¡Holaaa!
Ayer no pude actualizar porque no me encontraba muy bien, ahora tampoco es que me encuentre demasiado bien... (he pasado una noche pésima T-T) y además me voy al cumpleaños de mi tío, pero bueno, ya tenía el capítulo traducido y no quería haceros esperar más. Eso sí, no voy a poder responder reviews... lo siento, porque me encanta hacerlo, pero no tengo ni tiempo, ni cuerpo... espero mañana encontrarme mejor.
¡Disfrutad del capítulo! Sobretodo la parte final ;)
¡Un beso!
Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Rizzle (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
.- Una historia de Rizzle -.
Capítulo 3 – Trust (Confianza)
Hermione atravesó las cocinas en su camino hacia el sótano. Generalmente había alguien ahí, no importaba la hora del día. En esa ocasión, era Honoria Cloot, una de las medimagas del equipo. Haciéndose una taza de té.
- Acabo de escuchar lo de tu viaje a Azkaban. ¿Realmente Draco Malfoy se unirá al equipo?
- Es demasiado pronto para decirlo, pero está aquí, de todos modos.
- Se nos vienen tiempos interesantes. – dijo Honoria, revolviendo el azúcar en su taza de té.
Hermione se dirigió a la despensa y sacó una botella de agua. La sed que tenía la sorprendió, a pesar de que normalmente acababa deshidratada después de un prolongado lanzamiento de hechizos Incendio. Se terminó la botella en el momento que tomó las escaleras hasta el segundo sótano, abrió una puerta cerrada con cerrojo y entró en una larga estancia que albergaba tres celdas de acero reforzado. El olor a antiséptico era muy pronunciado. Tiró la botella de agua en un recipiente de deshechos que había en la base de la escalera.
Hacerle una visita a Ron a solas no estaba en los planes de esa noche, aparentemente.
Padma Patil estaba comprobando la vía venosa central de Ron cuando Hermione se acercó a la primera de las tres celdas. Se detuvo en la puerta hasta que Padma terminó de reemplazar la bolsa parenteral que proporcionaba la nutrición intravenosa de Ron. Cuando hubo terminado, Padma lanzó un segundo hechizo de limpieza sobre la zona, levantó la mirada y sonrió.
- Hola.
Hermione susurró un hechizo de esterilización sobre su persona, antes de pasar por la barrera de higienización que se extendía alrededor de la celda de Ron. Los bordes de la celda se iluminaron de verde por un momento. Le dolió un poco pasar por la barrera del hechizo, pero aun así era menos engorroso que tener que trabajar con un traje para materiales peligrosos.
- ¿Cómo está hoy? – le preguntó a Padma.
- No tan bien. Si su PVC continua deteriorándose, sufrirá una hipovolemia. Su plasma sanguíneo es… No lo sé… el volumen sanguíneo simplemente sigue cayendo. – la frustración de Padma era evidente en su voz – No tiene hemorragias y no está deshidratado porque si le damos algún liquido más, desarrollaría una insuficiencia cardiaca congestiva.
- ¿Qué dice nuestro virólogo?
- McAlister dice que los síntomas no son muy diferentes a la infección avanzada por la rabia, pero también hay toda una serie de cosas que pasan que nunca nadie ha visto, todo al mismo tiempo. Simplemente no hemos tenido tiempo suficiente de estudiarlo.
Hermione se acercó a Ron y le acarició el pelo rojizo que tenía en la frente. Tenía la piel cetrina y había perdido una gran cantidad de peso, pero en su mayoría, aun parecía ser Ron. No podía contar el número de veces que había bajado la mirada hacia él, esperando que abriera sus ojos azules, con las comisuras arrugadas en una sonrisa para ella.
Tanto Hermione como Padma reconocían la situación por lo que era. Independientemente de si Ron mejoraba o empeoraba, estaban aprendiendo más sobre la Infección cada día que pasaba y todo precisamente por él. Cuando discutieron su condición, no hablaban de un amigo. Estaban hablando de un experimento vivo.
Harry no entendía eso y, a veces, se cabreaba por no hacerlo. Cuando miraba a Ron, veía a su mejor amigo enfermo y lo que quería ver era a Hermione haciendo todo lo posible para salvarlo. Y ella lo hacía, pero Harry no quería entender las otras razones de su esfuerzo. Simplemente no podía comprender cómo podía tener cualquier otra razón a parte de salvarlo. Hermione lo envidiaba a veces. En muchos sentidos, la vida era más simple para él.
