Personajes de Mizuki e Igarashi
"Gracias, príncipe, por este hermoso regalo que me has dado, ahora, seré feliz junto al hombre que ha dejado todo por mí, es lo menos que puedo hacer por él, estaré junto a él hasta el final, construyendo una hermosa familia, adiós, jamás te olvidaré… mi ángel".
Ese fue el último pensamiento de Candy, antes de marcharse de aquel lugar con una nueva esperanza de vida, para su esposo y ella. Mientras Albert yacía desnudo en la cama en total quietud, complacido por la maravillosa noche que pasó junto con esa mujer que lo cautivó y le dio un respiro, después de lo acontecido.
Albert, al cabo de un rato despertó un poco desconcertado, llegó a creer que se trató de un simple sueño, debido al trago amargo que su novia de toda la vida le hizo pasar al verla en brazos de otro hombre, ocupando el lugar que por derecho a él le correspondía de no ser, porque al levantarse observó una bandeja plateada con una nota dirigida a él, entonces supo que no soñó y que ese encuentro realmente se dio con la desconocida de nombre Candy. Se vistió y guardó en uno de sus bolsillos del pantalón la nota. Salió del hotel y tomó un taxi rumbo a su casa, al llegar encontró a su hermana en el sofá conversando con su mejor amiga Eleonor. Ambas tenían puesta la misma ropa de ayer.
─Albert, al fil llegaste, estábamos tan preocupadas por ti…
─No tengo duda de sus preocupaciones hacia mí ─expresó mirando amontonadas en un rincón justo al lado de la estantería de libros: cuatro botellas de vodka completamente vacía.
─Kelly, nos llamó llorosa y nos dijo que hubo un mal entendido entre ustedes ─decía Rosemary en tono de ebriedad y tratando de mantener fija la mirada─. Ella es una buena chica…
─Ja, ja, ja, ¿buena chica?, ya le he dicho a tu hermano que cuando guste le doy clases, muero por probar ─dijo saboreándose los labios antes de terminar la frase─ al gran Bert, ja, ja, ja, estoy segura que hace rato dejó de ser pequeño.
─¡Eleonor por Dios, respeta, deja de ser tan descarada!
─¡Dejen de discutir! Viví un mal momento; después de lo de anoche puedo asegurar que… mi relación con Kelly, llegó a su fin. Por razones que me hieren, no daré detalles.
─Hermanito, ¿te han lastimado como a mí?─con voz quejumbrosa (doliente) dijo─, bienvenido al mundo… de los que hemos sido… rechazados por el amor…─iba romper en llanto cuando la puerta se abrió repentinamente y pasó Anthony, tratando de caminar aprisa para no ser notado, al tiempo que se hacía presión en el costado izquierdo.
─¡Hijo! ¿Qué horas son estas de llegar?─Al darse cuenta que ni hizo caso, exclamó─: ¡Te he preguntado! ─Anthony, iba directo a las escaleras ignorando las palabras de su mamá, hasta que Albert, intervino.
─¡Sobrino! Tu madre te ha hecho una pregunta, ten el respeto de contestar.
─¡Estuve con unos amigos, ¿será que puedo ir a mi cuarto sin que me hagas el rutinario interrogatorio, madre?!
─No le contestes, así a tu mamá, le debes respeto.
─¿Respeto? Ja, ja, ja si ella misma ni se respeta, desde que la dejó George, no ha dejado de autocompadecerse, da lástima… verla en ese estado tan penoso. Cuando no está ebria es porque está enferma. ¡Yo hago con mi vida lo que me venga en gana y no daré explicaciones de ningún tipo!
Albert le trancó el paso y lo vio con seriedad─: ¿Y eso, cómo fue?
─Ya sabes, soy amante de los caballos de hierro.
─Preocupas a mi hermana…
─Quisiera creerlo…─Anthony, se soltó del agarre de Albert y fue a su habitación a curarse las heridas que se había ocasionado realizando moto acrobacias.
Albert fue hacia a su hermana para consolarla, mientras Eleonor aprovechó para sobar la espalda de ese imponente hombre.
─Tranquila hermana, juntos saldremos adelante y venceremos este trago amargo. Ahora entiendo: cómo te sentiste, como te sientes ─le dijo sin dejar de acariciarle el cabello para que dejara de llorar.
Días después…
Kelly entró a la oficina de Albert.
─Necesitamos hablar. Por el amor que me tienes, que nos tenemos, te suplico, no te suplico; te imploro que me dejes hablar sin interrupciones, por favor. Te contaré lo que sucedió con el Dr. Frank, por favor debes dejar… debes darme derecho a réplica.
