Con el verano acercándose, se acercaba también el final del periodo. Una histeria colectiva se apoderaba de las jóvenes brujas de Luna Nova quienes pretendían meterse a la cabeza en el final del semestre, todo lo que no aprendieron en un año. Tal era el caso de Akko, que aunque se esforzaba, su memoria no era un talento natural y su atención, tampoco.
-te ves cansada Akko- le dijo Diana mientras caminaban por el pasillo.
-anoche no pude dormir, quise estudiar pero no pude, Lotte no paraba de hablar en sus sueños y Sucy roncaba, ¡al final no pude pasar de la primera página!- sus ojeras la hacían ver especialmente lúgubre.
Diana suspiró.
-¡No suspires así en frente de mí Diana! No todos somos prodigios que heredaron su genio de nuestros antepasados ¿sabías?- le dijo haciendo un puchero.
-No era eso Akko, estaba pensando que tal vez te haría bien estudiar en otra parte- Diana se detuvo para mirarla.- ¿por qué no vas a la biblioteca del pueblo? Estoy segura de que no hay nada allí que pueda distraerte-
A Akko se le iluminaron los ojos.
-¡Qué buena idea Diana! Retiro lo dicho, es fantástico que seas una prodigio- dijo tomando las manos de su amiga.
-Eso ya lo sé- contestó la rubia divertida- a ver si así dejan de crecer tus ojeras, parece que te golpeó un canguro.
-¡oye!-
Al acabar las clases Akko tomó sus libros y su escoba y emprendió vuelo hacia el pueblo. La biblioteca era realmente vieja y todos los libros parecían estar a punto de hacerse polvo. "Parece que Diana tenía razón" pensó la chica "no hay nada aquí que pueda distraer-"
-¿Akko?- la chica se giró de inmediato al reconocer la voz.
-¿Andrew? ¿Qué haces aquí?-
-Eso mismo iba a preguntarte yo- dijo él con una media sonrisa- no pareces el tipo de persona que visite una biblioteca como esta a menudo.
-¿qué quieres decir con eso?-
Andrew se echó a reír.
-nada, nada- Akko también sonrió, no esperaba verlo- estoy haciendo una tarea, tengo que investigar sobre la historia del pueblo y pensé que tal vez encontraría algo interesante aquí ya que todos escribirán lo que encuentren en wikipedia
-no pensé que te interesara la historia-
-no me interesa, solo quiero ser el número uno, ya sabes, cosa de ricos pretenciosos-
Esta vez fue Akko la que soltó a reír.
-¿has encontrado algo?-
-no, cada vez que agarro un libro, se pulveriza en mis manos- Akko rió más fuerte aún. Del fondo de la biblioteca se oyó un SHHHHH suficientemente fuerte como para dejarlos a ambos sordos. Ambos voltearon y se encontraron con la bibliotecaria que parecía tener ciento doce años y mantenía su índice cadavérico en sus labios en señal de silencio.
-¡perdone!- susurraron ambos.
-¿y tú qué haces aquí?- preguntó el chico en un susurro, tomando asiento junto a ella.
-tratando de estudiar para mis finales, no me concentro en la escuela, y a este paso siento que me van a enviar al jardín de niños para brujas-
-no sabía que las brujas estudiaran, no recuerdo nunca haber visto a Diana estudia..- Akko lo fulminaba con la mirada- Ok, ya. Entiendo.
Akko suspiró derrotada.
-¿acaso estás desanimada? Eso va completamente contra la naturaleza de Atsuko Kagari- dijo Andrew tratando de animarla.
-supongo que tienes razón, ya estoy aquí, así que me esforzaré- contestó ella sonriendo un poco.
Akko empezó sus estudios mientras su amigo leía una crónica del pueblo a su lado.
"A ver… los principios mágicos… esta tabla data del siglo V a.C… luego con los alquimistas…" sus ojos se desviaron por un momento y dieron con las manos del chico.
"Vaya, a Andrew se le marcan los huesos de sus manos, oh y tiene un lunar cerca de los nudillos, es bastante lindo… ¡espera! ¿Qué estás pensando Akko? No, no, no. Regresa, a ver, los alquimistas, la alquimia, su propósito era encontrar la fuente material de la magia… la piedra filosofal… los fundamentos de la transmutación moderna…" Andrew se aclaró la garganta y esta vez la vista de Akko dió en su cuello. "...el cuello de Andrew se ve muy terso, puedo ver su manzana de Adán, ¿eh? ¿Por qué hace tanto calor de repente?"
-¿Akko?-
-¿eh?-
-¿tengo algo? ¿Por qué me miras así?- Akko sintió las puntas de sus orejas calentarse. De repente estaba hiper consciente de las expresiones de Andrew, como la forma en la que arqueaba la ceja, o ladeaba la cabeza. La hacían sentir particularmente extraña.
-este, no, sólo ehm, me perdí en mis pensamientos ¡tú vuelve a trabajar!- la chica enterró su nariz en el libro.
"¡Basta cerebro! Sé lo que estás haciendo, sólo quieres una excusa para no estudiar, pero no lo voy a permitir".
Cualquiera hubiera podido sentir la concentración de la chica, sus ojos parecían sacar chispas. Cuando Andrew cerró el libro que leía estaba atardeciendo, quiso decirle algo a Akko pero la encontró acurrucada sobre los libros.
"¿Por qué no me sorprende?" pensó para sí mismo. La luz del crepúsculo creaba un aura dorada alrededor de su figura.
"En serio Akko, de todos los días te tuviste que aparecer hoy… no pude concentrarme ni un poco contigo a un lado" se quejó el chico en su mente.
-Un ocho no está nada mal Akko, considerando tu desempeño anterior- le dijo Lotte- lo hiciste muy bien
-¡Lo sé! Aún no lo puedo creer- Akko sonreía de oreja a oreja.
-Aunque estuviste rara en el examen- dijo Sucy.
-¿eh?-
-saltabas de repente en tu silla y sacudías tu cabeza, te veías roja como un tomate, fue muy extraño-
-a-ah, eso… sólo estaba haciendo memoria y, me distraían otros recuerdos- contestó mirando al suelo.
-hmmmm- dijeron sus amigas al unísono mirándola sospechosas.
"tal vez no está mal visitar la biblioteca de vez en cuando" pensó Akko para sí.