En ese momento Padma hojeaba sus notas.
- Odio decir esto, pero creo que estamos llegando al límite del ReGen.
Hermione miró por encima del hombro de su amiga.
- ¿En qué situación estamos?
- Hace tres semanas y cinco días que fue mordido.
Con aire ausente, ambas miraron el vendaje alrededor del antebrazo izquierdo de Ron. Debajo, el mordisco que había causado la Infección.
- Es la persona que más ha sobrevivido con el ReGen.
- Cuatro semanas no es mucho tiempo. Necesitamos que dure al menos tres veces más o no será de mucha utilidad para la gente. El ReGen ha sido bastante fácil fabricarlo y distribuirlo. Pero la cura será más difícil. Es posible que nos lleve meses sólo obtener las cantidades suficientes para las comunidades infectadas.
- Hmm. – murmuró Padma, golpeando una página con una uña – Así que volvemos al punto de partida con el ReGen. Eso sí, no teníamos a Yoshida, McAlister ni a Malfoy cuando elaboramos el primer lote. Hay muchas posibilidades de que consigamos una fórmula que tenga una mayor longevidad.
- Hablando de Malfoy… – Hermione bajó la voz - ¿Harry le ha enseñado el laboratorio?
Padma asintió.
- Y le he entregado a Malfoy toda una pila de notas que leer, para que pueda ponerse al día con lo que estamos haciendo. Todavía no me puedo creer que acudiera a la Facultad de Medicina muggle mientas estaba escondido en Rusia…
- Tú asististe a la Facultad de Medicina muggle. – señaló Hermione – De hecho, creo que los dos sois probablemente los únicos sangre pura graduados en Hogwarts que lo han hecho.
- Ugh. – Padma arrugó la nariz – Cuanto menos tengo algo en común con él, mucho mejor, gracias.
- No te preocupes, él no lo hizo por razones altruistas. Si quería vender pociones a los muggles necesitaba habilidades particulares que la Medimagia tradicional no podía proporcionarle.
Padma consideró eso.
- Ravenclaw no daba muchas clases de Pociones con Slytherin. ¿Era bueno?
Draco Malfoy había igualado a Hermione en su TIMO de Pociones.
- Sí. – dijo Hermione, sin dudar – Era muy bueno.
Padma todavía estaba preocupada.
- Por lo general soy experta en leer a la gente, pero no he podido sacar nada de él. Todo lo que he podido sacar en claro es el desprecio y el destello ocasional de rabia asesina cuando mira a Harry.
Hermione resopló mientras se inclinaba para alisar la manta de algodón que cubría a Ron.
- Nada ha cambiado.
Ambas mujeres se quedaron un momento en silencio, contemplando el ascenso y caída metronómico del pecho de Ron. Y entonces, el monitor SPO2 pitó. Padma rodeó la cama para comprobarlo.
- Se ve condenadamente bien, ¿no crees?
- Padma.
Padma levantó la mirada de su tarea.
- ¿Qué? ¿No puedo notar esas cosas?
Hermione logró componer la primera sonrisa genuina del día. Del mes, probablemente.
- No se lo digas a Mercer. Se pondrá celoso.
- ¡Mercer! Ese hombre es exasperante. Deja todo mi laboratorio lleno de migas de comida.
- Él piensa muy bien de ti. – dijo Hermione, remilgadamente.
Padma levantó la vista hacia Hermione, ahora con una expresión bastante seria.
- Mercer también piensa que ya va siendo hora de que echemos una mirada en el interior del cerebro de Ron.
- ¿Qué, te refieres a un EEG? Recuerdo claramente haber robado uno para ti.
- No, tendríamos que mirar en el interior.
Hermione frunció el ceño.
- ¿Supongo que te refieres a vivo?
- Por supuesto. De hecho, Ron es más valioso para nosotros vivo que muerto.
- Padma, odio cuando hablas como una científica.
Padma se acercó hasta Hermione, posando una mano en su hombro.
- Lo siento. También me preocupo por él, lo sabes.
Hermione le acarició la mano.
- Lo sé. Entonces, ¿qué necesitamos?
- Un escáner de resonancia magnética.
- Bien. Hablaré con Scrimgeour por la mañana.
