Hola, vengo a dejar el capítulo 20.

1- Si, vengo a aclarar que a partir de este punto empiezan nuevas cosas en mi fanfic, si hasta yo misma no me lo creería por el contenido que habrá.

2- En algún momento Haruna y Tachimukai tendrán familia, no preocuparse por favor (Spoiler cof cof.)

3- Me llegarán a detestar u odiar por el contenido a futuro (es solo un fanfic) no lo tomen en serio, (no me maten XD) si nó no habría emoción y a estas cosas hay que agregarle dramas inesperados. (¿O ya se lo veían venir?)

Disculpen si hay mala ortografía, el copia y pega hace que las ediciones queden con palabras que no van.


Desafortunado amor


La vida de Yuka había dado un giro muy grande, se esforzaba por encontrar la manera de que su vida no fuese tan larga, investigando en libros de magia antiguos, solo encontró que inmortal solo se trataba de una larga, pero muy larga vida. Todo acabaría si su cuerpo se viese muy dañado, pero también había un impedimento y es que su cuerpo se regeneraba.

- La única manera es perdiendo la central de mi cuerpo. - Yuka abrazó su cuello- Eso suena muy doloroso.

- Y peligroso. - dijo Kidou ya que estaba sentado en la cama junto a ella. - ¿Si intentas como en Peter pan? Ya sabes esa frase de no creo en las hadas.

- Si tu hermana no creía y no me morí en ese instante. Además, es solo un cuento.

- Cierto, solo quería ayudar.

- Te amo ¿lo sabes? - Yuka besa la mejilla de su esposo- Tendré que aprender a vivir con mi maldición.

- Bueno, señora Kidou, usted y yo tenemos algo pendiente- Yuuto toma el libro que ella tenía en las manos y luego lo deja en la mesita, luego la miró a los ojos e hizo que se sonrojara.

- Hace cuanto que tu y yo no… Ya sabes.

- La última vez fue hace una semana- Kidou la besó dulcemente ya que tenía planeado darle una noche de pasión.


Hachiro estaba cansado de esperar a Midori, siempre con el pretexto de "tengo miedo" "si me amas espera a que esté lista".

- Estoy cansado, Ryoma, ella no me quiere dar su primera vez.

- ¿Pero tú de qué vas? ¿Solo piensas en eso? Así nunca la tendrás, la estás presionando. A lo mejor se te haría mejor que ella y tú terminen y que te busques a una chica que si quiera estar contigo.

- Es que no puedo dejar de pensar en ella y su cuerpo, me obsesiona. Ella tiene que ser mía.

- Pensé que eras más romántico, tú no eras así, te has convertido en otra persona.

- Nunca una chica me había rechazado- dijo muy molesto. - Tuve muchas novias y todas eran unas fáciles, esta es la que más difícil me la dejado.

- Tiene principios, ella no es como las demás.

- Un día de estos… - no dijo más, Nishiki estaba preocupado por su amiga. Ya que últimamente se había acercado un poco a ella.

Una de tantas mañanas Midori había salido a caminar, Ryoma sabía que su compañero tenía el sueño pesado, salió a hacer sus ejercicios diarios sabiendo de antemano que ella estaría haciendo lo mismo que él.

Una vez la encuentra la llama- ¡Midori!

La chica lo mira- ¡Eh, Buenos días!

- Tengo que hablar contigo de algo importante.

- ¿Y de qué? - dijo ella mientras se estiraba.

- De Hachiro… últimamente ha estado muy irritable, tú mejor que nadie lo debes saber. Ten cuidado, solo te estoy advirtiendo.

- Pero si él es muy lindo conmigo, no entiendo por qué tengo que cuidarme.

- Yo solo quiero protegerte- dijo con algo de indiferencia y un poco sonrojado- allá tú si no me quieres hacer caso. - se va a seguir con su rutina, dejándola pensativa.


Una tarde Hachiro cansado de esperarla, la invitó a casa con el pretexto de que tomarían algo y hablarían, pero el departamento no tenía ese ambiente tan acogedor, más bien estaba todo oscuro y parecía como si viviera alguien muy desordenado, pero Midori suponía que Nishiki no se había preocupado de ordenar.

No tomó importancia, la puerta la trancó con llave, Midori volteó y justo él se le acerca como si fuera un asesino, la toma desprevenida y la lleva a la habitación, su mirada no era normal, a este punto la chica estaba comenzando a sentir algo de temor, él la tiró a la cama.

- ¡Hachiro!... ¡¿Qué haces?!- él chico solo se dedicó a besarla con brusquedad, ella se sentía incómoda, trataba de quitárselo de encima.

- Tomando lo que me pertenece…- dijo él haciendo que ella abriera los ojos, él chico tenía una fuerza increíble, ya no era ese joven lindo y tierno con ella.

