacer algunas compras a la Villa Humana'… Realmente las excusas eran innecesarias, todos sabían que simplemente no querían verse envueltas en ningún problema que consideraran innecesario.
Por supuesto siendo este un problema familiar, los Yakumo apreciaban que nadie más escuchase lo que tenían que decir, por lo que no insistieron al respecto.
Debajo del kotatsu, luego de más de 10 minutos de discusiones tontas entre Ran y Chen, tras varias tazas de té que mantenían a Yukari bajo control… Aquella mujer rubia, dueña de un parasol rosa, al fin pudo comprender el motivo por el cual Chen estaba llorando como una niña malcriada.
"En resumen… ¿Chen llevó un Humano a mi Territorio y es por eso que no podemos volver?"
Yukari parecía mucho más sorprendida que enojada en verdad, esto definitivamente era algo que no sucedía todos los días… Aunque eso no significaba que no fuese algo preocupante.
"Lo siento tanto mi señora, fui completamente incapaz de controlar a Chen, aceptaré cualquier castigo que… No… Le pido que por favor me castigue de la manera más severa posible, nada podría excusar mi propia inutilidad en esta situación"
Ran realmente estaba arrepentida por todo lo que había pasado, ese castigo era la única manera en la que su consciencia estaría tranquila.
"Mmm~ Nah~ No quiero"
Pero Yukari se negó a darle aquel tan necesitado castigo.
"¡¿S-Señora Yukari?!"
Ran estaba extremadamente impresionada por la falta de interés de su ama en todo este asunto, ¡Por no mencionar que si no era castigada no podría dormir tranquila!
"Aun si aquella humana entró en mi territorio no hay nada que pueda hacer una vez dentro, seguramente está llorando por no saber cómo sa–"
"Lady Yukari"
Pero Ran la interrumpió, esto usualmente podría ser interpretado por Yukari como una grave ofensa ante su autoridad, así que ella observó de inmediato a Ran en busca de una explicación.
"¿Por qué me interrumpes, Ran?"
"Yo… Creo que el Humano pudo huir"
Yukari permaneció en silencio… En realidad, ella ya se imaginaba que algo así había ocurrido, pero tenía la pequeña esperanza de que no fuera así. Un ser capaz de salir de su Territorio solo podría significar una cosa…
"Tenemos que eliminarlo"
Eso eran problemas.
"… Lo siento tanto"
Ran asintió avergonzada, una vez más ella había sido incapaz de cumplir con las expectativas que su Maestra había impuesto sobre ella, y ahora su ama debía de mancharse las manos debido a todos y cada uno de sus errores.
"No podemos permitir que siga con vida"
Los ojos de Yukari eran los de un asesino… Pero sus labios no paraban de sonreír.
Esta era la primera vez en cientos de años que alguien la había amenazado al punto de requerir acabar con ella en persona.
"Lady Yukari… ¿El contrato no se volverá una amenaza?"
"¿El contrato?"
Ran asintió, algo preocupada.
"Aaaah~ ¿Te refieres a las reglas del Danmaku? No te preocupes por eso~ En primer lugar, dudo que un ser Humano con la habilidad de escapar de mi territorio sea una parte natural de Gensokyo, probablemente se trata de algún incidente que tomó la forma de una persona"
"¿Entonces no sería prudente solicitar la ayuda de la Sacerdo–"
"Ran"
"¡…!"
Ran entendió perfectamente, no debía de cuestionar las decisiones de su maestra.
"Esto es un asunto familiar, no necesitamos que se involucren miembros de la familia Hakurei"
"Comprendo, mi señora"
Yukari estiró su brazo, acariciando la cabeza de Ran por encima de aquel curioso sombrero que protegía sus orejas de la intemperie, Chen únicamente observaba, esperando a que alguien le diera el permiso para hablar.
"Me alegra que podamos entendernos… ¿Hay algo más que deseen reportar? ¿Ran? ¿Chen?"
"Esto…"
"¡Yo! ¡Yo!"
Sentada, Chen levantaba el brazo llena de ánimo a la vez que daba pequeños saltitos, parecía haber recuperado su actitud inusualmente alegre y juguetona.
"¿Sí, Chen?"
"Me pidió recordarle a Ran que te hable acerca de la Forastera antes de hacerme caer sobre Reimu y Marisa, ¡Incluso me dio toda esta nepeta para cumplir mi palabra!"
Chen sacó de uno de sus bolsillos una cantidad bastante considerable de menta para gato.
"¿…?"
Yukari sabía muy bien que Ran jamás olvidaría algo tan importante…
Observando a su Shikigami algo enojada, Yukari retiró su mano de su cabeza y exigió una explicación con la mirada.
"¿¡…!?"
Ran parecía extremadamente asustada, Yukari no paraba de observarla inquisitivamente
"¡M-Mi Señora! ¡No pensé que algo así sería digno de reportar! ¡Aquel Humano solicitó su ayuda, pero considerando la situación actual es imposible que sea alguien de fiar! ¡Pensé que reportar algo así solo le causaría molestas innecesarias!"
El razonamiento de Ran tenía sentido… Sin embargo, la omisión de información era una de las pocas cosas que Yukari no podía tolerar, incluso la más pequeña de la información podía tener un gran impacto en el futuro dependiendo de cómo se desenvolviera alguna situación.
Para Yukari, el conocimiento era poder, y el poder era necesario para sobrevivir día con día en aquella tierra llamada Gensokyo.
"Haa…"
Yukari suspiró, un poco agotada, todo esto le estaba haciendo perder el sueño
"Ran, no debes de ocultar información de tu ama, ya hemos hablado sobre esto, no importa lo inútil que pueda parecerte aquella información, yo soy quien decide que es útil y que no lo es. ¿Entendiste?"
"¡Mi señora!"
Ran juntó ambas de sus manos e inclinó su cabeza en una gran reverencia… Chen parecía un poco preocupada por haber metido a su ama en problemas… Definitivamente iba a ser castigada por todo esto y eso la aterraba un poco… Pero solo un poco…
"Aquel Humano… Me pidió que usted rescate a la Forastera, incluso me dijo su localización actual"
"¿…?"
Eso contradecía lo que aquella sombra le había tratado obligar hacer, estaba claro que aquí estaba pasando algo muy extraño.
"…"
Yukari adoptó una posición pensadora mientras trataba de analizar la situación.
'La humana que invadió mi territorio pidió a Ran que salvara a aquella Humana… La peste negra extraña que no pude matar por completo me pidió asesinarla… ¿Están tratando de confundirme?'
Ran y Chen permanecían en silencio, esperando las siguientes palabras de su superior.
'Aquel Humano anticipó las acciones de Ran, sabía que no iba a contarme nada acerca de su solicitud si ella desconfiaba, y aun así tomó a Chen como rehén temporal… ¿Está intentando intimidarme? ¿Intenta mostrarme lo fácil que sería para ella acabar con mi familia si no cumplo su solicitud? ¿Por qué iría un humano hasta mi propia casa solo para darme un mensaje?… No, un segundo… Ese humano sabía que tomar a Chen como rehén únicamente traería conflictos… ¿No hubiera sido más fácil desafiarme a un duelo en dónde el premio fuese cumplir una solicitud de la ganadora?… ¿Acaso no cree poder ganar sin usar tácticas tan sucias?... ¿Por qué a pesar de haber hecho algo que claramente la perjudicaría, también se aseguró de comprar la lealtad de Chen para asegurarse de que yo supiera todo esto? … ¿Su objetivo en realidad no soy yo? ¿Qué hay acerca de aquella sucia pieza de carbón que me encontré? ¿Es -eso- el objetivo? ¿No era más que una distracción?… ¿Eran aliados? … Si, eso debe ser … ¿Pero, entonces por sus palabras son tan diferentes…? Ella quiere salvarla… Pero aquella cosa quería que la mate… Incluso parecía disfrutar de la idea de tener un duelo… ¿Están intentando confundirme? … En primer lugar, ¿de dónde se supone que salieron? ¿Cómo es que lograron engañarme al punto de hacerme creer que hubo una distorsión en la barrera Hakurei? ¿Cómo es que aquel humano logró escapar de mi territorio? Chen dijo que la hizo aparecer sobre Reimu y Marisa… ¿Qué tal si no es un humano y es un Youkai con el poder de manipular los bordes como yo?… No, eso es imposible… Soy la única capaz de hacer eso, es mi habilidad especial, y todos aquí carecen del conocimiento para replicar mi poder, soy única e irremplazable, es imposible'
"No tiene sentido…"
Los dos familiares se miraron la una a la otra, incapaces de imaginar o comprender todo en lo que había estado pensando su superior durante este tiempo.
'Nada de esto tiene…'
Una línea de pensamiento le hizo interrumpirse a sí misma.
'No, espera… Lo tiene'
Yukari sonrió satisfecha tras finalmente haber entendido aquella situación.
'Por supuesto… Era tan simple'
Había descifrado aquel rompecabezas
'Sus acciones son erráticas, no tienen sentido por separado, pero al verlas en conjunto siempre existe una disonancia perfecta, un plan en dónde cada una de sus acciones se contradicen perfectamente la una a la otra'
Yukari pensó en lo que era la única solución viable.
'Está intentando despertar mi curiosidad'
Aquella Humana estaba tratando de atraerla, de hacerla participe en sus planes.
