Hola, vengo a dejar esto por aquí. :3
Estos últimos meses he visto un montón de Shindaka por aquí, y me han gustado las historias, tanto, que creo que es en lo que me enfocaré ahora en los siguientes capítulos. Claro, no perdiendo el hilo con otros personajes. (Aunque desde el comienzo me enfoqué en ellos, desde la primera temporada.) A pesar de que me acuerdo que no me sabía los nombres de ninguno de go jajaja me aventé al agua sin saber cuales eran sus roles y actitudes, y he awí esta historia descabellada.
Mi oc Yuka ¿sentía algo por Akane?- Re: Nada en absoluto. (recuerdo haberme dejado llevar como escritora sin sentido, en algunos capítulos ya habían indicios de que algo pasaba, solo que yo no me había dado cuenta. Sucedió en el chapter 30 cap 29 de Yuka y Yuuto, cuando abrí los ojos y comencé a leer capítulos anteriores para ver signos, pequeños, pero ahí estaban.) Soy la persona más distraída del mundo.
Bueno el siguiente cap, veremos la vida de Shindo, Akane, Midori y Kirino viviendo solos, el retorno de alguien y un nuevo personaje.
Camino a una nueva vida
Era muy de noche, Anzu se encontraba en su cama durmiendo, estaba algo sudorosa ya que estaba teniendo a lo que para ella era un sueño nada agradable que últimamente la estaba perturbando.
Si, debido a las palabras mal interpretadas que escuchó de Yuka ahora tenía esas pesadillas en donde sus padres adoptivos la despreciaban y eso aumentaba día con día un temor muy grande.
Al despertar, se encontró con el rostro preocupado de Yuka.
- Mi Dios, mira cómo estás de sudada. - Yuka no sabía que estaba pasando con Anzu, casi todas las noches últimamente estaba así.
Con un paño secó su frente, le quitó el pijama y siguió secando el resto de su cuerpo, la cambió de ropa, para ella era difícil ver como la niña lloraba desconsolada. La abrazó y trató de calmarla, lográndolo luego le dio un poco de agua y se quedó con ella hasta que conciliara el sueño nuevamente con la ayuda de una nana.
Algunos días pasaron y por ser primavera Anzu pescó un resfriado, el cambio de estación la afectó un poco. Esa mañana los dos estaban al pendiente de ella, Yuuto confirmó una cita en el hospital para que la vieran en unas horas. Yuka preparó su bolso, ambos la llevarían.
Yuka entró con la niña, Kidou fue a presentar los documentos en la recepción, mientras ella esperaba, algunas madres la miraban de mal forma, aunque el motivo era la apariencia muy joven de Yuka. No le daba importancia siempre era lo mismo.
Kidou estaba acomodando los documentos y como siempre él era motivo de admiración, un hombre imponente y apuesto, mujeres jóvenes siempre lo miraban con codicia.
Él se sentó al lado de su esposa y de la niña que reposaba en los brazos de ella. Kidou le hizo cariñitos a Anzu, ella solo levantó el brazo y sujetó el dedo de su padre. Lucía un abrigo rosado de conejo.
Después de que algunos salieron les tocó el turno, pediatra los atendió, Yuka la dejó en la camilla, pero no se apartó de ella. Le hicieron la revisión completa.
- ¿Cómo la ve doctor? - pregunta Yuka.
- Se pondrá bien, con mucho reposo y que se tome los medicamentos que le mandaré, también mucha hidratación.
- Que alivio, ella es nuestro pequeño tesoro- Yuka le dio un pequeño abrazo.
Al salir fueron a una farmacia por los medicamentos, Kidou la dejó en casa para él poder hacer unas compras.
Yuka la aligeró de ropa y la recostó en el sofá, con una manta la cubrió, hizo que comiera un poco para luego darle la medicina, se quedó dormida en el proceso. Yuka con paños húmedos trataba de bajarle la fiebre.
Comenzó a tener una nueva pesadilla.
-Mamá te cuida Anzu. - escuchó la voz de su madre en la lejanía.
-Pero ella ya no está junto a ti, estás sola ni tu padre ni madre están a tu lado. – Dijo una voz dentro de sus sueños.
A una distancia se hicieron presentes dos figuras casi oscuras, pero podía ver que eran Yuuto y Yuka dándole la espalda.
-Yo no te quiero, no eres nada mío- dijo la figura de Yuka.
