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[12:54 AM]

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"¡Reimu…! ¡¿Qué le hiciste a esta niña?!"

Acelerando velozmente a velocidades vertiginosas e imperceptibles por el ojo de un humano, Hoshiko embistió el cuerpo de Reimu con fuerza hercúlea, empujando el pequeño cuerpo de la Sacerdotisa en una línea diagonal hacia el suelo, deteniéndose súbitamente para sostenerla del pecho justo antes del impacto.

**Rrrrrrrr**

"¡¿Qué diablos te pasa Reimu?! ¡¿No te parece que hemos sufrido lo suficiente?! ¡¿Cómo te atreves?! ¡Ya es tiempo de que aprendas a comprender el dolor de los demás maldita sea!"

Reimu, asustada, sorprendida, pero por sobre todo… Impresionada por la facilidad con la que había sido acorralada parpadeó un par de veces confundida, jadeando, tratando de recuperar el aire que le había sido arrebatado mientras su corazón latía con fuerza, observando como la tela de su pijama se rompía a cada segundo.

**THUD**

Hasta finalmente caer de espaldas al suelo, completamente superada por la mujer que no paraba de gritar frente a ella.

— Cof, cof… ¿Que qué diablos me pasa? ¡¿Qué diablos te pasa a ti, anciana?! ¡¿Por qué gritas tanto?! ¡Fuiste tú quien me atacó sin aviso!

"¡¿Yo?!"

Hoshiko retrocedió un par de centímetros ante aquella acusación.

"¡P-Pues claro que te ataque! ¡¿Por qué tenías que lastimarla así?! ¡Sé que Aki no es la mejor niña del mundo, pero estoy segura de qué–!"

— ¿Aki? ¿Y esa quién es…?

"¡Aki!"

— Aki, sí, sí. ¿Estás sorda? ¿Tanto gritar te dañó los tímpanos? ¡TE ESCUCHÉ LA PRIMERA VEZ, MALDICIÓN! ¡¿QUIÉN-ES-ESA?!

"Ak… ¡La persona dentro de tu maldita barrera!"

— ¡¿Haaaah?! ¡¿Tú eres la persona a cargo de esa cosa?! ¡¿QUÉ NO TIENES VERGÜENZA?! ¡¿QUIÉN TE CREES QUE ERES PARA GRITARME?! ¡DESTRU-YÓ-LA-VILLA-HUMANA! ¡¿TIENES ALGUNA IDEA DE LAS VIDAS QUE FUERON DAÑADAS CON TU PEQUEÑO JUEGO?!

". . ."

Por un segundo, Hoshiko había olvidado por completo que Reimu había actuado únicamente debido a las acciones provocadas por su hija. Incendiar la villa humana era un pecado que la sacerdotisa Hakurei definitivamente no podía perdonar, si tan solo hubiera matado a algunos humanos tal vez la hubiera dejado ir, pero luego de hacer algo como eso era imposible que saliera ilesa.

— … Tcht… Tomaré tu silencio como un sí… Bien… Como sea, si eres tú entonces me ahorras mucho trabajo… ¿Qué tal si actúas como una buena chica y aceptas tu muerte sin resistirte demasiado? Prometo hacer que tu muerte sea rápida e indolora si lo haces — Reimu invocó cinco grandes orbes Ying-Yang a su espalda y se levantó lentamente, fulminando a Hoshiko con la mirada luego de haber evaluado la cantidad de daño que había sufrido su pijama favorito — … Gracias al cielo que decidí poner algunas cintas debajo… Tú. ¡Más te vale pagar las reparaciones antes de morir!

Parpadeando un par de veces, impresionada, Hoshiko observó atónita como Reimu podía actuar con suma tranquilidad y un enorme egocentrismo aun luego de casi haber sido asesinada.

'No… Un impacto a esa velocidad solo la hubiera lastimado un poco, alguien como ella no moriría con algo así, es prácticamente imposible que la Sacerdotisa Hakurei sea herida de gravedad bajo condiciones normales… Estás subestimando la fuerza de Reimu. Esta idiota es demasiado cabeza dura para morir'

Hoshiko corrigió el error de la voz guía que simplemente hacia su trabajo.

"He… Hehehehe, Reimu… Oh, Reimu… ¿En serio crees tener la fuerza suficiente para poder derrotarme? Anciana estúpida… Estoy harta de escuchar tu horrible voz… No importa lo que hagas Reimu, jamás has podido derrotarme. Sin importar cuantas veces hubieras enviado a tu hija o a tu banda de asesinos detrás de mi cabeza y la de mis seguidores… Después de todo, es por eso que tuviste que utilizar tácticas tan sucias ¿no es así? Porque alguien como yo era demasiado para ti. Anciana decrepita… Ni tú, ni nadie en esta tierra puede oponerse a mí… ¿Qué tal si en lugar de perder el tiempo simplemente siguen mis órdenes y–?"

— ¿Seguir tus ordenes? ¿disculpa? ¿por qué debería de escucharte? Está bastante claro que estás mal de la cabeza. ¿Anciana? ¿Hija? ¿Asesinos? ¿Cuántas botellas de sake llevas encima mujer? Deberías de quedarte callada y luchar si eso es lo que buscas… Hablar contigo es una pérdida de tiempo, ya estaba de mal humor antes… Pero ver tu horrible rostro me enfurece, cometiste un grave error al no hacerme daño con ese ataque de antes. Ten por seguro que ya que no volverá a funcionar otra vez — dijo Reimu. Adoptando una posición de combate junto al Gohei en sus manos.

"¿Eso piensas? … Reimu, maldita anciana… Eres la mujer más terca, obstinada, maleducada y desconfiable que he conocido. En toda mi vida nadie intentó hacerme tanto daño como tú y tu familia… Si… Tú eres la fuente de todos mis problemas. Siempre lo has sido, desde el día que te conocí… Solo tengo que acabar contigo ¿cierto? … Si no fuera por ti, ella jamás…"

Hoshiko se llevó una mano a la frente, suspirando triste y agotada mientras pensaba cuidadosamente en sus próximas acciones, tenía que demostrarle a Reimu que oponerse a ella era un error, pero su corazón no aceptaba la idea de matarla.

— Hablas demasiado, solo observa, has hablado durante tanto tiempo que todos mis refuerzos han llegado. Las pocas oportunidades que tenías han salido volando por la ventana. Y eso si tenías alguna en primer lugar, qué la última vez que revisé las gallinas gordas como tú aun no eran lo suficiente hábiles como para volar.

Reimu flotó en mitad del aire con una sonrisa y voló a gran velocidad hasta reunirse con sus compañeras Keine y Marisa. Hoshiko permaneció quieta en silencio, observando cada uno de los movimientos de aquella sacerdotisa y tratando de tranquilizarse antes de que fuera demasiado tarde.

— ¡Reimu! ¡¿Estás bien?! ¡¿Qué fue lo que sucedió?! ¡Un segundo estabas ahí y luego–!

— ¡Aag! ¡¿Por qué diablos tardaron tanto?!

— ¡Cuida tus palabras sacerdotisa! Tcht, sabía que alguien que ayudara a los Youkai solo podía ser insufrible, pero tu humor es incluso peor de lo que imaginé. ¡Será mejor que aprendas a dejar de actuar como una niña malcriada y comiences a dirigir tu atención a otra parte Reimu! ¿tienes alguna idea de lo difícil que fue seguirles el rastro con la velocidad de esa mujer? — Keine se veía enojada ante la actitud de su 'compañera'

Hoshiko observó a las chicas que se habían reunido frente a ella… Una pequeña sonrisa comenzó a formarse en su rostro al ver los rostros sanos y salvos de dos personas que realmente respetaba, Keine Kamishirasawa, y Marisa Kirisame. Dos grandes chicas que había llegado a conocer íntimamente…

**Swuiiiyu**

Pero su efímera felicidad fue interrumpida por el sonido de un portal abriéndose junto a ella.

— Haaaaaa, ¿te importaría dejar de hacer eso? El deseo de cortarte en pedazos tan pequeños que nadie podrá volverte a verte otra vez se vuelve insoportable cuando te burlas de mi habilidad de esa manera. ¿Acaso mi otra yo no te enseñó modales?

Yukari apareció quejándose a través de un portal, seguida de cerca por sus dos amadas familiares.

Ran Yakumo: -Impaciente- Lady Yukari, sé que usted sabe perfectamente lo que hace, pero… ¿Está usted segura? (Reacomodando el lindo gorrito que protege sus orejas luego de finalmente haberlo encontrado en la copa de un árbol)

— Nyan, ¿de verdad lucharemos con negri-blanca otra vez? — La pequeña Chen se veía algo confundida, pero por alguna razón no parecía disgustarle la idea de luchar con Marisa y sus acompañantes.

"¿Luchar… con…? ¿De qué están–?"

— ¿Yukari? ¡Hey, Yukari! ¡¿qué haces aquí?!… Espera… ¡¿Estás ayudando a esa mujer?! — gritó Reimu. Con un rostro lleno de sorpresa y confusión, no podía imaginarse que Yukari, de entre todas las personas, estuviera ayudando a alguien que controlaba al ente detrás de la destrucción de la villa humana.

Yukari observó a Reimu durante algunos segundos, pensando profundamente acerca de algo mientras Hoshiko la miraba a los ojos… Y entonces, tras guiñar un ojo, abrió un portal con el cual apareció rápidamente al lado de la pequeña sacerdotisa.

— ¡Reeeeiiimuuuuu~~! ¡Me preguntaba cuando llegarí-gah! — Yukari trató de sorprender a Reimu con un abrazo y un juguetón beso en la mejilla, pero fue interrumpida cruelmente por el fuerte agarre de una sacerdotisa enfurecida. — ¡Ouch, ouch, ouch, ouch!

— Escúchame bien Yukari, ¡NO estoy de humor para tus bromas esta noche! ¡Deja de perder el tiempo y explica que está pasando de una buena vez!

Con un pequeño sonido despectivo, Keine fulminó a Yukari con la mirada, aquella chica no era muy indulgente o afectuosa con los Youkai, y el simple hecho de tener que ser testigo de como la sacerdotisa de un templo sagrado trabajaba junto uno le llenaba de repulsión.

— Já — Yukari sonrió burlonamente en dirección a Keine luego de liberarse del agarre de su amiga — Por favor, ¿por qué tan agresiva? — Haciendo aparecer su pequeño parasol rosa, Yukari observó con elegancia a la mujer de cabello verde y cuernos en su cabeza — ¿qué sucede? ¿la vaca lechera está enojada por no haber comido nada durante la luna llena? — Yukari sacó su lengua a la vez que llevaba una de sus largas manos sobre la cabeza de Reimu — Deberías de tener más paciencia, solo observa a esta chica de aquí, es la representación perfecta de lo que debería de ser un humano. A diferencia de mujeres temperamentales como tú, incluso semidesnuda no deja que nada le afecte.

— ¡¿Qué fue lo que dijiste?! — Keine dio un paso al frente, lista para atacar a la Youkai que controlaba los límites.

— ¡Suficiente! — Pero fue interrumpida por el grito irritado de Reimu Hakurei — Yukari, no voy a volver a repetirlo. HOY NO ESTAMOS DE HUMOR PARA BROMAS… ¡¿Tienes alguna idea de todo lo que tuvimos que pasar esta noche?! — Reimu apuntó hacia Hoshiko — ¡EL CONTENEDOR DE ESA MUJER DESTRUYÓ LA VILLA HUMANA!

La sonrisa en el rostro de Yukari desapareció lentamente al escuchar esa noticia.

— ¿Qué? — preguntó Yukari con seriedad — ¿La villa humana? ¿Destruida? ¿De qué estás hablando?… ¿Qué sucedió con los humanos? — Preocupada, Yukari retiró su mano de la cabeza de Reimu.

— Unos cuantos fueron asesinados, pero el resto ya deberían de haber llegado a los alrededores del Templo Hakurei — Contestó Marisa. Sin despegar el ojo de encima del cuerpo de Hoshiko.

— … Si Keine está aquí… ¿Entonces puedo suponer que alguien más los está protegiendo? — Preguntó Yukari.

— Alice Margatroid está cuidándolos… Pero ese no es el problema ahora mismo, Yukari Yakumo. ¿Por qué conoces a esta mujer? ¿Cuál es su relación y porque permitiste que causara tantos daños? — Preguntó Reimu con un tono severo.

— . . . — Yukari guardó silencio durante algunos segundos, todos excepto Marisa tenían sus ojos sobre ella — Es… Difícil de explicar. Será mejor que escuchen lo que tiene que decir.

— ¡¿Escucharla?! —Gritó Keine, ofendida por la sugerencia de Yukari — ¡¿LUEGO DE TODO LO QUE HIZO?! — Su sangre hervía con cada segundo que pasaba.

— Tranquilízate — Yukari observó a Keine con una mirada gélida y sin compasión — No sabía nada acerca del ataque a la villa humana — Yukari respiró profundamente, recolectando sus pensamientos — Escucharemos lo que tiene que decir. Y si no suena para nada convincente, entonces yo y Reimu nos encargaremos de asesinarla — Forzando su mejor sonrisa asesina, Yukari observó a Keine con arrogancia — ¿O crees qué luego de escuchar todo esto simplemente la dejaré ir? … Si mal no recuerdo, ¿no habías sido tú quien dijo que los Youkai no tienen corazón? Puedes intentar arrebatarme esta presa si quieres… Pero no creo que una mitad-hakutaku como tú tenga la más mínima oportunidad.

— . . . — Keine guardó silencio. Incapaz de responder al reto de Yukari Yakumo

— … Hazlo ya. No tengo toda la noche — Reimu aprobó el plan de Yukari y retrocedió algunos metros sin bajar la guardia.

**Shhwazin**

Un portal dimensional con ojos en su interior se abrió frente a Hoshiko, a la distancia Yukari Yakumo, la más poderosa Youkai estaba llamándola con un gesto de su mano, como si fuera una más de sus mascotas.

'…'

En silencio, Hoshiko observó la expresión en el rostro de Yukari. La sonrisa en su rostro era sarcástica, casi lunática. Aquella mujer había contemplado destruir a Hoshiko una, y otra, y otra vez luego de escuchar sobre la destrucción de la villa, la única razón por la que no lo había hecho ya era únicamente por educación.

'… Yukari… Debe… Debe de haber una buena razón… Aki… Aki debe de haber tenido un buen motivo para hacer todo eso… No puede haberla destruido intencionalmente… Ni siquiera ella sería capaz de algo así… Es imposible… Ella no haría algo así… ¿verdad?'

Con un sinfín de dudas en su cabeza, Hoshiko pudo notar como Ran y Chen la observaban con precaución contenida dentro de sus bellos ojos, ellas siempre desconfiaron de Hoshiko desde un principio y únicamente habían accedido a dejar de combatir debido a las órdenes de Yukari, pero al notar que su ama la estaba observando de esa manera no pudieron pensar en otra cosa que levantar la guardia, la mujer frente a ellos era peligrosa.

"¿Ran…? ¿Chen…? Yo…"

Hoshiko trató de explicarles, de hacerles ver que ella no deseaba ningún mal a nadie.

Ran Yakumo: -cautelosa- Lady Yukari la está llamando, señora Hoshiko (sosteniendo a Chen entre sus brazos, evitando que la pequeña felina saltara encima de ella)

"… Claro… Tienes razón, lo siento… ¡Iré a ver que necesita su ama! ¡No me esperen, ya vuelvo~!"

Ran Yakumo: -sarcástica- Oh, no se preocupe. No lo haremos (Tapando la mitad de su rostro con una de las largas mangas de su ropa, ocultando una mueca llena de desprecio)

— Mrrreoww — la pequeña Chen reafirmó su posición como la guardiana de Ran Yakumo haciendo salir una larga y mortal garra en cada uno de sus dedos, apresurando instintivamente a Hoshiko a entrar dentro de aquel portal de inmediato.

"…"

Hoshiko observó los dedos de Chen Yakumo durante algunos segundos, y entonces dio un par de pasos dentro del portal de Yukari.

**CRACK**

Solo para ser recibida con una gran, fuerte puñetazo que hizo añicos su barbilla.

"¡¿Ngh?!"

Hoshiko parpadeó confundida, sosteniendo su boca en su lugar mientras el Elixir Hourai comenzaba a hacer efecto y curaba sus heridas.

"¿Kei…Ne?"

Hasta finalmente poder mover su boca una vez más.

— ¿Cómo te atreves?

Con ira y lágrimas en sus ojos, Keine Kamishirasawa golpeó a Hoshiko con todas sus fuerzas, la ira que había contenida dentro de su cuerpo se había convertido en una ola de frustración y tristeza que la hicieron llorar sin notarlo.

