Hola y bienvenido a un nuevo cap de YyY U.D. He subido dos capítulos, por si no habeis leido el anterior regresa al cap 34.
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Boda triple
El sol era un poco fuerte en ese momento, Akane se puso un tanto colorada y comenzó a sentirse mareada, Midori y Yuka la sostuvieron.
- ¿Estás bien? - pregunta Midori.
- Si, el sol está muy fuerte.
- Será mejor que entremos- dijo Yuka mientras tomaba unas toallas y las entregaba.
Fueron dentro, Sakuma estaba tomando un poco de refresco en la cocina, se preocupó pues Akane tomó asiento y su semblante estaba mal, Yuka se hizo cargo de atenderla, brindarle un poco de agua.
Midori le preguntaba cómo se sentía.
- Estoy bien solo fue un mareo- dijo en lo que se trataba de levantar para no preocupar a nadie.
En casa encendieron el aire, pero que no fuera muy fuerte y que tuviese una temperatura agradable para que la chica se fuese recuperando, la dejaron en el sofá, en lo que iban a cambiarse.
Sakuma se acercó. – ¿En verdad estás bien?
- Si, solo he tomado demasiado sol eso es todo.
Sakuma toma la mano de ella. – ¿Pensaste en la posibilidad de estar embarazada? A tus amigas no les ha afectado el sol como a ti.
- Es que es imposible por ahora, no he sentido nada y he estado muy atareada como para tener intimidad con mi esposo.
- Bueno solo decía. Te dejo reposar. – Sakuma va a cambiarse de atuendo.
Kidou y los demás van a la sala a ver como seguía, ella iba recuperándose, hubo una pequeña comida para brindarle a los invitados. Akane estuvo un tanto distraída pensando en la posibilidad de estar en estado.
Al regresar junto con Midori pide que se adelante.
- Es que no puedo dejarte, mira como te has puesto antes.
- Estaré bien, te llamo cuando llegue a casa, así no te preocuparé. - Dijo mientras le daba una sonrisa muy típica de ella.
- Bueno me adelantaré.
Cuando Midori hubo desaparecido de su vista cambió su camino a la farmacia más cercana. Compró algo de tomar y una prueba casera de embarazo. Al llegar al departamento vio que Shindo no había llegado aún pero no tardaba ya que recibió un mensaje de que estaría ahí en poco tiempo, ella llamó a Midori para que estuviese más tranquila.
Fue al baño trató de tranquilizarse y realizó la prueba, esperó el tiempo necesario y miró el resultado, se entristeció al ver que ponía negativo.
Shindo llegó y avisó que estaba en casa, ella se deshizo de eso, se lavó las manos y salió a recibirlo.
Hablaron de lo que pasó en el viaje de él, ella se limitó a contar lo que había pasado en casa de los Kidou pues luego estaría muy interrogante con respecto a los que estaban ahí.
Cuando fue al baño a tomar una ducha se fijó un poco en lo que había en la papelera, solo se apreciaba un poco de la caja, ya estaba acostumbrado a ver la portada, sabía que ella la había practicado y seguramente sin éxito.
Las semanas pasaron y Yuuto le propuso a Yuka comenzar nuevamente con los tramites para una nueva adopción, ella se puso muy feliz, aunque tendrían que hablarlo con Anzu.
- Hija, queremos decirte algo muy importante. – Comenzó Kidou.
Anzu se encontraba sentada en el sofá de su habitación leyendo, apartó el libro de ciencias para escucharlos.
- En primera, sé que esto es un poco repentino, pero estamos conscientes que tardará un poco. - Siguió Yuka mientras se sentaba en la cama junto a Yuuto.
- Quiero saber- esperaba la respuesta de ellos.
- ¿Qué te parece si tu madre y yo adoptamos a un hermano para ti?
Anzu no sabía que responder, la tomaban por sorpresa, eso implicaría compartir el amor de sus padres, aunque darle la oportunidad a alguien más de un hogar no estaba mal. - Pues claro, hace mucho que quiero a alguien para jugar- sonrió, pero esto la preocupaba por dentro.
