Skip Beat no me pertenece.
Summary: Kuon regresa a Kyoto por casualidad del destino, es allí en donde se encuentra con kyoko de nuevo, pero ¿Qué sucederá cuando cada uno deba seguir sus caminos?
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Secret of my heart.
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Un año y seis meses después...
Un hombre con una gran sonrisa en los labios caminaba por los pasillos de LME, su buen humor, estatura, además de ser uno de los hombres más atractivos del mundo, hacían de él un preciado soltero entre el mundo de la actuación.
Nadie podía decir que detrás de esa sonrisa yacía oculta una personalidad tempestuosa y posesiva, aunque ya hace mucho tiempo habían quedado ya las noches con diferentes chicas y salidas, peleas, todo ese mundo había quedado prácticamente olvidado.
—Yashiro-san, ¿Ayer dijiste que hoy debía encontrarme con el presidente Lory?—Su sonrisa no desaparecía de su rostro, ya era como su marca registrada.
—Si, Ren. Creo que quería hablar contigo en persona.
Tsuruga Ren siguió su camino, sin notar las miradas de admiración y las de deseo que despertaba en las mujeres. Aunque, no era que no las notara, prácticamente no le importaban.
Al entrar en la oficina del presidente de LME, allí se encontró con una joven de cabellos extrañamente anaranjados.
—Ellos no pudieron venir hoy, surgieron algunos problemas que necesitaban resolver.—Le explicaba la joven a un muy atento Lory.
—Creía que atendería este asunto con Fuwa-san en persona.—Decía Lory percatándose de la llegada de Ren.—No se si podré poner en sus manos a mi mejor estrella.
—Como le he repetido, ellos no pudieron venir. En este ambiente nadie es indispensable. Si usted cree que su estrella no puede con esto y tratar conmigo no es lo que esperaba, encantada buscaré a alguien más.—Dijo con frialdad y una petulancia impropia de la jovencita educada y temerosa que se presentó ante él.—Yo si tengo trabajo que hacer.
—Espere, mi estrella ya llegó.—Lory le levantó señalando a Ren.
Este no comprendía nada, solo estaba pendiente del intercambio de palabras.
La joven, de figura esbelta, se levantó de la silla y volteó a ver al actor.
—Ren-chan...—Decía emocionado el presidente de LME.—Esta encantadora jovencita quiere hablar contigo de un tema importante, viene con una propuesta para ti.
Ren le observó y no pudo despegar sus ojos de ella. Él se presentó con una gran reverencia y ella le imitó.
—Tsuruga Ren.
—Mogami Kyoko.—La joven le sonrió sin notar que él se había quedado en shock, pero el que si lo notó fue Lory, que le miró extrañado, algo no cuadraba para que el actor número uno de su agencia estuviera tan impactado.
—¿Ustedes ya se conocían?—Preguntó Lory al ver la reacción del joven ante ella.
—No.—Dijo Ren de forma rotunda.
—Yo llegué hace unas horas de Kyoto y no, no nos conocemos.
—Así que Kyoto.—A Lory no se le escapaba nada y esa era sin lugar a dudas una de sus más notables cualidades.
Kyoko volvió a su lugar, aunque el ambiente de pronto se encontraba tenso.
—¿Podemos continuar?—Preguntó Kyoko un poco molesta.
—Claro, claro... Ren, esta jovencita viene de parte de Fuwa Sho, necesitan una estrella para su nuevo vídeo y yo he pensado en ti.—Decía Lory mientras trataba de ser profesional.
—¿Qué es lo que debo hacer?—Preguntó serio, viendo que tenía una oportunidad de estar cerca de ella.
—Sho necesita un actor que sea el protagonista de su nuevo vídeo, el sencillo de su nuevo álbum. Me dijeron que en esta agencia eran profesionales y no esperamos menos de lo que nosotros estamos dispuestos a brindar.—Dijo Kyoko mirando a los hombres desde su lugar. —No habrá protagonista femenina. Lo que tendrá o no que hacer ya es cosa del director, hable con él y me dijo que más tardar, mañana a primera hora ya tendría en mis manos el guión, si es que aceptan, solo deben decirme y nos mantendremos en contacto. Pero creo que debería estar su mánager también presente, Tsuruga-san. No queremos ser importunos si ya tiene su agenda demasiado ocupada.
