Hola y bienvenidos al cap 41, ya estoy acercándome al final. A lo que vamos Shindou y su increíble descubr... (shhh) ya todos sabemos que él sabe lo de la traición de Akane con una chica, solo falta una cosa.
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Su nombre es...
El tiempo iba avanzando y Akane había cumplido cinco meses de embarazo. Midori que era su vecina más próxima era quien velaba por ella algunas ocasiones, además era la que guardaba el secreto del género del bebé.
- Muy bien Akane ¿quieres algo más? - pregunta Midori mientras le entregaba un vaso de jugo de manzana.
- No, pero si llegan las otras hazlas pasar, muero por comenzar los preparativos para la fiesta.
- De acuerdo.
Akane se levanta del sofá y en compañía de Midori suben las escaleras para ir a la habitación que estaban preparando para el futuro bebé.
En eso tocan el timbre y Midori baja para abrir la puerta- Bienvenidas, pensé que llegarían más tarde.
- Que va si estábamos impacientes- dijo Aoi mientras pasaba junto con Yuka para luego cambiar sus zapatos.
- Lo que si es que hace un calor intenso afuera. - Dijo Yuka ya que llevaba ropa cálida para proteger a su bebé ya que se lo habían recomendado.
- Akane está igual que tú, por eso Shindo le compró aire acondicionado para la sala y la habitación.
Akane baja para recibirlas, luego van a la sala para organizarse. Tanto Akane como Yuka estaban felices por sus embarazos y que pronto sabrían que esperaban, Haruna se había encargado de ocultar muy bien lo que esperaba.
- Yo solo espero que esté saludable. - dijo Yuka mientras acariciaba su vientre, ya estaba en su tercer mes casi comenzando el cuarto, a ese punto temía por lo que pasó con el primero.
- Así será- dice Midori.
- Midori-chan y ¿Cuándo tendrás el primero? - pregunta Aoi con interés.
- P-pues aún no quiero, son malcriados, lloran mucho y no dejan dormir además de que cuestan un montón mantenerlos y darles atención.
- Que cruel, cuando lo tengas no querrás que nadie le haga daño. - dijo Akane ya que estaba demasiado entusiasmada por conocer a su bebé dentro de cuatro meses más.
Aoi mostrando a su hija en fotos de que había crecido mucho y las travesuras que ya hacía algunas veces. Midori solo entrecerró los ojos viendo a un pequeño monstro de un año haciendo destrozos, aunque era cierto que la pequeña era muy dulce algunas veces.
- Midori-chan ¿Qué quisieras tener? - pregunta Yuka.
- Pues ambos géneros son terribles, pero considerando creo que prefiero un niño.
Kidou fue al Sun Garden a visitar a los pequeños que adoptaría y tenía que hablar una cosa con Hitomiko.
- Bueno Kidou ¿qué es lo que me tienes que decir? – pregunta Hitomiko mientras le ofrece sentarse.
- Mi esposa está embarazada y bueno queremos aplazar la adopción hasta que nazca nuestro hijo.
Masao estaba escuchando e interpretando mal las cosas, se entristeció mucho pues ahora venía aquel bebé deseado y ellos no tendrían una nueva familia. Así que se fue de la oficina a las habitaciones a llorar.
- Muy bien, no hay problema.
- Es que en casa tendremos que aún decorar para brindarles el hogar que necesitan, aún nos estamos acoplando.
- Bueno, si logran hacer las cosas antes pueden llevarlos con ustedes.
- Le diré a mi esposa, así se irán acostumbrando a su nuevo hogar y familia.
Una vez Kidou hubo terminado de hablar ya se iba a despedir de los pequeños, primero se encontró con la pequeña Kiyomi y le dijo que pronto irían a su casa, ella solo lo miró y sonrió aún era muy pequeña para entender muchas cosas.
- ¿Dónde estará tu hermano? - Se preguntó Kidou, luego de salir del salón donde estaban regularmente los niños haciendo cosas o jugando, fue a las habitaciones y Masao estaba ahí sentado mientras lloraba. – Oye ¿por qué lloras? - preguntó de la manera más tranquila.
