Traición doble
Los días y horas que habían transcurrido tras su desaparición y en cuanto la vio ahí parada enfrente de ella solo dijo – Mamá…- se acercó y abrazó ya que su madre le abrió los brazos para darle un gran abrazo.
- Mi Anzu… querida hija.
Anzu estaba llorando ahora y haciendo muchas preguntas- ¿Por qué te fuiste de casa? Nos dejaste a papá y a mí.
- Tengo mis motivos- Yuka se separa y acaricia el cabello de su hija para intentar contarle, Akane interrumpe un momento para que fueran a hablar en la habitación a solas, Yuka se lleva a su hija.
- Ahora sí dime ¿Cuáles son los motivos?
- Pues en primera las cosas entre tu padre y yo no están funcionando, yo ya no soy lo suficientemente atractiva y creo que el querría estar con otra mujer más bonita.
- Pero papá te extraña y algunas veces solo se queda mirando a la nada pensativo.
- Trataré de hablar algunas cosas con él luego, ahora la segunda es que… bueno ya que no quieres a tus futuros hermanos… pues yo estaba considerando que, si nos separamos tu padre y yo, él tenga tu custodia.
- ¡¿Qué?! Pero mamá… no puedes dejarnos, además yo he aceptado que tendré dos hermanos.
- No, te equivocas. – dijo Yuka dejando a su hija confundida por lo que decía. – Si todo sale bien, tendrás un tercer hermano, Anzu estoy esperando un bebé.
Eso sorprendió a la pequeña, no se esperaba eso de parte de su madre.
Mientras Kidou estaba en el sofá de la sala pensativo, sus dos sirvientas estaban ahí mirando la escena y sintiendo aquella habitación tan pesada.
- El señor luce muy triste desde que la señora se marchó sin dejar rastro.
- Para lo que me importa, mejor que desaparezca, yo puedo ser la siguiente señora de esta casa.
- En tus sueños, te interpusiste entre los dos y mira lo que pasa.
- Pero tú misma me contaste lo que pasó con la otra chica y la señora.
- Si y te aprovechaste del señor haciendo que cayera en debilidad.
- Soy más hermosa y joven.
- ¿De que te servirá? Todos envejeceremos y la señora no lo hará.
- ¡Porque la maldita bruja vendió su alma!
Kidou solo levantó la vista en dirección de ellas ya que lo último si lo escuchó. – Así que hablando mal de mi esposa ¿Eh? – Él se pone en pie mientras una de ellas solo hace una leve inclinación y se retira.
- No, señor solo estábamos comentando la serie de anoche.
- Sé que no te agrada mi esposa, te molesta atenderla, todos estos años cambió su actitud.
- Discúlpeme, no fue mi intención. – Dijo mientras miraba abajo.
- Tus intenciones me quedaron claras, fui un idiota por dejarme caer ante tus encantos.
- ¡¿Qué no le importa que su esposa se vaya con una chica?!
- ¡Claro que si me molesta! Pero eso es algo que debo de hablar con ella, no te interpongas más, no puedes seguir trabajando aquí.
Kidou solo la seguiría teniendo hasta que la joven encontrara un lugar donde vivir y un nuevo empleo.
Se encerró en su habitación y se sentó en la cama, abrió el cajón de la misita de noche y sacó aquel llavero de embarazo, su esposa estaba perdida, nadie sabía dónde estaba.
Flash back
- Yuuto quiero que vayamos de compras juntos- dijo mientras lo tomaba del brazo para que se levantara de su silla de la oficina.
- Ahora no, tengo mucho trabajo. La próxima será.
- Bueno, me voy con la niña.
Fin de flash back.
- Debí de prestarle un poco más de atención incluso cuando ella planeó ir de día de campo y no asistí, de igual cuando ella quería ir de compras y no la acompañé.
Yuka envió a casa a la niña, ella apareció justo en la entrada al entrar se encontró a su padre bajando las escaleras haciendo una llamada.
- ¡Quiero que la busquen por todos lados!
Anzu solo fue a tomar algo en lo que prontamente a su casa venían agentes de la policía, un detective que trabajaba para su padre. Por todos lados se le buscaría, las noticias no se hicieron esperar en la tele se publicó la desaparición de la esposa de Kidou Yuuto.
Shindo miraba la tele y se atragantó cuando apareció aquel anuncio, ya que estaba comiendo un poco de cereal.
