-¿Sabes quién soy?-preguntó Fanny Crockford

-Sí, la ex novia de Albert.

-¿Ex? Soy la prometida de William.

-Lo siento mucho señorita, pero Albert y yo nos casamos.

-ja,ja,ja, ¿Casarse? No me hagas reír. William no se casó contigo, sólo fingió la boda para molestar a tu padre que desde que llegó ha sido un estorbo para los intereses del club, todo fue un plan de mi padre que William llevó acabo para que se vayan de Londres. Es más puedes preguntarle a tu padre, él ya está enterado, está preparando todo para irse de Londres pues su dulce hija lo ha deshonrado.

-¡Eso es mentira! Albert y yo nos casamos, un ministro vino y presidió la ceremonia, fue muy íntima pero fue real.

-¿Ministro dices? ¿No será aquel que está manejando mi carruaje? Se llama Daniel y trabaja para mí padre en el Club.

Candy lo miró y Daniel la saludó agarrándose el sombrero.

-¡Eres una mujerzuela! Te has acostado con un hombre que ya estaba comprometido, por eso no te tengo compasión. ¡Ya lárgate de esta casa! quizás le gustaste tanto a William que quiere tenerte unos días más como su amante.

A Candy se le salieron las lágrimas, la señora Elroy se acercó.

-Fanny ¿Qué haces aquí?

Candy miró a la señora Elroy y le preguntó: ¿Es cierto que Albert me engañó con un matrimonio falso?

-Candy, debes esperar a William, él te explicará todo.

-¿Me engañó o no?

-Candice, por favor él está arreglando todo para que lo hagan válido, él te ama realmente, quizás al principio sus intenciones no fueron buenas pero todo ha cambiado.

Fanny abrió los ojos al doble, pues sabía que desde que Candy había llegado a Londres, Albert ya no quería estar con ella.

-¿Cómo es posible que usted no me advirtiera? ¿Por qué dejó que su sobrino me hiciera esta maldad?

-Candy yo…

Candy salió corriendo, iba por las calles llorando, llegó a su casa y encontró a su papá subiendo algunas cosas en la carreta.

Helen en cuanto vio a Candy dijo:

-¡Hija has vuelto!

El ministro se dio la vuelta y miró a Candy, pensó: ¡Gracias Dios mío! Escuchaste nuestros ruegos.

-¡Papá, mamá perdónenme! Yo creí que me estaba casando, pero todo resultó ser un engaño.

El ministro Harry Ellis comentó: No toda la culpa la tiene el muchacho ya que fue influenciado por su suegro William Crockford, planearon venderte a un burdel, pero pensaron que lo que más me dolería sería tu deshonra, Andrew fue el ejecutor de ese plan macabro, pero el perverso que ideó todo fue Crockford.

Candy respondió: Ambos son perversos, uno por planearlo y el otro por llevarlo a cabo, por favor Padre perdóname, no tengo a donde ir, no regresaré con William pues no quiero vivir en pecado y tampoco creo que pueda perdonarlo.

Helen respondió: Claro que te perdonamos, eres nuestra única hija, desde que supimos lo que hicieron contigo, hemos estado orando por tu alma, nosotros partiremos hacia América, como ves sólo llevamos nuestro equipaje, la Iglesia de Escocia convenció a tu padre de seguir en el ministerio, pues dicen que fuiste tú la que pecaste.

Harry comentó: Me han mandado dinero para que me vaya con tu madre de misionero, nos estableceremos allá, si quieres ir con nosotros, te recibimos con la condición que de ahora en adelante seguirás nuestras reglas .

-Si padre, seré obediente.

Harry y Helen abrazaron a Candy y los tres lloraron.

-Eres como el hijo prodigo que vuelve a casa después de estar perdido, hay fiesta en el cielo porque te has arrepentido-comentó Harry Ellis.

Candy se subió al carruaje con sus padres, los tres iban con los ojos llorosos pues se estaban alejando más y más de la Iglesia que amaban, el que seguiría con la misión sería el reverendo Steven y su familia.

-Nunca más podré verte Albert, me duele tanto esta partida, pero es mejor así, porque si te veía a la cara te iba a odiar por lo que me hiciste-pensó Candy.

Albert llegó contento a su casa, La señora Elroy estaba inconsolable, Archie trataba de animarla.

-¿Qué te pasa tía? ¿Dónde está Candy? Quiero abrazar a mi esposa, Ya estamos legalmente casados-dijo Albert enseñando el documento.

