Hola y bienvenidos a un nuevo capítulo, este viene un poquito subido de tono. Disculpen esta versión beta.
Viejos Recuerdos
Era lunes 5:12 am el timbre de la mansión Kidou sonaba, Yuka estaba despierta ya que preparaba el desayuno y almuerzo de su esposo, el mensionado estaba arriba arreglandose. Yuka fue a abrir y recibir a Fuyuuka con la niña que estaba dormida.
- Hola Yuka, buenos días, te dejo a Naoko.
- Si, la llevaré junto con Anzu,- Fuyuuka se la entrega y le deja su bolso.
- Ahora me tengo que ir- Ella besa la cabeza de su hija- Saludos a Kidou y a Anzu.- se despide.
- Si, hasta luego- Yuka cierra después de despedirse, toma el bolso y sube con la niña en brazos, cuando entran a la habitación ella despierta.
- Tía Yuka...- dijo con un tono somnoliento. Yuka la dejó sentada en el sofá mientras arreglaba un espacio, Anzu igual despertó.
- Mi vida, Naoko ha venido a quedarse, hazle un espacio.- Yuka ayudó a Anzu a moverse y luego acostó a Naoko.- Mis lindas princesas duerman que aún no sale el sol.- Ella las besó a ambas y apagó la luz, solo dejó la lamparita de noche encendida y salió cerrando la puerta.
Las pequeñas quedaron sola, almenos Anzu no se sentía sola. Yuka al salir de la habitación se encontró con Kidou, le contó que había llegado Naoko, ambos bajaron.
Llegó la hora de irse a trabajar, Kidou subio a despedirse de Anzu y de Naoko que aún dormían; luego de su esposa y partió a su trabajo. Yuka después de que él se fuera, decidió ir a descansar hasta que fueran las ocho de la mañana o hasta que las niñas despertaran.
Anzu abrió sus ojos y miró a su compañera, se levantó y fue a mirar por la ventana, el sol brillaba y recordó en ese momento a sus padres.
- Mamá... Papá...- dijo con profunda tristeza, los extrañaba. En ese momento entró su nueva madre.
- Anzu pensé que estabas aún dormida- sonrió.- Espero que hayas tenido buena noche mi pequeña.- la niña asintió- me alegro- fue a despertar a Naoko y ésta sólo se quejaba ya que no quería levantarse. Yuka solo dejó que despertara a su ritmo mientras llevaba a su hija a prepararse.
Le tomó unos veinte minutos alistar a Anzu mientras Naoko estaba parada sin hacer nada, aún con sueño. Luego era el turno de ésta, Yuka la ayudó mientras Anzu tomó su libro de colorear y se sentó a pintar mientras esperaba.
Al rato estaban en la cocina; Yuka les hizo un rico desayuno. Sus gatos estaban sólo mirando la comida. Luego de desayunar las llevó al jardín para que jugaran al aire libre mientras ella hacía algo de jardinería.
Anzu tenía su balón afuera y Naoko se le ocurrió jugar e imitar a su padre- Anzu-chan serás Kidou Yuuto y yo seré Fudo Akio.
- Pero yo no sé como ser él...- dijo Anzu a lo que Naoko se puso a pensar.
- Papá cuenta que tío Kidou usaba capa roja y unas gafas extrañas, podemos conseguir algo igual.- Fueron con Yuka- Tía Yuka queremos jugar y quiero ser mi padre y Anzu necesita una capa y gafas para que sea tío Kidou.
Yuka no entendía mucho, además su esposo había omitido ciertas cosas del pasado, pero bueno si necesitaban esos objetos ella buscaría algo similar. Con indicacion de que la capa tenía que ser roja, ella tomó una sábana de las que le compró a Anzu y la ató alrededor del cuello.- Respecto a las gafas compraré unas para que puedan jugar la próxima, ahora usen su imaginación que es lo más hermoso que tienen ¿sí? vayan a jugar.
Las niñas asintieron y fueron a jugar mientras Yuka fue a ordenar sus cosas de jardinería y luego iría a ponerse ropa más cómoda para hacerles una merienda rica a las pequeñas.
La niñas jugaron hasta que se cansaron y quedaron acostadas en el cesped, Yuka salió para llamarlas, ellas se levantaron y fueron dentro.
- Les he preparado una pequeña merienda, galletas de animalitos y ¿quieren jugo o leche?
Ambas pidieron leche. Mientras merendaban veían la televisión.
