Hola y bienvenidos a otro capítulo más de YyY U.D.

Muchas gracias por leer, ya voy escribiendo el cap 32. Publicaré el día 10 - 11. Eso si es que la emoción no me gana y termino hacíendolo un día antes.

+18 por si acaso.


Nuestro reto


Yuka dejó a la pequeña en su escuela de ballet, al volver al vehículo habló con Shindo para saber a dónde irían.

- Necesito ir a la que era mi casa.

- De acuerdo. - Yuka le dice la dirección al chofer.


Mientras en casa Akane mira fijamente a Kidou, queriendo decir algo, pero le daba un tanto de vergüenza.

- Esto… Kidou-san.

- Dime, ¿necesitas algo?

- Pues sí, solo quería saber sobre Jiro.

- Ya, él está bien, ha regresado con Genda y se han mudado de departamento, supongo que quería tener nuevos comienzos.

- Ah bueno, yo me alegro de que al final hayan vuelto. Sé cuánto extrañaba a Genda y él sabía que yo a Takuto. Fue una relación muy abierta, teníamos confianza.

- ¿Sentiste amor por él?

- Al principio solo era cariño que luego se transformó en amor, y no mentiré, me ha dolido un poco separarme de él. Pero ahora que estoy casada de igual forma me gustaría tener su amistad, pero tengo temor de que no lo quiera así y quiera olvidarme.

- Estoy seguro de que él está esperando que le hables para que por lo menos tengan una amistad.

- Si, creo que ahora mismo le mandaré un mensaje. Con permiso- Akane sube las escaleras para ir a la habitación.


Mientras Shindo y Yuka ya habían llegado a la mansión de éste, pidió que por favor lo esperara, ella lo pensaría.

Bajó y ahí estaba frente a su hogar, ¿qué le depararía el futuro? No lo sabía. Las rejas se abrieron dejándolo pasar, una vez dentro de casa el mayordomo lo anunció.

- ¿Es que no entiende que no lo quiero ver?

Shindo se paró en la entrada del salón- Pues, aunque no me quiera ver tendrá que escucharme, padre.

El hombre hizo señas con la mano para que los dejaran a solas- Ya me enteré de que te casaste con Yamana, has arruinado mis planes.

- Si fuese por mí me habría casado con Marianne, pero ella rompió el compromiso no yo, además si, yo quería impedir la boda, Marianne no es la chica que yo amo.

- Ya está hecho, ¿qué le vamos a hacer? Eso sí, no cuentes con mi ayuda financiera para terminar tus estudios, ya sabías eso con anticipación.

- Pero…

- No me interrumpas, naciste en cuna de oro, gateaste en tapete, te dimos todo, pero es hora de que asumas tus responsabilidades. Ya sabes trabajar como el resto de las personas… ganarte la vida, eso era lo que querías ¿no?

- No importa qué, haré lo que sea necesario, no soy un inútil como cree. Es hora de irme.

Shindo sale del salón y se encuentra con su madre que estaba ahí parada el pie de las escaleras.

- Hijo- ella lo llama y él sube, lo abraza. - Mi Takuto, hijo mío, me duele verte así.

- Tranquila mamá, ya no soy un niño, todos alguna vez pasamos por momentos difíciles.

- Estoy feliz por ti y por tu esposa, hubiese querido que tu padre la aceptara, pero de mí si tienes la bendición para que puedas tener una vida llena de alegría junto a ella.

- Gracias.

- Este es un regalo de bodas de mi parte- Ella le da un sobre con dinero.

- No podría…

- Acéptalo es su regalo, les ayudará un poco, sé que estarás bien.

Shindo lo toma, se despide y se va, al salir el auto estaba un tanto lejos abrió y entró.

- Lo siento tenía hambre así que fui a comprar pan de melón, ¿quieres? He comprado para todos en casa.

- Si, gracias.

Yuka le entrega el pan y ve que está todo deprimido, le pregunta y él le cuenta todo lo que le estaba pasando.