— ¿Fuiste tú, no es así? ¡tú eres la persona a cargo de esta asesina!

"Keine, yo–"

**Clap, clap, clap**

El sonido de lentos pero poderosos aplausos interrumpieron la conversación entre ambas mujeres.

— Nada mal, vieja guardián — Yukari observó a Keine a los ojos — Pero creo que esto no fue lo que acordamos.

— Tcht — Keine desvió la mirada y cruzó ambos brazos.

— Oh, vamos. No actúes así. Sabes perfectamente que estoy tan enojada como tú — Yukari jugueteó con su parasol rosa como una dama enamorada — Tal vez no puedas creerlo, pero es mi deber y la de mis compañeras mantener la paz de Gensokyo.

Hoshiko observó a Yukari y Keine llena de tristeza.

— Sin embargo, ahora mismo debemos de actuar como personas civilizadas, no hay nada peor que un monstruo sediento de sangre ¿no lo crees? … Si, así es… Un horrible monstruo sin alma que ataca todo a su paso… Sin compasión, sin autocontrol. Un monstruo que solo vive con el único fin de dañar a los demás — Con suavidad, Yukari acarició el rostro de Hoshiko con sus largos dedos — ¿No piensas lo mismo? — Y entonces la observó, con una sonrisa monstruosa.

"Yukari… Yo… No es lo que piensas, yo nunca–"

*Slashrhr*

Pero la explicación de Hoshiko fue interrumpida súbitamente cuando un largo corte a través de su cuello hizo volar su cabeza por los aires.

— Si, no hay nada peor que eso — Yukari sonrió satisfecha, relamiendo sus dedos llenos de sangre.

*POM*

El cadáver de Hoshiko cayó decenas de metros por el aire, aterrizando sobre la copa de un pequeño árbol que tiñó con el bello color carmesí de sus entrañas.

… — Sorprendida, Marisa guardó silencio, observando horrorizada el cadáver de la mujer debajo de ella — ¿Q-Qué fue…? ¿Por qué hiciste eso?

— … Eres de lo peor — Reimu observó irritada como un par de gotas de sangre habían manchado la parte inferior de su pijama — ¿Es en serio? Yukari, estoy harta de que siempre destruyas mis pertenencias de esta manera.

— «Un monstruo que solo vive con el único fin de dañar a los demás». Bastante específica — Keine observó a Yukari con arrogancia

— ¿Mmm? ¿Me pregunto que insinúas? — Yukari observó a Keine de vuelta con el mismo rostro — Hahaha~ Como sea. No es como si la hubiese matado o algo así — Y entonces volvió a jugar con su parasol rosa mientras Reimu, Marisa, y Keine la observaban confundidas.

'Yukari…'

Hoshiko permaneció inmóvil, retrasando la regeneración de sus heridas mientras escuchaba la conversación de lo que antes era su mejor amiga. Su pequeño corazón no había parado de romperse una y otra vez esa noche.

'Claro que no para de romperse… ¿Pero eso qué importa? … Algo como tú jamás podrá entenderlo…'

Contestó Hoshiko a sí misma.

'Keine es una llorona… Siempre lo ha sido, siempre lo será… Pero, en su forma Hakutaku ella no…'

— ¿Qué quieres decir? — preguntó Reimu.

— Ya lo verás — Yukari dejó descansar aquel parasol rosa en su hombro luego de haber esperado más de treinta segundos, y entonces miró en dirección a Hoshiko algo ansiosa — ¡Hey! ¡¿Quién te crees que eres?! ¡No tengo toda la noche!

'…'

Ante los llamados de Yukari, el cadáver de Hoshiko se levantó de entre los muertos, regenerando su cabeza en tan solo segundos y suspirando cuando sus cuerdas vocales finalmente habían sido restauradas. Se veía agotada, deprimida.

"¿Cuál es la prisa…? No es como si la vida de los humanos fuese a volver a la normalidad como por arte de magia…"

Murmurando algunas palabras, Hoshiko comenzó a flotar una vez más, dirigiéndose hacia los demás mientras miraba al suelo con su larga capucha cubriendo parte de su rostro.

— ¿¡Woah, recuperó su cabeza?! — Marisa fue la primera en estallar en confusión cuando Hoshiko se encontraba una vez más frente a ella, no había duda de que esa era la misma persona, incluso tenía una gran mancha de sangre en su atuendo que lo confirmaba. — ¿P-Puede alguien explicarme que diablos está pasando aquí?

— ¿Regeneración…? — Reimu observó descontenta la silueta de Hoshiko — Yukari… ¿Cómo es que puede seguir con vida? — Y entonces desvió su atención hacia Yukari.

— ¿Mmm? — Yukari comenzó a juguetear con su parasol una vez más — ¿Por qué se sorprenden? No es la gran cosa, simplemente es inmortal… — Y entonces cerró su pequeño parasol, dejándolo descansar entre sus manos — Pensé que alguien como tú ya lo habría notado, Reimu querida.

Con una gran sonrisa de gato en su rostro, Yukari se inclinó ligeramente mientras miraba a Reimu como si algo como eso fuera algo elemental.

— ¿Notarlo? — Reimu observó la mujer frente a ella de pies a cabeza

Hoshiko trató de ocultar su rostro un poco más a la vez que toda su animosidad se esfumaba, todo lo que sentía luego de ver los rostros de Keine y Marisa era vergüenza y arrepentimiento.

'¿Es necesario que siempre digas lo que siento? En serio … Es… Denigrante… Una mujer necesita su espacio'

— Un segundo… — Reimu observó a Hoshiko con un rostro confundido — Fumo, fumo, fumo, fumo — Entonces, como si fuera algo natural, comenzó a olfatear a aquella mujer a través de todo su cuerpo.

Hoshiko permaneció completamente inmóvil, sorprendida por las desvergonzadas acciones que la orgullosa sacerdotisa Reimu Hakurei había realizado sin su consentimiento.

— ¿Qué? — Entonces, retrocediendo un poco, Reimu llevó ambas manos a su cintura, observando a Yukari en busca de una respuesta.

— ¿Por qué me miras? Pensé que tú eras el perro de caza aquí, pequeña Terrier de pelo liso — Yukari se encogió de hombros, anticipando la pregunta que Reimu Hakurei tenía en su cabeza.

Reimu observó a Yukari irritada, aquel chiste no le había agradado para nada.

— Ha-ha. Muy graciosa… ¿No fuiste tú quien decidió ayudarla? ¿Cómo es que no lo sabes? — Reimu juzgó las decisiones de Yukari mientras Marisa, Keine y Hoshiko no paraban de observarlas extrañadas — Espera, no venimos aquí para eso — Reimu sacudió su cabeza y entonces apuntó al rostro de Hoshiko — Tú.

Reimu tomó a Hoshiko del cuello de su ropa, levantándola un par de centímetros en el aire mientras flotaban, presionando su cuerpo sobre ella como si fuera alguna clase de cobrador de impuestos.

— No entiendo que eres, pero tu pertenencia, contenedor, subordinado, Aki, o como quieras llamarlo ha causado demasiada destrucción sin sentido. — Reimu incrementó el volumen de su voz — ¡¿Tienes alguna idea de cuantas personas inocentes han perdido su hogar esta noche?! Tal vez sea cierto que no puedes morir… Pero eso no significa que no tengas que pagar por tus acciones. ¡¿Cómo planeas pagarnos por esto?!

Los ojos de Reimu eran serios y diligentes. No parecía tener intenciones de ceder pase lo que pase.

"¡¿…?!"

Hoshiko titubeó algunos segundos.

'¿Q-Qué se supone que haga? … Esto no estaba dentro de mis planes…'

Hoshiko quería guardar silencio, estaba igual de sorprendida que las personas frente a ella después de todo. En una situación como esta era completamente incapaz de encontrar una respuesta satisfactoria a la pregunta de aquella sacerdotisa.

"¿P-Pagar? ¡S-S-Se lo merecían!"

Pero su corazón terminó haciéndole escupir palabras llenas de desconsideración, una oración que ella jamás pensó que tuviera las agallas de decir, palabras que simplemente no hubiera dicho de no ser porque era Reimu quien la estaba amenazando.

'¡¿Por qué dije eso?!'

Cubriendo su boca, Hoshiko se liberó del agarre de Reimu inmediatamente. No quería aceptarlo, pero el pensamiento de que su hija antes había sido tratada como alguien inferior a un humano se apoderó de su buen juicio y le impulsó a decir esas palabras.

'¡¿Es por eso?!'

— ¡¿Qué fue lo que dijiste?!

Keine saltó sobre Hoshiko, lista para atacar, pero fue interrumpida por un portal dimensional que la transportó de vuelta a su posición inicial.

— ¿Qué…? ¡Yuuu-kaaaa-riiii!

Yukari perdió todo rastro de felicidad en su rostro y observó disgustada como Hoshiko había decidido utilizar su misma habilidad para defenderse.

— ¿Yukari? — Reimu observó a Yukari tan confundida como su compañera. Esperando una buena excusa de su parte.

Yukari no tardó en dar un paso al frente, esperando poder ocultar el hecho de que esa no había sido ella. Revelar a aquellas chicas que su poder podía ser utilizado por otra persona que no fuera ella era peligroso en muchos sentidos.

— Keine, me sorprendes… No pensé que los semihumanos como tú fueran tan groseros — Yukari fulminó a Keine con la mirada — Creo haber dicho que esta ES MI PRESA. ¿Te atreves a retarme?

— Maldita anciana… ¿De qué lado estás? — Keine respondió con desconfianza.

— ¿Lado? Del mío por supuesto — Respondió Yukari con una sonrisa burlona. Entonces desvió su atención hacia Hoshiko, observándola con severidad — Déjame ver si entendí… ¿Estás diciendo que fuiste tú quien ordenó la destrucción de la villa humana?

"Yo…"

Hoshiko titubeó una vez más, retrocediendo lentamente mientras las mujeres frente a ella observaban cada uno de sus movimientos, listas para iniciar el combate si intentaba algo gracioso.

'¿Qué debo hacer? Por favor dime que debo de hacer'

Hoshiko preguntó hacia su propia persona algo que no podía responder por sí misma.

"Yo no…"

Tragando saliva, Hoshiko cerró sus ojos y respiró son suavidad, guardando silencio durante diez largos segundos en los cuales el tiempo a su alrededor parecía haberse detenido… Todo el mundo la observaba con detenimiento, esperando una respuesta mientras ella se preparaba mentalmente para las siguientes palabras que saldrían de su boca

"Es cierto, fue mi culpa. Fui yo quien le ordenó a esa pobre niña que incendiara la villa"

— ¡Lo sabía! ¡No te interpongas Yukari!

Keine dio inicio a la carga de un enorme proyectil en su mano derecha, pero fue detenida por un fuerte golpe en la cabeza.

— Keine Kamishirasawa esta es la última vez que te lo advierto. YO Y REIMU SEREMOS QUIENES–

"¡Ya basta Yukari!… Es verdad, YO soy la culpable. Esa niña ni siquiera puede controlar sus acciones. ¡Yo soy quien la obligó a hacerlo!"

Hoshiko forzó una sonrisa enfermiza a aparecer en su rostro, estaba imitando algunas de las expresiones que la pequeña Aki le mostró alguna vez.

"¡Así es! Mi verdadero objetivo… ¡Mi verdadero deseo era acabar con Gensokyo! ¡Yukari! ¡Había planeado engañarte para que me llevaras hasta la sacerdotisa Hakurei y finalmente acabar con ella! ¡Pero ya que está aquí entonces no tengo razones para permitirte seguir con vida! ¡Exactamente… Yo…!"

Hoshiko abrió una vez más la boca, planeaba decir algunas palabras más… Pero entonces retrocedió levantando su brazo tras decidir qué amenazarlas físicamente era una manera mucho más rápida de hacer las cosas.

— ¿Mmm?

Yukari guardó silencio durante algunos segundos. Observando algo extrañada como Hoshiko se preparaba para luchar.

— ¿Engañarme? — Yukari se preguntó a sí misma. Pensando como aquella mujer había tratado con todas sus fuerzas de evitar lastimar a sus familiares y la montaña Youkai. Su explicación no solo había sido ilógica y difícil de creer, sino que también involucraba elementos inexplicables como el hecho de poder utilizar su poder de la manipulación de los límites — ¿Por qué utilizarías una mentira tan elaborada? ¿Por qué solo atacaste a Reimu? … No… ¿Por qué no acabaste con ella cuando tuviste la oportunidad? — Frotando su barbilla, Yukari susurró para sí misma una serie de preguntas sin respuesta aparente — Un segundo… — Yukari observó sorprendida a la mujer frente a ella tras comprender que, a pesar de lo poderosa que era ella, en realidad no tenía control alguno de la mujer atrapada en la barrera — Hahahaha… ¡Hahahahahaha! — Y comprendió que Hoshiko estaba intentando protegerla.

— ¿Qué es tan gracioso? — Reimu observó a Yukari aún más confundida que antes.

— ¿Qué es tan gracioso? — Repitió Yukari, incapaz de contener su sonrisa — ¡Qué pregunta más estúpida! — Yukari reacomodó un mechón de su cabello, guiñándole un ojo a la mujer frente a ella en secreto — ¡Qué esta mujer se las arregló para haberme engañado! ¡A mí! ¡Yukari Yakumo! — Y entonces elevó su voz con aquel característico tono egocéntrico e inconfundible que era parte de su ser — Mis disculpas, Keine Kamishirasawa, Reimu Hakurei. Parece ser que me equivoqué, esta cosa no es mi presa. Es la de todas nosotros — Yukari comenzó a reírse ligeramente, impresionada por lo bien que había manejado Hoshiko la situación, estaba comenzando a entender porque su otro yo le había enseñado a utilizar su poder — Reimu, cariño. ¿Te preguntabas que es lo que era, cierto?

— ¿Huh? — Reimu observó a Yukari, confundida — Uhm… Si, ¿ya lo recordaste?

— ¡Pero claro! Reimu, amor mío… ¡Esto de aquí es un monstruo! ¡Un Youkai inmortal descarriado que solo piensa en lastimar a los seres humanos! ¡Será mejor que utilices tus queridas barreras para atrapar su espíritu! ¡No podemos permitir que la persona detrás del ataque a la villa humana vague libremente a través de Gensokyo!

— ¿Yukari… Hablas en serio? — Marisa observó anonada el repentino cambio de actitud de Yukari. Ella no era la chica más inteligente de todas, pero nada de esto le parecía algo que la Gran Youkai de Gensokyo diría — Eso no sonó para nada convin–

— ¡Humpf! ¡Ya lo sabía! — Keine interrumpió el análisis de Marisa con un fuerte grito lleno de ira — Es exactamente como dije desde un principio, ¡Es imposible que la debilucha de la aldea hubiera planeado todo por sí misma!

— ¡¿Tú también Keine?! ¡Es obvio que eso es una mentira del tamaño de una casa! ¡Reimu! ¡¿Tu piensas lo mismo cierto?! — Insistió Marisa.

— ¿Eh? ¿Estás llamándome mentirosa? — Yukari observó a Marisa con una enorme sed de sangre en sus ojos — Ahora que lo pienso… No he cenado nada esta noche — Y entonces se relamió los labios en una grave amenaza.

— Oi. Vieja cabeza hueca — Contestó Marisa, irritada — No sé qué es lo que planeas, pero no hables como si pudieras amenazarme. Si lo que quieres es luchar entonces luchemos, solo aguanta hasta que terminemos con tó este lío y te presentaré un bello rayo multicolor bien chulo con el cual podrás alimentarte todo lo que quieras. Será tan delicioso que no podrás volver a comer otra cosa luego de que termine contigo — Marisa sonrió llena de confianza.

— Fufufu, parece que la niña malcriada necesita aprender modales — Yukari sonrió mientras abría un par de portales a su alrededor, lista para comenzar la lucha ahí y ahora.

— ¡Aaaaargh! ¡¿Quieren callarse?! — Reimu interrumpió la discusión con un talismán ofuda que pegó en la frente de Marisa — Un solo ataque… ¡UN-SOLO-ATAQUE!… Estás advertida.

— ¡¿Por qué a mí?! — Marisa refunfuñó irritada, tratando de retirar el talismán de su frente.

Ignorando las quejas de Marisa Reimu permaneció en completo silencio durante un par de minutos mientras pensaba en algo.

'… ¿Qué piensa?'

Pensó Hoshiko, preguntándose a sí misma algo que no podía responder.

'Eres un inútil ¿lo sabes?'

