Hola y bienvenidos a un cap más de YyY ud.


Misterios


El doctor salió de urgencias y fue a buscar al familiar de Akane, Shindou y Marianne se acercaron a escuchar, él explicó que presentaba un cuadro de anemia- La hemos estabilizado y ha recobrado el conocimiento.

- Que alivio… pero aún me preocupa.

- Y tienes que hacerlo, nosotros estamos viendo que el bebé que espera esté bien.

- ¡¿Bebé?!- dijeron al unísono Shindo y Marianne.

Shindo dejó caer las lágrimas pues temía que le hubiera afectado a su bebé todo esto, ahora recordaba aquel sangrado, se dejó caer sobre la silla de la sala. El doctor esperó un poco a que se calmara. Él se secó las lágrimas - ¿puedo ir con ella?

- Adelante, la llevo con su esposa.

Al entrar a ella le estaban practicando una ecografía para saber del estado del feto, él solo fue con ella para tomar su mano y ver lo que pasaba, ella aún no lo asimilaba.

- Todo se encuentra en orden con su bebé, no tienen que preocuparse- dijo la ginecóloga que la estaba atendiendo, mientras sonreía.

El doctor recomendó que se quedara hasta el día siguiente para poder vigilarla, la pasarían a una habitación para que la pudieran visitar.

Shindo se quedó con ella para hablar un poco. – ¿Te sientes mejor?

- Si, solo un poco débil.

- Ahora solo nos ocuparemos de que te alimentes bien por nuestro bebé.

Akane sonrió- No pensé que estaría embarazada, hice la prueba.

- Algunas veces ocurre en que la prueba falla, pero bueno ya estamos seguro de que si lo estás. – Shindo besa la frente de ella.

Al poco tiempo de que la trasladaron a una habitación, llegaron las primeras visitas y una de ellas fue Yuka, luego Midori.

Ellas se quedaron conversando y felicitándola por la noticia, en ese momento llega el doctor para entregarle el llavero o sello de maternidad para acceso a todos los beneficios y le entregaron la receta para las vitaminas que ella tenía que tomar a Shindo.

- Akane no nos pegues esos sustos, yo me moría cuando me lo han contado. - Dijo Yuka mientras tomaba la mano de ella.

- Lo siento por preocuparlos a todos.

- Tú solo dedícate a descansar y alimentarte por tu bebé.

- Haré todo lo posible, no quiero perder a mi bebé.

Marianne se encargaría de que a ella le dieran unos días para su recuperación. El hospital se encargaría de que le dieran una comida balanceada y luego tendría que ir a nutrición, se le entregó un libro para ir día a día con el embarazo.

Con mucha suerte Akane salió del hospital más recuperadita, se le había otorgado un tiempo para que estuviera plena en salud. Recibió muchos ánimos de parte de amigos y seguidores. Estaba muy feliz por su embarazo.

Muy animada se levantó y tomó su celular para grabar un video- Hoy me he levantado con muchos ánimos, muchas gracias a todos por su gran apoyo este tiempo, tengo un mes de embarazo y recién me entero, creo que ha sido una sorpresa para todos. - Akane se dirige a la cocina donde se encontraba Shindo haciendo el desayuno. - ¿Ven a este hombre de aquí? Ha sido mi apoyo incondicional, lo amo demasiado. - Akane besa a su esposo este a su vez estaba ruborizado por las miles de personas que verían el video.

Akane vuelve a agradecer a todos y se despide, luego publica el video, luego va a cepillarse los dientes para sentarse a desayunar.

- Te hice las tostadas francesas que te gustan tanto. - Shindo le pone su plato y un jugo de manzana.

- Eres muy lindo, te amo. No sé qué haría sin ti.

Al rato Aoi llamó a Akane para saber cómo estaba.

- Es que yo lo decía, esos síntomas son claros. - dijo la peli azul.

- Si y no me di cuenta, lo asocié a otras cosas claro que no descartaba la posibilidad, entiéndeme soy nueva en esto.

-Si, todas somos o fuimos primerizas.

En casa de Aoi se escuchaba a Tenma y a Kaori, pues este luchaba para darle el desayuno sin éxito.

- ¿Qué es eso que escucho?

