hola y bienvenidos a un nuevo capítulo de YyY UD. Abajo dejo los avances de los cap 30-35.
+18 Por si acaso...
Disculpen los errores.
Las sorpresas vienen de a dos
Algunos días pasaron y muchos en el Raimon felicitaban a Haruna, una de ellas incluida Aizawa.
- Oye nena muchas felicidades.
- Ah, Aizawa-san, muchas gracias.
- Por fin tendrás un bebé.
- Pues sí, estoy muy feliz.
Charlaron un rato, pero la mente de Yuzuki estaba maquinando mal contra Haruna y ahora más que nunca que pudo concebir, quería verla igual de destruida que a Yuka.
El fin de semana estaba por llegar, Shindo estaba posando para Yuka con una toga blanca, recostado con unas uvas falsas muy realistas en su mano, ella se había montado un escenario en el jardín, Akane se encargó de las fotos para referencia.
Él se cansaba muy rápido y le costaba mantener la pose, Yuka había hecho bocetos para la base, ahora ya comenzaba a dar las primeras capar de pintura al lienzo, pinceladas hábiles, en tanto Akane tomaba fotos, Anzu solo los veía mientras comía unas galletas de mantequilla.
Al terminar la cesión de la tarde, Akane abrigó a su esposo pues ya habían entrado al otoño.
- La pintura está quedando muy bien, no te preocupes querido. - Le tranquiliza Akane ya que él no confiaba mucho en la habilidad de Yuka.
- Eso espero.
- No te preocupes, solo espera a ver, no es la primera vez que lo hago.
- Mañana tenemos planeado salir, ¿puedo llevar a Anzu? - pide Akane.
- No hay problema, cuídenla bien.
- Nos servirá de experiencia para cuando tengamos a nuestro primer hijo. - Dijo Shindo mientras abrazaba a una Akane ruborizada.
Anzu se levanta y tira del abrigo de Shindo- ¿Cómo vienen los niños al mundo?
Cosa que lo hizo ponerse nervioso, pues no había lidiado con esa pregunta antes, bueno tal vez cuando era niño hizo la misma pregunta inocente a sus padres.
Yuka rio nerviosa. - Oh mi niña te lo hemos contado la vez pasada.
- Debes ser sincera con tu hija. - Akane se pone a la altura de la niña. - Mi pequeña Anzu si supieras como vienen los niños al mundo no dormirías en toda la noche.
Eso aterró a Anzu, salió corriendo y gritando.
- Espero que no la traumes de por vida.
En lo que Shindo se iba a cambiar, Akane pidió permiso para encender el equipo de sonido, la rubia no se opuso luego fue a buscar a su hija en la habitación.
- Anzu, aquí estás.
- Si, me ha dado miedo lo que dijo Akane-chi.
- No hagas caso, los bebés están dentro de la pancita de una mamá, están ahí muy bien cuidados,
Yuka la llevó a la sala pues Akane ya se encontraba bailando, ellas se incluyeron, luego Shindo llegó y se sentó a ver a su esposa, hermosa y deslumbrante, ella se acerca para invitarlo ¿cómo negarse a la mujer que más amaba?
Muy tarde en la noche solo Akane y Yuka estaban en la sala jugando una partida online, la castaña casi nunca se había enfocado en videojuegos, pero era divertido pasar un rato en batallas, las dos habían unido fuerzas para encontrar piezas y explorar para subir nivel.
- No pensé que esto fuera interesante.- dijo Akane.
- No a todos se les da bien jugar, yo solo lo hago porque me gustan, aunque sea mala.
- Vale, aunque bueno me estoy fascinando, sacaré mi tiempo para esto.
Una vez terminaron pues ya el sueño las llamaba, Yuka se levanta primero y Akane la detiene.
- ¿Qué sucede?
- Nada solo que…- Ella se sonroja- Tan cerca y sin poder hacer nada.
- Akane, cada una tiene una vida, tu con Shindo y yo con Yuuto, pero no me impide quererte porque eres parte de mi corazón.
- Aww Yuka- Akane la abraza- Te quiero.
- Eres mi mejor amiga.
Akane la aparta de sí. - No sabes hace cuanto deseo matarte.
- Sí lo sé, mejor vayamos a dormir. - Yuka sigue su camino.
Akane aprieta los dientes para no gritar, sus manos querían alcanzar el cuello de la mayor pues detestaba el trato de la rubia.
