Hola. ¿Cómo están?
Lo primero que me dije a mi misma cuando empecé con esta historia fue: 'solo haré una historia no tan compleja', ahora estoy complejizando la trama… de repente una idea apareció en mi mente con un terrorífico '…y sí…'. Una trama con mas conflictos, en donde Kyoko conoce a Kuon pero no a Ren. No adelantare nada aun, solo estoy complejizando esta trama. Quizás sea un poco mas extenso que lo planeado originalmente. ¿Por qué retome esta historia y no otra? Era la mas factible a que sea moldeable a algunos cambios. Otras historias debo volver a leerlas, pero poco a poco retomare otros escritos.
Mi mente estaba a punto de colapsar con todos los trabajos de la U, las guías de estudio son extensas, vi lo que tenia que hacer de Historia Política y decidí tomar un descanso, necesitaba despejar mi mente, lo mejor era escribir… y aquí estoy con este capítulo.
Skip Beat no me pertenece.
Summary: Kuon regresa a Kyoto por casualidad del destino, es allí en donde se encuentra con kyoko de nuevo, pero ¿Qué sucederá cuando cada uno deba seguir sus caminos?
Advertencia: durante la trama en general tendrán contenido de sexo extremadamente explicito (MA lemon), no es lectura para menores de edad, le sugiero discreción. Cada uno lee bajo su propia responsabilidad. Ya advertidos con el fuerte contenido de la historia, pueden seguir con la lectura.
Secret of my heart.
Lejos del drama de Kuon, un hombre miraba el nuevo trabajo de su estrella, estaba maravillado, eran todo un espectáculo, entonces esa diosa apareció de repente, reconoció al talento de ella de inmediato.
—¿Quién es ella?—preguntó a su secretario.
—No lo sabemos, Presidente.
—Mañana a primera hora, llama a la manager de Fuwa Sho, dile que los quiero aquí —el empleado hizo una reverencia y se marchó.
—Es hora de agregar una nueva estrella a la agencia Akatoki —bebió de su vaso con Whisky, ella era simplemente maravillosa.
- KR
En otro lugar, un grupo de jóvenes veía el video; ¿Fuwa hacía otra versión de su mismo tema? ¿Esa era la sorpresa que había anticipado? ¡Era una completa burla! Y pensar que se habían preocupado por nada. Pero de repente:
dakishimeru tabi mukizu de wa irarenai
sono yubi saki wa maru de mizu no you ni ah tsumetakute
—¿Quién es ella?—su voz era algo salido de otro mundo, algo celestial y su líder lo querría para él, solo bastaba con mirarle: pronto irían a Japón de cacería.
- KR
¿Por qué ahora? No era el momento para esto, debía verla, hablar con ella, asegurarse que ella era solamente suya, no compartía con NADIE, ¡era tan frustrante! Detuvo su coche a unas cuadras de la residencia de su jefe, sus ojos se encontraron con el reflejo que le devolvía el espejo, estaba enojado, ansioso, quería ir para reclamarle, 'No tienes ningún derecho!' se burló de él un mini Kuon demonio, y seguía diciéndolo como un mantra:
'No tienes ningún derecho!'
'No tienes ningún derecho!'
'No tienes ningún derecho!'
Quiso espantarlo, su vocecita era demasiado molesta, lo mas ridículo era que solo escuchaba al pequeño demonio, no había ángel alguno para darle esperanza. Su aura oscura se presento, el pequeño demonio huyó despavorido, al parecer, su mal genio ahuyentaba incluso a los demonios.
Tomó su teléfono móvil y marcó para comunicarse con ella, pero ella no contestaba, ¿estaría con él?, ¿era por eso que no le respondía? Si ese maldito bastardo se atrevía a tocarla o fantasear con ella, ¡lo asesinaría!.
Cerró su teléfono de golpe, quiso tirarlo a la calle para que un auto le pasara por encima o estrellarlo contra una pared, incluso golpear la pared con su propio puño e imaginar que era ese maldito cantante, ¿cómo se atrevía a hacer esto?
'Piensa antes de actuar' Escuchó una melosa voz, ¿el Presidente lo había drogado?, ¿Estaba teniendo alucinaciones? Primero un demonio y ¿ahora un maldito ángel? Agradeció que su aura se encargó de ahuyentar a esa maldita cosa… Debía intentarlo de nuevo, debía llamarle. Marcó de inmediato el número de ella, otra vez lo mandaba a buzón de voz. ¿Estaría ocupada? ¿En qué? ¿Qué estaría haciendo ella en este momento?
Se sentía tan abrumado, había conducido su coche hasta fuera del edificio de apartamentos en dónde sabía que vivía. ¿Debería hacerle saber que quería hablar con ella? ¡Eran un maldito acosador! De repente comenzó a llover, quizás debería irse a casa, aun no podía dar marcha atrás.
Recordó su sonrisa de niña, sus ilusiones, cuando ella solo tenia seis años. 'Corn' fue el primer personaje que creó y fue para ella, para consolar su llanto, para devolverle su sonrisa preciosa, incluso las piruetas, ¿qué había cambiado en este tiempo? ¿Qué le sucedía a ella? ¿Y a él? Creo a 'Corn' para ella y a Tsuruga Ren para el mundo. ¿Qué le estaba sucediendo a él?
Sus padres vinieron porque estaban preocupados por él, ¿qué hacer? Su mente solo tenía una dirección: ella. No podía ser Tsuruga Ren. No ahora. Necesitaba a Kuon para llegar a ella. Y sin darse cuenta estaba enviando su carrera a la deriva sin darse cuenta.
—Hola—escuchó una voz.