— Mmm… No estoy del todo segura — Rompiendo el silencio, Reimu observó en la dirección de Hoshiko — Pero me parece ridículo que un simple contenedor haya ideado todo por su cuenta… Además… No es que me importe quien tenga que morir siempre y cuando alguien se haga responsable por los daños a la aldea — Reimu desenvainó su gran bastón Gohei y apuntó todos y cada uno de sus orbes Ying-Yang en dirección a la chica frente a ella — Marisa, puedes quedarte atrás si no consideras que mi decisión sea acertada. Pero no planeo retroceder.

— . . . — Marisa guardó silencio, decidiendo su próxima acción mientras Keine le ayudaba a quitarse aquel talismán de su frente — Sigo creyendo que aquí algo huele–

**BAAAAAAAM**

Con el estremecedor sonido de una explosión que sacudió la montaña Youkai, las tierras verdes de la pradera vecina se habían convertido en un mar de llamas irreconocible. Hoshiko había disparado una pequeña e inofensiva llama que voló a milímetros del rostro de Marisa y los dedos de Keine, arrastrando consigo el talismán ofuda hacia el centro de la pradera, solo para entonces desintegrar toda forma de vida silvestre en más de cinco kilómetros a la redonda en un abrir y cerrar de ojos.

— ¿Qué crees que estás haciendo? — Con un rostro enojado, Yukari fue la primera en cuestionar las acciones de Hoshiko.

Hoshiko reunió todo su valor e hizo aparecer una llama más en la palma de su mano.

"¿Cuánto tiempo más planean hacerme esperar?"

— H-Hey… ¿Eso no fue el talismán? ¿No crees que te pasaste un poco, Reimu? — Marisa frotó su nariz, aun sorprendida por lo cerca que estuvo de morir.

— A mi no me mires. Solo era papel sin ningún encantamiento, todo es culpa de esta mujer.

"Y siguen hablando como malditos pajarracos… ¡¿También necesito acabar con la montaña Youkai para que me tomen en serio?!"

Hoshiko adoptó el papel de villana para obtener la atención indivisible de las mujeres frente a ella.

'Odio esto… Pero si no lo hago seguirán dudando de Aki'

Aunque no era algo que disfrutase en lo más mínimo.

"He… Hehehehehe… ¿Saben? ¡También puedo acabar con el Templo Hakurei si eso desean! ¡Tengo un disparo bastante limpio desde aquí arriba!"

Hoshiko extendió su brazo en dirección suroeste, en su rostro una sonrisa psicótica amenazaba con acabar las vidas de todos los humanos en solo un segundo.

— No te atreverías… — Yukari murmuró algunas palabras, fulminando a Hoshiko con la mirada

Pero un par de lunáticos ojos color carmesí aparecieron de la nada en el rostro de Hoshiko, estremeciendo los cuerpos de las mujeres frente a ella.

"¿Oh? ¿Eso crees?"

Yukari y las demás chicas levantaron su guardia, podían sentir un poder espiritual esparciéndose a través del aire. Un enorme poder que emanaba del interior de la capucha ensangrentada de la mujer frente a ellas.

"¡Hahahaahahahahah! ¡Eso me gusta más!"

En su otra mano, Hoshiko hizo aparecer un pequeño copo de hielo que helaba el espacio a su alrededor.

— Reimu. Esta mujer puede controlar los elementos del fuego y el hielo, ten mucho cuidado — Yukari decidió resaltar lo obvio, pero guardó los detalles acerca de su capacidad para manipular los límites al igual que ella.

"¡Solo mírense! ¡Son todos tan patéticos!"

— Está comenzando a molestarme — Keine estaba perdiendo la paciencia.

— ¡Ran, Chen! ¡¿Qué están esperando?! — Yukari llamó a sus familiares, quienes no tardaron en aparecer junto a ella a través de un portal dimensional — Bruja, ¿te quedas o te vas?

— Tienes que quedarte, ¿o acaso piensas abandonar a los humanos luego de algo como eso? — Keine observó a Marisa con desdén.

— ¿Bromeas? ¿irme luego de eso? ¿estás loca? Creo que ya quedó bastante claro que necesitarán toda la ayuda posible — contestó Marisa enojada tras pensar en lo mucho que el fuego de la pradera se parecía a las llamas de su hogar.

Keine asintió orgullosa, y entonces dirigió toda su atención hacia Hoshiko, observando cada uno de sus movimientos, esperando a que alguien diera inicio al combate.

— Tengan cuidado — dijo Reimu. Cargando la punta de su querido Gohei.

Ran Yakumo: -precavida- no tienes que repetirlo (comenzando a invocar un pentagrama a sus pies, cargando su poder mágico en un poderoso hechizo)

— Yo nunca me contengo — Chen adoptó su característica posición de combate felina, lista para atacar.

"¡Cobardes! ¡Dejen de perder el tiempo y ataquen a la vez! ¡¿Creen que tienen una oportunidad?! ¡Puedo con todas ustedes al mismo tiempo!"

Hoshiko provocó la ira de las mujeres frente a ella, completamente lista para las consecuencias de sus actos.

— Qué gran boca tiene — Reimu concentró toda su atención en el corazón de Hoshiko, planeaba dejarla inmóvil el tiempo suficiente para invocar una barrera alrededor de su cuerpo.

'Si… Esto es lo mejor, dirijan toda su ira hacia mi cuerpo, olvídense de Aki. Ella aun es joven, tiene mucho que aprender, estoy segura que cuando vea el sufrimiento de los aldeanos se arrepentirá de todo lo que hizo'

"¡¿QUÉ DIABLOS ESPE–?!

Dos enormes tajos de más de tres metros de altura cortaron todo a su paso en un poderoso y letal proyectil minino.

— ¡Mreow!

Detrás, el ágil y veloz cuerpo de Chen no tardó en continuar su ataque con una serie de cortes y patadas que utilizaba todo su cuerpo.

"¡Es inútil! ¡Eres demasiado lenta!"

— ¡Nyahahaha!

En mitad de sus ataques, Chen embistió a Hoshiko utilizando todo su cuerpo, empujándola un par de metros hacia adelante.

— ¡Bien hecho Chen!

"¡¿…?!"

Cuarenta y ocho llamas azules aparecieron alrededor de Hoshiko, bloqueando toda ruta posible de escape.

Ran Yakumo: -emocionada- ¡Intenta esquivar esto! [¡Zorro-Tanuki, Laser Youkai!]

Cuarenta y ocho rayos laser color azul perforaron los huesos Hoshiko, restringiendo su cuerpo. Cualquier movimiento la desmembraría en pedazos con el calor de mil soles.

"¡Kugh…!"

Vomitando sangre, Hoshiko jadeó en busca de aire mientras su cuerpo entero ardía con la carta de hechizo que Ran Yakumo había modificado para no tener aperturas.

— ¡Sufre la ira de todos los humanos! [¡Purificación Total!]

Adelantándose al torrente de rayos que desapareció al tiempo de su llegada, Keine Kamishirasawa apuñaló el estomago de Hoshiko con ambos de sus cuernos, levantándola dolorosamente mientras doscientos pequeños proyectiles del tamaño bolas de baseball chocaban una y otra vez contra todo el cuerpo de la mujer de blanco. Destrozando su ropa, dañando su piel y músculos hasta el punto que algunos de sus huesos se habían vuelto visibles.

"Grrrgh…"

Ahogándose en su propia sangre, Hoshiko fue lanzada a gran velocidad hacia la tierra, perdiendo lentamente su consciencia mientras la sangre que le quedaba subía a su cabeza con la fuerza de la gravedad.

— ¿A dónde crees que vas? La diversión no ha terminado

**PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII**

Pero el aterrador sonido del claxon de un viejo tren despertó a Hoshiko.

"¡KAGH!"

Y la sensación de sus huesos haciéndose pedazos mientras era impulsada con fuerza cientos de metros en el aire le había recordado lo hábil que era Yukari para atraer objetos del exterior cuando menos lo necesitaba.

**FIIIIUUUUM**

Uno, tras otro. La gran Youkai Yukari Yakumo invocó más y más trenes a través de sus portales, golpeando a Hoshiko con tumbas de metal que se movían a más de trescientos kilómetros por hora en mitad del cielo y desaparecían a través de un segundo portal, cada vez que parecía que Hoshiko iba a caer Yukari invocaba un tren en vertical para levantarla algunos cientos de metros más en el aire, cuando Hoshiko parecía acostumbrarse al dolor Yukari invocaba dos trenes a la vez para hacerlos chocar entre sí y despedazar sus huesos.

**PIIIIIIIIIIIIIIII**

Cada vez que parecía que todo había terminado, que Hoshiko finalmente podría morir o perder el conocimiento… El ensordecedor sonido de un claxon le impedía descansar en paz.

— ¿Quién sigue?

Yukari invocó una serie de trenes que lentamente elevaron a Hoshiko hasta la exosfera.

"¡IIIIIIGH!"

Adolorida, Hoshiko sostuvo su cuello, luchando por aire… Pero incapaz de respirar.

"G…gh…"

Y entonces comenzó a caer, perdiendo el conocimiento mientras fragmentos de hielo se formaban alrededor de su cuerpo.

— Uhm~ Tienes trece segundos, buena suerte — Yukari guiñó un ojo a Marisa, esperando con ansias el espectáculo que estaba por suceder.

Marisa se puso de pie encima de su escoba.

Once.

Y respiró suavemente, relajando sus músculos.

Ocho.

Entonces, tomando su pequeño horno hexagonal, apuntó hacia los cielos.

Cinco.

Esperando hasta que Hoshiko finalmente apareciera en su campo de visión.

Dos.

Y entrase en la Barrera Hakurei.

Cero.

— … [Final Spark]

**BOOOOOOOOOOOOOOOOOM**

Un rayo arcoíris de más de cuarenta metros de diámetro inundó los cielos. Arrancando los árboles de los alrededores, apagando las llamas del incendio que Hoshiko había provocado… Y desintegrando por completo el cadáver de la mujer que había decidido ser su enemiga.

.

[01:10 AM]

.

**Sssshhzz**

Todas las chicas permanecieron en silencio, impresionadas ante el poder que Marisa Kirisame era capaz de mostrar cuando no estaba conteniéndose. Era mucho más peligrosa de lo que esperaban.

— ¡Ngh…! — El cuerpo de Marisa se tambaleó, y la pequeña bruja perdió el conocimiento durante algunos segundos, cayendo de su escoba.

**Thud**

Pero su caída libre fue detenida casi de inmediato por los brazos de una sacerdotisa con cintas en su pecho, descubierto por un pijama gravemente dañado.

— Hey. Marisa… ¿Estás bien? — preguntó Reimu con un rostro bastante preocupado.

— Ngh… — Marisa giró su cuello un par de veces, luchando por mantenerse despierta — Ugh… Lo estaré… — Y entonces sonrió, riendo ligeramente — Luego de un buen tazón de ramen jejeje…

— Haaa, si serás idi–

Ran Yakumo: -sorprendida- Chicas, lamento interrumpirlas… Pero… (Ran señaló a un árbol a la distancia)

— Hey… ¿No fue eso demasiado rápido? — preguntó Marisa bastante sorprendida mientras bebía una enorme poción que ocultaba debajo de su falda.

— Es tan rápida como Mokou — afirmó Keine, observando la horripilante masa roja de carne y tejidos que comenzaba a levantarse a la distancia.

— Fufufu… Como esperaba, el Elixir Hourai es demasiado poderoso — Yukari sonrió de oreja a oreja, satisfecha pero insatisfecha a la vez tras reconocer la fuerza de la poción más poderosa de Eirin Yakagoro.

— ¿Hourai? — Keine observó a Yukari con recelo — ¡Nunca dijiste nada de eso! — Y entonces gritó enfurecida, cansada de como Yukari siempre ocultaba información.

— Ufufu~ ¿No lo hice? — Contestó Yukari, haciendo girar su interesante parasol rosado — ¿Estás segura? Recuerdo haber dicho que era inmortal.

Ran Yakumo: (observando preocupada como Keine Kamishirasawa estaba a punto de atacar a su ama) L-Lady Keine, p-puedo entender su ira, pero hay asuntos más importantes que atender en este momento.

— ¿Mmm? ¿Entiendes su ira? — Yukari sonrió a Ran con amabilidad — Ran, cariño. Jugaremos mucho luego de esto~.

"… Haaaaaah…"

Hoshiko suspiró agotada ante la escena frente a ella.

"Keine y Yukari nunca cambian"

[Montaña de la Fe: "¡Virtud del Dios del Viento!"]
[Gran milagro: "¡Viento Divino de Yasaka!"]
[Dios de la calamidad: "¡Mishaguji-sama!"]
[Señal de Cruce: "Carreteras al cielo!]
[Símbolo del Colmillo: "¡Mordisqueo satisfactorio!"]
[Fotografía: "¡Paparazzi Recluido!"]

Pero sus quejas fueron interrumpidas por la aparición de un centenar de balas de energía, llamas de fuego, torrentes de agua, bombas venenosas, rayos láser, corrientes aéreas y rectángulos invisibles que ralentizaron toda forma de vida en su dominio.

**BOOM**

"¡Cof…! ¡Cof, cof, cof, cof!"

Cubriendo su boca, Hoshiko retrocedió rápidamente fuera de la gran nube venenosa que había nacido como el fruto de la combinación de un ataque sorpresa fallido gracias a la terrible sinergia de los ataques de sus enemigos.

"Esta es la segunda vez que no me adviertes nada acerca de esto…"

Hoshiko observó ligeramente mareada como el pequeño grupo del templo Moriya había llegado al campo de combate, dos diosas y una sacerdotisa azul y blanco eran seguidas de lo que fácilmente podría ser considerado un ejército de cincuenta Tengus, «Perros Celestiales», Guardianes de la montaña Youkai que eran liderados por dos interesantes chicas y una pequeña fotógrafa que no acostumbraba a salir de casa.

Aya Shameimaru: -animada- ¡Amigos cuervos, denme mucho de lo que escribir esta noche! (Desenfundado una hoja de otoño conocida como Abanico Hauchiwa y su amada cámara fotográfica, Aya Shameimaru lidera a un total de treinta Tengus Cuervo bajo su mando, viste una blusa blanca, un listón negro atado a su pecho, medias negras que cubren por completo las getas debajo de ellas, una falda con estampado otoñal, un pequeño sombrero rojo llamado Tokin encima de su cabeza. Atada a su cintura se encuentra una libreta color rojo en dónde guarda todas sus fotografías y apuntes de los seres de Gensokyo y que utiliza para su periódico. Su cabello es negro rojizo, tiene ojos rojos, y orejas afiladas)

Cuervos: -con fuerza- ¡Si, señora Aya! (levantando las armas, vitoreando, listos para el combate)

Momiji Inubashiri: -resoluta- ¡Lobos blancos, prepárense para el combate! (Desenvainando su gran espadón, levantando su fiel escudo, Momiji lidera un ejército de veinte Tengu Lobo Blanco listos para el combate, viste una larga prenda superior blanca de tela gruesa con mangas separadas a sus hombros pero atadas al resto de su vestuario por una serie de gruesos hilos rojos, su indumentaria superior se divide en dos piezas que cubren su amplio pecho y se mantienen en posición gracias a la presión ejercida por un fuerte cinturón café confeccionado con bambú atado a su cintura por cordeles negros, debajo del cinturón un largo pedazo de tela blanca con detalles negros cae con peso y firmeza, protegiendo su intimidad y actuando como centro de dos faldas color café con detalles de llamas rojizas atadas a los costados de su cintura. Usa largas medias color blanco, y getas color rojo y negro. Momiji cuenta con dos grandes y peludas orejas de lobo sobre su cabeza, largos colmillos en el interior de su boca, una larga y suave cola de lobo blanca a su espalda y ojos rojizos. Encima de su cabeza un pequeño sombrero Tokin rojo descansa orgulloso, su escudo atado a su brazo se encuentra adornado con la impresión de una hoja de un Abanico Hauchiwa) ¡Awooooooooooooooo!