- A pues Tenma, Kaori es muy activa y pues cuesta darle de comer algunas veces.

- Suerte entonces.

- Gracias, pero ya te tocará vivirlo.

Aoi se despide de Akane y va con Tenma para limpiar un poco el desastre que había hecho la niña.

- Ya estoy manchado de nuevo. – dijo Tenma.

- Te dije que te pusieras el delantal, así no te manchas tanto.

Kaori solo jugaba con la comida, tenía toda la cara, ropa y manos manchadas de comida de bebé- Creo que buscaré otras marcas de alimento. – dijo para sacarla de la silla para bebés y llevarla a bañar.

Aoi se había mudado a otro sitio con Tenma y su hija, no querían dar molestias a los demás. Fue a bañarla, luego la vistió para darle leche, Aoi la meció en sus brazos y esta se iba quedando dormida.

Momento de paz para los dos cuando Aoi la dejó en la cuna que estaba en la sala, luego se sentaron a ver sus tareas y responsabilidades.

- ¿Ya tienes el pasaje de avión del lunes? – pregunta Aoi mientras mira su agenda.

- Si. Ya está confirmado todo, salgo a las ocho, el vuelo sale a las nueve. Las voy a extrañar este tiempo.

- Tenma, nosotras también. - Aoi lo abrazó fuerte- uy estás lleno de alimento para bebés. Pero aun así te amo.

- ¿Con todo y comida de bebé?

- Con todo y comida de bebé.


Yuka estaba sentada en la banca de un parque mientras se comía un helado, recordó la noche anterior.

Flashback

Kidou salía de tomar un baño, la vio ahí pensativa y se acercó a la cama de ella para abrazarla. – Yuka… me tienes un poco abandonado mi amor.

Ella lo miró mientras el cariñosamente besaba su mejilla para luego irse por el cuello. – Yuuto hoy no por favor, no tengo ánimos para esto.

Él se detuvo. – ¿Entonces cuando? Hace mucho que no intimamos como antes, así con regularidad.

- Solo no hoy.

- ¿Hoy? Llevamos meses de nada de acción. - Kidou se levanta de la cama con algo de frustración, luego la ve meterse bajo las sábanas ahora no podía hacer nada, se puso su pijama y de igual forma se acostó.

Fin de flashback

- Lo siento Yuuto, aún no puedo olvidar lo que escuché hace dos años.

Era muy tarde y Kidou se había quedado trabajando en sus entrenamientos, en eso tocan la puerta de su oficina- Adelante- dijo él dejando el ordenador.

- Permiso señor, vengo a dejarle su té.

- Gracias- dijo mientras se levantaba del asiento.

El tomó un poco y lo dejó, ella se acercó aprovechando la soledad y el silencio de la noche- ¿No desea nada más señor? - preguntó con un toque de sensualidad en su voz y la forma en que movía su cuerpo.

- No… gracias Hamasaki-san.

- Llámeme Akiko, señor y que estoy para servirle en lo que desee, si me entiende. - ella lo abraza por el cuello, además la mujer no estaba mal, Kidou no podía moverse pues le parecía muy hermosa solo que nunca lo había notado.

Yuka bajó las escaleras pues iba a verificar que tanto se iba a tardar para dormirse antes, al intentar abrir más la puerta solo escuchó la conversación y pudo imaginarse lo que estaba pasando.

Ella besó a Kidou y él se dejó llevar pues era una mujer con todos los atributos que no tenía su esposa. Ella le fue desabotonando la camisa poco a poco.

- Sé que su esposa no lo satisface.

- ¿Qué te hace creer eso? - preguntó susurrando y con la respiración entrecortada por lo que estaba pasando, no negaba que se estaba excitando con la situación.

- Solo digo, además estoy para servir- ella se fue quitando su uniforme y se lanzó a besarlo, él con sus manos recorría su cuerpo.

Yuka ya para ese momento tenía lágrimas, podía escuchar todo así que decidió irse de ahí.

Después de ese momento decidió hacerse como que no había pasado nada, de todas maneras, ella había hecho lo mismo y no podía reclamarle, además una vez le dijo que no era celosa, pero la realidad era otra.

Su marido llegó tarde a acostarse, ella esperó a la mañana siguiente para que por lo menos le dijera lo que había pasado la noche anterior pero no dijo nada al respecto.

