-¿estás hablando en serio Diana?- preguntó Amanda visiblemente sorprendida.

-desgraciadamente sí- contestó la rubia.

-¡oyé!- exclamó Akko- no es muy agradable si dices eso luego de invitar gente a vacacionar en tu casa.

-¡s-solo es un fin de semana! Y no lo planeé yo. Mi tía insistió-

-¿tu tía la que casi te asesina para quedarse al mando de tu familia?- preguntó Sucy con toda intención.

-¡Akko!- le recriminó Diana- ¿a cuantas personas les dijiste eso?

-a-a nadie-

-a todas- dijeron las demás al unísono.

Diana suspiró derrotada.

-mi tía y mis primas se disculparon ¿vale? No van a intentar envenenarnos ni nada, y ya se tomaron la molestia de arreglar todo-

-Sí, además la casa de Diana es suuuuper linda- dijo Barbara entusiasmada.

-Y va a haber chicos, Andrew llevará algunos amigos de Appleton ¿suena bien, no Lotte?- preguntó Hannah divertida. La pobre Lotte empañó sus gafas de vergüenza.

-Ew chicos- se quejó Amanda.

-Supongo que será divertido- murmuró Akko. Además hace tiempo que no veo a Andrew. Levantó la vista y encontró a Diana arqueando la ceja.

-¿qué piensas Akko?- le preguntó Sucy quien también se percató de su expresión.

-n-nada, deberíamos estar empacando ¿no?- dijo dispuesta a darse la vuelta.

-ah si, nos quedaremos en la cabaña junto al mar así que lleven traje de baño- pronunció Diana mientras desaparecía despreocupada por el pasillo dejando a un grupo de brujitas apenadas y desconcertadas.

-¿QUÉÉÉÉ?-

La tía y las primas de Diana recibieron a las chicas con vestidos floreados y cocktails de bienvenida.

-¡vaya! Es como estar en Maui- exclamó Amanda deleitada- incluso Constanze le entró a los cocktails.

-¡qué poca clase tienes Amanda!- la reprimió Akko.

-Uy, perdón señorita fina-

-¿por qué no van a dejar sus cosas antes de que empiecen a pelear?- propuso Diana.

Una vez que dejaron las maletas, las chicas se cambiaron para ir a la playa. Akko había empacado una playera estilo hawaiiana con flores rosas, unos shorts verdes y sus birckenstock.

-¡Akko te ves tan fresca!- dijo Lotte que había elegido un vestido amarillo.

-los colores brillantes son ridículos- se quejó Sucy que llevaba su habitual vestido negro pero con gafas de sol.

Al bajar las escaleras Akko escuchó venir de abajo el sonido de un piano.

-¡es Andrew!- exclamó para sí y bajó los peldaños entusiasmada.

-eso fue realmente lindo Andrew- dijo una voz femenina. Akko paró en seco en el pasillo. Junto al piano estaba una chica que nunca había visto, se parecía a Diana solo que más alta e incluso más bonita.

-he estado tocando de nuevo- dijo él sin percatarse aún de la presencia de la castaña.

-me alegro, escucharte tocar de niños es uno de los recuerdos más preciados que guardo-

-¡Ahí estás Akko! Bajaste del lado incorrecto de la escalera- le dijo Diana desde el otro lado se la habitación. La chica y Andrew se giraron para verla.

-Akko- dijo él levantándose.

-H-hey- dijo algo nerviosa.

-No te vi ahí- el chico esbozó una pequeña sonrisa.

-Me di cuenta- repuso ella y se sorprendió de escuchar algo de molestia en su voz.

-Mucho gusto, soy Katarina- se presentó la chica.

-H-hola, soy Atsuko, Akko-

-Katarina es mi prima, su familia vive en rusia pero nos visitó el fin de semana- añadió Diana invitando a todos a salir.

-hay que aprovechar que tu familia tenga una casa junto a la playa, es tan frío en Rusia- Diana descorrió el ventanal y salieron al jardín.

Los demás jugaban a lo lejos en la playa. Hannah y Barbara intentaban coquetear con los amigos de Andrew, Amanda los retaba a jugar volleybol, Constanze hacia un castillo de arena y Sucy les arruinaba el momento a Lotte y a Frank.