Akane y Yuka prestaron atención ya que estaban haciendo planes para los muebles que la menor compraría para la habitación de su hijo o hija.
- Ya les voy diciendo que yo no quiero ir a la cárcel. – dice Shindo viendo que la ciudad se había vuelto patas arriba con la búsqueda.
- No exageres, no pasará nada… por ahora.
- No quiero traer problemas.
- De eso nada, tu te quedas hasta que estés lista para volver. – le dice Akane ya que en verdad no quería dejarla partir.
- Tarde o temprano tendré que volver, será mejor que lo haga pronto y así saber que piensa Kidou sobre lo nuestro.
- Bien, pero si te insulta o hace algo se las verá conmigo- Akane estaba preparando sus puños y Shindou temiendo por la actitud que adoptaba Akane cada que se metían con Yuka.
En cualquier momento llegaría la policía al lugar ya que eran allegados a la "desaparecida" así que trataron de ocultar las cosas que ella tenía y en efectivo tocaron, interrogaron a los dos revisaron las habitaciones y ellos se mantuvieron serenos y calmados en todo momento.
A los demás igual, incluso al portero del edificio, pero aquella noche el estaba ausente porque salió a comprar algo y no supo de nada.
Las grabaciones del día de la desaparición estaban estropeadas solo en esa parte.
- Que raro, las grabaciones de aquella noche muestran a una chica no mas de doce años en pijamas, señor. - dijo uno de los agentes.
- Si y su última parada fue en este edificio. Ella parecía estar confundida, alterada, pero si saben algo nos avisan.
Les dijo antes de marcharse a la joven pareja, pasado el peligro Yuka reapareció, los tres se sientan a hablarlo.
Para la noche mientras Yuka se preparaba ya para dormir Akane entra- Yuka…
- ¿Sí? ¿Qué pasa?
- ¿Piensas irte pronto? - dijo cabizbaja.
- Supongo, yo necesito regresar y resolver esto no olvidaré esto que hacen por mí.
Shindo salía del baño y se encontró con las voces saliendo del cuarto de Yuka, así que solo se acercó a escuchar así descubriría cosas.
- Le dije a Kidou que no quería que estuvieras a su lado, él no te valora estarás mejor con nosotros.
- No Akane, ya hemos hablado de eso tu tienes tu vida y yo la mía además aún amo a mi esposo, aunque él no sienta lo mismo. Además, tu no has sido sincera con Shindo, dile que tienes un romance y acaba con ese secreto. Por fa.
- Ya dije que no, no puedo me manda a volar y lo amo demasiado.
- Lo amas pues dile, es mejor que duela la verdad a que siempre le mientas.
Shindo confirmó que ella sí mantenía un romance con alguien, solo se alejó de la puerta para ir a su habitación, esperando que Akane tuviese el valor de confesarle todo. Ella llegó a acostarse sin más, se metió bajo las cobijas y lo miró, definitivamente no tenía valor.
- Buenas noches- dijo.
- B-buenas noche. – Los dos se acostaron así sin más, de la forma más fría sin un beso o estar cerca uno del otro. Shindo quería una pista de quien era aquella persona con la que su esposa tenía una relación a escondidas. Como reunir pistas si no había indicios de nadie cercano, sus amigos lo hubiesen notado incluso ya le habrían informado ¿no?
Sakuma no le contaría por no meterse en esos asuntos, ¿cómo vivir con la mujer que amaba? Si ella tenía una doble vida al parecer. Ahora estaba inseguro de que su bebé fuese de él y fuera de otra persona.
Decidió dormir, pero las pesadillas se hicieron presentes, en sus sueños se encontró con una puerta, se acercó pues de ella salían algunos gemidos y jadeos muy conocidos, tuvo la necesidad de abrir llevándose una sorpresa, su amada esposa en brazos de alguien, besándose y dejándose acariciar por alguien que no era él y lo peor era que no podía ver el rostro de la persona, solo apreció un collar que colgaba del cuello.
Miró la escena y justo Akane voltea y sonríe burlonamente mientras se dejaba dar placer por aquella persona. Lo que no asimilaba es que el cuerpo no era robusto ni fuerte sino delicado, con curvas.
- ¡Akane!...- Al gritar justo despierta agitado, mira a su lado a su esposa durmiendo tranquilamente, se tira hacia atrás y piensa en lo que había soñado, la única persona que podía sacarlo de todo misterio era Yuka, se levantó y abrió la puerta, cerró y trató de despertar a su huésped. - Kidou-san… despierte.
