Uzumaki's Strongest Weapon
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Contesto los reviews:
shaoran otsutsuki: Gracias.
Elchabon: Ya estoy recuperado, muchas gracias por la preocupación. Pues sí, despertó por las circunstancias y esos idiotas pensando que libraban al mundo del Kyuubi soltaron algo peor en el mundo. Pues sí, quiero plasmar un Naruto oscuro distinto a lo que generalmente se ve, totalmente un desgraciado… Una profecía para este mundo, pues sí, pero bastante distinta a lo que se acostumbra.
Gran Arashi: Gracias, en cuanto a tus dudas: no es el Otsutsuki, es el clan de Juugo, pero como en el canon jamás mencionan el nombre del mismo, sólo su habilidad, decidí llamarlo el clan sin nombre y sí, tiene el Byakugan como ya lo mostró cuando masacró al comando Ninja que lo secuestró.
Xanderman18: Gracias. Te dije que no sería como el Dark Naruto convencional, sino que tendría un matiz diferente y me alegra que te haya gustado.
Loquin: De hecho la idea es que aproveche precisamente que tiene 5 años para realizar ciertos movimientos, ya que después de todo… ¿Quién sospecharía de un niño de 5 años? Evil Smile XD
wolf1990: Ahora que despertó como el Arma Definitiva, el chico tiene bastante trabajo por hacer.
claudio: Si según tú el fic se quedará así, no sé qué haces leyéndolo, la verdad.
ligatto: Gracias. En cuanto a tus dudas, el Mangekyou como tal no, pero sí tendrá un ojo más avanzado en el futuro. El Tenseigan para ser honesto, no es muy de mi agrado y no pienso usarlo. Lo más seguro es que no tenga el Rinnegan y en cuanto al modo sabio, es de lo poco que todavía no he definido para el fic.
sabbath9997: Gracias, jejeje… Pues espero que te continúe gustando el fic.
bladetri: Gracias por el like, no olvides suscri… Espera, página equivocada XD
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"
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Capítulo 2: Colores primarios.
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En la casa Uzumaki se percibía un silencio desconcertante.
Lo que se iba a convertir en una inocente y deliciosa comida para el rubio había derivado en el oscuro inicio de la nueva vida de Kushina y Konan…
Las dos se encontraban sentadas en el sofá de la sala, con la cabeza agachada y sus delicadas las manos sobre sus piernas, luciendo rostros inexpresivos. Los ojos de ambas carecían de brillo y estaban entrecerrados, señal de que sus mentes estaban totalmente a merced del rubiecito, además de tener alrededor de sus cuellos delgados collares de metal producidos por el Chakra Kinton Uzumaki, con el fin de someterlas con facilidad…
La pelirroja estaba marcada como traidora por el clan y en la información de aquél gen específico, estaba dictado que ella sería primero fecundada por él y cuando tuviera descendencia, mujeres y hombres Uzumaki por igual la usarían para su propio placer mientras pudiera engendrar descendencia, ya que cuando dejara de ser fértil, pasaría a ser poco más que una simple sirvienta para las generaciones venideras del clan hasta que la muerte la dejara en libertad…
Pero a pesar de parecer lo contrario, el rubiecito inocente que era antes de despertar también estaba presente en su personalidad actual y esa parte de él abogaba por un indulto para su madre y que fuera solamente de él o al menos modificar el castigo para que fuera compatible con el deseo de tener cerca a esa mujer que lo había cuidado desde que tenía memoria y siempre le brindó amor y cariño.
Para sentencias como la de Kushina, los Yamanaka de Uzushio habían aportado diversos Jutsu de manipulación mental, modificación de recuerdos y todos los Kinjutsu (Técnicas Prohibidas) disponibles para controlar y manipular por completo y de variadas formas la mente de sus víctimas.
Por otro lado, el plan original era que a la vez que se iba apoderando de mujeres potencialmente aceptables para procrear, a los hombres Uzumaki que se encontrara en el camino tenía que convencerlos de conformar un poderoso ejército para el futuro. Sin embargo, Saikyou Buki pensaba que eso último no era necesario, ya que si lograba apoderarse de poderosas Kunoichi como sus madres y las ponía a punto como Ninja usando todo el conocimiento a su disposición, tendría esa fuerza militar a su disposición.
En el plan original, él era un arma que al final perdería su propósito una vez que tuviera una generación de descendencia. Sus hijos, nietos y demás, serían 'la fuerza encargada de proteger al clan', simples palabras bonitas para no decir que serían los perros guardianes de los Uzumaki debido a sus habilidades especiales concebidas durante la realización del Proyecto Espiral y que sus descendientes heredarían.
Pero al final del día, él tenía la última palabra: literal y figuradamente, el futuro de los Uzumaki estaba en sus manos. Así que después de pensarlo detenidamente, llegó a la conclusión de que él debía ser el patriarca y único varón de los Uzumaki…
Durante las dos semanas que duró la concepción del Arma Definitiva en el marco del Proyecto Espiral, se realizaron paralelamente diversos experimentos sobre control mental y lavado de cerebro con el fin de que una traición al clan como la hecha por Mito Uzumaki o la misma Kushina, no volviese a suceder…
Ese era otro trabajo sucio designado para Naruto y su descendencia: condicionar de forma sutil a la nueva generación Uzumaki para que nadie jamás le fuera desleal al clan.
Pero todos esos expertos involucrados en el Proyecto espiral, jamás pensaron que el Arma Definitiva tomaría las riendas por completo del futuro de los Uzumaki. Asumieron que al conocer la historia del Clan del Remolino, seguiría sus directrices al pie de la letra.
Sin embargo, Naruto tenía otros planes…
- Onmyou Bunshin (Clon del Yin y el Yang)- Dijo el rubio a la vez que chocaba sus manos de forma similar a un aplauso.
El rubio se vio envuelto en un fugaz brillo de Chakra y cuando éste se disipó, tres Naruto se encontraban delante de las hermosas féminas. Pronto, los dos niños de los costados se posaron detrás de las mujeres, posando sus manos en las sienes de sus indefensas madres, mientras que el original tomó sus barbillas para orientar los rostros de ambas hacia su Sharingan…
Ninguna hizo nada, ya que el poder sobre ellas era demasiado y más con el collar de metal en sus cuellos controlando libremente el flujo de su Chakra, además de que a través de sus manos, los dos rubios comenzaban a manipular sus mentes con las habilidades de los Yamanaka.