- No te preocupes, siempre contarás con nuestra ayuda y mira que no estás solo tienes a tu esposa y a todos tus amigos, es cierto algunas personas te dan la espalda, pero otras te brindan su mano.

- Tiene razón, gracias por brindarnos su ayuda.


Akane mientras había llamado a Sakuma en vez de mensajear, hablaron un rato y todo quedó bien entre ellos, luego revisó sus correos tenía una notificación de trabajo, para que se reportara en cuanto llegara de su viaje. En seguida se puso en contacto.

Yuka y Shindo llegaron a casa, al entrar los gatos estaban ahí esperando.

- Mira a tu gata, que grande y peluda que está. - Yuka toma a la gata en brazos y se la da a Shindo.

- Es cierto, le agradezco que se haya hecho cargo de Uniko-chan este tiempo.

- Claro no hay problemas.

Akane bajó las escaleras- Ya están aquí- besó a Shindo y lo abrazó. – ¿Mañana quedamos para ir con mis padres?

- Si, seguro, tengo que hablar con mis suegros.

- ¿Yuka me prestas a tu chofer? Voy a mi trabajo, tengo algo que hacer.

- Claro, no te preocupes ve.

- Gracias, nos vemos al rato.

Cada uno fue por su lado, Yuuto fue a la piscina con Yuka, Shindo en tanto estaba sentado en la cama junto a los gatos, pensando que hacer de ahora en adelante, a qué se dedicaría para mantenerse con Akane, aunque ella estaba ganando bien. Parecía que al final dependería de ella, pero ya lo sabía, le bajarían el sueldo ahora que estaba casada y eso le molestaba un poco pues estaba impidiendo lo que con esfuerzo ella había logrado ganar.


Ya en el trabajo Akane llegó y todos la felicitaron, incluso Marianne que estaba ahí.

- Espero hayas tenido buen viaje. Felicidades por tu boda, espero me invites a la ceremonia original. - Marianne la abraza.

- Gracias- se separan- Pensé que después de lo que ocurrió te irías.

- Si, yo también, pero en realidad me encanta este lugar, además tengo cosas pendientes que hacer y te quería dar mi obsequio. - Marianne, le entrega una carpeta.

- ¿Y esto?

Akane lo lee detenidamente, le notificaban un ascenso, a fotógrafa en jefe.

- Ahora puedes elegir a tus nuevos ayudantes. Tendrás una nueva oficina, eres maravillosa con tu trabajo, te lo mereces.

Todos aplaudieron e hicieron que llorara de alegría. - Muchas gracias.

Al llegar a casa más tarde, Anzu estaba con ellos, Yuka pasó por ella. Akane les contó la nueva noticia sobre su ascenso.

- Bien por ti, Yamana- Dijo Kidou- Esta noche lo celebraremos.

Akane y Shindo fueron a la habitación para hablar más tranquilos.

- Akane, estoy feliz por ti, pero…

- ¿Pero?

- Me siento un tanto inútil.

Akane lo abraza- Oye somos una pareja, se supone que estaremos en las buenas y en las malas, tú preocúpate por otras cosas, todo llegará a su debido tiempo.

Shindo se sentó en la cama y suspiró- Hace tiempo cuando te vi con ese hombre. A su lado parecías otra persona, él lo tenía todo para ofrecerte en cambio yo.

- No te pongas así, estoy a tu lado, aunque me tomé mi tiempo para volverme a acostumbras a estar contigo, es que nos distanciamos y…

- ¿Parecíamos unos extraños? Eso lo sé, pero te amo y te seguiré amando.

- Yo igual, Takuto… soy tu esposa y lo mío es tuyo y lo tuyo es mío, así funcionan las cosas, aunque sucedieron muchas cosas estando separados, es hora de retomar nuestras vidas juntos.

- Si sucedieron cosas- Shindo la mira y toma su mentón- Sentí celos de que tu cuerpo fuera de otro.

Akane se sonrojó, no quería mencionar el tema. - ¿Podemos olvidarlo? De seguro hiciste lo mismo y no te ando reclamando.

- Solo digo que sentí celos, no te reprocho nada, quiero que lo hagamos.

