Uzumaki's Strongest Weapon

Empecemos con los reviews, pero antes quiero pedirle una disculpa a UpTheIron por no contestar su review del capítulo anterior… Discúlpame, no me di cuenta debido a que mi barra de descargas ocultó el review.

Ahora, a responder:

UpTheIron (Capítulo 2): Pues me gustó bastante la Hinata de Boruto The Movie, es una MILF hecha y derecha.

UpTheIron (Capítulo 3): Thanks, i hope why the wait don't are long.

WhiteWolf: Thank you, i wish why the time between chapters was short, but the problem is the muse of inspiration. I don't know about Miu Furunji and i do not think to add it.

Naruto aguero: Gracias. Como te dije por PM, corregí el capítulo porque en un comienzo era Orihime la que sacrificaría su juventud, pero al final me decidí por Rukia, ya está corregido y fue Rukia la elegida para ese 'honor'.

sabath9997: Esa era la intensión, que sueñe oscuro el relato para darle una atmósfera siniestra a la historia. Me gusta escribir, así que soy yo quien te agradece a ti y a todos los lectores por seguir las locuras que plasmo de mi loca cabeza al Word… XD

Elchabon: Después de dejarte en el hospital :P, debo decir que sí tengo planes de meter gata, tiburón, leona y tal vez carnero al fic, aunque me tomo mi tiempo para adaptar las historias al mundo de Naruto y que no sea forzado en lo posible. Pues Koharu cayó más que nada porque se confió al igual que Naruto, pero ella no tenía esclavas listas para apoyarla cuando lo requiriera :) Y sí, el rubiales aprendió a pelear sucio o de forma desleal cuando sea necesario. Todo sea por restaurar el clan…

alexzero: Gracias, espero que no haya sido mucha la espera.

bladetri: Visto :v… Espero que todo continúe bien.

Loquin: Es que este rubiecito maligno quiere dejar todo listo para cuando pueda, hm… Reconstruir el clan :P Y es que uno de los defectos clásicos de los villanos es llegar a confiarse cuando tiene la ventaja, algo que evidentemente ya no le pasará al Naruto de este fic.

riohey sawada dragneel: Gracias, espero no haber tardado demasiado.

- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)

"Bah, que tontería" (Personaje pensando)

(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)

Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.

"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"

Capítulo 4: Divide y vencerás.

- ¡¿Quién es nuestro novio?!- Gritó Tsunade con entusiasmo

- ¡El sexy y caliente Naruto…!- Respondió Shizune con una gran sonrisa

- ¡¿Y nosotras qué somos?!- Cuestionó alegre Koharu

- ¡Las putas sumisas de Naruto!- Contestó plenamente feliz Konan

- ¡Todas juntas, chicas…!- Kushina asumió el rol de líder

- ¡Naruto es nuestro novio…!- Exclamaron las cinco a coro -¡Y nosotras somos sus putas sumisas…!-

Las cinco mujeres se encontraban sobre la tarima de la sala más amplia del complejo subterráneo. Vestían fetichistas trajes de porristas sumamente ceñidos a sus cuerpos, cuyas faldas blancas apenas les tapaban la mitad de las nalgas a la pelirroja y a peliazul. En el caso de la castaña y la rubia las prendas les tapaban ridículamente sus traseros como si fueran simple encaje y solamente cubrían decentemente la retaguardia de la pelinegra. Las cinco agitaban esponjosos pompones con entusiasmo, sabiéndose las porristas-esclavas de su novio y futuro esposo. Los pezones de todas se resaltaban descaradamente, dejando ver que no usaban sostenes.

- ¡Naruto-sama es el novio más sexy!- Las cinco extendieron sus brazos a los costados y levantaron sus piernas derechas al frente para dejar ver descaradamente sus chorreantes almejas depiladas -¡Naruto-sama es el novio más caliente!-

Había pasado casi un año desde el incidente con Koharu y el férreo control de Naruto sobre sus esclavas era más firme que nunca, condicionándolas cada cierto tiempo para reforzar la devoción con la que le servían usando su parcial albedrío. Sentado en un cómodo y amplio sofá, el chico miraba con oscura satisfacción a las sensuales mujeres haciendo ese espectáculo solamente para él, cumpliendo hasta los más mínimos detalles que les exigió para el número.

- ¡¿Qué queremos?!- Comenzó la Utatane con marcado sonrojo

- ¡Que nuestro novio crezca!- Respondió la Senju visiblemente ansiosa

- ¡¿Y para qué lo queremos?!- Cuestionó una muy ruborizada Katou

- ¡Para que nos llene nuestros coños…!- Replicó entusiasmada la Uzumaki

- ¡¿Y cómo nos sentimos sin nuestro novio dentro?!- La chica de Ame se veía notoriamente inquieta

- ¡Nos sentimos vacías…!- Las cinco gritaron casi en gemidos.

Las cuatro mujeres se dejaron caer de rodillas al suelo, aullando de placer debido a que habían llegado al límite de su excitación, pero eran incapaces de alcanzar el orgasmo a pesar de comenzar a masturbarse frenéticamente. El placer crecía y crecía, pero simplemente no se les daba la explosión del clímax que lo liberara totalmente…

Terminaron desmayadas, pero por un agotamiento doloroso, ya que el éxtasis se les fue negado por más que deseaban llegar a él… Ninguna sabía que sus cerebros estaban condicionados a sólo alcanzar el anhelado orgasmo cuando su amo se los permitiera. Podían masturbarse todo lo que quisieran, pero la llave al éxtasis final, sólo la tenía el Arma Definitiva…

Y ese era el máximo poder que el rubiecito de 6 años tenía sobre las cinco.

La pelirroja se encontraba platicando alegremente con su amiga Mikoto Uchiha en un café de la aldea al aire libre. La pelirroja tenía muchas amigas en la aldea, pero en el caso de la bella azabache de largo cabello y ojos ónix sexys y enigmáticos, la amistad era sincera e irrompible. O al menos así lo era con la Kushina original.

Para la Uzumaki actual, además de eso, Mikoto era una candidata a formar parte del clan de su adorado hijo-amo y la frecuentaba principalmente para buscar una oportunidad en la que su hombre se apoderara de la esposa del líder de los Uchiha así como lo había hecho con ella y con sus compañeras esclavas.

- Te digo, Kushina…- La pelinegra tenía expresión seria -Itachi está bastante raro últimamente…-

- No te preocupes, Mikoto- La Uzumaki miró comprensivamente a la Uchiha -Tiene poco tiempo que empezó como ANBU, debe ser la falta de costumbre o algo así…-

- Puede ser…- La azabache murmuró pensativa

- ¡Vamos Mikoto, anímate!- Kushina tomó de las manos a su amiga -¿Por qué no vienes a casa? Podríamos beber un poco para que te relajes-

- Tal vez tengas razón, he tenido mucha presión últimamente…- Cedió la azabache

- Yo confío en ti y todo…- La pelirroja miró pensativa a su amiga -Pero tengo curiosidad por saber sobre tus problemas, si me lo permitieras yo podría ayudarte-

- Sé que si en alguien puedo confiar, es en ti, Kushina- Respondió Mikoto con una sonrisa triste y melancólica -Pero por ahora no puedo decirle nada a nadie, ni siquiera a ti-

- No te preocupes, amiga…- La Uzumaki sonrió amable -Igual te apoyaré en lo que necesites y siempre estaré aquí-

- Gracias, amiga…- Agradeció sinceramente la pelinegra.