—¿Por qué Ren y no otro?—Quiso saber Lory.
—Creo que esa respuesta la tiene usted, Takarada-san. Usted fue él que puso a su actor estrella frente a mi. Confío en su criterio, al menos en esta ocasión—Dijo Kyoko que ya había escuchado hablar algo de aquel hombre y sus extrañas costumbres.
—Pero podría encontrar otro actor.—Dijo Lory, no queriendo darse por vencido.
—A sus veinte años, Tsuruga Ren es el actor soltero más codiciado del medio y sumado que Sho es una estrella en creciente acenso y el nuevo ídol adolescente, creí que seria una dupla extraordinaria. ¿Por qué tendría que buscar a otro si usted ya trajo ante mi lo que andaba buscando?—Kyoko dijo muy convencida, parecía tener un don convenciendo a las personas.
—Me convenció.—Decía Lory.—¿Qué opinas, Ren?
Pero para asombro de Lory y desconcierto de Kyoko, vieron a una persona totalmente opuesta. No parecía ser el encantador Tsuruga Ren, el que estaba frente a ellos parecía totalmente otra persona.
—Claro. Acepto.—Dijo él y ella por primera vez en su vida distinguió esa sonrisa de aparador que sin saberlo, volvería a ver muchas veces.
—Entonces, en este momento no tenemos nada de que hablar.— Se levantó satisfecha de si misma.
—Creo que de verdad tiene el don de convencer a las personas.—Decía Lory.—¿Nunca le dijeron Mogami-san que debería ser abogada?
Kyoko se tensó. Sus ojos se volvieron fríos y así miró al hombre que tenía en frente.
—Nunca seguiría los pasos de uno de mis progenitores. Lo peor que un hijo puede hacer es querer seguir los pasos de uno de sus padres. Nunca seguiría los pasos de ella. Es más bien mi ejemplo de lo que no debo ser. Un hijo nunca debería conformarse a vivir a la sombra de un padre, a la larga se convierte en una carga demasiada pesada para cargar.—Dijo para volver a ser la muchachita risueña que Lory había conocido, hizo una reverencia a cada hombre, no sin antes dejar las tarjetas con los números a los que podría llamar y por último apuntó el suyo propio con una pluma que llevaba entre sus papeles.—También les dejo mi número, por cualquier problema que pueda presentarse. Tsuruga-san, Takarada-san...
Kyoko salió del lugar caminando tranquilamente, después de todo lo había conseguido, evitó dar saltitos de felicidad y festejar como una cría en frente de todas aquellas personas.
Kyoko salía de la agencia y se dirigió al coche con vidrios oscuros que le estaba esperando. Abrió la puerta y allí le esperaba el mismísimo Fuwa Sho y la mánager de este era la que conducía el coche.
La joven subió al coche que en ese momento tenía los vidrios bajos, aunque ella no vio que cierto actor miraba con cierta rabia y celos como ella se acercaba al coche en donde estaba el cantante.
—¿Cómo te fue?—Preguntó Sho.
—Conseguí a Tsuruga Ren.—Le dijo con una enorme sonrisa.
—¡Felicidades! Oficialmente trabajas para mi.—Kyoko negó sonriendo.
—Trabajo contigo.—Él sonrió y el coche se puso en marcha.
Si, muchas cosas cambiarían a partir de ese momento. Kyoko no tenía idea de lo que sucedería después. No estaba preparada para volver a él, pero tampoco estaba preparada para conocer al enigmático y seductor Tsuruga Ren. Y por juegos o tormentas del destinos, pronto tendrían que estar unido nuevamente.
—¿Kuon, conoces de algo a esa jovencita?—Preguntó Lory detrás de él mientras el coche se marchaba.
Y él no supo que responder.
