¡Holaaaaa!

IMPORTANTE: Sé que dije que actualizaría al día siguiente, pero he estado preparando la siguiente traducción, ¡sí, Colubrina me ha dado el permiso para hacerla! Pero he de advertiros que es una historia un tanto diferente, se llama "Rebuilding". Me explico; para empezar está completa y tiene 300 capítulos, pero, son drabbles de entre 700 y 800 palabras, a veces un poco más. Me gustaría actualizar como hacia ella, un capítulo al día. Por eso, no contestaré reviews en esa historia, porque este semestre empiezo prácticas y con el extra de las dos traducciones, puede que me volviera loca. Dejaré un comentario general para daros mi impresión del cap y preguntaros que os ha parecido, para que haya algo de interacción, pero es que tampoco me gustaría romper la estética de la historia original al agregar un parrafal mío.

¿Qué os parece? Espero que os guste, creo que es bastante interesante. Por cierto, empezaré a subirla o la semana que viene o a principios de febrero y esta traducción pasará a ser de actualizaciones semanales ;)

Después de este monólogo, disfrutad del capítulo ;)

Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Rizzle (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.


.- Una historia de Rizzle -.


Capítulo 32 – Draco

Las puertas del ascensor se abrieron con un suave "ding", revelando a una mujer robusta de mediana edad detrás de un carrito que llevaba lo que parecía ser el servicio de habitaciones de alguien. Tenía un cigarrillo colgando de una de las esquinas de su boca y algunos tatuajes descoloridos adornando sus antebrazos y dedos. El uniforme y delantal blanco de doncella que vestía parecían distinguidos y refinados. Los miró fijamente, impresionantemente desconcertada mientras sostenía las puertas del ascensor abiertas con una rueda del carrito.

Draco levantó lentamente la pistola, apuntándola a la cara mientras sostenía uno de sus dedos índices sobre sus labios.

- ¿Esto es lo que creo que es? – espetó ella, en ruso. Su mirada se dirigió velozmente al único de los tres hombres que reconoció fácilmente; Belikov.

- Vamos a recuperar la flota. – respondió Belikov.

- ¡Ah! ¡Ya era hora! – resopló la mujer en una nube de humo - ¡Podría coger el arma de este atractivo hombre y pegarme un tiro en la cabeza si tengo que pasar un día más sirviendo a esos grasientos bastardos! Podéis usar mi tarjeta de acceso al ascensor para acceder a cualquiera de los otros niveles. – sacó una tarjeta blanca de su profundo escote y se la tendió a Draco con una lasciva sonrisa.

Con un escaneo final al corredor para asegurarse que no los habían detectado, los hombres entraron al ascensor. Draco presionó la tarjeta contra el sensor y pulsó el botón que los llevaría hasta el nivel del puente. La alegre música del ascensor sonaba mientras se elevaban. Antes de llegar a su destino, Draco pulsó el botón de parada, con el que el ascensor se detuvo.

Blaise estaba ocupando inspeccionando la comida del carrito. Levantó la tapa de una sopera de plata y metió el dedo en el guiso. Draco le disparó una penetrante mirada.

- ¿Qué? Estoy hambriento.

- ¿Cuántos hombres habrá probablemente en este nivel? – le preguntó Draco a la sirvienta.

- Alrededor de quince, a lo sumo. Fuertemente armados, pero perezosos. Hay uno alto con la cabeza afeitada. Casi nunca sale del puente. Tiene cara de bulldog. Es el único que vigila. Lo llaman Sasha y es uno de los gerentes intermedios cuando se trata de los guardias de Amarov. Acabad con él primero y los otros se dispersaran.

- Gracias por tu ayuda. – dijo Belikov, porque Draco no lo hizo.

- Tendréis que atarme, por supuesto. – dijo la sirvienta – Si lo que sea que tengáis planeado no funciona, me gustaría mantener mi trabajo y mi cabeza.

Belikov logró componer una sonrisa.

- Es lo justo. – metió la mano en una de las bolsas para sacar una cuerda, pero se detuvo cuando la mujer levantó una mano en el aire.

- No te ofendas, pero tú no profesor. Él, por favor; el de chocolate. – ella sonrió a Blaise, revelando varios dientes de oro.

Algunos gestos no requerían traducción. Blaise estaba masticando un profiterol robado, pero no perdía el hilo. Se limpió las manos en el jersey y tomó la cuerda de Amarov.

- Será un placer, madame.


Hermione y Padma se armaron con machetes.