'Intenta atraerme hacia aquel forastero, quiere que sea testigo de algo… ¿Pero de qué? ¿Qué tiene de especial esa chica? ¿Por qué todo últimamente gira en torno a ella? ¿En qué se diferencia de otros forasteros?'
"Ha… Hahahaha"
Yukari dejó escapar una risilla divertida.
"Hahahahahahaha, ¿Con qué era eso?"
Ambas Shikigamis observaban a su señora extremadamente confundidas.
"¡Muy bien! ¿Quieres jugar conmigo pequeña? Entonces juguemos"
Esta era la mayor diversión que ella había tenido en demasiado tiempo, no podía dejar pasar aquella oportunidad.
"Pero si crees que bailaré en la palma de tu mano, estás equivocada, yo seré quien tire de los dados, quien mueva las piezas de ajedrez"
Ran estaba un poco preocupada de que su señora hubiera perdido la cabeza, pero no dijo nada al respecto.
"¡Yukari Yakumo acepta tu desafío!"
Con un grito lleno de confianza y expectación, la más Youkai de los Youkai: Yukari Yakumo se había unido a la partida.
"¡Ran!"
"¡¿Mi señora?!"
Ran no sabía cómo reaccionar luego de ser testigo de todo lo que había pasado.
"Sobre ese castigo de antes… Creo que si te lo mereces después de todo~"
Yukari le mostro a su Shikigami una sonrisa llena de amabilidad y deseo.
"¡…!"
Y aunque Ran aparentaba estar asustada para darle gusto a su señora, en el fondo, esto era exactamente lo que su corazón necesitaba.
"Ufufufufu~"
Con una pequeña risa juguetona, Yukari se abalanzó sobre su Shikigami.
Chen por otra parte, cerró los ojos y tapó sus orejas sin deseo alguno de ver lo que estaba por suceder.
.
*DING DING*
Y con el sonido de un marcador invisible
[Hoshiko: 1]
[Yukari: 0]
Hoshiko tomó la delantera
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*************** [ARCO 6: COLAPSO / OBSERVACIÓN] ***************
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Un portal se abrió al borde la montaña Youkai.
"Un taller a las afueras de la entrada al Inframundo, sobre las montañas, tenía que ser nada más y nada menos el taller de Nitori Kawashiro, seguramente éste es el lugar al que aquella mujer se refería"
Con la alegre voz de Yukari liderando el camino, cada miembro de la familia Yakumo salía una detrás de la otra a través de aquel portal dimensional.
*Tap*
Yukari fue la primera en salir del portal, seguida de Chen y finalmente por Ran.
"Auch…"
A pesar de ser la última y la que más tiempo tenía para preparase, Ran casi cae al suelo de rodillas al salir del portal… Algo definitivamente estaba mal con la parte inferior de su cuerpo.
"…"
Contrario a su usual naturaleza Chen no decía ni una sola palabra, sus ojos parecían haber perdido toda señal de vida y no tenían rastro alguno de su inocente e infantil brillo, lo que sea que Yukari hubiera hecho la había dejado extremadamente traumatizada
"¿Ummm~?"
Yukari era la única que se veía bastante contenta, se podría decir que estaba incluso más feliz de lo usual.
"Vamos pequeñas~ Hay que darle una visita a cierta tortuga~"
Normalmente, Yukari habría abierto un portal dimensional justo dentro o al lado del destino al que quisiera llegar, para ella caminar era una actividad que le parecía algo demasiado molesto e innecesario, solo lo hacía cuando no tenía otra opción, sin embargo, el día de hoy ella se sentía con ánimos de disfrutar del recorrido, por lo que abrió un portal a aproximadamente 15 metros del taller de Nitori.
Esos 15 metros eran más que suficiente ejercicio para ella, más que eso hubiera sido malgastar energía, y menos no hubiera sido suficiente para poder sentir placer, todos los movimientos de aquella gran Youkai siempre eran calculados a la perfección y estaban optimizados hasta el milímetro.
Esa era la verdadera capacidad de análisis y planificación de Yukari Yakumo, una capacidad mental que muy rara vez requería utilizar debido a que todo siempre era demasiado fácil para ella.
"Lalala~"
Tarareando una interesante melodía Yukari avanzaba tranquilamente hasta la entrada del taller de Nitori, Ran y Chen la seguían muy de cerca, mirando al suelo agotadas, sin ganas de decir ni una sola palabra.
"¡Niii-toooo-riiii!~"
Con un alegre e infantil llamado Yukari abrió con fuerza la puerta de entrada al taller de Nitori, azotándola contra la pared interior de aquel sitio… Si no fuera por la composición de metal de aquella gran puerta de imagen futurista el golpe la hubiera destrozado por completo… Aunque no se podía decir lo mismo de la pared dentro que ahora mostraba una enorme grieta en el sitio del impacto.
.
"¿…?"
Pero lo que Yukari encontró no fue lo que esperaba.
Dentro de aquel taller usualmente ruidoso y lleno de alegría en dónde muchos de los inventos más extraños e inútiles de Gensokyo cobraron vida… Todo lo que podía encontrarse era un silencio sepulcral en dónde la única luz era aquella proveniente de los rayos lunares que entraban a través de la puerta por la cual Yukari se había colado en las instalaciones.
En una de las esquinas de aquella habitación Nitori se encontraba apoyada contra un muro, sentada en el suelo abrazando sus piernas, murmurando algunas palabras mientras lágrimas no paraban de caer de sus mejillas, grandes manchas encima de su hermoso vestido azul brillaban al entrar en contacto con los tenues rayos lunares, era un líquido espeso completamente seco cuyo aroma a hierro la pequeña Kappa jamás podría olvidar.
El olor de la habitación era horrible, era tan fuerte que Ran y Chen pudieron notar de inmediato que algo no estaba bien y esperaron a la señal de Yukari antes de seguir avanzando.
Algo había salido mal, extremadamente mal.
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"…"
Yukari dio una rápida señal a Ran para que ella tomara a Chen y esperasen fuera.
Ran asintió y abrazó a la pequeña chica gato que todavía seguía sin recuperarse de lo que sea que hubiera pasado en el Templo Hakurei y que ahora también tenía que enfrentarse a un fuerte dolor de cabeza ocasionado por el olor de lo que sea que hubiera dentro de aquel taller.
"Ven Chen, Lady Yukari quiere que esperemos fuera"
Chen no respondió y simplemente siguió las ordenes de su ama
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Una vez que Yukari se había asegurado de que sus familiares no la seguirían, ella se dio la bienvenida a sí misma dentro de esa pequeña habitación.
"Debe de estar por aquí…"
Susurrando algunas palabras para sí misma ella comenzó a buscar alrededor de la pared que se encontraba a un lado de la puerta, entonces finalmente encontró el interruptor de aquel extraño sistema de iluminación que utilizaba la energía eólica de un pequeño molino localizado en la parte más alta de aquella montaña, un sistema que había nacido como el fruto del esfuerzo de una de las primeras invenciones de Nitori.
"…"
Lo que vio al encender las luces era exactamente lo que todos y cada uno de los miembros de la familia Yakumo esperaba, manteniendo la calma ella procedió a cerrar la puerta de entrada y observó el desastre que Nitori accidentalmente había ocasionado.
Las paredes de la habitación y parte del suelo estaban manchadas con un oloroso e inconfundible líquido rojo, una de las mejores fuentes de alimento para los Kappa, un líquido digestible que les podía proporcionar las sales necesarias para sobrevivir.
Era la sangre de una Forastera que había cometido el error de llegar Gensokyo y no haber ido de inmediato a la Villa Humana.
"…"
Yukari dirigió su atención al cuerpo inmóvil que se encontraba sobre la cama y mesa de trabajo de esa pequeña Kappa. Una joven chica con un uniforme de preparatoria hecho pedazos y bañado en sangre yacía inconsciente luego de que la infección de su brazo se hubiera propagado hasta su cuello y el dolor de una operación sin anestesia casi la hubiera matado.
Su respiración era débil, y su cuerpo se veía desnutrido, la pérdida de sangre que había sufrido definitivamente la había sentenciado a una muerte lenta y dolorosa a manos de aquella infección que se propagaba rápidamente a través de su sistema nervioso y que probablemente pronto alcanzaría su cerebro.
"Pobrecilla"
Yukari no podía sentir nada ante aquella imagen, pero pensó que actuar como si pudiera sentir lástima era lo mejor, era su manera de mostrar respeto a aquella chica al borde de la muerte.
"Parece haber peleado bastante"
Podían verse rastros de cortes a través de su cuerpo, quemaduras ocasionadas debido al calor de algún artilugio, e incluso tenía un par de moretones en su rostro.
'Debió de haber recuperado la consciencia mientras Nitori se encontraba en mitad de su operación'
Yukari observó como Nitori se escondía, completamente aterrorizada, en la esquina de su habitación.
'… ¿No tuviste otra opción que acabar con ella tu misma, no es así?'
Yukari podía simpatizar un poco con esta situación.
Desafortunadamente los Kappa eran genios cuya pasión por su trabajo les hacía olvidarse acerca de las cosas más sencillas como el dolor o el sentido común.
