Hola y bienvenidos a un cap más de YyY U.D.
Fama por vida
Yuka llegó al departamento y Shindo le ofreció sentarse para platicar más cómodos
- Muy bien ¿Qué es lo que me tienes que decir? ¿Está Akane?
- Si, hoy se ha sentido mal y le he pedido que se quede a descansar.
- Supe que ahora tiene un nuevo empleo de modelo, pero es demasiado.
- Así es, solo que será por poco tiempo, aunque me preocupa, ahora a lo que la llamé.
Shindou tomó asiento para empezar a contarle sobre una peculiar foto que había encontrado, pero solo se la estaba moviendo y ella la miró un poco reconociéndose al instante.
- Pues fijándome bien no me gusta tanto.
- Todas somos diferentes. - dijo Yuka muy avergonzada, ella tomó la foto y se la arrebató de las manos, tenía lágrimas en los ojos. – Si no te gusta entonces no mires más la foto.
- Supongo que estoy acostumbrado a mi esposa, la tiene más bonita.
Yuka quemó la foto y él le reclamó pues se quedaría sin pista alguna de la persona- ¡Esa foto no debió existir idiota!
- ¡No me grite! Solo quería saber quien era la de la foto.
Yuka lo tomó de la camisa y con lágrimas le gritó. - ¡Soy yo, estúpido!
- ¡¿Qué, usted?!- Shindo ahora se percataba de que la había ofendido y había hecho que su inseguridad aumentara. - Lo siento no debí decir eso, lo dije sin pensar. Entonces ¿qué hacía mi esposa con esa foto?
- Pues el día que compré mi vestido de novias, Natsumi-san quería saber de mi virginidad, pero claro para comprobarlo decidieron tomarme a la fuerza y verificarlo entre Haruna y ella, supongo que Akane al tener la cámara a mano la hizo. Estaba muy tensa para fijarme en eso. Por favor te suplico que olvides lo que viste, además si dijiste eso ¿que habrá pensado Yuuto sobre mi todo este tiempo?
- Pido disculpas, no pensé en lo que dije, sentí rabia de que mi esposa tuviera una foto así.
- Creo que ahora preferiría haber nacido hombre.
- Si hubiese nacido hombre no la dejo acercarse a mi esposa.
- Bueno, de todas maneras, no sería muy guapo, si aún siendo mujer no soy atrayente y con lo que me dijiste sobre la foto pues ahora me da vergüenza con mi esposo.
Akane se había levantado tras escuchar gritos y reclamos- Hola, Yuka…
Yuka la saludó y Shindo insistió en que volviera a la cama, los tres fueron a la habitación y ella se volvió a recostar, la rubia se acostó a su lado- Oí gritos ¿está todo bien?
- Si solo resolvíamos un problema. - dijo Shindo.
- Akane, me preocupas, estás muy pálida y luces algo cansada.
- Ya se me pasará, estuve con nauseas desde ayer y hoy en la mañana, además de que…
- ¿Estás embarazada? - preguntó Yuka, a lo que la joven pareja se miraban sorprendidos, nunca pensaron esa posibilidad.
- ¿Un… bebé? - se preguntó Akane mientras posaba sus manos en el vientre y corrían sus lagrimas pues todo este tiempo había deseado quedar embarazada, Shindo la abrazó y besó por que a pesar de que era una posibilidad, también estaban las falsas alarmas y no quería que se sintiera mal si no era cierto.
Yuka se quedaría haciéndole compañía en la tarde a Akane ya que Shindou tendría que irse a trabajar, así que salió a hacer unas compras para hacer el almuerzo y avisó a casa de que estaría fuera, al volver se puso a cocinar en lo que Akane estaba recostada en el sofá junto a Shindo que preparaba las cosas para su lecciones en la tarde.
Mientras Akane se quedó sentada, los otros ponían la mesa, ella se sentía un poco inútil, pero si se movía o hacía algo los otros le llamarían la atención. Llamó a su trabajo para avisar que se tomaría el día por estar enferma, su jefe le hizo un escándalo, ella suspiró pues los vería mañana.
