Fue tanta la sorpresa de aquellos hombres al ver que Albert se defendía que mejor huyeron, toda la vida tuvo pleitos callejeros era pan comido para él, se sacudió el polvo de la ropa y fue corriendo al seminario, al llegar a la capilla encontró la puerta principal cerrada, se puso a espiar por los ventanales, como los vio a todos arrodillados, orando con los ojos cerrados, decidió entrar por una ventana, el más anciano de los maestros cuando escuchó el ruido que hacía Albert por entrar le dio curiosidad y abrió los ojos, vio que a Albert se le quedó atorado su pantalón, el para liberarse jaló y se cayó hacia dentro todos escucharon el porrazo pero no abrieron los ojos, aquel anciano se levantó, fue hacia Albert y como si fuese un niño lo jaló de la patilla al mismo tiempo que le decía:¡Que sea la última vez que llegues tarde!
-Pero si aún es la primera vez-replicó Albert
-Entonces que sea la primera y última vez. ¡Póngase a orar! ¡Mire como viene todo empolvado!
-Quisieron asaltarme y tuve que defenderme, les di unos cuantos madra… manotazos y se pusieron a correr los muy desgraciados.
Todos escuchaban la discusión, ya ni estaban concentrados en sus oraciones
-¿Hizo su oración antes de salir de su casa?
-No, ¿Para qué? si a eso vengo temprano a la capilla
-Usted debe orar cuando se levanta, orar cuando sale de su casa para que Dios lo proteja y luego aquí en la capilla su hora de oración para después tomar sus clases. ¿Pero que espera? No me mire así, hínquese y ore.
Albert se hincó y cerró los ojos: se le vino a la mente su esposa–Dios mío, sé que soy indigno de acercarme a ti pero te pido que me ayudes a encontrarla, la amo—Después de diez minutos se quedó dormido en la banca de la capilla, transcurrió el tiempo y terminaron de orar. El maestro se acercó a él pues no se paraba, observó si estaba moviendo los labios y se dio cuenta que se había quedado dormido.
-¡Despierta! Es hora que vayas a tu clase de las doctrinas de Calvino, ¿Cuál es tu nombre?
-William Albert Andrew
-W.A.A. te estaré observando.
El rector Archibald Alexander se acercó a él pues lo vio que estaba perdido, no sabía a cuál de los salones tenía que entrar.
-Buenos días Andrew.
-Buenos días Señor Alexander
-Te guiaré a tu primera clase
-Gracias
-Escuché el incidente que tuviste, trata de llegar a tiempo.
-Traté pero…
-Escuché la discusión, espero no tener quejas de ti.
-No las tendrá
Albert se fue a su clase y vio que era el mismo anciano.
-¡Otra vez el!
-Llegas tarde W.A.A.
-Me perdí
- Pasa
Fue toda una hora de clases, Albert salió con dolor de cabeza, un joven salió atrás de él y se le emparejó.
-Hola soy Joseph MacArthur escuché todo el relajo que hiciste, ja,ja,ja ¡Estuvo buenísimo me hiciste el día!
-Ah te sirvo de bufón
-Aprovechando que estamos en el mismo grupo podemos hacer la tarea juntos-propuso Josheph
-¡Eso me parece buena idea!
-Pero primero tenemos que ir nuestra clase de escatología
Después de su segunda clase salieron de ahí, era la hora del desayuno una ración de avena con leche y una taza de café le dieron a los seminaristas. Albert pensó: Le tendré que decir a la tía Elroy que me dé lunch esto está horrible.
-¿Tienes novia?-preguntó Joseph
-Estoy casado
-¿Casado? Oyes ¿y como le hiciste para que la muchacha te hiciera caso?
-Sólo hay que actuar con seguridad y mostrarle que te agrada y que quieres con ella.
-Estoy enamorado de la hija del rector, se llama Karely ¡Es muy hermosa! Ella ayuda en la cocina, mírala es la rubia con coletas, Albert la miró, la muchacha lo observaba, desde que lo vio entrar al comedor le gustó, pues era el más guapo de ahí.
-Si es bonita
- ¡Ayúdame a conquistarla y te ayudaré con tus tareas! Veo que no eres muy bueno para comprender las doctrinas de Calvino
-Ya no me hables de don ese, me dio dolor de cabeza sólo de escuchar al viejito
-ja,ja,ja es un poco severo pero es el mejor dando la materia.
-¿Dónde crees que pueda saber dónde mandaron a un ministro?
-El que maneja la información aquí es el rector, él es el presidente del sínodo
-¿Qué es eso?
-Primero cuéntame cómo te le declaraste a tu chica
-La primera vez que la vi …
Al salir del seminario Albert se fue con Joseph pues vivían por el mismo rumbo.
-¿Qué es eso?
-Un cigarro
-¿Es tabaco?
-Si
-Fumar es malo
-¿Dónde lo dice la Biblia?
-Bueno no lo dice pero…
-Entonces si no lo prohíbe está permitido
-Pero…
-Ya por favor, todo el día estuve ansioso, las clases me dieron dolor de cabeza.
El rector y el maestro del seminario iban en un carruaje y vieron a Albert con el cigarrillo.
Vuelvo a felicitar a Nathy Ely por su cumple, lo prometido es deuda, Saludos a todas las chicas del grupo Candy y Albert Anohito y William Albert Andrew Anohito.