- Yo te diré qué tiene Mikoto… Los Uchiha planean un golpe de estado-

Una junta improvisada se estaba llevando a cabo en la sala subterránea principal. Las cinco mujeres, vestidas con aquellas ropas consistentes en pantalón de mezclilla corto y tops blancos bastante ajustados, estaban reunidas a la orilla de la tarima, con su acondicionamiento físico recién terminado. Tomaban agua para hidratarse y entonces se pusieron a discutir sobre los planes de su amo, para ayudarlo en lo que se pudiera.

- ¿Qué quieres decir?- La Uzumaki observó seria a la Utatane

- Precisamente eso quiero decir- Replicó Koharu después de darle un buen trago a su botella con agua -Los Uchiha llevan años conspirando, siendo precisa, desde que Minato murió para sellar al Kyuubi en nuestro amo… El Sharingan de los Uchiha y el Mokuton de los Senju son las dos formas conocidas de controlar al Kyuubi y como se supo cuando fueron revisados los recuerdos del cadáver de Minato, fue un Uchiha quien lanzó el ataque y los Uchiha estuvieron ausentes esa noche… Desde entonces están bajo sospecha y por eso fueron reubicados a las afueras de la aldea-

- ¿El amo sabe de esto?- Preguntó Shizune con curiosidad

- Sí- La castaña volteó a ver a la menos voluptuosa de las hembras -Llevo informándoselo desde hace meses-

- Me preguntó porque mi nieto-amo todavía no ha realizado algún movimiento- Tsunade se mostró pensativa -Después de que se apoderó de Shizune, solamente se ha dedicado a perfeccionar su control sobre nosotras…-

- No podemos cuestionar al amo- Konan volteó a ver severamente a la Sannin -Nosotras sólo somos sus zorras descerebradas y debemos obedecer ciegamente-

- Eso es cierto- Kushina se agregó al regaño -Somos sus putas sumisas y no tenemos derecho a cuestionar sus decisiones- Ambas madres se acercaron a la abuela, la pelirroja al frente y la peliazul por la espalda

- L-Lo siento…- Murmuró con creciente excitación la Sannin, al sentir los pechos de la madre biológica contra los suyos y los de la madre adoptiva en su espalda

- Shizune, Koharu- Las dos aludidas voltearon a ver a la mujer de Ame -Ustedes reanuden su entrenamiento…-

- Nosotras vamos a enseñarle a esta zorra cuál es su lugar…- Kushina sonrió perversa mientras tiraba de las coletas de la rubia, que sólo lanzó un gemido ahogado

- Como digan, Konan, Kushina…- Las dos se dieron media vuelta y se dirigieron a la caminadora para continuar con su acondicionamiento físico, indiferentes a la suerte de la voluptuosa Sannin

- ¿Te sientes muy lista, zorra?- Konan susurró en el oído derecho de Tsunade

- N-No…- La Sannin se estremeció al sentir la respiración de la peliazul tan cerca de ella

- Pues eso parecía…- La mano derecha de Kushina pronto se dirigió al interior del pantalón de la hermosa rubia

- ¡Ah…!- Tsunade lanzó un gemido cuando sintió su sexo invadido por los dedos de su nuera, extendiendo su brazos para abrazarla

- ¡No!- La chica de Ame la sujeto de las muñecas, pegándole los brazos a su cuerpo -Que te quede claro, puta…- Continuó hablándole al oído -Tú vas a estar quieta y vas a obedecer…-

- Sí…- Tsunade cerró los ojos para deleitarse en la sensación del mete-saca de los dedos de Kushina en su ya encharcado chumino -Yo obedeceré…-

- Eres una zorra descerebrada…- La peliazul murmuró cerca de su oreja, para luego darle un mordisco en su lóbulo

- S-Soy una zorra descerebrada…- Murmuró entre aullidos la Sannin, ya abandonada al placer

- Eres la puta sumisa de nuestro amo…- Kushina le pellizco con saña los pezones a través de sus ropas para luego estirárselos

- S-Soy la puta sumisa de nuestro amo…- Repitió la abuela, totalmente entregada

- Y también eres nuestra esclava…- Konan comenzó a manosearle sus nalgas con descaro

- T-También soy su esclava…- La rubia gemía totalmente dominada por las madres de Naruto y su rostro estaba totalmente ruborizado

- Sucia marica…- La Uzumaki pasó las manos al trasero de la Sannin mientras que la chica de Ame la relevaba con la mano izquierda en las generosas ubres y la derecha en el encharcado conejo -No puedes ayudarte ni a ti misma… Deseas tanto esto que no puedes pensar en otra cosa…-

- S-Sí, ama…-

Y sin más, la pelirroja comenzó un degenerado morreo con su maestra, jugando las lenguas mientras la pobre Sannin reprimía los gemidos que la peliazul le provocaba con sus hábiles manos. Kushina mantenía los ojos entrecerrados, mirando con perverso deleite a su maestra totalmente sometida.

- No sólo tienes que complacer a Kushina, puta…- La chica de Ame tomó de forma tosca a Tsunade por los cabellos para liberarla de su alumna -Ven acá… Obedece-

- O-Obedezco…-

Entonces fue el turno de la peliazul para saborear esa boca de carnosos labios con perversión mientras la ya dócil y entregada rubia era dominada por la lengua de Konan mientras su alumna pasaba a manosearla con dureza, provocando que se excitara todavía más de lo que ya estaba. Los flujos escapaban por su depilado coñito y recorrían deliciosamente sus piernas.

- ¿Ya sabes cuál es tu lugar…?- Dijeron las madres a coro, soltando súbitamente a la abuela

- S-Sí, mis amas…-

Tsunade apenas duró de pie, ya que sintió sus piernas sin fuerza y se dejó caer arrodillada, con la respiración sumamente agitada. Gimió cuando sintió las manos de sus amas sobre su cabellera y sonrió con regocijo, esperando a que siguieran usándola como la puta sumisa y esclava que era. Sonrió suavemente cuando sintió que sus amas la acariciaban como si fuera una perra tras haber hecho un buen trabajo durante su adiestramiento… Su razón simplemente estaba rebasada por el deseo de seguir obedeciendo para recibir placer y ser aún más obediente para que ese placer fuera todavía mayor.

- Nosotras ordenamos…- La pelirroja se inclinó para posar su boca en el oído derecho de su caliente esclava

- Y tú obedeces…- La peliazul susurró en la oreja izquierda de la descerebrada zorra

- U-Ustedes ordenan… Y yo obedezco…- Tsunade cerró los ojos para recrear en su mente el placer que había sentido mientras la última frase que ella habían construido por sí misma se repetía en su cabeza una y otra vez.

Pronto, Kushina y Konan voltearon a ver con perversas sonrisas a Shizune y a Koharu…

Si bien en un principio las dos se habían limitado a seguir las indicaciones de las madres y continuar su entrenamiento, no duraron mucho en las caminadoras que estaban usando. Su excitación creció exponencialmente conforme miraban a las madres de su amo dominar a la abuela de Naruto. Finamente se sentaron a los lados de las máquinas y se abrieron de piernas para comenzar a masturbarse con los dedos de una mano en sus húmedas vaginas y con la otra pellizcándose los pezones, imaginándose en el lugar de la rubia siendo dominadas y devoradas por sus amas…

Naruto, ubicado en una esquina, miraba su experimento con sombría fascinación. Previamente había metido a sus mujeres en un Genjutsu para engañar a sus mentes y hacerles creer que él no se encontraba presente para ver cómo actuaban y pensaban sin su presencia. Analizó cada reacción y se mostró contento por cómo las jerarquías que les había asignado las hacían actuar en consecuencia, ya que así sus madres podrían adiestrar a las esclavas en el futuro para que él pudiera relajarse un poco, aunque disfrutara enormemente el imponer su voluntad sobre sus víctimas.

