Hola, para este capítulo les diré que así es como deben ser las cosas, ya lo tengo todo planeado desde hace un par de años. Otra cosa, soy fan de EXID y a cada una las represento de la siguiente manera.
Aoi= Hani
Midori= LE
Akane= Junghwa
Yuka= Hyerin
(Yo y mis locuras XD)
Hice lo que pude para explicar lo del momento crucial, investigué y expliqué con mis propias palabras ( es que me siento una retarder a veces :()
Habrá contenido que puede herir tu sensibilidad, si no deseas continuar regresa al principio de fanfiction. +18 (eso creo).
Surprise Baby
Era una ceremonia más para Yuka, estaba en el penúltimo nivel de magia, había recibido un listón amarillo. Solo le faltaba uno y ella no se iba a dar por vencida.
Ya había pasado su cumpleaños y tenía veinticuatro años ya, el tiempo iba pasando, pero ella seguía igual, habían sucedido cambios en su vida desde que ingresó al Raimon por primera vez, encontró el amor, hizo grandes amigos y hace poco se les unió su pequeña Anzu.
Una mañana estaban desayunando los tres en calma, pero Yuka comenzó a sentirse un poco mal.
- No me siento bien. - Dijo ella haciendo que Yuuto y Anzu se preocuparan.
- Pero si casi no has tocado la comida.
- Si, lo sé- dijo algo asqueada, se levantó y fue corriendo al baño.
Kidou trató de tranquilizar a la niña, para que no estuviera asustada. Ella salió del baño unos minutos después.
- Yuuto…
- ¿Te sientes bien?
- Tengo un poco de mareo- se sentó en el sofá.
- ¿Estás bien? - preguntó Anzu.
- Si no te preocupes. - Yuka la ayudó a subir y la abrazó. - Yuuto ¿tú crees que?...
- Puede ser una posibilidad, pero ante eso esperaremos un poco e iremos al médico.
Al cabo de unos días ella siguió teniendo los mismos síntomas, los tres fueron al hospital y le hicieron las pruebas.
- Kidou Yuka- la enfermera le entrega los resultados. - Felicidades, el doctor los verá ahora.
Para ambos era algo que les sorprendía nuevamente, ya que habían tenido una mala experiencia en el pasado. El doctor no iba a andar con rodeos, así que les dijo que era un embarazo con algo de riesgo, pero tendría que llevar calma y tratar de cuidarse e ir a control para ir viendo el progreso.
Al salir de ahí Yuka se sintió un poco tensa y preocupada. Llegaron a casa todo transcurrió normal, pero su cuerpo fue invadido por el miedo.
En la noche Yuuto se sentó a su lado y la abrazó. Sabía que sus miedos estaban presentes y eso la estaba afectando un poco, siempre estaría a su lado.
Ya que las chicas estaban de vacaciones, salvo a que trabajaban en las tardes las llamó a las tres para que le hicieran el aguante a su esposa y a él con la niña.
- Yuka, mírate cómo estás, deberías de tranquilizarte. - dijo Aoi
- Lo siento, estoy un poco tensa…- respondió Yuka.
- Tienes miedo, vamos trata de tranquilizarte. Hazlo por tu bebé. - continuó Midori
- Recuerda que tus emociones las siente, se pondrá triste si ve que lo estás, sonríe y trata de llevarlo con calma. - Dijo Akane.
- De acuerdo, trataré de tranquilizarme. Gracias por sus consejos chicas.
Las chicas pasaron con la niña conociéndola, enseñándole nuevas cosas, entreteniéndola, en lo que Yuuto se encargaba de su esposa.
El verde en la ciudad volvía a estar presente las flores, las aves y mariposas. Yuka salió con Yuuto y la niña al parque, ya que habían pasado unas semanas, decidieron organizar un pequeño día de campo. Todo el embarazo iba con normalidad.
Ese mismo día la que fue niñera de Anzu estaba en el parque, siempre con la esperanza de verla y hoy le tocó. Con esa alegría corría alrededor de sus padres adoptivos. Notó que era feliz.
Ella notó al hombre- No puede ser, ¿será él? - El mismísimo Kidou Yuuto había adoptado a la niña que cuidaba, necesitaba saber de Anzu y conseguiría la dirección con Hitomiko.
Un día ella encontró la dirección con lo que le habían anotado en un papel y asombrada de la mansión, llamó a la puerta ya que las rejas estaban abiertas, Yuka acababa de dejar tomando la siesta a la niña, bajó y fue a abrir.
- Buenas, ¿necesita algo?
- Ahh sí, estoy buscando a la niña Anzu. ¿Vive aquí?
- ¿Es que usted es familiar? ¿la quiere apartar de mí? - Yuka se puso en modo defensivo.
- No, no tranquila, encontré donde vive, fui su niñera y quería saber de ella.