- Todo lo que estás a punto de escuchar, quedará grabado a fuego en lo más profundo de tu subconsciente para siempre y jamás dudarás que son tus propios pensamientos y convicciones sabiendo que tu compañera es igual a ti… Ahora, repite conmigo- Se dirigió en singular a las dos para que el mensaje fuera más influyente en las mentes de ambas -Tú eres una esclava fiel y devota del Clan Uzumaki…-
- Yo soy una esclava fiel y devota del Clan Uzumaki…- Dijeron ambas en perfecta sincronía, con rostros imperturbables
- Tú naciste para ser la más sumisa y obediente esclava de Naruto- El rubio endureció la mirada, comenzando con la reeducación de las mujeres más importantes para él -Estás perdidamente enamorada de Naruto y vives únicamente para complacerlo y ayudarlo en su misión en aras de reconstruir al Clan Uzumaki…-
- Yo nací para ser la más sumisa y obediente esclava de Naruto… Estoy perdidamente enamorada de Naruto Uzumaki, él es el dueño de mi voluntad y vivo únicamente para complacerlo y ayudarlo en su misión como la Saikyou Buki en aras de reconstruir al Clan Uzumaki…- Las dos madres del rubiecito repetían todo a coro
- Te sentirás irresistiblemente atraída a Naruto, serás incapaz de resistirte a sus deseos y mandatos, él es el dueño de tu voluntad…- Mientras orientaba la vida de sus madres, acariciaba suavemente la barbilla de ambas -Estás totalmente e irremediablemente enamorada de Naruto…-
- Me sentiré irresistiblemente atraída a Naruto, seré incapaz de resistirme a sus deseos y mandatos, él es el dueño de mi voluntad…- El rubio apenas podía controlar la excitación que sentía para continuar con el condicionamiento de sus madres -Estoy totalmente e irremediablemente enamorada de Naruto…-
- Naruto es el dueño de tu cuerpo, tu mente y tu alma… Eso te hace ser totalmente feliz, ya que tu único propósito en la vida es obedecerlo y complacerlo…-
- Naruto es el dueño de mi cuerpo, mi mente y mi alma… Eso me hace ser totalmente feliz, ya que mi único propósito en la vida es obedecerlo y complacerlo…-
El rubiecito pensaba en grande para el futuro, y sus dos madres eran piezas claves en su maquinación, por esa razón tenía que someterlas completamente y transformarlas de tal forma que se convirtieran en sus mejores cómplices, ya que le tomaría años hacer los preparativos adecuados y si bien sería una vida compleja, no quería estar totalmente rodeado de muñecas sin alma…
Desde el principio, sus amadas madres serían diferentes a las futuras esclavas de los Uzumaki.
- Además, te sentirás atraída por las mujeres, las más fuertes, las más capacitadas y las más hermosas… Tu objetivo será seducirlas para que tu amo las convierta en esclavas al igual que lo hizo contigo… Esclavas fieles, devotas y obedientes al Clan Uzumaki y sobre todo, a Naruto, tu único y verdadero amo…-
- Además, me sentiré atraída por las mujeres, las más fuertes, las más capacitadas y las más hermosas… Mi objetivo será seducirlas para que mi amo las convierta en esclavas al igual que lo hizo conmigo… Esclavas fieles, devotas y obedientes al Clan Uzumaki y sobre todo, a Naruto, mi único y verdadero amo…-
- Serás totalmente sumisa con tu amo y dominante con las demás esclavas del clan junto a tu compañera… Disfrutarás del poder sobre ellas-
- Seré totalmente sumisa con mi amo y dominante con las demás esclavas del clan junto a mi compañera… Disfrutaré del poder sobre ellas-
- La obediencia es placer…- El niño sonrió perverso al ver la rapidez con la que se apoderaba para siempre de sus madres
- La obediencia es placer…- Ambas mujeres replicaron la expresión oscura de su hijo por acto reflejo.
Mientras el original injertaba y reforzaba las nuevas personalidades e identidades de Kushina y Konan mediante la repetición de todas las órdenes que les había implantado en su mente, las dos réplicas utilizaban un Kinjutsu Yamanaka, el Shihai Kioku (Dominio de la Memoria), para manipular los recuerdos de ambas, de forma que quedaran desvinculadas emocionalmente de ellos con excepción de lo relacionado a Naruto y al Clan Uzumaki.
Pero en vez de simplemente olvidarlos, los tendrían a su disposición para mantener las apariencias y también para funcionar como asesoras para su amo.
Una vez que ese metódico proceso terminó muchas horas después, ambas mujeres fueron llevadas de la mano a sus camas por los clones, ante la mirada de oscura satisfacción del original. Ciertamente, ya con el conocimiento que había recibido de Akahige, sabía de su misión y que una vida sexualmente activa le esperaba en el futuro…
Sin embargo, la realidad era que solamente tenía 5 años y para eso todavía faltaba bastante tiempo… Pero podía avanzar en otros menesteres para la culminación de su plan.
"Debo ser paciente… Para que cuando llegue el momento, valga la pena" El rubiecito se sentó en el asiento donde instantes antes estaban las féminas y se relajó, de momento.
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Un nuevo día comenzaba en la casa Uzumaki y las dos mujeres se levantaban con nuevos ánimos. Desde que habían adquirido aquella casa, las dos mujeres dormían en dos camas individuales dentro de la misma habitación como forma de hacerse compañía. Vestían holgados pijamas blancos para su comodidad y en sus cuellos cada una portaba un delgado collar de metal plateado…
- Buenos días, Kushina…- Dijo la chica de Ame, mientras se tallaba los ojos y se sentaba en la orilla de la cama
- ¡Buenos días, Konan!- Saludó entusiasta la mujer originaria de Uzu, poniéndose de pie súbitamente para comenzar a estirar los brazos.
Las dos recordaban que después de fallar miserablemente en su deber de cuidar a su adorado hijo y amo, el Arma Definitiva les había lavado el cerebro a ambas para convertirlas en sus más cercanas colaboradoras. Ahora que estaban listas para servirle, no pensaban fallar en el nuevo y definitivo objetivo de sus vidas: servirle ciega y devotamente a Naruto.
El Uzumaki sabía que si bien su futuro estaba lleno de placer carnal, pero el presente estaba lleno de trabajo y planeación, por lo que necesitaba colaboradoras de confianza…
Durante la Operación Vertical, Uzushio se encontró sin aliados reales y debido a ello no tuvo opciones, por lo que pereció. Esa fue una debilidad que el rubio estaba decidido a no tener y por eso su dominio sobre sus madres estuvo diseñado de forma tan particular: las dos conservaban el amor maternal por él, por lo que además de verlo como su amo y el ser que literalmente les había robado el corazón, lo miraban con ojos de madre y velarían por él, actuando siempre en beneficio de sus intereses. Conservaban sus personalidades originales, aunque claro, influenciadas por su lavado de cerebro.
- ¿Lista para servirle a nuestro hijo-amo?- Preguntó la pelirroja con su habitual entusiasmo
- Desde luego, vamos a ver qué se le ofrece- Respondió con su típica tranquilidad la peliazul.
Ambas féminas se levantaron rápidamente y se dirigieron a la habitación de su señor, listas para lo que fuera que necesitara o les ordenara. Caminaban presurosas para empezar con entusiasmo su nueva vida como esclavas.
Por otro lado, el rubio se encontraba en su habitación, recostado en la cama y recargado en la cabecera, leyendo un libro sobre Fuinjutsu que Mito le había regalado a Kushina tiempo atrás. Una de las pocas directrices del Proyecto Espiral que pensaba llevar a cabo al pie de la letra era restaurar la cultura de los Uzumaki y el Fuinjutsu era parte innegable de la identidad del clan.