- Bueno, es para que te acostumbres a la idea de un nuevo miembro de la familia. - Dijo Kidou- Aunque ya sabes que te amamos un montón.
- Eso lo sé papá- ella se levanta y va a abrazarlos, ellos corresponden pues saben que esto es un poco difícil, es un cambio repentino.
Para el cumpleaños número ocho de Anzu, se hizo una fiesta más familiar, algo entre los más cercanos a petición de Anzu. El día después de su cumpleaños a Manos de Kidou llegó una caja envuelta en papel de regalo y un moño, una nota felicitando a la niña.
Era algo sospechoso que enviaran un paquete de dudosa procedencia, decidió hablar con Yuka que aún estaba en pijamas.
- ¿Y si es para ella con malas intenciones? tenemos que estar a su lado por si acaso.
- Claro, vamos a llevárselo.
Ellos fueron y la despertaron- Anzu, querida, hay un obsequió para ti. - dijo Yuka.
Ella algo adormilada se intenta sentar. – Un regalo ¿de quién?
- Lo han dejado en la puerta. - dijo Kidou mientras sostenía la pesada caja.
Anzu se levantó y entre los tres decidieron abrir el contenido, llevándose una sorpresa, eran álbumes, objetos entre otras cosas. Pequeñas pertenencias de los fallecidos padres de la niña.
Yuka y Kidou decidieron dejarle espacio, ella por fin veía el rostro de sus padres, en este tiempo ya no los recordaba, muy feliz fue a mostrarle a ellos algunas fotos.
Kidou en ese momento miró al hombre con detenimiento, lo conocía, si, definitivamente le era familiar hasta que vino el recuerdo del día en la pastelería.
Anzu tomó una cajilla de madera y abrió el contenido, había una hoja de papel doblada y leyó el contenido.
Yuka por fin podía ver a Anzu de bebé y era la cosa más linda que había visto.
- Papá, ¿por qué esto tiene tu firma?
Yuka y Anzu esperaban una respuesta, en verdad él no sabía que decir.
- Eso confirma que conocí a tu padre antes de que falleciera. - él con calma fue contando como se lo había encontrado un día antes de que se celebrara que adoptarían a algún niño.
Anzu quería saber como era él, estaba casi llorando. - Quiero saber si me quería.
- Te amaba, eras su luz desde que llegaste, eso dijo, pero jamás me imaginé que yo cuidaría de su hija.
- El destino a veces esconde unos misterios, se encargó de que tu padre conociera a quien cuidase a su mayor tesoro, mi vida. - Yuka seca las lagrimas de su hija y la abraza fuerte, mientras le dirigió una mirada a su esposo.
Días más tarde fueron a donde estaban los padres de la niña, Anzu dejó unas flores en ambas tumbas y encendieron incienso para dejarlos ahí en tanto hicieron una oración, mostrando respeto.
Mientras Akane, Midori y Aoi se ponían de acuerdo con la boda, sus agendas apretadas y tendrían que sacar tiempo para todo.
Aoi en principio tenía en mente diseñar los vestidos de novia, pero en verdad no tenía tiempo así que era mejor comprarlos y que los ajustaran a sus medidas.
- Me siento gorda, el embarazo me ha dejado un tanto inflada.
- No estás gorda, solo que tienes que reajustarte un poco.- dijo Midori.
- Si, ya sabes que esto toma tiempo.
- Y eso que no ha sido mucha mi panza. Pero aún así tengo vergüenza con Tenma, aunque dice que no le molesta ¿Quién es la que carga con el cuerpo? Soy yo no él.
- Pero a mi sobrinita no le eches la culpa. - dijo Akane mientras veía a la niña ahí descansando en su cunita.
- No ella no tiene culpa de nada, simplemente que, bueno, esto pasa. He estado trabajando en diseños para bebés y me gustan como quedan.