Midori comenzó a forcejear con él, en la desesperación comenzó a gritar en busca de ayuda, nadie la escucharía, pues todos estaban ocupados en sus estudios o trabajos, incluso Ryoma llegaría en una hora.

- ¡Cállate perra!- le da una cachetada, haciendo que ella se enoje y de sus ojos salieran lágrimas.

- Pensé que me amabas, pero veo que eres un cobarde- dice ella sujetando su mejilla.

- Me cansé, hace rato que ya dejé de amarte, solo quería tenerte y botarte como pañuelo usado a la basura.

- No sé cómo escorias como tú pueden existir en este mundo. Me das asco.

El chico volvió a su ataque para tenerla a la fuerza. Nishiki había salido un tanto temprano, al llegar a la puerta escucha gritos leves venir de dentro, al intentar abrir la puerta estaba trancada con llave cosa que casi nunca era así, buscó sus llaves y abrió, dejó sus cosas tiradas sin importar, corrió a la habitación donde era más fuerte el sonido, al entrar la escena era la peor que habían visto sus ojos, Midori estaba siendo atacada por el que una vez consideró un amigo, casi hermano, su rabia fue más, que actuó sin pensarlo dos veces, no permitiría que él abusara de ella.

Lo agarró por detrás y al tenerlo de frente lo golpeó con todas sus fuerzas, dejándolo en el suelo mientras Midori lloraba y se cubría. Nishiki no se lo perdonaría, Le dio su merecido con todo él enojo que tenía. Hachiro, no pudo moverse, por la paliza recibida, Nishiki no dudaría en denunciarlo, luego se acercó a ella.

- Midori ¿estás bien? – preguntó muy preocupado.

- Si… no ha podido hacer su cometido… gracias, de verdad, por salvarme. - Ella se levanta y no duda en patear a Hachiro- ¡Imbécil!

Su ropa estaba casi desgarrada, Ryoma toma una sudadera limpia del armario y se la entrega, salen del cuarto.

- Te juro que soy capaz de matarlo ahora mismo. - dijo aún con enojo Nishiki.

- No dejaré que ensucies tus manos, no vale la pena.

- Sería capaz, porque me importas, desde hace rato vengo deseando que terminaran ya que quiero una oportunidad contigo.

Ella se sonroja- Lo pensaré. - dijo Midori y justo llegan un par de oficiales por el chico ya que él los llamó.

Se lo llevan, mientras uno de los policías toma declaraciones por parte de ambos. Los dos quedan en el departamento.

- Nishiki, gracias por defenderme.

- Haría lo que fuera por ti.

Un rato después todos estaban en el departamento Akane estaba preocupada por su amiga, pero todo estaba bajo control. Shindo, Kirino, Kariya y Nishiki estaban ahí para apoyarla.


Pasó un mes y Nishiki invitó a Midori para dar un paseo e ir a tomar algo.

Para él ella era la mujer más hermosa, aún con sus enojos, su "encantadora" forma de ser todo eso amaba de Midori.

Hacía una tarde muy linda, ambos se sentaron en una banca, luego él comenzó.

- Midori, quisiera pedirte que seas mi novia. - soltó muy rápido y directo, algo sonrojado. - Sé que a veces puedo ser un tonto, un infantil, cabeza dura, pero hay algo que no cambiaría dentro de mi corazón y es que te amo, aunque seas una pesada, algo testaruda y eres la chica más maravillosa que he conocido, valiente, no le teme a casi nada, eres genial y eres la mujer más hermosa del mundo.

- Nishiki, yo… claro que quiero ser tu novia- ella lo abraza de lo más feliz. Era hora de olvidar lo que vivió con su ex. Estaba con él hombre que siempre había amado.

Se miraron un momento y unieron sus labios en un dulce beso, en sus corazones no cabía la inmensa felicidad que sentían por estar así. Se separaron y se contemplaron el uno al otro.

- Te amo- dijo Midori, era la primera vez que de verdad sentía decirlo, un sincero te amo.


Una chica extranjera estaba en Inazuma, Marianne Gallagher era su nombre, muy bella de unos 19 años, llegó al estudio de fotografía donde trabajaba Akane, la cual estaba sentada en su escritorio editando sus fotos, todos comenzaron a correr la voz de que una nueva integrante se unía al equipo.

Trabajaría en un puesto más alto, ser fotógrafa en jefe. Se rumoraba que era hermosa, además de ser extranjera, hablaba muy bien inglés, japonés y francés y un poco de mandarín, hija de un alto ejecutivo con una empresa exitosa.