- ¡Buenos días, hijo-amo!- Entró Kushina súbitamente a la habitación, seguida de Konan
- Espero que hayas dormido bien, hijo-amo- La peliazul dijo, mirando sonriente al pequeño.
Al parecer, la idea que se había planteado cuando empezó a esculpir las mentes de sus madres había funcionado y su instinto materno parecía estar por encima de su adoctrinamiento. Así que, mientras su objetivo se iba logrando, por algunos momentos podría olvidarse de que era el Arma Definitiva y actuar como un niño normal. Sonrió suavemente cuando pensó en eso.
- Buenos días, mamás-esclavas- Correspondió el rubiecito, para marcada alegría de las aludidas -¿Qué sucede?-
- Bueno…- Konan adoptó una expresión pensativa -Queríamos saber cómo podemos ayudarte en tu misión-
- ¡Sí!- Agregó una animada Kushina -Además tenemos curiosidad por saber qué es lo que vas a hacer primero-
- No sean impacientes- El chico estaba realmente contento de ver ese deseo tan marcado de participar por parte de ambas Kunoichi -Todavía falta tiempo- Ambas mujeres tomaron asiento a los costados de su amo, Kushina a la derecha y Konan a la izquierda
- Lo sabemos, querido…- Ambas comenzaron a masajear al rubio de sus hombros
- Vamos, hay que desayunar y luego empezaremos a planear…- Un poco decepcionadas por esas palabras, ambas se levantaron
- Como tú digas- Dijeron ambas féminas con un puchero antes de abandonar la habitación seguidas por Naruto.
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- Si queremos hacer los preparativos con discreción, necesitamos apoyo estratégico de alguien en la cúpula alta del mando de la aldea- Dijo Kushina con seriedad rara en ella
- Exacto, porque si bien nuestros pasos pueden ser discretos, llegará un momento en que nuestros movimientos serán imposibles de ocultar y será entonces cuando necesitaremos borrar las huellas que se vayan dejando- Agregó Konan con su característica frialdad en el campo de batalla
- ¿Y qué sugieren?- Cuestionó un serio Naruto.
En la mesa del comedor se encontraba extendido un mapa aéreo de Konoha perfectamente delimitado. Los tres estaban empezando la planeación de sus movimientos, ya que tenía que ser discretos y precavidos para evitar ser descubiertos, al menos hasta que tuvieran el poder suficiente para tomar la iniciativa. Observaban con detenimiento el plano de la aldea para prepararse ante cualquier eventualidad. Pequeñas notas en las distintas ubicaciones alertaban sobre los potenciales peligros.
- Por el momento, no se me ocurre alguien que pudiera servirnos para esa labor- Respondió pensativa la pelirroja -Así que de momento no podemos hacer grandes movimientos-
- Lo que podemos hacer por ahora es comenzar de inmediato con la construcción de la base de operaciones…- Konan continuaba analizando detenidamente el mapa -Estamos a las afueras de la aldea, así que si iniciamos con una edificación subterránea no habrá problemas siempre que seamos discretos…-
- En eso tienen razón- El rubio estaba consciente de que la primera fase del plan podía llegar a ser muy tediosa -Lo mejor será empezar con la construcción de nuestra base…-
El Uzumaki se levantó de la mesa, secundada por sus dos esclavas rápidamente. Se dirigieron al sótano de su casa y encendieron las luces. Tenía varias cosas que Kushina y Minato habían juntado a lo largo de los años entre objetos que si bien eran de un gran valor sentimental, carecían de valor real, así como diversas piezas de cierta importancia, como Kunai, Shuriken, Katana, así como pergaminos con conocimientos de diversa índole. Los tres observaban detenidamente el lugar, planeando cómo se iría desarrollando ese lugar…
- Muy bien- Dijo con seriedad el rubio -Quiero que se deshagan de todo lo que no tenga utilidad militar para nosotros… Sellen todo lo que no sirva, después veremos cómo nos desharemos de eso-
- Como digas, hijo-amo- Dijeron ambas mujeres con suaves sonrisas.
Las dos comenzaron con su labor de inmediato, dispuestas a complacer al dueño de todo su ser...
La foto de la primera cita formal de Kushina y Minato, el vestido de novia de la pelirroja, varias libretas que ambos llevaron a manera de diarios conforme su relación avanzaba, álbumes de fotos con prácticamente toda la historia de la relación de los padres de Naruto. Nada que no sirviera para el plan se quedó y si bien la Uzumaki reconocía cada cosa, para ella ya eran simples objetos con los que no estaba vinculada emocionalmente y por ende, eran basura.
El rubio observó analítico el resultado del lavado de cerebro y la reconfiguración de la mente de su madre… Y sonrió complacido con el resultado. Aquellos recuerdos que ella atesoraba, como se enteró cuando sus réplicas reconstruían su mente, ahora no significaban nada más que cosas sin utilidad. Por otra parte, Konan obedecía al pie de la letra las órdenes, de forma idéntica a la Uzumaki.
Rápidamente todo el lugar quedó despejado, una vez que las mujeres acomodaron las cosas útiles en la esquina más retirada del lugar. Las dos se colocaron delante de su amo con varios pergaminos en las manos, donde estaban sellados todos los objetos que representaban la vida anterior de Kushina.
- Muy bien, ahora dejen eso en algún lugar donde no estorbe, para comenzar…- El niño sonrió de forma maliciosa
- ¡Sí!- Las dos tomaron dos de las varias cajas que habían quedado vacías y depositaron ahí todos los rollos que cargaban
- Entonces, empecemos…- Naruto endureció la mirada al tiempo que sus esclavas regresaban a flanquearlo -¡Doton: Choukouku no Jutsu (Elemento Tierra: Técnica del Escultor)!-
El Arma Definitiva realizó una secuencia compleja de sellos de mano y luego se colocó al centró del lugar. Con armoniosos pero firmes movimientos comenzó a expandir el lugar al tiempo que la tierra se compactaba para darle un mejor acabado al lugar. Avanzó varios metros en las cuatro direcciones para crear la base de un futuro complejo de varios metros cuadrados. Una vez que superó los cuatrocientos metros cuadrados, comenzó a levantar muros para separar las diversas secciones que tendría el inmueble.
Al fondo, en la sección más grande, levantó una tarima de un metro de altura. Desde ahí planeaba dirigir a sus futuras esclavas conforme el clan se fuera expandiendo. Una vez que terminó de levantar esa sección, se dirigió a otra, la cual sería el laboratorio. En esa sección profundizó más, ya que sería de las secciones más importantes de todo el complejo. Cuando fue el turno del área médica, también detalló bastante el lugar dada la obvia necesidad de que tuviera una alta calidad.
Kushina y Konan, por otra parte, miraban con marcada fascinación, casi hipnotizadas, cómo su dueño edificaba todo ese sorprendente lugar debajo de su ordinaria casa. Apenas si podían mantenerse ecuánimes para no saltar sobre su amado niño y devorarlo a besos al verlo tan masculino e imponente.
- Listo…- Murmuró Naruto, mientras se limpiaba el sudor de la frente.