Lo peor de todo era que Yuka estaba apagada, no razonaba y parecía un muñeco que se caía. – Manda mi amor… Yuuto.
- Que no soy él, soy Shindo.
- No me mientas, dijiste que te llamabas Kidou- dijo mientras sonreía como estúpida.
Y esa era una realidad en la que algunas veces vivía Kidou con ella, desde que la conoció la chica tenía ligero sonambulismo al despertar mal.
- Que no soy Kidou, dígame ¿quién es el amante de Akane?
- Yuuto ¿ya no me quieres? Te buscaste una amante y me dejaste… te amo- dijo mientras rodeaba con sus brazos a Shindo, sorpresivamente lo besó como si se tratase de Kidou, él quedó pasmado y ella poco a poco recobró sus sentidos dándose cuenta de que aquellos ojos que miraba no eran los de Kidou, la luz de la habitación se encendió dejando a Akane tratando de interpretar la situación, ellos se apartaron.
- ¿Qué está pasando? - dijo calma, pero por dentro ardía, pues pensó que su esposo fue el causante.
- Lo puedo explicar lo juro…- Shindo se levantó para seguir a su esposa hasta la sala.
Akane sintió celos sí, pero era perfecto para algunas cosas. Yuka no se metió en nada, solo que quedó tumbada en cama mientras ellos se arreglaban.
Para mala suerte de Shindo no podía decir el verdadero motivo de la visita a la habitación ajena, porque todo se le estaba complicando para saber la verdad.
Los dos luego de eso terminaron por lavarse los dientes en señal de desagrado el uno por el otro por aquella acción de minutos antes. Akane solo se dedicó a hacer el desayuno recordando como su esposo despertó agitado por alguna pesadilla, según él y se levantó dejándola sola, una vez tardando ella decidió ir a buscarlo, no estaba en ningún lado salvo que la puerta de la habitación de Yuka estaba medio abierta y fue cuando escuchó las delirantes palabras de la rubia, solo esperó un poco hasta que decidió abrir y se encontró aquel beso entre los dos y por eso prendió la luz.
Al terminar de recordar cortó con rabia la salchicha por la mitad, ellos que estaban sentados en la mesa solo tragaron saliva pues la conocían muy bien y cuando Akane se enfadaba era aterradora. Los dos se levantaron como todos los días a poner la mesa para quizás desayunar tranquilos sin temor de que la joven chica no hubiese puesto veneno en sus alimentos.
El desayuno tuvo un silencio incómodo en todo momento, Akane no dijo nada y se mantuvo seria, al rato de salir de casa ella y Shindo fueron a esperar un taxi, en lo que estaban en espera ella inició una conversación.
- ¿Así que querías estar a solas con Yuka?
- No, solo quería preguntar una cosa, pero ella estaba delirando con Kidou Yuuto, no es lo que piensas. Además, ella tiene un raro despertar.
- Bueno, creo que me precipité a pensar otras cosas, es que tu eres mío y sentí celos.
- ¿Tienes celos de una mujer mayor?
- Algo…- Akane tiró de el para besarlo y morderlo un poco, la fiera poquito a poco estaba saliendo de ella, por su acumulación de no haber tenido una noche con él. Lo peor es que también sintió celos de Shindo por tocar propiedad que le pertenece a Kidou y a ella.
Yuka extrañaba a Kidou, pero ella tenía la culpa de todo por no ser lo suficientemente bonita y agraciada para él, así se decía mentalmente mientras se miraba al espejo y recordaba a todas aquellas chicas guapas- No soy nadie como las otras mujeres.
La tarde llegó y Shindo llegó a casa y la comida estaba hecha, Yuka se encontraba recostada en el sofá y desde ahí le dio la bienvenida.
- Akane le manda esto- le entrega un paquete con unas donas rellenas y ella agradece el gesto.
- Shindo, yo lo siento por lo de esta mañana creo que extraño a mi esposo, pero me sigue rondando la cabeza ¿qué querías?
- preguntarle si usted sabe quién es el amante de Akane, las escuché hablar y no quiero que me mienta o que me oculte nada.
- Pues, aunque lo sepa yo no soy la indicada, Akane tiene que decírtelo, pero teme que luego la rechaces, pero debo de decirte que ella y esa persona lo dejaron hace ya algunos años.