-Hijo has venido demasiado tarde, Candy se ha ido, Fanny vino y le contó lo del matrimonio falso.

-¡No puede ser! ¿Por qué no la retuviste? La hubieras encerrado.

Candy salió corriendo, no me dio tiempo de nada y tampoco hubiera tenido la fuerza para someterla.

-Acompáñame Archie vamos por ella a la casa del ministro, de seguro mi suegro arremeterá contra mí, mientras lo someto, tu agarraras a Candy y la subirás al carruaje.

-Hijo así no se hacen las cosas, debes hablar con él civilizadamente.

-Ya traté de hablar civilizadamente con él, me golpeó y me llamó belzebú. Candy ahora es mi esposa y no me importa que no quiera venir conmigo, yo la traeré de regreso.

Mientras iban en el camino Albert tenía ganas de llorar pero se aguantaba, estaba preocupado por la reacción de Candy, temía que lo rechazara- Ella me perdonará, me tiene que perdonar, ahora que soy su esposo.

Al llegar a la casa de los Ellis vieron que estaba cerrada.

-¿Dónde se habrán metido? Los muebles están aquí.

Albert alzó la mirada y vio que Stear y Paty lo observaban.

-Stear y su esposa han de saber dónde fueron, vamos para allá-indicó Albert

Stear estaba molesto con su hermano en cuanto estuvo cerca de él, le aventó un puñetazo.

-¡Miserable perverso! ¿Cómo te atreviste a deshonrar a la hija del ministro!

-Stear, ¿Dónde están los Ellis?

-No te diré nada, tú y yo hemos dejado de ser hermanos.

-¡No digas tonterías! Ciertamente había sido falso el matrimonio pero ya lo validé con la ayuda del primer ministro, Candy y yo somos esposos legalmente.

-Pues por ese engaño la has perdido, ellos se han ido de Londres.

Albert agarró a Stear por el cuello y dijo: hacia donde se dirigen, tengo que ir tras ellos.

-No te lo diré, yo nunca vi bien que enamoraras a la hija del ministro, la arrastrarías a la vida que llevas y se perdería.

-Stear no me puedes hacer esto, yo la amo, he decidido cambiar por ella, venderé todas mis posesiones y me iré lejos de Crockford, creo que todos se tendrán que ir conmigo para que estemos a salvo de él.

-Hasta a mi esposa y a mí nos has embarrado de fango.

Paty vio desesperado a Albert y comentó: ¿Usted realmente la ama no es así?

-Si Paty, con toda el alma.

-Están partiendo hacia América.

-¡No puede ser! Vamos Archie, quizás el barco todavía no ha zarpado.

Candy miraba a la gente que despedía a sus seres queridos, las lágrimas brotaban de sus ojos-Albert- decía entre suspiros- te amo Albert.

El barco zarpó, Albert bajó corriendo del carruaje.

-¡Candy! ¡Candy! –gritó con todas sus fuerzas.

Candy miró hacia el muelle y veía como su imagen iba desapareciendo mientras se alejaban.

-¿Qué haré sin ella?

-Hermano mientras hay vida hay esperanzas, todo sucede por un propósito perfecto de Dios, ahora que nos quedamos, podemos vender las propiedades sin presiones, por el momento Candy está a salvo de tu suegro, honestamente creo que es mejor así.

-Sí papá, la señora Elroy dijo que William estaba validando el matrimonio.

-Espero que no lo haya logrado, si lo hizo lo mataré.

-¿ Y me quedaré sin marido? Si lo hizo mejor cásame con su hermano Archivald.

Hola chicas lindo inicio de semana, ya el sábado es noche buena, me emocionan estas fechas, en realidad deseo que la pasen bien. Ya sé como les puedo avisar cuando no pueda actualizar, escribiré un review en la última historia que actualice, así lo podrán checar para que no esperen esa noche actualización.

Azukrita todavía sigue pendiente tu petición, lo que pasa es que el Lemon me cuesta trabajo para escribirlo jajajaj, pero no pasa de esta semana.

saludos a Nathy Eli, Tania Lizbeth, Gina Riquelme, Rossana, Paulayjoaqui, SaiyaBra, Patty Castillo, Rixa Eve, Stormaw, Sol, Glenda, Fandcya, Liovana,Rocio CR, Anmoncer1708, Loca de amor, Chidamami, Maravilla121, mercedes, Yuleni, Alyvenus, Carolina Macias, Mary silenciosa, Sayuri 1707, Jane (Yagui), Loca de amor, Hanir,Gelmi, Esther Cuba, Isasi (Romis), Pathya.