- Pero… me da un poco de vergüenza estamos en una casa ajena…

- No importa, es nuestra habitación temporal y tengo muchas ganas de tenerte.

Akane no se resiste y se deja llevar por las caricias de su esposo. Yuka estaba en la habitación contigua ya que era la recámara de Anzu y la estaba peinando, pero los gemidos de la joven pareja se hicieron un tanto audibles que ella tuvo que tapar los oídos de la niña e inventarse algo para distraerla.

Yuka la mandó a comprar dulces a la tienda, o que fuera a jugar al parque, total solo sería un rato, Yuuto se encontraba por el pasillo y los escuchó, Yuka se acerca.

- Tuve que sacar por unos instantes a la niña.

- Bien, pero imaginarme la escena me hace querer hacer lo mismo.

- ¿Qué? - Yuka se sonrojó.

- Eso pasa cuando tienes hijos, uno se ocupa más de ellos que de la relación, te aseguro que tendrán una cara de satisfacción ahora en la cena.

- Esto es incómodo, sabes.

- Si lo sé, pero me pone, vamos abajo es mejor dejarlos disfrutar.

Anzu llegó al rato, casi para la cena con unos dulces que compró, en la sala estaba Shindo sentado con una cara un tanto ruborizada, nadie dijo nada, en tanto Akane se estaba arreglando, Yuka se sentó en una silla de la habitación.

¿Cómo hablar del tema? Se preguntaba Yuka mentalmente, después de todo la chica era una amiga muy cercana. - Akane necesito hablarte de algo.

- Si dime. - Dijo Akane mientras se peinaba.

- Pues, no es que me entrometa ni nada, pero es que no pude evitar escuchar tus, ya sabes… no solo yo Yuuto igual.

Eso hizo sonrojar a la chica- Creo que me dejé llevar un poco, creo que demasiado.

- Lo lamento, es solo por Anzu, tiene cinco y no quiero que aún sepa de muchas cosas.

- Si, comprendo, pero no me van a negar que fue excitante escucharnos.

- Idiota…- Yuka se sonrojó a lo que la menor sonrió, pues sabía que había dado en el clavo.

Llegó la cena, todos estaban en el comedor celebrando el ascenso de Akane, todo fue alegre, Anzu no comió mucho ya que había ingerido muchas golosinas. Igual se perdió el postre de la cena.

La noche transcurrió normal, Yuka estaba jugando en el pc hasta que Kidou se la cierra.

- Dejamos algo pendiente en la tarde. - dijo seductoramente.

- Me debes una partida perdida. - Dijo para besar a su amado esposo.

- Te amo, mi pequeña flor.


Al día siguiente todos estaban desayunando y hablando sobre lo que harían. No tardaron mucho en cuanto los recién casados salieron de casa.

Yuka ya había enviado las invitaciones, las sirvientas limpiaban y ordenaban, Yuuto fue a nadar con la niña.

En tanto el auto de los Kidou dejó a Shindo y a Akane en frente de la casa de ella. Shindo junto a su esposa Akane fueron adelante.

Al estar ahí Shindo siente un poco de nervios, pero Akane lo tranquiliza.

- Puede que aún no lo asimilen, pero no tengas miedo, todos pasan por esto alguna vez.

- Tienes razón.

Ellos tocan y la madre de ella abre, llevándose una sorpresa, alegre abraza a su hija.

- ¡Qué bueno que estén aquí! Pero pasen están en su casa.

El padre de ella se encontraba sentado en la sala, tomando té. Y sin previo aviso recibió un abrazo de su hija.

- Akane…

- Hola papá- sonrió.

La madre hizo té para tener una charla, ellos dos tomaron asiento, el padre intimidaba un poco al chico haciendo que se pusiera algo nervioso.

- A veces los jóvenes van muy deprisa ¿Qué intensiones tiene con mi hija?

- ¡Papá, esto no es para pedir mi mano!