-¡Chicos! Llegaron los snacks- anunció Diana al tiempo que se abrían un montón de charolas junto a la playa, revelando contenidos exquisitos.

-No tengo mucha hambre- dijo Katarina desanimada. Luego se volteó con Andrew y tomando su brazo dijo: sígueme contando de tus vacaciones en los Alpes, tengo muchas ganas de ir a Suiza.

Akko hizo una mueca.

-pues yo me muero de hambre, vamos Diana- dijo tomando a su amiga del brazo.

-oye, espera- se quejó ella. Andrew ni siquiera pudo decir nada.

Lotte se llegó a sentar junto a sus amigas, habían puesto un montón de mantas en el suelo como si fuera un picnic. Estaba algo sonrojada, quizá por el sol, quizá por su chico.

-¡vaya que hace un día tan lindo! Oh, Akko ¿ya hablaste con Andrew?-

-claro que no, si hubiera hablado con él no estaría mordiendo su sándwich como si fuera un jaguar desgarrando la carne de su presa- contestó Sucy.- además mira para allá

Andrew y Katarina hablaban sentados el uno junto al otro.

-¿ya lo vieron? Parece que Andrew tiene novia- dijo Hannah sentándose junto a ellas- ¡que cool! ¿No se ven bien juntos?

-Katarina es modelo ¿sabían? pero esta estudiando para ser neurocirujana. Es de esperarse de la familia de Diana, tiene los looks y el cerebro.

-tienen razón- dijo Akko de repente- son perfectos juntos, la pretensión personificada

Y tras esto se levantó dejando a un par de brujas desconcertadas. Caminó por la orilla de la playa buscando conchas para distraerse. De pronto captó su atención una perfectamente lisa, con ondulaciones naranjas como ondas de agua. Estaba a punto de tomarla cuando una ola llegó hasta ella y se la arrebató. Akko suspiró derrotada.

-aquí tienes- una voz la sacó de sus pensamientos. Un chico le extendía la concha para que la tomara.

-gracias- la chica lo miró de reojo, tenía el cabello castaño como ella y ojos color miel. Era bastante guapo.

-está muy linda, no merecía perderse en el mar- dijo sonriéndole.

-¡ah! Entonces si hubiera sido una concha normal ¿la hubieras dejado? ¿Qué pasa con ustedes los chicos? ¿Por qué son tan superficiales? ¿Que tiene de malo ser una concha común y corriente?- explotó Akko de pronto.

-woah woah, tranquila- le dijo él. -Algo me dice que no hablamos de conchas.

-ugh, no importa- la chica sacudió su cabeza y siguió caminando.

-bueno, si tu lo dices- repuso el chico divertido, siguiéndola por la playa- soy Axel ¿y tu?

-una concha común y corriente- dijo Akko aún molesta.

-vale ¿y esta concha tiene nombre?- preguntó él aún más divertido. La castaña paró en seco.

-Akko-

-Akko… suena bien para una concha común y corriente-

-supongo que sí- dijo medio sonriendo.

-con qué sonríes ¿eh? Qué alivio, no hay nada peor que ser una concha común y corriente, excepto ser una concha amargada-

Por fin Akko soltó una risita.

-gracias- dijo por fin.

-no hay de qué. Y… a decir verdad- comenzó a decir con las mejillas algo rojas- a mí me pareces una concha bastante linda

Akko se sonrojó de golpe.

-¡Akko!- ambos se giraron y encontraron a Andrew.- Las chicas te estaban buscando

-ah, en un momento voy- le contestó sintiéndose algo molesta de nuevo.

-creo que es importante- insistió Andrew.

-ok- exclamó Akko de mala gana y corrió hacia el jardín.

No lo puedo creer, viene a buscarme solo si se lo piden, qué descarado.

-Hey Akko- Andrew la alcanzó.- espera

La chica se detuvo y se volvió a mirarlo.

-¿acaso estas molesta conmigo?- dijo arqueando la ceja.