- Debería de saberlo usted, ya que no debió ilusionarnos así- dijo, a lo que Kidou quedó algo confundido. - Ahora usted tendrá un hijo ¿y nosotros qué?
- Pero ¿Cómo te enteraste?... bueno no importa, yo no he dicho…- fue interrumpido.
- Si ya no nos va a adoptar pues será mejor que se retire y no vuelva.
Kidou no pudo con eso, solo decidió dejarlo- Bueno siendo así, adiós. - se retiró, tendría que hablar las cosas con Yuka para que intentara hablar con él, de todas maneras, ella era muy buena con los niños.
Shindo estaba junto con Kirino y Kariya mientras trataba un tema que no lo dejaba en paz desde que supo casi toda la verdad.
- Quieres jugar al detective, pero eres más tarado de lo que pensé. - dijo Kirino, para luego tomar un poco de su taza de té.
- ¡Oye! No soy tarado… - solo se quedó pensando, Kariya solo reía.
- Si… hasta el tonto de… Matsukaze se enteró. - Él no podía dejar de reír por ello.
- Maldición, solo quiero el nombre, ustedes lo saben y la cubren, yo les aseguro que si me entero la mato.
- Calma, ahí empieza el problema ¿ya vez por qué tu esposa no te confía su vida al completo? Tienes que pensar serenamente.
- Akane siempre me admiró a mí, pero me dijo que se le confesó primero.
- Pero tuvo su primer beso contigo mi hermano, aunque su primera vez fue con ella.
- ¡¿Qué?! No puede ser.
- Tómalo como si estuviera practicando.
- No lo tomaré así, ella fue de otra primero.
- Un día las encontré casi desnudas, traté de decirte, pero Ranmaru me lo prohibió. – dijo Kariya.
- Tú si eres un buen amigo, no como este. - dijo mientras acariciaba el cabello de Masaki y le echaba una mala mirada a Kirino por no decirle lo que pasaba.
- No me trates así, bueno a todo esto quien es tu sospechosa número uno.
- Pues sus amigas más cercanas son Aoi, Midori y Yuka, Kinako solo era una más y la última vez estaban en malos términos por la creciente amistad entre Yuka y Kinako, que las he puesto juntas en la habitación y a Akane no le pareció, luego de eso se amigaron en la última noche.
- Sigue, quiero ver que tan inteligente eres. - le animó Kirino con algo de burla.
- Te odio, pero es que…- Shindo recordó que ella quería estar en la habitación con Yuka y pidió aquel cambio que le negó, hubo a los días un pleito por aquel beso que Kinako le dio a Yuka y Akane casi mata a la castaña. - No puede ser… - Shindo se dio cuenta de que la posible chica era la esposa de Kidou. A su mente siguieron llegando más recuerdos, siempre estuvieron frente a sus ojos las respuestas; cuando encontró aquella foto, o el día que ambas estaban en la cama de una forma muy cariñosa- Todo siempre estuvo delante de mí y no me di cuenta. – La esposa de Kidou y mi Akane… me niego a creer que ellas dos tuvieron algo.
- Pues esa era la exclusiva que te quería contar…- dijo Kariya.- Eso me impactó, lo juro.
- Tengo que ir a casa…- dijo algo sombrío.
- Shindo no hagas nada de lo que luego te puedas arrepentir.
Él se fue y luego de eso caminó y se sentó en el banco de un parque y no pudo contener las lágrimas- ¿Por qué? ¿Por qué Yuka-san? Yo que sentí disgusto cuando me hicieron esa broma y Akane si tenía amor para con ella.
Se levantó y en vez de ir a casa se fue a la mansión Kidou en busca de alguna respuesta, el mayordomo lo dejó pasar y avisó a Kidou que en ese momento se encargaba de algunas cosas para la habitación de los pequeños.
- Me dijeron que querías verme.- dijo Kidou una vez llegó a la sala
- Si… es sobre mi esposa y la suya. Lo sé ahora.