El rubio terminó la construcción inicial del complejo un par de horas después. Hacía rato ya que se había quitado su camisa, quedando para regocijo de sus madres, solamente con su pantalón, dejando ver su esbelto y sudado torso. Ambas mujeres se relamían los labios ante la visión. Sin embargo, el rubio estaba realmente cansado, ya que si bien tenía a su disposición el Chakra casi ilimitado del Kyuubi así como los conocimientos que le habían dejado los científicos Uzumaki, su cuerpo con todo y las ventajas físicas de las Seis Sangres, era solamente el de un niño y la complejidad con la que había trabajado lo había dejado totalmente agotado.
- ¿Estás bien, hijo-amo?- Las mujeres se acercaron al hijo con visible preocupación, notando que no le era sencillo estar de pie
- Sí… Sólo estoy cansado- El chico sonrió suavemente -Llévenme a mi habitación y después de recostarme, llévense lo que no sirve de aquí y quémenlo-
- Como tú digas- Dijeron en perfecta sincronía las dos.
Con delicadeza, ambas levantaron al rubio, Kushina desde los hombros y Konan de la piernas, cargándolo sin queja alguna hasta su habitación. El Uzumaki fue recostado en su cama con delicadeza, como si fuera una reliquia sumamente frágil y después de eso, ambas mujeres le besaron la frente con cariño para luego darse media vuelta y dirigirse hacia el sótano para llevarse las cajas que contenían los artilugios inservibles. El chico sonrió de forma sutilmente perversa mientras miraba a sus madres salir de su habitación antes de quedarse dormido para recuperar fuerzas.
La pelirroja y la peliazul tomaron con celeridad las cajas con los pergaminos y tras crear dos Kage Bunshin que velaran por su hijo-amo durante su descanso, las originales salieron de su casa y rápidamente se dirigieron a las afueras de la aldea para cumplir con la orden de Naruto. Las dos dejaron caer las cajas en el suelo y después de voltearse a ver por un momento, la Uzumaki sacó de su bolsillo tomó una caja de cerrillos para prenderle fuego a sus recuerdos más preciados y sin expresión alguna, incendiarlos… Desvinculada afectivamente de los objetos sellados dentro de los pergaminos, observó indiferente cómo esas cosas inútiles se liberaban del sellado entre las llamas y terminaban de consumirse.
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El rubio se encontraba de pie, detrás de sus preciosas madres-esclavas. Las dos féminas estaban bien erguidas y ataviadas con vestidos holgados blancos y delantales verdes, la vestimenta típica de la Uzumaki. Ambas lucían visiblemente ruborizadas, ya que su dueño las estaba manoseando de forma descarada. Amasando aquellos traseros a pesar de apenas llegarles a la cintura, Naruto comenzaba a distinguir las diferencias entre las dos. Las Kunoichi reprimieron sus gemidos mordiéndose los labios cuando el rubio creó un Onmyou Bunshin y cada uno de los rubios se pegó a la espalda de las hembras para comenzar a magrearles los pechos.
- Bien, ahora lo que quiero de ustedes es que se pongan en forma… Ustedes son hermosas, pero pueden volverse todavía más hermosas…- El chico se regocijaba con la docilidad de sus esclavas, cuyos cuerpos temblaban ante el toqueteo
- P-Pídenos lo que quieras…- Murmuró la pelirroja, apenas pudiendo hablar, perdida en el placer
- Sólo d-dinos… Y lo haremos…- Pudo susurrar la peliazul ante las maravillosas sensaciones que les provocaba su amo
- Muy bien…- El original, que manoseaba a Konan, la soltó por un momento para crear otros dos clones, los cuales se colocaron delante de las esclavas -Quiero que comiencen a trabajar su cuerpo, para el plan las necesito aún mejores de lo que son ahora…-
- S-Sí…- Kushina cerró los ojos, perdida en la lujuria cuando la réplica delante de ella comenzó a magrearle sus nalgas -T-Trabajaré, mi c-cuerpo…- Apenas si la pelirroja podía hablar, totalmente entregada al placer que le provocaban sus amos
- Y-Yo…- Konan no estaba mejor que Kushina, ya que replicaba su misma expresión facial al ser dominada de igual forma por sus dos dueños -M-Me p-pondré… En forma…- La peliazul también había sucumbido a la lascivia.
Los clones detrás, insinuaron con ligeros empujones a las madres-esclavas que se inclinaran al frente y así lo hicieron, recargando sus cabezas en los hombros de los rubios frente a ellas, quienes comenzaron a pellizcarles sus erectos pezones, los cuales ya eran claramente distinguibles en sus ropas. Las réplicas tras ellas, empezaron a darles sonoras nalgadas que lejos de dolerles a las mujeres, las excitaron todavía más con el sutil escozor en la piel que les dejaban.
- Recuerden que ustedes son nuestras esclavas y nos obedecerán…- Susurraban coordinados los rubios en los oídos de las dóciles hembras
- S-Somos sus esclavas…- Murmuró la Uzumaki entre sus ya descarados gemidos
- Y-Y los obedeceremos…- La mujer de Ame declaró en un lapso donde no estaba aullando de placer.
Entonces los dos rubios delante de ellas, para desconcierto y decepción de ambas, se alejaron suavemente para tomarlas de sus rostros mientras los clones detrás nuevamente comenzaban a magrearles las nalgas con descarado entusiasmo. Los Naruto al frente, comenzaron a guiar de forma sutil las cabezas de ambas para que quedaran cara a cara.
- Ahora, mamás-esclavas, dense un delicioso beso…- Ambas mujeres se miraron fijamente, con sus rostros inflamados de deseo…
De inmediato obedecieron, uniendo sus labios en un tímido beso mientras cerraban los ojos. Sin embargo, el juego previo con sus amos las había dejado calientes a un límite casi insoportable y ese piquito inicial pronto derivó en un lascivo juego de lengua, con las dos féminas reprimiendo sus gemidos mientras se devoraban. Los rubios las dejaron libres y ellas de inmediato se erguieron completamente para comenzar a magrearse sus voluptuosos cuerpos ante el regocijo de sus amos.
- Y recuerden, la obediencia es placer…- Murmuró visiblemente satisfecho el Naruto original mientras sus copias desaparecían en suaves destellos de luz -Entre más obedientes sean, mayor será el placer que sentirán y entre más placer sientan, serán más obedientes…-
Aquella última frase se repitió una y otra vez en la mente de ambas durante su intenso morreo para quedar grabada para siempre en sus vulnerables cerebros.
La idea de semejante frase era crear un círculo vicioso, donde ambas serían cada vez más obedientes y sumisas con los placeres que fueran disfrutando y descubriendo, lo cual las haría adictas a obedecer a su amo ciegamente en el afán de conseguir más y más placer, repitiendo el ciclo nuevamente…
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Naruto llevaba un mes construyendo la base de operaciones con cautela y calma. Lo más sencillo fue instalar las tuberías de agua, aire y demás, ya que sólo necesitaba su Chakra Kinton para hacerlo. Fue más difícil en cambio, usar el dinero que sus mamás-esclavas tenían ahorrado para construir bajo estricta confidencialidad un invernadero, el cual estaría destinado a albergar diversas hierbas para sus planes a futuro.
