Hola y seais bienvenidos a un nuevo cap de YyY UD. Muchas cosas están por pasar en la vida de algunos. (Será sorpresa)
Lo prometido es deuda, como dije les he traído el capítulo hoy 10-11.
Me he quedado en el cap 33 pues se me agotan las ideas.
¿Quién demonios es Kidou Yuka?
Cuando hubo pasado unas horas, Anzu volvió a casa todos estaban preocupados por ella. El mayordomo avisó a Yuka, la cual estaba tumbada en el sofá con un paño en la cabeza ya que le dolía.
Ella se levantó y fue a la entrada, Yuuto y Shindo igual- Anzu, hija ¿dónde estabas? Nos tenías preocupada- Yuka la abrazó fuerte.
- Perdón, necesitaba aclarar mis pensamientos.
- Mi princesa, te queremos mucho, no nos des esos sustos. Tu madre ya me puso al tanto de todo, veo que lo recordaste y tenemos que hablar.
Ellos tres van con la niña a su habitación.
- En esta vida son muchas las situaciones que ocurren a cada persona, en tu caso supongo que te entristeciste por no tener a tus padres o que nosotros no lo fuéramos.
- Yo pensé que si era su hija.
- Eres nuestra hija, tal vez no de sangre, pero si del corazón. En tanto mi hermana y yo también perdimos a nuestros padres.
- Entonces mi abuelo.
- Es mi padre adoptivo y mi hermana tiene a sus padres adoptivos.
- Lo importante es que te queremos, pero ahora que lo recuerdas no queremos que olvides que tuviste a unos padres que te querían mucho.
Los tres se abrazaron fuerte y la llenaron de besos.
Han pasado unos días, Haruna estaba como de costumbre preparándose para ir a trabajar, Tachimukai esa mañana había hecho el desayuno y preparado los almuerzos.
- ¡El desayuno está listo querida! - llamó desde la cocina.
- ¡En seguida bajo! - contestó mientras terminaba de peinarse, tomó su bolso y bajó, antes de llegar sintió un desagradable olor, entró a la cocina. - ¿Que es ese olor?
- ¿Cuál? No siento nada salvo el aroma del desayuno. Te hice tu café como siempre.
Ella siguió el olor y la llevó a su taza de café. - Oh mi Dios, ese olor proviene del café.
- Pero amor, está como siempre.
- Aléjalo de mi- Haruna sintió un tanto de asco. - No, mejor tíralo.
- ¿Prefieres algo diferente para tomar? – pregunta Yuuki en lo que tiraba el café.
- Si, una chocolatada y malvaviscos de colores. - Dijo ella muy entusiasta.
- Tenemos chocolate, pero no malvaviscos.
- Pero quiero malvaviscos en mi chocolate- Haruna se entristeció.
- Está bien, te compraré los malvaviscos, pero ahora tienes que desayunar. Si quieres puedes hacerme una lista con lo que deseas.
- Está bien querido. - contesta a lo que él le da un beso en la frente. - Te quiero.
- Yo igual. - Tachimukai terminó de preparar la chocolatada, desayunaron normal.
Ambos se fueron a trabajar. Al llegar al Raimon ella no se sentía muy bien. Fue al baño y pasó ahí un rato.
- Qué asco siento. - Salió del cubículo y fue a lavarse las manos, la cara y su boca.
Fue con Endo- ¿Te ocurre algo? Te ves un tanto pálida. - preguntó éste.
- Creo que estoy enferma, no sé qué me pasa. - Siente un mareo y se apoya en Endo. - Me he sentido mareada desde hace algunos días.
- Es mejor que vayamos a la enfermería.
Ellos fueron con la enfermera, le hizo una serie de preguntas y todas apuntaban a una cosa.
- Entrenador Endo, no me cabe duda, ella está embarazada.
- Si, me lo parecía, pero es mejor confirmarlo.
Ellos volvieron con Haruna- Ah Otonashi-san, puede que todo esto se deba a que usted está embarazada.
- ¿Qué? ¿Yo embarazada? - Haruna tocó su vientre suavemente- Creo que lo hablaré con mi esposo en la noche.
- Será mejor que descanses un poco, los primeros días son así ya después te acostumbras.
Para la noche cuando ella llegó a casa, él ya estaba ahí preparando la cena.
- Ya estoy en casa- dijo ella mientras se cambiaba los zapatos.
- Bienvenida- Tachimukai va a la entrada- ¿Cómo te ha ido?