- Oye, me alegra tener a una diseñadora famosa de amiga. – dijo Midori muy feliz.
- Que no soy famosa… aún.
Las bodas son mejores en primavera, todo el lugar estaba quedando muy bonito para una boda triple.
Akane hizo arreglos para la sesión de fotos de los seis, quién se encargaría de dirigirlo sería Marianne.
Shindo no la había visto en un tiempo, ella lo saludó como si nunca hubiese pasado nada.
- Me veo como galán de cine. - dice Nishiki mientras sonreía y admiraba su traje en el espejo.
- Si, eso es, pero eres mí galán de cine- dice Midori para luego besar su mejilla y sonreír.
Akane se maquillaba un poco, muy sencilla y hermosa, como siempre dijo Shindo, la más esplendorosa de todas.
Mientras Aoi le arreglaba el moño a Tenma, ya que ella era la que un día no muy lejano le ayudaría a poner la corbata.
Tsurugi que se encargaba de cuidar de Kaori, Shinsuke, Kirino y Kariya estaban ahí para ver como posaban.
En la Mansión de la Familia Shindo.
- Querido, hemos recibido una invitación a la boda de nuestro hijo.
- Así que ha organizado una boda ¿eh? Sabes muy bien que no asistiré, mi hijo no ha querido obedecerme.
- Entiéndelo, él ama a esa joven, no hay mejor esposa para nuestro hijo que Akane-san. Por lo menos jamás mostró interés por nuestro dinero, solo se fijó en nuestro Takuto.
- Puras patrañas, todas las mujeres de su clase buscan eso, dinero, la herencia. Así que no asistiré a esa boda y fin del asunto.
El ansiado día por fin llegó. Ellas pudieron haber tenido una despedida de solteras, pero hubo inconvenientes que ellas mismas tomaron en cuenta, Akane estaba casada y Shindo se molestaría demasiado, Aoi ya tenía una familia y no iba a irrespetar su casa, en tanto Midori moriría de la vergüenza en el evento así que eso fue descartado.
Mientras tanto a ellos, por el momento habían despreciado una fiesta así pues ellos en verdad amaban a sus parejas y no se divertirían con otras pues sería un tanto irrespetuoso para los principios que tenían, además ellas habían sido lo mejor de sus vidas y por algo estaban dispuestos a unirse a ellas.
Akane estaba en la que había sido su casa, acompañada de Yuka y Anzu que la estaban ayudando a vestir.
- ¿Qué tal me veo? – preguntó Akane con la lencería casi transparente que cargaba para en la noche mostrársela a su esposo.
- Te ves encantadora- dijo Yuka que tapaba los ojos de Anzu.
- ¡Mamá…! Yo quería ver cómo le quedaba. - reclamó la niña, pues en verdad la curiosidad era grande, pues ya teniendo ocho tenía preguntas importantes que hacer.
- Pues déjala, al fin y al cabo, un día pasará lo mismo con ella.
Yuka dejó de cubrir los ojos, al final la niña solo quedó sorprendida, pues Akane se veía muy bonita, terminó de vestirse y abrió la caja con el collar que Sakuma le dijo que lo utilizara, pues esta vez quería que él lo viera puesto en su cuello, la niña le pasó el ramo de flores y Yuka le puso el velo en la cabeza.
- Espero que no se me caiga la corona, por lo de ese dicho que dicen que si uno no es puro se cae y todos se dan cuenta.
- Toma en cuenta que ya estaba casada con Shindo, no hay nada de malo, incluso llevas un vestido ligeramente rosado.
Ellas dos ríen pues lo del vestido blanco remontaba en la realeza muchos años atrás, cuando una reina decidió llevarlo en blanco y marcó tendencia.
Anzu un tanto perdida en las palabras que ambas decían, pero bueno lo ignoraría. Akane bajó y su padre al verla lloró, aunque no había motivo para ello ya que ella se había casado con Shindo hace ya un par de años, solo sería una ceremonia, un evento más.