En relación a lo que había opinando su abuela-esclava y la había llevado a ser sometida por sus mamás-esclavas, él estaba consciente de que tras apoderarse de su tía-esclava, se había enfocado en someter a las cinco mujeres en vez de expandirse, pero había una razón para ello y era que necesitaba acumular todo el Chakra para realizar un Shikijutsu que requería cantidades abismales de poder. Llevaba un año reuniéndolo y apenas estaba rosando la cantidad que requería.

Pero había llegado el momento de actuar, porque según los informes de Koharu, los Uchiha estaban cerca de dar su golpe de estado y la aldea no se iba a quedar de brazos cruzados… Era hora de que los Uzumaki intervinieran desde las sombras para beneficiarse de los trágicos sucesos que se avecinaban…

Naruto caminaba tomado de la mano de sus queridas mamás-esclavas que salían a la calle con sus holgados vestidos mata pasiones, ya que sólo su adorado hijo-amo tenía el derecho a disfrutar de la vista de sus perfectos y esculturales cuerpos que mantenía óptimos con sus metódicas rutinas de ejercicio…

Había llegado el momento en que iniciaría su andar en la Academia Ninja y estaba por asistir a su primer día de clases. No tuvo que preocuparse mucho de los trámites, ya que la Utatane arregló todo en minutos apenas recibió la orden de inscribir a su amo. Infiltrada bajo su apariencia de anciana, la mujer le informaba de todo los trascendental que sucedía en la aldea.

Los tres llegaron a la Academia Ninja y se encontraron con varios de las amigos de las sexys mamás, que también llevaban a sus hijos para que empezaran sus caminos como Shinobi y Kunoichi respectivamente.

- Hola, Konan, Kushina… ¿Cómo están?-

- Hey, Chouji, Karui… ¿Qué tal?- Saludó afable la Uzumaki

- Buenos días- Konan hizo una respetuosa reverencia

- Hola- Saludo hosca la acompañante del Shinobi.

La pareja consistía en un obeso hombre castaño de larga cabellera atada en una trenza y una bella mujer de largo y alborotado cabello rojo, exóticos ojos ámbar y tez morena, ataviada con un largo vestido negro que se ceñía a su generoso cuerpo con amplio cinturón blanco que asemejaba parte de su uniforme Ninja la cual tenía una expresión hosca en contraste con el rostro afable de su esposo. Él era parte del Clan Akimichi, uno de los Cuatro Clanes Nobles de la aldea y ella formaba parte del mismo al ser su esposa.

El castaño y la pelirroja fueron amigos durante la infancia. Fueron parte de la misma generación de Ninja y llegaron a pelear juntos durante la guerra. Sin embargo, se distanciaron un poco porque el Akimichi gustaba de ella más allá de la amistad y la Uzumaki sólo tenía ojos para Minato. Al final se mantenían los lazos afectivos, aunque ya no se frecuentaban mucho.

- ¿Ya estás listo para la academia?- Chouji se inclinó para saludar a Naruto

- Sí…- Dijo el chico con expresión tímida, practicada previamente para verse convincente

- ¿Y dónde está la pequeña Chouchou?- Preguntó curiosa Kushina.

Como respuesta, Karui señaló hacia un lado, donde una bella mujer de cabello rosa a los hombros, que usaba un traje rojo sin mangas bajo el cual llevaba un pantalón blanco de tres cuartos, se encontraba cuidando de una niña gordita y castaña de cabello a la cintura con dos colitas a los lados y orientadas hacia arriba vestida con camisa rosada sin mangas, pantalón blanco, sandalias de color oscuro y una pulsera ancha del mismo tono en la mano izquierda, que evidentemente era la hija de Karui y Chouji, la cual platicaba animada con una jovencita de cabello negro a los hombros que usaba la parte superior de su ropa de la misma forma que la pelirrosa y un pantalón corto de color blanco, complementado con largas botas Ninja negras arriba de las rodillas. La pelirroja se acercó rápidamente a la mujer y a las niñas acompañada de Konan y de su hijo.

- ¡Hey, pelo chicle…!- Gritó sonriente la Uzumaki

- ¡Deja de decirme así…!- Replicó con gracioso enfado la mujer de exóticos ojos verdes.

Se trataba de Sakura Haruno, la estudiante de Tsunade más avanzada en lo que a Ninjutsu Médico se refería. Era de las Kunoichi más reconocidas de la aldea y pareja de Sasuke Uchiha, en su momento uno de los Ninja más poderosos de todo el mundo. Ella y Kushina tenían una relación amistosa y debido a que tenía un carácter explosivo, era propensa a hacer esos graciosos enfados.

- Vamos Sakura, no te enojes, sabes que es broma- Dijo Kushina mientras se acercaba a la pelirrosa y a esas niñas

- Y tu sabes que no soporto que me digas así- Refunfuñó de mala gana la pelirrosa -Vaya, tenía tiempo que no veía a tu hijo- La mujer miró con curiosidad al rubiecito -Hola Naruto, yo soy Sakura- Le sonrió afable al pequeño

- H-Hola, Sakura-san- Contestó tímidamente el pequeño.

Continuaba en su papel de niño timorato, pero Saikyou Buki estaba genuinamente sorprendido por la combinación del armonioso cuerpo y los exóticos rasgos de la pelirrosa. Era realmente bella, casi tanto como su abuela y por ese motivo la apuntó como objetivo para convertirla en su esclava al igual que a Karui, que por sus generosas curvas y llamativo cabello rojo podía deducirse que se trataba de una Uzumaki, además de que el contraste entre sus ojos y su piel era exótico y sumamente atractivo.

- ¿Y tú quién eres?- Se acercó la curiosa Chouchou a Naruto mientras las adultas se ponían a platicar

- Me llamo Naruto, mucho gusto- El chico sonrió amigable

- Yo soy Chouchou y ella es Sarada- Presentó la gordita morena a su amiga

- Hola- Saludo de forma sobria la pelinegra

- Por cierto, te pareces bastante a Boruto- Dijo la castaña, jalando intrigada el cabello de Saikyou Buki

- ¿A quién?-

- ¡A mí…!-

Un chico bastante parecido a Naruto, con la diferencia de que su cabello se veía más voluminoso en sus mechones y con la ausencia de los bigotes que adornaban las mejillas del Uzumaki, hizo acto de presencia, cruzado de brazos y mirando con infantil desprecio al otro rubio. Las adultas miraban confundidas al chico recién llegado, que portaba un conjunto deportivo de chaqueta y pantalón de color negro.

- ¿Quién rayos eres tú?- Cuestionó Boruto

- Eh, soy Naruto- Replicó el chico confundido.

Aunque en su interior, Naruto estaba molesto por la intervención de ese mocoso, ya que estaba listo para comenzar a analizar a las amigas para ver si en el futuro serían buenas incorporaciones al clan cuando esa cucaracha llegó a interrumpir con su estúpida soberbia, como si fuera algo más que un simple mocoso engreído.

- Bah, seguro eres un debilucho… ¿Cierto?- El rubio sonrió burlonamente

- ¡Hermano…!- Se escuchó un animado grito atrás

- B-Buenos días…-

Kushina, Konan y Sakura voltearon hacia la espalda de la Haruno, ya que una animada niña de cabello azulado llegaba corriendo hacia los niños, siendo vigilada por una hermosa mujer de un cabello de la misma coloración, liso y a los hombros, de finas facciones y que vestía un conjunto discreto consistente en un short deportivo de color beige, botas negras debajo de las rodillas y una sudadera con capucha de tono lila. Las tres Kunoichi de inmediato reconocieron a la bella y exuberante Hinata Hyuga, que en contraste con el exuberante físico que poseía y apenas podía disimular a medias con su ropa holgada, era bastante introvertida. Era una de las Kunoichi más bellas de toda Konoha e incluso sus amigas veían su belleza con envidia. Naruto miró de reojo a la mujer y sabiendo bien cómo vestían sus esclavas para ocultar sus prominentes cuerpos, se dio cuenta de lo que había bajo esa holgada ropa.