- De maravilla, tengo algo que decirte. - Ella besa la mejilla de él.
Ambos van al comedor y se sientan a cenar.
- ¿Te pasó algo?
- No estoy segura, pero es algo que nos ocurre a los dos. Creo que estoy embarazada.
Tachimukai se levanta de su silla y va con ella- ¿Es en serio?
- Primero debo de confirmarlo. - Haruna vio cómo su esposo empezó a caminar de un lado al otro.
- Tengo que ir por una prueba a la farmacia.
- ¿Pero no cenarás primero?
- Si cenaré, pero cuando vuelva. - él salió dejándola sola.
- Espero que sea verdad y que no me esté haciendo falsas ilusiones.
Al volver él, ella estaba viendo televisión mientras comía unas galletas de vainilla.
- He vuelto, compré dos por si acaso, es que estoy muy nervioso. - se sienta a su lado.
- No quiero que salga negativo, quiero ser mamá y quiero que tú seas papá. Ah te he guardado la cena, tráela y vemos la tele juntos.
Antes de acostarse Haruna realiza la prueba, la deja en la mesita de noche, se sienta junto a Yuuki para esperar, los dos estaban nerviosos por la respuesta. Leyó que el mejor momento para realizar una prueba era al despertar por la mañana, pero estaba impaciente. Los minutos pasaron y se llevó una sorpresa al tomarla y ver que ponía positivo. Los dos se abrazaron y besaron con cariño.
No podían creerlo, su pequeño angelito llegó por fin desde el cielo. Esa noche fue muy larga ya que ninguno podía dormir. Hablaron de tantas cosas sobre bebés.
En tanto Shindo llegaba a la Mansión después de clases y solo se encontraban Yuka y Anzu. Ocupaba su tiempo en enseñarle a Anzu a tocar el piano con la tablet y una aplicación. Yuka en tanto los veía, sabía como él se sentía de alguna forma se le abriría una puerta.
Una tarde mientras estaba en una cafetería con Kirino hablando un tanto desanimado por no encontrar trabajo, un hombre de elegante porte se le acerca.
- No pude dejar de escuchar su conversación, te conozco, Shindo Takuto pianista desde muy joven.
- Si, soy yo.
- ¿Puedo sentarme?
- Adelante- dice el castaño.
- Eres un prodigio, tienes un talento en esas manos y no debe de ser desperdiciado muchacho, tengo un instituto de música y necesito profesores, ¿te interesaría trabajar ahí? - el hombre le entrega una tarjeta- llámame si te interesa la oferta.
- Lo pensaré, gracias. - Shindo mira su amigo.
- Me parece que sí, deberías aceptarlo, pero debes de investigar antes. - Aconseja Kirino. – Tu esposa y tú necesitan estar estables por si viene el primer bebé.
- No lo había pensado. – dijo él con un leve sonrojo.
Haruna invitó a los kidou a casa para cenar, solo quedaron Shindo y Akane en la mansión ya que tenían trabajos que hacer.
Al llegar a casa de Yuuki y Haruna, ellos los recibieron. Anzu abrazó a su tía.
- Hola tía, que linda estás.
- Gracias mi amor, tu igual estas preciosa.
Anzu fue con Yuuki- Hola tío, estás muy guapo.
- Gracias pequeña princesa, siempre tan encantadora.
Todos fueron al comedor, la comida estaba servida.
- Traje unos dulces para todos- dijo Yuka.
Tomaron asiento, Kidou no podía esperar a la noticia pues de antemano sabía para que los habían llamado.
En medio de la cena ellos lo comentaron, hubo alegría por parte de los Kidou, Yuuto le dio palmadas en la espalda a Tachi-kun.
- ¡Enhorabuena, seré tío!
- Y yo tía, felicidades a los dos.
- Tendré un primito o una primita. - dijo Anzu emocionada.
- No lo podíamos creer después de tanto intentarlo por fin se nos ha cumplido lo que tanto anhelábamos estos dos años de casados. - dijo Haruna.
- Pronto serán tres años de casados. - dice Tachimukai.
En la Mansión Kidou, Akane estaba en el salón haciendo unos deberes, para descansar la vista tenía puesto unas gafas tipo hípster como las de Yuka, Shindo se le acerca.
- Tengo algo que hablar contigo.
Sin apartar la vista de su portátil pregunta- ¿Qué pasa, amor?
- Me han ofrecido trabajo como profesor de música en un instituto.