Lobos Blancos: -a todo pulmón- ¡Awoooooooo! (Golpeando sus espadas contra sus escudos, intimidando a sus enemigos)

Hatate Himekaidou: -envidiosa- Urrgh… Qué ruidosos… ¡¿Por qué Tenma siempre tiene que dejarles el mando de todo?! ¡Soy perfectamente capaz de hacer un trabajo igual o mejor que el de ellas! (Hatate apunta a Hoshiko con la cámara de su teléfono celular, lista para restringir sus movimientos. Su indumentaria consiste de una gruesa blusa color fucsia claro, una falda con estampado a cuadros rosa y negro. Largas, delgadas pantimedias color naranja que protegen sus piernas, un juego de botas negras que cubren hasta sus rodillas. Getas rosas atadas con una larga y gruesa tira de cuero color rosa debajo de su calzado. Un Tokin color rosa en su cabeza y una elegante corbata color negro atada a su cuello. Su largo cabello castaño está atado en dos largas coletas a los costados de su cabeza por cintas color rosa)

— Vaya, vaya. Parece que nuestro ataque sorpresa falló. ¿Qué haremos ahora Kanako? — dijo una pequeña mujer. Su cabello dorado ondeaba con el viento, brillando junto a sus pupilas doradas al entrar en contacto con los rayos lunares, sobre su pequeña cabeza descansaba un gran sombrero de ala ancha color amarillo con dos ojos de rana prácticamente vivos mirando los alrededores, su largo vestido purpura se extendía hasta sus rodillas y también funcionaba como falda gracias a un pequeño doblez en su cintura que daba la apariencia de un cinturón, su cuerpo era delgado, pequeño, como el de una niña, contaba con el estampado de una gran rana meditando sobre su seno derecho, su falda mostraba el estampado de un pequeño grupo de tres ranas luchando entre sí con lenguas bien estiradas, y sus brazos estaban cubiertos por dos largas mangas color blanco que no dejaban ver nada debajo. Medias blancas cubrían sus piernas por debajo de sus rodillas, y un pequeño par de zapatos de estudiante color negros protegían las palmas de sus pies.

— Huhuhu~ Es una lástima… Aun con su gran inteligencia, los Tengu no pudieron evitar arruinarlo todo. Haaah~ Supongo que tendremos que seguir con esto como lo planeamos desde un principio. Suwako, Sanae, espero que estén listas, no me decepcionen. Muéstrenle a esa niña lo que un templo de verdad puede hacer — contestó una mujer de apariencia noble observando a Reimu Hakurei. Con una estatura por arriba del promedio ella se sentó en mitad del aire, cruzando sus brazos y sonriendo altivamente mientras su corto cabello púrpura ondeaba con un viento invisible — Ah. Y no se olviden de ella. Esa mujer ha dañado mi montaña, no quiero que muestren piedad — Kanako Yasaka, la diosa del viento y la lluvia, ama de Suwako Moriya y actual líder del Templo Moriya observó con ojos penetrantes a Hoshiko.

"Kanako…"

El nostálgico corazón de Hoshiko latió con resentimiento y tristeza a la vez. Su relación con Kanako y Suwako, Diosas del Templo Moriya, no había sido la mejor y prefería evitarlas siempre que le fuera posible, no tenía ninguna enemistad con ellas, pero los caprichos de Kanako simplemente eran demasiado difíciles de satisfacer, y aunque Suwako era una mujer amigable y comprensible, siempre tenía que obedecer las órdenes de su ama, lo cual dificultaba mucho progresar su relación.

"Vieja celosa… ¡Kanako, por favor! ¡No tengo tiempo para jugar contigo! ¡¿Podrías mantenerte al margen?!"

Kanako Yasaka portaba un juego de dos ropas, una blusa blanca de mangas largas en forma de campana atadas a sus muñecas con cuerdas de cáñamo, y una blusa carmesí de mangas cortas y apariencia suave encima de ésta. Sus piernas eran cubiertas por una gran y larga falda color rojo vino que cubría hasta debajo de sus rodillas y cuyo extremo inferior estaba adornado en un estampado irregular de flores transparentes color blanco, su calzado estaba compuesto de sandalias confeccionadas a partir de cuerdas de diversos grosores, a su espalda, atada a su cintura, una gran cuerda circular Shimenawa dejaba caer una serie de serpentinas Shide color blanco. Y finalmente, en su pecho, atado a un pequeño collar hecho con cuerdas Shimenawa en su cuello, podía encontrarse un espejo circular con los cuatro puntos cardinales señalados a través de firmes picas de hierro negro pulido.

— ¿Mmm~?

Llevando una mano a su barbilla, Kanako observó de pies a cabeza a la mujer que se encontraba frente a ella, tratando de reconocerla entre la nube tóxica que las separaba.

"… Señora Kanako, ¿conoce a esta mujer?"

Una joven chica de cabello verde interrumpió los pensamientos de Kanako con su melodiosa voz.

— Mmm… — Kanako titubeó algunos segundos, pensando con detenimiento sus siguientes palabras — No, para nada. Sanae, siéntete libre de exorcizarla, y asegúrate de cobrar la recompensa cuando termines.

"Si, ¡Kanako-sama!"

Sanae Kochiya, creadora de milagros, forastera y actual sacerdotisa del Templo Moriya levantó una pequeña varita Gohei sin serpentinas de papel, pero con dos amuletos ofuda presionados en la punta. En ellos estaban escritos los más poderosos encantamientos anti-espíritus de la familia Moriya, elementos perfectos para la eliminación de amenazas Youkai.

"¡Haiaaaa!"

Su uniforme de sacerdotisa blanco y azul giró con elegancia junto a su cuerpo, ejecutando un ataque divino sobre la cabeza de Hoshiko al mismo tiempo que los broches de rana y serpiente en su cabeza destellaban con la luz de su poder espiritual.

"…"

Hoshiko estuvo a punto de esquivar el enorme rayo de luz que comenzó a generarse a sus pies.

**ZAP**

Pero la velocidad de conjuración de Sanae había sido más rápida. Y ahora un poderoso pilar de energía divina estaba destrozando cada centímetro de su cuerpo.

— Hahahaha, muy buen trabajo Sanae — Kanako felicitó a su sacerdotisa con una sonrisa, realmente feliz de poder ver en persona los frutos de todo su entrenamiento.

"…"

Pero Sanae guardó silencio, observando ferozmente al pilar de luz frente a ella.

**Fssszzz**

"… Lo sabía, no podía ser tan sencillo"

Cuando el pilar finalmente había desaparecido, en medio yacía Hoshiko completamente ilesa. Agotada tras tener que incrementar el poder de regeneración de todo su cuerpo para no morir chamuscada por aquel exorcismo.

"Haa… Haa… Haa…"

"¡¿Qué fue lo que hiciste?!"

"… Gulp… Haaa… ¿De qué hablas…? Yo… ¡No hice nada!"

Hoshiko cayó sentada sobre una de las ramas de un árbol.
Sintiendo como sus piernas ya no aguantaban el peso de su cuerpo.

"¡Mentirosa! ¡Ningún Youkai podría soportar mis encantamientos!... ¡Hiciste trampa! ¡¿Hiciste trampa, verdad?! ¡Kanako-sama, ¡Lady Suwako! ¡Esta chica es un cheater!"

Incapaz de notar el peligro frente a ella, la siempre alegre Sanae hizo un pequeño berrinche mientras batía sus brazos con fuerza, los Tengu y el grupo de chicas del templo Hakurei observaron algo avergonzadas su comportamiento.

— ¡HEY, TÚ! ¡Serpiente gorda! ¡¿Qué tal si te largas y le dejas el trabajo a los profesionales?! — gritó Reimu mientras observaba a su rival Sanae Kochiya haciendo el ridículo.

"¡¿Qué fue lo que dijiste?!"

Sanae observó enojada a la sacerdotisa en pijamas, no apreciaba aquel comentario tan grosero sobre sus proporciones.

— ¡Me escuchaste claramente! ¡¿O acaso–?!

Ran Yakumo: -enojada- ¡YA DEJEN DE PERDER EL TIEMPO! ¡¿No pueden entender lo peli–?!

— Ran — Yukari interrumpió las palabras de su familiar.

Ran Yakumo: -confundida- ¿Lady… Yukari?

Yukari guiñó un ojo y levanto la voz luego de tapar la boca de Reimu con sus manos.

— ¡¿MFGH?! ¡¿MMFFF?!

— ¡¿Tu nombre es Hoshiko, cierto?!

Yukari observó a Hoshiko a los ojos, demandando su atención mientras jugueteaba con la sacerdotisa a su lado.

'¿Qué está planeando…?'

Hoshiko preguntó a sí misma algo que–

"¡¿Qué es lo que quieres, Yukari?!"

Con desconfianza, Hoshiko observó todos y cada uno de los movimientos de sus enemigos. Era difícil mantener a todos a raya cuando más de cincuenta personas estaban detrás de su cabeza, pero podía arreglárselas fácilmente gracias una de las habilidades heredadas por una mujer celestial que había encontrado en el pasado.

— No puedo evitar notar como es que has estado tratando de alejarnos de esta chica todo este tiempo, ¿es ella tan importante para ti? — dijo Yukari. Sonriendo de oreja a oreja mientras acercaba su mano a la barrera levantada alrededor del cuerpo de Aki.

— ¡PUAAAAF! … Haa… Haa… Ahora que lo mencionas…

Reimu observó a la chica dentro de su barrera luego de escuchar las palabras de Yukari.

— Reimu, querida. Creo que tienes en tu poder algo mucho más valioso de lo que puedes imaginar.

Hoshiko observó confundida a Yukari. No podía entender los planes de aquella chica.

"¡¿Qué insinúas?!"

Temiendo lo peor, Hoshiko gritó enojada en busca de una respuesta. Si Yukari la había traicionado entonces…

— ¿Mmm? — Yukari sonrió con amabilidad, demostrando a Hoshiko que no tenía ninguna intención de romper su parte del trato y que podía confiar en ella — ¡En realidad es bastante sencillo! ¡Entrégate sin luchar y no tocaremos a esta mujer!

"¡¿…?!"

Sorprendida, Hoshiko parpadeó confundida un par de veces… Y entonces sonrió aliviada luego de finalmente comprender los planes de Yukari

'… Yukari…'

El análisis de la más grande de los Youkai, Yukari Yakumo estaba en lo correcto… Si la amenaza de Gensokyo se entregaba pacíficamente, entonces no habría necesidad de luchar o causar más destrucción en los alrededores.

— ¿Oooh~? ¿Entonces esa chica es valiosa? Excelente, hace todo más sencillo.

**Feeeeeewww**

Un fuerte vendaval hizo volar la barrera espiritual de Aki hasta los brazos de Kanako.

— Bien, ¿qué tal si comenzamos con las negociaciones? ¡Todos los bienes por la resolución de este incidente serán del Templo Moriya! ¡Si alguien se opone esta mujer sufrirá las consecuencias!

Yukari observó a Kanako con los ojos de un asesino.

— Kanako, linda. ¿Qué tal si dejas de jugar con cosas que no puedes comprender? Todos somos un equipo, ¿recuerdas? No hay necesidad de intentar robarte el crédito.

Yukari observó a la diosa del Templo Moriya con disgusto, no podía aceptar que las cosas terminaran así.

— ¿Equipo? — Kanako comenzó a reír en voz baja — Hahahahahahahahaha… ¡¿La gran Yukari Yakumo haciendo equipo con alguien?! — Y entonces comenzó a golpear su pierna en un ataque de risa — ¡Hahahahaha! ¡¿Qué clase de broma es esa?!

La sonrisa en el rostro de Yukari fue eliminada por completo durante unos instantes ante aquella falta de respeto de uno de los Dioses de Gensokyo.

— Hahaha~ — rio Yukari entre dientes. Forzando su mejor sonrisa — Lo sé, ¿es raro, cierto? Pero sucede de vez en cuando.

**FUUIZWUI**

Y con el extraño sonido de un portal, Yukari Yakumo apareció junto a Kanako, arrebatándole el cuerpo de Aki y regresando junto a la sacerdotisa del Templo Hakurei y sus amigos.

— Esta es una de esas extrañas ocasiones, así que quédate quieta y disfruta del premio una vez que todo termine.

**FWEEEEW**

Una gran ventisca sopló en mitad de la montaña Youkai mientras feroces nubes de lluvia se reunían sobre las inmediaciones.

— Si lo que dices es cierto entonces no debería de importar quien realice el trato. ¿Cierto? — Kanako estiró su brazo, con un rostro completamente serio — Entrégamela.

— ¿Y si me opongo? — Yukari abrió una serie de portales alrededor del equipo Hakurei, lista para comenzar a luchar por el derecho de mantener a Aki.

— Entonces me desharé de la mercancía.

**CRACK**

Una pequeña grieta apareció alrededor de la barrera de Aki.

— ¡¿ . . . ?! — Yukari observó impresionada como Kanako se las había arreglado para destruir la protección de la sacerdotisa Hakurei.

— ¡Eso es imposible! — Reimu se acercó rápidamente hacia su amada barrera, observando los daños causados y reparándola según la inspeccionaba — El daño es pequeño… Pero…

— ¿No habías dicho que ni siquiera Yukari podía romperla? — preguntó Marisa. Con un tono preocupado al ver como Reimu les había mentido.

— ¿Qué significa esto, sacerdotisa? — añadió Keine. Sorprendida y preocupada de igual manera.

— Dejen de mirarme así. Siempre y cuando me mantenga cerca debería de poder re–

**¡GRASSH!**

Pero el sonido de un fuerte y poderoso rayo que aterrizó sobre la barrera de Aki interrumpió a Reimu y la forzó a retroceder.

— ¿Realmente crees que te permitiré hacer eso? — Preguntó Kanako. Sonriendo de oreja a oreja mientras demostraba el potencial de su poder.

Hoshiko permaneció inmóvil. Mirando al cielo mientras la ira comenzaba a apoderarse de su cuerpo.

— ¡No seas irrazonable! — gritó Reimu, furiosa con Kanako luego de que aquel rayo casi le cayera encima.

— ¿Estás segura de lo que estás haciendo? — Preguntó Suwako, la Diosa asistente de otra Diosa, bastante preocupada de las relaciones entre el Templo Moriya y el Templo Hakurei — Tal vez sea mejor que–

**FWUUUUW**

"… Sigan hablando de esa pequeña como si fuera un simple objeto y lo pagarán muy caro"

La temperatura del lugar bajó súbitamente cuando un poderoso viento gélido se apoderó del campo de batalla.

— ¿Mmm? ¿Quién te dio permiso de opinar algo al respecto? — dijo Kanako, observando a Hoshiko con una enorme sonrisa burlona en su rostro — ¿Piensas que puedes interponerte a mí y todos estos Tengu?

"¿Todos estos Tengu?"

Hoshiko observó a Aya, Momiji y Hatate con los ojos de una asesina.

"¿Y bien? ¿La ayudarán?"

Aya Shameimaru: -ligeramente preocupada- S-Señora Kanako. Es usted tan graciosa, pero creo que está bastante claro que nosotros los Tengu somos seres orgullosos que jamás la ayudaríamos con un plan tan sucio. ¿No es así Momiji? (Negando con su cabeza desesperadamente, sintiendo como la temperatura del lugar congelaba sus alas)

Momiji Inubashiri: -algo confundida- ¿Hmm? ¿No podemos? Si las vencemos entonces tendremos una recompensa mucho más grande ¿cierto? (Observando como Aya se golpea la frente con la palma de su mano, completamente inconsciente de sus intenciones)

Hatate Himekaidou: -altanera- Hahahaha, ¿qué te sucede Aya? ¿esta mocosa te está haciendo perder las plumas? Si no te sientes bien siempre puedes darme el control de nuestros hermanos y regresar a casa. Será un placer reportar a Tenma como huiste con un ala entre las piernas (Sonriendo)

**CRACK, CRACK… CRACK…**

Enormes grietas comenzaron a aparecer en el cielo.

Aya Shameimaru: -atónita- ¿Qué está…?

— . . . — Yukari observó horrorizada la escena frente a ella, comprendiendo de inmediato lo ridículo que era menospreciar a la chica que Hoshiko estaba intentando proteger — ¿Acaso planeas destruir Gensokyo…?

Ran Yakumo: -preocupada- ¿Lady… Yukari? (observando el rostro de su ama)

— ¿Ran? — la pequeña Chen observó cómo su ama se acercaba a Yukari.

Ran Yakumo: -preocupada- Lady Yukari. ¿Está bien? ¿Por qué se ve tan pá–?

— ¡Kanako será mejor que dejes de subestimar a esta mujer! ¡Reimu, Marisa, Keine, todos…! ¡Será mejor que sigan mi plan si quieren vivir!

Los gritos asustados de Yukari atrajeron la atención de todos.

— ¿Yu… Yukari?

— ¿Qué crees que estás haciendo, Youkai?

— Anciana… ¿Te sientes bien?

Los miembros del grupo Hakurei observaron a Yukari sorprendidos… Incluso preocupados…. Yukari Yakumo, la más poderosa Youkai… El ser más molesto de todo Gensokyo, cuyo orgullo y poder eran tan grandes como para nunca ser derrotada y destruir a todos los humanos en un parpadeo estaba…. ¿Asustada?

— ¡¿Te has vuelto loca, de qué estás–?!

— ¡Silencio!

Interrumpiendo a Keine, Yukari la observó con severidad.