La alegría invadió su cuerpo, un cálido calor recorrió su ser, calentando su alma, ella le había respondido, poco importaban las casi veinte llamadas pérdidas.
—Hola, Kyoko —se sintió embobado, ella le respondió… —Disculpa, no quería molestarte. Si estás ocupada puedo llamar luego.
—Esta bien, Kuon. Prometo que no estas molestando.
—Pensé que podrías tener planes —la escucho reír.
—Sólo un poco de tareas que pueden esperar…
—Quisiera verte… —Se maldijo al segundo de terminar de decir aquello, supo que la había arruinado cuando ella se quedó en silencio.
—¿Quieres venir a mi apartamento? Estoy preparando la cena.
—No quiero imponerme.
—Ven. Te invito. Prometo que no muerdo —ahora fue el turno de él de reír y pensar: 'Pero yo sí'. Quiso saber si estaba sola, era por su bien. ¿Qué haría si…?—¡Maldición!
Quedó un poco aturdido al escucharla gritar, se dio cuenta que quizás se había asustado por un trueno.
—¿Te encuentras bien, Kyoko?
—Si, solo que no me agradan las tormentas —aseguró un poco angustiada.
—Me das tu dirección exacta —ella le dijo donde vivía —estoy cerca.
Ella no tenía idea de la magnitud de sus palabras.
- KR
Escuchó que alguien llamaba a la puerta y fue a abrir, se sorprendió al verlo allí., estaba con el cabello mojado y su chaqueta no mucho mejor.
—Iré a buscar algo para que te seques —dijo divertida.
Consiguió un par de toallas, él se había quitado su chaqueta, por suerte su camisa estaba seca.
—Ponte cómodo, ¿has cenado ya? Estaba preparando la cena cuando llamaste… —él solo podía mirar a la chica frente a él, ella vestía un top blanco cuello en V y una falda del mismo color, ambos con cierres al frente, -demasiado tentador y tan fácil de quitar,- tenia medias de rejilla de color negro, zapatos cerrados de igual color. Su nuevo corte y el rojo y negro de su cabello le quedaban tan bonito, tenia que contenerse para suspirar.
—Aun no —aseguró.
Ella desapareció en la cocina y volvió momentos después para poner la mesa, traía con ella lo necesario. Después fue a buscar la comida ya servida.
—Espero que sea de tu agrado… —él asintió.
¿Acaso te comió la lengua el…? Quería decirle tantas cosas, la cena comenzó en silencio. Ella lo miraba , creía que no era muy evidente pero él sentía su mirada puesta en él.
—¿Katsudon?—ella asintió.
Kyoko no sabia cómo iniciar la platica que quería, era tan difícil hablar de lo ocurrido. Ahora que le tenia cerca era su oportunidad para hablarle de todo lo que había ocurrido, se sentía tan triste, ese horrible sentimiento de perdida aun permanecía en ella y era agotador, una vez más decidió ser cobarde y callar todo.
—Vi el video —Kyoko se sorprendió, no por su afirmación sino por su tono, parecía molesto —¿Piensas unirte a alguno agencia?
—No. Creo que no es lo mío. Sólo lo hice para ayudar a mi amigo —aseguró, observando su comida.
—¿No has pensado en que carrera seguir?
—Tengo algunas opciones, descarte la Abogacía… pero no he decidido nada —murmuró.
La conversación siguió entre tensa e incómoda, Kyoko desviaba la mirada hacia la ventana mas alejada, prefería el cómodo silencio que se había formado a pesar de saber y sentir sus ojos fijos en ella. La cena había terminado, ¿por qué se sentía nerviosa? Incluso ansiosa. Esta era la segunda vez que lo veía en mas de un año, no tenía fuerzas para hablar de lo sucedido.
Quería apartar la mirada y posarla en él, quería levantar su mano y acariciar su rostro, quería tanto poder acercarse y que él le abrazara.
—¿Cómo has estado? —¿Por qué el silencio era tan incomodo?¿por que no podían compartir un simple espacio sin sentir esta tensión? Estaban condicionados por ella, a su merced, ¿Qué quería de ellos? ¿Y por que él seguía haciendo preguntas que parecían tan estúpidas? Había cosas de las que ella hablaría a medias, no podía decirlo todo pero solo daría pistas.
—Conocí a mi otou-san—murmuró.
—¿Es algo bueno? —Preguntó. ¿Quizás podría aprobar su relación con Kyoko?
Ella negó con la cabeza. Justo en ese momento el edificio sufrió un apagón, la tormenta estaba empeorando cada vez más.
—Desearía nunca haberlo conocido —murmuro, Kuon no pudo ver esa solitaria lagrima que recorría por su mejilla.
No, no podía decirle nada a Kuon. Tenia que callar para siempre o lo perdería todo. Lo peor es que ella sabia que no tenia futuro con él, pero seguía aferrándose a su recuerdo, y él ahora estaba aquí frente a ella, escuchando verdades a medias y omisiones obligadas, ella tenía algo más importante en su vida por lo que luchar, no podía ahora simplemente abandonar… No por un hombre, aunque sintiera cosas por él, la seguridad de su hijo venia primero y eso lo había entendido hace mucho tiempo.
Continuará.
Bueno, ahí esta el capítulo. ¿Qué opinan?
Se me ocurrió una nueva historia, no puedo terminar una y ya tengo una nueva idea… no aprendo más… y es que la idea de formar una trama mas agridulce es tan emocionante y atractiva…
En fin, espero que hayan disfrutado del capítulo.
Lamento los posibles horrores en el escrito, uso mi celular para escribir y algunas veces se cambian mis palabras.