En una preparatoria cualquiera. Biblioteca
- ¿Que harás este fin de semana?- Pregunta una chica de orbes violeta.
- Acabo de conseguir un trabajo de medio tiempo en un restaurante; trabajaré el fin de semana.- dijo la de orbes verdes.
- Tienes suerte yo aún debo de encontrar uno, para que el próximo año alquilemos una casona de campo y pasemos juntos con los amigos. Invitaré a Yuka para que nos acompañe.
- Dudo que quiera acompañarnos, debe de estar ocupada con ser madre, además ella no pertenece a los más jóvenes. Tiene otra etapa de vida.
- Que importa será mi invitada, como adulto resposable y esas cosas.
- Excusas todos somos independientes hace mucho y lo sabes. Pero bueno dejando de lado ese asunto tu que harás este fin.
- Ah... iré a patinar el sábado con Takuto y el domingo tiene resital de piano, asistiré ese día para darle mi apoyo. Y hablando de mi novio cuando le harás caso a tus pretendientes.
- Akane estás loca, yo no tengo ningún pretendiente.- dijo Midori algo avergonzada ya que estos temas propios no los tocaba.
- Si los tienes o ¿es que cerraste tu corazón?
- Yo pues...- en eso timbró el movil de esta pelirroja- ¡un mensaje!...- lo leyó- Es de Aoi, dice que nos veamos después de clases en la cafetería de siempre.
Akane igual recibió la notificación- Claro que si iremos- dijo Akane para luego enviar un mensaje de confirmación de vuelta.
Midori se levantó- Llegaré tarde a la siguiente clase- devolvió el libro que leía y salió antes.
Akane sólo se levantó- eso es porque no haz podido olvidar a Nishiki-kun.
De vuelta en la casa Kidou.
- Tia Yuka... tengo que ir- Naoko se estaba aguantando.
- Si claro vamos. Yuka la llevó al baño pero ya fue tarde; Naoko se echó a llorar, no lo había logrado.- No te preocupes será la próxima.
Anzu fue al baño a ver que pasaba y se dió cuenta de lo sucedido. Recordó en ese momento las veces que Hitomiko le enseñaba pero ¿cuándo estaría lista? Sentía un poco de temor por ese asunto del baño, y ¿si Yuka la regañaba?
- Anzu...- Yuka sacó de sus pensamientos a la niña- ¿Quieres ir? o ¿tienes el pañal cargado?
- Quiero cambio... pañal mojado.- dijo triste.
- De acuerdo princesa, bien vamos- las llevó a su habitación y las recostó en su cama que es más amplia y las cambió.- Listo pequeñas princesitas, luceros del amanecer.
Yuka pensó un poco para enseñarlas a ir al baño, tomaría apuntes de cada cuanto sentían ganas después de tomar liquidos y para el del dos igual.
Llegó el almuerzo, Yuka les llevó su comida a la mesita de la habitación y comieron juntas ya que ella igual se incluyó. Después de un trago amargo ellas la pasaron bien con este almuerzo. Luego jugaron con los juguetes, Yuka les leyó un libro y rieron ante las voces de los personajes que ella les hacía.
Eran las dos de la tarde y las pilas de las niñas se agotaron, ella las acomodó para que tomaran la siesta. Bajó a llamar a su esposo y contarle su propuesta para enseñar a ir al baño, entre otras cosas. Aprovechando que estuvieran durmiendo hizo las labores del hogar con su magia y otras como un humano ordinario.
El día pasó volando, las niñas se encontraban tomando el té imaginario de jugo de manzana en la habitación con unos peluches de invitados.
Llegó Fudo a buscar a su hija.- Hola Yuka ¿cómo estás?
- Bien gracias, adelante.
El pasó dentro- Y ¿cómo les va?
- Excelente, por mi parte no sabes lo encantada que estoy, es algo que no puedo explicar pero lo que siento es amor, ternura y mucha felicidad.
- Te comprendo perfectamente es fascinante. Aunque te juro que dije que esto de ser padre no era lo mío.
- ¿No? ¿en serio? ¿si dijiste eso?
- Nunca lo comenté con nadie y como eres mi amiga te lo diré- Fuyuuka pensó en no tenerla, sabes, eramos jóvenes y pues yo dije que si, me haría cargo.
- Te agradezco que confíes en mi, no lo comentaré, te lo juro. Oye tu hija te debe estar esperando, está jugando con Anzu.
-Subiré por ella.- Él subió y tocó la puerta.