Era la elección más lógica. Hermione agarró la tubería y la arrojó a la esquina más alejada, para no tropezar con ella y se torcieran el tobillo. Varios minutos después de que Renauld hubiera accionado la escotilla, el primer grupo de criaturas aún no había aparecido. Aunque el hedor que llenaba la arena era suficiente para que la bilis subiera hasta la garganta de Hermione.

Y por supuesto podías oírlos; agudos silbidos, gemidos bajos, el ocasional sonido de pies arrastrándose. Un gruñido.

Las gruesas botas de goma que llevaba Hermione eran demasiado grandes, que hasta el simple hecho de caminar demostraba que probablemente serían un obstáculo. Se las quitó de una sacudida, esperando que sus pies descalzos no resbalaran ni se deslizaran demasiado sobre la fría rejilla metálica una vez que la sangre y las vísceras comenzaran a caer.

- Perdonad su tardanza. – dijo Honoria desde su segura posición – Las criaturas no se han alimentado durante un tiempo y están en las ultimas. Si sobrevives a las próximas oleadas, tendrás un regalo final. Lo prometo.

La mirada de Padma estaba fija en la oscuridad de la entrada de la escotilla. Tenía las manos envueltas alrededor del mango del machete con una intensidad que le había dejado los nudillos blancos.

- ¿De qué está hablando esa lunática? ¿Qué pasará al final?

- No tengo ni idea. – admitió Hermione – ¡Padma, un paso atrás! Acaba de entrar uno.

Era un espécimen lamentable; hombre, desnudo, la piel estirada sobre los huesos, un gran agujero en uno de los lados del abdomen, de donde caían unos dos metro de intestino delgado hasta arrastrarse por el suelo, enredándose ocasionalmente en las piernas de la criatura. Tenía un montículo de tejido seco y enmarañado, donde una vez estuvieron sus órganos reproductores; aparentemente, masticados. Estaba extasiado de verlas, dando tumbos y gruñendo a su paso. Sus brazos se extendían hacia las dos mujeres y sus dedos se retorcían con unas largas y negras uñas, enroscadas en garras. El gruñido decayó hasta un gemido bajo y agudo.

Padma se precipitó sin dificultad hacia él y le cortó el cuello. Los tendones medio podridos se rompieron inmediatamente, haciendo que la pesada cabeza de la criatura se inclinara hacia un lado, pero la columna vertebral de la parte superior del cuello era otro tema. Un luchador más alto y más fuerte habría tenido la fuerza y la potencia necesaria para decapitar al zombie de un solo golpe, pero este no era el caso. La hoja del machete de Padma se había incrustado entre las vértebras. La chica tuvo la suficiente voluntad para apoyarse contra el torso de la criatura con el pie y liberar su arma. Rápidamente Hermione empuñó su propio machete sobre la cabeza del zombie, acabando de partírsela. El espécimen cayó y dejó de moverse.

Acababan de echar el cadáver a un rincón, para que no estorbara, cuando dos zombies más entraron en la arena.


En un intento por conservar energía, gran parte de la flota estaba en una perpetua oscuridad. Se utilizaban luces piloto en lugar de barras fluorescentes menos económicas a lo largo de los pasillos y otras áreas que no se atravesaban con frecuencia. Afortunadamente eso incluía varios pasillos del barco principal, dejando suficiente oscuridad para que Draco, Blaise y Belikov pudieran recorrer el camino hasta el puente sin ser detectados. Al llegar, sin embargo, no conseguirían pasar por los cuatro guardias que vagaban en las afueras sin intervención directa. Los lacayos de Amarov obviamente pasaban mucho tiempo ahí. Tal vez era un testamento al reciente lapso de Amarov en la dirección que el lugar estuviera en tal estado. Había una pequeña y desconchada mesa, cerca de donde estaba Draco, probablemente utilizada para comer y jugar a las cartas por los guardias. Varias sillas plegables se apilaban contra la pared. Basura y colillas de cigarro cubrían la alfombra.

Una vez que Blaise se posicionó en la esquina opuesta a la unión de pasillos en T, Draco le hizo la señal a Belikov.

El anciano científico tropezó en el pasillo, a plena vista de los cuatro guardias que fumaban y charlaban en el exterior de la puerta que conducía al puente. Belikov los atrajo hasta él, tambaleándose y agarrándose el pecho, antes de golpear el suelo con una teatralidad Shakesperiana.

Desafortunadamente, sólo uno de los guardias acudió en ayuda del profesor.

No vienen, articuló con los labios Blaise a Draco.

