Karely escuchó todo el relato de su padre el rector, de que el espíritu inmundo que sacaron de esa mujer había acusado a Albert de fornicar con muchas jóvenes entre ellas la hija del ministro Harry Ellis, la muchacha pensó que si Albert estaba separado de su esposa necesitaba a una mujer para satisfacerse y ella estaba dispuesta a complacerlo, se encaprichó con Albert pues estaba acostumbrada a que los jóvenes de la Iglesia hicieran méritos para ganar su amor.

Al siguiente domingo fue a la casa de los Andrew les dijo a sus padres que se adelantaría para llegar temprano a la escuela dominical, sabía que la familia de Albert llegaba antes que él a la Iglesia, ese día culminaría el congreso, tocó la puerta, el seminarista había terminado de ducharse, fue a atender y ahí estaba ella, se había descubierto la cabeza y retirado la chalina para que se le viera su escote discreto

-¿Qué hace aquí señorita Alexander?

-Vine a buscarlo para que vayamos juntos a la Iglesia

-Perdone pero no quedamos en nada, deje de meterme en problemas

Ella hizo un movimiento y entró a la casa sin el consentimiento de él

-¡Le pido que salga ahora mismo!

-Sé que está separado de su esposa, y que usted como hombre tiene ciertas necesidades físicas, escuché conversaciones de adultos a escondidas, no me puse corsé para que se le facilite desnudarme.

Albert la miró codiciándola, su cuerpo reaccionó ante el ofrecimiento

-Vete, yo amo a mi esposa

-Escuché todo lo que hizo, no me venga ahora con que ha cambiado

-Dios me ha transformado, en otro tiempo no hubiera dejado pasar la oportunidad que una mujerzuela como usted se me ofreciera pero no quiero contaminarme con una ramera, ahora váyase porque entre más la conozco más se empequeñece ante mis ojos.

La muchacha al verse rechazada se acercó a él para abofetearlo y se fue

Durante el camino a Misisipi el ministro miraba la carta que Albert le había mandado a Candy.

-Si William viene a visitar a mi hija es capaz de llevársela y a mi nieto, ¡Padre mío! sé que en tu palabra dice: Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne. Sé que algún día llegaría este momento pero no quiero que mi única hija se vaya de mí lado, pero mi deber es entregarle esta carta a Candy.

En el seminario …

-William, nos reunimos todos los ancianos, estudiamos tu caso y la mayoría estamos indignados en cómo nos usaste para encontrar a tu esposa-le recriminó Archibald Alexander

-Al principio fue así pero he conocido a Dios a través del estudio de la Biblia

-Hemos decidido que tú le llevaras los libros a tu suegro, irás acompañado de Joseph y hablarás con tu esposa de que tienes un compromiso que debes cumplir ¿O vas a desertar?

-He decidido seguir a Cristo no volveré atrás, le diré a ella que venga conmigo

-Bien hecho muchacho, no nos decepciones que nos hemos esforzado para enseñarte

Albert irradiaba alegría por fin se encaminaría para reconciliarse con Candy y conocería a su hijo

El ministro Harry Ellis llegó a su casa, ya Candy estaba fuera de peligro pero no podía amamantar a su bebé por lo que encontró a una extraña dándole pecho a su nieto

-¿Qué pasó aquí?

-Harry estuvimos al borde de la muerte

-Si lo sé, es por eso que vine rápido

-¿Cómo te enteraste?-le preguntó Helen sorprendida

Harry Ellis vio el rostro pálido de su hija quien con dificultad sostenía la cuchara para alimentarse

-Un hombre llegó a pedir ayuda al seminario y acompañé al rector junto a un seminarista, íbamos a sacar un espíritu inmundo, el maligno me dijo que ustedes estaban al borde de la muerte y ahí desenmascaró la identidad del seminarista

-¿Quién era?-preguntó Helen curiosa

-William Albert Andrew

A Candy se le cayó el plato de la impresión

-¿Albert?

-Sí, te vino siguiendo y para encontrarte el muy desgraciado se metió al seminario, me entregó una carta para ti ¿Quieres que te la lea?

-Que la lea mi mamá

Harry Ellis le pasó el manuscrito a su esposa, ella ante la mirada de Candy desdobló la carta y leyó.

Amada Candy:

Cuando te fuiste de mi lado me destrozaste el corazón, reconozco que hiciste bien al separarte de mí pues me vi obligado a seguirte y por tal motivo recibí salvación, soy un hombre nuevo, estoy estudiando teología para ser ministro, te confieso que mi única motivación para ingresar al instituto teológico fue encontrarte, pero al leer esas palabras de vida impresas en la Biblia me di cuenta de todo el daño que les hice a mis semejantes incluyéndote. Eres mi esposa ante la ley pues el primer ministro legalizó nuestro matrimonio ahora que sé dónde vives iré a verte y conoceré a nuestro hijo, perdóname amor mío, todo lo malo que hice lo pagué con la muerte de Archie.

Espero que al encontrarnos de nuevo me hayas perdonado

Con amor William.

Candy estaba con los ojos llenos de lágrimas

Albert y Joseph llegaron a esa localidad y se hospedaron en una posada

Saludo a todas las que leen estas líneas, les deseo un lindo fin de semana. La que ganó fue Madel Ros y eligió este fic, las quiero chicas ocupan un lugarcito en mi corazón. Dios les bendiga

Las actualizaciones de esta semana fueron amo a mi princesa Candy, El intruso II, los consuegros y amo a mi princesa Candy.