- Eso no es algo que se pueda robar y traer aquí. Si estás pensando en instalar uno en este edificio, olvídalo. Mercer dice que sólo el imán pesa aproximadamente doce toneladas. Y se necesita un blindaje de cobre y acero para la estancia y helio para enfriar el imán.
- ¿Si no podemos traer la maquina hasta Ron, entonces estás sugiriendo que Ron vaya hasta la maquina? – concluyó Hermione.
- Sí.
- Merlín. Excursión al hospital, entonces.
Padma pasó los números por su cabeza.
- Necesitarás a Mercer para hacer el escáner, además de por lo menos otras cuatro personas. Dos atendiendo a Ron. Y otros dos para encargarse de compañía no deseada. Iré, por supuesto.
Hermione sacudió la cabeza.
- No lo harás. Es necesario que te quedes por si me muerden. Además, no tienes entrenamiento en combate. Disparar Impedimentas al azar a los mortífagos en la batalla de Hogwarts no te califica.
La mano de Padma estaba en su cadera. Ella era una gran polímata natural y no le gustaba que le dijeran que no era buena en algo que se propusiera.
- Si la experiencia importa, entonces creo que tendrás que llevártelo a él. – señaló la celda al final del pasillo – Probablemente tenga más experiencia en combate que todos nosotros juntos.
Eso era probablemente cierto. Pero Hermione no confiaba en Malfoy tanto como para quitarle el ojo de encima, pero ahora era mucho más mayor.
- Como ya he dicho, lo consultaré con Scrimgeour.
Padma asintió.
- Bien. Estoy acabando. Ve a dormir. Te ves peor que Ron.
- Oh, gracias. – dijo Hermione con un suspiro – Buenas noches.
Hermione vio como Padma se marchaba y entonces se acercó a Ron tomando su mano para darle un apretón de despedida. Salió de la celda, cerrándola detrás de ella. Mientras se dirigía hacia las escaleras, una familiar voz la llamó, haciendo ligeramente eco en la gran estancia.
Curioso, lo había estado esperando.
- Es una poderosa curiosidad la que tienes, sangre sucia.
En cuanto a la burla, estuvo perfecta. Hermione se detuvo en seco, obligándose a seguir caminando, haciendo caso omiso de Malfoy y no darle la satisfacción. Pero la burla también era exacta; a veces, su curiosidad era como una fuerza de la naturaleza.
Se volteó y caminó hasta él.
- ¿Y a qué corresponde exactamente esa curiosidad, mortífago?
Hermione vio que estaba sentado en el camastro, con una rodilla levantada y el brazo izquierdo en equilibrio sobre ella. Él sonrió, e incluso en la oscuridad, Hermione pudo ver el brillo de sus dientes blancos y uniformes.
- Sobre mí. Quieres respuestas.
- Cuando se trata de ti, Malfoy, de alguna manera no creo que las respuestas sean tan importantes como el tipo de pregunta.
Él se puso en pie, sin prisas, acercándose a los barrotes. Hermione dio un paso atrás con precaución, localizando mentalmente su varita en el interior de la chaqueta. La correa impedía la fuga, pero era sólo su fe en el sentido común de Malfoy la que protegía a todos de su violencia.
- ¿Y cuáles son las preguntas correctas? – preguntó él.
- Supongo que podría preguntarte a cuántas personas has matado, pero creo que preguntarte por qué has matado a esas personas es más interesante.
La comisura de su boca se elevó.
- ¿Quieres escuchar la respuesta?
Hermione fingió una expresión de nerviosa impaciencia. Frunció el ceño, abrió los labios para formar la palabra "sí", para después cerrarla bruscamente, dedicándole una pequeña sonrisa satisfecha.
- No.
Bueno, que sufra un poco. Estúpido jugador men…
El pensamiento quedó atascado en su mente porque la mano del rubio es lanzó hacia adelante, rodeando su garganta firmemente. La atrajo hacia él, agarrando con la mano libre su muñeca derecha. Cuando ella intentó alcanzar su varita con la mano izquierda, le soltó la muñeca y serpenteó en el interior de su chaqueta, la parte superior de la mano de Malfoy rozó la parte inferior de su pecho mientras tomaba su varita.
La que presionó contra su abdomen.
Hermione le arañó la mano preparándose simultáneamente para impulsarse hacia atrás con los pies contra la base de los barrotes. Pero aun así, él se mantuvo firme, a pesar de que estaba desgarrándole la mano con las uñas. El agarre en su cuello se afianzó hasta que todos los dedos se clavaron en su tráquea, retrayéndola.