- No importa quiero oírlo de usted, tuve un sueño donde solo se mostraba parte de alguien, pero su cuerpo no era de hombre era de mujer.
Yuka solo sonrió. – Tu sueño no miente ¿sabes?
- Entonces ¿ella salía con una chica? - a su mente vinieron las palabras de Kirino; "¿Qué harías si tu novia sale con una chica? Luego las de Sakuma "seguramente se acostumbró a tener relaciones un tanto diferentes"- Así que mi mejor amigo lo sabía, usted, Sakuma-san.
- Sin mencionar a los que por accidentes se enteraron, pero decidieron callar para no arruinar su relación.
- Pero ¿Quién es la chica?
Yuka solo se llevó la dona a la boca pues no quería hablar. - La chica la tienes en frente- dijo palabras ininteligibles para que él no entendiera.
- ¡¿Qué dijo?!- preguntó Shindo sintiendo tan cerca la respuesta y a la vez tan lejana.
Ella tragó poco a poco y luego soltó – Que la que te lo tiene que decir es Akane.
- ¡¿Ella no me tiene confianza?!
- Pues quizás para muchas cosas sí, menos eso. Es que mira cómo te pones. Terminarías siendo su verdugo si ella te dice quién es.
- Pues claro que estoy celoso, ardo por dentro ella me juró fidelidad en el altar.
- Oye pues alégrate pues ella está cumpliendo, hasta tendrás un hijo con ella, pero si no terminarán como yo estoy ahora.
Shindo no podía más pues Yuka estaba resistiéndose a decir todo. Ahora si su sueño fue acertado tendría que descubrir el collar mostrado en su sueño. Empezando en su misma casa, recordaba que generalmente cuando iba en el instituto Yuka cargaba un collar, pero siempre oculto para conseguir verlo solo habría que… - Maldita sea, tengo que intentar seducirla- pensó. - Tal vez haya otra forma, pero esto lo hago ya que nadie me quiere dar pista.
Ella se fue a sentar al sofá a comer su segunda dona, él se sentó a su lado dirigiéndose a ella. Yuka se le quedó viendo raro- Oye no me mires así, no te daré de mi dona que lo sepas.
- No es lo que deseo. - se acercó- Pues pensándolo bien usted no está del todo mal.
- ¡Ten más respeto!
- Béseme- pidió a la vez que se acercaba a una ruborizada Yuka.
Ella rio nerviosa- Todo esto te afectó ¿verdad?
- No, ¿recuerda lo que dejamos pendiente en el hotel ese día?
- Si, pero ninguno de los dos queríamos, así que no.
- Creo que ahora no hay impedimento ya que soy mayor. – se acercó más, el miedo que le provocaba hacerlo solo por saber.
- Hagamos un trato, si te beso hoy mañana me voy, loca por ti no estoy.
Shindo solo asintió y no se cortó para besarla, con aquel sabor que aún predominaba en sus labios lo hacía soportable, ya había llegado hasta ahí, su mano empezó a acaricia el cuello en busca del preciado collar, pero no había rastro de el por ningún lado, así que se separó viendo como ella estaba llorando.
- Discúlpeme, creo que no debió pasar.
Ella no dijo nada, todo lo que estaba pasando en su vida así de golpe y estaba lastimando personas. Ahora sabía que era tiempo de volver a casa.
Shindo comió un poco y luego tomó sus cosas para irse a dar clases dejándola sola, ella gritó desesperada, todo eso le sentaba mal que terminó devolviendo el estómago, luego de salir del baño, tomó agua y fue a recostarse hasta que llegaran los dos.
Akane llegó a casa mucho más tarde. - Ya llegué.
Yuka la recibió- Bienvenida, ya está lista la cena.
- Pues tenemos mucha hambre- dice Akane mientras acaricia su pancita.
- Y yo tengo que decirte algo importante. Shindo lo sabe, sabe que lo estuviste engañando y sabe que es una chica.
- ¡¿Cómo?! Es que no puede ser… si lo sabe entonces yo tendré que decirle, pero no quiero revelar lo que mantuvimos por años tú y yo.
- De acuerdo, pero solo hasta que yo me vaya de esta casa, así lo pueden hablar con calma, me voy mañana.
- Yuka ¿tan pronto?
- Si, creo que he delirado mucho con Yuuto y quiero arreglar mi vida, después de todo espero un hijo de él. Otra cosa más, Shindo me besó.