- Ya era hora, aunque pensé que eras más observador.
- Usted lo sabía y ¿aun así dejó que ellas siguieran con esto?
- Yamana se encariñó mucho con Yuka y bueno no me opuse al conocer que ella sentía más que una simpe amistad, pero no te negaré que tengo celos, pero puedo confiarle a mi esposa a la tuya, a pesar de que Yamana siempre fue una chica dulce tiene un carácter fuerte cuando quiere y cuando vino a hablar conmigo el día que la cité, me dijo que prefería que Yuka estuviese con ustedes.
- Pero si ella es su esposa ¿cómo es posible que mi esposa tuviese el valor de decirle eso?
- Así fue, aunque ellas lo saben y puedes estar seguro del amor de tu esposa hacia ti, además mi esposa no es muy brillante que digamos y Yamana es muy paciente para enseñarle lo que la mía no sabe.
- Si sé que su esposa no es muy inteligente, pero es que me duele saber todo esto aún me cuesta.
- Para que tu relación funcione, solo dile que puede confiar en ti, no se oculten nada por más duro y doloroso que sea. Me costó aprenderlo.
- De acuerdo, intentaré llevar todo esto, ya me voy.
- Si ves a mi esposa dile que tengo que hablar urgente con ella.
- Le digo. – Shindo se fue, de camino a casa pasó por la pastelería a comprar una tarta, luego tomó un taxi, al llegar abre y escucha como todas estaban ahí, Aoi y Midori en la cocina discutiendo sobre algunos ingredientes que incluirían, Yuka hablando por teléfono con Haruna sobre la fiesta y Akane rendida en el sofá y lo peor era que el aire estaba muy alto y sentía como si estuviera en la nieve sin abrigo. Se acercó a Yuka- Lamento interrumpir su llamada, Kidou me dijo que quiere hablar con usted.
- Ya me comunico con él. - Yuka trata de terminar.
Él va a la cocina- ¿Qué no se pueden poner de acuerdo?
- Si, pero Midori quiere echarle cebollas a la salsa.- se queja Aoi.
- Le da más sabor… esta receta me la enseñó Ryoma.
- Bueno, como sea puedes hacer dos tipos de salsa. Aunque la mía la quiero con la receta de Nishiki.- dijo Shindo.
- Bueno haré un poco para los dos.- respondió Midori muy feliz.
Mientras ellas dos se volvían a arreglar, él guardó el postre en la nevera y fue por Akane, tomó una manta que estaba en el sofá y se la puso, luego se sentó en otro sillón ya que Akane ocupaba el más largo, solo estaba ahí mirando a la otra que estaba hablando con Kidou. Teniéndola tan cerca y no poder decirle nada de lo que sentía.
Sentada tan tranquila, no sospechó nunca nada de ella. Yuka al terminar la llamada se dirigió a él ya que no apartaba la mirada de ella.
- Shindo… ¿te ocurre algo?
- No, nada, solo quería saber cuántos meses lleva.
- Pues tres, ya casi inicio el cuarto mes y espero que a este no le pase nada.
Akane se despertó pues empezaba a tener hambre, se aclaró los ojos. – Mi vida ya estás aquí ¿por qué no me avisaste?
- Te veías cansada que decidí dejarte descansar, te puse la manta.
- Gracias. - ella sonríe, luego se estira un poco y con la ayuda de su esposo se levanta del sofá.
Un rato más tarde los cinco se sentaron a almorzar y platicar de la fiesta, Shindo estaba ansioso por saber que tendría, pero Midori no le iba a decir hasta ese día. El postre era la parte favorita de Akane y Yuka, Shindo seguía pensando cómo enfrentarla y decirle que ya sabía todo.
Todas se fueron con Yuka ya que el chofer vino por ella y aprovechando el viaje las llevaría.
- Debería aprender a conducir- dice Aoi mientras retoca su labial.
- Seguro que sí, Ryoma ya sabe conducir, me falta a mí.
- Bueno, deberían tomar desde ya las clases.
Akane terminó arreglar la cocina con Shindo, ella fue a la sala a sentarse seguida de él.