Draco levantó una de las palmas de sus manos. Espera.

El guardia que estaba acuclillado junto a al convulso Belikov estaba totalmente perdido. Llamó a sus colegas, asumiendo claramente que el científico jefe de la flota estaba en mitad de un ataque al corazón y que sería muy desagradable si al menos no intentaban salvarle. Los otros tres hombres se unieron a su compañero que había entrado en pánico. Uno de ellos se puso de rodillas y comenzó a abrirle la boca a Belikov para despejar sus vías respiratorias preparándose para aplicarle la reanimación cardiopulmonar.

Draco emergió del pasillo adyacente y sin detenerse a su paso; azotó con la pistola al guardia más cercano a él antes de rajar con un cuchillo el cuello de otro. Inmediatamente confiscó todas las armas que estaban a la vista. Blaise arrastró al segundo guardia hacia las sombras para que se desangrara. Draco ya había puesto el cuchillo sobre el cuello del tercero. El buen samaritano de la reanimación cardiopulmonar era el único que había logrado desenfundar su arma a tiempo, pero no había contado con que el previamente "inconsciente" Belikov se incorporara y le apuñalara el pecho. Desafortunadamente el bisturí fue desviado por el esternón del hombre y fue capaz de levantarse de sus rodillas y salir corriendo con la hoja aun sobresaliéndole del pecho.

- Oh, vaya. – dijo Blaise – Se está escapando.

Si el guardia llegaba al puente o gritaba para alertar a sus camaradas, el plan terminaría prematuramente. En lugar de correr tras el hombre, Draco cogió una silla plegable, la giró en un amplio arco y, seguidamente, la lanzó. Sobrevoló el aire, colisionando finalmente con el guardia en la parte posterior de su cabeza. El hombre gruñó y tropezó, golpeándose duramente contra una de las paredes. El arma que tenía entre las manos salió disparada, aterrizando cerca de las puertas del puente.

Cuando el guardia se incorporó en una posición sentada, Draco ya estaba sobre él, sosteniendo una vez más la silla. Con una cruda desesperación, el hombre recurrió a usar el único arma que le quedaba; el bisturí. Lo sacó de su pecho y arremetió violentamente con él. Draco rápidamente le propinó una patada en el estómago y mientras yacía jadeante y sin aliento, estrechó su muñeca con fuerza para que soltara el escalpelo. El guardia empezó a recobrar el aliento para gritar pidiendo ayuda, cuando Draco abrió la silla plegable, colocó la cabeza del hombre entre el respaldo y el asiento y la plegó bruscamente. Se escuchó un crujido nauseabundo cuando el cuello del guardia se partió. Revisaron la ropa del hombre y encontraron la tarjeta de seguridad que les abriría las puertas del puente. Draco recuperó el bisturí de Belikov, lo limpió con la manga del cadáver y se lo devolvió al profesor. Blaise rápidamente asumió el deber de la limpieza, arrastrando el cuerpo fuera de la vista.

Belikov parecía a punto de vomitar.

- Bozhe moi. Has matado a un hombre con una silla de plástico…

- Es más silenciosa que un arma.

Draco usó la tarjeta de seguridad del guardia. Las puertas se desbloquearon sin hacer ningún ruido. Dentro del puente, se escuchaba a gente hablar y el ruido de cubiertos sobre platos. Estaban comiendo. Draco examinó rápidamente el interior e hizo que la puerta se cerrara una vez más, dejándola tan sólo unos centímetros abierta.

- He contado doce. – susurró – Principalmente sentados hacia las ventanas, de espaldas a nosotros. Cuatro están de pie junto a la consola de navegación en el extremo izquierdo. Como nos ha dicho la sirvienta, están armados, pero no estarán completamente preparados para esto.

Blaise se agachó para abrir la mochila. De allí sacó dos cócteles Molotov.

- ¿Deduzco que esta es la parte en la que finalmente hacemos algo de ruido?

- Mucho ruido. – confirmó Draco. Ahora sostenía una pistola entre sus manos enguantadas – El momento del sigilo ha pasado.

- Dime, de nuevo, ¿por qué iniciar una hoguera en el único barco de la flota con un laboratorio es buena idea? – preguntó Belikov – Si destruimos el barco principal, toda nuestra investigación se hundirá con él.

Draco cogió uno de los cócteles Molotov de Blaise.

