Uzumaki's Strongest Weapon
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Pues como se ha ido mencionando, el fic tiene un matiz oscuro, así que los engaños y maquinaciones de Naruto serán cada vez más siniestros y frecuentes. Sin más qué decir, paso a los reviews:
JaCk-o'-LaNtErN 91: Corresponderé a tu sinceridad de la misma manera… ¿Cacería? ¿Te refieres a los juegos de seducción? Me imagino que sí, así que puedo responderte que ese tipo de cosas en este fic no van. En cuanto al fic que me recomiendas, sé que ese y demás historia del autor son populares, pero a mí no me gusta ninguna, ya que en cada una usa prácticamente todos los clichés que a mí me desagradan y están enlistados en mi perfil. Si después de revisar aquél listado te das cuenta que este fic es distinto a lo que deseas leer, es tu decisión si continúas leyendo esta historia o no. Precisamente hice el aviso al comienzo de la historia sobre el matiz de la construcción del harem para evitar ese tipo de situaciones.
Tsuna Dragneel: Gracias. Pues en cuanto a Mila y Yoruichi, especialmente con la pelimorada, el asunto será distinto a lo visto hasta ahora.
bladetri: Visto… XD
Berseker96: Saludos y gracias.
miguelgiuliano(punto)co: Gracias. Pues pronto tendrán acción los hermanitos y aquellas escenas lésbicas me gustan porque le dan cierto aire de relax al fic, además soy aficionado al Yuri no romántico… XD
Guest: Gracias… Creo.
xXm3ch3Xx: Je, je, je… Pues así es, en el fic el factor psicológico es importante y haciendo un poco de memoria, en su momento Mabui también intentó resistir. Lo que le espera al Raikage y a Killer B puede verse como lo contrario a los fics en inglés donde son ellos quienes le roban la novia (generalmente Hinata) al rubio. Sobre los Hyuga, pues serán un elemento importante en el futuro porque son una fuerza importante dentro de la aldea.
OTAKUFire: Esa Chouchou será única en el fic y pues el pobre Hiruzen quedó muy malparado tras lo sucedido. Sobre Hanabi, ya en el futuro de la historia se verá lo que planea Naruto con ella y varias chicas de corte lolicon.
KuroNanashi: Gracias. Lo de Yoruichi va por ahí.
x29: Bueno, un poco del encanto de este tipo de fics es la saña en los combates y la verdad a veces me gusta escribir ese tipo de escenas, pero puedo tratar de suavizarlas en lo posible. Así es, la pelea de Franceska fue en parte para mostrar que Samui está a otro nivel, el mismo de Minato canónico por ponerlo así y por lo conocido en su origen dentro de la historia. Sobre Koharu… Pues casi no se maneja en los fics y la verdad, como me gustó mucho su diseño de joven, quise introducirla para que tuviera cierta relevancia y como generalmente pintan a los viejos del consejo como unos bastardos, quise darle ese aire a la mujer. De los apellidos de Kumo, pues la verdad eso de mezclar inglés y japonés es raro que se escuche bien. Los ojos de Naruto serán poderosos, pero de momento no tendrán el alcance del Rinnegan. Y si, la idea del Arma Definitiva es llevar el mundo a un escenario favorable para el resurgir de Uzushio, pero por más que haya motivos pasionales, nadie va a una guerra sin certeras, al menos en un comienzo. Y sobre Hanabi, sí hay planes no ella, los cuales se irán desarrollando paulatinamente.
Trollmemex: Gracias, espero seguir pronto.
daniel2610994: Los ojos de Naruto serán más poderosos y de mayor alcance que Sharingan y Byakugan por separado al mezclar las habilidades de ambos. Y si, las tres mujeres van a terminar en las redes Uzumaki, aunque a su debido tiempo, ya que hay que hacer los arreglos necesarios. Y sí, llegado el tiempo, la pobre Yoruichi que está acostumbrada a los gusanitos, temblará ante la serpiente que conocerá.
sg684063: Hola.
Fin, ahora vamos al fic.
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"
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Capítulo 15: Chocolate
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- ¡Despierten, zorras!- Se escucharon dos voces con perfecta sincronización
Las dos maltrechas Kunoichi de Kumo tuvieron que dormir en aquellas incomodas posiciones debido a que nadie se molestó en remover alguna de sus cadenas para estar cómodas, por lo que despertaron con sus ojos hinchados ante la falta de verdadero descanso y sin haberse recuperado ni un poco del daño recibido durante su derrota en el bosque.