Pasaban las horas y ella seguía esperando que le confesara lo que pasó, luego pasaron días, semanas, meses y se cumplió un año y hasta ahora nunca mencionó nada. Ella lo dejó estar, cambió un poco en ese tiempo y se resignó a que si él no le contó nada eso significaba libertad de poder hacer lo que le placiera.

Bueno a su marido no le importaría que tatuara su cuerpo, luego para complacer a su esposo diseñó el uniforme de verano de sus sirvientas. Eso lo dejó impresionado en aquel momento, tan hermosas las dos.

Llegó el momento de que sus ganas de hacerlo con él se redujeran, no sentía tantas ganas como antes, incluso dejó de buscarse con Akane para encuentros, no quería molestar más en su relación y dejaría solo la linda amistad que tenían.

Por ahora estaba bien pues tenía nuevas metas que cumplir con sus nuevos hijos adoptivos que pronto estarían en casa, no le importaba nada más y se había cerrado mucho más con Kidou después de lo que dijo Shindo.


Akane y Shindo se tomaron la tarea de revelarles el embarazo a sus padres, fueron de visita los dos con motivos de un almuerzo familiar, incluso invitaron a la madre de él para que estuviesen juntos los cinco en la residencia Yamana.

En medio del almuerzo ellos sacan unos pequeños obsequios y los entregan a los tres que se preguntaban el porqué de los regalos.

Desenvolvieron todo y lo que cada uno encontró fueron objetos de bebé, a la madre de Takuto le tocó un babero, al padre unos pequeños zapatitos y a la madre una prenda de vestir.

- O sea que…- comenzó la madre de Shindo.

- ¿Seremos abuelos? - Terminó de decir la madre de Akane.

Ellos asintieron y ellas fueron a abrazarlos y felicitarlos, él señor Yamana no se lo podía creer, su hija, su preciosa Akane estaba embarazada de ese hombre de cabellos castaños, no le disgustaba la idea, pero pensar en lo que había pasado para concebir lo molestaba aún y sí su pequeña aún le faltaba mucho para un matrimonio, pero era muy tarde tres años tarde casi cuatro desde que ellos se casaron.

- ¿No estás feliz papá? Vas a ser abuelo- ella lo abraza y él corresponde, luego ve a Shindo y tira de él para abrazarlo.


Akane tenía ahora ocho semana y ya se iba notando un poco, bueno a la vista de ella y Shindo, todo había vuelto a la normalidad eso y que sus antojos se hicieron más presentes por consecuencia a Shindo le tocaba salir a ciertas horas a buscar cosas que ella pedía si así era ahora no se imaginaba más adelante. Pero por verla feliz haría lo que fuera.


En el orfanato una persona trajo a la pequeña de cuatro años junto a Hitomiko y a su hermano, el chico la abrazó ella casi no lo recordaba, pero su rostro le era familiar.

Kidou fue llamado para conocer a la pequeña Kiyomi y que gracias a él ella estaba junto a su hermano.

El por fin conocía a la pequeña que pronto le robó el corazón, los dos hermanos tenían ojos café oscuro y le hacía recordar a Endo, sus cabellos castaños oscuros.

Solo tomaría un tiempo más para los tramites y que estuviera toda la familia apta para el recibimiento.

Kidou contó todo lo acontecido en casa, por lo menos Anzu no puso cara de disgusto, pues muchas veces hablaron de compartir el amor.


En la noche cuando Yuka estaba en su cama Kidou se le acerca.

- Querida, ¿estás feliz de que pronto tendremos a dos niños más?

- Si y con todo el gusto los estoy esperando.

- Pero creo que tu y yo necesitamos darnos cariño- Kidou la besa dulcemente.

- Yo creo que no por ahora.

- Yuka no me desprecies, te necesito.

- ¿Ah sí? Pero es que yo no soy tan bonita como otras mujeres.

- Te quiero a ti, mi amor, te noto algo extraña hace ya un tiempo.

- Es que creo que no soy lo suficientemente bonita para ti.

- Eso es lo que piensas tú, pero para mi eres hermosa con tus defectos, cualidades y todo de ti me gusta.