- Estos están diseñados químicamente para arder fuerte y rápido sin tener que encender una mecha. Se encenderán en el impacto, pero se gastaran rápidamente. En el improbable caso de que el fuego se escapara de esta sala, se activarían los dispositivos de seguridad del barco. Puede que esto sea la casa de Amarov, pero también es un moderno crucero de pasajeros. El sistema de rociadores antiincendios no nos permitirá quemar el barco en el puerto de Avonmouth. Nuestros explosivos desorientaran e incapacitaran a los guardias y esa es precisamente la ventaja que necesitamos.

Blaise suspiró.

- ¿Cuántas probabilidades hay de que acabamos acribillados a balas en los próximos diez minutos? Me gustaría mucho volver a ver a mi hijo.

Draco sacó el arma de Blaise para comprobar que había quitado el seguro y que estaba completamente cargada.

- Razonablemente muchas si no los asaltamos con una sólida estrategia. – dijo él, devolviéndole el arma.

- Sabes, una reconfortante mentira no habría ido mal en este momento.

Draco encaró una ceja.

- Una reconfortante mentira se desentrañaría con rapidez una vez que nos cosieran a balas. Tenemos el elemento sorpresa de nuestro lado. Confía en la capacidad de la gente para entrar en pánico a la mínima oportunidad. Nos ceñiremos al plan y saldremos de esta de una sola pieza. Recordad todo lo que os he dicho. Apuntad a la cabeza cuando estén quietos. No seáis arrogantes. Cambiad el objetivo al torso una vez estén en movimiento. Para un principiante es un objetivo más grande al que acertar y tendréis que acertar a cada persona a la que disparéis. Hacedlo sistemáticamente en cada sección de la sala que tengáis asignada y evitad el fuego cruzado.

- Pero estos hombres están entrenados. – dijo Belikov.

Parecía que había dudas en el ataque, dadas las circunstancias. La expresión de Draco comunicaba su fría confianza. Eso fue notablemente mejor para tranquilizar a los otros dos que cualquier sentida apelación verbal para que simplemente confiaran en el plan. También estaban los ocultos cadáveres en las sombras, a pocos metros de donde estaban, todavía derramando sangre caliente sobre la alfombra. Hasta ahora Draco había demostrado un nivel de maldad profesional de la cual los otros dos tenían poca experiencia. Con sentimiento Slytherin o no, las manos de Blaise temblaban y Belikov estaba blanco como una hoja de papel. Pero tomaron la fuerza de la imponente figura ante ellos. El traje negro de Draco enmascaraba adecuadamente todas las señales de sangre, pero había una visible mancha roja en su pelo rubio y algunas salpicaduras a lo largo de la pálida piel de su rostro. Desvió la mirada hacia sus compañeros, con los ojos plateados totalmente gélidos.

- Caballeros, os aseguro que no hay ningún entrenamiento que prepare a un hombre para estallar en llamas.

Y esas, eran las palabras de ánimo que necesitaban.


Por Merlín, Draco da miedito... pero me pone tonta xD Parece que de momento el plan va saliendo según lo previsto. ¿Y que os parece como van Hermione y Padma? Se las están arreglando bien, de momento. Sé que queréis leer la siguiente parte YA, pero vais a tener que esperar a la semana que viene, porque este fin de semana no voy a tener internet T-T

Puede que nos leamos el lunes con las dos traducciones ;)

¡Se os quiere! ¡Besoteeees!

Respuesta a los reviews sin cuenta:

Carmen: Y cada vez parece que se va a poner más intenso, ¿no te parece? Veremos cómo acaba desarrollándose el plan de Draco y si puede llegar a tiempo de salvar a las chicas. ¡Mil gracias por leer y comentar! Espero que hayas disfrutado el cap, ¡besotes!

SALESIA: ¡Hola cielooo! Sí el cap anterior fue intenso, pero parece que se intensifica a cada capítulo, ¿no crees? Tienes razón, hay tres o más misiones paralelas en curso, pero como dices la única que nos importa es la de Draco y que las chicas aguanten lo suficiente para ser rescatadas... veremos, de momento parece que va bien la cosa, ¡que nervios! Tienes razón en la deducción del comportamiento de Honoria... y seguramente todo viene precedido por hechos del pasado que ha vivido, a ver si Draco cumple su promesa de una vez y la libra del sufrimiento... y a nosotras de ella xDDD Síp, Padma tenía toda la razón al pensar que el rumor de esos improvisados juegos se extendería como la pólvora hasta llegar a oídos de nuestro querido dragón... Espero que hayas disfrutado de la tensión de este cap y por supuesto, nos leemos pronto amor. ¡Mil besotes y abrazotes zombificadooos!