Los personajes de J.K.R. no me pertenecen, yo sólo los tomo prestado, porque estoy muy, muy aburrida.
I
Hermione se detuvo en frente del equipo de sonido y, sin más, lo apagó. Ahora sí consiguió llamar la atención de todos que comenzaban a quejarse por el hecho de que ella apagara la música. Pero ella les daría una buena razón del porqué lo hizo. Sonriendo, agarró una botella de Smirnoff vacía, y dijo a todo pulmón:
—¿Quién quiere jugar a la botellita?
—Nadie. —se escuchó la voz de Draco por todo el patio mientras la fulminaba con la mirada y caminaba deprisa en dirección hacia ella—. ¿Se puede saber qué mierdas haces? — le preguntó entre dientes a la vez que le arrebataba la botella y encendía de nuevo el equipo de sonido.
Los chicos, algunos desconcertados y otros sintiendo pena ajena por el comportamiento que estaba teniendo Draco con respecto a su hermana, comenzaron de nuevo a bailar, olvidándose -momentáneamente- del jueguito de la botellita.
Hermione rodó los ojos en su interior: ¿Quién era su hermano, el líder a quien todos debían de hacerle caso? Pues quizá lo fuera, pero eso sería mientras ella no estuviera presente, por lo que, ahora que lo estaba, se haría lo que ella quería: Y lo que ella quería era jugar a la botellita. Su hermano podía irse a seguir besando a Pansy si le daba la gana.
—Pues si tanto quieres saber, mira. —dijo una Hermione decidida mientras era ella la que ahora le arrebataba la botella de la mano a su hermano, alejándose luego de éste, con prisa, sin darle chance a que él siguiera impidiéndole lo planeado.
Hermione caminó de vuelta a la pista y, sin importarle si iba hacer el ridículo o no, se sentó en el medio de ésta, con una invitación tacita a los presentes para que se animaran a jugar.
Draco la veía desde donde estaba parado, con una cara de molestia primero, cambiándola luego a una de satisfacción al ver que los segundos pasaban y todo el mundo seguía bailando. Pero la satisfacción le duró poco cuando vio a Pansy sentarse frente a su hermana.
—Yo no sé ustedes, pero yo sí voy a jugar. —declaró Pansy en voz alta, guiñándole un ojo a Hermione en complicidad. Ésta le sonrió en agradecimiento. Venga, que no tenía nada contra la chica, sino contra el idiota de su hermano, porque... Bueno, porque sí.
Las chicas dejaron de bailar y también se les unieron a ése par de necias que no se paraban a pensar en las consecuencias de lo que aquel juego acarrearía. Porque de sólo Draco imaginarse que, tarde o temprano a su hermana le iba a tocar besarse con otro que no fuera él... Draco no sabía de lo que sería capaz de hacer si esto sucedía. Confiaba en que al menos sus compañeros tuvieran algo de sentido de supervivencia y no caerían ante las infantilerías de una niña. Ah, pero Draco se le olvidaba que sus compañeros eran hombres igual que él, y pensaban primero con las hormonas que con otra cosa, por lo que ellos también salieron como estampida a sentarse a los lados de las chicas.
—¿Tú no no vienes, Draco? —le gritó Pansy y Draco le dirigió una mirada venenosa a la vez que abría la boca con la intención de decirle que él no participaría en ése estúpido juego, pero, en el último minuto se lo pensó mejor. Jugaría sólo con finalidad de asegurarse de que nadie se besara con su hermana y, ¿por qué no admitirlo? También jugaría para verla ponerse celosa cuando lo viera a él besarse con otras delante de ella.
—Por su puesto que sí. —sentenció Draco mientras caminaba hasta el gran círculo que habían formando sus compañeros, sentándose al lado de Pansy. Deleitándose con la expresión descolocada que Hermione tenía en su rostro. Cómo que se te olvida quién de los dos es mejor jugando, hermanita, pensó Draco juzgar por ser su hermana la que ahora palidecía, supo que ella sabía exactamente lo que él estaba pensando.
—Bueno, sé que todos aquí sabemos de qué va el juego —se oyó la voz de Blaise, dirigiéndose a sus compañeros y a Hermione—, pero, por si alguno sufre de laguna mental, les voy a refrescar la memoria para que no haya ningún problema luego, ¿de acuerdo? —todos asintieron, menos Draco, que veía a su hermana con una sonrisa arrogante en la cara, y Hermione, que estaba tratando de calmar a su corazón, el cual no dejaba de latir violentamente por estar ella nerviosa. Porque, si bien ella sabía de qué iba el juego y de que fue ella la que lo propuso en primer lugar, ella no lo había jugado nunca en su vida. Si sabía de él era porque se había cansado de escuchar a las descerebradas de sus compañeras comentarlo con emoción, como si fuera muy bonito andar intercambiando saliva unos con otros. Hermione reprimió un escalofrío por el asco que le dio al imaginarse esto, y le sostuvo la mirada a su hermano, con la misma arrogancia con la que él la estaba mirando. No se dejaría ganar por él ni por nadie..., pese a que ya estaba pensando muy seriamente en que esto no era muy buena idea. ¿Qué diablos le estaba sucediendo? ¿Por qué de repente estaba actuando cómo si se hubiera quedado sin cerebro?
»Esto va así, uno de nosotros hará girar la botella...
—Propongo que sea Hermione la primera en girarla, ya que fue su idea —dijo Daphne, interrumpiendo a Blaise, lo que hizo que todo el mundo pusiera su atención en ella, esperando que estuviese de acuerdo. En esos momentos era cuando Hermione odiaba que el Karma hiciera acto de su presencia: Primero quería que todos volvieran a darse cuenta de que ella existía, y ahora que lo había logrado, no quería, porque eso sólo hacía que se pusiera más nerviosa de lo que estaba.