Por otro lado, Kushina y Konan, como les ordenó su amado hijo-amo, empezaron a ejercitarse en sus ratos libres para recuperar su plena condición física y estilizar sus cuerpos. Utilizaban la amplia habitación con tarima para ese propósito. Realizaban aerobics como comienzo y poco a poco fueron comprando equipo variado para ejercitarse adecuadamente, como pesas, ejercitadores abdominales, barras, bicicletas, y demás aparatos. Equipaban el lugar para ellas dos en un comienzo usando el dinero que sobraba de los gastos que les indicaba su amo y posteriormente para las futuras esclavas del clan.
Los resultados del mes que llevaban entrenando se notaban cada vez que el rubiecito revisaba minuciosamente sus deliciosos cuerpos, sintiendo cómo sus nalgas obtenían gradualmente más firmeza al igual que sus pechos y sus cinturas se hacían más estrechas al tiempo que sus sexys abdómenes se marcaban perfectamente. Sus brazos también dejaban ver poco a poco el aumento de la masa muscular resultado de su dedicado ejercicio.
Para salir a abastecerse o cuando recibían visitas, las mamás-esclavas utilizaban vestidos holgados de manga larga y delantales largos para ocultar su cada vez más evidentes cambios físicos. Fuera de eso, cuando era posible y los gastos lo permitían, ambas mujeres compraban diversos conjuntos sugestivos solamente para el deleite de su amo. Su entrenamiento tanto físico como mental, se llevaban a cabo justo como el Arma Definitiva lo planeaba…
Un día, el rubiecito y sus madres se encontraban en la sala de su casa, tomándose un descanso de sus respectivas actividades. Estaban sentados en uno de los amplios sillones de su sala, con Naruto entre sus mamás-esclavas, como siempre Kushina a la derecha y Konan a la izquierda. Se encontraban realizando una lista a conciencia de las mejores candidatas para ser esclavizadas por el clan. El rubio vestía un pijama holgado de color naranja, mientras que sus madres usaban pantalones muy cortos de mezclilla azul que resaltaban marcadamente sus traseros y tops abotonados de color blanco los cuales apenas podían contener sus turgentes pechos que dejaban descubiertos sus torneados vientres y sandalias Ninja de exagerados tacones.
- Bueno hijo-amo, está Hinata Hyuga, que en su momento fue la princesa de su clan… Sin embargo, fue desterrada y actualmente es madre soltera- La pelirroja tomó la libreta frente a los tres y apuntó el nombre -Sus ojos, a pesar de todo, son de los más puros que pueden ofrecer los Hyuga-
- Asimilar el Byakugan sería una gran ventaja para el clan- Complementó la peliazul reflexivamente, leyendo el nombre -Esa chica es de nuestra edad y es muy vulnerable psicológicamente, podrías apoderarte de ella con facilidad, hijo-amo…-
- El problema es que tiene dos hijos, un niño y una niña- Kushina retomó la palabra con expresión analítica -Y ahora que lo pienso, uno de ellos, el niño, tiene un sospechoso parecido con Minato…-
- ¿Insinúas que Minato cometió adulterio durante su matrimonio?- Preguntó expectante Konan
- Es posible…- Replicó la madre biológica de Saikyou Buki -Minato fue demasiado permisivo y dócil durante nuestro matrimonio, algo bastante raro para las relaciones en estos tiempos, tal vez fue resultado de la culpa-
- Puede que tengas razón…- Agregó la madre adoptiva de Naruto -Ahora que recuerdo, ese niño llamado Boruto se parece bastante a Minato-
"Kushina habla de una posible infidelidad de Minato como si no significara nada para ella… Eso demuestra que la desvinculación afectiva de sus recuerdos ha sido un completo éxito" El chico esbozó una sonrisa perversa "Entonces todo parecer indicar que la metodología desarrollada para lavar cerebros durante el Proyecto Espiral es perfecta…" El Uzumaki adoptó una expresión seria y tomó la palabra -Aún así, todavía necesitamos infiltrar el alto mando de Konoha para encubrir nuestras actividades y obtener el financiamiento necesario para acelerar la conclusión de nuestra base de operaciones- Se introdujo a la plática con firmeza
-Tienes razón como siempre, hijo-amo- Kushina le sonrió cálidamente
- Así es- Konan replicó el gesto de la pelirroja -Tú decides qué haremos…-
Naruto estaba por hablar cuando se escuchó la campana de la entrada de la casa…
Los tres se voltearon a ver y de inmediato las mujeres adoptaron expresiones serias. Pronto, ambas comenzaron a caminar hacia la salida del inmueble. Cerca de la puerta que separaba la casa del patio, había un perchero en el cual colgaban aquellos vestidos holgados y sobrios que las dos se pusieron rápidamente para dirigirse a la entrada y atender el llamado.
- Hola, chicas… ¿Cómo están?-
- ¡Tsunade-sensei! ¡Cuánto tiempo sin verla!- Declaró la pelirroja con fingido entusiasmo, imitando a la Kushina original
- Buenas tardes, Tsunade-sama- Saludó la peliazul con una respetuosa reverencia, replicando lo que la Konan original haría.
La visitante era ni más ni menos que la famosa Sannin Tsunade…
Una mujer rubia y voluptuosa de generosos pechos y robusto trasero que vestía una camisa gris de estilo kimono, sin mangas y bastante escotada, ceñida a su cuerpo gracias a una faja azul del mismo color de sus pantalones. Usaba sandalias con tacones altos, los cuales resaltaban su escultural figura.
- ¿Qué la trae por aquí?- Preguntó la mujer de ojos amatista, curiosa
- ¿Por qué no lo discutimos adentro?- Dijo la famosa Kunoichi médica, mirando de reojo a sus costados con sutil desconfianza
- Como diga, Tsunade-sama- Contestó la fémina de ojos ámbar, apartándose para dejar pasar a la bella rubia.
Tsunade ingresó al inmueble escoltada por las mamás-esclavas, quienes comenzaron a comérsela con la mirada. Veían cautivadas el contoneo de esas firmes nalgas con cada paso que daba. Por otra parte, la Sannin miraba con curiosidad el lugar, ya que después de salvarle la vida a Kushina tras el ataque del Kyuubi, se marchó de la aldea en compañía de su alumna predilecta, Shizune Kato. Cuando se fue, todavía estaban ubicadas en otro domicilio y por ello la nueva casa de los Uzumaki y la chica de Ame, le llamaba la atención.
- ¿Y Shizune dónde está, Sensei?- La pelirroja dijo, mirando discretamente la estrecha cintura de su maestra
- En un momento te explico…-
La rubia finalmente entró a la casa después del breve recorrido del jardín y lo primero que vio fue al rubiecito sentado en el amplio sofá, sonriendo suavemente. El niño se veía simpático con aquellas marcas en sus mejillas y realmente se parecía a su padre con esos cabellos rubios, aunque las facciones de su rostro eran sumamente parecidas a las de su madre.