Le enseñaron sus funciones y le dieron personal para asistirla, ese mismo día Akane iba caminado con unas carpetas, iba algo perdida en sus pensamientos, Marianne iba leyendo una lista que había escrito e iba repasándola, ambas chocaron y las carpetas de la rosa cayeron al piso.

Akane se disculpó y se agachó a recogerlas, Marianne igual pidió disculpas y ayudó a la chica.

- Muchas gracias- Akane sonríe y nota que el rostro no le era conocido. - Disculpa eres nueva ¿verdad?

- Sí, me llamo Gallagher Marianne, llegué hace unos días a Japón, vine por motivos personales y porque amo la fotografía. Tienen unos bellos paisajes aquí.

- Cierto, me presento Yamana Akane, soy interna, trabajo como editora y soy universitaria.

- Yamana-san me has caído bien, se dice que las japonesas son muy lindas, tienen razón, eres muy linda.

Akane rápido negó con la cabeza- Tu igual lo eres, incluso mucho más.

Ambas se hicieron amigas, para conocerse Marianne la invitó a cenar fuera.

Compartir el mismo interés por la fotografía, mientras cenaban comenzaron a hablar un poco.

- Y Yamana-san ¿tienes novio?

- Si, es la persona más increíble del mundo, tan bello, es muy talentoso y tiene muchas virtudes que hacen enamorar a cualquiera. Fuimos a la secundaria juntos, luego a la preparatoria y vivimos en el mismo piso, claro que él y yo estamos separado, tengo una compañera de piso y él tiene a los suyos.

- Que genial ¿más sake? - le ofrece Marianne, ella acepta otro poco- Yo la verdad estoy porque mi familia ha arreglado mi matrimonio.

- Oh así que ¿tienes matrimonio arreglado con un total desconocido? Debe sentirse raro ya que no lo conoces y no sabes cómo será.

- Si me toca hacer eso por mi familia, estoy segura de que llegaré a amar a mi futuro esposo. Dicen que el amor llega.

- Si, tienes razón. Dijo Akane para luego beber su sake de un trago.

Pasaron charlando, hasta que la bebida se hubo terminado, algo ebrias por el alcohol salieron del restaurante y se despidieron cada una se fue por caminos distintos.


Pasaron unos meses, en casa de Endo todo rebosaba de alegría ya que faltaba poco para el nacimiento del bebé de Natsumi.

Habían organizado una pequeña reunión por ese motivo, los invitados le trajeron obsequios para el nuevo bebé.

Todos los regalos iban para el bebé, que Ryo se sentía algo dejado de lado, los Kidou llegaron a la casa, Endo los dejó pasar, se saludaron, Anzu y Yuuto fueron a dejar el obsequió con Natsumi.

Yuka vio a Ryo algo deprimido y se sentó junto a él en las escaleras- Ryo esto es para ti.

- ¿Es para mí? - Ryo toma el obsequio.

- Si, oye sé lo difícil que es que todos los obsequios vayan para el nuevo bebé, yo también soy hermana mayor.

- A veces pienso que mis padres se olvidarán de mí después que llegue el bebé.

- No se olvidarán de ti, es solo que tu hermanito necesitará más cuidados, él no podrá valerse por sí mismo aún, además en un futuro tendrás que enseñarle todo lo que sabes y te querrá mucho.

- Bueno, siendo así, quiero ser un buen hermano mayor.

- Seguro que sí, lleva tu obsequio a la habitación y luego ven con nosotros.

La reunión estuvo agradable, casi al final Natsumi mostró la habitación del bebé.

- Yo quería que fuera niña, él doctor me confirmó que será varón.

- No es para tanto, da lo mismo con tal de que venga saludable. - Comenta Aki.

- Pues sí, pero quería salir de compras con mi hija, educarla como señorita, me he de poner algo vieja con los estropicios de los tres hombres que habrá en casa, me darán dolores de cabeza.

- No creas, una niña también causa problemas en un futuro- dice Fuyuka para luego mirar a su hija y a Anzu que estaban lejanas viendo los peluches. - Están esas alocadas hormonas, su primer periodo y los cambios repentinos de humor, un día te aman y al otro te odian por que no pudieron ir a alguna fiesta.

- No creo que ellas tengan problemas, todas pasamos por lo mismo y no nos portamos como chicas rebeldes. - comenta Yuka. - No hay que decir que son diferentes, la crianza de ambos géneros es caótica y como padres hay que enfrentarlos.

Natsumi miró a Haruna- Oye estás muy callada, a ver cuando tú y Tachimukai van por uno. - Natsumi sale de la habitación junto a las demás.

Haruna tira del brazo de Yuka. - ¿Puedo hablarte?

- Si, ¿Qué pasa?

- Me siento un poco tensa con esto de quedar embarazada. Tengo miedo de que no pueda tener hijos.

