Hola y bienvenidos a un nuevo cap de YyY U.D. para hoy dos capítulos.
Para este cap, he desidido hacer cosas algo exageradas con respecto al comportamiento de mi oc.
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La niña Matsukaze
Como siempre Aoi muy temprano se levantaba, para ir a sus clases, tomaba el desayuno con sus compañeros mientras daban unas animosas conversaciones antes de dejar la casa sola.
Una vez dentro de la facultad Aoi saludó como siempre a sus compañeros, tomó asiento en su lugar para recibir nuevos trabajos para el semestre.
Todo normal, hubo tiempo libre para poder hacer algunas cosas, ella habló con su profesor de diseño, para algunas cosas que quería saber.
- Aoi-chan ¿vamos al taller? - preguntó su amiga.
- Por supuesto- respondió Aoi a su amiga, para luego volver con su profesor. - Muchas gracias por resolver mis dudas.
- De nada Sorano.
- Con permiso- Aoi hace una leve inclinación y se va.
Una vez en el taller de costura, se sienta, saca su libreta de diseños y se pone a echar un vistazo a los recientes diseños que ha creado.
Se pone a trazar patrones en papel, luego sobre tela y va armando un vestido muy lindo, pero en ese momento siente incomodidad y siente un poco de dolor en la parte baja.
- ¿Estás bien Aoi-chan?
- No lo sé, me siento un poco adolorida. - Ella se sienta y acaricia su panza. – No es el momento aún faltan unas semanas- dijo para sí.
- ¿Será que ya viene en camino?
- Pues eso creo, aunque no sea tiempo aún- Aoi siente la primera contracción- No, definitivamente quiere nacer. - comienza a respirar para controlarse.
De inmediato acompañada de su amiga van caminando por el pasillo, en lo que le envía un mensaje a Tenma rompe fuente y se complica un poco.
Tenma siente su teléfono vibrar y revisa el mensaje, abre los ojos y se levanta de golpe en medio de la clase y toma sus cosas pidiendo permiso a su profesora.
- Mi novia se ha puesto de parto, pido su permiso para ir con ella.
- Claro Matsukaze, pero recuerda ponerte al corriente, muchas felicidades.
- Gracias, con permiso me retiro.
Aoi se sentó a esperarlo en una banca, en lo que su amiga conseguía transporte, Tenma llegó a velocidad para ver el estado de ella.
- ¿Te encuentras bien?
- Claro, no te preocupes, solo una que otra contracción, pero como duele.
- Ya he conseguido un taxi que los llevará al hospital.- dijo la amiga de Aoi.
- Bien. - Tenma Ayuda a Aoi para irse juntos.
En medio del camino él llama al hospital, mientras la chica se quejaba un poco y respiraba como le habían enseñado.
El tráfico lo complicaba un poco, pero lograron llegar, la llevaron a una habitación para revisarla.
- En efecto, tu bebé ya viene.
- Pero es que yo esperaba a mi bebé para dentro de tres semanas.
- A veces las cosas suceden antes.
La mantuvieron en cama mientras llegaba el momento, Tenma estuvo a su lado para brindarle apoyo y se le ocurrió sacar fotos en esos momentos.
- Tengo miedo. ¿Estarás a mi lado?
- Pues sí, como no estarlo, eres muy importante para mí.
Tenma estuvo ahí hasta que volvieron para revisarla nuevamente y hacer preguntas del progreso de las contracciones. Se hacían cada vez más regulares y mas intensas que apretaba muy fuerte la mano del chico al punto de hacerlo golpear la silla en la que estaba sentado y que cuando pasaba el quedaba derrotado.
Las cosas se pusieron un tanto pesadas cuando ella sentía las contracciones cada vez más aceleradas en tiempo.
- Que tal si piensas en un lindo bosque con pajaritos…
- ¡No quiero pensar en pajaritos! - agarró al chico por el cuello de la camisa para gritarle, estaba muy tensa. - Trágate tus estúpidos cuentos por ahora.
- S-sí, está bien.
- ¡Quiero que esto termine, maldita sea! ...- luego se pone a llorar. - Es que me siento fatal.
- Madre mía, doctor ¿podríamos acabar con todo esto? No sabía que se ponían agresivas.
