Hola a todos los lectores de este humilde fic, aquí vengo con otro capítulo :) Espero que lo disfruten.

Capítulo 3: Los problemas de escuela.

Riza salió de su clase con los alumnos de cuarto de secundaria y se dirigió hacia la sala de profesores para poder dejar sus cosas allí y descansar un rato; sin embargo, una alumna de la clase de la que acababa de salir se le acercó.

- Profesora Hawkeye, tengo algunas dudas sobre el libro que nos mandó a leer – le dijo la alumna en tono muy amable.

- Eres May Chang ¿verdad? No te preocupes, búscame en el recreo en la sala de profesores y podré responder a todas tus dudas.

- Gracias, la buscaré entonces.

Riza vio a su alumna regresar a su respectivo salón. Era una chica muy amable y dulce a simple vista… luego, recordó toda la energía que desprendía cuando estaba en pleno partido de voleibol contra las chicas de quinto de secundaria. También recordaba que pudo percatarse de que guardaba cierta rivalidad con Winry Rockbell, su alumna de quinto de secundaria. Riza no le tomó mucha importancia, ya que era común que existieran problemas entre los estudiantes por diversos motivos.

También pensó en Edward Elric, alumno de quinto, el cual siempre peleaba con su compañero Ling Yao cuando había cambio de profesor. A pesar de que siempre discutían por diversos motivos, parecía que en el fondo eran buenos amigos; sin embargo, tenía miedo de que algún día llegaran a los golpes como producto de sus desacuerdos. Edward era un alumno muy inteligente según había escuchado de otros profesores. Por ejemplo, Rebeca le había comentado que sus calificaciones en matemáticas siempre eran sobresalientes; sin embargo, cuando revisó su historial en literatura… era otra historia.

Edward tenía un hermano menor, Alphonse, quien cursaba cuarto de secundaria. Él resultaba ser mucho más tranquilo que Edward y también era un buen alumno en matemáticas, según Rebeca. A diferencia de su hermano, él por lo menos aprobaba decentemente los cursos de letras.

Ellos no era los únicos casos. Había un sinfín de alumnos cuyas calificaciones en otros cursos eran muy buenas; sin embargo, bastaba que tuvieran un texto literario en sus manos para que comenzaran a dormir.

Ella no quería que todos se volvieran literatos, pero tampoco podía permitir que dejaran de lado una asignatura que sería de mucha ayuda para su cultura general. ¿Qué sería de un gran empresario que en una reunión con un cliente no pudiera continuar una conversación sobre los libros que había leído? ¿O de un ingeniero que no conociera ningún escritor famoso de propio país en algún almuerzo importante?

- Parece que no acostumbras fijarte por donde caminas. Al menos, esta vez no estabas corriendo.

Riza se había chocado con otro profesor mientras caminaba sumida en sus pensamientos. Muy avergonzada, se disculpó por andar distraída por los pasillos, lo cual no era propio de una profesora. Cuando levanto la mirada, recién se percató de que se trataba de Roy.

- Es la segunda vez que tenemos este tipo de accidentes en el pasillo – le dijo él riéndose -. Al menos no terminaste tropezando o cayendo por la escalera, pero debes tener más cuidado.

- Lo siento, solo estaba pensando…

- ¿Está relacionado con la escuela o es algo personal?

- Son algunos alumnos que me preocupan un poco…

- ¿Cuáles son? Conozco a todos y a cada uno de ellos, su historial, quiénes son sus amigos y me he entrevistado con los padres de todos por lo menos una vez.

- ¿En serio? ¿Podrías contarme un poco sobre los alumnos de mis clases?

- Claro, ahora estoy un poco ocupado, tengo que corregir las tareas. ¿Te parece bien si vamos a tomar un café después de la salida? Allí podremos hablar con calma y podré responder todas tus dudas.

- Claro, no hay problema. Te agradezco que hagas un espacio en tu agenda para poder ayudarme.

- No es nada, si eso te ayuda a que dejes de caminar distraídamente por la escuela, lo haré con mucho gusto.

Después de la conversación con el profesor Mustang, Riza se dirigió a la sala de profesores. Por otra parte, Roy volteó para ir al laboratorio de ciencias; sin embargo, al pasar por el pasillo se encontró con su entrometido amigo Maes, quien había escuchado toda la conversación.