- Tal vez solo sea un poco de estrés, eso es común, solo tómatelo con calma, llevan un año de casados, disfruten su tiempo en pareja, no te apresures, ya ves que a los bebés hay que dedicarles mucho tiempo.

- Bueno tratare de llevarlo con calma.

- Eso es. Vamos, que ya nos han dejado atrás.

Pasó el tiempo y una noche mientras todo estaba en calma, Endo veía un partido de futbol, Natsumi tejía unos zapatitos y Ryo dormía. Ella sintió los primeros dolores y alertó a su esposo, a pesar de ser el segundo ya había entrado en pánico ya que la última vez él no fue quién estuvo a su lado en el momento crítico.

- Llama al hospital- dijo calmada.

- En seguida- sus manos temblaban, Natsumi se levantó de la cama y fue a cambiar su ropa.

- No entiendo que haces cambiándote de atuendo en un momento así.

- No voy a ir mal presentada, además es muy pronto para que nazca- sintió otra contracción y respiró.

Endo llamó al hospital, luego Natsumi le pidió que llamara a la niñera de Ryo.

- Pero si nuestro hijo no tiene niñera.

- Si la tiene, ahí está su número.

En la mansión Kidou Yuka se tira a la cama.

- Por fin, después de un día largo y agotador hora de dormir.- Cierra los ojos y en eso suena el móvil, ella contesta y le piden que vaya de inmediato. Luego cuelga- Adiós hora de paz.- sonrió resignada.

- ¿Qué pasó? ¿quién llama a esta hora?

- Endo, Natsumi se puso de parto y me pidieron que fuera a cuidar a Ryo.

En la casa Ryo se había despertado por el escándalo formado.

- Así que ya viene mi hermano.

- Si, hijo, llevaré a mamá al hospital, ya he pedido el taxi y Yuka vendrá a cuidarte.

- Hijo, volveré pronto, en unos días, dame un beso.

Ryo se acercó y besó a su madre, luego llega el taxi y ellos se van, él se sienta a esperar a Yuka, hasta que por fin llegó ella.

Tocó y él le abrió, Yuka lo abrazó fuerte.- ¿Estás bien?

- Si, mi hermanito vendrá pronto, a mamá parecía dolerle mucho.

- Pues así es. - Yuka lo llevó al sofá y lo dejó ahí para luego sentarse a su lado.- Duele pero después de sufrir un poco vendrá el momento en que todo será felicidad.

- Oye vienes en pijama.

- Lo sé, solo me puse mis tenis y un abrigo.

- ¿Ibas a dormir?

- Si, pero bueno estoy aquí para hacerte compañía.

- Tenía sueño, pero se me ha ido.

- Oh bien qué bueno que es sábado por la noche, podemos hacer un poco de leche caliente y después a la cama.

Las horas transcurrieron Yuka estaba dormida en el sofá, Ryo bajó las escaleras pues el teléfono de la sala sonaba y sonaba.

- No puedo creer que no escuche- dijo luego tomó el teléfono, escuchó la voz de su padre diciéndole que tenía un nuevo hermanito.

Colgó y fue a despertar a Yuka, la cuál abrió los ojos y se asustó de estar en una casa diferente a la suya.

- Dios, por un momento creí que estaba en un lugar desconocido.

- Mi hermanito nació, papá me llamó y me contó. ¿podemos ir a verlo?

- Claro, pero primero ve al baño y te cambias, desayunaremos en mi casa y luego iremos al hospital. Tu hermanito no se moverá de ahí.

En lo que el niño se preparaba ella llamó a casa para que cuando llegara tuvieran listo el desayuno. Luego subieron al auto, el niño tenía algo de impaciencia por conocer a su hermano, llegaron a la mansión y Yuka dio las buenas noticias a Yuuto y a Anzu.

- Oye Ryo, siéntete en tu casa, vamos a desayunar.

- Si, gracias.

- Vamos Ryo, siéntate conmigo- Propone Anzu.

- Felicidades por tu nuevo hermano, después de desayunar, nos vamos a visitarlos. - propone Kidou.

- Si, estoy ansioso.

Yuka terminó antes ya que tenía que cambiarse. Al rato todos fueron al hospital y preguntaron por Endo Natsumi. Le dijeron el número de habitación, ellos fueron, al llegar Kidou deslizó la puerta y llamó la atención de Endo y Natsumi.

- Pasen, adelante. - dijo Endo.

Ryo entra a ver a su madre ya que la extrañaba, los Kidou los felicitan, Natsumi pide a la enfermera que por favor le traiga a su bebé. En solo unos momentos se lo traen, estaba bien abrigado y tenía sus mejillas rosaditas. Todos lo aprecian.

- Es muy lindo. – Dice Anzu.

- Muchas gracias- responde Natsumi.