- Hola Hinata… ¿Qué hay de nuevo?- Saludó afable la Uzumaki

- Buenos días, Sakura-san, Konan-san, Kushina-san…- Hizo una respetuosa reverencia

- Vamos Hinata, nos conocemos desde niñas, no tienes que ser tan formal- Sakura sonrió nerviosamente

- Lo siento, Sakura-san- La pelirrosa suspiró ante las discretas sonrisas de Konan y Kushina.

Las mujeres adultas se pusieron a platicar una vez que Karui se agregó a ellas, mientras que las niñas y los rubios también continuaron en lo suyo. La peliazul pequeña se presentó frente a Naruto porque que Chouchou y Sarada ya la conocían.

- Hola Naruto-kun, yo soy Himawari Hyuga- La alegría innata de la niña era evidente

- Hola, Himawari-san- Respondió Saikyou Buki al saludo

- ¡Dime Hima-chan!- Replicó la niña inflando sus mejillas graciosamente -Todos mis amigos lo hacen-

- Este perdedor no es tu amigo- El hermano de la recién presentada chica hizo una mueca de desagrado -Además, ni lo habíamos visto antes…-

- Bueno- Naruto se mostró tranquilo -Es que mis mamás me cuidan mucho y casi no había salido antes…-

- ¿Y quién tiene dos mamás? Eso es raro, ellas son raras y tú eres raro…- El hijo de Hinata sonrió triunfal.

Las niñas y el Hyuga carecían de experiencia en combate y por ende, eran incapaces de distinguir la sed de sangre en su entorno… Por eso Boruto no fue capaz de sentir el terrible deseo del Arma Definitiva de acabar con él. Lo poco que quedaba del niño de 6 años que se supone debería ser, era el amor oscuro que sentía por esas dos mujeres y que un ser tan inferior hablara mal de ellas era suficiente como para que quisiera arrancarle la piel lentamente con un Kunai al rojo vivo, como si pelara una patata…

Pero luego lo pensó detenidamente y llegó a la conclusión de que no iba simplemente a destrozarlo físicamente… O al menos no antes de haberlo despedazado psicológicamente. Podía tomarse su tiempo, realmente no tenía prisa.

- Ellas no son raras- Replicó el rubio Uzumaki, fingiendo un enfado gracioso

- Como digas, perdedor- Contestó despectivamente el Hyuga

- Por cierto, Naruto- Chouchou se acercó con una bolsa de frituras en mano, ajena a la naciente pelea entre los rubios -¿Quieres?-

- Eh… Sí, gracias- El Uzumaki tomó timorato una patata y la consumió

- ¡Hey, Boruto!-

Los niños voltearon a donde un chico castaño de cabello alborotado y marcas alargadas en las mejillas saludaba al Hyuga con entusiasmo. Las chicas esbozaron una mueca de disgusto porque ese chico quería ser novio de alguna de ellas y descaradamente lo gritaba a los cuatro vientos.

- ¿Qué hay, Kiba?-

- Boruto… ¿De dónde sacaste a esa mala copia?- Miró a Naruto con burla

"Ya verás quién es la mala copia cuando te destroce el cuerpo y el espíritu…" Pensó el aludido siniestramente, sintiendo desprecio inmediato por el recién llegado.

Entretanto, las mujeres habían comenzando a platicar sobre el futuro de sus niños después de que Tsume Inuzuka, una Kunoichi de salvaje atractivo con pelo castaño alborotado y generosas curvas que su uniforme Jounin no lograba disimular, se agregó al grupo de mamás una vez que vio a su hijo juntarse con las niñas y los rubios.

- ¿Qué les parece si vamos por unos tragos ahora que los chicos van a entrar a la academia?- Sugirió la castaña

- ¿No crees que es muy temprano?- Replicó Sakura

- ¡Vamos! Tiene tiempo que no bebemos juntas- Kushina incitó, viendo la oportunidad de buscar esclavas potenciales para su hijo-amo entre el grupo de mujeres

- No está mal la idea- Karui se acercó con pícara sonrisa -Chouji va a estar en una reunión de clanes y hasta que Chouchou salga, yo no tengo nada que hacer-

- ¡Vamos, será divertido!- Konan agregó sonriente

- B-Bueno, no creo que haya problema si sólo tomo un poco…- Opinó tímidamente la peliazul Hyuga

- ¡Entonces está decidido…!- Exclamó la Uzumaki.

Mientras el rubio ingresaba al aula, volteó a ver de reojo y con complicidad a sus esclavas, quienes hicieron lo mismo e inmediatamente tomaron rumbos diferentes para continuar con la expansión de clan…

El día fue agotador para el Arma Definitiva…

Después de las presentaciones y las clases del aula, llegó el momento en que tenían que probar sus habilidades básicas de combate. Naruto tuvo que reprimirse bastante para estar al nivel de todos esos mocosos, porque con el dominio que tenía gracias a los recuerdos de todas las habilidades recopiladas durante el Proyecto Espiral, habría llamado bastante la atención si hubiera mostrado aunque fuera más del uno por ciento de esa capacidad.

Tuvo que tragarse todo su deseo de humillar y poner en su lugar al patético Boruto, ya que este presumía sus habilidades básicas en Taijutsu elemental y lanzamiento de Kunai y Shuriken. Todos los tontos como Kiba, que se dejaban impresionar por esas estupideces, no tenían la menor idea de lo que significaba el mundo de los Ninja realmente. Dejó que se regocijaran por darle diez veces con sus Kunai a un blanco inmóvil, ya que cuando pelearan definitivamente, él les clavaría uno de esos proyectiles justo entre los ojos.

Las clases finalmente habían terminado y esa tortura para Saikyou Buki se acabó al menos por un día. Estaba por marcharse cuando vio que un grupo de niños dirigido por Boruto y Kiba se reunió alrededor de Chouchou y sospechosamente ni Sarada o Himawari se encontraban presentes. Poco a poco la guiaron a un callejón para que nadie viera lo que estaban a punto de hacer…

- Oye, Chouchou…- El rubio Hyuga dio un paso al frente -Creo que no eres de nuestro estilo-

- ¿A qué te refieres, Boruto?- Preguntó extrañada la gordita

- Ya no quiero que te juntes con nosotros- El chico pasó una mano por su dorada cabellera para revolverla -A eso me refiero-

- ¿Q-Qué?- Preguntó extrañada la castaña

- ¡Lo que oíste, gorda!- El Inuzuka sonrió maliciosamente -¡Con ese cuerpo de puerca no vas a ser Ninja nunca!-

- ¡No me importa!- Se defendió Chouchou -¡Me gusta estar llenita!-

- ¡Y olvídate de frecuentar a Sarada y a Himawari, bola de grasa!- El Hyuga enseñó los dientes con burla

- ¡Lo importante es lo de adentro!- Gritó ya dolida la Akimichi

- ¡El cebo de adentro será!- Se burló cruelmente Kiba -¡Miren, si la pellizcan huele a tocino!- Y sin más, le lanzó un cruel pellizco en la mejilla

- ¡Ja, ja, ja!- El grupo de niños empezó a reírse a carcajadas

- ¡Ya déjenme!- Gritó la morena, lanzándole un golpe a Boruto, que el rubio esquivó fácilmente

- ¿Qué dijiste?- Replicó el rubio Hyuga -¡Todo lo que entendí fue 'oink, oink'!-

- ¡Ja, ja, ja…!- Las risas burlescas de los otros niños aumentaron -¡Puerca, cerda, lechón…!- Comenzaron a insultarla a coro.