- ¿Podrías dejarme corregir la tarea tranquilamente? – le preguntó Roy con fastidio - ¿No tienes que hacer algo, cualquier cosa que te mantenga lejos de esta aula?

Ambos se encontraban en el salón de ciencias en pleno recreo. Mientras que Roy hacía un esfuerzo por corregir las tareas lo más rápido posible, Maes no hacía más que hablar sobre él y Riza.

- Pensé que hablabas en serio cuando dijiste que no querías nada con la nueva profesora, pero fui engañado. De verdad que eres un caso serio, Roy.

- Por enésima vez, Hughes, no tengo ese tipo de intenciones con Riza. Solo la veo como una colega.

- Yo solo estaba regresando del baño cuando escuché casi toda su conversación… la invitaste después de las clases a tomar un café. Dime si eso no es sospechoso. Lo sé perfectamente porque así comenzó todo con Gracia cuando recién comenzamos a salir. Primero es el café, luego es una salida a pasear, después es una cena…

Roy se hartó de las insinuaciones de su amigo. Tomó sus cosas, se levantó de su escritorio y salió del salón de ciencias sin pronunciar palabra alguna. No quería seguir escuchando a Maes hablar tantas tonterías juntas.

Los dos eran amigos desde la universidad. Se habían conocido al haber coincidido en algunas clases juntos. Desde entonces, se habían convertido en grandes amigos que habían tenido la fortuna de haber terminado trabajando en esa escuela. A pesar de la fuerte amistad que los unía, acostumbraban a discutir por varios temas, debido a sus diferentes puntos de vista.

Para comenzar, Maes amaba ser tutor, aparte de profesor. Ser el responsable de un grupo de alumnos le agradaba mucho, debido a que podía conocer a sus estudiantes más a fondo. Por otra parte, Roy no compartía dicha idea. Él prefería ser solo profesor para poder ser totalmente objetivo al momento de dictar clases. Además, así no tenía favoritos que apoyar en las competencias deportivas.

Por otra parte, Maes siempre le reclamaba que él se mantenía casi toda la jornada escolar encerrado en el salón de ciencias. Roy no solía ir mucho a la sala de profesores. Si algún alumno quería encontrarlo, sabía que lo encontraría con seguridad en el salón de ciencias.

Además, Roy compartía cierta aspiración secreta que solo algunos conocidos suyos conocían, no deseaba quedarse siempre como el profesor de química. Deseaba convertirse en el coordinador de ciencias naturales y, en un futuro, cuando el director Bradley decidiera retirarse, poder ocupar ese puesto. Por su parte, Maes no compartía dichas ambiciones; sin embargo, lo apoyaba. Era el tipo de amigo en el que podía confiar… aunque a veces lo sacara de sus casillas.

El año recién había empezado hace poco. Los cambios en la malla escolar lo habían descuadrado, debido a la inclusión de nuevos temas y la eliminación de otros que ya no era considerados como importantes para los alumnos. Roy no estaba de acuerdo con algunos cambios, debido a que sabía que varios alumnos deseaban postular a carreras de ciencias en la universidad y necesitarían de todo ese conocimiento para poder rendir un buen examen.

"Para eso están las academias preuniversitarias", había sido la respuesta que había recibido. Los alumnos no habían sido matriculados en una escuela de tanto prestigio para que terminaran estudiando un año o dos más en una academia. No solo pasaba con el curso que él dictaba, también con otras asignaturas. Muchos profesores tan solo se quedaban callados por miedo a que se metieran en problemas por poner en evidencia su desacuerdo. Sin embargo, había otros que sí trataban de hacer algo al respecto.

Roy llegó hasta la biblioteca, la cual tenía a unos cuantos alumnos leyendo o haciendo alguna tarea. Se dirigió hasta el asiento más alejado de todos, junto a la sección de filosofía, la cual siempre estaba vacía, y tomó asiento. Allí nadie podría distraerlo ni conversarle. Estaba libre de cualquier distracción.

- Lo que pasa es que tienes que guiarte del árbol genealógico de la familia central de la historia. Si bien los nombres de los hijos y nietos son iguales a los de sus antecesores, fijarte el árbol genealógico te ayudará a entenderlo mejor. Si te enredas mucho, puedes buscarme para que hagamos juntas el árbol juntas.