'Nitori, tu gran inteligencia es lo que te hace una verdadera tonta… Era obvio que ella despertaría en mitad del proceso, ¿acaso tu tiempo separada de la humanidad te hizo olvidar que los humanos también sienten dolor?… No, no eres tan estúpida. Seguro pensaste que no pasaría nada siempre y cuando tuvieras cuidado… Eres una idiota… Debiste de pedir ayuda a tus compañeras tan pronto como tuviste la oportunidad, tu deseo egoísta de ser la heroína de tu gente te ha vuelto una asesina'
Yukari desaprobaba todas y cada una de las acciones de Nitori, ella nunca esperó nada de nadie, pero aun así este resultado definitivamente le decepcionaba.
'Y tú… Humano… ¿Cómo pudiste ser tan torpe como para enfrentarte a un Youkai? … No… Olvida eso… ¿Por qué no simplemente dejaste que te mataran antes? ¿Qué te ha impulsado a luchar tanto por tu vida como hasta ahora?… Solo mírate… Eres un despojo… Perdiste tu brazo, una cantidad absurda de sangre, tu cerebro debe de estar a punto de morir si es que no lo ha hecho aún… Y aun así… Sigues aferrándote a nuestro mundo… ¿Por qué no te rindes? ¿Es que eres una idiota? ¿Te va el masoquismo? ¿Te gusta el dolor? ¿Te causa algún tipo de placer ser pisoteada por todos? ¿Acaso tu tiempo aquí hizo que el dolor se convirtiera en algo excitante?'
Extremadamente fría y sin compasión, Yukari no paraba de burlarse de la estupidez de cada uno de los humanos en el mundo.
'Debiste de intentar encontrar la Villa Humana tan pronto como tuviste la oportunidad… Culpa a tu propia ignorancia, pues es ella la que te llevó a esto'
Yukari rasgó lo que quedaba del uniforme de aquella chica y colocó su mano derecha sobre uno de sus pequeños pechos desnudos.
Un leve, pero constante latido aun la mantenía con vida.
"Inútil… Debería de acabar con tu sufrimiento"
Yukari pensaba que darle fin a su vida era la mejor manera de darle misericordia a una chica como ella.
'No te espera nada bueno en Gensokyo, y aun si sobrevives, el único destino que les espera a ti y a los de tu especie es una vida de sufrimiento, no son más que ganado para Dioses y Youkai'
Pero no sabía si esto era también parte del juego, ¿qué pasaría si esto también era parte de los planes de aquel humano?
"…"
Yukari no temía ser una asesina, no lamentaría haber acabado con la vida de un humano más… Pero definitivamente no quería seguir los planes de aquella mujer desconocida. Todo dentro de ella le decía que debía de permanecer quieta y dejar que la situación se desenvolviera lo suficiente para reunir todos y cada uno de los datos necesarios para tomar una decisión.
"… No vales la pena"
.
*DING DING*
Y con el sonido de un marcador invisible
[Hoshiko: 2]
[Yukari: 0]
Hoshiko aumentó la diferen–
.
"Eso es lo que te gustaría que dijera, ¿verdad?"
**SPLAT**
El corazón de aquella chica dejó de latir.
Una pequeña grieta dimensional lo había dividido en dos, haciendo que la poca sangre que aun recorriera sus venas comenzara a desperdigarse con fuerza dentro de su cuerpo.
"Lo siento, pero no pienso seguir tus planes"
Aquella pequeña y joven estudiante de otro mundo.
Aquella chica que se prometió a sí misma que iba a sobrevivir sin importar lo que pase.
"Yo soy quien manda aquí"
La pequeña Hoshiko… Había muerto.
.
.
*************** [ARCO 6: COLAPSO / SACRIFICIO] ***************
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*DING DONG*
Hoshiko creyó haber ganado una vez más.
[Hoshiko: 01]
[Yukari: 9999999999999999999999999999999999999999999999]
Pero Yukari había actuado fuera de los límites deseados.
.
"…"
Aquella triste y deprimente mujer vestida de blanco observó impotente cómo una de sus mejores y más viejas amigas había acabado con el corazón de una de sus muchas hijas.
"Ah…"
El dolor, la ira, el instinto maternal dentro de su cuerpo le gritaba que no podía dejar las cosas así, que debía de vengarse, de acabar con la persona que causó todo esto.
"S… sniff…"
Y eso es exactamente lo que iba a hacer.
"***… Lo siento tanto… Mamá te falló otra vez… Mamá… Mamá no… Mamá no es una buena persona… Eligió… Eligió sacrificarte solo para cumplir con sus planes… Mamá es una mala persona… Mamá no… Mamá no merece vivir…"
Llevándose ambas manos a su rostro, aquella mujer completamente vestida de blanco comenzó a llorar desesperada, lo poco que restaba de su corazón estaba siendo pisoteado una y otra vez con cada segundo tras la muerte de su pequeña.
"… Lo siento… Lo siento tanto… Mamá no dejará que vuelva a suceder… Mamá va a salvarlas a todas… Por favor… Perdona… Perdona a Mamá por lo que te hizo… Perdónala… Prometo que todo acabará pronto… Lo prometo… Mamá hará las cosas bien esta vez… Mamá lo hará bien… Lo prometo… Lo prometo…"
"…"
La pequeña chica de preparatoria observaba como su madre estaba ahogándose en la desesperación, y sin perder un solo segundo se acercó a ella, rodeándola por la espalda en un cálido y amable abrazo.
"No seas tonta, Madre"
La mujer de blanco lentamente se dio la vuelta para llorar sobre la cabeza de otra de sus muchas hijas.
"… Lo siento… Lo siento"
"…"
Para la maquiavélica adolescente incapaz de sentir dolor, el llanto de su madre era como ser apuñalada una y otra vez por una larga y filosa espada. El dolor era insoportable, perturbador, completamente innecesario… Pero no podía quejarse, no podía regañar a su madre por ese comportamiento, no podía simplemente hacer una de sus bromas de siempre.
"Mamá… Yo…"
Ella odiaba a todos los seres que hacían que su madre sufriera ese dolor.
"No permitiré que vuelvan a lastimarte"
Ella se prometió a sí misma que luego de que todo esto terminara, ella se encargaría de cumplir la última voluntad de su madre… Siempre y cuando su plan tuviera éxito.
"… O moriré… No sin antes acabar con todos y cada uno de ellos"
Y si no lo hacía, ella acabaría con todos, con todo lo que alguna vez les causó dolor.
"***…"
Aquella mujer se dejó caer de rodillas, llorando contra el blanco uniforme de polo de aquella chica de preparatoria.
"***…!"
Y desbordando de dolor, gritó… Y gritó… Una y otra, y otra vez… Gritó el hermoso nombre que había decidido para su pequeña. Que había decidido para todas, y cada una de sus hijas.
"¡***…!"
Aquel nombre que luego de nueve largos, molestos, pero maravillosos meses de sufrimiento, finalmente había escogido gracias a la ayuda de sus amigos y seres queridos.
Aquel nombre que hacía honor a uno de los pocos Dioses que estaban de su lado, a una de las pocas Diosas que fue amable con ella, y cuya hermana le enseñó la alegría de vivir con los Humanos.
"***…"
Aquel nombre que tanto Youkais como Humanos habían reconocido, el nombre de aquella niña que habían aceptado como uno de los suyos, aquella bebé que estaban dispuestos a proteger por el bien de Hoshiko, por el bien de aquella Forastera que un día, sin avisar, llego de un mundo que nadie conocía, de un universo del cuál nadie jamás había escuchado.
Aquella mujer cuya ignorancia y falta de poder le hizo perder un brazo tan pronto como puso un pie en Gensokyo.
Aquella mujer que abandonó su vida como un humano para ayudar a la hermana de la chica que le causó tanto dolor, para servir a su Maestra en el Inframundo.
Aquella mujer que decidió entregar su vida a la idea de crear un mundo en dónde Youkai y Humanos pudieran vivir en harmonía, y que lo dio todo… Incluso su Humanidad… Solo por intentar lograr ese objetivo.
"¡***…!"
Aquella mujer que fue catalogada como un 'Incidente'.
Aquella mujer que pasó el resto de su vida siendo perseguida hasta los confines de la tierra.
Aquella mujer que lo sacrificó todo solo para poder proteger a su familia.
Aquella mujer que consiguió la inmortalidad tras comer el hígado de una de sus amigas.
Aquella mujer que, tras incontables batallas, se hizo amiga del gran Youkai, Yukari Yakumo.
Que aprendió el origen de sus poderes y que compartió junto a ella incontables recuerdos en los que descubría su pasado, en los que descubría quien era en realidad, en los que descubría cuales eran sus sueños, pesadillas, lamentos y deseos.
Aquella mujer que vio a su hija crecer… Solo para ser exterminada por una sacerdotisa vestida de Rojo y Blanco.
Aquella mujer que cayó en la desesperación al ver como su familia era asesinada.
Aquella mujer que observó impotente como sus amigos y amigas eran subyugados uno a uno tras aquella traición, tras haber sido emboscada.
.
"¿Huh?"
'… ¿Por qué…?'
"¡¿Kaguya?!"
No siento mi cuerpo
"… ¿Aki?"
Todo está tan oscuro
"… ¡Aki…!"
'… ¿Aki…? Ah…'
"¡MALDITA SEA KAGUYA DETENTE!"