- Hija, estás hermosa.
- Gracias mamá.
El padre la abrazó aún lloriqueando, Akane solo trató de tranquilizarlo.
- ¿Mamá, así se pondrá mi papá cuando me case?
- Supongo, eres su princesa- Contestó Yuka a la interrogativa de su hija.
Midori estaba en su habitación, hace mucho que no pisaba el lugar, pero estaba en orden, sentada en la silla mirando su reflejo en el espejo, algo atemorizada por la primera noche que pasaría con Ryoma.
Su madre entró para ver si necesitaba algo. - ¿Te vez muy hermosa?
- Mamá, hay algo que me preocupa.
- ¿Qué es?
Ella se sonrojó- P-pues, sobre la primera vez.
- Midori, pensé que tú y Nishiki ya lo habían hecho.
- No, aunque compartíamos techo jamás pasó nada, pues siempre tuve un poco de miedo.
- Mira, solo háblale de lo que sientas, ya verás que todo pasa rápido.
- Bueno, lo intentaré, muchas gracias mamá- Midori abraza a su madre para juntas bajar ya que se tendrían que ir pronto.
En tanto Aoi se estaba dando los últimos retoques, se colocó el velo y luego miró a su madre.
- Mi hija se casa.
- Y con el hombre de mi vida, que me ha dado el obsequio más grande, mi pequeña Kaori. - Aoi abrazó a su madre y luego fue a la cuna donde estaba la pequeña con un juguete en su mano y la sostuvo ya que le había elaborado un hermoso vestido para la ocasión.
- Pásamela, tienes que ir ya, el auto nos espera.
Aoi le pasa la niña a su madre y la llevan en brazos, pues el cochecito estaba guardado para que más adelante lo utilizara.
Los novios esperaban ansiosos la llegada de sus amadas, la primera en llegar fue Akane, Shindo lo supuso pues Anzu corrió a su silla junto con su padre, también esperaba que su familia asistiera, en eso ve a su madre muy elegante y se acerca a abrazarla.
- Gracias por estar aquí conmigo.
- No me perdería el momento más importante de mi hijo y de mi nuera, que por cierto está muy hermosa.
Midori fue la siguiente, al llegar abrazó a Akane con fuerza.
- Estoy nerviosa- sonrió para ocultar lo que en verdad sentía.
- Tranquila, todo irá bien. - dijo Akane a su querida amiga.
La última llegó, de igual forma hubo abrazo grupal, el conjunto de damas se formó, las novias serían llevadas del brazo de sus padres para ser entregadas.
Caminaron hasta el altar, seguida de las damas.
- Y por eso he pedido el lugar de en frente- dijo Haruna con su cámara. - Será un maravilloso recuerdo.
En tanto sus pequeñas tenían que ser correteadas pues andaban torpemente por el pasillo, entre Kidou y Tachimukai tuvieron que tomarlas en brazos para que se quedasen quietas.
La ceremonia dio inicio, todos los asistentes viendo, el padre de Akane con el pañuelo en la mano, Sakuma por su parte estaba feliz de que recordara la promesa de llevar el collar el día de su boda.
Una ceremonia un poco larga, las damas estaban de pie, Yuka era una de ellas y comenzaba a cansarse, pero nada le importaba, era el día más importante de sus tres amigas.
- Si alguien se opone a este matrimonio que hable ahora o calle para siempre. - Todos miraron un momento, aunque Shindo temía por Sakuma, luego recordó que él y Akane estaban casados y se le pasó. Pasaron los anillos y los colocaron en las manos. - Por el poder que se me concede los declaro marido y mujer, pueden besar a las novias.
Hubo triple beso, todos aplaudieron, luego las parejas continuaron por el pasillo entre la multitud, con abrazos y felicitaciones.
En la recepción el ambiente estaba muy alegre, las tres parejas en la mesa principal, niños jugando y bailando.