- Te tengo que decir algo.
- Pues adelante, dime.
- Yo sé quién es aquella con la que salías y me traicionabas.
Akane borró su típica sonrisa, se quedó fría incapaz de reaccionar- ¿Ah s-sí?
- Si, Yuka, ella era tu amante, ¿Cómo te enamoraste de ella?
- Yo… pues…no lo recuerdo bien- Akane comenzó a temblar de nervios, no sabía por qué, pero en ese momento no quería contar como pasó.
- Con razón hace unos meses atrás le decías mi amor… es que yo estoy aquí no tienes que irte con ella, dices que me amas, pero no lo veo así… te importa más ella que yo.
- ¡No es cierto! Yo no quería que esto fuera de esta manera, te amo demasiado, yo sabía que no me entenderías, por eso no te lo quería decir. – Akane comenzó a derramar una que otra lágrima. – Yo solo quería decirte que, si me odias por conocer esto de mí, pues que hace mucho que suponía que nuestro matrimonio no duraría mucho y si esto termina aquí… quiero que sepas que yo si te amé, te amo y disfruté todos estos años junto a ti y no te preocupes me iré ahora mismo.
- Akane… yo…
- Ah y no te preocupes por nuestro bebé, yo cuidaré muy bien de él o ella. - Ella se levanta y se va por sus cosas, sin poder impedirlo Shindo ve como ella se va dejándolo solo.
Ahí solo pensó en lo solo que se sentía, no la odiaba como ella pensaba, enterarse de todo eso de golpe hizo que se le fuera un poco de control y se encendiera su enojo. Subió las escaleras y fue a la habitación los recuerdos de su noche de bodas, luego a la que iba a ser de su hijo, todos los muebles estaban ahí esperando a ese pequeño ser y ella se había marchado, Akane soñaba con tener una familia grande y llenar la inmensa casa que habían adquirido.
Aoi caminó hasta la sala para estar con Akane la cual estaba devastada, le ofreció un poco de agua para que se calmara.
- Yo siento mucho que esto haya pasado, pero puedes quedarte el tiempo que quieras.
- Gracias, siento incomodarte con esto, la verdad me iba a ir a la mansión Kidou, pero si llego con este problema a Yuka le sentaría mal y no quiero que pierda a su hijo.
- Pero si a ti principal te afecta y a tu bebé igual.
Tenma solo se acercó, a pesar de que sabía aquel conflicto referente a aquel engaño, gracias a Akane había tenido a su pequeña. - Debió de decir la verdad cuando empezó todo.
- Lo sé, pero no pensé las cosas bien, pero yo realmente amo a mi marido, solo que mi corazón está dividido en muchas partes, quiero a tantas personas, pero me enamoré solo de dos.
- Akane no pienses ya y descansa, en todo caso soy una de tus mejores amigas y no te abandonaré.
Las horas pasaban y Tenma mensajeó a Shindo avisando que ella se encontraba en su casa, Shindo suspiró aliviado pues en todo ese tiempo la había estado buscando.
El timbre de la casa sonó, pero Aoi estaba cambiando a la niña y Tenma había salido, muy amable Akane se levantó para abrir y lo vio parado frente a ella.
- ¿Qué haces aquí? ¿quién te dijo dónde estaba? Pensé que no querías verme.
- Vine a buscarte, Tenma me avisó y tú sola te fuiste de casa sin dejarme hablar, yo entiendo que te hayas enamorado de otra persona y me molesta si, que esa sea Yuka, lo ocultaron bien, pero es que aun así eres mi esposa y te sigo amando, además los Kidou hicieron nuestro matrimonio posible.
Akane solo soltó a llorar y Shindo se alarmó por la reacción de ella, la cual lo abrazó y él solo le dio consuelo, en estos momentos solo podía pensar lo tierna e indefensa que lucía. – Perdón Akane, no debí enfadarme por algo así.
- Yo comprendo que te sientas así, traicionado, pero es que yo a ella la amo mucho, pero entre las dos solo queda nuestra amistad, quiero hacer mi vida contigo y criar a nuestro bebé juntos.