Ella levanta la vista. – ¡Eso es genial! No te irá mal, de eso estoy segura.
Shindo muy feliz se sienta al lado de ella ya que estaba en frente. - Solo tengo que ver mis horarios y hablarlo con el hombre.
- Cariño, me alegro por ti, pero pensé que ibas a ser amo de casa y yo la que traería el sustento. - ella solo lo dijo para hacerlo molestar, ya que sabía como herirlo de cierta forma, se divertía con él.
- Yo puedo ser capaz de trabajar.
- Si, de eso no tengo dudas, pero es que como sé que siempre lo tuviste todo… pues.
- Yo quiero valerme por mí mismo, con el sudor de mi frente. No hay nada de malo.
- Bien, por ahora solo tenemos que enfocarnos en lo que nos gusta. - Ella besa con dulzura los labios de él.
Ya era tarde, los Kidou arriban a la casa, Yuuto con la niña en brazos ya que había pasado la hora de dormir y no pudo evitar quedarse por más tiempo despierta.
Al entrar a casa, Akane aún no se había ido a dormir esperándolos.
- Bienvenidos. – Sonrió amable. – ¿La pasaron bien en la cena?
- Si, estuvo increíble- comenzó Yuka de lo más emocionada.
- Ah que bueno, se nota es sus rostros que recibieron una buena noticia.
- Si, mi hermana…- Yuka lo interrumpe.
- ¡Vamos a ser tíos!
- ¡Yuka no me cortes! - dijo algo molesto.
- Lo siento, es la emoción.
Yuuto fastidiado sigue. – Si, mi hermanita está embarazada, por fin se realizará su sueño de ser madre. - termina él, Anzu empieza a moverse y despierta.
- ¿Ya llegamos a casa? - Pregunta con un tono adormilado.
- Si mi vida. Yuuto pásamela, tengo que cambiarla.
Era el día siguiente, Yuuto llamó a casa de su hermana y contestó Tachimukai.
- Casa de la familia Tachimukai ¿en qué puedo ayudarle?
- Buenas Tachimukai, ¿puedes pasarme a mi hermana?
- De acuerdo, espera un momento.
Kidou esperó hasta que por fin ella contestó y hablaron. Él se ofrecería a ayudarla en todo.
- Descuida hermano, estoy bien, no me hace falta nada, en tanto tengo a mi esposo para eso, solo necesito de tu cariño.
- En todo caso, puedes contar con nosotros.
- Si, me voy a trabajar, me saludas a todos.
- Eso haré, te cuidas.
- Tu igual, bye.
Kidou cierra el teléfono.
En el comedor estaban Shindo, Akane, Yuka y Anzu desayunando. Aunque para la rubia molestar a Shindo era lo mejor.
- Come que hoy tendrás mucho que hacer. – Yuka le ponía mucha comida al plato del chico.
- Creo que es suficiente ¿no cree?
- No, Yuuto come bastante. – Yuka toma un poco de comida y se lo mete a la boca de Shindo.- ¿Rico?
El solo asintió, Yuka tomó la jarra de leche y sirvió un poco más a la niña, luego iba con Akane pero esta se negó.
- No gracias, no me gusta en lo absoluto la leche.
- Ah bueno, no hay problema.
- Pero si me gustan las tostadas francesas y la banana Split, son de lo mejor. Solo para que me vayan conociendo mejor.
Shindo y Yuka se miraron pues al parecer no conocían esos datos de ella.
- Algo que no les guste a ustedes.
- Pues odio el caviar. - dice Yuka- No se lo digan a mi esposo, siempre sirven eso en las fiestas de su casa y siempre termino indispuesta.
- Que no me digan ¿qué?
Yuka se alarmó un tanto y sonrió nerviosa.
- Estamos diciendo los platos que nos gustan y los que odiamos- continuó Akane.
- Ah bueno, sigan.
- Yo odio los dulces de regaliz y en una menor medida el salmón ahumado. Son detestables. En cambio, me gusta el melón y amo el…- Todos lo miran- el chile habanero. Soy especial.
Justo en su plato se incluía un poco de melón, Anzu callada pensando en que no sabía que los adultos no les gustaban algunas cosas, siempre pensó que ellos se lo comían todo y que a los niños se les obligaba a comer cosas desagradables.
- Anzu ama en el desayuno los waffles y super odia el yakisoba.
- Kidou-san ¿detesta algo? - pregunta Shindou.
- Ahh no, todo me gusta.