-Solo me estorbas, nunca debimos adoptarte. - terminó la figura de Kidou.
Nuevamente la voz comenzó a mortificarla, reírse de ella y recordarle que sus verdaderos padres habían muerto.
En eso aparece una pequeña luz frente de ella y con su dedo la toca, vienen imágenes fugaces de todos sus recuerdos con sus padres adoptivos.
- Anzu hija mía.
- Mi pequeña princesita.
- Feliz cumpleaños.
- Buenas noches mi pingüinita, dulces sueños.
Esas frases hicieron que ella recordara cada uno de los días que han pasado juntos.
- Yuka es mamá de Anzu, Yuuto es papá de Anzu- dijo ella en el sueño y todo se aclaró, despertó en el acto, se sentía un poco mejor.
Lo primero que escuchó fue la voz de Yuka pronunciar su nombre.
- Quiero a mamá…- dijo algo desesperada.
Yuka no sabía qué hacer puesto a que la niña extrañaba a sus padres- Anzu, mi vida yo sé que quieres a tu madre, pero ella está en el cielo.
Anzu se pone de pie en el sofá y pone sus manos en las mejillas de Yuka y la mira- Mamá, eres mi mamá.
A Yuka se le salieron las lágrimas, la abrazó- Anzu… mi querida hija. Te amo- Dejó un poco confundida a la niña.
- ¿Por qué lloras?
- Es que… lloro de felicidad. - Ella besó su mejilla.
En eso Kidou entra a casa y va con ellas a la sala y Anzu aún en brazos de Yuka dice lo que él tanto había anhelado.
- ¡Papá!
Él sorprendido dejó caer la bolsa de compra- Yuka ¿la escuchaste?
- Si, te ha dicho papá.
Él fue con ellas para darles un abrazo lleno de amor y calidez.
Faltaban unos días para el matrimonio de Haruna y Tachimukai. Yuka y Akane estaban conversando en una cafetería.
- Me da gusto de que por fin les haya dicho papá y mamá- dice Akane mientras miraba su móvil.
- Y a mi de que hayas pasado el examen de admisión.
- Vaya que sí, tenía unas ojeras por quedarme tarde estudiando, las cubría con un poco de corrector.
En eso suena el móvil de Yuka- ¿Me disculpas un momento?
- Seguro.
Natsumi estaba llamando- Hola Yuka, ¿podemos vernos ahora mismo?
- Si, por supuesto ¿Qué tal si vienes a la cafetería de la plaza? Estoy en compañía.
- Bueno, llegaré en diez minutos.
- Bien te espero. - Yuka cierra.
- ¿Quién era? - pregunta Akane.
- Natsumi-san.
- Oh, bueno- Akane toma la mano de Yuka- Lamento que estos sean los últimos días que nos veamos, después de la ceremonia de graduación me mudaré lejos.
- Si, tienes razón, te deseo la mejor de las suertes. Me pongo a pensar en que el tiempo pasa muy rápido y hete aquí hecha toda una mujer.
- Gracias, aunque tu para nada has cambiado desde que te conocí. Salvo que te convertiste en esposa y madre.
Natsumi llegó- Hola, Yuka, Yamana.
- Hola- respondieron ambas.
- Permiso- Natsumi se sentó para hablar con Yuka.- Entre las chicas y yo organizamos la despedida de soltera de Haruna y quería que asistieras.
- Si me disculpa, Endo-san- comenzó Akane seria- ¿Me deja asistir?
Natsumi miró a la chica, pues la conoció desde el Raimon y ahora estaba pidiendo asistir a una fiesta adulta. Ella simplemente no quería arruinar la mente de la menor con ese mundo.- Es que eres una… ¿cómo decirlo?
- ¿Una menor? No se preocupe.
- Pero es que no voy a arruinar tu mente aún.
- Con todo respeto, no debo de decir esto, pero yo tengo novio y ya sabe que ocurre cuando dos personas sienten atracción.
Natsumi se sonrojó- ¿Qué no esperaste hasta el matrimonio?
- Cada persona es diferente, él y yo preferimos antes. No es nada del otro mundo. Ahora ¿me invita a la despedida de Otonashi-san?
- De acuerdo. Será el viernes a las siete- Natsumi les deja la invitación y la dirección.
- ¿Puedo llevar a mi amiga? Es que me gustaría que me acompañara.
- Bien, adelante. - Natsumi se despide.