Los tres almorzaron juntos mientras platicaban de la posibilidad de un embarazo, Akane tenía la esperanza de que así fuera. Shindo al rato se fue a trabajar no sin antes asegurarse de que su esposa no necesitara nada, además estaría en compañía de Yuka; le dio un beso y se despidió.
Akane le pidió un favor a Yuka- ¿Podrías ir a la farmacia y comprarme una prueba de embarazo?
- Seguro ¿no necesitas nada más?
- Si, por favor tráeme un dulce de crema y fresas. - Akane sonrió pues no pudo terminarse el otro día el que había comprado.
Yuka se despidió y Akane tomó su teléfono y mandó un mensaje a sus amigas contándoles la probabilidad de haber quedado embarazada.
Luego se quedó dormida en el sofá hasta que llegó Yuka y aún así ella no la despertó viendo lo calmada que estaba. Se dedicó a lavar los platos, mientras algunas cosas empezaron a moverse por la habitación, como la ropa que estaba metiéndose sola a la lavadora, la escoba que se encargaba de barrer, algunos objetos volvían a su sitio.
Akane se despertó sintiendo nauseas y se fue al baño, Yuka al escuchar los pasos fue tras ella, le dio unas palmadas suaves en la espalda, luego de eso ambas se quedaron en el suelo ya que Akane no soportaba las náuseas.
- Tengo miedo de todo lo que me está pasando. ¿si no estoy embarazada? ¿y si lo estoy? Estos malestares me tienen mal.
- Yo pasé por lo mismo los primeros meses, venga anímate que esto pasará.
- De acuerdo- Akane se levantó y fue a lavar su boca y haría la prueba.
Mientras Yuka solo se sentó en el sofá a esperar, luego salió Akane para esperar el resultado juntas, al sonar el aparato ella no se atrevió a mirarlo y Yuka lo hizo en su lugar.
- Creo que no te gustará lo que pone- dijo Yuka con tristeza, Akane lo vio y sus esperanzas se vinieron abajo.
- Pero yo creí que…- no pudo terminar por que empezó a llorar.
- Eso debe de ser un error, no lo puedo creer, debe de estar defectuoso o algo. No me gusta verte tan mal, pero es mejor que llores y dejes salir la tristeza.
- Es que… yo… nuestro bebé mío y de Takuto.
- Oye te entiendo, pero si no es el momento solo les queda esperar- Yuka la abraza para confortarla.
Mucho más tarde llega Midori a ver a su amiga a ver que había acontecido, Yuka la dejó pasar.
- Entonces ¿estás o no estás? - pregunta Midori acercándose y Akane rompe a llorar- por lo visto no- Se sienta a su lado y la abraza.
Yuka sentía su corazón partirse podía decir que era exagerar, pero ella misma había vivido eso en carne propia y no era lindo, conocía las ganas de Akane de ser madre. – Akane siento que por ahora estás bien por no estar embarazada, piensa primero en terminar tus estudios y como ya te falta poco pues tendrás mucho tiempo para ordenar tu casa, tu vida y tu carrera.
- Si, pienso igual.
- Pero… es que yo en serio quería que esto que me pasa fueran síntomas de embarazo. Bueno si no, tendré que enfocarme en mi carrera para brindarle un buen futuro.
Yuka estaba terminando la cena cuando llegó Shindou, Akane estaba tomando un baño, ella se le acerca a él para contarle lo acontecido con mucha tristeza.
- Me lo imaginaba, supongo que será el estrés que la trae así, estudiar, dos trabajos siento que en cualquier momento colapsará y me preocupa.
- Tu solo bríndale apoyo y procura cuidarla.
Para la noche Akane se puso a revisar su agenda y hacer un plan alimenticio pues de verdad la comida le estaba haciendo subir de peso, solo un poco pero su mente decía lo contrario.
- ¿No crees que exageras?
- No, solo por estos tres meses, la ropa que me hacen poner es muy chica y pues quiero estar a la altura.