- Ah, pues así cambian las cosas. Pase.
Ambas fueron a la sala- Solo quería saber cómo está, es que me preocupaba que no se adaptara a los cambios.
- Pues en un principio fue así pero ahora es una niña totalmente feliz y mi esposo y yo nos encargaremos de eliminar su tristeza, sé que no seré como su madre, pero deseo por encima de todas las cosas, protegerla y amarla, es mi hija del corazón. -Yuka le ofreció de tomar una bebida.
- Sus padres trabajaban y llegaban en la noche, solo estaban juntos cuando era su día libre, pero esa noche lluviosa… ellos tuvieron ese fatal accidente y la niña tenía solo una semana de haber cumplido dos años.
- Así que no pudieron estar juntos mucho tiempo, seguro que Anzu los recuerda con cariño y guarda sus mejores momentos en el corazón.
- Si, pero como era tan pequeña sus recuerdos se irán borrando y solo quedará una voz en la lejanía.
- Ella siempre sabrá que tuvo unos padres que la amaban con el corazón, pero de igual forma ella será parte de nuestra familia, es una bendición.
- ¿Puedo verla? Es que quiero hacerlo para no estar preocupada, trabajo en otra casa cuidando a unos hermanitos.
- Adelante, la acompaño.
Subieron y ella la dejó pasar, vio el cuarto de la niña, sus juguetes, su ropa, los muebles, la decoración, se acercó para verla dormir plácidamente junto a ese conejito que le regalaron sus padres en el primer cumpleaños.
Luego de verla, ella se despidió y partió. A Yuka le encantó conocer a alguien del pasado de la niña.
Era la tercera semana de marzo, Aoi estaba con Yuka ya que Kidou había salido a hacer las compras.
Yuka se había sentido un poco de dolor en el vientre, los típicos cólicos del periodo. Ella sintió un temor inmenso.
- Aoi, tengo un mal presentimiento.
- ¿Sobre qué? Me estas asustando.
- Sobre mi bebé, una madre sabe cuando algo no va bien con sus hijos. Tengo un dolor aquí- señaló su vientre.
- ¿Quieres ir al doctor?
- Creo que sí, he estado algo estresada últimamente y me temo lo peor.
Yuka sintió que algo bajaba de su interior y fue al baño presintiendo algo malo.
Aoi dejó a la niña- voy a ver a tu mamá, mi vida, quédate aquí.
- Si, Aoi-chi.
Ella salió tras Yuka y llegó al baño, Yuka tenía su mano llena de sangre y su cara llena de lágrimas. Aoi la ayudó, solo tenía un leve dolor, pero había mucha sangre.
- ¡Aoi-chan…! - dijo con desesperación.
- Tranquila, si puedes moverte sin problemas puedes limpiarte, iré por ropa.
En lo que Aoi iba por ropa, llamó a Kidou-san y le explicó lo que estaba sucediendo, él iba ya en camino, Yuka estaba en el baño tomando una ducha y sintió como un coagulo de sangre bajó de ella, lo miró un momento y supo que pasaba.
- Lo siento tanto. - dijo ya que lo había perdido.- No pude protegerte.
Al llegar al hospital, la atendieron y había tenido un aborto espontáneo, Aoi tenía a la niña a sus cuidados, mientras la revisaban. Tendría sangrado por unos días, pero nada grave, Yuuto y ella salieron, Kidou le dijo a la menor las malas noticias haciendo que se entristeciera. Anzu ignorante a todo, pero presentía que algo no iba bien.
Yuka estuvo ausente, perdida en sus pensamientos, sumida en la tristeza los siguientes dos días. Anzu el segundo día después de lo que pasó se paró fuera del cuarto esperando a que se animara a levantarse, Yuuto se puso a su lado.
- Creo que será mejor que la dejemos sola- Kidou cierra la puerta y baja con la niña a la sala- Tú solo tienes que jugar y pensar cosas lindas, te llevaré con Endo.
Él toma las cosas de la niña y la lleva a casa de Endo, mientras Ryo trataba de convencer a Anzu para jugar futbol y que se le quitara la tristeza, Kidou hablaba con Natsumi y Endo.
- Tienes que hacerla recapacitar- Natsumi miró al jardín- Tienen a una niña pequeña a la que deben de darle cuidados, los dos, no solo puedes ser tú.
- Dale ánimos, de que estás a su lado sin importar qué. – Dijo Endo, como siempre dando su apoyo.
- Yo la amo, tendré que hacerla volver, brindarle mi cariño.
Endo se levantó, y fue con los niños, llamó a Kidou para que se uniera y sacar esa tristeza jugando fútbol, los cuatro jugaron haciendo que la niña se divirtiera, él futbol hacía que Kidou viera las cosas de otra manera.