Aoi se levantó junto con Tenma y fueron a ver a su pequeña que estaba en compañía de sus abuelos, decidirían quien pasaría cuidando de la bebé, unos días en los que ellos volvieran de su luna de miel.
Shindo tomó la mano de Akane para ir juntos a hablar con su madre, esta a su vez conversaba con los Yanama.
Akane saludó muy amable y sonriente. La señora Shindo correspondió.
- Muchas felicidades, desde hace mucho que quería decírtelo en persona, Akane, siempre pensé que serías la esposa perfecta para mi hijo, espero que sea un matrimonio lleno de dicha, salud y felicidad.
- Muchas gracias.
Midori y Ryoma fueron a saludar a todos, el baile empezó con ellos al inicio, todos fueron acercándose a la pista.
- Oye Ryoma.
- ¿Qué princesa?
- Te amo. - dijo ella.
- Yo igual, soy afortunado de tenerte, que ciego he sido antes.
- Pues mira que tardaste en darte cuenta de eso.
Las cosas para los seis serían un poco diferentes de ahora en adelante, eso lo tenían claro, pero por ahora solo se concentrarían en disfrutar de su fiesta, única en su vida, las tres parejas comenzaron a bailar luego se fueron uniendo más a la pista, ese momento mágico para todos en especial para ellos.
Shindo no podía ser más feliz al lado de Akane y que en las dos bodas que tuvo siempre lucía deslumbrante y amaba ver ese brillo de felicidad reflejado en sus ojos violetas.
Nishiki mientras bailaba con ella le dijo cosas al oído para molestarla y hacerla sonrojar- Idiota. - dijo ella.
Tenma estaba muy feliz de que ahora Aoi fuera su esposa, la amiga de su infancia, aquella que siempre estuvo a su lado apoyándolo y ahora era la madre de su hija.
Los tres se sentían afortunados por tenerlas, una vida les esperaba juntos. Llegó la hora de partir las tartas nupciales, a ellos se les ató con una cinta roja las manos junto a sus esposas para que pudiesen partir juntos el dulce, los niños eran los que más ansiaban comer esa delicia azucarada.
Hubo aplausos al primer corte de los seis, luego se empezó a distribuir la tarta, Akane y Shindo se dieron mutuamente un poco, ella rio por que a él le quedó un poco de glaseado en la comisura de los labios, muy gentil ayudó a su esposo con tan pegajosa situación. Nishiki sabía cómo alterar la paciencia de Midori, evitando que el pequeño bocado llegara a ella, cosa que en verdad la hizo enojar.
Tenma y Aoi los vieron y sonrieron, él estando distraído mirando a sus amigos sintió un poco de glaseado en su mejilla, Aoi siendo muy traviesa se aprovechó, Tenma solo limpió y probó ya que en verdad estaba muy delicioso y luego el turno de ella.
La música empezó a sonar, una muy movida y suave a la vez, Aoi se acercó a sus amigas en verdad no podía creer que su amistad fuera a llegar al punto donde hasta su boda celebrarían juntas- Chicas esto ha sido lo mejor que hemos hecho.
- Si, a pesar de todos los problemas hemos llegado hasta aquí, aún si después nuestros caminos se separan quiero que sepan que siempre la querré con el alma. - dijo Akane con ganas de llorar y no sabía si era por la inmensa felicidad que sentía o la nostalgia que la invadía de aquellos tiempos.
- Por eso las quiero un montón, siempre podrán contar conmigo y si nos separamos les deseo mucha felicidad y que tú Akane tengas a tu primer hijo, lo que tanto anhelas. - dijo Midori viendo a sus dos mejores amigas.
- Muchas gracias.
En eso llega Tenma con Kaori que estaba casi llorando y Aoi se va con ellos, Nishiki se lleva a Midori a bailar y Akane queda mirando todo el escenario, el tiempo había transcurrido muy rápido, siempre soñó con su boda y como sería, nunca se imaginó luchar para conseguir todo lo que tenía hasta ahora. Y de paso deseaba una reconciliación entre su esposo y el padre de éste, que les diera su bendición, pero eso sería pedir más de lo que tenía, solo que guardaría una pequeña esperanza.