Yuka entró en la habitación, Yuuto estaba acaparando toda la cama.
- ¿Así que terminaste de jugar?
- Pues sí, pero ya vez que tengo sueño. - ella se sentó frente a la peinadora para peinar su cabello.
- ¿No hicieron nada más?
- Pues no, solo hablamos un ratito después de la partida.
- Pensé que tu y ella harían algo.
- No mi vida, que mal pensado eres, además se ha enojado por que le he dicho "mejor amiga" pero no le hago caso porque está haciendo berrinche.
- Shindo parece ser un tanto celoso, de eso no tengo dudas.
Yuka se acerca a la cama y se trata de acomodar, pero él estando en medio, se sube encima de él para aplastarlo.
- Lo he estado pensando ¿qué tal si transformo esta cama en dos? Tu duermes en una y yo en la otra.
- No es mala idea, pateas en la noche.
- Y tú… y tú… ¿no sé qué haces?
- ¿Te quito las almohadas?
- ¡Si! Está decidido, dormiremos en camas separadas.
Mientras Akane subía las escaleras, al llegar al pasillo de las habitaciones miró enojada la habitación de Yuka, luego entró a su pieza y Shindo dormía plácidamente, pero los murmullos de su esposa lo despertaron.
- Ya estás aquí.
- Lo siento, te he despertado. - ella se acuesta a su lado.
Él la conoce muy bien y pudo sentir como su hermosa esposa estaba un tanto enojada. - ¿Estás bien?
- Genial. – contestó con un tono algo enfadado. - No puedo estar mejor. - dijo mientras jugaba con la cinta del cuello del pijama que estaba desamarrada.
- Te pasa algo, no puedes ocultármelo.
- Ah pues es Yuka y yo, hemos discutido un poco.
- Eso es muy raro, ustedes siempre han sido muy unidas, es casi tu hermana.
Akane bufó molesta. - No me la menciones y buenas noches.
La chica apagó la luz y luego se volteó dándole la espalda.
- Buenas noches, Akane. - No se atrevió a tocarla ni nada, sentía algo de peligro si hacía algo.
A la mañana siguiente, en medio del desayuno tanto Shindo como Yuuto veían la actitud fría de la castaña hacia Yuka, se levantó después de terminar sus alimentos y pidió permiso.
- ¿Discutieron anoche?
- No, solo se ha molestado por algo que dije, es que creo que no me ha entendido. - dijo Yuka de lo más tranquila.
Mucho rato después, Anzu estaba lista para pasear, Yuuto les dio dinero para gastos, Akane le puso el sombrero a la niña y acomodó la bufanda de una forma muy linda.
- Nos vemos al rato. - Dijo Shindo.
Al salir de la mansión, Akane se fue despejando y relajando, fueron a tomar un helado al centro.
- ¡Que niña mas linda tienen! Dijo la chica de los helados, ellos se pusieron muy colorados.
Anzu los miró a cada uno y sonrió, tomaron asiento para pasar el rato, en algo se parecían, la niña tenía los ojos del mismo tono de Akane, el cabello rizado de Shindo, salvo el color que tiraba a lila pálido, por eso pasaba como su hija.
No faltaba la cámara de Akane y las fotos que sacaba. Una vez caminando se encuentran con Haruna y Tachimukai.
- Hola, que sorpresa verlos por acá. – Saluda Haruna.
- ¡Tía, Tío!- Anzu va a abrazarlos.
- ¿De compras? - pregunta Shindo.
- Así es, estamos preparando algunas cosas para la llegada del bebé, aunque falta mucho. - Dijo Tachimukai.
- Ustedes, no hemos podido darles nuestras felicitaciones por su matrimonio. - continuó Haruna.
- Gracias- sonrió Akane.
- Después que terminemos nuestras carreras planearemos la boda, para que asistan, solo estamos casado por lo civil.
- Y supongo que por ahí vendrá su primer hijo- sonríe pícaramente Haruna, haciéndolos sonrojar.
- No lo hemos pensado aún. - Dijo Shindo.
Decidieron unirse y seguir el camino a las tiendas juntos, para que Haruna y Akane conversaran sobre bebés. La peli azul estaba tomando clases de maternidad con Yuuki y habían aprendido a poner un pañal correctamente.
- Yo igual quisiera ser madre, pero pienso que no estoy preparada.