Al llegar a casa hizo la cena junto a Anzu, puso comida a los gatos. Cenaron los dos juntos, se notaba la ausencia de ella. Al llegar a la habitación Kidou preparó a la niña para descansar. Ella concilió el sueño ya que gastó energías.
Yuuto llegó y suspirando se acostó al lado de su esposa haciendo que ella despertara.
- Yuka, querida mía- Se acerca más y la abraza- ¿Cómo te sientes?
- Siento que no valgo para nada, en serio, algunas veces pienso en que debí de nacer hombre, pero ¿sería lo mismo? Un hombre infértil.
- Mira si fueras hombre y te hubiese conocido como tal, seguro tu esencia sería la misma. Y me habría enamorado igual.
- ¿En serio?- ella lo volteó a mirar.
- Que sí, aunque para ser un hombre no te falta mucho, tienes bigote, mucho vello en las piernas y el doctor dijo que tienes hormonas masculinas que hacen inestable tu cuerpo.
- ¡Oye, yo me depilo! - dijo algo colorada,y molesta, siempre trataba de ocultar esos detalles pero al parecer él ya se había dado cuenta, nada pasaba desapercibido ante Kidou Yuuto.- Es que nací en el cuerpo equivocado, pero he aceptado mi condición y me gusta ser lo que soy, con pequeños detalles que me hacen única.
- Bien pero ahora lo importante, has dejado a la pequeña Anzu estos días muy abandonada, creo que piensa que no la quieres más.
- Pero eso no es así, yo la quiero, solo que me he sentido mal por la pérdida de nuestro bebé.
- Bien, pero hay que mirar adelante y sonreír sin importar cuán difícil sea la situación. Para que sepas Anzu estuvo parada en la puerta esperando a que te levantaras, ella te quiere mucho. - Kidou se levantó para ir al baño y ponerse el pijama.
Yuka igual decide levantarse y arreglarse, se bañó junto a él. Al rato fue con la niña y se acercó.
- Anzu perdóname, no he sido yo misma. - dijo ella y Anzu despertó. - Lo siento linda, te he despertado.
- ¿Estas bien?
- Si, no te preocupes- Yuka sonrió- Solo que mamá se sentía mal, pero ya estoy mejor. - Yuka besó la frente de ella con dulzura y acarició sus mejillas.
Yuka se quedó con ella hasta que se durmió, luego salió y bajó a la cocina para comer.
Comienzan las clases último año de Shindo, Akane, Kirino y Midori. Pasaron dos semanas desde que iniciaron y Akane se denotaba algo preocupada.
En el descanso Midori la acompañó al baño y hablaron.
- ¿Qué es lo que ocurre? Este es el último año y deberías sonreír.
- Tengo un retraso y estoy preocupada por eso.
- ¡Es que eres una descuidada! - le gritó Midori.
- No me digas esas cosas, si nos cuidamos, pero tal vez algo falló, no lo sé, estoy preocupada.
- Debería hacerte la prueba de embarazo, la venden en la farmacia.
- ¿Puedes acompañarme? Tengo algo de vergüenza. - dijo sonrojada.
- Pero no tienes vergüenza para hacerlo con Shindo-kun. Mejor cuéntale a tu mamá.
- Si fuera tan fácil, ella me mataría.
- Bueno, mañana lo compramos, es sábado, será más fácil.
- Bien…
En la casa a la hora de la cena Akane jugaba con la comida, su madre llamó la atención.
- Hija tu comida se enfría.
- Si- la chica dio un bocado a su comida, lentamente se la comió. Más tarde se miró al espejo de su cuarto- Un bebé, espero que solo sea un susto y nada más, es que aún quiero seguir con mis estudios.
En eso entra la madre algo preocupada- Hija ¿podemos hablar?
- Si, claro.
Las dos toman asiento en la cama y hubo un silencio incómodo, ella jugaba con sus dedos pensando en si contarle o no lo que le estaba pasando.
- ¿Qué tienes? Te noto algo inquieta, ¿tienes algo que contarme?
- Pues, es que… tengo un retraso, ¡no me mates por favor! - dijo rápidamente.
- Akane hija, ¿es que no te dije que me tuvieras confianza? Así que ya diste ese paso tan importante.
- Si, pero es que me daba vergüenza hablarte de esto, inicie mi vida sexual desde el año pasado. - Ella omitiría que había ingresado a ese mundo de placer desde hace años, pero oficialmente lo hizo con Shindo el año anterior.
- ¿Entonces temes de que estés embarazada?…
- Si, pero compraré una prueba casera mañana.
- Es mejor ir al doctor, será más certero.
- Si, pero quiero hacerlo primero así, quiero saber que se siente hacer una.
- Bueno, pero sabes que aquí estoy yo para lo que necesites.
- Gracias mamá.