- Pero es que siento que él te empieza a querer de otra forma… eso me duele.
- Pues para serte sincera tanto él como yo no nos llevamos, vamos Akane si él supiera que soy aquella que le arrebata el sueño por que a toda costa quiere saber que mujer pretende a su esposa, pero tu y yo lo dejamos hace ya mucho.
- Si, pero aún así quería intentarlo y pues tengo ganas de ya sabes…
- No, por más que lo desees no quiero que esto arruine nuestros matrimonios más.
- Bien, pero te amo mucho.
- Lo sé y yo igual, pero bueno es hora de cenar.
Para más tarde Yuka se había ido a descansar en lo que Akane y Shindo estaban haciendo tareas, le daba miradas a ella esperando hablar.
- Si quieres que hablemos será hasta que Yuka se haya ido de aquí.
- Bien, solo que ya no quiero más mentiras.
Ellos después de eso durmieron cada uno en su lado, no abrazos no besos, solo un buenas noches de parte de ambos.
Al día siguiente, Yuka ya estaba lista para entregarse a las autoridades, se despidió de Akane y Shindo y con su misma pijama blanca se fue en teletransportación a un lugar sin tantas personas, al aparecer en un parque se tiró al suelo y tomó tierra para ensuciarse.
- Lo que hago para no meterme en líos- dijo para luego buscar a un oficial y acercarse- disculpe estoy perdida y quiero ir a casa.
El hombre volteó y se asustó- Niña no ande así en pijamas, pensé que vi a un fantasma.
Ella solo lanzó una mirada enojada por haberla llamado niña- Vuélvame a llamar niña y ya verá…- de inmediato cambió su actitud a una asustada y a punto de llorar. - Digo… quiero ir a casa con mi familia.
Él hombre notificó a la estación- He encontrado a una chica de unos trece o catorce años. - Luego miró al volante que tenía guardada y se parecía mucho a la mujer extraviada.
En un rato ya estaba en la estación y llamaron a Kidou diciendo que la habían encontrado, él no lo podía creer, no le dijeron más y temía que hubiesen encontrado su cuerpo sin vida desmembrado, luego recordó que ella no se dejaría vencer tan fácil. Una vez en la estación de policía al verla desaliñada se preguntó dónde había estado este tiempo.
- Yuka…- la abraza sin importarle como estaba. - ¿Estás bien? ¿Dónde te habías metido? Tengo la culpa de todo.
- No, yo la tengo, no soy una buena esposa, no te fui fiel, no soy bonita y siento que solo te cásate conmigo por lástima.
- No digas eso, ¿por lástima? Yo solo vi a una chica infantil, con una hermosa sonrisa y que siempre se preocupa más por los demás que por ella misma. Me enamoré de ti tonta.
- ¿De verdad?
- Si y sé que estás embarazada, me preocupé mucho todo este tiempo.
Kidou luego de arreglar el asunto ellos regresaron a casa donde estaban esperándola sus padres ya que Yuuto les había avisado que había aparecido.
Anzu estaba feliz de que hubiese vuelto, luego de eso fue a arreglarse, tomó un baño, cepilló sus dientes, una vez estando en bata secó su cabello y lo arregló, luego se fue a maquillar y buscó un vestido para ponerse.
En lo que se da cuenta de que había perdido algo importante que siempre llevaba. Yuuto entra a la habitación para ver como estaba y la encuentra buscando el objeto.
- ¿Buscas algo?
- Creo que he perdido el collar que me diste hace años.
- No es importante, puedo reemplazarlo.
- Claro que sí, lo atesoro mucho y es muy especial. - Yuka hace un esfuerzo por localizarlo y ve que aún sigue en un callejón sin ser visto, ella solo se desaparece frente a su esposo.
- No, otra vez no.
Ella solo lo toma viendo que no le había pasado nada y lo vuelve a colocar en su lugar para luego volver a casa y asustar a su preocupado marido.
- No quiero que te vayas de mi lado. – Kidou sorpresivamente al verla la abraza fuerte.
- No lo haré, además espero un bebé. Vamos a decirles la noticia a mis padres.
- De acuerdo, he mandado a preparar un almuerzo que te quedarás…, bueno ya verás.
Akane y Shindo luego de salir de todas las clases y sus trabajos llegaron al departamento y se pusieron cómodos para hablar.