- Te comprendo, es mejor esperar, además veo que no les va mal tener a Anzu a su cuidado.
Cuando pasan las horas se separan y despiden, luego vuelven a casa con algunas compras.
Anzu corre a donde Yuka para mostrarle las cosas que habían comprado. Akane al ver a la rubia se sume en tristeza y ya no en enojo.
Se va al baño a refrescarse el rostro, Yuka pregunta por ella, a lo que responden que ha ido al baño pues se sentía un tanto mal.
Ella va y toca.
- Está ocupado. - dice desde dentro.
- ¿Puedo pasar?
- Mejor vete, quiero un poco de soledad.
Ella hace caso omiso y aparece dentro del baño y la encuentra recostada del mueble del lavabo derramando lágrimas.
- Hey, no llores. No debí decirte lo de anoche. Perdón. Es solo que no quiero que Shindo sepa lo nuestro.
- Eso lo sé, pero me duele que siempre me digas que soy tu amiga, ¿no podemos ser algo más que amigas con derecho? Es que pensándolo bien casi nunca hacemos el amor.
- Es porque te respeto, solo eso. Pero te amo, sabes. - Yuka la mira, luego rodea con sus brazos el cuello de Akane y la besa dulcemente, la castaña se deja llevar.
Se hacen más pasionales, luego se separan por falta de aire, la mayor propone un rapidito, pero Akane sonríe por un pequeño inconveniente. - Estoy en mis días, pero puedo aún contigo.
- Mejor lo dejaremos para otra ocasión, quiero que estés muy plena, ahora entiendo tus cambios de humor, además los demás saben que estoy aquí, se vería raro que nos tardemos.
- Antes no te había importado, me lo has propuesto, que complicada eres. - Akane se cruza de brazos. - Pero haré un esfuerzo por no ahorcar tu cuello.
Yuka se lleva la mano a su cuello. - ¿Se lo dijiste a tu esposo?
- No, ha venido Andrés en la madrugada y me ha dado vergüenza contarle.
- Tendrás que hacerlo.
Una vez fuera del baño, no había nadie en el pasillo y Yuka rogaba por que no hicieran tantas preguntas, al final Akane dijo que se amigaron nuevamente.
Los meses pasan y Haruna siente a sus bebés moverse, grande fue la sorpresa al enterarse en la ecografía que serían dos, tanto que Tachimukai no aguantó las lágrimas de alegría en el consultorio, la abrazó, besó y le dijo cuanto la amaba.
Haruna en las mañanas se levantaba con nauseas, normal, pero pronto pasarían, la espalda le daba a veces pequeñas molestias y pronto entraría en licencia por maternidad.
- La báscula es lo peor, te aseguro que no puedo mantener mi peso ideal.
- Eso lo sé y más que tienes que comer por tres. - Dijo Yuuki mientras acariciaba la pequeña pancita de su linda esposa.
- Tengo antojo de un pastel de calabaza, quiero una hamburguesa con papas. ¡Oh mi Dios! ¿Qué haré?
- Tranquila, te compraré lo que quieras, luego harás un poco de ejercicio.
- Siento que engordaré de más en mi primer embarazo, pero me esforzaré un poco.
- Pero para mi sigues siendo muy hermosa. - Besa dulcemente la mejilla de ella.
En este tiempo Shindo y Akane habían comenzado a vivir nuevamente en el departamento, todo iba bien es sus vidas, él en las tardes iba a dar clases y ella a su trabajo como fotógrafa.
En tanto los perdidos Midori y Nishiki vivían en otro apartamento, ya que en el que vivían las dos lo cedieron a la pareja de casados.
Ryoma tomó el impulso de proponerle Matrimonio a su amada Midori, dejándola impactada, pues no pensó que finalizando casi el año le pediría su mano.
Era 23 de diciembre.
Anzu estaba mentalizándose en el camerino de las bailarinas, cada madre ayudaba a su hija a preparase.
- Tengo un poco de temor.
- Lo harás bien, tu padre y yo estamos orgullosos no importa que.
- Daré lo mejor de mí.
- Eso es mi amor. - Yuka termina de arreglarla y la abraza.
Habían invitado a muchas personas para el evento, Anzu se asomó, pudo ver a muchos conocidos, sus abuelos, sus tíos, algunos amigos de la familia.
Yuka se quedó detrás del escenario como las demás madres, aunque algunas fueron a tomar asiento.