— Keine Kamishirasawa, deja de actuar como una idiota y mira sobre tu cabeza… ¡Esta mujer casi destruye la barrera Hakurei!

'…'

— ¿H-Huh? ¿Ella qué? — preguntó Marisa, observando el cielo, pero sin poder ver nada extraño.

— ¿Bromeas?

Keine y Kanako observaron los cielos a la vez, encontrándose con una serie de esquirlas invisibles que mostraban con claridad cómo es que la protección alrededor de Gensokyo había sido fragmentada en pedazos.

— ¿Qué…? — preguntó Keine en un susurro. incapaz de creer lo que estaban viendo sus ojos.

— . . . — Kanako guardó silencio, considerando seriamente las acciones que había realizado hasta ahora. Incluso para un Dios proveniente del exterior como ella la destrucción de la barrera de Gensokyo era algo… Problemático.

"¡Así es! ¡Destruí la barrera, y los próximos serán todos los seres vivos de Gensokyo si intentan dañar a mis subordinados!"

Hoshiko levantó su voz con todas sus fuerzas, tratando de abrumar el espíritu de batalla de todos sus enemigos. Todo este tiempo se había estado conteniendo, soportando el dolor de todos los ataques que amenazaban su vida y tratando de no liberar una sola pizca de su energía espiritual… Pero estaba comenzando a perder la paciencia.

Hatate Himekaidou: -burlona- Há, solo son amenazas vacías. Yo no veo nada mal con la barrera, y es imposible qué alguien como tú pueda acabar con la vida de todos. Deja de presumir, es obvio que estás mintiendo (acomodando su cabello).

Hatate comenzó a reírse de Hoshiko mientras Reimu, Marisa y Sanae miraban al cielo extremadamente confundidas. Ninguna de ellas podía ver nada extraño en el cielo.

— Maldita mocosa… — Yukari observó a Hatate completamente furiosa — Ran, Chen… No se atrevan a atacar — y entonces dirigió su atención a sus shikigamis, quienes obedecieron y se colocaron a su espalda, en espera de nuevas órdenes.

— Reimu, Marisa. Hagan lo que diga Yukari — Keine cruzó sus brazos y confirmó los temores de Yukari. Impulsando a ambas de aquellos humanos a tranquilizarse y abandonar todo espíritu de lucha temporalmente.

— Sanae, Suwako. Retrocedan — Kanako finalmente cedió luego de debatir consigo mismo durante algunos segundos. No estaba satisfecha con aquel resultado, pero no podía arriesgar la seguridad de su nuevo hogar por un simple capricho.

— ¡Lo lamento Hatate, pero estás sola! — Yukari sonrió satisfecha cuando notó que los únicos sin haberse rendido eran aquel grupo de cincuenta Tengus.

Aya Shameimaru: -acorralada- Hatate, Momiji (Observando a sus compañeras, lista para rendirse)

Momiji Inubashiri: -Dubitativa- . . . (Observando al cielo, tratando de ver lo que sea que Kanako y Yukari veían) Uhh…

Hatate Himekaidou: -altanera- ¿Lo ven? Solo miren su rostro, sabe que mis palabras son ciertas. ¡Tengus, olvídense de la cadena de mando y escuchen mis órdenes a partir de ahora! ¡Aya y Momiji no tienen lo necesario para ser sus líderes, y es por eso que yo Hatate Himekaidou seré la persona a cargo de esta operación!

Aya Shameimaru: -sorprendida- ¡¿Hatate, de qué estás hablando?!

Hatate Himekaidou: -alegre- De cómo ustedes dos no son aptas para ser líderes.

Momiji Inubashiri: -enojada- Lord Tenma nos dio este trabajo, ¿insinúas que se equivocó? (apuntando su espadón hacia Hatate)

Hatate Himekaidou: -alegre- Lord Tenma está enfermo y cansado, lo siento si les parezco grosera, pero es obvio que también puede equivocarse en la elección de sus subordinados, además, nuestro objetivo es castigar a la persona que amenaza el bienestar de la montaña youkai ¿no es así?, sin excepciones. Es por eso que a partir de ahora me proclamo a mí misma como la líder. Llevaré a cabo las ordenes de Lord Tenma satisfactoriamente, si tienen alguna queja siéntanse libres de reportarlas.

Aya Shameimaru: ¡¿Hatate?!

Hatate Himekaidou: (Sacando su lengua a Aya) -Con fuerza- ¡Bien, mi bello ejército Tengu! ¡Ya me han oído! ¡Lord Tenma quiere la cabeza de esta anciana! ¡¿Quién va a negarse a la voluntad de Lord Tenma?! (Levantando sus brazos, inspirando a la multitud)

Sin decir ninguna palabra, uno a uno de los Tengu detrás de Momiji y Aya comenzaron a levantar sus espadas en señal de aprobación. Habían reconocido a su nueva líder, y estaban dispuestos a llevar a cabo la voluntad de su jefe supremo.

Tengu1: -ansioso- ¡Si es lo que Lord Tenma desea, mi espada es tuya!
Tengu2: ¡Hatate, tengo altas expectativas, no nos decepciones! ¡Wooooooooooah!
Tengu3: No pensé que una oficinista como tú tuviera lo necesario en el campo de batalla ¡Me impresionas Hatate!
Tengu4: ¡Ha-ta-te!
Tengu5: ¡Ha-ta-te!
Tengu6, Tengu7, Tengu8, Tengu9, Tengu10, Tengu11, Tengu12, Tengu13, Tengu14, Tengu15, Tengu16, Tengu17, Tengu18, Tengu19, Tengu20, Tengu21, Tengu22, Tengu23, Tengu24, Tengu25, Tengu26, Tengu27, Tengu28, Tengu29: ¡HA-TA-TE! ¡HA-TA-TE! ¡WOAAAAAAAH!

'¡Ngh… Mi cabeza! … ¡Hay demasiados…! ¡Por favor, deténganse!'

Hoshiko sostuvo su cabeza.

Tengu1,2,3,4, ,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,19,20,21,22,23,24,25,26,27,28,29,30,31,32,33,34,3,31enguTenguTenguTenguTguTeuTenguenuTeguTengTngunTenTengTengu Tengu30,332, 34,35,TenguTenguTengu30,31,35,TenguTenguTenguTenguTenguTenguTenguTenguTenguTguTeuTengueTengTenguTenguTenguTenguTenguTenguTenguTguTeuTenguenuTeguTengTengunTenTengTengu: ¡HA-TA-TE! ¡HA-TATE!

"¡Por favor, no griten!"

Adolorida. Adolorida. Adolorida. Adolorida.

T: ¡ACABEMOS CON ELLA!
Tng: ¡SI, HAY QUE DESTRUIRLA!
1111111111: ¡LOS MONSTRUOS NO MERECEN VIVIR!
¿Tengu?: ¡HA-TA-TE! ¡HA-TATE!
?: ¡HA-TA-TE! ¡HATATE! ¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE! ¡HA-TA-TE! ¡HATATE! ¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE! ¡HA-TA-TE! ¡HATATE! ¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE! ¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TATE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE! ¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!! ¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TA-TE!HATATE! ¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE!EEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HAAAATTAAAAATEEEEEEEEHATATE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HAAAAATTAAAAATEEEEEEEE!¡HA-TATE!¡HATATE!¡AAAAATTAAAAEEEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE¡HAAAATAAAAATEEEEE!¡HA-TATE!¡HATTE!HAAATEEEEE!¡A-TA-TE!¡HATAT!¡HAAAAATTAAAATEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE!¡HA-TATE!¡HATAT¡HAAAATTAAAAATEEEE!¡HA-TA-TE!¡HATATE! ¡HAAAATTAAAAEEEEEEEE!

'Bas… Ta…'

Oi, oi… Esto es malo ¿no?

GGGggGGG: «¡MATADLA!»

Nunca había visto algo como esto…

R: «¡N0 l dejn ir, atrappppen al moNstTTruo que amza Gensyo! ¡Noempermue siga con va!»

"Lady Sako, Kanko-sama… ¿Qué - pasando? ¿Por actúan as

Ya: «¡N escuchn spalabras, todlmentira! ¡enkyo no e cambiar! ¡Snos deruirá a todos!

Momiji I: ¡Lobos Bls! ¡Tranilícense! ¡Es a orden!

Asesina

"Ha… Hahahahah"

Acéptalo

"¿Aceptarlo?"

Tu padre te ayudó. ¿Y todo para qué?

¿Para qué?

No puedes hacerlo

No puedo hacerlo

No puedes hacerlo

No puedo hacerlo

No puedes hacerlo

No puedes hacerlo

No puedo hacerlo

No puedo hacerlo

Se acabó eso de ser una buena persona

¿Gensokyo quiere traicionarme una vez más?

"Heheh… ¡Haaahahahahahahahahaha!"

¿Gensokyo quiere hacerme daño otra vez?

"HAAAAAAAAAAHAHAHAHAHAAHAHAHAHAHA"

¿A MI?

Aya: ¿Qué está pasando?

No pienso permitirlo.

Momiji: ¿Qué es toda esta fuerza?

Reimu: ¿Qué es toda esa energía espiritual?

Si Gensokyo quiere lastimarme.

Marisa: Ningún Dios que conozca tiene un aura tan oscura…

Si Gensokyo quiere lastimarnos…

Keine: Yukari… Será mejor que expliques que está pasando…

Yukari: . . .

Entonces solo debo acabar con él.

Ran: Lady Yukari…

Chen: Hiiissssss

Kanako: Suwako, Sanae. Tenemos que huir

Suwako: Hahaha… Me alegra tanto que desees protegernos Kanako, pero…

Keine: ¡Yukari!

**CRACK**

Con la belleza de los árboles de Sakura, cayeron los pétalos de cristal de lo que alguna vez fue la Barrera Hakurei, Hoshiko. Diosa de todas las cosas, de los forasteros, de la humanidad. Destrozó con perfección la protección santa de Gensokyo.

Suwako: No parece que tenga intenciones de dejarnos ir…

.

[01:30 AM]

.

Sanae: (Volando hacia Reimu) ¿Realmente podemos vencer a esta cosa?

Reimu: ¡N-No me preguntes! ¡En primer lugar todo esto es tu culpa por haberte entrometido!

Sanae: ¡¿Hah?!

** KSSIRRR, KSSIRRR, KSSIRRR**

Cuatro mil témpanos de hielo de más de setenta metros de diámetro y doscientos metros de alto comenzaron a caer desde la exósfera a través de todo Gensokyo.

Yukari: ¿Qué está…?

Marisa: ¡Por arriba!

Reimu: ¡WOAH!

Matando en el acto a tres cuartos de los Tengu sobre los que habían aterrizado. Causando un desliz de rocas que acabó con más de la mitad de la montaña Youkai, enterrando la mitad del Pueblo Kappa y sus habitantes, destrozando los campos de cultivo de los humanos junto a todas sus cosechas, destrozando un tercio de la Mansión Scarlet y aniquilando los restos de la villa humana… Miles de Youkai, animales, y plantas murieron ante la lluvia helada de Hoshiko… pero las líderes de los Tengu, el grupo del Templo Moriya, del Templo Hakurei y los humanos refugiados en los alrededores del Templo no fueron lesionados gracias a la intervención de Yukari, quien invocó cientos, miles de portales que impidieron la destrucción total de Gensokyo.

"¿No querían pelear? ¿Por qué se ven tan asustadas?"

Hatate: ¡¿E-Eres tú la responsable de todo esto?!

"Hahahahah… ¿Asustada? ¿Dónde quedó tu valor? ¿Dónde está tu querido ejercito ahora?"

Hoshiko tomó a Hatate del cuello de su blusa, observándola con una sonrisa psicópata originada dentro de las peores pesadillas de la humanidad.

"¿Por qué no intentas matarme ahora? Mira, estoy justo frente a ti"

Hatate: Kagh…

"¿Qué pasa? ¿No puedes respirar? Pensé que los Tengu no necesitaban cosas tan mezquinas como el oxígeno"

Hoshiko levantó el cuerpo de Hatate sobre su hombro, y entonces la lanzó como una pelota de baseball en contra de los restos de la montaña, acabando con su consciencia y dejándola al borde de la muerte.

Momiji, Aya: ¡Hatate!

Aya y Momiji observaron a Hoshiko aterrorizadas, jamás se habían enfrentado a algo como esto.

Aya: ¡B-basta! ¡Ya entendimos, haremos lo que quieras, solo detente!

"… Es demasiado tarde para eso"

Aya: ¡Ngh!

Hoshiko golpeó el rostro de Aya con la fuerza combinada de todos las Oni que alguna vez la ayudaron. Haciendo el cuerpo de Aya volar sobre uno de los pocos Tengus Lobo Blanco que aún permanecían con vida, aplastándolo entre el cuerpo de Aya y un témpano de hielo que yacía clavado en el suelo. Matándolo en el acto, y permitiendo que su cuerpo funcionara como una almohada que mantuvo a Aya con vida y evitó heridas mayores. Aya cayó inconsciente alrededor de doscientos metros hasta impactar con fuerza en una gran roca, rompiendo una de sus alas.

Momiji: ¿A-Aya…? ¡Aaaaaya!

"Es inútil"

Momiji: Monstruo… ¡Haaayaaaaa!

Hoshiko recibió el filoso corte de una espada de más de dos metros de alto con su mano desnuda.

"Débil… Demasiado débil"

Y la hizo pedazos.

Momiji: ¡¿…?!

"Ve a dormir, Momiji"

El cuerpo de Momiji recibió el impacto de una patada con la fuerza de Hércules, acelerando a gran velocidad hasta aterrizar en su hombro y entonces golpear su cabeza contra el suelo de tierra a algunos metros de Aya Shameimaru. Cayendo inconsciente, y rompiendo su brazo derecho en tres partes iguales.

"¿Quién quiere ser la siguiente?"

Con una voz suave, pero amenazante. Hoshiko fulminó con su mirada al grupo del Templo Moriya. Esperando a que alguna de ellas aceptara el duelo como la clase de idiotas llenas de orgullo que eran.

"¿Kanako, Suwako? ¿O debería de iniciar con Sanae?"

Hoshiko dirigió su rostro hacia las sacerdotisas Reimu y Sanae, al parecer permanecieron juntas durante sus intentos de esquivar los rascacielos helados que había invocado previamente.

Sanae: H-Hey. N-Nosotros ya nos rendimos. ¿P-Podrías perdonarnos, por favor?

Reimu: … (Levantando su largo bastón Gohei, lista para luchar)

"Reimu… Ahaha… ¡Hahahahaha!"

Hoshiko rio con fuerzas, y observando a Reimu pensó en más de mil maneras de acabar con su vida en tan solo un segundo. Había tantas formas de matarla que no podía decidirse.

?: Si no te molesta, me gustaría ofrecerme como sacrificio.

"¿Qué?"

Confundida. Hoshiko giró su cabeza en dirección a la voz que apareció de la nada, sin aviso, sin notificación.

"…"

Satori: No recuerdo haberte enseñado nada de esto. La Hoshiko que ayudé era una niña humana extremadamente tonta, llorona e inocente. ¿Cuándo te convertiste en un monstruo peor que todos nosotros?

"…"

Hoshiko –

Satori: ¿Quién fue? ¿Kanako? ¿Reimu? ¿Kaguya? Dilo. Yo me encargaré de su castigo.

"…"

Reimu: ¿Satori? … (observando a Hoshiko) ¡Huye, yo me encargaré de–!

Satori: ¿Huir? ¿Por qué huiría de una de mis mascotas? Ella no lastimaría ni a una mosca.

Sanae: ¿Mas…Cota?

Marisa: ¿Tuya?

Reimu: ¿Eres la ama de este monstruo…? ¡¿Cuál es tu problema Satori?! ¡¿ESTÁS LOCA?! ¡MIRA A TU ALREDEDOR! ¡¿QUÉ DIABLOS PENSABAS AL–?!

"¡Basta!"

Hoshiko observó a Reimu con furia contenida en sus ojos.

"Reimu, no permitiré que le hables así a Lady Satori"

Reimu: …

"Y tú. Satori… Ya no soy tu mascota, deja de actuar como si aun tuvieras poder sobre mi"

Hoshiko apuntó a Satori con uno de sus dedos, juzgándola.

Yukari: …

Keine: ¿Qué demonios está pasando…?

Sanae: D-Déjenme ver si entiendo… ¿Eras la ama de esta mujer? ¿Desde cuándo?

Satori: …

"No hay necesidad de explicar nada más… Ya he tomado mi decisión, destruiré Gensokyo y todo lo que existe dentro. Estoy harta de que las cosas nunca salen como quiero"

Kanako: ¿P-Por qué no simplemente seguimos con el plan de antes? Creo que nadie aquí se negará a escuchar tus ordenes luego esto.