Tanto ella como él se sentaron sobre las almohadas, como iniciar Akane estaba seria si tenía que ser así por lo menos tuvo un matrimonio feliz estos tres años.
- Estoy esperando.
- De acuerdo, yo tuve un romance con una chica, es cierto, pero eso quedó atrás hace mucho.
- Sigue, estoy esperando el nombre de esa persona. ¿La conozco?
- Si la conoces, pero no te diré su nombre.
- Quiero la versión completa. No ocultes más a la chica.
- Debe bastarte con saber que sí la conoces, no daré su nombre, ella y yo lo dejamos hace mucho y no voy a mirar al pasado.
- ¡Pero si se siguen viendo a mis espalda! - Shindo iba alzando la voz.
- ¡Claro que no! - ella de igual forma. - solo estamos en plan de amistad además… yo te amo a ti más que a ella.
- Me amas a mí y ¿con ella te diviertes más? ¿lo hace mejor que yo?
- ¿Eso que tiene que ver? ¿estás celoso de una chica? No lo puedo creer.
- Si, lo estoy porque esa me está robando tu amor, parece que la amas más a ella que a mí.
- Oye, ayer te besaste con Yuka y no dije nada, aunque también me moría de celos.
- Eso fue un accidente.
- Más que accidente parece que te gusta y lo niegas.
- No… la aprecio, pero ella no me agrada para ese fin.
- Bueno ya que te he confesado esto te pido perdón por serte infiel.
- ¿Y desde cuando se gustaron?
- Antes de que me declarara a ti yo lo hice primero con ella, es que me resultaba más fácil con ella que contigo, pero ambas sabíamos bien que no podía ser lo nuestro por que amábamos a otras personas y creo que quedamos en plan de amigas con derecho.
- ¿Amigas con derecho?
- Si, pero eso acabó ella tiene su vida y yo la mía, por eso perdón por ocultarlo, es que temí de que me despreciaras luego de saber que me gustaba una chica.
- Te perdono, aunque quisiera saber a cuál de todas tus amiguitas amas.
- ¿Es que quieres hacer un trío? - pregunta cambiando su cara a una pervertida.
- No, solo tengo curiosidad.
Akane para no seguir con el tema se acercó para besarlo dulcemente y tratar de convencerlo de hacerlo, cosa que logró ya que Shindo también la deseaba, eso y que tenía que preocuparse de no hacerle daño a su bebé.
Ella se quedó dormida en sus brazos luego de eso, él se preguntaba quién había tocado a su princesa.
Al día siguiente se fue al departamento de Kirino y Kariya a hablar de la confesión que Akane había hecho.
- Así que Akane por fin te lo ha dicho. – Dijo Kirino mientras ordenaba sus libros en el librero.
- Si, pero no me dijo quién era aquella chica.
- Supongo que es para no afectar a la otra persona. ¿La matas o qué?
- No, solo que ¿por qué se enamoraron?
- Akane es celosa con ella, es muy apegada.
Akane estaba a punto de salir a hacerse una revisión y Midori la iba a acompañar.
- Hoy sabré el género del bebé. – dice Midori muy entusiasmada- porque como quedamos en tu fiesta lo revelaremos a ti y a Shindo.
- Ay, pero es que muero de ganas por saberlo, además quiero que Yuka igual tenga su fiesta con la mía, así habrá celebración doble.
- Eso si ella no lo pierde antes.
- No digas esas cosas, claro que llegará, ella solo tiene cuatro semanas y quiero que llegue al último mes.
Yuka: Bueno creo que pronto llegaré a los últimos caps. un poco más y termino con esto que ya creo que los está cansando :'3 y creo que quedarían unos (vamos a ponerle 10 caps y termino.)
Voy a poner versiones a estas historias así las voy actualizando hasta que queden por lo menos más decentes que su primera versión. :B
Ver. 25.00.00A
Quiero hacer una historia roleplay de princesas. Basado en Royale High. con decir que estaba yo en la escuela para hadas y sirenas Enchantix High, acababa de adoptar a una pixie, fui a la cocina de la escuela con mi bebé en brazos y había una estudiante ahí, no le tomé importancia y cuando dejo a mi bebita en su silla para comer me fui a la nevera por leche y cuando volteo la chica tenía a mi bebé :'c la secuestró we, noo así nooo. Ya veré si se me ocurre una trama para las princesas y principes.
Continuará...