En un principio, Naruto miró a la distancia y sin intervenir, totalmente indiferente la suerte de la gordita. Sin embargo, comenzó a irritarle la actitud de todo ese grupo de seres inferiores, porque se sentían superiores a la niña morena solamente por ser más. Asoció eso con la forma en que las aldeas Ninja se habían unido para destruir Uzushio y al ver que Chouchou ya estaba arrodillada en el suelo, llorando por la impotencia, decidió que era hora de poner a esas basuras en su lugar e independientemente de eso, comenzar a allanar el camino para incorporar a la gordita al nuevo Clan Uzumaki.

- Ya fue suficiente…-

El grupo de bravucones se sorprendió bastante cuando súbitamente la morenita estalló en una nube de humo de la cual emergió un tronco que cayó al suelo. Los niños se sorprendieron porque todavía no les estaban enseñando Ninjutsu y solamente contaban con Jutsu básicos de sus clanes en el caso de Boruto y Kiba, mientras que los demás niños al no pertenecer a clan alguno, carecían de capacidades de esa clase.

- ¡¿A dónde te fuiste, cerda….?!- Gritó el rubio Hyuga, temiendo que Chouchou fuera a acusarlo con Sarada o con su hermana

- ¡Bu…!- El tronco estalló en una nube de humo, revelando a un jabalí salvaje de gran tamaño, que intimidó a todos los bravucones.

El animal comenzó a rascar el suelo con su pata derecha y agachó ligeramente la cabeza para que sus gruesos colmillos quedaban de frente hacia los niños, que sorprendidos y asustados, echaron a correr cuando el feroz animal enfiló hacia ellos con fiereza. Rápidamente escaparon y entonces el jabalí se vio envuelto en una nube de humo de la cual emergió Naruto, que pronto se disipó también en otra nube de humo.

En el techo de una casa cercana al callejón, el verdadero rubio Uzumaki miraba indiferente el lugar hacia el lugar donde habían corrido Boruto, Kiba y sus secuaces. Cargaba a Chouchou en brazos, quien estaba sorprendida de que el chico de marcas en las mejillas pudiera sostenerla con tanta facilidad. Lo miraba visiblemente ruborizada al darse cuenta de que él la había protegido de esos bravucones.

"Seguramente se enamoró perdidamente de mí después de ofrecerle de mis invaluables papas de barbacoa… Soy irresistible después de todo" Pensó la Akimichi, acurrucando la cabeza en el pecho de Naruto, abrazándose a su cuello y cerrando los ojos "Y él es bastante guapo también…"

"Se siente el latir del Chakra Uzumaki dentro de esta niña" Saikyou Buki sentía el particular Chakra de la gordita "Lo que confirma que su madre es una Uzumaki también y por lo tanto, las dos son candidatas perfectas para convertirse en mis esclavas…." Sonrió suavemente -Chouchou…-

- ¿Qué pasa?- La chica se separó ligeramente del cuerpo del Uzumaki "¡Se me va a declarar…!" Pensó ansiosa con su corazón latiendo agitado cuando los ojos de ambos se encontraron

- Ahora me perteneces…- Los orbes del rubio rápidamente se transformaron en el Sharingan y atraparon la mirada ámbar de la Akimichi en el poder del Arma Definitiva

- S-Sí…- Apenas pudo susurrar tras el poderoso asalto que sufrió su mente…

- El golpe está planeado para mañana, Itachi nos ha revelado todo lo que su padre, Fugaku Uchiha, piensa hacer…-

Koharu daba el informe del día en relación al golpe de estado que estaban gestando los Uchiha. Itachi Uchiha, hijo del líder del clan, Fugaku, era un espía doble que actuaba en apariencia para su clan, pero realmente su fidelidad estaba con Konoha. El ANBU había revelado toda la información trascendental al consejo de la aldea y Koharu a su vez, le facilitó toda esa información con lujo de detalles a su amo.

Naruto se encontraba en la sala subterránea principal, mirando a sus esclavas sentadas en orilla de la tarima. Si bien lucían sus reveladores uniformes para hacer ejercicio, esta vez no había tiempo de un sexy condicionamiento. Tenían que planear bastante para aprovechar al máximo lo que se iba a desencadenar con el clan del Sharingan.

- Es el momento de actuar…- El rubiecito tenía un expresión seria -Entonces, se sabe que en este momento Mikoto Uchiha es la única mujer Uchiha en poder usar el Sharingan… ¿Cierto?-

- Así es, amo- Asintió la integrante del consejo

- Por si acaso, también se debe garantizar la seguridad de Sarada Uchiha…-

- Eso ya está cubierto, amo- La Utatane replicó -Debido a la contribución de su padre, Sasuke Uchiha, a la seguridad de la aldea, Sarada Uchiha tiene protección especial del consejo-

- ¿Qué sucedió con Sasuke?- Preguntó curiosa Kushina

- Es un secreto de estado…- La castaña contestó prontamente ver que su adorado dueño también tenía curiosidad -Hace un par de años, Sasuke Uchiha y Makoto Senju enfrentaron una amenaza misteriosa que respondía al nombre de Kaguya Otsutsuki… Según los reportes, Sasuke y Makoto enfrentaron a ese ser y lograron detenerlo, ya que quería lanzar un supuesto Genjutsu a nivel mundial, pero se supone que debía utilizar a los nueve Bijuu para tal propósito… Sólo Sasuke pudo sobrevivir, pero quedó terrible e irreparablemente discapacitado-

- ¿Bijuu?- Murmuraron Kushina, Konan, Tsunade y Shizune, desconcertadas

- Son las poderosas bestias formadas a partir de Chakra del Jaki (Árbol Demoníaco) que fue dejado en el mundo hace miles de años por los soberanos del clan de los Demonios y el clan de los Dragones para corromper a los humanos…- Naruto maravilló a sus esclavas por poseer tal conocimiento -Se supone que esa cosa fue sellada por el llamado Rikudou Sennin…-

- ¿Cómo estás enterado de eso, hijo-amo?-La pelirroja estaba sumamente curiosa de saber

- Cuando fui concebido en el Proyecto Espiral recibí mucho conocimiento que estaba celosamente guardado en lo más profundo de las bibliotecas secretas de los Uzumaki… Todo ese conocimiento, tan antiguo que ahora parece simple mitología, está al alcance de mi mano en todo momento- Respondió con soberbia el Arma Definitiva

- Entonces… ¿Qué es lo que haremos, hijo-amo?- Replicó Konan

- Fue para eso que hace tiempo te pedí que consiguieras una muestra de ADN de Mikoto Uchiha- Naruto volteó a ver a su madre biológica

- Ahora entiendo- La Uzumaki reflexionó sobre aquél día.

Un día donde invitó a la mujer Uchiha a cocinar a su casa para pasar tiempo de calidad entre amigas. Un día donde hizo uso de su habilidad para el subterfugio, cortando a su amiga con un cuchillo para provocarle una pequeña hemorragia rápidamente controlada que hizo ver como un accidente con el fin de obtener un poco de su sangre, la cual fue recolectada en un pequeño trapo que le entregó devotamente a su hijo-amo.

- Tía-esclava, abuela-esclava, es hora de enseñarle a las demás en lo que han estado trabajando, vamos…-

- Sí sobrino-amo- Contestó la complaciente Shizune

- Como tú digas, nieto-amo- Respondió la acomedida Tsunade.