Por otro lado, Naruto observó con marcada curiosidad a la Sannin. Sabía de quién se trataba mediante los recuerdos de Kushina, pero una cosa era saberlo y otra ver a tan espectacular mujer en vivo. Nieta de Mito Uzumaki, tenía ascendencia Uzumaki y esa era otra razón para asimilarla al clan, además de que seguramente ella sabría dónde estaba la tumba de su abuela, un secreto celosamente guardado por los altos mandos de Konoha…
Ya la tenía en la mira para cazarla en el futuro, pero ahora se presentaba por sí misma en bandeja de plata. Y esa era una oportunidad que no iba a dejar escapar, ya que la mujer era famosa por irse de la aldea durante años sin decir siquiera a dónde se marchaba.
- Buenos días- Saludó amable el rubiecito, al tiempo que guardaba discretamente la lista en la que estaban trabajando instantes antes
- Vaya, la última vez que te vi eras un bebé…- La rubia se sentó junto al chico con curiosidad -¿Cómo has estado?-
- ¿Quién es?- Naruto entró en su papel de niño de 5 años, mirando con fingida ingenuidad a la mujer
- Ella es Tsunade-sensei, hijo- Kushina asumió su papel a la perfección -Es muy querida para mí y de hecho ya la conoces, pero sólo eras un pequeño bebé muy lindo cuando la viste por última vez-
- Así es hijo- Konan agregó sonriente, respaldando a su compañera -Eso sin mencionar que es de las más fuertes Kunoichi del mundo, Tsunade-sama es una asombrosa mujer y Ninja-
- ¿En serio?- Replicó sorprendido el niño -¡Vaya, usted es genial!-
- Bueno, sólo un poco…- La renombrada Kunoichi se puso de buen humor con los halagos recibidos -Y hablando de otra cosa… ¿No creen que ya es hora de cenar?- La mujer murmuró cuando sintió a su estómago pedir alimento
- ¡Ramen…!- Gritó con sincero entusiasmo el Arma Definitiva
- ¡A cenar entonces!- Dijeron las amas de casa con gran sonrisa y perfecta sincronía.
Eran los momentos en que Naruto podía dejar de verse a sí mismo como un ser concebido para vengar y reconstruir un clan casi muerto y ser un simple niño de 5 años. Las mamás, también podían asumir ese rol por un momento y descansar de su dedicada labor, aunque no les desagradara para nada ser las devotas y fieles esclavas del rubiecito.
La mesa del comedor pronto estuvo lista y las tres féminas se dispusieron a comer con el pequeño, quien como siempre, se sentó flanqueado por sus mamás, mientras que la famosa Sannin se colocó al otro lado de la mesa para quedar frente a la familia.
- Entonces díganos, Tsunade-sensei- Kushina dejó de comer por un momento para comenzar a hablar -¿Por qué vino de visita? ¿Sucede algo?-
- Bueno…- La mujer dejó su deliciosa comida por un momento para dar respuesta a su alumna -Lo que pasa es que…- La rubia se mostró levemente avergonzada -Vine a esconderme un tiempo de los cobradores-
- Ay Tsunade-sensei, usted no cambia…- La pelirroja negó con la cabeza mientras le limpiaba la boca a su amo devotamente con una servilleta
- ¡No le veo lo malo!- Replicó la voluptuosa mujer, graciosamente enfadada
- No se preocupe, Tsunade-sama- Konan dijo al tiempo que le daba de tomar de un vaso con agua a su dueño -Puede quedarse todo el tiempo que necesite-
- Pues creo que te tomo la palabra, Konan- La rubia miraba curiosa el trato de las mujeres al chiquillo.
Tsunade podía entender la devoción con la que ambas mujeres cuidaban al pequeño, ya que había llegado a sus vidas en medio de duras pérdidas afectivas: Minato para la Uzumaki, Nagato y Yahiko para la chica de Ame. Tal vez ambas veían al niño como el sucesor de los tres y por ello le mostraban tanto cariño, además de que se era dolorosamente parecido a él…
Y mientras terminaban de comer y recoger la mesar, se puso a pensar, ya que guardaba un oscuro secreto que nadie sabía…
Minato Namikaze era un huérfano que se convirtió en el Ninja más temido de Konoha durante la Tercera Guerra Ninja. Pero en realidad no era tan huérfano como la gente pensaba. La famosa Kunoichi tuvo como novio a un Ninja llamado Dan Katou durante el periodo previo a la Segunda Guerra Ninja y durante el conflicto su relación se hizo más profunda, la cual culminó en su embarazo en medio de la conflagración, periodo en que se dedicó mientras su abultado vientre se lo permitió, a entrenar a los Ninja médicos de Konoha.
Fue la época más feliz de su vida, ya que tendría un hijo con el hombre que amaba y a pesar de su juventud, ya que su bebé nacería cuando ella ya tuviera 19 años, se sentía plena y realizada a pesar de encontrarse en medio de la guerra… Sin embargo, el destino fue cruel con ella y su amado murió durante una emboscada cerca de la aldea.
Simplemente su vida dio un giro completo y con la pérdida de su ser más querido, todo dejó de importarle, incluso su otrora amado hijo. Tal vez por inmadura o por el trauma que le provocó la muerte de Dan, pero se sintió incapaz de lidiar con la responsabilidad de ser madre…
Tomó la decisión de abandonar a ese bebé rubio como ella, apenas lo dio a luz, dejándolo en el orfanato de Konoha y haciendo ella misma su reporte médico, en el cual le informaba al mundo de que su hijo no había sobrevivido al parto, lo cual nadie cuestionó, puesto que todos sabían lo que había significado la muerte del padre para ella y nadie tuvo el valor de ahondar en el asunto.
Cuando la guerra terminó, se abandonó a sí misma, cayendo en el alcoholismo durante años. Todo parecía indicar que terminaría sumamente mal...
Sin embargo, su antigua cuñada, Shizuka Katou, se acercó a ella para pedirle prácticamente de rodillas que se encargara de su pequeña hija Shizune, ya que la hermana de su amado se encontraba terriblemente enferma debido a complicaciones producto de las numerosas heridas que recibió durante la guerra y la muerte de su hermano la hizo caer en un estado de depresión casi tan profundo como el de la Sannin misma…
Y eso hizo reaccionar a Tsunade, ya que Shizune sería eventualmente la última familia de sangre que le quedaría a Dan, ya que él y Shizuka en su momento fueron un par de huérfanos refugiados de la Nación del Fuego que con el paso del tiempo convirtieron Konoha en su hogar. Entonces tomó la decisión de cumplir con la última voluntad de su cuñada…
Irónicamente, Shizune tenía la misma edad de su hijo, a quien no se preocupó por ver después de abandonarlo. En ese momento pensó que lo mejor sería cuidar también de él, por lo que se decidió a recuperarlo del orfanato…
Pero la realidad la golpeó nuevamente de frente.