- Mamá ¿qué nombre le has puesto?

- Entre tu padre y yo decidimos ponerle Masato, Endo Masato.

- Es lindo. - dice Yuka.

Endo toma a Ryo en brazos para que conozca a su hermano más de cerca. Endo les pide a sus amigos que se hagan cargo de Ryo por un rato, en lo que él iba a casa y descansaba un poco. Ellos lo cuidarían.


El año estaba terminando, eran principios de noviembre y Shindo estaba demasiado preocupado por su relación, hace solo unos días lo habían invitado a casa porque ya era tiempo de presentarle a su prometida. Su padre al tanto de que aún no había terminado con Akane le ordenó hacerlo.

Ese mismo día la invitó a una cafetería, de lo más normal, no pidieron nada ya que él le dijo que tenía que decirle algo.

- Me estás preocupando. - dijo ella ya que sentía el ambiente diferente al de siempre.

- He estado pensando sobre nuestro futuro.

Por un momento dejó de lado sus preocupaciones- ¿Ah sí? Yo igual, siempre estoy pensando en eso, te lo comenté ¿no es así?

- Es que ciertamente le di muchas vueltas al asunto y no creo que lo nuestro funcione más. Además, sin ti mi futuro será más exitoso, si lo pienso bien no puedo estar con una mujer que siempre me estuvo acosando por caprichos de niña pequeña.

- Pero Takuto…

- No me llames por mi nombre, no eres lo suficientemente buena para mí, creí estar enamorado, pero ahora me doy cuenta de que me mentí a mi mismo y solo te quería para acostarme contigo.

- ¿Es que te estás escuchando? mira que no estoy para bromas, me lastimas, te he dedicado parte de mi vida y ¿qué hay de esas noches en que me decías que me amabas? ¿Todo… fue una… mentira?

- Es que no sé para que acepté salir contigo si no me gustabas en lo más mínimo. Quiero que terminemos. - Akane a ese punto ya estaba derramando una que otra lágrima por lo que escuchaba, quería ser fuerte pero no podía ya que era la persona que más amaba y le estaba diciendo esas cosas. Para Shindo tampoco era fácil tener que decir le todo eso de golpe. Cuando era más joven, al principio no le daba mucha importancia, pero sabía que ella siempre le sacaba fotos, solo la ignoraba, pero después que ella se declaró él también admitió que le gustaba, solo quería ver si las cosas funcionaban entre ambos y fueron tomándose confianza y amor mutuo, le dolía tener que hacer esto a su amada Akane.

- Siempre pensé que eras inalcanzable, como un sueño, a pesar de que no compartamos los mismos pensamientos yo si amé cada minuto juntos- sonrió aún sintiendo ese dolor en el pecho y sus ojos húmedos. - Si así deben terminar las cosas, te… deseo una vida feliz y que encuentres a esa persona y que te haga feliz.- Akane se levantó de la silla y se fue lo más rápido que pudo.

Shindo estaba deshecho, había hecho lo que su padre quería y había destrozado la vida de la mujer que siempre estuvo a su lado, tímida, inteligente, hermosa y tierna.

Akane llegó llorando al departamento, Midori la vio pasar, corriendo a su cuarto y cerró la puerta.

Midori la siguió y entró al cuarto ya que no puso seguro, la vio en ese estado, no preguntó, supuso que fue algo que pasó con Shindo ya que sabía que se verían. Ella se sentó en la cama, Akane la abrazó y lloró con todas sus fuerzas.

- Tranquila amiga yo estoy contigo.

Akane se tranquilizó un poco para decirle a su amiga que Shindo la había terminado.

- ¡¿Qué?! ¿Pero que le pasa a ese idiota? Hacerte eso es imperdonable.

Midori la dejó un momento, tenía que llamar a sus amigas. Akane estaba perdida en sus pensamientos y recuerdos mientras abrazaba un peluche.

No tardó mucho Yuka en llegar, Midori la dejó entrar- ¿Dónde está mi querida Akane?

- Está en la habitación.

- ¿Tan mal está?

- Pues sí, solo espero que no cometa una locura por amor, por favor ayúdala.

Yuka se acercó y tocó la puerta- ¿Puedo pasar? - Akane solo asintió. Yuka se sienta a su lado, en verdad Akane estaba sumida en una profunda tristeza ya que no sentía ganas de moverse ni para saltarle encima. La mayor solo acarició su cabello y secó alguna que otra lágrima que recorría su mejilla.

Midori se encargó de hacer la cena, Akane estaba ahí solo mirando a Yuka que estaba a su lado. Se incorporó y apoyó su cabeza en las piernas de la mayor.

- ¿Hice algo mal? - preguntó la chica.

- No, mi vida, no hiciste nada mal, no te culpes por ello.