Las dos mujeres se pusieron de pie y se dirigieron a otra habitación, siendo seguidas por el amo y las otras esclavas. Era un espacio que a diferencia de los otros tenía el acceso restringido mediante un poderoso Fuinjutsu marcado con la espiral símbolo de los Uzumaki rodeada de varias grecas negras, solamente para que las Ninja Médicos pudieran pasar. Ambas posaron sus manos derechas sobre la espiral después de pincharse las palmas para provocarse leves heridas sangrantes. Las puertas de piedra se abrieron al centro para revelar un complejo centro médico, financiado con los fondos desviados por Koharu, en el cual había un contenedor de cristal con un líquido desconocido de tono verdoso dentro del cual flotaba una mujer idéntica a Mikoto Uchiha, con una máscara de respiración sobre el rostro y unos audífonos de diadema que cubrían completamente sus oídos, la cual parecía dormir profundamente.

- Justo como nos lo pediste y gracias a los procedimientos que nos enseñaste, logramos clonar a Mikoto…- Declaró la rubia voluptuosa, mirando con expectación a su dueño

- Además, fuimos vigilando su progreso de crecimiento acelerado en base a las hormonas que sintetizamos con las fórmulas que nos facilitaste, al tiempo que bombardeamos su mente con mensajes subliminales para que crea ser la verdadera Mikoto en cuanto despierte- Agregó la esbelta pelinegra, esperando la aprobación de su señor

- Lo hicieron bien, esclavas…- La sonrisa en el rostro del rubiecito provocó que ambas mujeres sintieran un agradable e intenso escozor en la entrepierna -Estoy complacido-

- G-Gracias nieto-amo…- Murmuró la rubia, ahogando un gemido

- V-Vivimos para complacerte- Susurró la azabache, mordiéndose el labio inferior, disfrutando de la sensación

- Ya veo…- Konan se acercó a observar al clon -Usarás a este clon para sustituir a la verdadera Mikoto… ¿Verdad?-

- Exacto… Por eso, mañana tenemos que atraparla, cueste lo que cueste…-

- Muchas gracias por invitarme, Kushina, Tsunade-sensei…-

- No te preocupes, Mikoto, sabes que siempre eres bienvenida…-

- ¡Es cierto! No todos los días me reúno con mis primeras estudiantes…-

Dos de las tres integrantes del Equipo Tsunade original, se encontraban reunidas con su Jounin Sensei. Después de dejar a Naruto en la Academia Ninja, Konan se fue de compras para pasar el día, por lo que en teoría la casa Uzumaki se quedaba sola y la rubia y la pelirroja decidieron invitar a pasar un rato como en los viejos tiempos a la Uchiha.

Madre desde muy joven del talentoso Itachi Uchiha, la azabache dejó pronto su carrera como Kunoichi, sin embargo nunca perdió el contacto ni con Kushina ni con Tsunade. Su amistad trascendió el mundo de los Ninja y por eso eran grandes amigas a pesar de la distancia…

Naruto vio interesante la amistad de su madre pelirroja con la Uchiha y pensando que podría ser útil en el futuro, decidió que la continuara a pesar de que la Uzumaki sólo fingiera al dejar de estar vinculada a Mikoto sentimentalmente. Sin embargo, en parte Akashio tenía interés en la matriarca azabache debido a que el Arma Definitiva comenzaba un oscuro experimento en su mente: Vincular nuevamente algunos recuerdos de las mentes de sus esclavas para así darles un poco más de libertad dirigida a complacerlo.

- Necesitaba esto- La Uchiha levantó su vaso con licor para brindar -¡Por la amistad!-

- ¡Por la amistad!- Secundaron la rubia y la pelirroja.

No estaban ebrias, pero con un par de copas encima, se encontraban animosas y contentas por efecto del alcohol. Platicaban de trivialidades y sus viejos tiempos con alegría… Y eso era algo que aliviaba un poco el pesar de la Uchiha, ya que este mismo día, por la noche, se convertiría en enemiga de esas dos personas tan queridas para ella o al menos eso era lo que creía…

- ¡Mikoto-san!-

La azabache se sorprendió de ver a Naruto corriendo hacia ella y dando un saltito para subirse a sus piernas. Mikoto recibió al rubiecito con los brazos abiertos, ya que a pesar de tener al prodigioso Itachi Uchiha, se quedó con ganas de haber tenido otro hijo. Sin embargo, su esposo era un iceberg en la cama y por eso se quedó con ese deseo incumplido. Por eso le gustaba tratar con los niños…

Y no se preocupó por pensar que el rubiecito debería estar en la Academia.

Vivía un momento bastante complejo, ya que durante semanas se había mentalizado en que tendría que pelear contra Kushina y Tsunade cuando los Uchiha iniciaran la Guerra Civil en unas cuantas horas… Pero eran tantos y tan agradables los recuerdos que tenía con su equipo que simplemente no pudo negarse a ese último rato de convivencia.

- Mire, Mikoto-san- Naruto sacó de entre sus ropas un precioso cristal platinado, pulido y alargado de ocho caras que se sostenía de forma vertical con una fina cadena planeada, para mostrárselo a la Uchiha delante de su rostro

- Es muy bonito, Naruto-kun- La mujer miró divertida al aparentemente risueño niño

- Véalo bien, Mikoto-san… Mire los brillos que desprende con la luz, son tantos, parecen infinitos, son hermosos… Entre todos esos destellos se puede perder… Puede quedarse atrapada en su belleza, mirándolos…-

En realidad todos esos sutiles resplandores que la azabache miraba embelesada no eran producto del simple reflejo de la luz. Era el Chakra de Naruto a través de ese 'cristal', que en realidad era metal Kinton tan fina y metódicamente creado que aparentaba ser de cristal. Y esos efectos de luz producidos por el Chakra de Saikyou Buki, atraparon rápidamente la atención de su víctima, que sin preocupación alguna, se sentía más y más relajada así como adormilada.

- Al más pequeño movimiento del collar, las luces parpadean, bailan, se extinguen y vuelven a brillar… Mire su movimiento… De izquierda a derecha… De derecha a izquierda… Lento, asombroso, cautivador…- Casi imperceptiblemente, Naruto había ido alzando el collar que sostenía en la mano hasta que la joya quedó a una altura superior a la mirada de Mikoto.

De forma gradual, el rubiecito había ido modulando su voz, hasta que adquirió un tono extraño, como de incitación, persuasivo, y luego, poco a poco, autoritario, exigente. Pero al parecer, la Uchiha no se daba cuenta de nada de eso. Su mirada había quedado atrapada en el oscilante cristal metálico, que el Uzumaki comenzó a balancear suavemente de un lado a otro una vez que notó a su presa seguirlo con la mirada de forma total.

- Eso es… Derecha a izquierda e izquierda a derecha… No puedes apartar tu mirada de los destellos… Es imposible despegar tu mirada… Toda tu atención, toda tu mente está en el cristal… Toda tu voluntad estáen el cristal…-

La expresión alegre no se había borrado de la cara de Mikoto. Sin embargo, sus ojos habían perdido el brillo y se mostraban vidriosos, opacos y parecían temblar como si trataran de oponerse inútilmente a la irresistible fuerza que cerraba sus párpados poco a poco.

Conforme veían cómo la azabache se iba hundiendo en el poder de su amo, Kushina y Tsunade tenía que hacer un esfuerzo enorme por conservar la calma. Por dentro, su excitación al ver sometida a su querida amiga iba aumentando más y más, imaginando los nuevo recuerdos que iban a construir juntas mientras le servían con absoluta devoción, entrega y fanatismo al futuro patriarca del Clan Uzumaki.

