La mejor época del año ya había iniciado, el verano se sentía en el ambiente y en especial en los corazones de los niños y adolescentes, que eran los que más lo disfrutaban, pero en las circunstancias presentes, todo parecía ir en contra de disfrutar su último verano con sus amigos antes de iniciar todos en una nueva escuela secundaria.

Las cosas en el grupo no lucían muy bien. Nigel se había ido a un campamento, siendo este obligado por su padre con la excusa de que debía vivir nuevas experiencias y que no las tendría si seguía encerrado en su casa del árbol con su mismo grupo de la infancia. A pesar de que sonara todo muy mal para Nigel, este terminó aceptando ir ya que los folletos no se veían tan mal, esperaba que el campamento fuera todo lo que estaba planteado en ese papel o el mismo se aseguraría de demandarlos por publicidad engañosa.

Abby por otra parte, estaba más que contenta en su viaje familiar por Hawaii, era un regalo que su padre les hacía antes de que Cree partiera a la universidad en California y estuviera distante de la familia por unos años, a excepción de las fiestas que prometió volver sin falta. Se fue de un día para otro, apenas Kuki y Nigel tuvieron tiempo de despedirse de ella en el aeropuerto como es debido.

Para Hoagie las cosas estaban bien o por lo menos mientras Abby siguiera en ese viaje no tendría que lidiar con asuntos pendientes, el mismo se había inscrito a un curso de verano de robótica de la ciudad y eso le consumía bastante tiempo, realmente estaba entusiasmado y hacía un par de meses empezó a salir con una chica de la escuela. Esto claramente creó un descontento en Abby y por eso presiono el viaje familiar porque aún tenían dudas de hacerlo debido al trabajo de su papá como doctor en el hospital pero como el señor Lincoln tenia unas vacaciones acumuladas, la administración del hospital no tuvo problemas en concederlas, claro que Cree fue la más beneficiada en esto, ella realmente soñaba con ese viaje y Abby quería poner distancia de Hoagie por ahora, estaba molesta pero no lo quería admitir ni con él ni con el resto de sus amigos.

Y Wally, bueno Wally no estaba seguro de lo que estaba pasando en su casa, en su vida y sus vacaciones de verano. Todo transcurría normal en el curso natural de las cosas, salía con Hoagie cuando su novia no estaba encima de su amigo, a veces Kuki se les unía, cosa que no le molestaba siempre y cuando no se pusiera intensa en los temas de chicas. Pero ahora, las cosas se habían puesto un poco locas.

-Esta será tu habitación querida, no es muy grande pero tiene un baño propio y así tendrás toda la privacidad que necesita una niña de tu edad- le sonrió la señora Beatles a Kuki mientras le ayudaba a acomodar su equipaje en la habitación de huéspedes de su casa.

-Muchas gracias señora Beatles, realmente le agradezco que ayudara a mis padres en esta situación- le respondió cordialmente la chica.

Básicamente esto había pasado en la vida de Wallabee Beatles, su amiga y posible amor secreto, Kuki Sanban estaría viviendo en su casa por una semana mientras sus padres tuvieron que partir a Japón a arreglar un asunto familiar importante. Kuki no podía acompañarlos porque su pasaporte tuvo problemas de impresión y sus padres no lo corrigieron pronto porque creyeron que no sería necesitado por el momento pero le dieron tantas largas que al final se les olvidó ir a la oficina a arreglarlo y luego no les quedó de otra que pedirle a los Beatles que cuidaran a su hija en lo que durará su viaje.

-Se que Kuki es tu amiga y no tendrás problemas para que ella se sienta cómoda aquí- le sonrió su madre cuando le informó de la noticia.

-Después de que no toque mis cosas- fue la única respuesta que el rubio pudo dar.

¿Qué otra cosa podría decir? Negarse no era una opción, sus padres ya habían tomado la decisión. Es cierto que quizás en lo más profundo de su ser estaba bien con la situación, no había tenido oportunidad de ver a Kuki tanto como quisiera, con todos lejos y la casa del árbol, o como a él le gustaba decirle "punto de reunión" se encontraba fuera de servicio con Nigel fuera, era un poco difícil verla, eso sumado con que Hoagie no siempre se encontraba disponible para que salieran los tres.

-Kuki salió una vez con nosotros y no pasó nada, Alice no es tan celosa- le dijo Hoagie a su amigo una vez que salieron los dos solos.

-En serio no quiero involucrarme- le respondió.

-Hasta podríamos salir los cuatro, ya sabes como una cita doble- por supuesto que para Hoagie era una excelente idea pero para su amigo pareciera que no.