- Akane vamos a casa, dile a Aoi que te regresas conmigo.
Justo Aoi llega a la puerta con la niña en brazos- Shindo…
Akane se voltea a su amiga para decir que se regresa a casa, ésta los invita adentro en lo que llama un taxi para que los lleve a casa, Aoi le entrega a Kaori al castaño, este la sostiene para acostumbrarse a tener un bebé en brazos en lo que la peli azul hace una rápida llamada.
Kaori vio los extraños rizos de Shindo y aprovechando la distracción de este ya que Akane estaba acomodando algunas de sus cosas, la pequeña con su mano tiró de los cabellos de él haciéndolo quejarse un poco por el tirón, la sostuvo alejándola un poco de su hermoso y arruinado mechón de cabello, ahora se preguntaba cómo sería su bebé cuando naciera y en lo complicado que sería la crianza, se acercó a la dulce pequeña y ésta solo curioseaba todo su rostro tocando cuanto podía de él. Un solo momento bastó para que tuviera temor de ser padre y soportar a su pequeño, se conocía a sí mismo y el carácter de su esposa para darse cuenta del pequeño terror que estaban esperando.
La niña volvió a jugar con el cabello de él, Akane se sentó a verlos un poco, para suerte del castaño Aoi ya había terminado y le tomó a la niña, con tranquilidad avisó que la llevaría a dormir- Eso si quiere dormir. – dijo la peli azul. – Tenma se está tardando.
- ¿No se habrá ido a comprar cigarros?... yo lo comprendería mucho- esto último lo dijo bajo.
- ¿Cigarros? Tenma no fuma. Bueno en todo caso ya viene el taxi, solo me avisan para cerrar.
Aoi va arriba a tratar de dormirla, ellos se quedan ahí sentados esperando, Akane grita un poco por algo que le pasaba, llamando la atención de Shindo.
- ¡¿Pasa algo?!
Akane muestra su pancita sintiendo un poco a su bebé en estado activo- Vaya va a ser como tú, muy activo por lo que puedo sentir.
- Creo que sí. – Shindo solo se quedó pensativo, ahora estaba pensando como Midori.
Justo se abre la puerta, Tenma llegó con algunas compras y los saludó. - Así que ¿ya se arreglaron?
- Así es, no puedo dejar a mi esposa, además ella fue la que tomó la decisión de irse de casa y me la llevo de vuelta.
En la mansión Kidou, Yuka estaba pensando en lo que su esposo le había comentado horas antes, ella intentaría apersonarse al lugar para hablar con el niño. Pero esperar hasta el nacimiento para tenerlos era mucho tiempo y quería que se acostumbraran a la casa.
Fue a la habitación de su hija, tocó y ella la dejó pasar, estaba arreglando su maleta del colegio, además mañana tendrían revisión para ver cuanto habían crecido.
- ¿Ya te vas a dormir?
- Si, tengo mucho que hacer mañana.
- Bueno, acuéstate ya- Yuka le dio un beso y la mandó a la cama.
Luego volvió al cuarto a tratar de descansar, pero antes se pesó para anotarlo en su libro, se mantenía en forma para no subir tanto. Kidou la rodeó con sus brazos sorprendiéndola un poco.
- Mi vida… Entonces ¿qué decides?
- Pues una salida familiar con los niños, ahora todos juntos- ella se voltea y lo besa. - además los quiero conmigo.
- No quiero que te esfuerces tanto con lo del embarazo, además Kiyomi es muy pequeña y necesita atenciones.
- Yo lo sé, pero es que quiero intentarlo.
- Bueno, pero primero la salida y ya veremos.
Al día siguiente Anzu llegó a la escuela, las dos primeras clases transcurrieron, luego los mandaron a cambiar con su ropa de deportes para la revisión, las niñas en un salón y los varones en otro, Anzu y Naoko estaban esperando su turno, esta última había pasado y lo primero que hicieron fue medirla, para luego pesarla lo que algunas notaron era que Fudo Naoko tenía más pecho y usaba un sostén de tela a su talla.