- Papá...- ella corrió a sus brazos y el la cargó para abrazarla.
- ¿Te portaste bien? mi niña hermosa.
- Si señor papá.
- Mañana vendras a jugar con Anzu.- Fudo miró a la mencionada- Hasta luego querida Anzu.
- Bye bye...- ella se despidió.
Fudo tomó la maleta y bajó las escaleras con su hija en brazos, se despidió de Yuka.
- Me saludas a Kidou.
- Si, de acuerdo, tengan cuidado. Hasta mañana.
En otra parte, en casa Midori.
Midori tenía esa tarde huéspedes, sus mejores amigas Aoi y Akane. Habían estado en la cafetería mientras conversaban sobre las pequeñas vacaciones que planeaban para el próximo año.
Pero ahora tocaba hacer la cena, entre todas ayudaron, olvidaba mencionar que ésta vivía sola rentando un pequeño departamento que sus padres le ayudaban a pagar.
Comieron su cena, luego tomaron un baño y comenzaron a hacer sus deberes.
Aoi estaba un poco ida, ya que siempre en sus pensamientos estaba Tenma, y le dolía que saliera con otras chicas ya que ella para él era solo una amiga.
- ¡Estoy decidida!- dijo Aoi asustando a sus amigas por la repentina reacción.
- ¿Decidida?- preguntó Midori
- Si- dijo más calmada- ¿Conocen el juego de la botella?- las otras asintieron- pues jugaremos el año que viene y haré que la botella lo señale, asi me tocará besarlo y con mi beso sabrá lo que siento. Necesito practicar.
- A mi no me mires- dijo Akane.
- Y menos a mi que experiencia no tengo.- Dijo Midori volviendo la mirada a su libreta de apuntes.
- Ya pero no estaba pensando en ustedes, estaba pensando en un objeto.
- Toma el espejo y coquetéale y luego te lanzas- Propuso Midori.
- No besaré un objeto, es asqueroso.
- Usa tu mano y ya verás.- Dijo Akane.
- Si, creo que es buena opción.
- ¿Recuerdan cuando precionabamos a Yuka para que besara o tuviera relaciones, que era lo más normal entre los más jóvenes?- preguntó Akane a sus amigas.
- Si- dijo Midori recordando lo de hace unos años- Creo que me siento mal por haber dicho eso, mira que no es facil entregar el corazón y que no te lo destrozen.
- Si les digo que cuando yo lo hice con Takuto todo fue bien hasta que llegó el momento de que entrara y no se de donde saqué valor para no llorar, estaba muy estrecha.
- Si pues, ahora de seguro es un paseo para ti.- dijo Aoi como relajo.
- Sólo lo hemos hecho cuatro veces, es dificil encontrar el lugar y sacar tiempo.
- Cuenta amiga, ¿dónde fue que lo hicieron?- preguntó Midori queriendo saber ya que siempre las dejaba con las ganas de saber todo.
- Si, claro mis aprendices, la primera vez nos armamos de valor para el 14 de febrero de este año. Fuimos a una farmacia y yo me quedé afuera, no era capaz de moverme por la vergüenza, recuerdo que él salió como un tomate y pues me mostró la bolsita de compra.
- Que valor- rió Aoi- yo estaría igual de avergonzada.
- Teníamos miedo era de entrar a la casa de citas, pero lo hicimos, la chica que cobraba estaba leyendo una revista para adultos, levantó la mirada y nos atendió diciendo "¿cuántas horas?" nos quedaríamos una y ella nos miró de arriba abajo mientras mirábamos a otro lado- Akane comenzó a reir sintiendo vergüenza por lo que pasó en ese momento de su vida.- Siguió diciendo "necesitarán por lo menos dos". Tomamos la tarifa de dos y pagamos y nos entregaron la llave del cuarto.
- Me imagino sus caras- dijo Midori para partirse de risa junto Aoi.
- Entramos y nos pusimos "cómodos" nos quitamos los abrigos, le dije que iria al baño, leí un manga días antes de todo eso para prepararme y tomar apuntes; me duché rápido y me vestí nuevamente.
- Tonta, hubieras salido así para que pasara rápido todo eso.- Dijo Midori.