Akane recibe un mensaje de Midori. - Es hora de ir de compras.
- Vamos.
Ellas acuden al lugar donde quedaron en encontrarse. Una tienda departamental, se saludaron y entraron.
Midori estaba viendo que nuevas prendas esenciales se llevaría en la maleta. Akane por otro lado estaba viendo lencería, si, estaba pensando en modelarle a su novio algo sexy.
Yuka estaba viendo prendas y accesorios. Luego se fijó junto con Midori lo que Akane estaba escogiendo.
- Ya empezamos…- dice Midori.
- ¿Qué tiene de malo? Es mi novio y quiero impresionarlo.
- ¿Impresionarlo de qué? si él ya te conoce hasta el último rincón. - Comenta Midori.
- Solo me quiero ver guapa, Yuka ¿que no haces lo mismo?
- ¿Yo? Hace mucho que no me visto así para modelarle a mi esposo, creo que ha pasado demasiado tiempo.
- De vez en cuando deberías arreglar una salidita y avivar el fuego. Me sorprende que no te diga nada o que se no busque nuevas aventuras. - comenta Akane.
- Yo no me meto en sus asuntos, si él quiere buscar nuevas aventuras no ha de importarme mucho, bueno tal vez sí, soy algo celosa, aunque dije que no lo era. ¿Tú crees que debería hacer algo diferente?
- Si, Yuka. - Ella le muestra un conjunto- cómpralo y le das una sorpresita. - Miró a Midori- Oye conocerás a chicos guapos, llévate unos también tú.
- Ay que cosas dices, voy a ir a estudiar y si encuentro novio, no es para andar en esos planes que tú tienes en mente.
- Oye, el día que encuentres a alguien querrás darle cariño.
Yuka no se metía en esos asuntos entre ellas, siempre discutían sobre chicos. Cada una hiciera lo que quisiera.
Pasaron unos días, era de tarde, Midori junto a Akane y Yuka, estaban en su pequeño departamento, la mayor se las ingenió para salir de casa sin que Yuuto dijera nada ya que dijo que iría a una reunión con sus amigas.
Todas estaban ayudándose a arreglar.
- Nunca he ido a una de esas- Comenta Midori mientras se terminaba de maquillar frente al espejo. - Yuka ¿qué tal tú?
- No, es mi primera vez. - dice la rubia, que estaba ayudando a subir el cierre del vestido a Akane.
- Pero ¿es que no tuviste una? - Pregunta Akane volteándose.
- ¿Recuerdan el paseo que hicimos? No quería una despedida común, solo quería pasarla bien y relajarme.
- Pues hoy vamos a experimentar una fiesta de esas. - comenta Akane.
Ellas salieron con sus obsequios en mano ya que abajo las esperaba un taxi que las llevaría, Midori y Akane llevaban atuendos ceñidos, mientras que Yuka un vestido de falda amplia, todas iban de negro, muy hermosas.
Una vez en el lugar que era un hotel, las tres entraron y Midori pregunto en la recepción y le dijeron el número de habitación, continuaron su camino y subieron el elevador.
- Yuka, ¿ese vestido se quita fácil? - pregunta Akane, Midori la codea. - ¿Qué? Solo quería saber.
- Deja de decir tonterías. Otra que me lo pregunta. - dijo Yuka un tanto sonrojada.
- Ah pues ya me imagino quién más lo hizo.
Llegaron al piso correspondiente y caminaron hasta una puerta doble, Yuka tocó y abrió Fuyuuka, ellas pasaron. Fuyuuka sabía que venían las exgerentes del Raimon, las recordaba en la adolescencia, luego cayó en cuenta que recién las había visto cuando frecuentaba las fiestas y reuniones, pero el cambio hizo que ella no pudiera reconocerlas.
- Bienvenidas chicas- las guio con las demás.
Estaban Natsumi, Aki, Rika, Toko, Fuyuuka y Haruna que era la celebrada.
- ¿Pensé que no se admitían menores? Esa chica es una nena. - Susurró Rika a su amiga.
- Idiota es la esposa de Kidou.
- Madre mía, en las fotos que vi se veía más alta.
- Las que son menores son sus acompañantes.
- Pues esas están hechas y derechas. - Termina Rika.
- Otonashi-san, felicidades.- Dijo Akane.
- Gracias.
- Le deseo un matrimonio feliz.- Dice Midori.