-¿p-por qué lo estaría?-

-no sé pero no me has dirigido la palabra y en serio..-

-¡ahí están!- exclamó Katarina a lo lejos. Lucía un traje de baño dorado que la hacía ver despampanante- vayan a cambiarse, es hora de ir al agua

Akko sintió la sangre calentarse en sus venas y echó a correr sin decirle nada a Andrew.

Desde la orilla un grupo de brujitas acomplejadas de su cuerpo veían a una modelo jugar en las olas.

-un cuerpo así debería ser ilegal- dijo Amanda, aunque quizá no de mala manera.

-no seas infantil Amanda- la reprimió Diana.

-dices eso pero, la realidad es que haz tenido los brazos cruzados sobre ti todo este tiempo- Diana alejó la vista sonrojada.

-p-pues yo pienso que todas tienen cuerpos muy lindos- dijo Lotte tratando de animarlas.

-tu eres la única de buen humor porque Frank esta tan enamorado de ti que es incapaz de voltear a ver a otra chica- puntualizó Sucy.

-es cierto Lotte- convino Barbara

-no puedes hablar- la secundó Hannah.

Ambas envueltas en una nube gris luego de que todos los chicos se hubieran amontonado frente a Katerina.

Lotte suspiró derrotada.

-oh Akko, ¿por qué no te quitas la playera? ¿No tienes calor?- Preguntó inocentemente la rubia. Akko la fulminó con la mirada y se tapó el pecho.

-¡por nada!-

-bueno chicas- las interrumpió la tía de Diana- ¿quien quiere más cocktails?

-¡YO!- gritaron todas al unísono.

Al anochecer los chicos hicieron una fogata. Los coktails habían puesto a todos de buen humor y fue entonces que alguien del grupo dijo: ¡hay que jugar verdad o reto!

Así empezaron a girar la botella.

-¡Diana! ¿Verdad o reto?-

-¡esto es ridículo!-

-¡anda!- insistieron todos.

-v-verdad-

-¿cómo fue tu primer beso?-

-n-no voy a…-

-¡tienes qué!-

-¡sí!-

-¡vamos!-

-¿no me digas qué…?

-¡Diana nunca ha besado a nadie!-

La chica apartó la vista pero no lo pudo negar.

Todos tomaron otra ronda de cocktails.

La botella giró de nuevo.

-¡Axel! ¿Verdad o reto?-

-verdad-

-¿cuál es la niña más linda aquí?-

-todas son hermosas de verdad, no creo poder elegir- dijo riendo pero se volvió a mirar a Akko y le guiñó el ojo. La chica se sonrojó violentamente.

Andrew notó la interacción y frunció el sello.

Otra ronda de cocktails y la botella de nuevo.

-¡Amanda! ¿Verdad o reto?-

-Por supuesto que reto-

-Uhmm, besa a quien quieras del círculo-

-Bueno- la pelirroja se levantó y le plantó un beso en los labios a Katarina, quien abrió los ojos sorprendida. Todos los chicos quedaron boquiabiertos.

-Nada mal- dijo Amanda con una media sonrisa y regresó a su lugar como si nada.

Esta vez no hubo cocktails, shots directos y la botella que giró de nuevo y de nuevo. Akko empezó a sentirse mareada.

Se levantó para tomar aire y caminó hacia la cabaña. Se sentó en una esquina y escuchó las olas del mar.

Suspiró.

-al final ya ha pasado todo un día y no he hablado con él- murmuró para sí. De pronto escuchó un ruido como de resortes y una risa seguida de un pequeño grito.

-¿pero qué…?- la chica se puso de pie y como pudo dio vuelta en la esquina de la cabaña.

Encontró a Andrew con la camisa desarreglada empujando a una muy borracha Katarina hacia adentro mientras él cerraba la puerta y se daba media vuelta.

-¿A-Andrew?- no pudo evitar preguntar Akko.

-¿Akko? ¿Qué haces a…?- pero no pudo terminar la pregunta porque los ojos de Akko sacaban chispas y su aura era negra como la muerte.

-¡Al menos ten algo de respeto por la gente en la playa!-

-¿Qué? Pero… ¡yo no…!-

-¡Basta!- le gritó Akko enojada- no me tienes que explicar lo que haces con tu… con tu… novia ¿okay?- y no pudo esconder su tono herido esta vez.