- Mentiras…

- Basta Yuka dime ¿qué es lo que te molesta.? Para ayudarte porque siempre que intentamos hacer algo tú te niegas.

- ¿Quieres saber? Pues lo que me molesta es que no hayas sido sincero conmigo, ¿querías acostarte con alguien más? Por lo menos me hubieses dicho que tuviste una aventura, no era tan difícil sabes.

- Ahh ahora comprendo a donde vamos, bueno si tanto querías saber, si, tuve una aventura. ¿Eso querías saber?

- Pues… s-si- dijo ella ya estando levantada de la cama.

- Dijiste que no eras celosa y mira como te has puesto. – Kidou tomó el mentón de ella, Yuka muy enojada aparta su mano y le da la espalda molesta.

- Perdón debí contártelo, pero lo vi innecesario- Yuka voltea un poco para verlo, el se acerca y la abraza- Pero no ha vuelto a suceder tontita, además has tenido aventuras con Yamana que no me has contado. Así que estamos a mano. - Él la comienza a acariciar. – Te tengo tantas ganas que me tendrás que disculpar por todo lo que te haré.

Ella no pudo decir más pues Kidou la besó con todas sus ganas, tuvieron que separarse por falta de aire, los dos jadeando en busca de aire, volvieron a besarse en lo que el se deshacía de la pijama de ella, luego se despojó de la suya, apagó la luz, ella temblaba por la actitud desesperada de su esposo.

El la tiró a la cama para encimarse y seguir besándola y con sus manos acariciar cada rincón de su cuerpo, ella solo se dejó llevar ya que de igual forma lo necesitaba desde hace mucho, solo podía dejar escapar suspiros, la mano de su esposo llegó hasta su apenas húmeda intimidad, aquellos toques la hicieron estremecer.

- ¿Recuerdas… nuestra primera vez juntos? - preguntó él mientras seguía tocándola.

- Fue algo torpe de mi parte… pero la disfruté mucho, como ahora. - terminó de decir para luego dejar escapar un tímido gemido.

Kidou fue bajando lentamente para lamer los pezones de su esposa, mordisquearlos suavemente, ella estaba sonrojada, su cuerpo estaba subiendo más la temperatura a medida que sentía que él llegaría más abajo, él hizo que abriera las piernas para degustar esa zona que hace mucho no tenía contacto, le provocaba las sensaciones más maravillosas, ella gimió su nombre muy fuerte.

Ella llegó al clímax y aprovechando él se levantó y la tomó para ponerla en cuatro, la penetró para comenzar con suaves envestidas, ella no podía contener sus gemidos, estaba demasiado sensible, él fue incrementando el ritmo, ella se aferró de las sábanas, luego él la incorporó y llevó su mano al delicado cuello de ella, seguía penetrándola una y otra vez, el sonido de sus cuerpos resonaba en la habitación. Ella sentía falta de aire por la leve fuerza que él ponía al presionar su mano contra su cuello, él la dejó en libertad, se salió de ella y se recostó, para que ella se encimara, con la vergüenza que sentía lo hizo, la sostuvo de las caderas mientras ella se movía, podía acariciarla, en esa vuelta los dos llegaron a la vez con un gemido muy fuerte.

Ella se dejó caer sobre el pecho, él la abrazó, necesitaban recuperar fuerzas.

Fuera de la habitación Anzu minutos antes dejó caer su conejo al escuchar lo que pasaba en la habitación de sus padres, ya que había ido por un vaso de leche a la cocina y cuando volvió se encontró con un suceso peculiar, tomó su animal de peluche y fue dentro de su cuarto.


Era el día siguiente, ella se levantó y se vistió como de costumbre. Kidou y Yuka estaban en la cama dormidos, hace mucho que no dormían uno cerca del otro, ella se despertó y se miró en aquella situación tan bochornosa.

- Yuka, buenos días. - dijo él ya que había despertado.

- Buenos días.

- Pareciera que hace mucho no teníamos un encuentro así.

- Tienes razón, ha pasado mucho.

Los dos se levantan y van a tomar una ducha juntos, una vez listo Yuuto notó que su esposa irradiaba felicidad la conocía y en este tiempo ella había sido algo huraña con él.