-Ni se te ocurra mencionarlo otra vez- tomó un sorbo de su bebida y luego cambió el tema para que no siguieran hablando de la chica.

No quería pasar por eso de nuevo, Hoagie y Abby presionándolo para que confesara sus sentimientos a Kuki el verano pasado. ¿Por qué no podían meterse en sus asuntos? Si se supone que lo llamaban a él un ciego y a Kuki también por no darse cuenta de lo que era "obvio", los verdaderos ciegos eran ellos dos. ¿No se da cuenta que Abby se fue por su culpa? Pero él no quería discutir con ellos por eso, si él quería que lo dejaran en paz con sus temas amorosos, él también debía hacer lo mismo y dejarlos tranquilos.

De seguro ahora no se notaba con el grupo dividido pero estaba seguro que cuando todos regresaran ya a la escuela a iniciar su nuevo año escolar la tensión iba a incrementar. Hoagie y Alice de seguro se sentarían juntos con ellos en el almuerzo y estaba muy seguro que Abby inventaría excusas para no estar con ellos. De solo pensarlo le daba dolor de cabeza, él quería a sus amigos aunque nunca lo dijera abiertamente pero no le gustaban los dramas innecesarios, eso era del agrado de Kuki, que le gustaban esas novelas y películas románticas que incluso su mamá veía, mucho drama.

-Si voy al súper ahora no me dará tiempo para completar la cena- habló para sí misma la señora Beatles. Kuki la escuchó.

-¿Necesita ayuda con las compras señora Beatles?- preguntó amablemente la chica.

-No quiero molestarte, eres mi invitada- la señora Beatles estaba contenta con la presencia de Kuki en su casa, después de todo tenía dos hijos maravillosos pero siempre imaginó que podría tener una hija a quien cuidar.

-No es ninguna molestia, mi mamá me manda a hacer compras pequeñas también y la ayudo a veces en la cocina- le sonrió como siempre era característico de ella.

-De acuerdo, aceptaré si Wally te acompaña- se dirigió a su habitación para llamar a su hijo. A los minutos ambos aparecieron en la cocina.

-Vámonos antes de que cambie de opinión- le dijo Wally a su amiga.

La señora Beatles le dió el dinero de las compras a Wally y la lista con las cosas que necesitaba a Kuki, los despidió en la puerta y regresó a la cocina. Ambos adolescentes caminaron en silencio por la calle. Kuki caminaba animada dando pequeños saltos de vez en cuando y Wally solo se limitó a caminar con las manos en sus bolsillos.

-¿Has hablado con Abby?- le preguntó de pronto Kuki.

-No- respondió

-¿Has salido estos días con Hoagie?- preguntó Kuki tratando de tener una conversación con él.

-No- respondió nuevamente.

-Podemos ir al cine mañana con él y su novia, estaba pensando en esa película nueva de autos y carreras peligrosas, no es mi estilo, ya sabes yo prefiero las películas románticas o de animación pero si…-

-No, no quiero- la interrumpió mirándola con el ceño fruncido, claramente estaba molesto pero ni siquiera él sabía el porqué.

-Vamos será divertido- dijo juntando sus manos -No seas tan aburrido Wally, te saldrán arrugas rápido si sigues juntando tus cejas así- se rió y trato de imitarlo -Mira asi esta tu cara ahora- se rió nuevamente.

-¿Una película de acción? A ti no te gustan esas cosas, solo ves cosas de niñas- se cruzó de brazos.

-Las películas de niñas no son aburridas, todo lo contrario, también hay acción, suspenso, drama y magia y muchas cosas grandiosas- comentó emocionada -Pero se que prefieres otro tipo de películas. Podemos verla, estoy segura que no tienes planes para mañana-

-¿Por qué tanto interés en salir con Hoagie y su novia?-

-Es que…- se detuvo y bajó la mirada -Realmente extraño salir con ustedes, que seamos los cinco de nuevo, pero por ahora no están todos, y quiero disfrutar lo que queda del verano con mis amigos, la secundaria empezará pronto y no hemos hecho nada divertido- explicó.

-Te hubieras ido al campamento con tu hermana, estoy seguro de que allí está la diversión que buscas- siguió caminando y se detuvo porque la chica dejo de caminar a su lado, se habia quedado atras con esa mirada triste, si no la conociera bien dijera que es una de sus tácticas de manipulación, las chicas realmente saben cómo ser peligrosas.

-Oye no te quedes allí, mi mamá nos espera- le gritó para que avanzara pero ella seguía sin moverse, luego dio un largo suspiro -Esta bien, voy a ir, ahora muévete- le hablo de mala gana.