- Pues como ya estamos casados, mis intenciones con su hija son de, primero que nada, respetarla, amarla, estar con ella en las buenas y en las malas, me esforzaré al máximo para brindarle un futuro en donde haya prosperidad, señor y señora Yamana, yo realmente amo a su hija y les pido su bendición y que me acepten en su familia.

Los padres de Akane se miraron y sonrieron, el joven era muy sincero no dudaron en darles su bendición y abrirle los brazos, aceptándolo en la familia.


Ellos volvieron a la Mansión, Anzu bajaba las escaleras con su mochila del jardín para hacer los deberes que le habían dejado para vacaciones, se encontraron en la entrada y fueron a la sala donde solo estaba Yuka. Ellos se sentaron en el sofá para hablar con la rubia.

Anzu sacó su libro de la mochila y comenzó a cantar mientras veía el contenido. - La tarea tururú turu, la tarea tururú turu, la tarea tururú turu- luego dejo de ver y cerró el libro. - No la voy a hacer tururú turu, no la voy a hacer tururú turu. - Anzu metió el libro de vuelta mientras cantaba y Kidou le salió por detrás y le pegó con un cuaderno.

- Si la va a hacer tururú turu, si la va a hacer tururú turu.

Anzu se puso a dramatizar un llanto y siguió cantando- Si la voy a hacer tururú turu, si la voy a hacer tururú turu.

- Si, eso, ya vi que la estás haciendo, continúa.

Yuka reía por lo bajo, en tanto estos dos se miraron un tanto desconcertados. Kidou después abrazó la niña. Solo lo habían fingido, para pasar un rato divertido ya que Yuka lo había documentado en video, pero solo para ellos, tener un recuerdo.

Anzu solo siguió haciendo la tarea con la ayuda de Kidou.

- Espero que se queden hasta el cumpleaños de la niña. - dijo Yuka.

- Si, en tanto resolvamos donde viviremos. - sigue Shindo.

- Pueden quedarse hasta que se acomoden, no hay problema.


Ellos volvieron al edificio con los demás, para contar todo lo ocurrido.

- Estamos casados. - Dijo Shindo sonrojado.

- Muchas felicidades- dijo Ryoma.

- Oigan ya que este idiota- dijo Midori señalando a Nishiki- vive abajo, podemos intercambiar apartamento ¿deseas quedarte con este o prefieren irse al de abajo?

- Princesa, puedes mudarte conmigo y le dejamos este. - dijo Ryoma- Además podemos mudarnos poco a poco.

- Los dos, su depa quedará de lo más acogedor- dijo Kirino.

- Y por fin tendremos un lugar para nosotros dos- dijo Kariya a lo que Kirino le da un pellizco en la mejilla.


La fiesta de Anzu comenzó con tanto niño corriendo por todos lados, otros disfrutaban el castillo inflable del patio, Akane ayudó a vestirla en lo que Yuka lidiaba con el pastel de cuatro pisos.

- Tus amigos esperan por ti. Vayamos abajo.

- De acuerdo Akane-chi.

Ambas bajaron las escaleras, en tanto por la puerta entraban Sakuma y Genda.

El platinado no pudo resistirse a mirarla bajando tan encantadoramente por las largas escaleras.

- ¡Tío pingüino! ¡Tío Genda! - Anzu tiró de la mano de Akane para ir con ellos.

Yuka se acercaba, Sakuma traía una caja enorme envuelta, se la da a Yuka casi empujándola. - Mi pequeña Anzu, estás grande ya. - Sakuma la toma en brazos.

- Si, cumplo seis.

Sakuma la llenó de besos, luego miró a Akane. – Respecto a tu boda con Shindo, les deseo lo mejor.

- Muchas gracias.

- Yamana-san, digo señora Shindo, quiero disculparme por mi comportamiento de la otra vez.

- No tiene por qué, Genda-san. No ha pasado nada.

Sakuma envió a Anzu con los otros niños.

- Aquí te presento al nuevo papá- comenta Sakuma, mostrando a Genda. - Tuvo varón, nació el mes pasado.

- Muchas felicidades.