- Si las hay, no le gusta el kimchi y las albóndigas de carne, siempre en los restaurantes italianos me las pasa a mí.
- Yuka… siempre hablando de más, me encanta la comida de barbacoa y amo el sashimi.
Anzu se levantó- Permiso, ya me voy- Se despide de su madre y padre, Akane y Shindo igual la siguen pues los tres se irían juntos.
- Yo me voy querida, que tengas un día productivo- Kidou la besa.
- Tu igual y cuidado al manejar.
Yuka se fue a su habitación luego de desayunar, los gatos estaban en la cama holgazaneando, ella los miró- Luego me les uno, he comprado un pijama de gato super tierno, pero ahora…- Yuka saca de un cajón una vieja foto enmarcada de su pingüina Tati. Llamó a Sakuma.
El vio el numero del teléfono de la casa de Kidou, así que ansioso pensaba en Kidou o Akane, pero pronto todas sus expectativas se bajaron.
- Ah eres tú, ¿qué quieres? - dijo con desgana mientras daba una vuelta en su silla.
- Solo te llamaba para preguntarte por Tati-chan.
- Ah, que bueno que te acuerdas de ella.
- Sabes perfectamente que estuve muy ocupada este tiempo.
- Bueno no te enojes, ella está bien.
- Me enteré de que ya es madre.
- Pues sí, de tres hermosos pingüinos este año. El año pasado nacieron dos y es que ya tiene varios.
Sakuma con nostalgia miró su iPad con fotos guardadas de los tres pingüinitos en brazos de Akane el día que la trajo al Teikoku.
Estuvo hablando con ella hasta que Yuka quedara más tranquila con lo que luego le enviaba un mensaje con las fotos de los pingüinos y de Tati.
Ella salió en su auto para hacer unas compras en una tienda de arte. Pues quería hacerse con una pintura especial y algo ridícula y su inspiración había sido Shindo. Pero no sabía cómo convencerlo.
Después de clases Shindo tuvo una entrevista en aquel lugar, lo invitó a pasar.
- Entonces ¿te decidiste, muchacho?
- Lo consulté con mi esposa, y si, acepto el puesto.
- Excelente, por favor lee este contrato, y ya decidirás si te interesa o no.
Shindo lee detenidamente, inclusive su contrato era de tres años con renovación por si el decidía no seguir después de ahí. Luego de leer firmó el contrato, en una carpeta venía documentos del salario que cobraría.
En ese momento lo llevaron un aula donde había ocho niños de entre nueve y once años, el lugar era amplio, todos estaban sentados muy bien portados. En lo que hacían las presentaciones ellos no les quitaban la mirada, cosa que lo hacía sonrojar pues no sabía que veían de él.
En tanto una profesora estaba tras ellos, pronto dejaría su cargo para irse a descansar luego de años de enseñanza.
Luego de haber conocido a sus futuros alumnos, caminó para pasar el tiempo. Niños, no sabía como tratar con ellos, pero definitivamente no le iría tan mal pues la pequeña hija de los Kidou y él habían entablado una pequeña amistad.
Añoraba a su familia, pero su padre le había tratado muy mal, en tanto no quería saber de él, Shindo lucharía por no dejarse caer tan fácil. Caminó algo triste por la calle hasta que paró a beber un refresco, al lado de la máquina expendedora se encontraba un folleto a punto de desprenderse por el viento, lo tomó y leyó el contenido. "Felicidad con tu hada madrina, llama a este número"
- ¿Que llame a este número? – Suspiró y guardó la volante en la maleta, cuando llegó a la mansión estaba Naoko que se quedaría a pasar unos días por el turno de su madre. - Hola, ¿Qué haces?
- Estoy pintando un lindo cuadro de animales, Tía Yuka me ha comprado unas canvas para que aprenda a pintar.
- Ah ya, veo y no se te da nada mal.
- Eso lo sé- dijo orgullosa- Anzu-chan tiene manos normales, pero pies talentosos.
- Ah, cada persona es única y con cualidades increíbles de admirar.
Dejándola trabajar en la mesita de la sala, puso las cosas en el sofá y saltó a la vista el folleto de antes. Llamo o no llamo, se preguntaba mentalmente, mientras fruncía el ceño, cuando por fin se decidió marcó, de inmediato sonó un teléfono violeta que estaba en la mesa a una distancia lejana, sonaba insistentemente, él se quedó mirando en esa dirección, luego una sirvienta venía a contestar y viendo que nadie tomaba su llamada cerró. Justo antes que la sirvienta pusiera una mano dejó de sonar.