'… Estoy muriendo'
"No debiste de haberla ayudado"
'¡Ngh!…'
"¡Esa no es razón para…!"
'Esto… Duele…'
**Bum… Bum… Bum**
'¿Explosiones…?'
**Bum… Bum… Bum**
'No… Es el sonido de mi corazón a punto de explotar…'
"¡¿Por qué demonios hiciste eso?!"
'¡A-ah…!'
"Hazte a un lado Marisa"
'¡Duele!'
"No permitiré que lo hagas"
'¡Duele tanto…!'
"Fue su decisión"
'¿Mi decisión?'
"…"
'¡Duele!'
"¡…Aki!"
Puedo escuchar alguien gritando mi nombre…
"¡Aki!"
'Suena… Triste…'
"Aki…"
**Drip**
'¿Lágrimas…?
El dolor aumenta su fuerza con cada segundo
"…WAaaAaAa"
Pero no puedo gritar…
Solo quiero gritar…
Expresarle al mundo este dolor
[Dios no escucha tu deseo]
Siempre escuché como es que las personas…
"¡Al suelo!"
…Podían ver sus vidas pasar frente sus ojos cuando estaban a punto de morir
"¡AAAAHH!"
… Pero yo no puedo ver nada
[Solo puedes ver oscuridad]
'Adonai…'
"¡Aun no es demasiado tarde!"
'Yahveh…'
"¡Rápido! ¡Antes que ella…!"
'Hashem…'
"¡FLANDRE!"
'Elohim…'
"¡OKUU!"
'Sea cual sea tu nombre…'
[Dame otra oportunidad]
"Ha… Aki, eres más dura de lo que pareces"
Siento algo caliente subiendo mi garganta…
"Khufg…"
Y vomito sangre
"…¡Aki!"
En esta profunda oscuridad el tiempo se detuvo
'Lo siento…'
"¡AKI!"
'… ¿Con quién me disculpo?'
"¡Mokou sal de ahí!"
'… ¿Por qué me disculpo?'
"¡Akyuu no podemos abandonarla!"
'… ¿De qué sirve? …'
"¡Lady Remilia por favor dé la orden!"
No lo entiendo…
"¡SAKUYA ACABA CON REIMU!"
¡No entiendo nada!
"Gh…".
En esta profunda oscuridad el tiempo se detuvo
[Dame otra oportunidad]
Y así como el dolor llega…
"¡AKI!… ¡AKI! …"
'No llores…'
[… Haz que termine]
Desaparece
.
Aquella mujer que ahora podía ver con claridad lo que su hija vivió durante sus últimos momentos de vida…
No… Que no podía dejar de verlo… Que no podía dejar de ver lo confundida que estaba… Lo asustada que se sentía… Lo mucho que lo lamentaba… Y lo inútil que había sido como Madre.
"…Aki…"
Aquel era el nombre… De su pequeña 'segunda esperanza'.
"…A…k…i…"
Y ahora… Estaba muerta.
.
*************** [ARCO 6: COLAPSO / HIPÓTESIS] ***************
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**THUD**
El sonido de un cadáver sacudiéndose y golpeándose contra la mesa había capturado la atención de aquella triste y desesperada Youkai que se ocultaba a sí misma en una esquina.
"…"
El brillo de los ojos de Nitori lentamente estaba regresando.
**THUD**
Pudo escuchar otra sacudida que le ayudó a finalmente recuperar su consciencia.
Una hermosa Youkai de cabello rubio reía felizmente frente a su invitada.
Con una de sus manos, aquella mujer presionaba el pecho de esa joven chica con gran fuerza.
Haciendo que aquel cadáver se sacudiera una y otra vez con cada hueso que rompía.
A su alrededor, todo se veía como una escena salida de una película de Terror, la sangre que Nitori había intentado ignorar todo este tiempo finalmente había regresado a su campo de visión. El olor a hierro llenaba sus pulmones, su cuerpo temblaba solo con recordar todo lo que ella había hecho.
"Yo…"
Hiperventilando, Nitori observó ambas de sus manos ahora manchadas con la sangre de aquel Humano, su hermoso vestido azul había sido destrozado por aquella suciedad roja, su confianza estaba completamente destruida. Había traicionado uno de sus valores más sagrados, había cometido el peor de los pecados en su libro.
Matar a un ser vivo de una manera brutal e inhumana.
"Yo… Yo…"
Los Kappas no eran extraños en el arte de matar humanos, debido a su dieta alimenticia ellos a veces necesitaban extraer sus shirikodamas o su sangre para poder sobrevivir, todos los Kappas estaban acostumbrados al aroma, el sabor y la textura de los órganos humanos… Y como era de esperase… Nitori no era una excepción a esta regla.
"A… Ah…"
Ella había matado decenas de humanos durante su vida… Pero siempre trataba que todas y cada una de sus muertes fueran rápidas e indoloras… Para Nitori había una enorme diferencia entre matar a alguien para alimentarse, y torturar a alguien hasta la muerte sin motivo aparente…
Eso último es lo que hacía de esto una de sus peores pesadillas, lo que hacía del olor a sangre algo insoportable, lo que le atormentaba a cada segundo en este escalofriante sueño.
"La ma… Ma…"
Y sin importar lo que hiciera… Nadie la despertaría, era imposible despertar de la realidad.
"¿La mataste?"
La voz de una mujer rubia llegó a sus oídos.
"¿Eso es lo que piensas?"
Nitori sentía que el rostro de aquella mujer juzgaba cada una de sus acciones, a sus ojos aquella mujer era un riguroso juez extremadamente decepcionado de todo lo que ella representaba.
Nitori comenzó a llorar una vez más, pero ya no quedaban lágrimas dentro de su cuerpo.
"¿Piensas que eres una asesina?"
Y aquella chica Rubia no estaba ayudando.
"Yo… Yo…"
Aquella mujer de ojos fríos dejó de hablar, parecía estar pensando.
"Per…Perd…"
Pero tras algunos segundos, la mujer interrumpió la disculpa de Nitori, y se arrodilló frente a ella para darle un gran y cálido abrazo.
"No has matado a nadie, pequeña Kappa"
"Pero… Yo…"
"Puedes revisar el cadáver de aquella chica si no puedes creerme, ella seguía con vida cuando llegué… Solo estaba inconsciente… Fui yo quien decidió acabar con su vida… La pequeña estaba sufriendo en este lugar, acabar con su sufrimiento era la mejor opción. Los Forasteros no tienen un sitio al que volver, todos y cada uno de ellos dejan de ser miembros productivos de la sociedad tan pronto como abandonan Gensokyo, muchos de ellos sufren durante el resto de sus vidas un destino cruel e inhumano".
"¿La… mejor…?"
"Pequeño Youkai, tal vez eres demasiado joven para entenderlo… Pero la muerte no es algo malo… Estoy segura que durante tu vida entenderás que… Desafortunadamente… La muerte es el único final feliz para los humanos"
Aquella era una lección de vida que Yukari tuvo que aprender por sí misma.
"…"
Muchos seres humanos pensarían que algo como eso sonaba bastante estúpido…
[¿En serio piensas que la muerte es la única salida? ¿Eso es lo único en lo que puedes pensar?]
Muchos seres humanos hubieran tachado aquella idea de ridícula e incoherente.
[¡Solo lo dices porque no eres mortal como nosotros! ¡Arrepiéntete! ¡Si tuvieras una vida tan corta como la nuestra sabrías que morir no es la respuesta! ¡Siempre hay otro camino para ser feliz!]
Pero Nitori no era un humano y tampoco pensaba que esa mujer estuviera equivocada…
Ella había vivido lo suficiente como para saber que esas palabras contenían una gran verdad, aún si la humanidad no era capaz de aceptarlo…
Esas palabras eran justo lo que su corazón necesitaba… Un escape a toda la culpa que estaba sintiendo.
"Gra… cias…"
Nitori contestó el abrazo de aquel gran Youkai, y lloró en su hombro durante algunos minutos hasta finalmente calmarse.
.
Yukari había estado tratando de llamar la atención de aquel Youkai que abrazaba sus piernas.
"Hey"
La llamó.
**Slap**
La abofeteó
"¡Reacciona!"
La sacudió
"…"
Hizo todo lo que estuviera en su mano para conseguir su atención, pero nada funcionaba.
"Haa…"
Nada, absolutamente nada de lo que hacía funcionaba.
"¿Qué hago para llamar su atención…?"
Necesitaba que Nitori se recuperase para poder comenzar con su interrogatorio, de lo contrario solo era una cáscara vacía incapaz de hablar o razonar…
"…"
Entonces pensó en una idea de muy mal gusto incluso para ella, una idea que tal vez pudiera llamar la atención de aquella Kappa perdida en la desesperación.
"… Estrés postraumático"
Yukari recordó haber leído que, para algunos humanos que han tenido que experimentar una experiencia traumática o de estrés extremo, ciertos sonidos o imágenes podían ocasionar una reacción inconsciente en su sistema nervioso, tales como pesadillas, recuerdos repentinos, o lo que ella estaba buscando… Una reacción exagerada ante un estímulo.
"… ¿También funcionará con Kappas?"