Kuki estaba acostumbrada al mal genio y la actitud de Wally, que le hablara de esa forma no lograba afectarle la mayoría del tiempo. Lo miró y le dedico una sonrisa y siguió caminando a realizar el encargo de la mamá de Wally.

El chico sintió una sensación extraña en su pecho y solo siguió caminando tratando de ignorar el hecho de que Kuki lo miraba, de que estaba a solas con ella, que iban juntos a hacer compras como si fuesen una pareja, aunque claramente no lo eran, y el hecho de que Kuki estaba en su casa. No se había detenido a pensarlo detenidamente pero ella estaba allí haciéndole compañía, incluso durmiendo en cuartos separados. Quizás la situación no era del todo mala.

Realizaron las compras hablando de diferentes cosas que encontraban en el súper, como que a Kuki le encantaba la salsa de soja, que Wally prefería comprar bolsas de papas fritas rizadas en vez de las tradicionales y que a ambos les gustaba el mismo cereal para desayunar en los días donde se levantaban tarde. Wally pagó las compras y las cargó de regreso a casa, dejando a Kuki solamente con una paleta que comía muy animada.

Kuki esa noche cenó con Wally, Joey y la señora Beatles, se sentía como estar en casa, una familia cálida y cariñosa, claro que extrañaba a sus padres, al principio se sintió un poco mal con la partida rápida a Japón de sus progenitores pero agradeció que la dejaran con Wally, porque era su amigo y debía admitir que extrañaba verlo y pasar tiempo con él.

-Buenas noches Kuki- dijo Wally antes de entrar a su habitación.

-Descansa Wally- le respondió mientras caminaba al final del pasillo para entrar a la habitación de huéspedes que había sido destinada para ella.

Una vez que Kuki entró a la habitación, busco dentro de su bolso y encontró lo que estaba buscando, su celular. La pantalla se iluminó al presionar el botón del centro y busco entre sus contactos el nombre de Abby para llamarla.

-Hola chica- le respondió del otro lado su amiga cuando contestó.

-Abby, hola, pensé que no me responderías- se sentó en la cama para continuar con la conversación.

-Disculpa, he estado haciendo muchas cosas aquí, venir a Hawaii ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado- comentó Abby.

-Que bueno que te diviertas, tengo muchas cosas que contarte- procedió a darle un resumen de sus últimos dos días.

-¿En serio estás durmiendo con Wally?- pregunto algo asustada su amiga.

-¿Qué? No- se exhaltó Kuki -Como crees, estoy quedándome en una habitación yo sola, él duerme en su cuarto y Joey debe estar ya dormido, él si está al frente de donde estoy- le explico.

-Entonces si hablas conmigo por teléfono, ¿Estás segura que él no te está espiando?- preguntó.

-No, no creo que él sea esa clase de chicos- se rió de solo pensarlo -Al lado mío hay un baño, no creo que me escuche al menos que realmente esté afuera pegado a mi puerta tratando de escucharme- se rió nuevamente.

-Supongo que es un buen chico, no como otros- soltó sin pensarlo la morena.

-¿Lo dices por Hoagie? Sabes, no hemos hablado bien ese asunto, todo me parece confuso y…-

-No hay porque hablar, en serio- la interrumpió.

-Cuando regreses creo que sería apropiado que hablemos de ese asunto- suspiró -Sé que no quieres hablarlo pero creeme que te ayudaría mucho, confía en mí-

-Lo dice la chica que no quiere admitir su amor por cierto chico- dijo Abby provocando que Kuki se sonrojara.

-Hablando de eso, quizás mañana salgamos los cuatro, Wally aceptó ir al cine-

-¿Qué opinas de Alice?- se atrevió a preguntar Abby pero se retractó de inmediato -Olvidalo, no debí preguntar-

-Esta bien Abby- le respondió la chica, ella no quería indagar en el asunto más que todo para no incomodarla estando tan lejos.

Siguieron hablando por unos 20 minutos hasta que Abby tuvo que colgar pues ya se estaba haciendo tarde por la diferencia horaria y tenía que dormir porque tendría una expedición temprano en la mañana.

Hubo momentos donde Wally pudo escuchar a Kuki reír y ciertos murmullos pero nada claro como para saber de qué hablaba o con quien hablaba aunque no tenía que pensarlo demasiado, probablemente estuviera hablando con su madre por teléfono o con Abby. Tomó su celular y mandó un mensaje de texto a su amigo Hoagie.

"No sé qué planeas pero ire contigo y Kuki al cine mañana"

A los pocos minutos recibió una contestación.

"Alice también irá por si Kuki no te lo dijo, gracias, te debo una"

-Si claro- habló para sí mismo y se acomodó para irse a dormir y en lo último en que pensó fue en Kuki sonriéndole en la tarde.