Naruto reflexionaba, una vez que se dio cuenta de que Mikoto estaba en sus garras al cerrar los ojos y recargar su barbilla en su pecho, que su plan había sido un éxito. Pensó metódicamente en el golpe, ya que la pelinegra al ser usuaria del Sharingan, iba a poder defenderse de su poder a diferencia de sus demás víctimas. Y podía ser catastrófico que después de revelar su naturaleza como el azote de los Uzumaki en el mundo, la mujer consiguiera escapar. Por eso pensó en otro método para someterla y había dado en el clavo con ese Jutsu Kinton a través del cual transmitía su Chakra por medio de esos haces de luz multicolores para dominar al objetivo al igual que lo hubiera hecho con el Doujutsu carmesí. Así la tomaría desprevenida y no podría intentar defenderse siquiera.

"Bien, ya con Mikoto bajo mi poder, por mí que exterminen a los Uchiha…" El Arma Definitiva sonrió en forma perversa.

Itachi Uchiha se desgarraba el corazón por dentro…

Era un joven ANBU con un futuro prometedor ya que era un prodigio que sólo duró un año en la Academia Ninja y pronto escaló posiciones conforme su asombrosa capacidad se ponía a prueba una y otra vez. De muy pequeño vivió los horrores de la guerra y por esa razón era un ferviente pacifista. Se esforzaba por hacer día a día de Konoha un mejor lugar para vivir. Sin embargo, estaba el antecedente de un Uchiha controlando al Kyuubi aquél día donde el Yondaime ofreció su vida para sellar a la bestia.

Y eso provocó que los Uchiha fueran responsabilizados. Una serie de eventos fortuitos y desafortunados se convirtieron en algo terrible: Los Uchiha tuvieron una reunión especial sobre la continuidad de su estirpe, sin saber que ese día se suscitaría el ataque del Bijuu y quedaron marcados como principales sospechosos debido a que la inteligencia de la aldea revisó a detalle el cerebro del cadáver de Minato para saber todos los detalles posibles sobre el incidente…

Entonces comenzó la persecución contra el Clan del Sharingan. Lo primero que se hizo fue reubicarlos en la periferia de la aldea para que estuvieran alejados de los centros de poder. Posteriormente se procedió a sacarlos de puestos clave en el sistema de mando de la aldea para dejarlos sin poder político real e incluso llegar al punto de pagarles menos por las misiones que a Ninja de otros clanes con el fin de que se volvieran dependientes del presupuesto que les asignaba la aldea.

Todo eso se convirtió en un caldo de cultivo, donde el resentimiento de los Uchiha encontró terreno fértil para radicalizar a los integrantes del clan. Entonces fue que el esposo de Mikoto y líder del clan, Fugaku Uchiha, comenzó las maquinaciones para recuperar el lugar que según él, merecía el Clan del Sharingan. Comenzó a realizar reuniones secretas para preparar a los Ninja de cara al golpe de estado que después de varias juntas clandestinas se decidieron a dar.

Tenían planes para cada uno de los clanes: a los Hyuga era primordial derrotarlos a distancia para evitar su poderoso Taijutsu, tratando de controlar a la mujeres que fuera posible para incorporar el Byakugan al clan de Sharingan; en cuanto a los Inuzuka, la idea era acorrarlarlos e intimidarlos para tantear si podían unírseles debido a que el Clan de los Perros también tenía complejos y ambición de escalar en la estructura de mando de la aldea; para los Akimichi tenían pensando proponerles una alianza para aprovechar su potencia física y si no aceptaban, los quemarían hasta volverlos cenizas. En cuanto a lo demás clanes, si podían apoderarse de sus secretos, serían bien aprovechados, pero lo importante era neutralizarlos al precio que fuera…

Y ese escenario, podría vulnerar a la aldea de forma que los enemigos de fuera intentarían atacarla, lo cual, debido al cruce de alianzas y pactos, podría desencadenar una nueva Gran Guerra Ninja, algo que Itachi no iba a permitir por nada del mundo. En uno de los escenarios más complicados para cualquier persona en cuanto a la toma de decisiones, el Uchiha se vio obligado a elegir entre el clan en el que había crecido y la aldea que amaba. Y se decidió por la última…

Una fuerza élite formada por los mejores ANBU y él, esperaron a que la reunión final donde se comenzaría con el golpe de estado diera inicio, aprovechando que todos los Uchiha iban a estar en el complejo para matarlos a todos…

Itachi dirigió esa privilegiada agrupación, asesinando a los Ninja más fuertes del clan. Sus compañeros se encargaron del grueso del cuerpo Ninja y de los civiles tras revelar el hijo de Mikoto los refugios secretos del complejo Uchihia… Así como hacía años había pasado en Uzushio con los Uzumaki, los Uchiha, excepto por Sarada y su padre Sasuke, perecieron con la obvia excepción del asesino que a los ojos de todo el mundo quedaría como un demente que mató a toda su sangre familia solamente por su ambición de poder, quien montó una fuga para escapar de Konoha bajo el subterfugio de convertirse en un Ninja Renegado…

El ANBU tuvo un último encuentro con su familia: su padre Fugaku y la que él creía su madre. Estaba de espaldas a ellos, quienes se mantenían tranquilos, sentados sobre sus piernas con las rodillas posadas en el suelo.

- Discúlpame, Itachi…- Murmuró el castaño líder de los Uchiha -No pensé que la aldea llegaría al punto de lanzarte contra nosotros…-

- No te preocupes, hijo…- Musitó dulcemente el clon de Mikoto -Pase lo que pase, siempre te amaremos…-

- Lo siento- El ANBU luchó porque su voz no se quebrara -En verdad, lo siento…-

Dos tajos a sus espinas y el matrimonio líder del Clan Uchiha, pereció también. Itachi cerró prácticamente las cortinas de la historia de su clan, pensando que a partir de Sarada, la sangre Uchiha se iría diluyendo, llevándose con ella la Maldición del Odio que les había causado tanto dolor y había llevado a su gente a planear el golpe de estado por su ambición de poder y el deseo de revancha…

- Está hecho, oficialmente los Uchiha están extintos con excepción de Sasuke, Sarada… Y Mikoto…-

Un Kage Bunshin de Koharu había llegado diligentemente a la casa Uzumaki para informar del asunto. La original, usando su disfraz de anciana como hacía fuera de las cuatro paredes de la base de operaciones Uzumaki, se encontraba gestando el saqueo posterior a la matanza en el complejo de los Uchiha con el objetivo secreto de encontrar algo que fuera útil para su amo…

- Eso me hace feliz…- Replicó Naruto, provocando un marcado sonrojo en la réplica de su esclava cronológicamente más vieja -Buen trabajo, zorra-

- Para eso existo, amo…- Dijo sutilmente excitada la castaña, antes de disiparse a sí misma

- Ahora Mikoto-san, eres eternamente mía…-

La familia se encontraba en la cocina, conmemorando la incorporación de la hermosa azabache al séquito de esclavas del Arma Definitiva. Kushina y Konan chocaban vasos con licor, mientras que Tsunade y Shizune se manoseaban discretamente para estimularse y pasar un rato agradable. El Uzumaki, se encontraba sentado en las piernas de una inmóvil Mikoto, que permanecía sentada en la misma silla donde había sido sometida, con la mirada baja y los ojos entrecerrados, carentes de brillo.