El lugar se oscureció y la luz de los reflectores se enfocó en el escenario, el telón color rojo se abrió dejando ver una bella escenografía invernal, las pequeñas hicieron su aparición, bailando agraciadamente.
Cada una había practicado con esfuerzo y disciplina, la gracia que había en los movimientos, esas tiernas caritas sin emoción alguna, como si de muñequitas se trataran, dando lo mejor de sí para cada persona del público, una hermosa melodía. Al final todo salió bien, los asistentes aplaudieron a tan majestuosa danza.
Anzu fue con su madre, ella la abrazó fuerte. – Mi pequeña lo has hecho maravillosamente.
- ¿De verdad?
- Si.
Luego de haberse cambiado, en el lobby estaban todos para felicitarla por el gran trabajo que hizo.
Era época en donde todo se estaba descongelando, Anzu caminaba por la vereda del área comercial, para encontrarse con sus amigos.
En casa Yuka estaba apreciando la maleta escolar de Anzu, en color rosa, estampado tartán, muy bonita, asistiría al mismo colegio con Ryo y Naoko, usaría uniforme.
- Sabes, el tiempo pasa demasiado rápido nuestra Anzu ya no es una bebé, quisiera poder adoptar nuevamente.
- Yuka, lo pensaré, aunque creo que no estoy en la edad de criar a un nene pequeño.
- Entiendo, podemos intentarlo con niños más grandecitos.
- Pues sí, por ahora disfrutemos de Anzu.
En la vida de Genda y Sakuma, Ruri había accedido a dejarle al bebé a ambos.
- Eiji mamá volverá el domingo por la tarde. - lo besa en la mejilla- Aquí tienes la lista de cosas y su pañalera, ah y duerme con esta mantita.
- Descuida, lo cuidaremos. - Dijo Genda.
Ella se va, dejándolo solo con Eiji, el miró al niño y este sonrió, luego lo llevó a la habitación que le tenía preparado, Sakuma llegó.
- ¡Ya estoy en casa! - dijo a lo que Genda lo llama. - Me he encontrado a Ruri. – Sakuma se sienta en el piso. – Hola Eiji-kun. - Dijo con alegría.
- Le he dejado para que siga aprendiendo a gatear, necesita más motivación.
- Usa un señuelo, algo que le guste, ¿qué tal algún peluche?
- Buena idea.
No era fácil, el niño requería de cuidados, hasta que se durmió encima de Genda, el cual igual estaba muy cansado, Sakuma los abrigó con una manta.
Midori y Akane compartían un momento, solo ellas.
- ¿Oye y ya pensaron en tener el primer bebé?
- Pues sí, lo hablamos el día que nos casamos, pero es que prefiero esperar un poco, aunque tengo miedo.
- ¿Miedo? - pregunta la pelirroja mientras ojea un catálogo de vestidos de novia.
- Si y es que no me he vuelto a cuidar desde hace mucho y empiezo a preocuparme, mi médico dice que es solo estrés y que todo está normal.
- No es tu tiempo, además creo que te preocupas mucho.
- Ha de ser, es que si quiero ser madre ahora y no sé por qué siento esa necesidad.
- Es que deseas brindar ese amor maternal a su primer bebé y tienes curiosidad de ver cómo será.
- Creo que tienes razón, oye y tú y Ryoma ya…
- ¡Que no!
- Son unos aburridos, es increíble lo que sientes cuando lo haces. Y de cierta forma Yuka y yo nos las ingeniamos para hacerlo antes de venir a vivir acá.
- Ah sí, no me digas. Que novedad.
- Si, aprovechamos un momento de la noche en donde nuestros esposos estuvieron un tanto agotados, fue un juego algo diferente, lo hicimos en la sala con el temor de ser descubiertas, había demasiada adrenalina.
- El día que Shindo se entere de todo no me vengas llorando de que te ha dejado por infiel.
- No tiene que enterarse, tengo miedo de que pase algo, no es que no quisiera contarle es que lo conozco y sé que es muy celoso, en tanto a la relación que tiene con Yuka es muy buena y no quiero que termine mal.
- ¿Cómo no ser celoso? Si te ama, eres de él, lo más importante.
- Ya sé, por eso es mejor que me ocupe de mi vida y deje vivir a los Kidou la suya, obvio que yo iré a visitarlos.
- ¿Ya pensaron donde vivirán?