- En algunos casos sí. Bueno prepárenla.
En unos momentos la llevaron a sala, Tenma la acompañó con el equipo necesario para estar ahí. Comenzaron las labores, ella apretaba muy fuerte la mano de él, Tenma no sabía de donde ella sacaba toda esa fuerza interior que desconocía.
Gritó mientras pujaba con sus fuerzas, hasta que avisaron que veían la cabeza, descansó un poco antes de darlo todo y lo intentó nuevamente hasta que por fin escuchó el llanto.
Aoi se dejó caer pues estaba agotada, mas no se desmayó, Tenma la besó pues estaba muy feliz por el nacimiento de su hija.
Los doctores y enfermeras se encargaron de todo, Tenma solo sacó su móvil para grabar un breve video de su pequeña mientras era atendida. Luego fue entregada a su madre, él pidió que sacaran unas cuantas fotos para recuerdo.
Mientras tanto la trasladaban a una habitación, Tenma iría a casa para buscar la maleta de hospital pues la necesitaría Aoi. En el camino publicó en su perfil la noticia, recibiendo al instante múltiples felicitaciones y me gusta.
Aoi estaba con su pequeña cargándola en brazos y arrullándola, el nombre que ambos habían escogido para ella sería Matsukaze Kaori.
Al rato Tenma volvía con las cosas, en tanto Aoi descansaba, tomó asiento sin hacer ruido y se puso a revisar las múltiples notificaciones.
Mucho mas tarde fueron llegando sus amigos más cercanos a conocer a la nueva miembro de la familia.
Akane era la más emocionada por así decirlo, pues todo lo relacionado a niños la tenía así.
- Muchas felicidades.
- Gracias, Akane. - dijo Aoi. - ¿Quieres tomarla en brazos?
- Si no es molestia, claro que sí. - Dijo la chica mientras sonreía, Aoi se la pasa- Es una ternura, ya quisiera yo poder tener mi propio bebé.
- Oye que no es tan fácil como se ve.
- Eso lo sé, pero es que me gustaría.
- Te lo digo como tu hermana de otra madre que soy, mejor disfruta tu vida, para mí ha sido un tanto pesado todo esto. Aunque al final estoy feliz por tenerla.
- ¿Ya ves?
- Aunque por ahora creo que será difícil, lo digo pues en casa vivimos estudiantes y supongo que el llanto de la niña puede molestar al resto.
- Oye tienes un buen trabajo, si eso llega a pasar supongo yo que puedes buscar un lugar diferente ¿no lo crees?
- Pues sí, tienes mucha razón.
En medio de la plática Midori llegó y abrió saludando con alegría.
- A ver a esa cosita hermosa, tendrá a dos tías que la consentirán demasiado.
- ¿Verdad que está muy linda? - dice Akane.
- Oye tiene más de Matsukaze que de ti, solo que el cabello es tuyo. - dijo Midori mientras miraba el aspecto de la niña.
- Pues creo que Tenma marcó más en la genética. - dijo Aoi.
Mientras Tenma que hablaba con sus amigos fuera, entró a que la vieran. Tsurugui, Shinsuke, Shindo y Nishiki la admiraron rato, la nostalgia los embargó pues a este punto ya habían llegado, en donde cada quién estaba formando su vida.
Mucho más tarde, Akane estaba en la cocina haciendo la cena y conversando con Yuka que había llegado.
- La niña es muy bonita.
- Ya la he visto en fotos, pero muero por verla en persona. - dijo Yuka muy emocionada- Quien diría que la más joven de todas ustedes tendría un bebé primero.
- Pues sí- dijo Akane algo pensativa. - Yo me he casado primero, Aoi tuvo a su hija y Midori sobrevive a su noviazgo. Creo que es la que ha corrido con suerte.
- Aunque antes tuvo problemas para llegar a ser feliz con el hombre correcto.
- Si, oye y ¿Kidou-san no te hecha el lío por tus tatuajes?
- No, en tanto no se lo muestre, todo va bien, el último que me he hecho es en la espalda- Yuka se desabotona la blusa y la baja mostrando el diseño colorido que tenía.