- Muchas gracias, profesora. Estaba muy preocupada porque no entendía muy bien… y eso que el libro es solo una adaptación de la novela.

- Cierto. La novela original es mucho más larga. No pretendo que se pasen todo el año escolar leyendo el mismo libro, por ello es que solo les mandé a leer la adaptación resumida. Pero es un libro muy conocido.

May Chang salió de la sala de profesores muy contenta por el apoyo de la profesora. Riza observó por la ventana que se iba por el pasillo hacia el patio de recreo cuando se encontró con Edward Elric, quien llevaba unos libros consigo. Al encontrarse con dicho chico, May se sonrojó y lo saludó con cierta timidez.

Riza no pudo evitar soltar una pequeña risita mientras observaba dicha escena. Se conmovió por la reacción que tenía May, le hacía recordar cuando ella era una niña y cursaba la secundaria.

De pronto, otra chica apareció desde el otro lado del pasillo. Se trataba de Winry Rockbell, quien también estaba cargando otros libros.

- Edward, te dije que me esperaras mientras terminaba de acomodar estos libros – le dijo en tono molesto -. ¿Por qué siempre andas apurado?

- En primer lugar, demoras mucho acomodando un par de libros. Yo estoy cargando más que tú.

- El profesor me pidió a mí que llevara los textos. Tú te ofreciste a ayudarme por tu cuenta…

De pronto, Riza sintió que alguien la cogía del hombro. Se trataba de Rebeca, quien también estaba observando la escena.

- También te diste cuenta ¿verdad? – le dijo a su amiga -. Así son los amores escolares… me trae muchos recuerdos.

- Rebeca, ¿desde cuándo estás detrás de mí?

- Desde que May salió de la sala de profesores. Dejemos de mirar, podrían darse cuenta y solo causaremos que se avergüencen.

Riza tomó asiento y se quedó pensativa. Ahora entendía el motivo de la rivalidad entre las dos chicas. Esas cosas solían pasar en la escuela.

- Hoy iré a comprar algunas cosas para la salida de campo de este fin de semana. ¿Me acompañarás? – le preguntó Rebeca mientras ordenaba su material de enseñanza.

- Lo siento, ya hice planes para después de las clases.

- ¿Saldrás con Joseph y con Black Hayate? – dijo mientras se preparaba una taza de café.

- No, saldré con el profesor Mustang para…

- ¡Qué! – exclamó Rebeca después de dejar caer el azúcar al suelo – Riza, nunca pensé que terminarías involucrándote con un compañero de trabajo…. ¡y en tiempo récord! No ha pasado ni una semana desde que comenzaste a trabajar aquí y…

- Rebeca, no es lo que estás pensando. Hablaremos sobre cosas de la escuela, no es una salida personal de ese tipo.

- Claro… si es algo relacionado con la escuela, ¿por qué no lo hablan aquí en la sala de profesores? Y si está tan ocupado, ¿no puedes hablar con otro profesor?

Riza lanzó un fuerte suspiro al escuchar a su amiga. Afortunadamente, ella tenía la suficiente paciencia con su amiga como para explicarle palabra por palabra lo que estaba pasando.

Para su mala suerte, había otros profesores rondando por la sala de profesores ya había escuchado las palabras de la profesora de matemáticas.

Fin del capítulo

PD: El libro del que Riza y May hablan es "Cien Años de Soledad", escrito por Gabriel García Márquez. El libro se centra en la familia Buendía. Si alguien ha leído el libro, sabe que es muy largo y que, si no miras el árbol familiar, te pierdes. Lo leí cuando estaba en segundo de secundaria por iniciativa propia, nunca el profesor me lo mandó a leer.

Muchas gracias a todos por seguir esta historia. Tengo varias ideas para este fic, así que parece que será largo.

Giu Giu Salamander: Muchas gracias por tu comentario. Tenía esta idea de hacer un AU hace un tiempo. Me alegro que te haya interesado.

Rose Nocturne: Gracias por comentar. La verdad es que varios de esos detalles los saqué de mis recuerdos durante los años de escuela. Hace como 5 años que la terminé, pero nunca me olvido de esos detalles en el salón de clases XD XD Los buenos tiempos…

SangoSarait: Muchas gracias. Siempre es inspirador leer un comentario, aunque sea corto.

Bueno, me despido por ahora.

Bye bye