- Las quiero mucho a ambas. - Haruna las abraza dejándolas un poco sorprendidas. - Me alegra contar con ustedes en esto, pareciera que fue ayer cuando se unieron al club, pero es que ya están a punto de comenzar la universidad.
- Es cierto, lástima que no invitamos a Aoi ya que ella es un año menor- comenta Midori.
- Será en otra oportunidad, todavía quedan personas por casarse.- Termina Akane.
Ellas ya se estaban integrando a la fiesta, había champaña, música, globos por todos lados la pesadilla de Yuka.
Conversaciones un poco subiditas de tono, hasta que tocaron y Natsumi fue a abrir, llegaron los bailarines sensuales para animar la fiesta.
Las luces se pusieron un tanto tenues, el ambiente muy ardiente.
- Ahora sí, que comience la fiesta- dice Natsumi.
- ¿Qué pasa Yuka? - pregunta Akane mientras tenía su copa en la mano.
- Ya sabes muchos globos- Yuka le quita la copa a Akane y la bebió de un trago.
- No me digas que te pondrás así por una tontería- Akane hizo que dejara la copa vacía en la mesa y la llevó al centro de la diversión.
Haruna estaba un tanto sonrojada, él hombre quería que ella tocara su torso desnudo, ella lo hizo y luego se llevó las manos a la cara de la vergüenza, las otras gritaron. Aki y Midori eran las más tranquilas, uno de los hombres viendo lo lejanas que estaban se acercó y les hizo un baile sensual dejándolas sonrojadas.
Natsumi, Rika y Toko eran integradas natas, y disfrutaban al máximo. Hubo retos con ellos, cosas en las que las más tranquilitas tuvieron que participar, la reunión era muy agitada.
La esposa del entrenador Endo estaba roja por el licor, otras sabían controlarse, Yuka y Akane estaban igual que Natsumi. Midori había consumido unas pocas, más las botanitas a base de licor.
La fiesta no terminaría si no hasta que se hicieron la entrega de regalos, cosa que a Haruna le hizo ruborizar por lo que recibía. En aquella suite había dos habitaciones, ellas pasarían la noche ahí.
Ellos se retiraron, Midori acompañó a sus dos mareadas amigas fuera de la suite.
- Midori-chan tienes una gemela- comenta Yuka.
- Cierto. - Akane comenzó a reír.
- Idiotas, pediremos una habitación para pasar lo que resta de la noche.
- Querrás decir dos, ya que planeo pasarla… con Yuka.
Midori las hizo bajar por el ascensor hasta la recepción donde ambas quedaron media noqueadas en un sofá, pidió un par de habitaciones y luego pidió el favor a Yuka para hacer el pago, con algo de dificultad ya que Yuka no estaba en sus cabales para firmar así que ella lo hizo.
Finalizado todo las hizo caminar de vuelta y subir, con lo mareadas que estaban, abrió la puerta de la habitación las tres entraron.
- ¿Te quedarás o te irás? - dijo Akane
- Bien ya me voy, por lo menos las traje hasta acá, me imagino mañana con la resaca. - Midori les deja la llave y se va a descansar.
Yuka va a la cama y Akane se para en frente comenzando a desvestirse, la mayor se sonroja.
Akane se sube a la cama y se acerca hasta quedar lo más cerca de la rubia, une sus labios, un beso que duró poco pues de pronto cayó dormida.
- ¿Akane? - Yuka solo la abrazó y trató de acomodarla.
En la suite, Haruna estaba mirando la vista que había sentada en el balcón, Fuyuuka se acerca.
- ¿Nerviosa? Dentro de unas horas serás la esposa de Tachimukai-san.
- No lo estoy, pero me preocupa que mi hermano no me vuelva a hablar.
- Oye tú tranquila, Yuka se hará cargo.
- Hablando de Yuka, ¿Dónde están las tres? Fui al baño a refrescarme y no las volví a ver, me preocupa estaba hasta atrás junto con Yamana.
- No te preocupes, Seto-san dijo que pedirían habitaciones.
- Bueno, siendo así- Haruna bostezó- Vayamos a descansar.
- Si, yo estoy muerta.
En la habitación Yuka se quedó dormida, su teléfono sonó dentro de su bolso. Sí, Kidou estaba hace horas tratando de localizarla.