Akane se tomaría las cosas con seriedad ahora que sabía que no estaba embarazada.
Hitomiko arregló la primera salida con Kidou y Masao para que fueran conociéndose si había compatibilidad entre los dos, haría una con la familia entera luego.
Kidou se estaba arreglando para salir, Yuka solo lo veía y quería participar. – Ay muero de impaciencia por conocerlo en persona, se ve que es un niño adorable.
- ¿Adorable? Ese niño tiene un carácter fuerte y veremos cómo nos va juntos.
- Solo necesita el calor de un hogar, el amor de unos padres… Ya luego será.
Anzu estaba delante de la puerta, tocó y la dejaron pasar- Así que ¿ya se va padre?
- Si, la próxima vez tendremos una salida todos juntos ¿eh princesa?
- Pero…
- ¡Sin peros! Anzu. Ahora si me voy, lo llevaré a pasar un día divertido.
Cuando Kidou se hubo ido, Anzu se sentó y recostó su cabeza en el regazo de su madre.
- Tengo miedo de que ese niño me robe su cariño.
- Ya, pero en este mundo todos necesitan a alguien que los ame, tu nos tienes a nosotros y él necesita una familia y el egoísmo no es bueno, da amor y recibirás amor. - dijo Yuka mientras acariciaba el cabello de su hija. - Ahora que lo pienso podríamos ir de compras tu y yo.
- ¿Puedo invitar a Nao-chan?
- Por supuesto, envíale un mensaje a ver si quiere y la pasamos a buscar.
Kidou y Masao fueron a comer a un restaurante familiar, los dos para platicar de ciertas cosas.
- Así que no quieres que te adopte.
- Sería fantástico- sonrió ilusionado, pero pronto ese rostro cambió a uno de tristeza- Pero…
- Dime, tal vez te pueda ayudar.
- Es que sería demasiado difícil y ustedes solo quieren a un niño en casa.
- ¿A qué te refieres?
- Tengo una hermana menor y nos han separado, ella está en otro orfanato y hace mucho que no la veo.
- Así que es eso, bueno que tal si te ayudo, no sé tal vez se pueda hacer algo para que se reúnan.
- Bueno no se apure, tal vez a ella ya la hayan adoptado por ser pequeña.
- Yo veré, pero ahora comamos que te llevaré a otro sitio.
- ¿Usted tiene más hijos?
- Si, una hija de ocho años.
- ¿Y su esposa?
- Pues ella tiene una personalidad algo extraña, pero es una madre amorosa y ansía conocerte.
Masao al pensar en la personalidad extraña supuso de esas que les gustaban los ambientes algo tétricos y oscuros.
Luego fueron a visitar el zoológico y ver cada animalito, poder alimentar a algunos y después comprar algunos recuerdo.
Kidou Ansiaba venir con la familia completa, pero ahora se le complicaba el asunto con la hermanita del chico.
Luego fueron a ver un partido de futbol los dos juntos, en eso Yuka, Anzu y Naoko estaban a una distancia ya que entre Kidou y ella habían acordado ir, pero procurarían que Anzu no los viera, Yuka al verlo lo saludó y este correspondió.
Anzu volteó a ver a su madre que estaba actuando extraño, luego Yuka hizo que volteara a ver el campo y celebrar las tres ya que se habían traído a Naoko, antes estuvieron de compras y ahora estaban ahí pues Yuka quería ver al niño.
En ningún momento hubo encuentro, así que todo salía de maravilla y Kidou estaba muy feliz conversando con Masao del partido.
Kidou muy tranquilo lo llevó a la casa hogar de regreso, luego fue a hablar con Hitomiko del asunto del niño.
- Veo que se lo pasó en grande.
- Si y yo también, aunque me ha comentado que no quiere ser adoptado por que tiene una hermana menor y piensa en ella.
- Ah, sí, lastimosamente en el otro orfanato no tenían lugar para él y ella se quedó y a Masao lo trajeron aquí.
- Quiera saber si existe la posibilidad de saber su paradero.