- Siento que sí, me dijo muchas cosas hirientes, me ha dicho que yo no le gustaba, pero si no le agradaba ¿por qué tuvo que mantener esa mentira por años?

- Tendrá sus motivos, yo siento que hay algo en todo esto. Su mirada me pareció sincera siempre.- dijo Yuka.


En el departamento de enfrente Shindo llegó, Kirino sabía lo que pasaría, Kariya lo ignoraba todo, no sabía lo que estaba pasando. El castaño cerró la puerta tras de sí con enojo, fue al sofá y se sentó.

- ¡Soy una basura… un estúpido y un cobarde!

- Tranquilo Shindo, no tenías opción.

- ¿De qué tanto hablan? No entiendo. - dijo Kariya.

- Si tenía opción, tal vez, no sé, decirle lo que pasaba, huir con ella y comenzar una vida. Quería darle la vida que ella se merece y con todo esto…- El chico dio un grito desesperado.

Mientras Kirino le explicaba a Kariya, Shindo hacía su maleta, tendría que volver a su casa.

En el otro lado, Midori llevó de cenar al cuarto de la chica. Brindándole a Yuka y de paso a ver si hacían comer un poco a Akane.

- Tengo un nudo en la garganta y no tengo hambre. - Akane seguía derramando lágrimas, Yuka le ofreció tomar solo un poco de jugo de manzana, pero ni eso quería.

Akane necesitaba mucho apoyo de sus amigas, Midori y Yuka esperaron a Aoi. Todas estaban con ella ahí a su lado brindándole apoyo.

Akane se quedó dormida de tanto llorar, dejarla sola era un poco arriesgado la única con tiempo libre era Yuka, pero ya tenía una vida un tanto liada, pero trataría de arreglárselas con ella.

Las tres se sentaron en la sala y dejaron a la chica descansando. Hablaron entre ellas.

- No puedo creer que Shindo-san le haya hecho eso, está destrozada. - dijo la peli azul.

- Tiene que haber un motivo, estoy segura de que él no quería decir eso. - dijo Yuka pensativa.

- Ahora mismo no sé si creer en él, si lo hizo por otras razones o no, hay veces que siento que son unos idiotas sin corazón que solo buscan placer y no buscan amor de verdad. - comenta Midori algo enojada.

- No todos son así, Tenma-kun es muy diferente- dice Aoi defendiendo a su novio. - ¿Cómo te va con Nishiki-senpai?

- Pues muy bien, es algo tonto, pero lo amo, no me presiona para hacerlo por primera vez. Después de lo que viví siento a veces que no podré superarlo, aún tengo miedo de dar ese paso tan importante y lo siento Yuka.

- ¿Por qué? - pregunta la rubia.

- Cuando íbamos en secundaria, te decíamos que era de lo más normal. Estuve un poco equivocada.

- Vale, no te preocupes eso ya fue, mira hacia delante y ahora que tienes una linda relación trata de disfrutarla sin miedo.

Ellas tres hablaban sobre el futuro, que en este tiempo la esposa del entrenador Endo tuvo un niño más, surge el comentario de Aoi en que Tenma se cuida para no tener bebés aún, pero con un alto riesgo de que falle en algún momento, Midori al tanto de lo que consumía Akane le mostró unas pastillas anticonceptivas, la peli azul consultaría con su doctor, Yuka en cambio si quería por lo menos tener uno, las otras la abrazaron dándole animo y esperanza de que si tendría.

Eran las once y Aoi ya había dejado el departamento a eso de las nueve y media, solo quedaba Yuka que pronto partiría a casa.

Fue a la habitación y Akane seguía despierta- Yuka…

- ¿Qué pasa mi vida? ¿necesitas algo, hermosa?

- ¿Te quedarás conmigo o te irás?

- Quisiera quedarme, pero ya sabes tengo que atender temprano a Anzu. Te prometo venir una vez la deje en el jardín.

- Comprendo.

- ¿Me prometes no cometer el mismo error que yo?

- Prometido. Yuka, gracias.

- Necesitabas mi apoyo, trata de descansar, mañana tal vez veas con más claridad las cosas. - Yuka se acerca y la abriga con la manta y luego besa su frente- Descansa, que tengas una buena noche.

- Tú igual.

Yuka se despide de Midori y se va a casa, la peli roja se va con Akane y se acuesta a su lado para estar con su amiga.

- Midori… a pesar de que me duele, no puedo dejarme caer tan fácil tengo que seguir adelante, si Takuto no quiere estar en mi futuro por lo menos debo luchar y alcanzar mis metas.

- ¡Eso es, amiga! - dijo Midori viendo como trataba su amiga de levantarse y seguir adelante.

- ¿Cuándo regresa Nishiki de su viaje?