- Le he dicho a Ruri que me lo deje un par de semanas para ir acostumbrándonos. A ver si más adelante adoptamos uno entre Sakuma y yo.

Sakuma se sonrojó- No tengo prisas.

- Estoy segura de que serás bueno con los niños. - dijo Akane

En tanto ellos hablaban Shindo los veía en la lejanía, no sabía que sentir, la sirvienta de la mansión Kidou pasó por detrás de él.

- El enemigo no es quién lo parece, a veces está bajo el mismo techo en el que vives. - siguió llevando la bandeja de golosinas.

Shindo desconcertado sacude su cabeza pues no entendió el mensaje, luego va con su esposa y los otros dos.

La fiesta estuvo muy animada, Incluso Haruna adoraba estar con su sobrina.

Mucho más tarde ya cuando todos ya se estaban yendo a casa, Haruna estaba hablando con su hermano, en lo que siente un pequeño mareo y éste la sostiene.

- ¿Estás bien?

- Si, no te preocupes, debe ser el ajetreo, ya pasará.

Yuuto notó a su hermana un tanto extraña, no era normal que eso le ocurriera ya que siempre había sido fuerte y la fiesta no era motivo de cansancio o de provocar mareos, incluso ver a Yuka de un lado a otro sin zapatos por la casa denotaba que algo pasaba con su hermana, pues su esposa era una perezosa casi todo el tiempo y Haruna activa.

La loca de su esposa había venido del castillo inflable sin zapatos y vio a Haruna con un semblante mal. - Haruna ¿te encuentras bien? Estás algo pálida.

- No es nada.

- ¿Quieres descansar? - pregunta Yuka, ella solo asiente.

Tachimukai llega a buscarla y la ve un tanto desanimada. - Cariño, ¿te sientes mal?

- Solo fue un mareo.

- Deberíamos ir a casa.

- Si creo que es lo mejor.

- Les alisto el vehículo para que los lleve.

En tanto Yuuto daba la orden, Yuuki abrazó a Haruna, luego dijo algo.

- Deberíamos ir al médico.

- No es nada- dijo ella sonriendo, ya me encuentro mejor.

Ellos dos se despidieron, Kidou quedó un tanto preocupado por su hermana.

En tanto Yuka ayudaba a bañar a su hija, Akane y Shindo estaba preparándose para descansar.

Ya con el pijama puesto Anzu no dejaba de saltar por todos lados. - Mi hermosa hija- Yuka la atrapa y le hace cosquillas- Te amo, mi pequeña.

- Yo igual, mami- le da un beso en la mejilla.

- Hora de dormir cumpleañera- Yuka la acomoda y la abriga con la manta, le besa en la frente y apaga la luz. - Buenas noches. - Deja encendida la de siempre.

Luego baja para buscar a Yuuto, tuvo que preguntar dónde se encontraba. Salió al jardín donde éste se encontraba sentado en la entrada del castillo inflable, ella se sienta.

- ¿En qué piensas?

- En Haruna, no es normal que se maree, aunque ya puedo suponer el por qué.

- Está embarazada ¿no es así?

- Si, creo que sí.

- Pero como es primeriza y que no había quedado, lo asociará con cualquier otro motivo.

- Seguro, pero yo no diré nada, que ellos se den cuenta, sería como una sorpresa.

- Huy vamos a tener un sobrinito- Yuka emocionada abraza a su esposo y luego lo hace saltar en el castillo.


Pasaron un par de días todo estaba en calma, salvo que Akane y Shindo estaban en clases recuperando el tiempo. Anzu pronto volvería a clases, en eso tocan la puerta, Yuka se acerca y se sorprende por ver a Hitomiko.

- Hitomiko-san Hola, ¿puedo hacer algo por usted?

- Hola Yuka, solo vine a ver a la niña, no la he visto en un largo rato.

- Si, adelante.

Ellas van con la niña que estaba en el salón terminando unos deberes.

- Anzu, querida.

La niña alza la vista y saluda, Hitomiko notó un gran cambio en ella. Pero había un detalle, Anzu ni por asomo la recordaba, tal vez se le hizo un tanto familiar pero sus recuerdos de cuando era más chica estaban un tanto borrosos.

