Aún. pt 3
-Bueno, ¿qué esperas Lotte? ¡Cuéntanos!- presionaban las brujitas en una esquina del salón de clases.
-Sí, vamos, dinos cómo te fue- la pobre Lotte estaba acorralada y sus pecas parecían células de granada por lo roja que estaba. Quién diría que del grupo de amiguitas, Lotte sería la primera compartiendo una "experiencia romántica".
Hannah y Barbara que habían limpiado sus asperezas con Akko y sus amigas después del incidente del misil ahora chismoseaban también con ellas, y eran las más interesadas en saber a lujo de detalle la experiencia de la brujita rubia.
-B-bueno- balbuceaba Lotte- solo nos vimos en el kiosco y nos saludamos.
-¿te besó la mano?- preguntaba una
-¿se quitó el sombrero?- preguntaba la otra.
-¿en que siglo viven chicas?- dijo Amanda volteando los ojos.
-No hizo nada de eso, pero me abrió la puerta de la heladería y me invitó a probar de su cono de helado- confesó Lotte empañando sus lentes.
-¿eso no es como…- Hannah y Barbara se miraron emocionadas.
-¡un beso indirecto!- terminó Akko por ellas. Lotte casi se desmaya y todas las chicas rompieron en carcajadas.
-Aaaah, como desearía tener un novio- exclamó Hannah con aires de ensoñación.
-No veo por qué podría ser tan fantástico- farfulló Amanda subiendo sus pies a la silla.-Además todas aquí estamos por mucho lejos de algo así, excepto Lotte claro.
-Eso es cierto- convinieron las chicas.
-Claro, excepto por Diana- dijo Hannah y todas voltearon de inmediato.
-¿C-como que Diana?- preguntó Akko sorprendida.
-Bueno, es que es obvio que tiene "algo" con Andrew Hanbridge- dijo Barbara asintiendo.
-Ja, por favor, Diana solo siente atracción por los libros y por ella misma, no hay manera de que se interese por un muchacho cuando es completamente asexual- refutó Amanda. Akko asintió confundida.
-Bueno, si lo piensas no sería sorprendente que tuvieran algo- anunció Sucy.
-¿A qué te refieres Sucy?- tartamudeo Akko.
-Diana y Andrew se conocen desde la infancia, ambos son atractivos, populares, inteligentes y de la nobleza, hacen en general buena pareja…-
Sucy tenía un punto. A Akko realmente no le resultaba difícil imaginarlos en una cita o algo así, pero, la idea sola le causaba una extraña sensación que no podía explicarse bien.
-¿Sabían que Diana tiene una foto con Andrew en su habitación?, salen ellos y los padres de ambos. Además el día de la recepción por la ceremonia del misil, pasaron largo rato hablando y riendo, y Diana tiene el teléfono de Andrew ¿tu tienes el teléfono de Frank, no es asi Lotte?-
La acorraló Hannah.
-P-pues sí-
-¡Ven!- definitivamente hay algo.
Akko pensó entonces en esa noche que cayó por accidente en el cuarto de Andrew y de cómo miraron las estrellas juntos. "Me pregunto si Andrew realmente estará enamorado de Diana… tal vez por eso se emocionó de ver las estrellas".
-Pero las apariencias y el dinero no es lo único que importa… también debe haber química entre las personas, es decir, por más que te veas bien con alguien no quiere decir que te diviertes con esa persona- intervino Lotte, quien había notado la expresión de su amiga castaña quien seguramente era lo suficientemente lenta como para no entender la sensación que sentía en ese momento- ¿no crees Akko?
-¿eh? ¿Perdón? No estaba escuchando-
-En eso tienes un punto Lotte, pero tienes que admitir que las apariencias son importantes es decir, Andrew no saldría con, por ejemplo, alguien tan desfachatozo com Akko- dijo Sucy con intención malévola.
-¡Sucy!- exclamó Lotte.
-Como si me importara en lo más mínimo, por mi esos dos pueden trepar la copa del árbol más alto de Arcturus y besuquearse hasta la próxima luna roja- dijo orgullosa saliendo de la habitación.
Ya en la noche Akko se encontró a sí misma balbuceando contra su almohada "no soy desfachatoza, soy bastante elegante". Dejó escapar un suspiro de resignación.
"Realmente no es mi problema si tienen o no tienen algo". Pero recordó entonces la ocasión del lío con la abeja mágica, se sentía bien que alguien le dijera que era bella y recordaba lo caballeroso que había sido Andrew ese día y el día que de quedó a dormir en su habitación.
"Vamos Akko, son atenciones que el conde Hanbridge tendría con cualquiera".