Albert, aceptó, afirmándole con la mirada. Kelly se sentó frente a él y empezó a narrar los hechos.
─Frank, estoy feliz por la oportunidad que se me ha sido concedida al poder participar en ese fascinante proyecto: "El apoyo emocional a parejas que deciden adoptar bebes". El hogar de Pony, es un sitio maravilloso, daré la mejor atención a los niños… ¿por qué tan pensativo?
El médico respirando hondo, le respondió─: Kelly, llevo meses luchando con este sentimiento… cuando te conocí, aquella tarde… ─Kelly, se desconcertó ante la confesión de su amigo y mentor─. Me pareció que veía un ángel, un hermoso ángel descender del cielo para brindar alegría. Alegría a este hombre que ha dedicado su vida entera a la atención de personas enfermas y, que hasta hace poco creía, que era mi única razón de existir. Luego de la convivencia que tuvimos para lograr se le concediera los recursos económicos al hogar de Pony para continuar brindado sonrisa a los niños que han nacido, si la bendición de una familia, me he dado cuenta que no me equivoqué, eres una mujer excepcional… como ninguna.
Él se acercó a Kelly para mirarla a los ojos. Ella desvió sutilmente su rostro a un lado.
─Doctor, yo…
Con una sonrisa le dijo─: ahora, me vuelves a decir doctor, quedamos con que nos tutearíamos.
─Lo sé, solo que…
─Es él, ¿es tu novio… se trata de él, cierto?─, preguntó el Frank, casi que en un susurro. Kelly afirmó con la cabeza un tanto apenada por la revelación que le estaba haciendo su mentor. Él la volvió a mirar fijamente y le dijo─: permíteme, sólo una vez, probar tus dulces y delicados labios, permíteme… llevarme ese dulce recuerdo en mi memoria.
─Doc…
─Shss… no digas nada, bríndame este último recuerdo.
─En ese momento tú entraste y te pareció ver que nos besábamos, pero justo le iba a decir que ni en eso le complacería…
─Kelly… oh, Kelly…
Continuará.
Abril-04, querida amiga verás pasé por una situación difícil, ja, ja, ja de la que ahora me río, pero te agradezco de corazón tu apoyo. Sí, este George, no es tan puro como en la historia original, ja, ja, ja a ver qué opinas de él o de ellos, creo que he dado un poco más de pista en cuanto a la vida que lleva cada uno a ver qué te pareció este capítulo y por cierto sigo tu historia que es fascínate.
Aminaabud, el tío abuelo? Ja, ja, ja por ningún lado lo sería ellos no tienen vínculo sanguíneo ni con Georges ni con Candy, ja, ja, ja. El embrollo vendrá… bueno ya por ahí dijeron la canción de la cual sale esta historia. Gracias por comentar, princesa.
Bluegirl, si te lo propones serás una excelente escritora, todo es cuestión de querer, fíjate en Abril, ella es maravillosa. Por otra, parte que gracioso ja, ja, ja eso de regó una flor me hizo recordar la canción de Pedro Infante.
pivoine3, gracias por tu comentario, sí en efecto es como has dicho, la cosa será difícil cuando la verdad salga a luz pública, qué tú crees que pase?
Guest, ja, ja, ja me descubriste, pensé que nadie lo notaría es un tema musical de los 80 y desde hace meses me hacía ruido, y bueno tomé la decisión de darle vida a mi forma, espero sea del agrado de todas, es un tema fuerte, porque tiene varias vertientes Candy, quizás le parezcan una chica liberal solo, porque se casó con un hombre mucho mayor que él, pero es una jovencita como todas en busca de esa seguridad emocional que hasta el momento le brinda George.
Selenityneza, por ahí van los tiros como dicen en mi país, como ya dije es un tema fuerte, que espero que con sus comentarios ayuden a resolver esta situación que es difícil, esto está como la canción de María Teresa y Danilo, ja, ja, ja.
Mercedes, ja, ja, ja te pasas con ese comentario ja, ja, ja, pero vamos así pasa en la vida y no por ello son como dices o sí? Ja, ja, ja, me gustó tu comentario.
JennyArdlay, te confesaré algo no sé manejar unidades de libras sino de kilogramos, así que si me ayudas, ja, ja, ja sería bueno.
AnneNov c, me alegra que te haya gustado a mí también me gustan sus comentarios, los esperaré entusiasta.
Gracias, a todas, saludos cordiales. Dios nos bendiga.