Ambas levantaron sus miradas para encontrarse precisamente con Kushina y Konan, que a diferencia de su encuentro en el bosque, ahora lucían dos conjuntos sumamente pervertidos, consistentes en largas botas de aparente látex, de tacón con más de 15 centímetros de alto y que les llegaban a la mitad de los muslos, corsés del mismo color que su calzado con textura de rejilla, a través de la cual podía verse la tersa y suave piel de las matriarcas Uzumaki además de dejarles al descubierto sus depilados sexos. Si bien la peliazul conservaba su peinado habitual, la pelirroja llevaba su cabello atado en una larga coleta alta y dos flequillos altos a los costados.
Pero lo más llamativo de ambas era que sonreían de forma sutilmente perversa y sus ojos entrecerrados miraban a las dos prisioneras con oscuro regocijo.
Yoruichi y Mila se sentían impotentes en su situación ante aquellas poderosas Kunoichi.
- ¿Q-Qué quieren…?- Murmuró la fornida mujer, tratando de mostrarse segura aunque pareció todo lo contrario
- Es simple, hoy vamos a empezar con su entrenamiento- Respondió la Uzumaki con tono sombrío
- N-No nos asustan…- Agregó la bajita mujer, enseñando un rostro desafiante
- Créanme… Pronto van a estar más que asustadas- La sonrisa de la chica de Ame se tornó más siniestra.
Sorpresivamente, las dos mujeres de piel ébano sintieron dolorosos pinchazos en sus cuellos y casi de inmediato se sintieron terriblemente adormiladas, terminando por bajar la cabeza tras quedarse dormidas en cuestión de segundos.
Detrás de ellas, una Shizune vestida con un uniforme de sexy enfermera visiblemente escotado para que sus pequeños pechos en comparación con sus amas resaltaran y su delineada figura se notara, portaba una jeringa en cada mano y miraba con oscuro placer cómo aquellas mujeres estaban a su merced…
Estuvo años infiltrada en Kumo y con frecuencia se imaginaba sometiendo a esas dos para entregárselas en bandeja de plata a su sobrino-amo. La azabache había desarrollado una fijación marcada por las mujeres morenas, ya que si bien recorrió las Cinco Grandes Aldeas durante su largo viaje de espionaje, en la Aldea Ninja de la Nación del Rayo fue donde pasó más tiempo y todas aquellas frondosas y exóticas féminas de piel ébano la hacían menos por su físico…
Por eso empezó con su obsesión de poner a cualquier hembra de esas características a sus pies, sin importar el método a utilizar.
- Vamos a preparar a estas zorras para su adecuado entrenamiento…- Kushina y Konan se comenzaron a acercar a las indefensas mujeres negras ante la satisfacción marcada de la Katou.
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Naruto, Himawari, Sarada y Kurenai se retiraban caminando con tranquilidad de la oficina del Hokage…
Tras los sucesos derivados del secuestro de Hanabi Hyuga acontecidos apenas el día anterior, era evidente que en la aldea había una tensión latente. El siempre amable y paciente Hokage, se mostró hosco y fastidiado con el Equipo 7 antes de asignarle una misión simple, consistente en retirar la hierba de un amplio sembradío de arroz a las afueras de la aldea.
Llegaron pronto al lugar y tras reportarse, se dispusieron a trabajar.
- Naruto-kun, ya sabes qué hacer- Dijo la Jounin con una sonrisa
- Claro que sí, Kurenai-sensei- El chico sonrió afable.
De inmediato, el chico realizó el sello característico del Kage Bunshin no Jutsu y aproximadamente unas 20 réplicas de Naruto aparecieron delante del original. Sabiendo lo que deberían hacer, tres de ellos usaron el Henge para convertirse en las Kunoichi del equipo y se dispusieron a trabajar mientras que el equipo original se retiró del lugar para pasar un rato ameno.
Kurenai era consciente de que eso no era ético, pero también sabía que las misiones de Rango D tenían la idea fundamental de servir para que los Equipos Genin se integraran entre sí y hubiera un sentimiento real de camaradería. Siendo que el Equipo 7 trabajaba como reloj en los entrenamientos y había un gran sentimiento de unión dentro y fuera del campo de batalla, la Jounin sabía que no había necesidad de hacer esos trabajos engorrosos y molestos, así que usaban los Kage Bushin de Naruto para completar las misiones y utilizar ese tiempo para reforzar sus lazos.