Él sacudió la cabeza, no podía ser coincidencia o ¿sí? Hizo el intento una vez más y nuevamente sonó.
- Ah como fastidian- dijo la sirvienta. - Hola estás llamando a Cho, en este momento ella no está disponible, pero si llama en tres minutos lo puede atender.
El con la vista algo desconcertada, no podía emitir sonido, salvo su respiración acelerada.
- Disculpe, llamo dentro de tres, es urgente. - dijo escondiéndose un poco.
Al colgar no sabía que estaba pasando, la sirvienta llevó el mensaje a Yuka.
- Disculpe señora, ha recibido una llamada. Le he dicho que llame dentro de unos minutos. - ella le entrega el teléfono.
- Claro, gracias, puedes retirarte.
- Con permiso.
Yuka saltó de panza a la cama con el teléfono, Shindo venía por el pasillo y la sirvienta hizo una leve inclinación, no había nadie más por el lugar, marcó nuevamente y ahora si hubo una respuesta veloz.
- Hola hablas con Cho ¿en qué puedo ayudarte?
- Pues últimamente he estado muy triste pues tengo problemas familiares- dijo mientras veía por la puerta que estaba entreabierta.
Ella alejó el teléfono un poco pues esa voz le era demasiado familiar. - ¿Quieres que vaya y te ayude? - dijo algo atemorizada.
Shindo entró con cautela y puso una mano en el hombro de ella haciéndola gritar- No será necesario.
Ella volteó y con el teléfono aún, dijo por el altavoz- Au ¡cielos!
Él cerró- Parece que me debe una explicación, querida hada madrina. - Shindo la miró desafiante.
- Pues yo… eh pues, ¿ayudo a las personas?
- Entonces ayúdeme a resolverlo- Shindo se sienta en la cama esperando que terminara de una vez con esas bromas.
- Bueno, estoy para eso- Yuka levantó su mano y comenzó a ver parte del futuro del chico, los ojos de ella se tornaron violeta mientras miraba el destello. - La paciencia es una virtud, todo lo malo tiene que pasar por tu vida para llegar a un estado de felicidad, pero recuerda que mucha en exceso puede traer desgracia. Tus allegados en algún momento tendrán que dar su brazo a torcer.
La cesión termina y ella vuelve en sí, él había quedado un tanto atemorizado tras el evento y más por que lucía escalofriante en medio del trance.
- Me estoy volviendo loco.
- Discúlpame, no recuerdo lo que he dicho, siempre me pasa lo mismo.
- ¿Qué diablos es usted?
- Soy un hada, siento haberte asustado. En este mundo existen seres especiales, no olvides que cada vez que duermes hay alguien fabricando tus sueños, y si no puedes dormir solo llama al hombre de arena, seguro dormirás como bebé.
- ¿Cuantas personas saben lo suyo?
- Unas pocas incluida tu esposa- Yuka sonrió con gesto travieso. - no es algo que tenga que ocultar, solo que me gusta así.
- Entonces ella lo sabe y no me contó nada.
- Discúlpala, se lo he pedido. Hace que ya terminé todas las pruebas y me convertí en un Hada completa, ya no soy mortal.
- Eso quiere decir que…
- Si, tendré un destino muy difícil que afrontar y por favor no le cuentes a nadie esto, solo lo sabes tú y mi esposo. Pero ahora que sabes algo más de mí quiero pedirte un favor- Ella sonrió- Quiero que poses para mí, eres muy guapo y me inspiras.
- No tengo que posar desnudo o ¿sí?
- Claro que no, ya tengo algo indicado para ti. Aunque claro no sería molestia plasmarte en mi lienzo con pocas prendas y todos sea por amor al arte.
- Esas son puras excusas de los pintores, solo buscan mirar más allá.
- Mi trabajo contigo es profesional, no busco nada más.
Vamos a ver que pasa en el siguente capítulo ahora que sabeis que Haruna y Tachimukai están esperando a su primer bebé.
¿Aizawa logrará su cometido de eliminar la felicidad de Haruna? (Ya me conoceis como van mis tramas)
Si les gusta Shindaka. Por si no habeis leído mis desastrosos fanfics, les dejo.
Noche de verano (drabble)
Devolviéndote a la vida (+18)
Recuerdos al caer la lluvia
Y de igual forma Un Akakuma (AkanexSakuma)
Aquella chica de la cámara
Muchas gracias por leer
Continuará...