Shindou se acercó y le propuso bailar, la fiesta siguió hasta la noche, él padre de ella estaba llorando pues su pequeña Akane ya no le pertenecía y la había dejado en manos del joven Shindou hace ya algunos años, pero no estaba solo pues los padres de las otras estaban iguales apoyándolo en su pena.
Una vez que ya la fiesta estaba a punto de culminar, la madre de Shindou abrazó a Akane deseándole felicidad, luego a su hijo, si su esposo no asistió ella por ningún motivo se lo iba a perder, ellos se subieron al auto y saludaron a todos mientras les arrojaban arroz.
Midori y Nishiki de igual forma, ella moría de nervios ahora que se fueran al hotel a pasar su primera noche, que al día siguiente se irían de viaje junto a los otros, Aoi y Tenma se despedían de su pequeña que dejarían a cuidado de sus padres por un corto tiempo. Se subieron al vehículo junto a los otros dos con los buenos deseos de los demás con su tiradera de arroz.
- Creo que me cayó un poco en la boca- dijo Aoi mientras escupía algunos granos, mientras Tenma la ayudaba a quitar un poco del cabello y el vestido, estos dos reían porque se les venía una vida juntos.
El auto dejó a la primera pareja, Shindou bajó primero y le brindó la mano a su querida esposa, luego le mostró la llave de la casa para entrar, aquel auto se fue y Shindou con dificultad abría la cerradura, ella para calmarlo le acarició el hombro, una vez con la puerta abierta él encendió las luces dejando ver su nuevo hogar.
Una vez dentro la llevó a recorrer lo poco que había comprado, pues luego ambos se encargarían de terminar de amueblar su nidito de amor. Lo esencial en estos momentos era su habitación matrimonial.
Al llegar a la puerta con sus manos impidió que ella viera lo que había preparado- No hagas trampa.
- ¡Que no! - dijo ella impaciente por lo que él le tenía preparado.
Una vez que la dejó ver, ella pudo apreciar el hermoso arreglo en la cama, los pétalos en el piso que hacían un camino y la palabra TE AMO en las blancas sábanas.
Él se había encargado de que alguien les preparara esto, incluso la champán que beberían.
El matrimonio Matsukaze y el matrimonio Nishiki iban a sus suites nupciales, Aoi reconfortaba a Midori y esta internamente se moría por que dejó pasar mucho y que la que iba a su lado caminando hasta una pequeña tenía. ¿Qué podía salir mal?
Ambas parejas se separaron y fueron a sus respectivas habitaciones.
Tenma y Aoi estaban más que felices, con su nueva vida juntos, él la guio hasta la cama y se recostaron haciendo a un lado la decoración- Aoi.
- ¿Qué pasa? - ella lo miró mientras se sacaba los guantes para poner su anillo donde correspondía.
- Te amo- él se acercó y besó su mejilla dulcemente.
Aoi para empezar la noche sacó del bolsillo de él un preservativo- si vamos a hacerlo necesitaremos esto- sonrió pícaramente para luego abrazarlo y besarlo para iniciar.
Las caricias, los besos y que ambos fueran retirando las prendas lentamente para dar paso a su noche de bodas. Quería hacer que la noche fuera mágica y que ella no se cohibiera por su cuerpo, que en verdad para él era la mujer más hermosa, madre de su hija y la esposa que siempre quiso.
La noche fue intensa, los gemidos de la chica resonaban en la habitación, Tenma adoraba ver ese tono carmesí adornando sus mejillas, ella encima de él, con un movimiento de arriba abajo, él sujetaba sus caderas y de vez en cuando apretaba su trasero y para hacerlo más excitante una que otra nalgada haciendo que ella gimiera de la vergüenza pues nunca habían dado ese paso para ir por algo más "fuerte".