Se dirigieron a un restaurante de Sushi y al llegar, eligieron un lugar apartado en una de las las esquinas para platicar un rato. Tomaron asiento alrededor de una mesa cuadrada, quedando los Genin de un lado con los muros a sus costados y a Jounin frente a ellos. La Uchiha se posó a la izquierda de Uzumaki y la Hyuga se colocó a su derecha.
Las dos jovencitas sintieron de inmediato las manos de su dueño recorriendo sus tiernas retaguardias y se ruborizaron, deseando estar en otro lugar para entregarse a su hombre en cuerpo, mente y alma por completo. Sin importar que delante de ellos estuviera su Sensei, comenzaron a besar su amo en sus marquitas de forma sugerente, mordiéndole suavemente los lóbulos de las orejas y abrazándose a él, restregándole sus cuerpecitos sin que el rubio se inmutara ni dejara de ver la carta para saber qué ordenar.
La experta en Genjutsu miraba lo que hacían sus alumnas con total normalidad. En su subconsciente, desde aquél encuentro a solas en su casa, el Arma Definitiva había implantado la idea de que todo lo que involucrara al rubio en su vida amorosa fuera completamente normal para ella e incluso se sintiera curiosa de ello, enfocándose únicamente en el factor erótico.
- ¿Y cómo van las cosas con Asuma-san, Sensei?- Preguntó el rubio, curioso.
La azabache simplemente resopló con fastidio…
Ciertamente estaba enamorada del Jounin barbudo, pero la pasión y el interés iban desapareciendo porque para ella, esa relación aparentemente perfecta no era suficiente. Había traicionado sus ideales de castidad para nada, ya que el sexo con su pareja era cada vez más frecuente y a la vez frustrante, siempre terminaba insatisfecha y en su mente cada vez se arraigaba más y más la idea de que su querido Asuma no era bueno en la cama, por más que ella no tuviera experiencia previa en esos menesteres.
- Es una pena, Sensei…- El chico se mostró comprensivo y triste -Ya que usted es muy bonita y merece ser feliz-
La mujer se sintió extrañamente contenta del inesperado halago del chico y sonrió bellamente. Su autoestima se elevó al escuchar eso de un joven tan atractivo como para tener a dos Kunoichi de prestigiosos clanes, literalmente babeando por él a sus costados. El rubio le atraía de forma sutil por efecto de las sugestiones insertadas en lo más recóndito de su mente, además de que el chico era bien parecido y tenía un misterioso aire varonil.
Era una pena que ella ya estuviera con el Jounin del Clan Sarutobi, porque de lo contrario…
- Por cierto, Kurenai-sensei- La mujer se enfocó en su estudiante
- Dime…- La azabache volcó toda su atención hacia el chico
- ¿Cuál es su sueño?-
La mujer pensó su respuesta.
Tiempo atrás, habría contestado que dedicarse a la enseñanza de su especialidad durante el día y por la tarde-noche, encargarse con todo su amor de la descendencia que anhelaba tener con Asuma. Sin embargo, el Sensei Jounin del Equipo 10 poco a poco comenzaba a salir de la ecuación.
Un idilio que comenzó desde que los dos reconocidos Ninja eran apenas unos estudiantes de la academia y coincidieron en la misma generación, se iba desvaneciendo debido a que las expectativas de la pelinegra no se cumplían porque el castaño simplemente no podía llenarlas. Comprendiendo esa cruda realidad, Kurenai se enfocó en la primera parte de su sueño para finalmente responder.
- Deseo ser la mejor profesora de Genjutsu de todos los tiempos…- La sonrisa pintada de carmín se acentuó en el rostro de la Jounin -Enseñarle a todos mis estudiantes sobre el arte de la ilusión para que sean los mejores-
- Es un sueño genial, Kurenai-sensei…- El chico posó sus manos en las de la Jounin, que se encontraban sobre la mesa.
Maestra y alumno se quedaron mirando fijamente por unos instantes con suaves sonrisa en sus rostros, en un momento íntimo para los dos…
Ignorando el hecho de que las compañeras del chico lamían sus mejillas de forma descaradamente pervertida con los ojos cerrados en señal de haber abandonado a su lujuria y abrazadas descaradamente a él, el rubio y la pelinegra compartieron ese instante que sería clave para los sentimientos de la Jounin, ya que nadie jamás había logrado comprenderla como lo había hecho el Arma Definitiva…
Y ese fue un momento clave en el destino final de la experta en Genjutsu.