- Oye, conseguiré información y te lo haré saber, aquí siempre hay espacio así que si no la han adoptado pues pediré a un juez su traslado.
Los dos quedaron en ese acuerdo y él se retiró, pero no sin antes ir con Masao para despedirse y darle un abrazo.
Akane iba caminando por las calles con gafas y donde miraba su rostro estaba impreso por todos lados y últimamente no paraba de tener paparazis fuera del edificio y costaba salir, pero se las ingeniaba incluso Shindou tenía que cerrarles la puerta para que no molestaran.
- ¿Porqué soy tan famosa? No buscaba esto. - se detuvo en un puesto de revistas de moda y sus fotos adornaban la portada, ojeó un poco las páginas y de repente muchas personas tomaron las revistas dejándole solo la que tenía en la mano.
Akane ahora ganaba más y podía darse ciertos lujos con su esposo, siempre sencilla y humilde, su hogar estaba tomando forma. Esa mañana llegó a clases con un poco de retraso, Shindou muy temprano estaba esperándola, aunque se imaginaba que ella tuvo problemas para llegar.
Aoi se les acerca y los saluda para comunicarles una noticia- ¿Adivina quien modelara mi nueva línea de ropa para verano?
- ¿Quién?
- Tú, tonta.
Entre las dos gritan emocionadas mientras Shindou se aleja tapando una de sus orejas para que no lo lastimara tanto. Estaban muy felices por eso.
- Estoy dando mi mayor esfuerzo y casi no descanso. – dijo Akane pues no había dormido lo suficiente para rendir el día.
- ¿Quieres café? - le ofrece Aoi ya que cargaba uno.
- Pues un poquito, si gracias. - Akane solo intentó beberlo, pero el aroma la hizo revolverse- Lo siento, pero creo que no me apetece- tuvo arcadas y se retiró corriendo.
- ¿Está bien?
- No lo sé ¿qué tiene tu café?
- Nada, como siempre. – Aoi se lo dio a probar a Shindo, estaba muy cremoso y un poco dulce con su peculiar aroma. - Ahh ¿que no me dijo que estaba embarazada?
- Fue una falsa alarma, no lo está, pero algunas veces se levanta con nauseas en la mañana.
- ¿Ustedes son idiotas o qué?
- ¿Disculpa?
- Lo siento, pero no puedo creer que no recurrieran al médico para estar seguros, además veo a Akane más delgada y como es modelo pues no se está alimentando bien.
- ¿Tú crees que sí?
- No sé, solo digo. Además, por Akane es que tengo a mi preciosa Kaori.
Shindo solo pensaba en la posibilidad de que, si fuese cierto que Akane estuviera embarazada, aunque pensándolo un poco recordó como ella tuvo tres días con la regla así que lo asociaron a que no podía estarlo.
Todo para Akane transcurría normal a lo largo del día, aunque en su lugar de trabajo una compañera llevaba una rica tarta de cerezas y ella no podía controlar esas ganas de probarla, se tuvo que alejar para no caer el tentación y todo su mundo giraba en torno a ella y su famoso rostro, todos querían fotos y autógrafos con ella.
No era una celebridad, pero su hermoso, tierno e inocente rostro hacía que todos quisieran verla seguido, incrementó su popularidad por la redes sociales. Shindou pasaría por ella para no dejarla sola.
Una tarde Hitomiko llamó a Kidou para informar del paradero de la menor de cuatro años, para fortuna la niña aún seguía disponible y si lo quería podía hablar con el juez para que la trasladaran y así los dos hermanos estuvieran juntos.
Kidou muy feliz reunió a su esposa e hija para contar que no sería uno si no dos niños, eso hizo que Anzu no supiera que hacer pues sería compartir más amor, no dijo nada y se preguntaba porqué reaccionaba de esa forma, estaba siendo egoísta y lo sabía, pensativa recibió un abrazo sorpresivo de su madre.
- ¿No te da gusto? Tendrás más hermanitos. - dijo Yuka.