Cuando ambos llegaron al clímax ella se dejó caer en su pecho, ambos muy agitados, él la abrazó fuerte para después recuperar el aliento y quizá seguir con otra ronda.
Para lograr que Midori se relajara un poco Nishiki le brindó una copa, ella lo miró con su típica cara de "a mí no me convences".
Estaban sentados mientras bebían- Sabes estoy feliz de que seas mi esposa.
- Yo igual, pero estoy nerviosa por nuestra primera noche, ya sabes- dijo para luego tomar un trago.
- Tranquila, seré muy cuidadoso, aunque muero de ganas de poder hacerte el amor.
Midori lo miró con enojo, aunque él ahora sentía que ella necesitaba ser amada, más que nunca por que según él era la más malhumorada de sus amigas y la única vez que hicieron algo ella estuvo un poco diferente unos días.
Retiró la copa de las manos de ella y dejó ambas en la mesa, luego volvió con ella y la miró a los ojos, Midori se sonrojó mucho, la besó cariñosamente para que fuera dejando de lado el temor y la timidez, con cuidado fue quitando el vestido, que en poco tiempo quedó en el piso, la admiró un momento, ella se quitó el velo yendo a parar en una de las sillas, ella le ayudó a desvestir pues era más difícil quitar todo lo que él traía puesto pero valía cada momento.
Ellos fueron hasta la cama nuevamente mientras seguían besándose, él se encargó de hacer movimientos preliminares antes de pasas a la acción. Recorrió todo su cuerpo dejando a su paso besos, deleitándose con suave piel, ella estaba de los más colorada porque recordaba lo que pasó entre ellos hace mucho y que ahora ella solo tenia la parte baja cubriéndola, antes de poder ir más abajo decidió concentrarse en los senos de ella.
Midori solo se concentraba en lo que estaba sintiendo y más avergonzada estaba porque sentía su ropa interior humedecer, Ryoma pasó un par de dedos y lo notó, dio unos suaves toques que la hicieron soltar un pequeño gemido, él sonrió por lo que estaba provocando en ella.
- Idiota- dijo Midori, eso hizo que él ansiara verla en acción, así que retiró la última prenda haciendo que se sonrojara nuevamente, a este paso le iba a dar algo, con delicadeza abrió las piernas para concentrarse en ese lugar, con cada lamida que él le daba hacía que ella pensara muchas cosas- "¿Por qué esto se siente tan bien? Joder"
Nishiki mientras ella estaba disfrutando, él comenzó a prepararse para penetrarla. Ella abrió los ojos de par a par al verlo así, él fue con ella para decirle cuanto la amaba y que no tuviera miedo.
- Dicen que la primera vez duele, pero prometo tratarte bien.
- Si, tengo miedo, pero es que te amo demasiado y quiero que esto pase- ella lo besó para que continuara, algo temblorosa fue acomodándose para que él entrara, muy lento y suave, poco a poco fue introduciendo su miembro para que ella se fuera acostumbrando.
Fue poco a poco, ella lo abrazó muy fuerte en poco tiempo dejó de sentir aquel dolor, él solo fue muy dulce con su esposa para que su primera vez no fuera tan mala como ella creía. Se dejó llevar, aunque aún tenía leve molestia, ella dejó que el terminara, ella lo abrazó pues él estaba tratando de recuperar el aliento.
- Te amo Ryoma- dijo ella con leves suspiros.
- Yo igual mi hermosa esposa- respondió, aún sin salirse de ella.
Pasó un rato y ellos estaban ahora bajo las sábanas para descansar ella lo abrazó sintiendo confort en sus brazos.
Shindou miró a su esposa con su hermoso vestido, ella estaba muy feliz de que su boda haya sido increíble, con todos sus seres queridos juntos y de que por fin tuvo la fiesta que siempre quiso.
- T-te tengo una sorpresa- dijo mientras jugaba con sus dedos.
- ¿Una sorpresa?