Tsunade organizó una prueba para los niños del orfanato con el pretexto de realizar una investigación para un proyecto secreto y como era heroína de guerra, nadie intentó siquiera cuestionar su planteamiento. Realmente consistió en realizar una entrevista a un grupo de treinta niños entre los cuales se aseguró de que su hijo, un pequeño rubio de 6 años que tenía su cabello alborotado del mismo color que ella y había heredado los intensos ojos azules de su padre, fuera el último. El reencuentro con el fruto del amor que sintió por Dan fue tal vez uno de los momentos más dolorosos de su vida…
…
Tsunade se encontraba con el pequeño Minato en un cuarto que únicamente tenía las dos sillas sobre las que ambos estaban sentados y la mesa donde la rubia recargaba los codos ante la mirada expectante del chiquillo, quien estaba sumamente contento de tener tan cerca a la famosa Kunoichi en esa prueba. El niño estaba feliz al ser parte de una investigación que seguramente sería por el bien de la aldea.
- Me dicen que tu nombre es Minato Namikaze…- Empezó expectante la mujer
- Sí, es el nombre que me dio Nonou-san- Respondió sonriente el chico
- Ya veo…- La Sannin adoptó una expresión pensativa -¿Y cómo te tratan aquí? ¿Comes bien? ¿Te cuidan adecuadamente?- Tsunade apenas pudo mantener oculta la ansiedad que tenía por saber cómo había vivido su hijo
- ¡Sí!- Minato se mostró contento -Nonou-san se encarga de que no nos falte nada y es muy cariñosa con nosotros… Por ella es que me gustaría ser Ninja-
- Hablando de eso, dicen los informes que ya asistes a la Academia Ninja- La mujer revisó el archivo con la información del chico
- Sí, acabo de empezar y la verdad estoy muy feliz, porque el primer día de clases conocí a una niña muy bonita que se llama Kushina- El rubio hizo un puchero -Aunque creo que no le caigo bien… ¡Pero me ganaré su amor algún día!- Sonrió decidido
- Verás que lo conseguirás, eres un niño muy guapo- La rubia animó a su hijo -Y…- Se puso nerviosa -En el informe también dice que no se sabe nada sobre tus padres…-
La mujer tanteó con emoción, pensando ingenuamente que el niño desearía poder ver a sus padres y ella le confesaría su versión pensada durante días, en la cual le mentiría diciendo que había sido robado y ella pasó todo el tiempo tratando de encontrarlo para reunirse y ser una familia feliz. No debía enterarse de la verdad, por su propio bien.
Sin embargo, la reacción del pequeño Minato no fue la esperada…
El rubio ensombreció la mirada y entrecerró los ojos, dejando ver sentimientos oscuros evidentes. Incluso Tsunade se asustó levemente cuando percibió la oscuridad que aquellos orbes zafiro mostraron. Era evidente que al chico le desagradaba bastante hablar del tema. Con creciente temor, la mujer se dispuso a esperar la respuesta de su hijo al notar que no había señal alguna de añoranza o algo que le indicara que sería un buen momento para confesar todo el secreto.
- Y no me interesa saberlo, Tsunade-sama…- El chico dejó en claro el resentimiento que sentía por sus progenitores con el tono severo que usó -Me abandonaron aquí porque no me querían- Apretó los dientes -Y yo sé que Nonou-san nos quiere a todos, pero no puedo evitar sentirme así- Lágrimas traicioneras comenzaron a escapar de su rostro para desconsuelo de su madre -Cuando terminan las clases y veo a todos irse con sus padres, no puedo evitar recordar que mis padres me dejaron a mi suerte…- El chico cerró los ojos con pesar -Y es por eso que quiero ser Hokage…- Sollozó antes de continuar -¡Yo no abandonaré a nadie así como ellos lo hicieron conmigo!- Apretó los puños -¡Ojalá que jamás los conozca porque los odio por haberme abandonado…!-
Esas últimas palabras le rompieron el corazón a la bella mujer…
Y sin poder ni querer evitarlo, se soltó a llorar también. Se abrazó a sí misma al darse cuenta de lo que su debilidad le había hecho a su hijo. Era un chico modelo en la escuela, amable con los demás y tenía la convicción de servir a su aldea, pero en ese momento fue evidente que tenía una faceta oscura, la cual estaba evidentemente ligada a su origen.
- T-Tsunade-sama… ¿Se encuentra bien?-
Minato recuperó la compostura cuando notó que la poderosa mujer se había soltado a llorar junto con él. Y en ese momento la admiró aún más, ya que creía que había sido empática con su dolor y se lo agradeció en el fondo de su corazón, sin saber las verdaderas razones del sufrimiento de la Sannin.
- S-Sí…- Replicó todavía con la voz quebrada la mujer -Es que… Es que- Sentenció al olvido el deseo que tenía de recuperar a su hijo, por su propio bien -No puedo creer que exista gente que deje a su suerte a un niño tan especial como tú, Minato-kun- La mujer sonrió tristemente -No tiene caso que te preocupes por esas personas sin importancia, seguramente jamás tendrás que lidiar con esos cobardes…- Se recriminaba a sí misma por su error -Pero siempre puedes contar conmigo, nunca dudes en buscarme si necesitas ayuda-
-Tsunade-sama…-
Para sorpresa del pequeño, la mujer se puso de pie y se acercó a él para abrazarlo, atrapando su cabeza entre sus generosos pechos, provocando que el niño quedara bastante ruborizado mientras ella simplemente se regocijó en la sensación de abrazar a su hijo por primera vez desde que lo había dejado a su suerte a las puertas del orfanato.
- Siempre que me necesites, no lo dudes nunca, estaré para ti- La hermosa rubia intensificó el abrazo -Siempre…-
- Gracias…-
…
A lo largo de la vida de su hijo, cumplió cabalmente con su palabra. Le enseñó bastante sobre Ninjutsu, Genjutsu y Taijutsu, además de que cuando se graduó y se convirtió en Genin, llegó al punto de seducir y entregarse a su amigo, el Gama-Sennin Jiraiya, solamente para que éste aceptara ser el Jounin Sensei del rubio. Que después el renombrado Ninja le tomara afecto por su parte al muchacho era punto y aparte…
Ella estuvo cerca de él, teniendo el debido cuidado de evitar ser demasiado obvia de sus sentimientos y para todos los que los conocieron, era una relación donde la famosa Ninja cobijó a un huérfano que le había simpatizado cuando hizo un estudio en el orfanato de la aldea. Por eso ella misma entrenó a Kushina cuando supo que ella era el objeto del afecto de Minato, con el fin de ayudarle a su hijo para que la conquistara…
- Esta será su habitación, Tsunade-sensei…- La pelirroja interrumpió los pensamientos de su maestra
- Gracias, Kushina…- Sonrió suavemente la rubia
- La dejo descansar entonces, me imagino que estará cansada por el viaje- La Uzumaki se retiró de la habitación tras hacer una respetuosa reverencia.
Tsunade comenzó a ver el lugar, que tenía una cama, tocador con un espejo amplio y un escritorio. Se sentó al filo de la cama y sonrió con tristeza, pensando en que el pequeño e inocente Naruto era prácticamente el vivo retrato de su padre… Recordó el momento en que atendió a su alumna después del incidente del Kyuubi y ese pequeño bebé que tenía Kushina entre sus brazos era dolorosamente parecido al que ella había dejado a su suerte años atrás.