-¿¡novia!? ¿De qué estás hablando?-

-¡DE KATARINA IDIOTA! ¿¡De quién más!?-

-¡Pero si Katarina no es mi novia!-

Akko se puso lívida.

-¿qué? Entonces…- Akko se lanzó sobre él con furia- ¿¡ABUSASTE DE UNA CHICA EN ESE ESTADO SIN TENER NADA SERIO CON ELLA!? ¡Eres en verdad horrible Andrew!

-¡Akko espera, yo no hice nada!- el chico tomó sus brazos con fuerza- ¿por eso me estabas evitando?

Akko paró en seco, sonrojándose. Andrew la atrajo hacia él.

-¿por eso estabas enojada?-

-n...no sé de qué hablas- Akko lo miró de reojo y lo encontró sonrojado y con un semblante de consternación.

-¿¡por essso te pusissste... a coquetear con esssse fuckboy en la playa!? ¿¡Eh, qué hacías con esssse idiota, rubio oxigenado!?-

-Andrew espera…- ¿está ebrio?, pensó Akko para sí, intentando mantener el equilibrio. ¿Eh? ¿Por qué el suelo se mueve tanto?

-¿Esspera? ¿Essspera? ¡Dessspués de todo… todo lo que essperé para verte! ¡Tonta! ¿Tieness idea de cuánto… quería tocarte…-

-¡ANDREW!

-¡...EL PIANO! ¡Quería tocarte el piano, Akko!- y al decir esto, ambos perdieron el equilibrio y cayeron en la arena.

-A-andrew…-

-Akko ¿estas bien?- preguntó él arrastrándose hacia ella.

-S-si pero… no puedo levantarme, todo está girando-

-ni yo puedo… las piernas no me funcionan, malditos cocktails de bienvenida-

-s-sí- y ambos se soltaron a reír tan fuerte como pudieron. Akko sintió la mano de Andrew sobre la suya.

-al menos así ya no puedes escapar de mí- Akko sonrió tímidamente.

-mañana puedes… tocar… me…- Andrew se giró para verla.

-¿qué dices?- pero solo obtuvo por respuesta los ronquidos de la chica. Él soltó una pequeña risa. Luego se tapó la cara avergonzado.

Demonios, pensó, estuvo tan cerca… menos mal que se me ocurrió lo del piano…

-hey- Akko abrió los ojos y encontró que Andrew la miraba sonriendo.

-hey ¿dónde están todos?- preguntó Akko aún espabilando. Andrew señaló hacia el otro lado y Akko alcanzó a ver a todos sus amigos tirados como cadáveres alrededor de donde la noche anterior había estado la fogata.

-vaya… al final no usamos la cabaña para nada- se lamentó Akko.

-bueno- dijo Andrew- yo no diría eso exactamente…

Y en cuanto pronunció esas palabras la puerta de la cabaña se abrió y salieron de ella Katarina y Amanda tomadas de la mano.

-Buenos días perdedores- los saludó la pelirroja. La quijada de Akko se abrió hasta el suelo, Andrew solo miró hacia arriba apenado.- yo que ustedes me apresuraba, se va a enfriar el desayuno

Y desaparecieron juntas por la playa.

-¿pero qué…? Andrew… ¿viste eso? ¡No me digas que fue por eso qué…!- el chico se rascó la cabeza sonrojado.- vaya que fue una noche extraña… ¡nunca pensé que te vería ebrio!

-¿yo? ¡Pero si fuiste tú la que no pudo levantarse!- dijo él riendo.

-no hay que mencionarle esto a nadie- se apresuró a decir la castaña.

-bien- contestó él- pero tienes que pasar el resto del día conmigo.

Akko miró al mar y sonrió contenta

-esta bien-

-¿qué pasa Sucy? Te ves molesta- le dijo Lotte a su amiga durante el desayuno.

-Al final parece que fallé…-

-¿eh?-

-¿traje esta poción de la lujuria para usarla en Akko y Andrew… pero todo se puso borroso y creo que me equivoqué…- dijo mirando con curiosidad a su amiga pelirroja y a la chica rubia que comía de su tenedor- meh, ya qué.

Lotte no pudo evitar pensar que su amiga en serio era malvada.