Amaneció, Akane despertó, le dolía la cabeza pero que importaba si pudo pasar… la… noche…con Yuka. Abrió los ojos al darse cuenta de que lo último que recordaba eran los secos labios de Yuka. Su ropa estaba en el suelo, pero la de Yuka estaba intacta.
- Esto es lo peor que haz hecho Akane, dejaste pasar así una oportunidad, no la volverás a ver en un tiempo. Yuka- la llamó- Despierta.
- Déjame dormir.
Akane se enoja un poco- Estúpida, me dejaste con las ganas. - Yuka sigue ignorándola porque ni siquiera sabía dónde estaba durmiendo. - Vamos despierta- se recuesta y la mira.
Ella abre los ojos un poco, siente un dolor de cabeza intenso- Ay ¿qué pasó anoche?
- Puedo recordártelo, fiesta, bebidas, hombres bailando con poca ropa, globos, lo íbamos a hacer en esta cama.
- Cierto, te quedaste dormida por si me quieres echar la culpa.
- Pues debiste despertarme.
Yuka se sienta- Igual me dormí después. - se levanta con un poco de mareo- Tengo que regresar a casa, planeo unir a dos hermanos en unas horas.
- Bien, pero ¿podemos ducharnos?, mis padres me matarán, ya diré una mentira blanca. - Akane sutilmente se acercó y la abrazó por la cintura- ¿Y si lo hacemos? Compensaría lo de anoche.
- No lo sé…
- Bueno si no quieres está bien- ella se aparta y va al baño mientras Yuka revisa su móvil.
- Yuuto me matará, a ver que le invento. - Ella va igual al baño, de su bolsa saca un cepillo dental, se cepilla mientras Akane tomaba una ducha.
Una vez que ambas estuvieron listas, abrieron la puerta y se encontraron con Midori que estaba a punto de tocar.
- Vaya pensé que se quedaron dormidas.
- ¿Vamos a comer fuera? Me estoy asfixiando aquí- contesta Akane.
- Uy alguien pasó una mala noche. - Mira a Yuka ya que Akane se adelanta- ¿Que no la hiciste feliz?
- Se quedó dormida.
- Por eso está molesta, una Akane sin amor es una Akane malhumorada.- dice Midori.
Las tres bajaron y Yuka fue a la recepción ya que se retiraban del lugar. En el camino se detuvieron para desayunar algo, luego se sentaron a comer.
- Akane quita esa cara, tu no te ves bonita enojada. - Comenta Midori.
- A veces me puedo enojar. Además, ésta que está al frente mío no quiso tener sexo matutino.
- Demasiada información.
Yuka solo decidió mirar por la ventana y desayunar sin hacer caso a los comentarios y a las miradas constantes de Akane.
Luego de separarse, Yuka llega a casa y aparece Kidou muy enojado. - ¿Dónde estabas? Me tenías preocupado.
- Lo lamento, me quedé dormida pues bebí demasiado. Cuando desperté ya era de día. Te dije que sería una reunión de amigas.
- Pero me extraña que hubieras bebido, tú no eres así, la única vez que estuviste ebria fue en nuestra noche de bodas.
- Si, luego te explico, ahora tenemos una fiesta a la que me invitaron y quiero que me acompañes, iré a ver a Anzu.
Yuka subió- ¿Será que se está volviendo fiestera? ¿Le quité la libertad muy pronto? - Ahora Kidou recordaba las palabras de algunos, que decían que ella era muy joven y que sentiría ganas de divertirse.
En lo que Kidou se alistaba, un auto pasó por Anzu, si era Fudo que vino a recoger a la niña. Todo estaba arreglado desde hace días. Solo que Kidou se enteraría después.
Yuka volvió a la habitación para terminar de arreglarse- Han pasado por Anzu, tú y yo llegaremos a la fiesta después.
En el mismo hotel, Haruna estaba casi lista, estaban haciendo los últimos retoques, pero estaba triste por su hermano, quería que él estuviera en el día más importante de su vida.
- Animo, solo falta una hora para la ceremonia. - Dice Natsumi.
- Oye, no te preocupes, seguro y se arrepiente de haberse alejado este tiempo de tu lado, solo está herido. - sigue Toko- lo conozco, tiene un corazón muy sensible. Él acepta a Tachimukai solo que aún no lo quiere reconocer.
Fudo toca la puerta y Aki abre, dejando pasar solo a Anzu y a Naoko.
- ¿Así que ustedes son las famosas hijas de Kidou y Fudo? – Empieza Rika- son un encanto.