Bajaron a desayunar ya que él se tenía que ir, Anzu estaba a la mitad, ellos se sentaron y saludaron a la menor.

- ¿Pasó algo anoche?

- ¿Por qué preguntas mi amor? – En ese momento Yuka se puso nerviosa.

- Digo, porque los escuché gritar mucho y pues… ¿no estuvieron peleando?

- No hija, bueno quizás un poco, pero nada más tantito.

- Es que fueron muy escandalosos.

- Fue tu madre… porque yo no.

- ¡Yuuto! - dijo sonrojada a lo que él solo sonrió.

Anzu no preguntó más y se fue a la escuela, ellos quedaron algo apenados, aunque más ella.

- ¿Ya le diste la charla?- preguntó Kidou.

- No, en la escuela le deben de enseñar un poco. Bueno quizás le hable del primer periodo.

Kidou se fue a trabajar, ella se fue a la sala para hablar con Akane por teléfono.

- Hola Yuka ¿tienes algo que decirme?

- Si, tengo un problemita, sabes anoche cuando hacía ya tú sabes con Yuuto…

- Ajá…

- Anzu nos escuchó.

- Así que la niña no tenía quien protegiera sus oídos. – Akane soltó a reír.

- No es gracioso.

- Oye solo dile, tu papi y yo estábamos haciéndote un hermanito, solo bromeo y relájate, ella ya se enterará poquito a poco.

- Por no decir que no quiero que aprenda afuera, yo me encargaré de hablarle un poco.

- Eso es, bueno te dejo, te amo y te mando besos.

Akane sin percatarse manda varios besos, tras la mirada de extrañeza de Shindo que se acababa de acercar y escucharla decir te amo. Ella al verlo paró y guardó el celular.

- ¿A quién amas y le mandas besos, si yo estoy aquí?

- Ay mi vida, era a Yuka le estaba jodiendo un poco.

- Muestra el teléfono.

- No desconfíes de mí.

- No desconfío solo quiero que me digas la verdad.

Akane no tuvo opción y le mostró la última llamada. – ¿Ves que no te miento? Nuestro bebé está decepcionado de ti, por no confiar en mí- Akane dibujó dos ojos y una boca triste en su pancita, luego siguió de largo.

- Debo de dejar de desconfiar en ella ¿Qué me pasa?

En la noche Akane se estaba bañando y el móvil estaba ahí ella lo tenía sin bloquear pues no encontraba motivos para hacerlo. Recibió un mensaje y este en la pantalla de notificaciones leyó.

- ¿Nos vemos el sábado para cenar?- Lo malo que el en mensaje venía de un tal "cariñito".

Shindo estaba molesto ¿qué le estaba ocultando? O ¿Quién era cariñito? Luego decidió dejarlo pasar, suponía que podía ser alguien de sus amigas, pero seguro a ninguna llamaba así, revisó los contactos y en efectivo todas sus amistades estaban con los nombres de siempre y el de él era "Mi amor".

Akane salió del baño y fue directo a ver su móvil para leer el mensaje y contestar muy feliz.

Definitivamente aquel día la seguiría.

- Saldré el viernes en la tarde con mis amigas no te molesta ¿verdad?

- No claro que no, puedes ir.

En la noche no podía dejar de pensar qué hombre estaba acosando a su mujer y ella porqué se lo ocultaba, dolía que le mintiera, recordó que Sakuma mencionó que ella ya tenía a alguien en su vida después que terminaron y que luego se hizo amigo del platinado, eso significaba que estaban saliendo aún antes de que su relación terminara.

El viernes en la tarde llegó ella se estaba arreglando muy bien.

- Vas muy arreglada ¿no te parece?

- No, es normal que quiera verme guapa y toda la cosa. - ella seguía sonriendo, luego se levantó y tomó su bolso- Me voy, te cuidas mi vida- ella le da un beso.

Ella se va y él comienza a perseguirla con cuidado de que no se diera cuenta, tomó un taxi y luego el llamó a uno y pidió que siguiera al de frente.

Una vez ella llegó al sitio él bajó para seguirla, era un restaurante normal y familiar, Akane entró y saludó a Aoi, Midori y Yuka.

En eso el buscaba a alguien más, pero no encontró a ningún hombre con ellas así que definitivamente había desconfiado de su esposa. Pero entonces ¿Quién era cariñito? Volvió a casa para cenar.