La vieja Diosa interrumpió la conversación de todos con una sugerencia ridícula e inadmisible.

"¿De verdad? No lo había notado, qué amable de tu parte resaltar lo obvio, Kanako"

Ran: ¿L-Lady Yukari?

Yukari: -con dificultades para hablar- Puedo sentirlo… Gensokyo… (tambaleándose)

Ran: Lady… Yukari… (Sosteniendo el cuerpo de Yukari)

Hoshiko observó a la gran Youkai fijamente. Ver a su vieja enemiga de una manera tan lamentable retorcía su corazón como pocas cosas lo hacían.

"Yo…"

Lo suficiente como para hacerle sentir lástima.

"… No pienso detenerme hasta asegurarme de que Aki estará bien. Si no pueden garantizar su seguridad entonces acabaré con todos ustedes aquí y ahora. Encontraré otra manera de cumplir mis objetivos aun si tengo que acabar con sus patéticas vidas, empezando contigo maldita sacerdotisa, hipócrita hija de–"

Satori: Hoshiko.

Hoshiko llevó ambas de sus manos a su rostro. Tratando de tranquilizarse, de no explotar en contra su vieja ama y una de sus mejores amigas.

"Lady Satori… No se ofenda, pero ya no soy una tonta adolescente… Sé lo que hago"

Satori: (llevando una mano a su propia frente) No importa lo mucho que hayas vivido. Sigues siendo una niña, ¿olvidas que puedo leer tus pensamientos y emociones a la perfección, idiota?

Suspirando agotada, Hoshiko miró a las chicas a su alrededor, todas parecían tener la guardia en alto y esperaban al más pequeño de sus movimientos para atacar o retirarse según fuera necesario. Nadie la observaba con simpatía o aceptación, todos la odiaban…

"… Lady Satori… Está equivocada… La chica en la que está pensando ya está muerta… Asesinada por una anciana vestida de rojo y blanco"

Reimu: ¡¿…?!

Sorprendida, Reimu dio un pequeño salto en su lugar. Sin poder entender de lo que Hoshiko estaba hablando.

**Slap**

Satori Komeiji: Imbécil. Sé muy bien que esa chica sigue con vida.

Los ojos de Hoshiko se abrieron ampliamente luego de recibir el impacto de aquella cachetada en su mejilla… Satori… Satori estaba… Seguía convencida de que ella era un humano… No un monstruo, como todos los demás.

"L-Lady Satori, no creo que entienda lo que está–"

Satori Komeiji: -Irritada- Deja de darme largas y acéptalo de una vez (Cruzando sus brazos, extremadamente emocional comparado a su yo usual)

"Yo…"

Kanako Yasaka: Bueno, bueno, si no hay nada más que hacer aquí entonces yo creo que nos vamos. Reimu, Marisa, Yukari, Ran, Chen. Fue un placer hablar con todas ustedes, regresaremos a –

**SSZZZZZ**

Hoshiko invocó una gran llama infernal color negro en su mano izquierda, y con lo que se había vuelto su característica sonrisa de psicópata ella observó Kanako, disfrutando como la boca de aquella mujer se abría, aterrorizada, al notar el peligroso objeto emanando de su piel.

Suwako Moriya: H-Hey ¿e-eso no es peligroso?…

Kanako Yasaka: P-Por favor, apunta eso a otro lado ¿quieres? Mi ropa se enciende fácilmente…

Satori Komeiji: Hoshiko…

"Oh vamos, estoy segura de que algo como esto no puede matarle. Como mucho sufrirá un par de quemaduras de segundo grado y agonía eter–"

Satori Komeiji: ¡Hoshiko!

"…"

Satori Komeiji: Baja eso. Ahora.

"… Lady… No. Satori… Es en serio… Ya no soy una adolescente… No tengo porque seguir tus ordenes, compré mi libertad hace mucho tiempo…"

Satori Komeiji: Hoshiko, hablo en serio ¡antes de que lastimes a alguien!

Chen Yakumo: (observando a la piscina de sangre recorriendo el suelo a través de la amalgación de cadáveres de decenas de Tengus aplastados por un pilar de hielo) -murmurando- ¿Y ellos qué son?... ¿Pinturas?

Ran Yakumo: -susurrando- Guarda silencio, Chen… No es el momento… (coloca una mano alrededor de la boca de Chen, acariciando su cabeza con la otra)

Yukari Yakumo: … (Jugando con su parasol luego de haberse recuperado parcialmente de la impresión de lo que sucedió con Gensokyo)

"… Haaaa…"

Apagando la llama en su mano, Hoshiko observó a Satori a los ojos.

"Está bien… Solo quiero confirmarlo…"

Y Entonces sostuvo a Reimu de lo que quedaba del cuello de su pijama, levantándola en el aire sin avisar.

Reimu Hakurei: ¡¿…?! ¡Quítame tus sucias manos de en–!

"Promételo"

Reimu Hakurei: ¡¿Hah?!

"Esa chica de ahí no recibirá castigo alguno por este acontecimiento, podrás castigarla si ocasiona algo en el futuro. Pero no por esto, prométeme que Aki no sufrirá si la dejo sola contigo"

Reimu Hakurei: ¿Luego de todo lo que hiciste…? ¿Por qué habría de prometer algo cómo–?

Sin soltar a Reimu, Hoshiko reunió todas sus fuerzas y golpeó a la sacerdotisa en el estómago. Obligándole a perder el aire.

Reimu Hakurei: ¡COF, COF, COF!

"Promételo. O acabaré contigo aquí mismo"

Satori Komeiji: ¡Hoshiko!

Reimu Hakurei: Maldi… COF… COF… Loca… COF…

Satori Komeiji: ¡¿Qué crees que estás…?!

"Está bien. Solo tiene que prometerlo"

Reimu Hakurei: ¡Cof, cof… Cof… Cof…!

Yukari Yakumo: … ¿Está bien si yo me convierto en su guardián?

Yukari no soportaba ver a Reimu sufriendo de esa manera, por lo que comiendo su propio orgullo se ofreció a proteger a la subordinada de Hoshiko.

"¿Por qué te ofrecerías a–?"

Yukari Yakumo: Si no lo hago, estoy segura de que realmente vas a matarla.

"…"

Hoshiko guardó silencio algunos segundos. Pensando en todas sus opciones, en las consecuencias que podrían ocurrir si aceptaba, o si se negaba.

"No"

Su respuesta fue corta… Concisa, inamovible.

Yukari Yakumo: …

"¿Estás lista para aceptar mis condiciones, Reimu?"

Reimu jadeó con el ojo izquierdo ligeramente cerrado, aun podía sentir oleadas de dolor recorriendo su cuerpo ante el golpe de advertencia que Hoshiko le había obsequiado.

"… No voy a…"

**DAAAAMN**

El fuerte impacto del cuerpo de la sacerdotisa con lo que aún quedaba de la montaña Youkai pudo escucharse claramente a través del silencio de la noche. La velocidad con la que impactó la piedra había roto el sonido y una infinidad de arboles a su paso.

Reimu Hakurei: KAAAAGH…

"Debiste de haber aceptado… Ahora perderás más que un par de huesos"

Sanae Kochiya: ¡Por favor detente! ¡Es suficiente! ¡Si lo que necesitas es la promesa de una sacerdotisa yo me aseguraré de que–!

"¡ESO NO BASTA!"

Sanae retrocedió al escuchar el grito lleno de odio de la mujer frente a ella.

"Sanae. Eres una buena chica… Amable, dedicada, servicial. Algún día esas cualidades te llevarán a tener un espléndido templo con miles de devotos… Pero esto es algo personal. No te entrometas por favor"

Sanae Kochiya: …

Suwako Moriya: Sanae, retrocede ahora mismo.

Satori Komeiji: Hoshiko. ¿Qué crees que estás haciendo?

"Lady Satori, ella tiene que aprender lo que significa ser pisoteada… Lo que significa estar al borde la muerte… Si no lo hace… Solo se convertirá en la misma bastarda que acabó con mis pequeñas"

Satori Komeiji: ¿Cómo puedes estar tan segura de–?

Ignorando las palabras de su maestra, Hoshiko se acercó rápidamente al cuerpo de Reimu, la sacerdotisa había caido inconsciente en un gran agujero de más de seis metros de profundidad ocasionado durante su impacto con la montaña.

"¿Inconsciente? ¿Tras un solo golpe? El dolor que le hiciste sentir a Aki… La manera en la que demacraste su cuerpo aun después de su muerte fue algo mucho peor que esto, no tienes el derecho de caer inconsciente. Despierta ahora mismo"

Utilizando una combinación de los poderes de curación de la genio alquimista Eirin Yakagoro y la manipulación de ondas de Reisen Udongein Inaba, Hoshiko obligó a Reimu a recuperar la consciencia, curando sus heridas durante el proceso y preparándola para una dosis más de un tipo diferente de medicina.

Reimu Hakurei: ¿Qué es lo que…?

"Promételo"

Reimu Hakurei: Tú… Monstruo, aléjate de inmediato. ¿Tienes idea de lo que estás–?

**CRIEK**

La piedra a los alrededores de Reimu se sacudió con fuerza ante el impacto de un puño que atravesó el estómago de la pequeña sacerdotisa.

Reimu Hakurei: ¡KGHFG!

Vomitando sangre, Reimu pudo sentir como su páncreas, estómago y riñón habían explotado en pedazos.

"¡Promételo!"

Reimu Hakurei: G…G.H…HH…

Llevando su puño a la altura de su mejilla, Hoshiko curó todas y cada de las heridas de Reimu, esperando su siguiente respuesta.

Reimu Hakurei: ¿Por… Qué…?

**POP**

Reimu Hakurei: ¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

El interior de la montaña y las ropas de aquella mujer fueron manchados con el fuerte color de un visceral rojo carmesí. La presión del aire que ella había ejercido en el interior del cuerpo de Reimu habían expulsado ambos de sus ojos fuera de las corneas que los sostenían.

"Promételo…"

Pero no tardaron en regresar a su lugar… Una vez que la asesina Hoshiko volvió a hacer uso de su poder.

"Promete que jamás volverás a lastimarla"

Reimu Hakurei: No… Voy a…

**¡CRAACK!**

.

.

.

.

[06:10 AM]

.

Con la salida del sol, yacía una montaña hecha pedazos rodeada de mujeres con ojos cansados o aterrorizados.

Los gritos de dolor de Reimu Hakurei habían comenzado ni bien pasados cinco minutos del inicio de su castigo, y no habían parado hasta ahora, cuatro horas, y cuarenta minutos después.

Marisa Kirisame abrazaba sus piernas, impotente, sintiendo el peso de su falta de poder al ser incapaz de ayudar a una de sus mejores amigas.

Keine Kamishirasawa permaneció sentada junto a Marisa, los cuernos sobre su cabeza habían desaparecido alrededor de las cinco de la madrugada, y su viejo vestido verde era ahora de un color azul rey, encima de su cabeza ahora descansaba un pequeño sombrero parecido a un edificio con una cinta roja atada a la punta y jeroglíficos escritos a los costados.

Yukari Yakumo abrazaba a Ran y Chen, tratando de dormir un poco, inconforme, mordiendo su labio, culpando a Kanako y a sí misma por el resultado al que habían llegado.

Kanako se encontraba sentada en las ramas de un árbol, durmiendo plácidamente luego de haberse acostumbrado a los gritos de la mujer en la montaña.

Suwako y Sanae observaron adoloridas como Reimu era torturada por la mujer frente a ellas.
El inocente corazón de Sanae no podía soportar esta escena, por lo que Suwako se encontraba ahí para ayudarla a tranquilizarse cada vez que estallaba en llanto. Ambas querían huir, pero eso le había sido prohibido a todas las personas en escena hace mucho tiempo.

Cientos de Tengus se habían reunido alrededor de los cuerpos inconscientes de Momiji Inubashiri, Hatate Himekaidou y Aya Shameimaru, a ellos también les había sido negado el permiso de escapar, y no podían hacer otra cosa que lamentar las muertes de sus compañeros en batalla, convirtiendo la tumba helada debajo de la que descansaban en un santuario, un recuerdo a su valentía. Tenma, líder de los Tengu, bajó personalmente a cuidar de sus subordinados tras escuchar y ver lo que había pasado, el viejo cuervo de más de tres metros de alto ni siquiera pensó en atacar a Hoshiko luego de escuchar la situación.

Satori Komeiji permaneció inmóvil junto al cuerpo de Aki, aun encerrada en la barrera levantada por Reimu Hakurei. A su lado se encontraba el familiar rostro de Koishi Komeiji y su mascota Rin Kaenbyou, quienes tapaban sus oídos o jugaban de vez en cuando, esperando pacientemente a que las cosas se tranquilizaran

Reimu Hakurei: ¡KYAAAAAAAAAAH! ¡AAAHH! ¡AAAAAAAAAAAAH! ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! ¡aAAAAAAAAAaaAaaAAAAAAAaaAAaaaaaaaaaAAAAahhh…! Por… Por favor detente… ¡Para… Y… B…as… Basta… Yo… ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

"¿Quieres que pare?"

**BAAAM**

Reimu Hakurei: (Vomitando) GROWAAW…

**CRACK**

Reimu Hakurei: ¡WAAAAAAAHH! (Llorando sangre)

"Entonces promételo. ¡PROMETE QUE NO PONDRÁS UN DEDO SOBRE AKI EN TODO EL RESTO DE TU PATÉTICA VIDA!"

Reimu Hakurei: Yo… Lo… ¡Lo… Prometo…! ¡Por favor…! ¡Basta…! Basta…

Haciéndose un ovillo, Reimu se abrazó a sí misma, protegiendo su cuerpo, llorando desconsolada, sintiendo como su voluntad se hacía pedazos luego de casi cinco horas de tortura continua. En su cuerpo no había ninguna herida física perceptible, pero las cicatrices psicológicas permanecerían ahí el resto de su vida.

"… ¿Era tan difícil?"

Reimu Hakurei: Snif… Sniif… Aaah…

Suspirando, Hoshiko caminó agachada los más de treinta metros que separaban la posición de Reimu y el inicio de la montaña.

'… Maldita sea…'

Y entonces se sentó… Observando toda la sangre que había esparcida a través de su cuerpo… Lamentándose por todo lo que había hecho mientras trataba de limpiar su rostro.

'… No pensé que fuera a resistir tanto…'

Hoshiko pensó que Reimu se doblegaría luego de algunos minutos… Jamás pensó que tomaría toda la noche lograr hacerla prometer la seguridad de un individuo. Había subestimado la voluntad de hierro de las Sacerdotisas de Gensokyo. Había menospreciado todo el entrenamiento por el que Reimu tuvo que pasar antes de obtener su trabajo.

'¿De dónde consigue tanto valor…?'

Sin querer pensar en nada más, Hoshiko comenzó a juguetear con una llama entre sus dedos… Dejando pasar algunos minutos hasta que su mente se relaje.

.

[06:45 AM]

.

Las chicas que antes se habían dispuesto a enfrentar a Hoshiko se reunieron alrededor del campamento erigido en mitad de la noche por Tenma, el viejo cuervo se negaba a salir de la seguridad de su gran carpa, pero había accedido a que todos utilizaran el área como punto de reunión temporal si eso significaba que no habría más heridos.

Abrazando a Marisa, una Reimu extremadamente asustada se ocultaba del rostro de Hoshiko.
Luego de aquella noche, tomaría un largo tiempo y mucha ayuda poder recuperarse de todas y cada una de las heridas mentales que había tenido que sufrir.

"Yu… Yuka… Rin…"

Una gran manta color blanco cubría todo el cuerpo de Reimu, sostenida por el broche de rana de Sanae. Los Tengu habían decidido proveerle de aquel pequeño regalo para evitar que una chica como ella tuviera que caminar desnuda luego del maltrato que había recibido su pijama.

'… Haaaa… Me siento tan… Sucia…'

Yukari Yakumo: (observando a Satori) –sarcástica- ¿No lastimaría a nadie, huh…?

Satori Komeiji: (algo arrepentida) –altanera- Yo no veo ninguna herida en su cuerpo.

Sanae Kochiya: –irritada- Ustedes dos. ¿Podrían parar?

Satori Komeiji: Mis disculpas

Yukari Yakumo: …

En medio de todos ellos, Koishi inspeccionaba llena de curiosidad el sombrero con ojos de Suwako. La pequeña mujer había pasado los últimos diez minutos caminando por todas partes, buscando algo con lo que entretenerse.