- Si, aunque no sé… tengo un poco de miedo.
- Tranquila Anzu, yo se que es difícil, eras solo tú, pero piénsalo de esta forma una familia más grande, tendrás con quien abrir regalos en navidad, pelearte algunas veces, ir al río a pescar o cazar ranas, en verano pueden ir a cazar cigarras y tendrán mucho tiempo para disfrutar, la familia no solo somos nosotros si no toda la gente que te rodea.
- Cierto y que nunca olvides que nos tienes a nosotros y que has sido el regalo más maravilloso que ha llegado a nuestras vidas.
Anzu se echó a llorar por las palabras, trataría de llevar los nuevos cambios, sus padres solo la abrazaron fuerte.
Los días pasaban y Akane seguía aguantándose las ganas de comer lo que quería, era muy hermosa con el maquillaje que le aplicaba, pero al quitarlo se daba cuenta de que su rostro no era el mismo de antes, estaba algo delgada, con ojeras y ni se diga de sus peculiares mejillas que estaban pálidas.
Al llegar a casa se tiró a la cama, Shindo veía a su esposa sufrir de esa manera, no era ella la misma de siempre, cada día la veía peor y se sumía en depresión pues podía observar que cada que pasaban por una pastelería ella ansiaba probar.
- ¡Esto tiene que parar! No lo soporto más, Akane te estás enfermando, temo por tu vida.
- No te preocupes, lo hago solo por un corto tiempo, falta poco. - dijo aún tirada en la cama.
- Tus amigas sienten preocupación por ti.
- La fama tiene un costo.
- No quiero que la pagues con tu vida, eres todo lo que tengo, mi hermosa esposa. - Shindo se arrodilló en el suelo para estar a la altura de la cama y de ella, tomó su mano- No puedo y no quiero seguir viendo como cada día te marchitas, amo ver tus mejillas siempre coloradas, pero ahora no tienen color.
- Podrías dejarme descansar me duele la cabeza un montón.
Shindo la dejó y fue a preparar la cena para ambos, todo el mundo tenía sus propios problemas, no podía pedir mucho de sus amigos, Aoi ya le había recomendado visitar el médico y así, haría solo faltaba convencerla.
Durante la cena lo platicaron, ella aceptó, pero cuando estuviera desocupada. Al intentar dormir pasó con un fuerte dolor de cabeza y falta de aire, no quería molestar a su esposo y se aguantó.
El día fue duro para ella, estaba casi que se tambaleaba, pero fue fuerte para no aparentar su malestar, para la tarde la estaban ayudando con todo hasta que sintió como todo le daba vueltas y vio todo negro al punto de un desmayo en el que todos se alarmaron, de inmediato la trataron de reanimar, la única persona más allegada a Akane era Marianne que se apersonó y llamó una ambulancia pues no estaba reaccionando.
Ella se hizo cargo hasta el hospital mientras localizaba a Shindo, consigo llevaba las cosas pertenecientes de Akane, en la ambulancia le estaban tratando de estabilizar, el pulso estaba débil, le administraron oxigeno pues tenía dificultad para respirar.
Shindo al hablar con Marianne salió directo al hospital, sabía que en cualquier momento ella colapsaría y eso ocurrió, mensajeó a algunos amigos cercanos no quería estar solo.
Rápidamente la atendieron para estabilizarla, extrajeron una muestra de sangre para analizarla, lo primero que descubrieron era su baja de hemoglobina y a eso se debía el dolor de cabeza y la falta de oxígeno en su cuerpo, Shindo llegó encontrándose con Marianne.
- Los doctores están tratando de que reaccione yo la vi muy mal.
- No, no, ¿qué pasará con ella? Tengo miedo de que algo malo le pase.
Yo os describiré aquella foto, solo se ve un poco de la ropa de Haruna y Natsumi, lo demás está concentrado en bueno... no lo diré shhh que me muero de la vergüenza. Akane solo se enfocó en una zona así que por eso Shindo buscaba a la persona.
¿Qué pasará con Akane?
Continuará...