- ¡Quisiera verte en mi situación!... continúo, salí y él estaba sentado en la cama y tuve la genial idea de ver una peli de adultos, solo para ver algo que nos tranquilizara pero no fue así, fue demaciado para los dos así que terminamos quitandola con torpeza. Nos tranquilizamos y comenzamos a besarnos. "¿estás segura?" me preguntó y yo asentí y dije que lo amaba, que quería que pasara lo que habíamos dejado pendiente, fue dulce conmigo, me trató como si de una flor fuera, no lloré así que le clavé las uñas en la espalda- Aoi y Midori rieron- ¡no es de risa! ya no les cuento.
- Continúa- pidió Aoi.
- No sé como no se rieron de Yuka.-dijo Akane.
- Fue la curiosidad que no nos dejó.- siguió Midori.
- Ajá, pues para resumirles lo hicimos y no nos quedamos dormidos, solo mirando hacia el techo, no dijimos nada, estabamos recuperando el aliento, mi mente no podía pensar y trataba de asimilar lo que había pasado. Luego el se sentó de golpe y me miró, pero su mirada era de terror, se había olvidado de protegerse.
- Error de principiante- Dijo Aoi riendo.
- Vamos, no te rías, no pasó nada, la segunda vez lo hicimos en mi casa, mis padres salieron de viaje el fin de semana y pues aprovechando, y las últimas veces en otras casas de citas.
- Pero supongo que si se protegieron, ¿o no?- preguntó Midori.
- Siii... no cometimos más ese error, ahora todo es más facil entre nosotros. Ahora que saben bien mi cuento de amor ¿podemos terminar la tarea?
En otra parte
Kidou volvió a casa; Yuka estaba terminando de hacer la cena y Anzu estaba coloreando el dibujo de una bailarina. La niña gira la cabeza y ve a Kidou llegar.
- Hola princesita- él se puso a la altura de Anzu.
- Hola...- dijo ella, se levantó y le entregó una hoja de papel con un dibujo, lo abrazó y sin más se fue donde Yuka.
Kidou no esperaba ese abrazo tan espontaneo de parte de ella, luego miró el dibujo y en el estaba él dibujado, Yuka y en el centro Anzu, a los lados estaban los gatos y una casa a su alrededor con un corazón en la cabeza de la niña.
- Anzu... yo igual te quiero.- Dijo él y fue a la cocina- Hola Yuka, ¿cómo te ha ido?
- Bien, esta hermosa niña se ha portado de maravilla- toma a Anzu en brazos y besa su mejilla, para ponerla en la periquera y darle su plato de comida.
Yuuto se sentó y Yuka igual cerca de Anzu para ayudarla en lo que necesitara y cenaron. Luego de eso subieron, él a quitarse el saco y la corbata y dejar su maletin y ella Ayudaba a Anzu que ya tenía sueño a cepillar sus dientes y darle un baño. Luego la vistió y Yuuto entró para cubrirla con la sábana y poner a su lado el conejito de compañia, ambos la besaron, él salió y Yuka se quedó recogiendo y vió uno de sus dibujos, era similar al que tenía Yuuto. Ella acomodó todo dejando solo la lamparita de noche y salió con el dibujo en mano, no pudo contener las lágrimas de la emoción y llegó a su habitación.
- Mira lo que ha dibujado- se lo muestra- no pensé que esto pudiese pasar así de rápido, creo que en estos momentos soy la madre más feliz del mundo- sonrió.
- Yo tengo uno igual- Yuuto le muestra el suyo- lo pondré en mi maletín de trabajo.
- Yuuto yo quería preguntar ¿qué sabes tú de una capa roja y unas gafas?
Kidou se sienta en una silla mirandola- Eso es parte de mi pasado, mis años de escuela en la adolescencia. ¿Por qué la pregunta cariño?
- Lo que pasa es que las niñas querían jugar representandote a ti y a Fudo.- Yuka contó lo que Naoko dijo y Yuuto no había pensado en eso en mucho tiempo, se paró y fue al armario sacó una caja de madera y la abrió develando esos objetos, algo deteriorados por el tiempo; se los muestra a Yuka.
- Vaya así que de esto se trataba, que bellos tus tesoros, ¿me permites solo copiar las gafas?
- Si, adelante.
Yuka hizo una replica, pero Kidou advirtió que solo podía usarlos encima de la cabeza o como colgantes en el cuello ya que reducir la visión podía afectarla un poco.
Antes de dormir Yuka discutió con Kidou el asunto de que Anzu dejara los pañales, le pondría empeño; leyó un poco, un libro de ayuda a padres primerizos para luego caer rendida, su esposo le quitó el objeto de la mano y la cubrió con la manta y dandole un beso en la frente para luego apagar la luz y dormir.
Gracias por leer...