Koishi Komeiji: ¿Hay algo de comer? Tengo hambre

Rin Kaenbyou: Creo que hay algo de arroz en esa carpa… Lady Koishi, ¿qué tal si me acompaña? Comamos algo mientras los demás hablan

Koishi estaba a punto de caminar hacia la carpa-cocina de inmediato, pero fue detenida con amabilidad por los brazos de Keine. Todas las mujeres del lugar observaron a Hoshiko, pidiendo su permiso… No… Asegurándose de que no serían atacadas por la espalda.

"Me parece bien… Todos, pueden ir por algo de desayunar"

Keine Kamishirasawa: Gracias… Supongo.

Keine dejó ir a Koishi, quien la observó confundida durante varios segundos.

Koishi Komeiji: Mmm… Co-mi-da~ Co-mi-da~

Parecía estar buscando algo en los ojos de aquella maestra, pero no tardó en acercarse a Rin y tomarla de la mano tan pronto como perdió el interés en ella.

"Todos… Excepto Reimu y Yukari… Ustedes deben de quedarse"

Yukari observó a Hoshiko con resentimiento, ella sabía perfectamente para que los necesitaba. Pero no podía obligarse a sonreír y contestar sarcásticamente como siempre luego de todo lo que esa mujer había hecho, ya no quería ayudarla, pero matarla iba a satisfacer el único deseo que tenía en su corazón: acabar con la mujer que había dañado todo lo que amaba.

Satori Komeiji: (Observando a Hoshiko a los ojos, cruzando los brazos) No planeo moverme.

Marisa Kirisame: … No me siento bien dejándolas solas. ¿No puedo quedarme?

"Lo siento Satori… Lo siento Marisa. Es un asunto privado, pero prometo no volver a lastimarlas…"

Keine Kamishirasawa: «Prometo no volver a lastimarlas» …

Keine repitió las palabras de Hoshiko con un tono triste y melancólico.

"Yo… Lo siento por lo que hice, pero todo lo que quería era su palabra, si hubiera accedido desde el principio no hubiera hecho nada de esto… No crean que disfruté haciéndola gritar así. No soy el monstruo que todos ustedes creen que soy"

Marisa Kirisame: -incapaz de creerlo- ¿No eres un monstruo, huh? (Sonriendo con tristeza) Claro… Porque un simple Humano sería capaz de convertir a Reimu en algo como esto…

"…"

Suwako Moriya: -desanimada- vamos (tomando a Sanae del hombro, caminando al interior de una tienda de acampar)

Koishi Komeiji: -alegre- ¡Co-mi-da! ¡Co-mi-da! (levantando sus brazos como una niña entrando a una dulcería, seguida de Rin Kaenbyou)

Kanako Yasaka: -algo irritada- Como ordene… Su majestad (caminando lentamente, manteniendo su orgullo a raya, y perdiéndose en la tienda de acampar)

Marisa Kirisame: No eres un monstruo… Claro que si… Por eso Yukari sigue tus órdenes. ¿Cierto?

"Marisa. Largo… Ahora"

Marisa Kirisame: Si, si… Ya entendí…

Reimu Hakurei: No te vayas… Por favor Marisa… Por favor no… Por favor… No quiero quedarme sola con ella…

Marisa Kirisame: …

Luego de ver el rostro de Reimu, el pequeño y frágil corazón de Marisa se hizo añicos.

Marisa Kirisame: -tragando su orgullo- Yo… Lo siento, ¿vale? Por todo lo que dije. ¿No puedo?

"…"

Hoshiko mordió su propia lengua, conteniendo su tristeza y tratando de mantener su simpatía a raya, por alguna razón funciona espléndidamente.

"Lo siento Marisa… No puedo aceptarlo, no está vez… deja que Reimu abrace a Yukari en tu lugar… Te prometo que no voy a lastimarla, puedes confiar en mí"

Keine: ¿Prometerlo? ¿Confiar en ti? ¿Tienes idea de lo que estás diciendo? ¿Tienes la más mínima idea de lo tonta que suenas? … ¿Acaso no tienes corazón?

'… Lo siento…'

Sin contestar el comentario de Keine, Hoshiko observó a Marisa con una sonrisa sincera, pero eso solo revolvió el estómago de la bruja blanco y negro y de la maestra de primaria junto a ella.

Marisa Kirisame: -descontenta- … Entiendo (mordiéndose la lengua)

Marisa forcejeó con Reimu durante algunos segundos para poder liberarse de su agarre, la pequeña sacerdotisa luchó arduamente con aquella maga ordinaria hasta el punto de romper la tela de su vestido, pero gracias al desganado apoyo de Keine, Marisa logró quitársela de encima.

Reimu Hakurei: No… Por favor… Marisa… ¡Keine! ¡Vuelvan…! ¡Vuelvan!

"Cállate ya"

Reimu Hakurei: ¡Hip…!

Con un pequeño hipo, Reimu siguió las ordenes de Hoshiko. Tal vez su cuerpo no se hubiera dado cuenta, pero su cerebro había sido entrenado a la perfección para seguir todos y cada uno de los comandos de la asesina de Tengus.

'Asesina de Tengus…'

Keine Kamishirasawa: Marisa… Vamos.

Marisa: … Lo siento Reimu… Lo siento.

Con lágrimas en sus ojos, Marisa arrastró sus pies todo el camino hasta la tienda de acampar, seguida muy de cerca por Keine, quien acariciaba su espalda tratando de tranquilizarla.

'…'

Ran Yakumo: ¿Lady Yukari?

Yukari Yakumo: Hagan lo que dice. Estaré con ustedes en un minuto.

Chen Yakumo: ¿Tenemos que ir…?

Ran Yakumo: Chen, confía en Yukari. Todo estará bien

Chen Yakumo guardó silencio y sostuvo una de las suaves y tupidas colas de Ran, Ran se quejó entre dientes durante un segundo, avergonzada de las acciones de su Shikigami… Pero entonces no pensó o dijo nada más y caminó detrás de todos. Perdiéndose dentro de la tienda de acampar seguida de la pequeña chica gato a su lado.

Satori Komeiji: Como dije antes, no pienso –

"Ve. Por favor… No quiero… No quiero que lo veas"

Satori Komeiji: …

"Por favor, solo… Recuérdame así… Haré lo que tenga que hacer"

Satori Komeiji: -decepcionada- … ¿Sabes? … Deberías de confiar en los demás más a menudo. No todo tiene que resolverse con violencia Hoshiko… (Sosteniendo su falda con fuerza… Adolorida) … Los demás tienen razón… Te has convertido en algo peor que un monstruo. (Corre al interior de la carpa, con lágrimas en sus ojos)

'… Lady… Yo…'

Hoshiko extendió su brazo de manera inconsciente.

'… No…'

Pero lo bajó rápidamente, y tras verificar que todos habían desaparecido en el interior de alguna carpa, Hoshiko contuvo sus lágrimas y manipuló las ondas de sonido a su alrededor. Solo planeaba permitir que las personas reunidas junto a ella pudieran escucharla.

"Reimu. Levanta la barrera alrededor de Aki"

Ocultándose a las espaldas de Yukari, Reimu obedeció las ordenes de la tenebrosa mujer.
La barrera de Aki comenzó a desintegrarse, el proceso era lento y tardío, pero eso le proporcionó el tiempo suficiente a Hoshiko para colocar sus brazos debajo de su hija y sostenerla con cautela, evitando que caiga al suelo.

"… Aki… ¿Qué diablos te pasó?"

El cuerpo de Aki se veía aun peor de lo que había imaginado… Los huesos en su cuerpo habían sido pulverizados casi por completo. Su sangre estaba comenzando a desbordarse a través de una infinidad de venas que habían reventado en el interior de su cuerpo, varios de sus intestinos, entre ellos su estómago y sus pulmones habían sido perforados, e incluso su corazón estaba siendo ligeramente presionado por una de sus costillas. Un movimiento en falso, una caída, el toque de una pluma… Y el resto de la estructura de los huesos de Aki cedería por completo, probablemente matándola en el acto.

"Estas quemaduras… ¿Dónde las he visto antes?"

Aunque no eran tan preocupantes como el interior de su cuerpo, las quemaduras que había sufrido en el hemisferio izquierdo de su cuerpo y la pérdida de su ojo tampoco eran ningún chiste.

'No importa… Debo… ¿Qué debo hacer? ¿Los poderes son suficientes para algo como esto…? … No, necesitaría los ingredientes necesarios para crear alguna medicina… No tengo tiempo para eso… ¿Podría simplemente recrear su cuerpo, cierto? Si… Debería de ser mi mejor opción… Puedo simplemente volver a crearla y… y…'

Pero los pensamientos de Hoshiko fueron interrumpidos por un hecho innegable… Si dejaba que Aki muriera para poder crear un nuevo cuerpo para el alma en su interior… Entonces ya no sería la misma persona… Ella perdería todos sus recuerdos, su personalidad… No sería la misma.

'¿Qué debo hacer…?'

Yukari y Reimu observaron como Hoshiko debatía consigo misma mientras sostenía el cuerpo malherida de su hija. Pero no hicieron nada por ayudarle, preferían no involucrarse más con ella de ser posible.

'… No puedo hacerlo… Aki es Aki gracias a todo lo que tuvo que pasar… Aunque Aki no es su nombre real… Y este tampoco sea su cuerpo original… Sigue siendo mi hija… Yo…'

"COF, COF… ¡COFF… AAAAAAAAUUGH…!"

Tosiendo con fuerza, Aki comenzó a luchar por respirar mientras recuperaba la consciencia en mitad de los brazos de su madre, asustando a Hoshiko y a las chicas a su espalda.

"¿Ma…d…?"

"Si, soy yo Aki. Soy yo… Soy yo hija mía"

Forzando una pequeña sonrisa, Hoshiko trató de saludar a su pequeña con una sonrisa, pero fue rápidamente interrumpida por un gran hilo de sangre que manchó su rostro

"COF… COF…"

Aki no paraba de toser una y otra vez, vomitando sangre y trozos de intestinos en cada uno de sus movimientos.

"¿Eh…? ¡Aki! ¡Tranquila hija voy a–!"

"Ma… m…"

Hoshiko colocó a su pequeña en el suelo y comenzó a curar cada una de las heridas de su cuerpo utilizando toda su energía espiritual, su enorme poder era más que suficiente para realizar una recuperación de emergencia lo suficiente poderosa como para salvar su vida. Si, no había nada que no pudiera lograr con los poderes de Eirin Yakagoro.

"… P…r..d…"

"¡¿…?!"

"Cof… ¡Cof…!"

Hoshiko detuvo el tiempo a su alrededor por completo utilizando los poderes de la gran sirvienta Sakuya Izayoi. Solo ella podía moverse durante el tiempo detenido, y solo ella podía hablar durante el efecto de aquel poder. Aki no moriría hasta encontrar una solución… No lo haría, no mientras estuviera ahí para salvarla.

"… ¿Por qué no funciona? ¿Qué está pasando? ¿Por qué no funcionan los poderes de Eirin? ¡Siempre han funcionado antes!"

Hoshiko preguntó a sí mis–

"¡YA ESTOY CANSADA DE ESA MISMA EXCUSA! ¡HABLA! ¡SÉ QUE LO SABES!"

Hoshiko preguntó a sí mis–

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!... ¡Maldición!"

Golpeando el suelo junto a su pequeña, Hoshiko dejó caer un par de lágrimas.

**Tic. Toc. Tic. Toc**

"Lo tengo… Papá dijo que dejaría una nota para mí. Puede que encuentre una respuesta… Muéstramela, es una orden"

Una nota invisible para los ojos de todos apareció frente a Hoshiko.

"¿Qué es esto?"

Sosteniéndola entre sus dedos, ella comenzó a buscar algo en ella… Pero no había nada.

"¡NO TENGO TIEMPO PARA TUS BROMAS! ¡Por favor muéstrame la nota de mi padre!"

Hoshiko parecía enojada, y era incapaz de aceptar que esa era la nota en cuestión.

"¡Pues claro que estoy enojada! ¡Él dijo que incluía instrucciones básicas!… Sé muy bien que Papá jamás mentiría con algo así…"

Hoshiko pensó durante algunos segundos.

"Tú… ¿Fuiste tú, cierto? ¡¿Qué hiciste con sus instrucciones?!"

Hoshiko preguntó a –

"Si no vas a ayudarme lo haré yo misma"

La nota frente a Hoshiko mostró su contenido.

"…"

La nota frente a Hoshiko mostró lentamente todo su contenido.

"Vamos, muéstrate, por favor…"

La nota frente a Hoshiko mostró lo mínimo posible para entender que es lo que estaba pasando.

Las extrañas letras de un idioma incomprensible aparecieron frente a Hoshiko.

"¡Lo sabía! ¡Lo sabía! ¡Fuiste tú! ¡Tú las ocultaste!"

Hoshiko culpó a su propia persona de algo sobre lo que no tenía pruebas.

"Ya basta con los misterios… Estoy cansada, todo lo que quiero es saber qué demonios sucede. ¿Por qué siempre mencionas que la frase «a mi propia persona» cuando no quieres hacer algo? ¿Por qué tienes que ocultarlo? ¿Qué diablos obtienes ocultando algo como esto?"

Hoshiko preguntó algo que –

"Tcht… Maldición… Olvídalo, está bien… Lo ignoraré por ahora… ¿Cómo se supone que puedo leer esto?"

Hoshiko preguntó algo que –

"¡Suficiente!"

Las letras frente a Hoshiko cambiaron de forma, traduciéndose automáticamente hasta convertirse en algo legible.

"¡Ajá…! Si… Así es, no te necesito después de todo… Puedo hacerlo yo misma, si, puedo hacerlo… Ahora, nota del demonio… Dime porque no funcionan mis poderes"

«Acción no permitida»

"¿Eh…? ¿Cómo que acción no permitida? ¿Qué quiere decir?"

La nota frente a Hoshiko mostró una explicación ligeramente más detallada.

«Nuevos Dioses solo pueden realizar una intervención destacable utilizando los poderes concedidos por su predecesor una vez cada dos mil años. Intervenciones adicionales serán detenidas, en el caso de que se circunvente esta regla el portador de este manual, así como su maestro serán castigados. La gravedad del castigo será dependiente del tamaño de la intervención realizada. Última acción destacable en el mundo [GENSOKYO] fue realizada hace: [05 HORAS, 56 MINUTOS] Se ha realizado una conversión al Calendario Gregoriano para facilitar la comprensión del usuario»

"¿…? ¿Salvar a Aki es considerado una «¿intervención destacable?»"

«ERROR. Pregunta no tiene sentido. Sujeto: [AKIKO YAMAGUCHI] Título: [AKI/SEGUNDA ESPERANZA] murió hace: [382 AÑOS, 3 SEMANAS, 8 HORAS, 24 MINUTOS, 5 SEGUNDOS] Se ha realizado una conversión al Calendario Gregoriano para facilitar la comprensión del usuario»

"… Yo…"

Hoshiko quiso decir algunas palabras, pero se interrumpió a sí misma, llevando una mano a su pecho

"Tienes razón… Lo siento, es verdad… Aki está muerta… Murió hace mucho tiempo…"

«Último intento de intervención realizado hace: [2 MINUTOS, 30 SEGUNDOS]. Una anomalía espacio-temporal está afectando el campo de [GENSOKYO]. Tiempo corregido: [5 SEGUNDOS] Se ha realizado una conversión al Calendario Gregoriano para facilitar la comprensión del usuario»

"¿Puedes decirme por qué es una intervención destacable? No entiendo como salvar a una simple chica puede ser algo tan grave…"

«ERROR. Sujeto [ANIELKA YAROSLAVA BÄHR KAUFFMAN] actualmente se encuentra dentro en el contenedor del Dios: [HOSHIKO WATANABE]. Existe una alta probabilidad de que [ANIELKA YAROSLAVA BÄHR KAUFFMAN] desarrolle la habilidad de manipular los poderes atribuidos a [HOSHIKO WATANABE] por su predecesor. Solicitud inadmisible. Futuros intentos de intervención serán considerados un acto de traición»

"… ¿Anielka…? ¡Agh!... ¡Mi cabeza…!"

Hoshiko sostuvo su cabeza con una de sus manos, sintiendo como su cerebro estaba por explotar ante la imagen de una niña alemana de complexión débil abrazando a su antiguo cuerpo, sonriendo con sinceridad. Hoshiko dejó caer varias lágrimas, bañando la nota entre sus manos con gotas de lluvia.

"Anielka… Anielka… ¿Ese era tu nombre cierto…?"

Hoshiko levantó su mirada a los cielos, respirando con la boca abierta, tratando de tranquilizarse. Entonces observó el cuerpo malherido de Aki… No, de Anielka.

"Estás… ¿Estás diciendo que no puedo ayudar a ninguna de mis niñas?