…
- ¡Suéltenme, putas asquerosas…!- El sonoro grito de Franceska Mila Rose se escuchó por todo el lugar -¡Cuando esté libre las haré pedazos!-
Forcejeaba con renovadas fuerzas tras su inesperado descanso, ya que estaba sometida con las manos encadenadas detrás de la espalda, recargada de pie en un potro de madera cuyo ancho era prácticamente el mismo que el de su vientre, lo que sabía ya que un grillete a su cuello la forzaba a estar recostada bocabajo, con las piernas abiertas para formar un triángulo con ellas y tomando el suelo como base de forma que se sostuvieran únicamente con las puntas de los pies en una pose donde su generoso culo quedaba al aire y visiblemente levantado, además de tener el rostro enfocado al frente de forma forzada con un abarato que sobresalía del potro y la inmovilizaba de la barba y las mejillas. Sus ojos, permanecían bien abiertos debido a unos ganchos especiales que le forzaban a tener contraídos los párpados.
A su lado, una expectante Yoruichi compartía las mismas condiciones precarias. Ella se mantenía recelosa, ya que delante de las dos morenas, se encontraban Kushina y Konan en aquellos pervertidos atuendos con una pared de cristal al fondo…
Y en la que ambas morenas podían verse a sí mismas en un reflejo traslúcido cuyo fondo era un elegante dormitorio, con sus rostros excesivamente maquillados de intenso labial carmín, además de exageradas sombras para los ojos de tono celeste y pestañas postizas para acentuar más sus ojos.
Parecían más prostitutas que Kunoichi.
"¿Qué es lo que pretenden?" Cuestionó desconcertada la Shihouin, tratando de conservarse serena
- Buenos días, chicas- Konan comenzó a hablar, mirando fijamente a las hermosas mujeres negras -Hoy comenzaremos sus clases para convertirlas en perfectas esclavas de chocolate… Lo primero será enseñarles quiénes son realmente-
- ¡Métete tus clases por el culo!- Bramó desafiante Franceska
- Les explicaré lo concerniente a esta primera sesión…- Kushina tomó la palabra ante la ferocidad de la castaña y la expectación de la pelimorada -Vamos a hacerles unas preguntas y en base a sus respuestas, serán premiadas o castigadas-
- ¡Me las van a pagar…! ¡Ah!-
Finalmente la fiera hermana del Raikage cerró la boca tras recibir una violenta corriente de Chakra Raiton a través de la firme cadena que sometía su cuello. Sus ojos se rodaron hacia atrás ante la violencia del castigo y cuando éste terminó, Mila jadeo visiblemente afectada, con el cuerpo incluso humeando levemente y temblando de forma visible.
- Recuerden no interrumpir, chicas- La peliazul volvió a hablar -Porque no queremos tener que castigarlas excesivamente… ¿Verdad?- El tono sombrío usado por la chica de Ame intimidó visiblemente a la mujer de ojos verdes y colocó en alerta a la amante del Raikage
- ¡Muy bien!- La pelirroja sonrió contenta, como si realmente estuviera a punto de dar una clase común y corriente -Lo primero que deben de saber, es que ustedes son unas zorras que le pertenecen al Clan Uzumaki…-
¿Clan Uzumaki? Yoruichi se puso a pensar que el Clan del Remolino no estaba tan extinto como el mundo creía… Tal vez, había supervivientes que se mantenían organizados como clan y…
- ¡Primera pregunta!- La mujer de ojos amatista adoptó una expresión seria, similar a la de una profesora de la Academia Ninja -Ustedes… ¿Qué son?-
- P-Púdrete…- Murmuró todavía debilitada la fornida mujer -¡Ah!-
- Respuesta incorrecta- Dijo Kushina, mostrando decepción en el rostro.
Mila sintió en sus nalgas un terrible azote propinado con una amplia paleta de madera, la cual tenía adaptada una textura de puntas en su superficie. Se mordió los labios para soportar el dolor en su trasero.
- Por cierto, Yoruichi-chan- La madre del Arma Definitiva sonrió amable -No contestar también es una respuesta incorrecta-
- ¡Ah…!-
Yoruichi sintió exactamente lo mismo que su cuñada y rodó los ojos con una marcada expresión de dolor que trató de reprimir en lo posible. Franceska vio de reojo a su compañera y se mostró involuntariamente asustada.