- Muy artístico…
En eso llega Shindo y ve la escena- ¡Oh por Dios! - Shindo trata de no mirar mientras ella se vuelve a vestir y le saca vulgarmente el dedo de en medio.
Akane solo ríe por la actitud tan maleducada de Yuka, algo que jamás pensó ver de ella.
- ¡Qué mal educada que es!
- Lo siento Shindo, es que me has tomado desprevenida y que no me importa mucho que me vieras.
- Haré como que no vi nada. - dijo él haciéndose el ciego.
- Oye deja de hacer el tonto y siéntate que ya casi termino la cena.
Shindo va al baño a lavar sus manos y vuelve a sentarse – No creo que usted sea buen ejemplo para su hija.
- Oye, claro que a mi niña la educo bien, estos gestos se hacen entre adultos, aunque lo hice por que nunca lo intenté y este momento se prestaba. Pero solo por que te quiero, sabes que significa amor.
- Nunca me lo habría esperado de usted.
- Ya, cariño deja de molestarla, está en una fase rebelde.
- Hay que ver, si es que nosotros parecemos mucho más maduros que ella.
- Mamá ¿Qué habrá para cenar? - dijo Yuka con voz de niña pequeña.
- Ya vas a ver, he preparado algo rico.
- No le llame mamá a mi esposa.
- Es que Akane es más madura que yo y la respeto mucho, Papá.
- No me llame así, creo que le ha jodido la vida a sus padres, debió ser una chica problema.
- Tal vez, no lo sé me reservo un tanto mi pasado.
Mucha más noche después de una visita un tanto molesta para Shindo, por fin se iban a acostar y descansar.
- ¿Qué ha pasado con Yuka-san? - pregunta Shindou.
- ¿Tu igual lo notas?
- Antes era un tanto más controlada, aunque su actitud infantil siempre la ha caracterizado creo que se pasa.
- Tal vez es una fase y por donde lo vea, no ha mostrado signos de envejecimiento ni emocional ni físico. Pensé que en cuanto nosotros fuésemos creciendo ella hubiese cambiado un poco.
- Si… pero sigue estancada. - Shindo recordó lo que ella le dijo un día "Soy inmortal".
- Es como si el tiempo se hubiese detenido para ella. - Akane se cubrió con la manta y Shindo se acostó a su lado.
Yuka llegó a casa y directo fue a verse al espejo de la habitación. - No puedo creer que no tenga signos de envejecimiento.
Kidou en ese momento salía del baño y la escucha. - No envejecerás en una larga temporadita, date cuenta.
- ¡¿No crees que me doy cuenta?! En unos años todos me verán como un ser extraño a tu lado y para colmo tengo episodios de etapa de vida, puedo ser malcriada como un niño pequeño, o quisquillosa como un adolescente, me cuesta acoplarme un poco a mi real estado.
- Oye ya pensaremos en algo, aprendí que debo dejarte ser y sé que la etapa de los tatuajes es porque eres una chica que busca expresarse, no creas que no me di cuenta de lo que traes en la espalda.
- Tengo veintiocho y mírame, estoy hecha un lío con esto, no sé que hacer. De alguna manera saldré de esto, no quiero que la gente hable.
- Por ahora no te preocupes tanto, todavía estoy joven, para poder seguir queriéndote y que tengamos a más hijos para criar, lo estuve pensando, que tal si dentro de unos años adoptamos a alguien más, un hermano para Anzu.
- Que mínimo tenga ocho, es cierto, creo que es difícil volver a criar a un bebé y enseñarle todo.
- Desde ya podemos ir arreglando el camino.
En esos días más personas fueron a conocer a la niña al hospital, en el sexto día, Aoi estaba lista para salir de ahí, esa mañana se estaba arreglando, sencilla y práctica, mientras Tenma se encargaba de su hija ella tenía tiempo de verse presentable.
Le dolía al caminar y mucho, pero era natural después de toda la labor que hizo, fue a arreglar a su pequeña hija ya que necesitaba abrigarla para que no se resfriara.
Salieron del hospital, tomaron un taxi para llegar a casa, una vez ahí, todos fueron a recibirlos, pues había que celebrar la llegada a la humilde morada.
- Por fin en casa- dijo Shinsuke.