Bueno apenas y era un poco notable sin el uniforme, todas se miraron a sí mismas usando los corpiños de niña pequeña.
Todas se sentaron para una clase especial, Naoko lo encontraba algo aburrido así que se puso sus audífonos, mientras daban la charla de la regla.
A la salida de la escuela todas comentaban que en algún momento les bajaría la regla, Naoko no quería quedar como tonta así que solo asintió como si supiera.
- ¿Una regla? ¿De qué? - se peguntó internamente.
Anzu se subió al auto y Naoko igual ya que siempre la acercaba a su casa. Una vez en su hogar, Anzu fue a comer pues tendría clases de ballet a las cuatro.
Después de comer fue a su pieza a cambiarse, Yuka como siempre la ayudaba a peinar para su clase.
- Hoy en la escuela nos hablaron de la regla, aunque no entendí mucho. Todas nos desarrollaremos.
- A pues hija, mi regla vino cuando tenía diez.
- ¿Tan pronto?
- Si, pero es un cambio muy importante, dejas de ser niña y te conviertes en una joven.
- ¿Y me crecerá el busto?
- Claro…- Yuka miró a su pequeña, los alimentos que ingería no le proporcionarían grasa y no tendría mucho busto, además era mentira lo de que la leche hacía aumentar.
Naoko se encontró con su madre a punto de salir. - ¡Ya llegué!
- Me alegro encanto. Me tengo que ir, te dejé la comida preparada.
- Mami, tengo algo que preguntarte.
- Yo me voy, pregúntale a tu padre cuando llegue.
- Pero… bueno.
Naoko se fue a cambiar ya que su madre había salido y luego se sirvió la comida, al rato llegó Fudo y ella se acercó.
- Naoko, hija y ¿esa cara?
- Pues es que tengo una pregunta que hacerte.
- Bien, hazla.
- ¿Qué es la regla? Hoy nos hablaron, pero no entendí por hacer otra cosa y no presté atención.
A Fudo le incomodaba hablar de esos temas. – Aguanta, que tu madre te lo diga, ella es la experta, además eres muy pequeña.
- Tengo diez y seré una ignorante entre mis compañeras.
- Solo unas horas o busca en internet.
- Bueno, al rato lo hago.
- Naoko se puso a adelantar tarea, ya que sería fin de semana.
Ella comenzó a sentir un pequeño dolor en su vientre, asumiéndolo con un dolor de panza, lo dejó pasar, para cuando era de noche decidió buscar información, pero el dolor fue en aumento y dejó de lado el móvil para encogerse en su cama y tratar de que se le pasara.
Se levantó porque sintió su entrepierna algo húmeda y cuando se fijó bien vio sus pantalones cortos manchados de- ¿Eso es sangre? - luego de preguntarse gritó haciendo que su padre entrara asustado por lo que le pudiese estar pasando.
- Naoko ¿qué sucede?
- ¡Me estoy muriendo! – dijo mientras lloraba desesperada.
- ¡¿Qué?! ¡¿cómo?!
- Estoy sangrando y me duele mucho.
- Mierda… creo que si era necesaria la charla. Hija, no te estás muriendo… ve a tomar una ducha y llamaré a tu madre.
- Pero…
- ¡Que no te pasa nada! Anda al baño que me hago cargo.
- De acuerdo.
Fudo llamó a Fuyuka y preguntó por las toallas femeninas, ella le dijo que estaban en la cómoda guardadas, él le dijo- Nuestra pequeña está creciendo.
- ¿Tan pronto? Es que a mí me vino saliendo de la primaria. Naoko aún es muy niña… pero veo que ella va más rápido que el resto.
Fuyuka le dio instrucciones para que la ayudara hasta que ella terminara turno, Naoko tomó una ducha y al salir se encontró con aquellas toallas femeninas en su cama y rápidamente leyó las instrucciones, al rato llegó a la cocina y se acercó a su padre.