- Regresa el domingo, me dijo que nos traerá recuerdos de Italia.

- Que bueno.

Al día siguiente, Yuka llevó a su hija al jardín de niños como siempre.

- Vendré por ti a la salida.

- ¡Vale mami! Saluda a Akane-chi de mi parte.

- Lo haré, que te vaya bien- Yuka se despide de Anzu, la niña va dentro de la escuela y ella ve que entra con sus superiores y se va tranquila.

Al llegar con Midori y Akane, la peli roja deja pasar a Yuka, estaba haciendo el desayuno.

- Pasé a una farmacia y compré cajas de chocolates, sirven para dar felicidad.

- Sirven para subir de peso. - dice Midori.

- ¡He! Que tú tienes buen cuerpo y haces ejercicio siempre.

- Claro para mantenerme.

Akane sale del baño y saluda.

- Buenos días Yuka.

- Buenos días… antes de que se me olvide, Anzu te manda saludos.

- Que amable de su parte. - Akane sonríe y nota los chocolates.

- ¿Son para mí?

- Si, los chocolates dan felicidad.

- Gracias. - Akane se sienta a la mesa para desayunar junto a Midori, Yuka se va a ordenar los cuartos ya que estaban las camas sin hacer.

Al rato Midori va por su maleta. - Tengo clases, cuídense.

- Que te vaya bien- dice Yuka.

Akane antes de que Yuka cerrara la puerta salió y tocó al frente. Esperó y Kirino salió.

- Yamana…- él chico sabía lo que pasaba y posiblemente buscaba a Shindo.

- Necesito hablar con Tak…- pero antes de que terminara fue interrumpida.

- No está, él tuvo que irse desde ayer, no sé cuándo volverá.

- ¡No puede ser!...- la chica le reclamó a el peli rosa con sus ojos casi al punto de llorar.

- No es por ser malo, pero no lo busques más.

- No importa… solo quería tratar de arreglar las cosas, pero al parecer él nunca me amó.

Yuka se acercó, ya había escuchado todo- Vamos dentro, disculpa las molestias Kirino.

- Descuide- él vuelve dentro, ya que pronto iría a clases con Kariya.

Al entrar Akane abrazó a Yuka y lloró. - Es un cobarde… le entregué mis mejores años, todo mi afecto, mi amor incondicional… se ha ido para no verme más.

- Tranquila, yo estoy contigo- fueron al sofá a sentarse. – Llora todo lo que quieras.

- Odio estar así, tan deprimida- se limpió la nariz con la manga, Yuka le ofreció un pañuelo.

Akane deja de llorar un poco y recuesta su cabeza en el hombro de Yuka.


Mientras en la mansión, Shindo estaba arreglándose la corbata en frente del espejo, su mirada seria, denotaba un poco de tristeza, había seguido las ordenes de su señor padre, el cual no tomó en cuenta sus sentimientos o su opinión, no aceptó a la chica que había escogido como novia y futura esposa.

- Aquí mis sentimientos no importan, deseo poder tener el valor y hacer todo por ella, llevaré mi plan a cabo. - dijo él para sí mismo.

En esos momentos llegaron los invitados que esperaban, la familia invitada pasó al salón principal.

- Bienvenidos- dijo él señor Shindo, hicieron las presentaciones, solo faltaba que bajara su hijo. - Tiene usted una hija encantadora.

Shindo Takuto, respiró hondo y estuvo sereno, hizo su entrada al salón- Disculpen la demora.

Todos fijaron su mirada en él, la joven quedó deslumbrada, un hombre alto, apuesto, encantador, mucho mejor de lo que había imaginado.

Shindo se presentó ante la familia, luego se dirigió a la chica.

- Encantada mi nombre es Gallagher Marianne.

- Un placer, señorita. - él tomó su mano y besó levemente, eso hizo a la chica sonrojar.

Comenzaron a hablar de compromiso, matrimonio, contratos y negocios entre las familias, por último, los futuros nietos y herederos de la fortuna.

Los dejaron a ellos que se conocieran.

- ¿Y qué es lo que te apasiona? - pregunta la chica.

- Pues el fútbol es mi vida y amo tocar el piano.

- Suena muy divertido lo del fútbol, nunca he tocado un balón, siempre viajo. Me debes dar un concierto de piano.

- Y ¿qué hay de ti?

- Pues ya lo dije antes, me gusta viajar, conocer culturas y ver diferentes paisajes, me apasiona la fotografía. - Shindo al escuchar la palabra fotografía recordó a Akane tomando fotos, sus recuerdos venían a la mente y su sonrisa alegre. - Trabajo en una importante casa fotográfica, Inazuma Special models, siempre estoy rodeada de modelos, tanto chicas como chicos, también me encargo de fotografiar paisajes hermosos.