Hermione asintió rápidamente para quitarse el montón de ojos de encima, y después de esto Blaise siguió con la explicación. Hermione lo escuchó fastidiada porque, efectivamente, ya sabía de qué iba el juego: Ella iba hacer girar la botella en el centro del círculo que ellos habían creado y, cuando ésta se detuviera, la boca de la botella apuntaría a una persona mientras que el fondo a otra. Esas dos personas, si eran hombre y mujer, debían besarse, pero si eran de diferentes sexos, la persona que apuntaba la boca de la botella, tenía la potestad de decirle a la persona que le tocaba el fondo con quién debía darse un beso. Era un juego sencillo y hasta ahí todo estaban claro para todos, sólo que, por las circunstancias, Blaise dijo algo que hizo que tanto Draco y ella se pusieran colorados hasta las raíces de sus cabellos:
—En vista de que ésta vez van a jugar dos personas que son hermanos, se hará lo mismo de haber caído la botella en dos chicos o chicas. Digo, a no ser que de verdad Draco y Hermione quieran besarse. —agregó esto último a modo de broma, causando que todos rieran y alguno que otro lo llamara enfermo.
Ni Hermione ni Draco se rieron, sólo se miraron tragando grueso, para luego ambos desviar la mirada hacia otro lado.
Hermione decidió girar la botella de una buena vez para que el momento incómodo se acabara. Los muchachos dejaron de reírse y se concentraron, expectantes a los resultados que daría la botella...
Aunque todos estaban claros que Draco no dejaría que nadie besara a su hermana así ésta fuera la que tocara.
Obviamente esto era algo que Hermione ignoraba y no sabía si se había comenzado a marear por ver la botella dar vueltas o por el temor de que le tocara besarse con alguien. Peor aún, no sabía si era por el hecho de que vería a Draco besarse no sabe con cuántas chicas además de Pansy.
Para su suerte la botella seleccionó a un chico y una chica a la que no les recordaba los nombres. Los descarados se besaron como si no tuvieran público presente, que les chiflaban y gritaban por el espectáculo que estaban dando. Hermione no supo por qué a ella vino el recuerdo de cuando se besó con Draco hacía una semana. Se preguntó si ella y su hermano se vieron así de entusiasmados cuando lo hicieron, y sus almendrados ojos se desviaron inconscientemente en dirección a los orbes grises Draco. Su hermano la veía como si supiera la pregunta que se había hecho, y Hermione no pudo evitar regalarle una sonrisa.
Draco también le sonrió, de pronto olvidándose que estaba molesto con ella y su intención de ponerla celosa. Ya no le apetecía seguir con el juego, lo único que quería era que éste se acabara para él poder irse a casa con su hermana. Se daba cuenta que haber aceptado a que ella fuera con ellos no había sido buena idea. Esto sólo había servido para que Hermione actuara de una manera que no era propia de ella. Draco se reprendió en su interior: bonito el ejemplo que le estaba dando a mi hermana menor.
Pero al juego le faltaba mucho para que se terminara. Otra persona ya había hecho que la botella girara de nuevo y, cuando ésta estaba dejando de girar, el corazón de Draco comenzó a bombear con fuerza, porque la botella estuvo a punto de detenerse en su hermana y Nott.
Draco suspiró aliviado de que la botella apuntara con la boca a éste último y con el fondo Blaise. Una mirada de advertencia por parte de él fue todo lo que bastó para que a Theo no se le ocurriera proponer a su hermana para que Blaise la besara.
Desafortunadamente el alivio de Draco no duró mucho, porque -luego de que Blaise prácticamente se tragara a Ginny-, en la siguiente ronda, pasó lo que ni el mismo Draco se imaginó que podría pasar.
El patio se sumió en un silencio de repente. Hasta la misma música parecía haberse apagado por arte de magia.
—No te atrevas. — Draco, sin siquiera dirigirle la mirada, habló rompiendo el silencio aterrador... Aterrador para él, los demás, es decir, sus compañeros varones, estarían más que felices.
—Draco por favor, es solo un juego. —Pansy bufó. Era a ella a la que a la había apuntado la boca de la botella en cuanto se detuvo... El fondo apuntaba a una muy aterrada Hermione, que miraba a Draco con ojos suplicantes para que hiciera algo que impidiera que ella se tuviera que besar con alguien; porque de no ser así ella iba a tener que hacerlo y ella ya no quería besarse con nadie. Estúpido Karma, Hermione soltó con hastío en su interior, al recordar que no hacía muy poco tenía miedo de que nadie nunca quisiera besarla.
Draco la miró molesto con ella nuevamente. Sus ojos grises parecían dos esferas de plomo cubiertas en llamas. "Tú provocaste esto —parecían decirle—, ahora resuelvelo "
"Está bien " le respondió su hermana con los ojos, mirándolo también molesta. Se puso de pie en el acto, caminado luego en dirección hacia donde se encontraba sentado su hermano.
Ellos querían que ella besara a alguien, pues bueno, lo haría, pero sería a la persona que a ella le diera la gana de besar...
Y, ante las miradas estupefactas de todos, la besó.
Hola, estoy subiendo el capitulo de volada. Disculpen que no responda los comentarios, lo haré en el siguiente capítulo. ¡Lo prometo! Los leo todos y los aprecio.
Gracias a todos, espero que les haya gustado y hasta el próximo cap.