- ¿Cuantos años tienen ambas? - pregunta Toko acercándose.
- Tres- ambas contestaron a la vez.
Midori y Aoi pasaron a casa de Akane para irse juntas a la boda. Ella se estaba terminando de maquillar, él padre de la chica estaba un tanto preocupado con su hija.
- Últimamente ha salido de fiesta en fiesta.
- Querido, solo va a una boda.
- ¿A una boda? Eso es algo pasable, pero llegó trasnochada y con mi experiencia llegó con ese peculiar aroma a licor, estuvo bebiendo.
- No te enojes, por lo menos llegó a casa bien.
- Para luego irse por ahí mismo.
Las tres chicas bajaron, luciendo hermosos vestidos.
- Ya nos vamos- dice Akane.
- El taxi llegó- dice Aoi, viendo afuera.
- Me cuidan a la niña- dice el padre de Akane.
- No se preocupe señor Yamana, siempre la he cuidado- Midori empuja a Akane a la salida.
Todos los invitados iban llegando, a la boda no podían faltar los exalumnos del Raimon, ya sabemos quiénes son. Los tres niños, Ryo, Anzu y Naoko, ya que ocupaban los puestos de el que lleva los anillos y las niñas de las flores.
Las tres chicas llegaron, Shindo y Tenma fueron por sus hermosas novias. Midori quedó un tanto de lado, siguió detrás, miró a todos los invitados ya que veía a todos los de su generación, todos menos uno.
- Al menos hubiera tenido con quien discutir un rato.
Kidou y Yuka llegaron, ella condujo todo el camino.
- ¿Yuka que hacemos en este lugar?
- Perdóname mi amor, solo lo hago por tu bien y el de tu hermana.
- Yuka, quiero ir a casa.
- Ah no, compré este bello vestido por internet y quiero lucirlo y no, no te comportarás como un niño chiquito. ¡Ahora sal del auto!
- Bien- Kidou bajó y Yuka igual, la cual lo tomó del brazo y entraron, si, Kidou tenía cara de disgusto.
Al ir donde estaban los invitados, todos voltearon, parecía que él fuera quien se iba a casar, todas las miradas clavadas en él, y al parecer todos estaban esperándolo.
Tachimukai se armó de valor y se acercó, después de todo era más alto que Kidou, pero de que serviría si le temía al hermano de su novia. - Kidou-san.
- Tachimukai. - Dijo Kidou, Yuka solo decidió dejarlos y fue con su hija y los demás.
- Me alegra que haya venido, le prometo hacer feliz a su hermana, cuidarla y protegerla de todo, la amo con todo mi corazón, y es que tanto Haruna como yo deseábamos que estuviera presente. Yo lo respeto y admiro mucho.
Kidou solo sonrió- Tuviste el valor de enfrentarme, luchaste contra viento y marea, no tuviste miedo de mis amenazas y has llegado hasta aquí.
- Es porque sé que usted confía en mí, aunque le cueste un poco aceptarme, pero me considero digno y merecedor de ella, Haruna es lo más importante, mi otra mitad. Espero nos dé la bendición.
- De acuerdo, pero esperaré a mi hermana.
Yuka se acercó, avisando que ya venía Haruna, ella se llevó a los tres niños para que tomaran posición. Las damas de honor de Haruna eran Aki, Natsumi y Fuyuuka. Los padrinos de Yuuki eran Endou, Tsunami y Toramaru.
Kidou fue con Yuka hasta la entrada, en compañía de todos los que harían la entrada junto a la novia.
Haruna llegó, en compañía de su madre, ella lucía algo triste, pero estaba hermosa. Su padre emotivamente la abrazó ya que su querida hija se estaba casando.
- Las novias en este día deben irradiar alegría y luz.
Haruna al reconocer la voz de su hermano miró en la dirección que provenía, todos se apartaron dejando a Kidou frente a ella.
- Hermano… viniste- Haruna comenzó a derramar lágrimas de felicidad, él se acercó y ella lo abrazó. - No sabes cuanto deseaba que estuvieras aquí en este día tan importante.
- Me alegro de que mi esposa me haya hecho entrar en razón.
Todos tomaron sus posiciones, Haruna le agradeció a Yuka. El padre de Haruna cedió su lugar a Kidou para entregar a Haruna.
- Hice una buena acción. - dijo Yuka para luego ir y tomar asiento.