- Ven, Tómate esto, te ayudará un poco. - Fudo le pone una taza de té para que se pasara un poco el dolor.
- Entonces ¿no me estoy muriendo?
- No, debí de decirte lo que era la regla, estás creciendo y necesitas de mi ayuda para seguir este camino. Tu cuerpo dejó de ser el de una niña y te estás convirtiendo en mujer.
- Pero es que yo no quiero dejar de serlo…
- Oye, serás una hermosa jovencita, pero pobre del desgraciado que intente hacerte algo.
Naoko se fue a tratar de dormir, no pensó que toda su vida cambiaría en un solo día y peor aun cuando ignoró la clase. Mucho después llegó Fuyuka y fue a ver como estaba.
- Naoko… despierta.
- Mamita… ¿Qué me está pasando?
- Pues tienes tu primer periodo, es normal y es que tu cuerpo se está preparando para tener bebés en un futuro.
- ¿Bebés?
- Si, cuando un hombre y una mujer se aman mucho tienen relaciones.
- ¿Relaciones?
- Si, y si no te digo sería como ocultarte la verdad, no es fácil esto y pienso que estás muy pequeña, solo que bueno hay gente cruel en el mundo y busca hacer daño a personas inocentes como tú y es mi deber decirte. Y es que tu primera vez tiene que ser con alguien a quien ames y te ame.
- ¿Mi primera vez?
- Si, pues no creerás que los bebés nacen de plantas mágicas o llegan a la panza de mamá así por medio de una semilla, ambos duermen sin ropas y se aman mucho esa noche y así con suerte tienen a sus bebés.
- ¿Qué? Mamá háblame claro, porque si tratas de decirme como se hacen los bebés eso lo dimos la clase pasada.
- Oh… ¿en serio?
- Si, solo que hoy nos dieron la de la regla ya que nos hicieron revisión y no presté atención. ¿Así que mi cuerpo se está preparando para nuevos cambios?
- Pues sí, pero tu tranquila todas pasamos por esto.
- Mañana le aviso a Anzu para que me acompañe a la farmacia a comprar mis toallas.
- De acuerdo, pero supongo que Anzu aún no ha tenido su primera regla.
- Claro que no.
Era la mañana siguiente y Anzu se despertó tras escuchar su móvil sonar con un mensaje de su amiga le urgía verla cuanto antes.
Se fue de inmediato al baño, luego se vistió con algo deportivo y rápido bajó con su maleta a desayunar, saludó a sus padres que yacían en la mesa, Yuka estaba algo adormilada y cabeceaba.
Kidou respondió a la niña el motivo del porqué Yuka aún seguía muerta de sueño. - Tu madre como siempre se queda jugando hasta tarde, espero que el bebé no saque sus malas mañas.
Yuka en ese momento estrelló la cara contra el cereal salpicando un poco la mesa, Kidou mandó a que limpiaran el desastre, Yuka reaccionó.
- ¡Mamá no quiero ir a la escuela! - dijo, luego volteó a todos lados para percatarse de que todo había sido un sueño.
- Querida, a la escuela no, pero si quieres puedo hacer que te ingresen en el Raimon. Solo digo.
- No, estoy bien, los niños me molestarían y no quiero.
Anzu trató de no hacer caso a su madre en esa situación y se dispuso a terminar de comer, luego se despidió.
- Trata de descansar, sabes bien que nuestro hijo te necesitará despierta para atenderlo y ni se diga de los otros.
- Cierto, creo que he exagerado, pero es que no puedo dejarme ganar en los juegos, pero trataré de dormirme a mis horas.
Continuará...
Supongo que esto lo termino en cuatro cap. más.
Esto lo iba a publicar el fin de semana pasado, pero gente estuve en el hospital 5 días DX por una cirugía que no me esperaba y bueno me he atrasado con todo. Ya me estoy preparando para la siguiente cirugía espero no dejar la historia a media. ¡Tengo miedo we! :'v Tengo miedo.
Ya he comenzado a escribir la siguiente. 1er capítulo de YyY Future *ni idea aún de como llamarlo* XD