Al día siguiente Akane trajo consigo a la farmacia a Aoi y a Midori, las tres estaban algo apenadas.
- Diablos, es un hombre…- Dijo Akane mirando al farmacéutico desde la entrada.
- Pues es muy guapo- sigue Aoi- esto es tan vergonzoso.
- Se nota en nuestras caras que somos estudiantes. - dijo Midori a Akane.
- Bueno igual hay que pasar la pena, gracias por acompañarme hasta aquí. - Akane se da la vuelta para irse a casa y ellas la devuelven haciéndola pasar adelante. - Traidoras. - Las otras sonrieron detrás.
- ¿Le puedo ayudar?
- Pues sí, verá es que necesito una…- se puso colorada.
- ¿Una?
- Una prueba… de… embarazo.
El farmacéutico le mostró muchas marcas y le recomendó una muy amablemente.
- ¡Tome mi dinero! - ella pagó y le dieron su bolsa con el producto y salieron suspirando de alivio.
- ¿Ahora…? - pregunta Aoi.
- A casa de Yuka ella es la experta en esto. - propuso Akane.
- ¿Vas a ir a molestarla con este problema? - Le preguntó Midori.
- Si… aunque claro que siento lo que pasó.
- Bueno fue algo lamentable de ver, pero ya pasó.- dijo Aoi.
Ellas llegaron a casa de Yuka y ella les abrió. Anzu estaba en su habitación con Naoko jugando así que no interrumpirían en un rato.
- Bueno y a que debo la visita.
- Yuka ayúdame, estoy en problemas, no me ha bajado la regla y estoy un poco asustada.
- La muy tarada cree que está embarazada. - Dijo Midori mientras se tiraba al sofá.
- Tu eres la experta, ayúdala. - dijo Aoi tomando asiento.
Akane estaba a los pies de Yuka suplicando. - Mi hermosa y amada Yuka tu que todo lo sabes ayúdame con la prueba.
- Bien… pero si sabes que trae instrucciones, ¿no es así?
Akane se pone en pie- Si, pero tú eres la que sabes.
La chica le entrega el paquete y Yuka comienza a leerlo indicándole lo que tiene que hacer. Ella va al baño y se encierra, Kidou pasa por ahí y las ve esperando fuera del baño, decide hacer una pregunta a su esposa.
- ¿Qué pasa?
- Es Akane- dijo susurrando- está haciéndose una prueba de embarazo casera.
Kidou alza una ceja y sorprendido sigue indagando- ¿Es que acaso ya…?
- Ni debería sorprenderte.
- Claro, claro. Es Yamana.
Las otras dos chicas sintieron un poco de vergüenza ajena ya que Kidou estaba ahí.
Akane salió y se encontró con la mirada de todos encima de ella. - Kidou-san… ¿Qué hace aquí? - dijo nerviosa.
- Es mi casa…
- Si, pero lo digo porque es una reunión de chicas.
- Solo quería saber si ya te sacaste tu domingo siete.
Akane estaba mucho más avergonzada que antes, Yuka tomó la prueba y la miró comparando resultados, Kidou se acercó a ver, las tres estaban algo impacientes.
- Parece que tienes mucha suerte de no arruinar tu futuro. - Dijo Kidou. - Akane lo miró un poco mal ya que estos asuntos la estaban matando de la vergüenza y más si estaba él- No me mires así- dijo Kidou.
- Es que Akane no tiene vergüenza para algunas cosas, porque todo lo hace a escondidas y ahora está saliendo a la luz. - dijo Midori.
- ¡Midori!... solo quiero saber si…
- Yuuto ya lo dijo, no lo estás.
- Pero entonces ¿por qué el retraso? - pregunta a Aoi.
- Supongo que es normal que algunas veces se retrase, pero puedes ir con tu madre al gine y que te hagan estudios, para que no te pase… como a mí.
- Yuka lo siento- Akane se acerca y pone su mano en el hombro de ella.
- Ya no importa, pero por lo menos te da la oportunidad de tener más cuidado.
Los cinco salieron del pasillo y las niñas estaban sentadas en la escalera, llamaron a las tres.
- Oigan niñas- llamó Naoko. - ¿Quieren jugar?
- Tenemos galletas arriba. - dijo Anzu. - Tomaremos té de mentirita.
Las tres se miraron y sonrieron, ellas aceptaron, Yuka y Kidou las acompañaron igual.
Anzu le mostró la tetera, estaba vacía- Necesito más jugo de manzana, por favor.
- Vale, ya vuelvo. – Dijo Yuka
Para olvidar los problemas que mejor que pasar la tarde con dos niñas pequeñas y su gran imaginación, con todo tipo de disfraces e historias inventadas.
Pasan unos días y Akane va al instituto con buenas noticias, ya había llegado la visita del mes.
Continuara...