Kidou se detuvo con Haruna frente a Tachimukai- Te hago entrega de mi tesoro, mi querida hermana, espero que sepas valorar lo que estoy dejando en tus manos, les doy mi bendición y que sean felices.
- Cuidaré y amaré a esta hermosa mujer por siempre.
Haruna se sonroja, luego ellos siguen y él toma asiento al lado de su esposa, las niñas habían terminado de hacer un camino de pétalos y fueron a sentarse, Anzu al lado de su madre y Naoko al lado de Kidou y Fudou.
Escucharon la ceremonia, cada palabra, emotivos para algunos, Tenma y Aoi se miraron, Akane y Shindo igual, Midori solo estaba prestando atención a las palabras, pero en serio por dentro anhelaba encontrar a alguien con quién compartir sus momentos de alegría o de tristeza, alguien que la complementara. Kariya tomó la mano de Kirino.
Naoko veía a Kidou y tiró de su manga, él la volteó a mirar- Yu-chan ¿Cuándo nos casamos?
El quedó algo sorprendido y sin saber que contestar, Fudo solo rio por lo bajo igual que Yuka.
Nadie se opuso a la boda, luego los declararon marido y mujer, ellos terminaron con un tierno beso, Haruna se sonrojó a más no poder, pero la hacía ver hermosa. Los aplausos no se hiceron esperar, todos los presentes estaban felices por ellos dos.
Todos siguieron a los novios ya que iban a un salón de eventos, todos se acomodaron en vehículos para llegar.
La fiesta en grande, la música sonando, las tres gerentes felicitaron a Haruna.
- Muchas felicidades- dijeron al unísono.
- Gracias chicas, disfruten de la fiesta.
Aoi y Midori fueron a la mesa, Akane fue al baño y Yuka la siguió, Kirino solo las siguió con la mirada y miró a Shindo.
- Si supieras los cuernos que llevas.- dijo el peli rosa para sí.
En el baño Akane solo fue a lavar sus manos Yuka entra.
- Akane, ¿estás molesta conmigo?
- Pues no, ya se me pasó, no puedo seguir enojada con mi hermosa Yuka- Akane le pone la mano en la mejilla y luego la pellizca un poco.
Yuka se queja de dolor, ella la suelta dejando roja su mejilla- Lo siento. No descargues tu ira en mí.
- Es que esa era la última oportunidad, me mudaré lejos.
- Tendrás a Shindo.
- Si, lo sé, pero no estarás tú.
- Quizás alguna vez tengamos oportunidad.
- Bien hasta entonces. - Akane mira el vestido de Yuka- Escogimos el mismo tono de vestido.
- Lo compré en internet.
Ambas volvieron a la fiesta, Haruna estaba deslumbrante bailando de lo más feliz con su ahora esposo Yuuki.
Luego Haruna, hizo llamado a las mujeres solteras, todas se pusieron detrás porque iba a lanzar el ramo de flores.
Midori empujó a sus dos amigas, haciéndoles un favor. - Listas… uno… dos y- sin previo aviso lanzó el ramo cayendo en manos de Akane, la cual se sorprendió ya que no se lo esperaba.
- ¿Lo tengo? ¡LO TENGO! - dijo agitándolo en el aire.
- Vaya Yamana, serás la próxima- dice Haruna viendo la suerte que su exalumna tenía.
Akane es felicitada por algunos, y aún sin creérselo va con Shindo muy sonrojada.
- Felicidades por el ramo.
- Me pregunto ¿seremos los próximos? Esto será verdad.
- Mi vida, claro que sí, solo tenemos que esperar un poco.
Kidou dijo unas palabras- Hermanita, Tachimukai, mis mejores deseos, paz y felicidad, porque comienzan una nueva vida juntos, que la salud reine y haya prosperidad en sus vidas. Un brindis por ellos.
Todos alzaron sus copas y brindaron.
Kidou miró a su hija- Anzu, espero que no crezcas tan rápido. - ella solo lo miró pues no entendía lo que quería decir.
- Papá te quiero- ella solo dijo eso.
- Yo igual, y quiero que te quedes así, inocente a este mundo lleno de tipos a los que me encargaré de ahuyentar.
Yuka lo miró y rodó los ojos- Eres imposible.
Tenma se acercó a Midori- Si te preguntabas por Nishiki-san, él no pudo asistir ya que está de viaje.
- ¿Quién te dijo que quería saber de él? No me interesa.