«Todos los contenedores que hayan sido influenciados por las acciones de [HOSHIKO WATANABE] en el pasado se consideran impuros y deben de ser destruidos. Futuros intentos de intervención positiva serán considerados un acto de traición»

"Entonces no puedo…"

«[HOSHIKO WATANABE] ha sido concedida con la autorización de poder intervenir libremente sobre los cuerpos de [HUMANOS PUROS] sin embargo futuros intentos de intervención positiva en los cuerpos de [CONTENEDORES ESPIRITUALES] o [HUMANOS IMPUROS] serán considerados un acto de traición. Sistema recomienda que [HOSHIKO WATANABE] se involucre lo menor posible en los asuntos de otros Dioses»

"Como si pudiera hacer algo como eso…"

Hoshiko observó sus ropajes, ensangrentados con las entrañas de la pequeña sacerdotisa oculta detrás de Yukari.

"No puedo dejar que todo sea en vano… Necesito asegurarme… ¿BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA PUEDO AYUDAR A MIS NIÑAS?"

«Análisis erróneo. [HOSHIKO WATANABE] puede ayudar a sus humanos siempre y cuando no se oponga a los deseos de otros Dioses o contradiga indicaciones previas… Atención. Se ha encontrado una nota perteneciente a [?] respecto a este tema. ¿Le gustaría leerla?»

"¿Una nota? Tiene que ser de mi padre… ¡Por supuesto que quiero leerla!"

«Por favor espere»

**Scrrr, scrrr**

Frente a Hoshiko una larga, detallada nota que cubría todo el papel frente a ella apareció lentamente.

«Gracias por la espera. ¿Le gustaría que sistema resaltara las partes de mayor importancia? Nota: sistema puede equivocarse»

"… No tengo todo el día… Por favor, destaca solamente las partes más importantes"

«Por favor espere. Análisis finalizado. ¿Desea ver el material de investigación?»

"Claro que si"

«Observaciones basadas en un análisis general del multiverso.

Humanos Puro = Sin intervención Youkai. Vivo
Humano Impuro = Qué aprende poderes Youkai, muere, o incrementa demasiado su poder espiritual.
Excepciones = Ninguna.

Intervenir cuando un Humano obtuvo el poder de algún ser de Gensokyo es considerado una Intervención mayor e invoca la ira del Dios a cargo de Gensokyo.
Evitar enojarlo a toda costa.
No es un Dios misericordioso.
Exigió la exterminación de la mitad de mi humanidad por haberlo 'ofendido'.
Lo hice. Fui obligado.

Coexistencia = ¿Imposible?
Eliminación = ¿Imposible?
Dios de Gensokyo trata de acabar con mis humanos en Gensokyo constantemente.
Dios de Gensokyo no responde a mis llamados y solicitudes de paz.
Nombre desconocido.
Poder desconocido.
Apariencia desconocida.
Multidimensionalidad es posible.

«Existen rumores de que ronda entre sus habitantes, de ser posible me encantaría hablar con él personalmente… Creo que no hay porque pelear… No tengo oportunidad de cualquier manera»

Avatar = ¿Desconocido?

Posibilidades:

Byakuren Hijiri: Actitud y personalidad perfectas, demasiado perfectas.

Sanae Kochiya: Cuenta con dos Dioses Menores a su lado, es una semi-diosa, descendiente de la Verdadera Diosa del Templo Moriya, Suwako.

Flandre Scarlet: Poder de destruirlo todo. Perfecto para un Dios con su personalidad.
No sale de casa, por lo que siempre está en un sitio seguro

Utsuho Reiuji: Cuenta con la confianza de dos dioses, Sin pruebas adicionales.

Koishi Komeiji: Sin pruebas, actitud y personalidad discutibles. Siempre es la primera en recibir a mis humanos. ¿Es atraída hacia ellos? Su hermana cuida de una de mis humanos, no parece tener consciencia de sus acciones.

Reimu Hakurei: Sacerdotisa del Templo Hakurei, no para de meterse en mis asuntos, actitud nefasta, poder extremadamente alto, es capaz de teletransportarse, vencer a Dioses Menores y manifestar el poder del Dios de su Santuario dentro de su cuerpo… Hay demasiadas pruebas en su contra, pero no ha mostrado ningún interés en luchar con mis humanos activamente… Mantener bajo observación»

"Ha… Hahaha…"

Hoshiko no pudo evitar reír adolorida al leer la última de las notas de su padre.

"Claro… Eso explicaría bastante… Entonces Reimu es el avatar del tipo a cargo de Gensokyo… ¿Debería de matarla después de todo?"

«ATENCIÓN: INTENTOS DE ASESINATO DE OTROS DIOSES ES CONSIDERADO UNA GRAVE OFENSA Y SE CASTIGARÁ CON LA EXTERMINACIÓN TOTAL DEL DIOS ATACANTE»

"Genial… Lo que me faltaba…"

"Ma… L… P… S…snif…"

"¡¿…?!"

Hoshiko parpadeó confundida, el tiempo a su alrededor había vuelto a la normalidad sin su consentimiento. Algo o alguien lo había regresado a la normalidad.

'¡¿Alguien lo hizo?!'

"L… S… Ien… t…"

"Shhh-shhh-shhh. Tranquila Anielka, tranquila… Guarda silencio. Trataré de–"

«ADVERTENCIA: TODOS LOS CONTENEDORES QUE HAYAN SIDO INFLUENCIADOS POR LAS ACCIONES DE [HOSHIKO WATANABE] EN EL PASADO SE CONSIDERAN IMPUROS Y DEBEN DE SER DESTRUIDOS. FUTUROS INTENTOS DE INTERVENCIÓN POSITIVA SERÁN CONSIDERADOS UN ACTO DE TRAICIÓN»

'¡No puedo simplemente dejarla morir!'

"¿A…n…ka?"

"¿Eh?… No, no, no… Perdón… Aki, si Aki… Amor mío… ¿No te muevas está bien? Mamá va a curarte en un santiamén…"

"Nnn…"

Asintiendo ligeramente, Aki levantó su mano, extendiéndola en dirección hacia su madre.

"Todo está bien cariño"

'Solo tengo que–'

«ADVERTENCIA» «ADVERTENCIA» «ADVERTENCIA» «ADVERTENCIA»

'¡Cállate! ¡No permitiré que muera!'

Hoshiko llevó su mano derecha –

«FUTUROS INTENTOS DE INTERVENCIÓN DETECTADOS. NOTIFICANDO A LA BASE CENTRAL… ERROR, ERROR, ERROR, CONEXIÓN FALLIDA… INICIANDO MODO: AUTO-PRESERVACIÓN HASTA RECIBIR FUTURAS INSTRUCCIONES»

Hoshiko sostuvo la mano a Aki con delicadeza, acariciando su piel y frotando su antemano en su mejilla cariñosamente

"…S…o…"

'¡¿Qué estás haciendo?! ¡Debo de salvarla!'

"¿S…o? ¿Qué quieres decir?"

"S…Ño… S…"

"¿Sueño? ¿Tienes sueño?"

"Cof… Cof…"

Aki asintió ligeramente, entrecerrando sus ojos luego de toser un poco más.

'¡Basta!'

"Yo… Está bien… ¿Puedes ir a dormir, está bien? ¿Haré guardia hasta que despiertes sí? No tengas miedo, estarás bien… Mamá te arreglará de inmediato, lo juro"

Con una pequeña sonrisa en su rostro, Aki cerró los ojos. Confiando ciegamente en las palabras de su madre, estaba completamente segura de que ella jamás la decepcionaría, ni ahora, ni nunca, y planeaba disculparse con ella como era debido por sus estúpidas acciones de antes tan pronto como despertase.

"…M… d… ita… S… a… D… ja… De… Decir… l… q… pien… so…"

"Aki…"

Bajo los suaves rayos del amanecer, bajo un cielo color cian sin nubes ni impurezas, Akiko… Aki Yamaguchi cerró sus ojos una vez más.

'Por… Por favor…'

"Mamá… Lo siento… Lamento no haber cumplido tus expectativas"

"No seas tonta, Aki. Hiciste más que eso… Tal vez no hayas sido la niñita perfecta que esperabas ser, pero no pude haber pedido una mejor hija, nadie más que tú hubieras permanecido a mi lado intentando despertarme durante cientos de años… Es por eso que, ahora… Puedes descansar… Relájate, y duerme en el pecho de tu madre ¿sí?"

"Realmente lo siento… Puedes… ¿Puedes cantarme algo?"

"… Por supuesto que sí"

'Te lo suplico…'

Descansando plácidamente, soñando como su madre le cantaba una canción de cuna y la sostenía entre sus brazos. Las fuerzas en la mano de Anielka lentamente abandonaron su cuerpo, atrapada en la ilusión de un sueño que jamás sucedió, pero que tal vez sucedería, ella sonrió satisfecha, disfrutando del calor del cuerpo de su madre.

**…**

Hasta que su corazón dejó de latir.

'… Te… Odio…'

"Encontraré la manera de salvarte Anielka… Lo prometo… La próxima vez que despiertes las cosas serán diferentes… No dejaré que vuelvas a morir así, lo prometo… Lo prometo"

Abrazando el cadáver creado a su propia imagen, Hoshiko gimió débilmente entre sollozos, acariciando el cabello de su pequeña y ordenando a Yukari con un gesto de su mano terminar con su sufrimiento.

Yukari Yakumo: -satisfecha- Será un placer (sonriendo como nunca)

**SWEEESHU**

Y una vez más, Hoshiko fue rodeada por la interminable oscuridad.

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[Jamás te perdonaré]


17,550 Palabras...

43 Páginas...

75 apellidos japoneses mal escritos...

35 latas de coca-cola después...

¡Y FINALMENTE TERMINÉ EL "PROLOGO" DE ESTA HISTORIA! (En cuánto a 'reglas' sobre las cuales trabajaré me refiero)

Recapitulación de todo lo que deben de considerar para futuros arcos:

1. La razón por la que ningún humano de nuestra tierra puede sobrevivir en Gensokyo es debido a lo mal que estamos adaptados a la energía espiritual. Nosotros no contábamos con el apoyo de nuestro Dios para poder cultivar ese poder. Los Seres Humanos de Gensokyo viven en convivencia constante con otros Dioses e incluso pueden convertirse en semi-dioses o ser descendientes de Dioses como Sanae.

2. Las '3 Reglas' del Danmaku/Contrato Hakurei según lo observado por Hieda no Akyuu:

- 1: Se facilitará a los Youkai la creación de Incidentes

- 2: Se facilitará a los Humanos la resolución de Incidentes

- 3: Se rechaza un sistema en donde solo el más fuerte pueda gobernar

... Si, no me he olvidado de ellas

3. El viaje interdimensional Tierra - Gensokyo es considerado un "incidente", por lo cual Youkai puedan influenciar fácilmente las probabilidades de sobrevivir de humanos como nosotros, pero somos exterminados fácilmente por personas como Reimu, Sanae, o Marisa. En el peor de los casos el "Dios de Gensokyo" intervendría personalmente para acabar con nosotros si somos una amenaza.

4. Los seres humanos de nuestro mundo se dividen en "Corruptos" y "Puros" en la tierra de Gensokyo, Hoshiko solo tiene autorizado ayudar a los humanos puros. Y ayudas demasiado grandes van en contra del reglamento que tiene que seguir para poder utilizar sus nuevos poderes divinos. Humanos con influencia Youkai están por su cuenta y se consideran abominaciones a los ojos de todos.

5. Hoshiko es la única humana de nuestro universo que recibió la "ayuda de Dios"

6. Dios ayudó a Hoshiko antes de la muerte de su hija Akihiko (Aki) muchísimo antes de que Reimu la exorcizara del mundo de Gensokyo, pero terminó perdiendo a la mitad de su humanidad en el proceso...
Aunque había sido su primera intervención y según las reglas debería de haber podido hacerlo sin consecuencias...

7. Dios ahora mismo está presuntamente muerto. Por cierto, su rango es bastante bajo entre todos los Dioses del universo, es por eso que siempre abusaban de él.

8. La Hoshiko del inicio no es la misma Hoshiko que hemos estado siguiendo hasta ahora... De hecho su nombre ni siquiera era Hoshiko, por eso no podía llamarse así a sí misma. Es una de las siete niñas que Hoshiko adoptó como sus hijas en su propia iglesia y murió en algún punto de la historia a manos de Yukari bajo ordenes de Reimu

9. "El Dios de Gensokyo" es el homologo a nuestro Dios. Es un Dios Definitivo que cuida de toda la tierra, pero que se encarga específicamente de mantener a Gensokyo bajo control debido a que ahí es dónde se reúne la mayor cantidad de energía espiritual del mundo de Touhou. En realidad casi nunca interviene, le deja ese trabajo a los cuatro sabios de Gensokyo.

10. Hay cierto lío entre Renko, Maribel, y Yukari.

11. Yukari es uno de los cuatro sabios de Gensokyo.

12. Hoshiko, para este punto en la historia, aun no tenía dominio total del poder que le cedió Dios.

13. Hay múltiples Gensokyos, y cada uno de ellos contaba con su propia "Aki" atrapado en cada uno de ellos (Aki es un apodo/título que significa Segunda Esperanza (Pondría los Kanjis pero Fanfiction y Kanjis no se llevan)) Anielka (el verdadero nombre de la chica que actuaba como Aki en estos arcos) es la única excepción ya que ella se las arregló para reencontrarse con Hoshiko y escapar de su mundo con "ayuda" de Yukari

14. Luego de los eventos de este capítulo quedan un total de 5 Aki's cuyo paradero es desconocido (Va a ser divertido tener que proseguir con este punto)

15. Las "Aki" tienen recuerdos falsos debido a que fueron resucitadas por Hoshiko cuando ella no se encontraba en un muy buen estado que digamos...

16. Antes, Hoshiko podía resucitar a las pequeñas "Aki" las veces que fuera necesario utilizando su propia energía espiritual, pero eso le fue prohibido, por lo que tiene que encontrar otros métodos.

17. Las chicas de Gensokyo "nunca cambian" (personalidad, claramente envejecen e incluso pueden tener hijos: AKA Reimu y su hija que menciona Hoshiko anteriormente)

18. Hoshiko tiene un total de "50 años" para salvar a lo que resta de la humanidad. (Se ha realizado una conversión al Calendario Gregoriano para facilitar la comprensión de los lectores) ¿Qué pasará si ella no logra cumplir con esta cuota? No lo sé, averigüémoslo... Si llega a suceder

19. Hoshiko está medio loca... Solo medio. Antes era peor, mucho peor.

20. Este Gensokyo fue prácticamente destruido ;)

22. A partir del siguiente arco se presentará a la verdadera protagonista y la desgraciada sinopsis de este escrito AL FIN TENDRÁ SENTIDO.

23. Creo que sobra decirlo... Pero no todo será color de rosa. Para nada... NADA... NADIE. ESTÁ. A SALVO. CONMIGO. AL. MANDO... NADIE

666. Me siento como Eiki Shiki condenando a un castigo eterno a Hoshiko... Y lo adoro... Aunque admito que luego de tener que re-escribir este capítulo de 3 maneras distintas necesito un poco de Tewi Park en mi vida... Para los que no la conozcan, búsquenla en Youtube: "IOSYS - Tewi's Mapaku to Endless Wi" sirve para quitarse el mal sabor del hierro de la sangre de la boca.

777. En el borrador original... Aya iba a perder ambas de sus alas. Imagínense un ave que estuvo toda su vida acostumbrada a volar y que dependía de ellas para cumplir con sus sueños... Quitarle las alas, alah, esa iba a ser Aya... pero tuve misericordia~

888. La locura de formato de cierta parte en este capítulo fue completamente a propósito. Lamento si te lastimó los ojos (-w-")7

999. Si, a partir del siguiente arco, la redacción volverá más o menos a la normalidad (se va a estabilizar, eso seguro)

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Pregunta del día:

¿Cuántos dolores de cabeza les causó el ridículo lío que fueron estos últimos 7 arcos LOL?

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Posdata: Como dato curioso... Yo ordeno mis arcos por capítulo con nombres como [Pandora : A] para el Arco de Pandora, Capítulo 1... O [Pandora : B] para el Arco de Pandora, Capítulo 2... Este es [Pandora : Press F to pay respects]

- NOTA: Agradezcan a dextructor28 en twitter por la salida tan veloz de este capítulo. Qué el fue quien me agarró de los hombros, me miró a los ojos, y con una voz de psicópata dijo: "PUBLICALO. ¡YA!"

Nota mental: JAMÁS VOLVER A INTENTAR A UTILIZAR TANTOS PERSONAJES A LA VEZ.