- ¿Y ahora qué haremos, hijo-amo?- Preguntó la peliazul, mirando con un deje de envidia a su adorado hombre recorrer con el dedo índice los labios de la Uchiha

- Ya que lo dices, ha llegado la hora de ejecutar el Jutsu que he estado planeando desde hace tiempo- Respondió el chico al tiempo que se ponía de pie -Vamos al sótano, es hora de enseñarles algo…-

Las dos mamás, la tía y la abuela siguieron al dueño de sus cuerpos, sus mentes y sus almas al mencionado lugar, mientras el chico llevaba de la mano a la nueva adquisición del clan, que se dejaba guiar de forma totalmente dócil. Pronto llegaron a la sala principal y sin tener que decir nada, las esclavas se desnudaron delante de su amo para cambiarse las ropas por los reveladores conjuntos deportivos que ya estaban acostumbradas a utilizar en ese lugar. Mikoto se quedó inmóvil en medio de la habitación, ya que se encontraba en un estado de dominación tal, que necesitaba a alguien para que la dirigiera hasta en lo más mínimo…

Cuando las esclavas estuvieron presentables para su señor, toda su atención regresó hacia el adorado rubio, quien había terminado de trazar un símbolo consistente en un par de espirales unidas por varias grecas… Bastante parecido al que el Arma Definitiva ya había usado para rejuvenecer a Tsunade y a Koharu.

- ¿Para qué es ese trazo, sobrino-amo?- Shizune se mostró curiosa, ya que no había visto los dos Shikijutsu previamente usados

- Es para realizar el Shikijutsu llamado Bunkatsu Touchi (Divide y Vencerás)- Respondió calmado el Uzumaki -Por eso llevo todo este tiempo guardando mi Chakra y usándolo lo menos posible-

- Ahora entiendo…- Murmuró la Sannin, resolviendo por fin la duda que tenía en relación al comportamiento de su dueño

- Pues bien…- El chico se posó en el punto medio de las grecas -Cuando termine de ejecutar este Shikijutsu, estarán más contentas que nunca, eso se los aseguro…-

Las mujeres se limitaron a ver expectantes lo que iba a hacer su amo…

Entonces, el rubio tomó un Kunai entre sus ropas y para preocupación de sus esclavas, empuñando el arma con su mano derecha, se trazó un símbolo en el dorso de su mano izquierda, luego cambió el arma de extremidad y se dispuso a marcarse el dorso de la otra mano. La sangre corría sutil de los cortes.

Las esclavas querían auxiliar a su adorado señor, pero eran conscientes de que debían esperar órdenes, ya que la sabiduría del rubio era enorme y siempre sabía lo que hacía.

- Empezaré entonces…- El chico cerró los ojos y respiró profundamente -¡Ah…!-

El Arma Definitiva comenzó a liberar su Chakra en forma de una visible aura llameante de color azul. Para desconcierto de las mujeres, el cuerpo del rubiecito empezó incrementar su masa muscular de forma visible. Sus ropas pronto cedieron al inesperado incremento del volumen de su cuerpo, dejándolo totalmente desnudo para el marcado agrado de las esclavas, que miraban embobadas al adonis que era su amo, esbelto, con su musculatura finamente marcada y con un flácido miembro de doce centímetros, bastante más grande que cualquier chico de su edad y a la par de un adulto promedio. Sus ojos brillaban con un intenso resplandor blanco…

- ¡Ahora…!- Exclamó Saikyou Buki con un tono imponente -¡Bunkatsu Touchi…!-

Las mujeres pasaron del regocijo al horror cuando súbitamente el rubio estalló en miles de partículas luminosas de color celeste que se elevaron por toda la habitación. Las cuatro permanecían totalmente estupefactas, ya que sus vidas estaban totalmente supeditadas a las de su amo…

Sin embargo, poco a poco esas pequeñas luces comenzaron a reunirse en igual proporción sobre las dos espirales trazadas en el suelo. Poco a poco, los dos conjuntos luminosos comenzaron a tomar la forma humana que esas féminas podían reconocer en cualquier lugar: Dos Narutos desnudos se encontraban delante de ellas una vez que el proceso terminó.

- ¿Dos amos?- Murmuró sumamente sorprendida la pelirroja, imaginando las variadas formas como esos dos niños podían someterla y terminó por excitarse

- Así es, ahora somos dos Naruto- El de la derecha les mostró el dorso de su mano izquierda, que tenía una cicatriz con la forma de la letra griega Alpha minúscula -En mi caso, yo soy Naruto Alpha-

- Y-Ya veo…- Susurró la chica de Ame con la voz temblorosa, ya que sus pensamientos no estaban muy alejados de los de Kushina

- Por otro lado- Dijo el otro Naruto, cuya marca en su mano derecha tenía la forma de la letra Omega mayúscula -Yo soy Naruto Omega…- El chico miró con seductora sonrisa a las esclavas -Aunque puede decirse que a fin de cuentas somos Naruto Uzumaki-

- ¿A q-que se refiere, amo?- Preguntó la pelinegra, apenas pudiendo contener su lujuria

- Estamos divididos físicamente- Contestó Alpha -Pero nuestras consciencias permanecen unidas-

- ¿C-Como un alma con dos cuerpos?- Tsunade miraban ansiosa a sus dueños, esperando ser la elegida para ser usada por ellos

- Exacto- Replicó Omega -Pensé en alguien que realmente me pudiera ayudar en mi objetivo aparte de ustedes y nadie mejor que yo mismo- Se acercó a Mikoto y la tomó posesivamente de la cintura

- Así podremos movernos con mayor libertad…- Dijeron los rubios a coro, mientras las mujeres miraban con marcada envidia a la Uchiha ya que Alpha comenzaba a amasar descaradamente su generoso trasero.

El Arma Definitiva había dado un paso más en su objetivo de crear un mundo ideal para los Uzumaki, donde el Clan del Espiral se alzará con el poder y sin los Uchiha, había un obstáculo menos para la realización del objetivo.

Notas

En este capítulo hice hincapié en el firme y férreo control que Naruto tiene y refuerza sobre sus mujeres, recordando que en su momento, cuando esta historia empezó, hubo traiciones al Clan Uzumaki como en los casos de Kushina y Mito. Si bien tiene su componente erótico el asunto, también pasa por el tema de la lealtad absoluta al clan, personificado por Naruto y la paranoia que él tiene en relación a la fidelidad de sus sirvientas.

Reitero, obviamente el fic es harem, pero dentro de la trama, Naruto no ve la fuerza que está reuniendo como un harem, ya que realmente es como una especie de selección para obtener lo mejor disponible para mejorar y perfeccionar la sangre Uzumaki, algo así como un ejército perfecto totalmente bajo su control.

Como lo dije previamente, voy a manejar bastantes cambios en cuanto a la edad de algunos personajes, como ya se pudo ver en los casos de Hinata, Karui, Sakura y Chouji. Además, para el caso específico de la pelirrosa, ciertamente no es mi personaje favorito, pero en el futuro buena parte del fic estará inspirado en la obra de Sunahara Wataru, un autor de Doujins de Naruto en cuya mayoría la chica es protagonista.

Para el caso de Hinata, el asunto de Boruto y Himawari lo aclararé en el futuro para detallarlo correctamente. Pero antes que nada, quiero hacer una advertencia de bashing contra Boruto, porque simplemente no soporto al personaje, pero tampoco lo haré tan descarado: llegado el momento, simplemente el karma intervendrá, como por ejemplo, para pagar el asunto de Chouchou, al igual que Kiba, si bien le tendré menos saña al niño perro.

Para concluir, en cuanto al ritual usado al final del capítulo, hago la aclaración de que es una habilidad que permite dividir a un individuo en dos, una vez que duplica la cantidad de Chakra en su cuerpo y crea dos cuerpos con ese poder perfectamente repartido, quedando dos copias con el poder del original. Ciertamente son dos seres independientes, pero mantienen una conexión espiritual y mental muy fuerte que permite decir que al final siguen siendo un único individuo.