- Si, nos espera un largo trabajo con esta niña. - dijo Aoi.
- Descuida, no creo que de mucha lata- dijo Tsurugi.
Aoi tuvo que hacer una nueva agenda que se ajustara a su bebé, trabajo y estudio, pues ya le habían otorgado licencia de maternidad.
En realidad, solo comía y ensuciaba pañales, su llanto apenas si se escuchaba. En casi nueve meses Tenma y ella tuvieron que prepararse mucho para ese reto que les durará años.
Midori llegó un poco tarde del trabajo, algo cansada y esperando comer una deliciosa cena.
- Odio a esos malditos tacones, todo el día te lo juro.
- Es que no naciste para llevarlos, belleza, pero es que te hacen lucir preciosa, aunque sean una tortura.
- ¿Qué hiciste de cenar?
- Espagueti y mi deliciosa salsa italiana.
- Huy, si estás en Italia extrañas la comida japonesa y si estás aquí.
- Extraño la italiana.
- Quien te comprende.
- Oye y que tal si esta noche por fin te hago el amor. Hace mucho que me dejaste con las ganas de más.
- Ya lo hemos hablado, no quiero. Estás igual que el imbécil de Hachiro.
- ¿En serio, es que no sé a qué le temes?
- Pues no quiero y punto.
- Qué más da, me tendré que esperar a la noche de bodas.
Midori no dijo más y fue a cambiarse. En realidad, si, tenía miedo, aunque había experimentado algo increíble, sentía un poco de temor por sentirse amenazada o sentir dolor y llevarse una mala primera experiencia. ¿Podía confiarle su cuerpo a alguien tan brusco como lo era su novio? Recordaba lo que le hizo sentir, podía dejarse llevar por las caricias de él y que todo pasara. Pero lo haría sufrir un poco más.
El verano era muy caluroso, como todos los años, Anzu simplemente como era fin de semana se encontraría con unas amigas para ir a una piscina bajo techo.
Yuka en tanto estaba frente a un abanico refrescándose.
- Mamá, deberías de encender el aire.
- Ya lo sé mi amor, pero ya ves que el aire no hace que mi blusa vuele y que mi voz tenga un sonido gracioso.
- Bueno, iré con mis amigas a nadar.
- Si, pero ten cuidado, me mandas un mensaje para reportarte.
- Si, me voy, nos vemos. - Anzu se despide y se va, tendría que reunirse con sus amigas pues se irían juntas.
Kidou se había cambiado a su bañador, había recibido un mensaje de que venían Fudo y Sakuma a la casa.
Fudo llegó primero y saludó a Yuka, esta respondió con un gesto feliz. En lo que Fudo se cambiaba en el baño Sakuma entró a la mansión listo con su bañador puesto y un flotador de pingüino a su alrededor.
- ¡Hola Sakuma! - saludó Yuka muy entusiasta.
- Tú no me hables.
Yuka ya lo conocía, aunque quedó con puntitos en vez de ojos pues siempre la dejaba así tras un saludo cortante.
Ellos fueron a la piscina, mientras Yuka esperaba a sus amigas, que vendrían a casa.
- ¡Yuka-chan ya estamos aquí! - dijo Akane.
La rubia dio un grito de alegría y fue a abrazar a sus dos amigas, Midori y Akane.
- Yuuto igual tiene visitas, la cuestión es que yo las he invitado a ustedes y ellos aparecieron así sin más. Tal vez decidieron venir porque tenemos piscina y hace calor. Nos cambiaremos y vamos a la piscina, podemos ir a mi habitación.
Mientras, los tres estaban recostados en las sillas de playa, siendo atendidos por las sirvientas de la mansión que ahora tenían uniforme de verano y era más corto.
Fudo no pudo contenerse a tan sublime vista de dos hermosas jóvenes.
- Si es que están lindas con el uniforme.
- Pues es lo mejor que se le ha ocurrido a mi esposa, por lo menos alegran la vista.
- Eso pasa por casarse, buscan tentaciones ahora. - dijo Sakuma arruinando un poco la divertida plática de los otros. - a ver si no le has puesto el cuerno aquí mismo a tu esposita.
- Qué va, bueno solo un poquito. - dijo Kidou.