Pero no sabía si aquello funcionaría con Nitori, esa chica no era humana, y considerando su naturaleza como uno de los muchos Youkai que acostumbraban a acabar con la vida de seres humanos, existía la posibilidad de que su plan no funcione y terminase malgastando energías en algo innecesario. Algo absolutamente inaceptable para alguien como ella.
.
"…"
Pero tras pensarlo un minuto, Yukari consideró que no tenía ninguna otra opción a menos que quisiera iniciar un combate, y algo así sería incluso mucho peor, no porque Nitori pudiera derrotarla, sino porque eso tomaría tiempo y ella solo quería volver a su siesta lo más pronto posible.
"… Supongo que es un buen experimento"
Yukari aceptó un poco desganada su propia sugerencia, y entonces se acercó una vez más al cadáver de aquella chica.
"Ugh… Esto es tan…"
Colocando su mano en el pecho desnudo de aquella chica, ella buscó el gran hueso que funcionaba como punto de unión para las costillas del cuerpo humano.
"Esternón… Esternón…"
Y presionó con bastante fuerza
**Crack**
El cadáver de aquella chica se sacudió tras la fuerza del impacto.
"Ugh… Qué sonido más desagradable…"
Yukari murmuró algunas palabras mientras presionaba con fuerza una vez más, en espera de una respuesta de parte de aquella pequeña y perdida Kappa.
"…"
Y finalmente encontró lo que buscaba
Aquel pequeño Kappa comenzó a contraerse una y otra vez mientras recuperaba la consciencia.
'Ya era hora'
Yukari observó una última vez el destrozado, malnutrido, y triste cadáver de aquella chica de preparatoria. Un pequeño hilo de sangre recorría sus labios, la presión que había estado ejerciendo parecía haber hecho que la sangre acumulada dentro de su cuerpo lentamente hubiera encontrado una manera de salir.
"Yo… Yo… Yo… A… Ah… La ma… Ma…"
"¿La mataste?"
Yukari interrumpió sus quejidos adoloridos y llenos de culpa con una pregunta algo fría e insensible.
"¿Eso es lo que piensas?"
Pudo observar cómo Nitori trataba de manera inconsciente dejar de escucharla tapando sus oídos a la vez que la observaba.
"¿Eres una asesina?"
Yukari presionó sin compasión en busca de una respuesta, aun no estaba completamente segura de sí Nitori había vuelto en sí misma, o si seguía siendo una cáscara vacía incapaz de razonar, únicamente reaccionando ante un ataque de pánico.
"Yo… Yo…"
Sus dudas se disiparon al ver su expresión, esa era una respuesta.
Luego de haber notado que Nitori había vuelto en sí misma, Yukari comenzó a pensar durante algunos segundos su siguiente plan de acción.
"Per…Perd…"
Sin perder un solo segundo más ella se apresuró hacia Nitori, y tras haber tomado el papel de una madre amorosa, se arrodillo frente a ella y le recibió de vuelta en el mundo de los vivos con un cálido abrazo.
El olor a sangre, y la sensación de su vestido siendo manchado por residuos de la estirpe de aquel humano la llenaban de asco y desagrado.
"No has matado a nadie, pequeña Kappa"
Pero tenía que ser amable si quería obtener respuestas, un movimiento en falso y aquella Kappa volvería a ser nada más que un manojo de nervios incapaz de pensar o razonar.
"Pero… Yo…"
"Puedes revisar el cadáver de aquella chica si no puedes creerme, ella seguía con vida cuando llegué… Solo estaba inconsciente… Fui yo quien decidió acabar con su vida… La pequeña estaba sufriendo en este lugar, acabar con su sufrimiento era la mejor opción. Los Forasteros no tienen un sitio al que volver, todos y cada uno de ellos dejan de ser miembros productivos de la sociedad tan pronto como abandonan Gensokyo, muchos de ellos sufren durante el resto de sus vidas un destino cruel e inhumano".
"¿La… mejor…?"
Todo aquello era verdad, y ella fue quien acabó con la vida de aquel forastero, por lo que técnicamente Nitori no tenía la culpa en esta ocasión, sin embargo, algo así no era suficiente, tenía que acaramelar sus palabras si quería tranquilizarla.
"Pequeño Youkai, tal vez eres demasiado joven para entenderlo… Pero la muerte no es algo malo… Estoy segura que durante tu vida entenderás que… Desafortunadamente… La muerte es el único final feliz para los Humanos"
Esos eran sus verdaderos pensamientos sobre los humanos, sus frágiles vidas eran una virtud, no un defecto.
"…"
Un par de segundos de silencio en los cuales aquella pequeña Kappa parecía estar pensando acerca de algo inundaron aquella sangrienta habitación
"Gra… cias…"
Pero en cuanto ella contestó su abrazo…
'Hora del interrogatorio'
Yukari sonrió, satisfecha de aquel gran trabajo bien hecho.
.
.
*************** [ARCO 6: COLAPSO / EXPERIMENTACIÓN] ***************
.
"Chen…"
Ran observaba un poco preocupada a su pequeña shikigami luego de ver lo mal que la había pasado con el castigo de su ama.
"…"
Acariciando su cabeza, Ran se arrodilló con mucha dificultad mientras se colocaba a la altura de los ojos de su pequeña.
"Chen, ¿estás bien?"
"Unn…"
Chen respondió algo triste mientras miraba al suelo, ella simplemente no podía ver a su maestra cara a cara.
"Chen…"
Esta no era la primera, o la última vez que ella iba a ser testigo de los castigos que sufría su maestra, ambas lo sabían, y sin embargo Chen no podía alegrarse.
Cumplir con algún recado, permanecer de rodillas durante algunas horas con libros sobre su cabeza, ser mojada y permanecer fuera durante una fría noche de invierno, contarle a la 'Tengu' Aya Shameimaru alguno de sus más vergonzosos secretos y permitir que éste sea publicado en el Periódico Bunbunmaru… Ran había sufrido toda clase de castigos durante el tiempo sirviendo bajo la tutela de su maestra.
Castigos pequeños, castigos enormes, castigos de todo tipo y severidad, pero sin importar qué, todos eran castigos que Ran jamás había utilizado con ella. Y esto la hacía sentir extremadamente arrepentida de todos y cada uno de sus actos, el no ser castigada de tal manera era un castigo en sí mismo para aquella pequeña shikigami.
"Lo… Lo siento… Ran"
Ran observaba a Chen con amabilidad, no había ningún rastro de enojo en su rostro, ese era el inconfundible rostro de una madre que amaba desde el fondo de su corazón a sus hijos.
"Chen"
Re-acomodándose para poder soportar el dolor en sus piernas luego de recibir el 'amor' de su maestra, Ran abrazó a Chen con suavidad.
"Todo está bien… Aunque ten por seguro que no volverás a ver nepeta durante los próximos meses, jovencita"
"…"
La broma de Ran no tuvo efecto alguno en su shikigami.
Chen asintió, aceptando el castigo sin quejarse.
"Chen… ¿Podrías sonreír para Ran? No hay algo que le duela más a tu ama que saber que no eres feliz"
El deseo de Ran aunque un poco egoísta, era sincero.
Ella solo deseaba felicidad para Chen, ella amaba a su shikigami tanto como su ama la amaba a ella, todas eran una pequeña familia, y no soportaba que su familia estuviera triste, o sufriera.
"Ran… Yo… Prometo ser mejor"
Ran acarició la pequeña cabeza de Chen luego de escuchar aquellas palabras mágicas.
"Eso es, eso es lo que quería oír. Por favor, sé una buena niña y no te vuelvas a meter en problemas… Y recuerda… Tu ama es fuerte, si no fuera así Lady Yukari no me hubiera tomado bajo su tutela, y no tendría suficiente poder como para ser tu maestra, no tienes que preocuparte, estaré bien, no importa lo que pase"
Chen asintió recuperando un poco del brillo en sus ojos, la culpa que le estaba devorando finalmente estaba siendo levantada. El castigo que recibió su ama no había sido el motivo de su depresión, si no los sentimientos que ocultaba en el fondo de su corazón y que la estaban lastimando.
"Lo prometo…"
Chen abrazó a su maestra, finalmente de vuelta a la normalidad.
"Bien, ¿hay algo de lo que quieras hablar? Prometo no enojarme"
"… ¿De verdad te llevarás toda la nepeta?"
"Pffft"
Con una risilla, al fin se habían reconciliado.
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"¿Satori? ¿La Guardián del Palacio de las Almas ocultaba a este forastero? ¿Estás diciendo que ella la benefactora de este humano?"
Yukari y Nitori estaban en medio de una importante discusión, una oportunidad que Yukari había estado buscando desde que detectó a aquella forastera por primera vez, el momento en el que ella al fin podría conseguir algunas respuestas.
"…"
Nitori negó con su cabeza, algo asustada.
Le tomó algunos minutos para recuperarse, pero luego de separarse de aquel largo abrazó que la tranquilizó, finalmente había reconocido a la mujer rubia frente a ella.
Yukari Yakumo, compañera de Reimu Hakurei, y una conocida de una de sus amigas… El único humano que había establecido una relación con ella y que no había muerto tras haberse separado, Marisa Kirisame.
Todo dentro de su pequeño cuerpo le decía que debía de tener bastante cuidado.
"¿Y bien?"