- Anzu, ¿me recuerdas?

- Discúlpeme, pero no.- contestó.

Yuka no quería que siguiera- Esto creo que…

- Lo siento Yuka, ella tiene que saberlo, no pueden ocultarlo.

- No es que se lo ocultemos, solo que no quiero que lo recuerde del todo.

Anzu no entendía nada. Hitomiko se acercó a ella- ¿Tus padres te quieren mucho?

- Si y yo a ellos.

- ¿En verdad no te acuerdas de mí? - preguntó a lo que la niña negó- Me hice cargo de ti cuando tus verdaderos padres fallecieron.

Anzu quedó un tanto confundida. - ¿Qué?

- Yo solo venía a ver como estabas, estás bien al cuidado de tus padres adoptivos, no lo dudo, puedo ver que hicieron un buen trabajo.

Hitomiko y su visita dejaron la casa un tanto en penumbras, Yuka se acercó a la niña una vez que ella se fue.

- Anzu…

- ¿Por qué? ¿Es que soy adoptada?

- Mi amor, eres mi hija no importa de dónde hayas venido, tu papá y yo te amamos con el corazón.

Anzu comenzó a llorar y se fue corriendo a su habitación. Yuka fue tras ella a tratar de consolarla.

- Déjame sola, por favor.- dijo ella elevando un poco el tono.

- Es que ¿Cómo puedo dejarte sola? Si tu lloras yo igual, me duele verte así. Quiero que sepas que siempre estaré para ti.

Yuka la dejó sola, Anzu se secó las lagrimas y miró a su alrededor, algunos recuerdos venían a su mente parecía irreal, de golpe fueron llegando. Incluso el conejo con el que dormía cada noche tenía mucho significado.

Lo tomó en sus manos- Mamá…, esto me lo regalaron mis padres antes de irse. Ya no recuerdo sus rostros.

Anzu quería estar un rato sola, tomó su mochila y metió los objetos que más quería y un poco de dinero. Sin ser vista salió de casa dejando una nota.

La que más tarde llegó a manos de Yuka- Salí a buscar respuestas, por favor no me busquen estaré bien.

Shindo ya estaba en casa, Akane se había ido directo a trabajar, Kidou no estaba.

- ¿Qué haré? No sé dónde estará.

- Ya volverá, solo necesita pensar.

Anzu caminó, pasó por el puente y miró su reflejo en el agua. Luego fue al parque y se sentó en el columpio, no pudo evitar llorar, hasta hace unas horas era la niña más feliz, pero sentía que todo se venía abajo.

Una niña conocida se acerca- ¿Anzu por qué tan sola?

Ella seca sus lágrimas. - Narumi-chan… me fui un rato de casa. Me siento mal, es que me enteré de que soy adoptada y lo peor es que no lo recordaba hasta ahora.

- Uf, que duro, pero no tiene nada de malo serlo, ¿no lo crees así?

- ¿Qué pasa si se enteran en la escuela?

- No te debe de importar. Muchos niños sueñan con tener padres que los quieran, yo igual soy adoptada.

- No lo parece.

- Pero lo soy, me encantaría que mi familia fuera como la tuya, mis padres me quieren, pero son estrictos conmigo, en tanto no me llevo con mis hermanos, pero ahí le voy.

- Mis padres adoptivos me quieren mucho, se preocupan por mí.

- Entonces ¿qué haces aquí?, seguro tu mamá estará desesperada viendo que no estás en casa y que saliste sin su permiso. Ellos te escogieron a ti de entre tantos, tienes suerte. Además, tus padres son divertidos. Me voy tengo que ir a otro lugar.

Anzu se quedó ahí un rato balanceándose un poco y rememorando los momentos con sus padres Yuuto y Yuka.


Baby shark - ver LAT.- La tarea tururu turu (no sé por qué pongo estas cosas)

Disculpen las faltas ortográficas, no sé por qué pasa a estas alturas.


Continuara...