- Bueno creí que querías saber de él, ya que lo buscabas con la mirada. – Aoi le había comentado una vez lo que Midori sentía por Ryoma y lo que había sucedido entre ambos, algo que los separó.
Los novios cortaron el pastel, Haruna tomó un poco de su plato y le dio un bocado a su esposo, untándole un poco en las mejillas.
- ¡Oye no! - él hizo lo mismo, ambos rieron.
- Te amo.
- Yo más.
Repartieron el pastel entre los invitados.
La fiesta siguió hasta que los novios se fueron al hotel a pasar una noche ya que al día siguiente irían de viaje a pasar su luna de miel en Francia, gracias a Yuka.
Todos fueron a sus casas y Akane llegó acompañada de Shindo.
- Ya estoy en casa- Dijo ella mientras se cambiaba sus zapatos junto a él.
- Bienvenida hija- él padre miró a Shindo- Buenas joven.
- ¿Cómo le va señor Yamana?
- Todo bien, veo que la trajiste bien.
La madre se acerca- Bienvenidos.
Akane muestra el ramo - Seré la siguiente en casarme- dijo feliz haciendo que su padre le diera algo.
- ¿Está bien señor? - pregunta el chico asustado.
- Le pasa siempre que hablan de matrimonio- dice la madre.
- Subiremos a mi habitación- Akane tomó sus zapatos para llevarlos a su pieza, seguida de Shindo.
- Con permiso- dijo Shindo.
El padre estaba en desacuerdo con que él fuera a la habitación de su hija.
- Tranquilo, ellos no harán nada indebido.
Akane entró a su habitación y dejó sus zapatos en una caja, ya casi tenía todo preparado.
- Mi vida, veo que ya tienes casi todo listo- Dice Shindo mientras se sienta en la cama.
- Si, solo me faltan algunas cosas.
- Donde viviremos es un lugar muy agradable, yo mismo me encargué de buscar un buen sitio, ya tendremos tiempo de planearlo.
Akane con el ramo aún en sus manos, se sienta al lado de su novio. - ¿Cómo me vería siendo una novia?
- Realmente hermosa, ya me lo imagino.
- Lo he soñado, imaginado, fantaseo con ser tu esposa.
Con Haruna y Tachimukai
Ellos llegaron a la suite matrimonial que les tenían preparada, él la llevaba en brazos ella disfrutaba ese momento, la dejó delicadamente sobre la cama, sonrió y besó sus labios.
- No puedo creer que esto por fin se haya hecho realidad- dice Haruna dulcemente.
- Estoy muy feliz, por tenerte a mi lado.
Unieron sus labios en un beso que se fue tornando apasionado, bajó el cierre del vestido, Haruna lo miró en el acto, él retiró el vestido dejando ver su cuerpo con la lencería blanca que llevaba.
Ella le fue ayudando con el traje, lo tiró a la cama y se puso encima de él mientras lo besaba, Tachimukai acariciaba la espalda llegando hasta donde ésta perdía el nombre, retiró la ropa que quedaba de su delicado cuerpo.
Haruna se sonrojó un tanto, no era la primera vez que pasaba, pero aún así siempre la hacía avergonzar.
- Te amo mi hermosa esposa.
- Yo igual amado esposo- ambos se unieron en un beso.
Ella ahora se encontraba debajo de él, disfrutando los dos del momento, gemidos de placer por parte de ella, jadeos por parte de él, besos por parte de ambos, Haruna enterró sus uñas en la espalda de él a medida que iba se iba intensificando esa sensación, lo abrazó fuerte, él hizo una última embestida y ambos llegaron a la vez.
Descansaron un momento, él se levantó y tomó una bata, fue por una botella de champaña que había en la habitación y sirvió dos copas, le entregó una a ella y brindaron por su nueva vida juntos.
Mansión Kidou
Yuuto estaba sentado en una silla de la habitación, Yuka estaba viendo las fotos de la boda que habían subido a la red.
- Yuka ¿tú crees que mi hermana y Tachimukai hicieron eso esta noche?
- Es normal, no pienses en eso.
- Es su primera noche, me preocupo.
- Querido, primera noche de casados, tu hermanita, mi querida cuñada, hace rato que tenía sus encuentros con él.
- Kidou ya lo sabía pero no quiso aceptarlo todo este tiempo, no su querida hermana, pero tenía que aceptarlo.
Continuará...