"…"
Era verdad que tanto ella como Yukari se encontraban bajo el cuidado del 'Contrato', y que debido a eso no deberían de poder matarse la una a la otra, sin embargo, eso no significaba que no pudieran combatir a través de un Duelo Danmaku por el derecho de solicitar algo al perdedor.
El 'Contrato Hakurei', 'Contrato Danmaku' o simplemente 'Contrato' era un tratado verbal creado por los fundadores de aquella tierra mágica protegida del mundo exterior, en el tanto Dioses como Humanos por igual habían aceptado, por el bienestar de la tierra y todo aquello que les rodea, respetar una serie de reglas y condiciones que le permitiría a Gensokyo y a todos sus habitantes disfrutar de un 'estado de igualdad de oportunidades' durante los siglos que estaban por venir… O al menos, esa es explicación que daba el Templo Hakurei a todo Youkai que pasara a formar parte de aquella tierra.
Nadie sabe con exactitud cuándo fue el origen de aquel pacto. Nadie sabe si realmente la familia Hakurei tenía algo que ver con ello. Todo lo que los Youkais sabían es que Reimu, la actual sacerdotisa a cargo del Templo de la familia Hakurei, había comenzado a ser bastante insistente en el seguimiento de aquellas reglas desde cierto incidente que involucró a toda la extensión de Gensokyo.
Algunos incluso rumoraban que ella fue la inventora de todas esas reglas y que, si no fuera gracias a ellas, ningún Youkai tendría la más mínima oportunidad de vencer a los miembros de aquel templo sintoísta en un combate justo.
Además de todo, Gensokyo era una tierra muy pequeña, oculta del resto del mundo y de la humanidad en un desesperado intento de mantener a sus habitantes con vida, un lugar cuyo equilibrio pendía siempre del balance de un hilo. En dónde los Dioses y Youkais siempre corrían el riesgo de desaparecer si no existían humanos que les alimentasen, temieran, o veneren, un sitio diseñado con el único propósito de servir como un refugio para todos aquellos seres celestiales, demonios, monstruos y Dioses que sufrían el peligro de morir en cualquier momento al ser olvidados, y en dónde cada uno de sus habitantes cosechaba su propia comida, ya sea por medio de leyendas, mitos, concediendo bendiciones, cazando humanos, creando pánico y terror entre los mortales, o bien… Dedicando el resto de sus vidas a un desesperado intento de descubrir suficientes artes prohibidas que les permitiera seguir con vida.
Esta naturaleza simbiótica es lo que llevó a muchos de los habitantes de Gensokyo a considerar a los humanos como ganado, seres inferiores, simples y débiles que no tenían voz o voto en los acontecimientos de todo lo que les rodeaba. Existencias cuyo único propósito era vivir y reproducirse para mantener con vida a todos los Youkai y Dioses a su alrededor.
Por esto y más motivos es que los Youkai, Dioses y Humanos decidieron que debían de seguir aquel contrato verbal de la manera más atenta posible. No podían poner en riesgo el equilibrio de Gensokyo al exterminar a la raza humana, pero tampoco podían amenazar el equilibrio de poder al asesinar a sus semejantes, era una ofensa muy grave en dónde lo único que les esperaba era una sacerdotisa rojo y blanco acabando con sus vidas.
Un sitio en constante guerra, en dónde la religión y la creencia de lo paranormal debían de mantenerse, en donde sus habitantes harían lo que fuera por garantizar que este fuera el caso. En dónde los humanos debían de ser protegidos como una raza menospreciada pero necesaria, al menos como alimento.
"Sabes perfectamente que ayudar a los humanos es estúpido ¿verdad?"
Y sin embargo… A pesar lo débiles que eran… A pesar de no ser más que ganado para sus superiores… Aquellas existencias tan débiles conocidas bajo el nombre de 'Humanos', eran el mayor de los peligros para cualquier Youkai.
Si bien eran criaturas que en solitario no presentaban una amenaza, ellos eran una especie incapaz de reconocer sus propios límites, todos los Youkai los consideraban seres estúpidos, incapaces de aceptar la derrota, llenos de codicia, hambre de violencia, sin respeto por nada o nadie, sea esto un recurso natural, un ser superior, o ellos mismos.
Su propia naturaleza orgullosa e irascible obligaba a todos y cada uno de los 'más grandes' de Gensokyo a mantenerlos en un estado de ignorancia, sin conocimientos o tecnología, atrapados en su aldea o en sus asentamientos, condicionados a temer a todo Youkai.
Los forzó a entregar el derecho de resolver incidentes o actuar como verdugo para su especie únicamente a las pocas sacerdotisas de los Templos esparcidos a través de Gensokyo.
Los Humanos eran un peligro, pero también un mal necesario.
Las más grandes cajas de pandora, las más grandes segundas esperanzas.
.
"… ¿Por qué me preguntas? ¿No fuiste tú quién 'desvaneció' a ese forastero?"
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'Desvanecer' era un nombre a través del cual se hacía referencia a las actividades que Yukari y sus asociados realizaban para poder mantener con vida a aquellos Youkai que no tenían otra opción de alimento que no fuera seres humanos.
Tanto la Villa Humana como los establecimientos humanos esparcidos a través de Gensokyo estaban protegidos por el contrato Hakurei siempre y cuando su respectiva sacerdotisa estuviera vigilándolos, y siempre que sus habitantes no salieran de su territorio designado. Pocos humanos eran tan estúpidos como para salir de sus queridas 'zonas seguras', y debido a que los Youkai no tenían permitido atacarlos dentro de ellas, la necesidad de carne fresca siempre se encontraba en alta demanda a través de Gensokyo.
Es por este motivo que Yukari y sus aliados Youkai crearon, sin que nadie lo supiera, algo que se conoce como 'desvanecimiento'. El 'desvanecer' era la actividad de invocar seres humanos de las afueras de la barrera de Gensokyo con el fin de que estos se volvieran comida para Youkais. Este era el verdadero origen de los 'forasteros' que llegaban hasta Gensokyo, y el motivo por el cual el número de avistamientos registrados de aquella sub especie de Humanos no era muy alta, todos eran un trozo de carne en espera de ser devorados, con una muy pequeña posibilidad de sobrevivir y regresar a sus vidas ordinarias, nadie los veía porque muy pocos lograban llegar a alguna aldea o a avistar a algún otro humano que les diera su ayuda antes de morir.
Sin embargo, no todo estaba perdido para ellos, en el raro caso de lograr llegar a algún asentamiento humano, ellos podían ser escoltados por algún Youkai hasta el Templo Hakurei y regresar a sus hogares.
Después de todo, los Youkai no eran seres necesariamente seres malignos que siempre deseaban el mal para la humanidad, cada uno tenía sus propias creencias y manera de hacer las cosas, había algunos que veían a los humanos como sus iguales, incluso había Youkai que solían ser humanos antes de algún incidente que cambió por completo sus vidas.
Sea como sea, todos los Youkai actuaban en su propio beneficio, al igual que los humanos.
Y aunque es un detalle algo innecesario, era verdad que los Youkai que eran amigos de los humanos también eran algo suaves con los forasteros.
Quién mejor para entender a alguien que se encuentra al filo de la muerte que un Youkai que no puede pasar un solo día de su vida sin el temor de morir en cualquier momento ¿verdad?
.
"¿Mmm?"
Yukari parecía desconfiar de aquella Kappa.
Si bien es cierto que ella era la mente maestra detrás del desvanecimiento… Esta no era información pública, ni siquiera Reimu Hakurei tenía suficiente evidencia para respaldar esa teoría.
El hecho de que una Kappa normal que no reconocía como un aliado supiera acerca de esto solo podía explicarse de dos maneras…
"¿Desvanecer?"
Uno. La Kappa llegó a aquella teoría ella misma, y estaba tratando de conseguir una confesión de su parte.
"¿Por qué tendría que importarme eso?"
O dos… Alguna de sus familiares o amigas le contó acerca de ello, lo cual era una ofensa mucho más grave de lo que podía imaginar…
'¿…O acaso?'
"… Alguien me dijo… Que todo Youkai que está a punto de morir de hambre y habla contigo de repente encuentra alimento en sus sesiones de caza, no puede haber otra explicación, es imposible tener tanta suerte como para conseguir comida de esa manera cuando no puedes obligar a los Humanos a salir de su territorio… ¿Tú eres quien está detrás de los desvanecimientos, verdad?"
'… Entonces era lo primero'
Yukari había pensado por un instante que su 'compañera de juegos' había sido la culpable de ese conocimiento indeseado, pero no fue así…
'Si… Es imposible… No puede saberlo'
"Pequeña, creo que hay un malentendido, si bien es cierto que a veces otros vienen a rogar por mi ayuda, lo único que hacen es interrumpir mis siestas y recibir una buena paliza… Lamento decepcionarte, pero algo como manipular el mundo de esa manera es demasiado conveniente para todos nosotros ¿No te parece? Seguro es uno de los tantos extraños Incidentes que esa perezosa Sacerdotisa se ha negado a solucionar"
Yukari actuaba como una maestra dando una lección a sus alumnos.
"Como sea, es gracias a ese extraño evento nosotras no tenemos que preocuparnos por encontrar comida, siempre podemos contar con humanos vagando por el lugar, esperando a llenar nuestros estómagos, ¿Qué importa su origen?"