Apenas estuvo segura de que su nuera sobreviviría a ese extraño incidente donde se liberó el Kyuubi de su interior, se marchó de Konoha sin mirar atrás. El rubiecito era tan dolorosamente parecido a su padre que ella simplemente no pudo soportarlo…
Ciertamente había regresado a su hogar para darse un descanso de los cobradores que la buscaban por todo el dinero que debía de los préstamos que jamás pagaba. Pero también era verdad que deseaba ver a su querida alumna y sobre todo, a ese niño que era toda la familia de sangre que le quedaba…
Y sin saberlo, esa fue su perdición.
…
Tsunade estaba profundamente dormida, con una suave sonrisa en su rostro al sentirse cerca del hijo de su amado hijo. Quería conocerlo y ayudarle a su madre a cuidarlo para de alguna forma, aliviar la culpa por abandonar a Minato que jamás había podido superar. Además, podía intentar engañarse a sí misma porque fuera de las curiosas marcas parecidas a bigotes en el rostro de su nieto y las facciones heredadas de su madre, era como si su hijo hubiera reencarnado…
Despertó somnolienta, cuando sintió algo frío en su cuello.
- ¿Q-Qué sucede?- Murmuró, desconcertada
- Hola, Tsunade-sama…-
La mujer abrió los ojos de golpe para encontrarse con la imagen de su nieto sobre ella, con las rodillas sobre la cama y a ambos costados de su vientre. Desconcertada, buscó la mirada del muchacho, encontrándose sus bellos ojos almendra con los orbes carmesí del Arma Definitiva. La mujer se estremeció por aquella perturbadora visión y su mirada pronto dejó notar el desconcierto…
- ¿Q-Qué…?- Susurró débilmente, sintiéndose caer en la influencia del Sharingan del rubiecito
- No se preocupe, pronto recordará este momento con regocijo…- El siniestro niño sonrió en forma sutilmente perversa mientras chocaba sus manos delante de su rostro
- ¿C-Cómo?- Apenas pudo esbozar con un hilo de voz
- Pronto lo sabrá…- Murmuró el Onmyou Bunshin recién creado cerca de su oído
- N-No…- Apenas pudo negar con la cabeza, invadida por el desconcierto.
Entonces, antes de que su fuerza de voluntad mermara por completo y mientras sentía al rubio cerca de su cabeza tocar sus sienes, ladeó sus ojos levemente para reparar en la presencia de Kushina y Konan detrás del chico, rígidamente erguidas y con los brazos a los costados, con las miradas totalmente convertidas en el mismo Sharingan de tres aspas que estaba derribando las defensas de su consciencia para controlarla. Las mujeres vestían reveladores juegos de lencería blanca consistentes en finas medias sujetadas con ligueros, delgadas bragas y reveladores sujetadores de encaje que dejaban ver sus nuevas y trabajadas anatomías…
Luchaba ferozmente por mantener el control de su cerebro solamente con su fuerza de voluntad, al sentir que no era capaz de controlar su propio Chakra y usarlo para superar el asalto. Hizo todo lo que pudo, pero pronto su fuerza de voluntad mermó debido a la gran fuerza que tenían los ojos de su nieto así como al poder ejercido directamente sobre su cabeza por el otro rubio y su mente después de algunos minutos fue totalmente invadida y conquistada, dejándolo ver en su mirada, que terminó por nublarse y los orbes castaños pronto replicaron los del Arma Definitiva.
- Finalmente, la hermosa y valiosa Tsunade está en mi poder…- Murmuró triunfante cuando la bella fémina dejó de resistirse.
El rostro de la hermosa rubia poco a poco fue perdiendo expresividad para quedar con un rostro neutro y el Sharingan reflejado en sus ojos. Naruto afiló más su sonrisa al saber exitoso su ataque sorpresa contra la poderosa Kunoichi, ya que en un combate de frente, él todavía no tenía la capacidad para enfrentarla y sus madres eran más débiles que la Sannin, así que debía aprovechar la oportunidad…
Y lo hizo.
Ciertamente, Tsunade era un blanco demasiado valioso debido a que a pesar de ser en forma diluida, tenía sangre tanto Uzumaki como Senju y también poseía un conocimiento médico muy avanzado. Su fama no era simple palabrería, ya que a través de los recuerdos de su esclava pelirroja, Saikyou Buki pudo ver a detalle varias de las hazañas médicas de la rubia durante su plenitud. Y toda esa capacidad ahora estaba a su disposición.
Celebrando su triunfo, comenzó a amasar los generosos pechos de su futura esclava mientras pensaba en las atractivas posibilidades para el futuro…
…
Notas
Sobre las edades, al momento Kushina y Konan, así como las personas de su mismo rango de edad tienen 27 años, lo cual significa que Naruto nació cuando ambas tenían 22 años. Tomé como base para este dato la edad de Konan durante Naruto Shippuden, siendo la que en teoría sería la más joven de las dos. En cuanto a Tsunade, ella tiene al momento 43 años y para respetar su edad en el canon cuando se encuentra con Naruto (51 años), hice las cuentas pertinentes, dando el resultado de que en el escenario planteado en que ella es la madre de Minato y abuela de Naruto, tuvo al rubio Namikaze a la edad de 19 años.
Pues como se ha dicho, Naruto es muy joven todavía para consolidar la posesión total de sus esclavas (sexo) y pues simplemente escribiré lime sumamente ligero hasta que cumpla cierta edad en el fic para comenzar con el lemon como tal. Además, he decidido que debido a su edad, ser niño es un gran disfraz para mantener el elemento sorpresa como fue en el caso con la Sannin, ya que como fue evidente, nadie se espera un ataque así por parte de un niño.
En otro asunto, el físico que Kushina y Konan van formándose para cumplir con los deseos de Naruto va en dirección de obtener los cuerpos característicos de las mujeres fitness, en un caso muy concreto, de la bella modelo Michelle Lewin.
Tomo términos usados en fics escritos por Luomcapi_sensei, un gran amigo también involucrado en los fics de Naruto con el concepto de Control Mental, si bien él tiene más experiencias que yo en estos menesteres y en parte, me baso en sus obras para guiar el fic, como en el asunto del condicionamiento de las esclavas así como la forma como Kushina y Konan llaman a su amado rubiecito: hijo-amo. Eso también será para los conceptos similares.
Hablando ya del AU, como ya se bosquejó, Hinata y otras Kunoichi, tendrán edades diferentes a las del canon, siendo la Hyuga contemporánea de Kushina y Konan, además del turbio asunto de que era fue amante de Minato, asunto que abordaré en el siguiente capítulo. El motivo de esto, es que si bien me agrada bastante la Hinata del rango de edad de Naruto en Shippuden, la Hinata MILF del Gaiden también es bastante hermosa y al final me decidí por esta última, además de que esto permite jugar con más factores en relación al fic, como el asunto de que Boruto y Himawari fueron producto de un nacimiento de mellizos y tienen por ende, la misma edad.
Fue por ese tipo de decisiones en relación al desarrollo de la historia que me costó algo escribir el capítulo y también el comienzo del adiestramiento de Kushina y Konan, llegando a reescribir esa parte en varias ocasiones.