En eso llegan las tres a la piscina y Sakuma escupe lo que bebía, ellas rieron pues ya sabían por qué. Fueron a sentarse al otro extremo de la piscina, mientras el platinado no dejaba de ver a la chica con aquel bañador.
- No me dijiste que Jiro estaría aquí- dijo Akane entre dientes mientras saludaba al otro lado.
- ¡Pues, sorpresa! Después te me hacías para atrás
- Mejor que tu esposo decidió irse a la playa con sus amigos. Sino creo que estuviese corriendo sangre ahora mismo.- dijo Midori.
Pues en tanto Fudo y Kidou no dejaban de admirar a la pelirroja, pues la chica en sí era demasiado sexy, su bronceado y contorneado cuerpo atraía sus miradas.
- A la mierda, detesto sus miradas sobre mí, les juro que en este momento ya no estuviesen vivos, pero me aguanto.
- A saber, que los hombres solo miran a las de afuera pues pasan mucho tiempo con sus esposas hasta que se aburren. Yuuto piensa que no lo sé, nada escapa de mí, como acosa a nuestra sirvienta.
- ¿A poco ya llegamos a eso Yuka? - pregunta Akane sorprendida.
- Pues sí, ya que, me vale un pepino, empiezo a vivir los dramas de la gente rica. Los engaños ocurren y luego dice que no soy sincera, si me los oculta él mismo.
- Ahora mismo te juro que yo lo mataría- dice Midori.
- Oye, cuando fuimos novios nos juramos lealtad, pero eso se perdió con el tiempo, no le hizo caso a Aizawa, pero mira que se ha fijado en nuestra sirvienta.
- Es un estúpido por no saberte valorar.- dijo Akane.
- Como dije una vez, yo no me meto si él no se mete en mis asuntos.
Akane y Yuka comenzaron a reír, pero sin hacerlo tan exagerado, Midori solo rodó los ojos.
Las sirvientas vinieron a traerles algo para tomar a ellas, luego echaron hielo en el agua, Sakuma fue a nadar.
- Entonces, ¿Sakuma es tu tinieblo?- preguntó Yuka a su amiga.
- Ay Yuka, cállate. - Akane se levanta de la silla y va a sentarse a la orilla de la piscina para hablar con Sakuma.
Yuka se levanta para nadar, mira un momento el agua y Midori con su pie la empuja, esta cae dando un grito.
Ella sale del agua. - ¡Estúpida!
- Me la debías, Yuka. - Dijo Midori muy victoriosa, pues se acababa de cobrar una que le había hecho Yuka años atrás.
Kidou y Fudo fueron a nadar, en tanto Midori se sentaba y el castaño le hacía la plática, Yuuto fue a por Yuka para abrazarla.
- A que estaba fría el agua.
- Si, pero es que hace tanto calor que se siente bien.- Yuka lo besa y él corresponde pasionalmente.
Fue una tarde algo extraña, pero agradable, Midori había entablado una conversación con uno del Teikoku, alguien que a sus ojos era muy guapo, pero ya tenía esposa y ella ya tenía novio, solo lo dejaría como experiencia de la vida.
Mientras tanto Sakuma y Akane estaban hablando de otras cosas, nada de mencionar lo que hubo en el pasado, aunque se moría por dentro por volverla a tener a su lado, hubiese sido egoísta en el momento en que Shindo pidió volver, pero prefirió la felicidad de ella antes que la suya.
Anzu y Naoko llegaron a casa, la castaña viendo que su padre, hablaba con la pelirroja.
- ¡Papá! ¡¿qué haces?!- Naoko se acerca.
- Eh pues, solo hablábamos.
- No querrás que le cuente nada a mamá de esto.
- Que solo hablamos.
- Si, eso es cierto, yo tengo novio.- dijo Midori algo incómoda por el malentendido.
- Bueno, pero los estaré vigilando.
Las niñas eran más poderosas en ese aspecto, la diversión había acabado.
- Te lo digo Anzu, son unos viejos verdes.
- ¿Qué es eso?
- No tengo idea, lo escuché en la novela de mi mamá.
Ellas fueron a otro lugar, pues irían a descansar.
Continuará...