Yukari mantuvo unos segundos de silencio, Nitori estaba a punto de responder, pero fue interrumpida por un último comentario.
"Pensándolo bien… No, no lamento decepcionarte"
"…"
Para sorpresa de Nitori, Yukari era tal y como los rumores mencionaban… Una mujer tan peligrosa como molesta… Pero eso no desmentía su razonamiento… Para ella era imposible poder debatir contra esa lógica. Sí, Yukari tenía razón, encontrar humanos sin la protección del contrato era una de las mejores cosas que le había pasado a los Kappa y a otras especies como ellos, gracias al incremento de forasteros ya no tenían que morir debido a la falta de sales en sus dietas.
"Además… No me has respondido…"
El tono juguetón y vanidoso de Yukari se convirtió en algo sombrío y amenazador.
"Si Satori no era la benefactora de este ser humano entonces eso significa…"
Con gran habilidad y disimulación, Nitori fue acorralada en contra de una de las paredes de aquella habitación.
"… ¿Por qué trajiste este humano a la superficie, Nitori?"
Yukari había comenzado a dudar del motivo por el que Nitori intentó ayudar a aquel humano cuando se supone que su naturaleza como Youkai dictaba que ella se suponía que debía de asesinarlo.
"¿Por qué intentaste ayudar a este humano, Nitori Kawashiro?"
"…"
"Responde"
Normalmente Yukari no le hubiera dado tantas vueltas a un asunto como este, pero una mujer desconocida que se aprovechó de su familia conocía al humano que acababa de asesinar, el simple hecho de haberlo intentar ayudarlo era sospechoso… E imperdonable.
"Yo… Quería aprender sobre la energía nuclear"
"¿Mmm?"
"La… Energía… De la Diosa Kanako"
"Oh, ¿Esa anciana a cargo del Templo Moriya?"
Al escuchar a Yukari hablar acerca del Templo de la Diosa del Viento y la Lluvia, Nitori perdió tomo temor que sentía hacia Yukari en un instante, su curiosidad nuevamente había tomado control de lo mejor de ella.
"¡¿Conoces a la Diosa Kanako?!"
"¡¿…?!"
Aquel cambio de actitud sorprendió a Yukari un poco. Pero sin retroceder, ella intentó continuar con su interrogatorio.
"No… Solo sé que cierta serpiente de cabello verde y su ancestro de ojos saltones le dieron muchos problemas a Reimu hace algún tiempo… ¿Acaso importa? No intentes cambiar de tema, o puede que mi cena de hoy sea estofada de tortuga, Kappa"
"Guh… No lo harías…"
"La muerte de un Kappa no desestabilizará el equilibrio de Gensokyo, hay muchos más que pueden tomar tu lugar"
Nitori levantó su guardia, estaba tan asustada como enojada, Yukari estaba amenazando con romper el contrato si no le respondía…
"… Si haces algo… Alguien notará mi desaparición"
"Un innumerable número de Youkais inferiores mueren todos los días, pequeña Kappa, ¿En serio piensas que alguien encontraría tu cadáver? Simplemente te esfumarás, no quedará ni un solo cabello luego de que acabe contigo"
"…"
Nitori sabía que Yukari estaba hablando en serio… Considerando los rumores, ella era la clase de mujer con la fuerza y resolución para llevar a cabo sus amenazas…
"Y en el hipotético caso de que alguien lo descubriera… ¿En serio piensas que alguien me desafiaría por un ser tan inferior como un Kappa, tortuga?"
"…"
Nitori mordió su labio inferior con gran fuerza, acorralada y sin opciones, no tenía otra opción que cumplir con las demandas de su atacante si quería seguir con vida.
"… ¿Qué quieres saber?"
Yukari sonrió maliciosamente mientras se separaba lo suficiente para tomar a Nitori de su barbilla, entonces comenzó a juguetear con la cabeza de aquella pequeña chica utilizando únicamente su pulgar.
"Mmm… Nada mal~ No es una mala vista~"
"…"
Nitori lo sabía, Yukari estaba provocándola, quería probar que tan lejos podría llegar antes de conseguir una reacción de su parte.
"… Por favor… Sólo pregunta, acabemos con esto"
"Esa es la actitud"
Yukari la dejó ir, y entonces se dio la vuelta, caminando algunos pasos en dirección al cadáver de la pequeña joven humana que aun yacía muerta sobre la mesa de trabajo de aquel taller y habitación. Tras detenerse algunos segundos frente a ella… Ella acerco lentamente una de sus manos al cabello de aquella chica.
"Perdón si piensas que fui un poco ruda, pero realmente necesito algunas respuestas, tortuga"
"…"
Y lo acarició con gentileza… Dando a aquella pequeña su bendición para poder descansar en paz.
"Seguiremos con este interrogatorio… Pero primero, salgamos de aquí, ya no soporto el olor de este lugar"
Y entonces caminó lentamente hacia la entrada de aquel taller.
"Tenemos un largo día por delante, tortuga. Espero con ansias disfrutar de tu leal y completamente voluntaria cooperación, ¿no piensas lo mismo?"
Yukari dio la vuelta para mirar a Nitori con una sonrisa gentil y egocéntrica.
"Haa… Creo que se estaba mejor muerta de miedo en una esquina…"
Nitori lamentó su triste y fatídico destino, entonces caminó desganada detrás de Yukari.
.
*************** [ARCO 6: COLAPSO / VALOR] ***************
.
En el medio de un lienzo en blanco, dos damas se abrazaban la una a la otra, reconfortándose ante los eventos que habían transcurrido.
"Aki…"
"¿Si, madre?"
"… ¿Por qué siempre tiene que ser todo tan triste y difícil para nosotras?"
"… No lo sé, madre"
Aquella tenebrosa chica de preparatoria escuchaba las preguntas de su madre, llena de lamentos.
"… ¿Por qué siempre debemos de sufrir para su diversión?"
"…"
"¿Por qué…?"
"… Yo… No lo sé…"
Aquella mujer que tenía el mal hábito de deprimirse por todo, y actualmente se encontraba demasiado mal como para poder seguir su propio plan… Si no se recuperaba, las cosas no iban a poder seguir adelante.
*Tic*
Pero el tiempo no esperaba a nadie
*Toc*
Y las manecillas de aquel gran reloj invisible giraban a toda velocidad.
"Madre… ¿Realmente puedes con el plan?"
La chica de preparatoria, Aki. Necesitaba que volviera en sí misma lo más pronto posible, o no lograrían hacer nada.
"¿Eh?… ¿Plan?… Yo…"
"Si no puedes, siempre puedo simplemente…"
"¡No! … ¡No matarás a nadie! ¡No lo permitiré!"
El repentino ataque de pánico de su querida madre, Hoshiko. Tomó a Aki por sorpresa, fue un cambio tan repentino que casi cae hacia atrás, pero fue sostenido por los hombros por aquella mujer
"¡No debes de matar a nadie! ¡Nunca! ¡No puedes abandonar tu humanidad! ¡No debes de volverte como yo, Aki!"
"…"
Los ojos de Hoshiko se veían tan… Arrepentidos.
"¡Todos tienen el derecho de vivir! ¡Kappas! ¡Satoris! ¡Bakenekos! ¡Tsukumogami!... ¡Vampiros! ¡Demonios!… ¡Oni! ¡F-F…F…!""
Hoshiko se interrumpió a sí misma, el solo pensar en las últimas especies que le venían a la cabeza le traía gran dolor a su corazón
"… Fo… Forasteros… Y Dioses… Todos los Youkai… Todos los Humanos… Inclusos todos esos egoístas Dioses… Todos merecen seguir con vida… Todos… Eso es lo que Byakuren… Lo que Akyuu… Lo que Yukari hubieran querido…"
"… Madre… ¿No crees que ya es hora de dejar el pasado atrás?"
Pero Aki no compartía los sentimientos de su madre.
Ella había estado cuidándola, obedeciéndola durante todo este tiempo, soportando cada uno de sus lamentos durante siglos… Únicamente debido al respeto que sentía, a lo mucho que le agradecía a esa mujer el haber nacido… Pero todo tenía su límite.
Separándose de su agarre, ella se alejó un par de pasos.
"Aki… ¿Por qué…? ¿Por qué no puedes entenderlo…?"
"Madre…"
Aki tomó un poco de aire, lista para ser completamente sincera.
"Es verdad que soy tu creación… Pero yo también viví mi propia vida… No es como si ya hubiera estado aquí desde el principio… No puedes esperar que te entienda cuando yo tuve que soportar mis propias penurias con aquellas personas que tanto amaste… Mamá… Por favor… Intenta comprender mis sentimientos …"
"Aki… Eres tan egoísta…"
"Madre… Te lo ruego, por favor compre–"
"Se supone que debes de ser como yo, una buena chica… ¿Por qué eres tan egoísta?"
Esa fue la gota que derramó el vaso.
"… ¿Egoísta? … ¿Yo?"
Aki estaba a punto de explotar.
"Querida Madre… el único motivo por el que llegué aquí es porque esa imbécil de Yukari pensó que sería divertido… Ni siquiera soy una inmortal como tú…"
"¡Esa no es excusa para–!"
"¡3 Años!"
Aki interrumpió a su madre, haciéndole titubear.