- Si, me esforcé mucho para esto- Ella lo tiró a la cama y se fue desvistiendo hasta quedar solo con la lencería, fue a buscar un par de objetos en su maleta.
Shindou solo esperaba curioso de lo que su esposa tenía para él, ella puso una bocina y su teléfono en la mesa y comenzó a buscar una canción con algo de nervios, luego se puso unas orejas de gato y le entregó su móvil a él, se puso en posición y le pidió que pusiera la canción.
Él obedeció y comenzó la tonada con ella bailando para él, con algo de vergüenza por los sensuales movimientos, a él le parecía muy tierno que ella hiciera eso, se preguntaba en qué momento había practicado; lo mataba aún más el hecho de que la coreografía tuviera movimientos gatunos y ni se diga el movimiento de cola, eso terminó por que su corazón explotara.
Cuando hubo terminado, Akane solo corrió a la cama a esconder su rostro, justo Shindou que se encontraba a su lado riendo por lo tierno y gracioso de su actitud ante un baile que solo era para él. - Lo hiciste muy bien.
Ella volteó a mirarlo- Pero es que aún así yo… tengo mucha vergüenza.
- Akane mi tierna esposa- él se acerca y besa con dulzura su mejilla. - ¿Cuándo tuviste tiempo?
- Mientras trabajabas y en mis ratos libres practiqué, pero valió la pena porque te amo mucho- ella besa los labios de su esposo.
Más tarde ellos se encontraban en su cama degustando un poco de pizza, algunos pastelillos y bebidas que habían ordenado a altas horas de la noche.
- Te adoro mi Akane que bueno que no comimos mucho en la fiesta.
- Ah, pues yo si acaso el pastel y la copa del brindis- contestó Akane mientras comía un pastelillo y de paso le daba a él para que probara.
Akane y Shindou continuaron juntos, había restos de comida sobre la cama, mientras él la abrazaba porque era la primera noche en su casa.
- Ya no puedo más- dijo ella mirando un trozo de pizza que se iba a llevar a la boca, pero no le apetecía más.
- No comas más, creo que es momento de que limpiemos un poco.
Ella solo se quejó pues en verdad no quería moverse- Ay, no.
- Vamos- Shindou se levantó y la hizo levantar a ella.
Entre los dos limpiaron el desastre que habían hecho, luego se recostaron en su cama a disfrutar de la tranquilidad de la noche, bajo las sábanas y charlar un rato.
- ¿Así se siente? - preguntó Akane.
- ¿Qué?
- ¿Vivir con la persona que amas en un casa que un día estará llena de las pequeñas risas de unos niños traviesos?
- Pues si mi amor, un día no muy lejano tu y yo tendremos a nuestros pequeños saltando por toda la casa.
- Te amo mucho, mucho. - eso fue lo que dijo Akane, luego entre los brazos de su amado esposo se fue quedando dormida al igual que él.
Canción que bailó Akane: Like a Cat de AOA. dance practice video por si quieren verlo.
Muchísimas gracias a todos los que me leyeron en esta 2da temporada, pero siento que me he vuelto repetitiva en las escenas, siempre fiestas, el paso de los años, quería hacer muchos más capítulos con el nuevo hijo adoptivo de los Kidou y los futuros hijos de los del go, pasarían muchas cosa buenas y habrían conflictos en algunos casos, la lucha de conseguir sus metas aún no había acabado.
Siento que a mi historia le faltaba algo diferente y si no paro no me detengo. No lo sé, tengo tantas dudas en la cabeza al releer los capítulos, por eso queda cancelada y bueno que mejor que la boda de los seis, aunque Akane y Shindou ya llevaban casados un par de años y solo querían realizar la ceremonia con sus amigos.
Os dejo con la nueva imagen de portada. Quizás un día no muy lejano decida subir un nuevo capítulo, no lo sé y vendré con los típicos dramas extraños que me invento.
Cancelado... algún día quizás vuelva.