Akane y el resto salieron normal del sitio a oscuras con las luces de la calle iluminando su paso, Yuka se sintió algo mal y terminó vomitando en un bote de basura cercano.

- Ay Yuka… siempre arruinando el momento. - dijo Midori. Akane y Aoi solo le dieron palmadas.

Al terminar ella se disculpó pues las había invitado a pasar un rato agradable y como siempre todo lo estropeaba.

- Creo que me ha caído mal.

- Oye mejor ve a casa. - recomienda Akane.

- Si, eso haré. - Yuka aprovechando que no pasaba nadie desapareció, Aoi tomó un taxi igual que las otras para volver.

Akane muy entusiasta entra al departamento y va con su esposo para hablar, lo encuentra terminando la cena y va a besarlo.

- ¿Sabes que quiero? - preguntó Akane mientras lo abrazaba.

- ¿Qué quieres mi vida?

- Hacerlo contigo.

Shindo tragó su ultimo bocado y preguntó- ¿Y el bebé?

- La doctora dijo que no había problemas, solo que suave ¿sí?

- De ninguna manera, no me quiero arriesgar, es nuestro primer bebé y tengo miedo.- Shindou se pone de pie.

- Pero mi amor, yo te necesito y tú a mi- ella lo abraza para convencerlo- además tengo muchas ganas, dicen por ahí que cuando estamos embarazadas ustedes prefieren irse con otras.

- Yo no haré eso mi amor, te amo y a nuestro bebé. Por eso no.

Akane se enoja un poco y deja de insistir, estaba que moría por ser tomada y ser amada, pero su esposo ya había dicho que no. Para la hora de dormir ella estaba algo frustrada, pensando muchas cosas que no pudo más que contarle a sus amigas lo que le pasaba. Él se recostó a descansar mientras ella se concentraba en lo suyo.

Akane: No saben hoy me ha dicho que no.

Midori: No es tan importante.

Aoi: ¿De qué hablamos?

Yuka: Hola, ¿qué pasó?

Akane: Que no quiere lastimar al bebé mientras lo hacemos, así que me ha dicho que no, ¿me entienden? Son nueve meses de embarazo no aguantaré mucho. Aoi quiero tu consejo.

Aoi: Pues claro que se puede, pero ahí se va con calma.

Midori: ¿Solo era eso? Pues entonces toma una ducha fría y no pienses en ello.

Yuka: Que yo sepa Kidou y yo lo hicimos, pero sin saber que estaba embarazada, luego dijimos que nos esperaríamos.

Akane: Noooo chicas yo me muero ahora mismo, lo juro. *carita llorando*

Shindo al escuchar el móvil timbrar a cada momento le era fastidioso y más porque quería tranquilidad para dormir.

Akane siguió hasta que este le quitó el móvil y les mensajeó a ellas.

Akane: Soy Takuto, por fa ¿pueden ir a descansar? Otros tenemos que madrugar.

Akane volvió a tomar su móvil y despedirse, luego le dio la espalda a su esposo, estaba más que enojada, demasiado por meterse en su vida, no confiar en ella y por último no querer complacerla.

Midori miró su teléfono para después dejarlo sobre la mesa. En eso se recuesta con Ryoma para descansar, su relación no era como la de Akane, si iban a estar juntos sucedía dos veces a la semana pero ya conocía a su tierna y tímida amiga, daba rienda suelta a su vida ahora que tenía a la persona que amaba.


Ando media perdida, aún tengo que dejar reviews en dos historias que estoy leyendo, creo que me la pasé muy metida en roblox jugando :c perdí la noción del tiempo.

Esto no es importante pero por fin puedo decir que puedo reconocer a todos los de BTS ha costado, al principio me parecían iguales pero bue...

Subí un cap de la institutriz pero no aquí we, cuando termine el OS que estoy escribiendo lo subo, hasta entonces...

Disculpen las faltas, no tuve tiempo de corregirlo y soy impaciente cuando subo un cap.

Los otros capítulos estarán un poco más... no sé pero perdí la cabeza cuando los escribí, cosas que pasarán entre Shindou y Yuka. Ya esa es la pista puedo darles.