- ¿Trabajas ahí?

- Sí, tengo un gran equipo de diseño, como influyente que soy tengo a la mejor editora del grupo, pedí tenerla a mi lado ya que nos hicimos amigas y es muy talentosa en lo que hace.

De su bolso sacó un catálogo de ropa juvenil y adulta, se las entregó a Shindo y este le dio un vistazo y en algunas páginas salía el nombre de Akane.

Shindo y ella se separaron un momento, él estaría en el salón frente al piano esperándola, mientras escogería algo para tocar. Ella regresaba del baño en la parte de arriba, la esplendorosa habitación del chico estaba un poco abierta, ella sintió curiosidad y entró, cerró tras de sí.

Comenzó a recorrer toda la habitación, el delicioso aroma que estaba presente, los premios y reconocimientos que estaban en un estante, había una vieja foto de su grupo en el Raimon, Marianne se fijó en que su futuro esposo era una monada de adolescente, luego notó a una de las tres chicas que estaban en la foto, se le hizo conocida, pero negó ya que no podía ser ella; en la mesita de noche había un marco de fotografía bocabajo, lo tomó pensando que sería mejor levantarlo, pero al ver la fotografía que había se llevó una sorpresa.

- Yamana-san… entonces ¿Shindo-san es tu novio? – la chica no sabía que sentir, si culpa o sentirse muy afortunada.

Dejó la foto como la encontró y salió de la habitación, para ir con él.


Las horas, los días y las semanas pasan volando.

Ruri llegó al departamento de Genda y Sakuma, éste último había salido a hacer compras y Kojiro sabía lo mucho que se tardaba en escoger los productos o se entretenía con algo.

Ella solo venía a dejar unas carpetas de trabajo, pero aprovechando que el peli platinado no estaba las cosas comenzaron a subir de temperatura entre ellos dos, tanto que terminaron en poco tiempo en la cama.

Sakuma llega, pero ellos no se dan cuenta pues estaban muy concentrados en lo que hacían, deja las compras en la mesa auxiliar de cocina, y va a buscar a Genda y se lleva una sorpresa. Ellos dejan de hacer lo que hacían ya que en estos momentos el platinado estaba molesto y quería llorar por la traición.

- ¡¿Desde cuándo?!

- Jiro, yo… déjame explicarte.

- ¡¿Explicarme qué?!- alzó su voz.

- Sakuma-san yo…- intentó decir algo ella.

- ¡No, tú te callas! Quiero que te vayas.

Ella se miró en el estado en que estaba y le dio algo de vergüenza estar sin ropa delante de su jefe.

- No puedes hacerle esto, por lo menos sal de la habitación. - Genda se levanta y se pone su ropa interior.

- Ah, no, es mi casa, pero está bien, si ella no se va yo me iré y no se preocupen, sigan con lo que hacían. - Sakuma salió de ahí muy molesto y con lágrimas.

Al rato Ruri terminó de vestirse. - Lo siento tanto en verdad.

- Ni modo, hablaré con él, de todas formas, tenía que enterarse, pero no quería que pasara de este modo. Creo que hice mal, no debí, lo siento, te quiero, pero igual a él y quiero recuperarlo.

- ¿Aun cuando él piensa en Kidou-san?

- Si.

- Entiendo, pues creo que este será un adiós. Y una vez más perdón. - Ella toma su bolso y se va.

Sakuma decidió buscar un lugar donde residir no viviría con Genda más y quería estar solo, volvió al departamento por sus cosas, Genda trató de arreglar las cosas.

- Jiro, perdóname. - tocó el brazo de Sakuma.

- ¡Suéltame! No me vuelvas a tocar me oíste… teníamos una linda relación y la arruinaste.

- Quiero compensarte, no me dejes, no la volveré a buscar.

- Entiéndeme, ya no quiero nada contigo- Sakuma tomó sus cosas y se fue de ahí, dejándolo solo.

Un día caminando algo pensativo, sus manos en los bolsillos por el frío, era una tarde helada. Tiró a una chica al suelo ya que ella había salido de la papelería y chocaron por accidente. Sakuma siendo cortes le ofreció la mano para ayudarla.

- Lo siento tanto iba distraído.

- No se preocupe. - dijo la chica con voz suave.

Sakuma al verla, notó lo linda que era, tan angelical, ella sonrió como diciendo "no pasó nada."


Felicidad para unos y desdichas para otros.

¿Podrán Shindo y Akane ser felices separados?

¿Genda logrará recuperar a Sakuma?

¿Quién es la chica que dejó impaktado a Sakuma? (*Impactado*)

Todo esto lo sabremos pronto y en el siguiente capítulo, algunas tendrán respuesta.


Continuará...