- Te haré daño si te mueves, por lo que si deseas dejar de sufrir, deja de moverte. – dijo, sonando como si estuviera hablando con una niña pequeña.
La absoluta normalidad en el tono de su voz logró perforar la neblina del pánico. Hermione dejó de luchar y la recompensó aflojando el agarre. Sin embargo, no podía moverse sin que su suministro de aire fuera cortado.
Malfoy acercó su cuerpo alto y delgado a los barrotes, de tal manera que sus labios rozaron la mandíbula de Hermione, susurrándole directamente en el oído:
- Bien. El juego sólo es divertido si juegas conmigo. – inclinó la aristocrática nariz hacia abajo, frotándola contra su mejilla. Sentía la sutil corriente de aire fresco en el lugar donde aspiraba, completamente en contraste con la calidez de su aliento. A través del hueco de los barrotes, sintió como presionaba la cintura contra su vientre – Seis años sin estar tan cerca de una mujer y encuentro una que huele a… jabón de hospital y a… - volvió a aspirar y lo sintió sonreír contra su mejilla – pasta de dientes.
Se retiró un poco y a Hermione le dio la impresión que se había salido ligeramente de guión y que tuvo que volver a centrarse.
- No sé a cuántos he matado. Pero puedo decirte que cada muerte era necesaria. Un medio para un fin, ya fuera para salvar mi vida, la vida de un socio o simplemente como negocio. No hay nada que envíe un buen mensaje como el Avada Kedavra. Si conviene a mis necesidades, mato. Necesidad, sangre sucia. No por deseo.
Hermione intentó empujarlo con las manos, pero se detuvo cuando notó que la varita se clavaba con más profundidad en su estómago.
Malfoy continuó:
- No se ajustaba a mis necesidades ser un ciudadano respetuoso con la ley, porque no vivía entre personas que la respetaran. Pero ahora parece que tengo más opciones a mi alcance. Aquí y ahora, no se ajusta a mis necesidades comportarme… así.
Retiró los dedos de su garganta y cuando Hermione abrió la boca para coger una bocanada de aire sin obstrucciones, lo sintió desplegar sus tensos puños y deslizar suavemente la varita en su mano.
Ahora armada, Hermione dio un paso atrás, furiosa. Apuntó con la varita hacia él.
Malfoy se mantuvo en los barrotes, siendo un objetivo fácil, sin moverse.
- No vas a confiar en mí jamás. No te lo pediría y cualquiera que te lo diga es estúpido o mentiroso. Pero pido que pongas un poco de fe en mi compromiso con la auto-preservación. Y en mi inteligencia. Esas son las causas que guían mis acciones. – la plateada mirada descendió de su rostro hasta su boca y, después, aún más abajo… hasta que Hermione sintió la necesidad de taparse con la chaqueta – Bueno, la mayor parte del tiempo. – añadió. Y Hermione deseó a Merlín que ahora se riera y se burlase de ella, pero parecía desconcertantemente serio.
Hermione bajó la mirada hasta su mano izquierda y vio que la sangre de las marcas que ella le había hecho goteaba hasta el suelo. Todavía podía sentir los dedos en su garganta, pero el particular agarre que había utilizado probablemente no le dejaría ninguna contusión.
Quería golpearlo. No debería permitirse ir amenazando a nadie así, no importaba que estuviera intentando demostrar algo. Fue entonces cuando vio el libro; el que se había llevado de la celda de Azkaban. Obviamente, tenía algún valor para él, y allí estaba, acostado en el camastro al lado de la pila de papeles que Padma le había mandado leer.
- Accio. – invocó al libro, notando lo ronca que sonaba su voz. El cual fue a parar a sus manos.
Malfoy no pareció perturbarse en lo más mínimo por la pérdida de su preciado libro. En cambio, sonrió.
- Duerme bien, Granger. Que tengas una agradable lectura.
Hermione prácticamente corrió hacia su habitación. Cerró la puerta y abrió el libro. Le temblaban las manos cuando se dio cuenta de lo que estaba viendo.
No era una novela, después de todo.
Hijo de puta. ¿Todo era un calculado juego con él?
Era la fórmula para elaborar el D.R.A.C.O, sólo le faltaba una parte que había sido arrancada.
Inteligente, hombre inteligente.