"¡3 años sobreviví yo sola! ¡3 años en el que los malditos humanos de la aldea no me daban un trabajo digno por temor a ser un Forastero! ¡Por un demonio! ¡La única manera que encontré de hacer algo de dinero fue vendiendo mi cuerpo! ¿¡Tienes alguna idea de cómo se siente!? ¿¡De lo mucho que duele sentir como mueres hambre?! ¡¿De lo mucho que te lástima sentir que tu único uso es ser el juguete de algún bastardo?!"
"¿A-Aki?"
"¡Por el amor de Dios! ¡Madre, ya he matado a tantos Humanos y Youkai que perdí la cuenta! ¡El único motivo por el que tengo el poder de manipular la oscuridad es porque Rumia encontró interesante en lo que me había convertido, si no fuera por ella no tendría ni eso!"
"¡A-Aki!"
"¡El dinero se acabó!… ¡Mis opciones se agotaban! …"
La voz de Aki comenzaba a sonar triste y deprimente… Sus gritos se habían convertido en susurros.
"Nadie me respetaba, ningún humano intentó ayudarme… Estaba desesperada… Robar… Matar… Cosas como esas se volvieron parte de la rutina… Los humanos dentro de la aldea se reunieron… Me echaron… Youkais comenzaron a perseguirme cada día… Cada noche… Yo no era más que comida… Una presa fácil… En la mitad de la nada, exiliada, rechazada por todos, sin la menor idea de cómo diablos llegar a algún otro templo para solicitar refugio… Mi única opción era comer flores y hierbas… No todas eran comestibles… Ni siquiera recuerdo cuantas veces casi muero envenenada solo para ser perseguida durante horas…"
"… A-Aki… Yo…"
"Dime, madre… ¿Qué otra opción tenía? Era matar o morir… Mi única opción fue comer la carne de algún Youkai… ¿Tienes alguna idea de lo difícil que fue la primera vez?… Kogasa… Ella era tan amable… Ella fue el único Youkai que habló conmigo cuando otros me veían como un monstruo, fue la única que veía lo mal que lo pasaba y me enseñó como crear armas utilizando bambú… Dijo que me ayudaría a cazar animales salvajes… Pero… Aun puedo ver sus ojos llenos de terror cuando atravesé su cuello utilizando sus propias enseñanzas… Aun puedo recordar sus lágrimas… Su sangre… El sabor de su carne… Todo era tan asqueroso… Ella confío en mí y sin embargo lo único que hice fue traicionarla… ¿Por qué los Youkai de ese mundo tienen que tener la forma de humanos? ¿Por qué no pueden ser bestias como los que conocemos?... Madre… Yo… Yo… No me enorgullezco… Pero con cada Youkai que mataba las cosas se hacían más fáciles, cuánta más carne devoraba, más incrementaba mi poder espiritual… Kogasa solo fue la primera de muchos… Engañé…. A tantos… Tantos Youkai inocentes… Y los devoré hasta que Reimu estuvo a punto de acabar con mi vida ella misma, lo único que la detuvo es que a pesar de todo mi cuerpo seguía siendo el de una humana, y ella se negaba a matar a otro Humano, lo único que hizo fue llevarme a su santuario y mantenerme bajo vigilancia… Era solo una cuestión de tiempo hasta que yo me transformara en un monstruo me decía… Pero… Si tan solo lo hubiera sabido… Yukari… Yukari tenía mejores planes… «Hey, Reimu. Si de todas maneras vas a ejecutar a ese humano, ¿qué tal si me lo entregas?» … Maldita perra… Ella tenía que haberme tomado como su conejillo de indias con el que practicar su poder de manipular los límites… ¿Acaso tienes idea de todo lo que sentí durante ese tiempo?… El dolor, el miedo… Ver como mi cuerpo era separado en pedazos solo para ser puesto de vuelta en su lugar, a veces en posiciones diferentes, a veces en dónde otra extremidad debía de colocarse… Sentir como mis intestinos eran cambiados de lugar contra mi voluntad... Y de alguna manera seguir con vida… ¿Yukari, una buena chica? Por favor… No bromees… La Yukari que conozco era un demonio… Mi Yukari era un monstruo… Lo único bueno de todo ello es que al menos era alimentada, pero hubiera preferido morir antes de pasar un solo minuto más como su esclava… Es por eso que intenté escapar… Cuando ella abrió un portal hacia el origen de uno esos Incidentes me colé dentro de él. Y en lugar de intentar salir al otro lado… Simplemente me quedé dentro, pude ver sus ojos diciéndome que salga… Pero no iba a hacerlo, prefería morir antes de seguir siendo su juguete un solo día más… Y entonces… Lo cerró… Así como así… Como si estuviera deshaciéndose de basura…"
"…"
"Días y días caminando en la nada… Hasta finalmente encontrarte… Madre… Tu voz guiándome hasta ti, ayudándome a escapar de todo ese dolor… Te estoy eternamente agradecida por lo que has hecho… Pero por favor… No abuses de mi amor por ti… No intentes tratarme como tu esclava… Porque no te gustará… Lo que te voy a hacer…"
La voz de Aki era tan débil durante esa última amenaza…
"Tal vez no sea tan fuerte como tú… Tal vez lo único que lograré intentando vengarme de los que te lastimaron es morir patéticamente… Pero no pienso bajar la cabeza otra vez… No la bajaré con Humanos, no la bajaré con Youkais, no la bajaré con los seres que nos están escuchando en ese momento… Y definitivamente tampoco la bajaré… Frente a Dioses… Como tú. Madre"
"Aki…"
"… ¡Por eso!"
Aki trató de recuperarse dando un fuerte grito.
"¡Deja de ser una mujer egocéntrica que cree que todo rota a su alrededor!… ¡Tal vez no seamos abominaciones! … Simples manifestaciones de tu enorme poder espiritual… ¡Pero todas y cada una de las Akis, tiene una vida!… Y muchas de nosotras hemos sufrido mucho más que tú, madre"
"…"
"Ahora apresúrate… Acaba con nuestro sufrimiento, cumple tu papel"
"…"
"¿Tengo que repetirlo?"
"… No… Entiendo, lo siento, fue demasiado egoísta de mi parte pensar que tenía el derecho a lamentar la muerte de una de mis hijas"
Hoshiko estaba siendo sarcástica.
"Bien dicho, luego de someternos ante tanto sufrimiento es obvio que no tienes el derecho a perder el tiempo llorando, eres un Dios… Haz tu trabajo"
Pero Aki no iba a ceder ni un milímetro.
"… ¿No puedes ser un poco más empática con tu madre?"
"Puedes pedir eso cuando terminemos con este plan, me disculparé y me aseguraré de compensarte con tiempo de calidad, pero hasta entonces… Eres una Diosa, no una Madre"
Hoshiko sonrió… Satisfecha ante la promesa de su hija.
"Aki… Hice bien en crearte. A todas y cada una de ustedes. Gracias por recordarle a Mamá que no debe ser como el abuelo"
"Humpf, lo último que quiero es que termines siendo tan inútil como ese maldito Dios de la Basura"
Aki cruzó sus brazos, levantando la barbilla en un gesto exagerado de desaprobación.
"Muy bien… ¿Podrías ir y conseguir a Reimu por mí, por favor? No sé lo que haré si la veo cara a cara…"
"Haa… ¿Si sabes que yo no lo tengo mejor, ¿verdad?"
"… Lo siento"
Aki observó a su madre con el rabillo del ojo, entonces aceptó desganada.
"… Como sea… Iré por ella… ¿En dónde deberíamos de encontrarnos"
"Atráela hasta la entrada al Inframundo, por favor"
"Madre… ¿Tengo permitido matar?"
La pregunta de Aki era tan problemática…
"…"
"Lo siento, pero no creo poder atraer la atención de una mujer tan perezosa como Reimu a menos de que algo gordo ocurra… Mamá"
"…"
Hoshiko se llevó ambas manos a su pecho, tratando de tranquilizar a su corazón por lo que estaba a punto de decir.
"… Solo… Solo lo necesario… Por favor"
Hoshiko asintió mientras se abrazaba sí misma. El dolor que sentía con la idea era… Demasiado… Pero en ese momento, ella era una Diosa… No una Madre… No podía detenerse, sin importar lo que pase.
"Lo prometo, ahora… ¿Qué tal si vas y saludas a tu vieja amiga?"
**DONG, DONG, DONG, DONG**
Con las campanadas de medianoche un enorme reloj apareció en medio de aquel lienzo sin inicio o final.
"¡¿Me repites por qué creaste esta cosa?!"
**DONG, DONG, DONG, DONG**
"¡Siempre fui una fanática de los cuentos de hadas!"
**DONG, DONG, DONG, DONG**
"¡¿EN SERIO TENIAS QUE HACERLO ASÍ DE RUIDOSO?!"
Y al resonar un total de doce veces, el silencio se apoderó de aquel mundo una vez más.
*Tic, Toc, Tic, Toc*
Y las manecillas de aquel gigantesco reloj continuaron su recorrido.
"Además… A mí y a una de mis amigas siempre nos gustó todo lo que tuviera que ver con Londres"
"… Qué ruidoso…"
Ambas chicas se miraron la una a la otra.
"Ten cuidado, hija mía"
"… Te amo… Mamá"
Y entonces desaparecieron.
La hora del espectáculo había llegado.