- Pues no, pero ya encontraremos antes de graduarnos, pero yo me alegro por ustedes dos y su compromiso.
- Por eso amiga es que quiero que ambas tengamos nuestra boda juntas, veamos este catálogo de vestidos de novia.
- Por eso te quiero, Midori.- Akane la abraza.
Mientras Aizawa estaba en su habitación tirando dardos a la foto de Haruna y Akane, mientras la de Yuka estaba en un lugar quemándose.
- Estúpidas, haré sufrir a Haruna, no descansaré hasta que ese embarazo esté disuelto, querida Yamana eres una mujer ingenua, esa estúpida sonrisita tuya a la que todos dicen que es dulce, me molesta, hace que mi sangre hierva. Haruna, la querida hermanita de mi amado Yuuto, te sigo odiando por apoyarla a ella en vez de a mí, soy mucho mejor que ese intento de mujer.
Ella cerró los ojos un momento y a su mente llegó un recuerdo de hace años.
- Es por el corazón, sensei. - Dijo Akane.
Ella volvió en sí. - ¿El corazón? Soy hermosa, lo tengo todo, muchas me envidian por mi belleza, soy el sueño de muchos, pero aún lo deseo a él.
El primer día de clases llegó, Naoko estaba dormida y su madre la levanta.
- Hija ya es hora de despertar, no querrás llegar tarde tu primer día.
Naoko se retuerce entre las sábanas y despierta- Buenos días mamá.
- Buenos días- Fuyuuka le da un beso.- Tu padre está haciendo el desayuno.
- Voy a lavarme y me visto.
Naoko acomoda su cama y va a cepillarse los dientes y lavar su rostro, se peina y pone un adorno en su cabello, luego regresa a su habitación a cambiarse, su madre dejó el uniforme en la cama.
Salió ya lista a desayunar, saludó a su padre, platicaron un poco para luego irse acompañada de Fudo a la escuela.
Kidou estaba diciendo muchas cosas, Anzu atenta escuchaba.
- Pero sobre todo me da algo de tristeza que ya estés en primero.
- Papá, no estés triste, sonríe.
- De acuerdo, Anzu.
- Es hora de irnos, nos vemos mi amor- Yuka lo besa y él corresponde, luego toma la bolsa de su hija y la lleva de la mano para subir al auto. Esto les encantaba ya que podían ver el paisaje y charlar en el camino mientras el chofer conducía.
Mientras Ryo estaba en la sala jugando con el balón, dándole golpes con la cabeza a ver cuanto aguantaba, pierde el equilibrio y rompe un jarrón por accidente.
- ¡Endo Ryo! ¿Cuántas veces te he dicho que no me gusta que juegues dentro?
- Lo siento mamá- dijo con una sonrisa nerviosa, tomó su maleta y la mano de su padre. - Es mejor que nos marchemos.
- Si, hasta luego querida- Endo le dio un beso rápido y ambos se fueron.
- Ya estoy cansada de esto, siempre con lo mismo.
En la escuela todos iban ingresando, el auto de los Kidou se aparcó un tanto antes de llegar más allá de la escuela, ellas bajaron y continuaron a pie.
Revisaron la lista y esta vez, lastimosamente quedaron Naoko y Anzu separadas.
- Que mal Nao-chan, esta vez no quedamos juntas.
- Si, es una pena, pero nos veremos en el descanso. ¿Vendrás a mi casa a pasar la noche?
- Mamá y papá ya me dieron permiso- Sonrió Anzu.
En tanto Ryo venía corriendo a saludarlas, los adultos charlaban, luego tocó la ceremonia de ingreso, un mundo nuevo y muchos nuevos rostros, ya que casi la mayoría de sus compañeros iban a otros colegios.
Lo que vendrá en los siguentes capítulos
Aizawa hará todo por destruir la felicidad de Haruna.
Muy pronto la vida de Aoi dará un giro inesperado. El exito en sus manos.
¿Yuka se ha vuelto rebelde?
Anzu recibe un obsequio sorpresa, nuevos cambios.
Kidou le oculta cosas a su esposa.
Shindo celoso de Sakuma, Akane tiene problemas.
Haruna una gran consejera.
El cap 34 es un tanto diferente a todo lo que he escrito, no acostumbro a escribir con ese tipo de acciones algo más locas, al menos para mi. Pero bue...
Continuará...