- Mabui-chan va a ayudarnos con las lecciones, ya que siendo compañera suya y habiendo concluido su educación, sabrá cómo ayudarlas- La madre adoptiva de Naruto miró detrás de las morenas sometidas.
La peligris cargaba en su mano derecha el objeto con el que las dos Kunoichi estaban siendo castigadas y en su mano izquierda sostenía un consolador amarillo intimidantemente largo, el cual había sido fabricado en base a la forma del gran miembro de Saikyou Buki. Mabui se mostraba sonriente, con la materia oscura en su cuerpo bajo la forma de unos escandalosos zapatos de plataforma con tacón de 20 centímetros y un grueso collar de cuero sobre su cuello.
- Vamos chicas, ustedes pueden hacerlo…- La Marea Roja enfocó sus bellos ojos en las dos Kunoichi de Kumo -Recuerden, ustedes son unas zorras…- Dijo e hizo una breve pausa para luego seguir -Ustedes… ¿Qué son?-
- J-Jódete…- Susurró la debilitada Franceska mientras que su cuñada atinó a simplemente morderse el labio inferior
- Será un día largo…- Kushina hizo un puchero de desagrado
- ¡Ah…!-
Los azotes se oyeron por toda la habitación en la que se encontraban. Primero Yoruichi y luego Mila. La esclava peligris no tuvo piedad de sus coterráneas y las castigó con toda la fuerza que le pudo imprimir a la paleta.
- No se desaminen, pronto podrán pasar ésta prueba- La peliazul regaló una sonrisa a las maltrechas prisioneras -Nosotras nos aseguraremos de que lo hagan…- Concluyó con un tono frío que le erizó la piel a ambas morenas.
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- ¡Vamos enanos! ¡¿Es todo lo que tienen?!-
El campo de entrenamiento mostraba tierra quemada y humeante bajo los pies de los tres Genin, que estaban visiblemente maltrechos y se veían sumamente cansados tras el largo combate… Chouchou, Ino y Shikamaru apenas podían durar algunos minutos frente a su Sensei Jounin, quien se mantenía sonriendo confiada.
Anko Mitarashi era conocida entre los estudiantes de la academia por ser de las más estrictas Jounin Sensei y cuando se formó el Equipo 10, no disminuyó siquiera un poco su exigencia, sino que al contrario…
Sus 'prácticas' consistían en destrozar en combate a sus estudiantes con el fin de que poco a poco fueran capaces de enfrentarla a la vez que se veían forzados a trabajar conjuntamente para conseguirlo y a pesar de que Ino y Chouchou tenían un conflicto evidente, lograban cooperar durante los entrenamientos para poder desafiar a la Kunoichi famosa por invocar serpientes.
Sin embargo, les faltaban mucho para realmente plantarle cara a la Jounin, ya que la diferencia entre los Genin y la Mitarashi era marcada. Finalmente los tres novatos cayeron de espaldas, jadeantes y agotados mientras que la bella Ninja de gesto malicioso se cruzaba de brazos y los miraba con un gesto de aparente decepción.
- Todavía les falta, renacuajos- La pelimorada sonrió suavemente -Aunque cada día lo hacen mejor…-
- E-En… ¿En serio?- Murmuró el debilitado Shikamaru
- ¡No!- La mujer exclamó molesta -¡La verdad es que apestan! ¡Mañana vamos a entrenar más duro!-
- Auch…- Gimieron los tres Genin, agotados y sabiendo que al día siguiente sería todavía peor
- Buenas tardes, Mitarashi-san… ¿Puedo hablar con Chouchou?-
El Equipo 10 volteó detrás de su líder, ya que Naruto Uzumaki se encontraba en el lugar, sosteniendo una pequeña caja de Dango en la mano derecha y mirando curioso a sus compañeros de generación.
- ¿Qué tienes ahí?- Preguntó la Jounin al ver que el chico llevaba una caja con sus dulces favoritos
- Kurenai-sensei me dijo que le gustaban los Dango y creí que si iba a interrumpir, lo mejor sería traer algo para usted- El chico sonrió suavemente
- ¡Ja, ja, ja!- La mujer comenzó a reírse -Muy bien, chico- Anko se acercó a Naruto, quien le extendió la caja con golosinas -Igual ya habíamos terminado, pero si quieres hablar con Chocholate, te la presto- Dijo tras tomar su regalo
- Gracias…- El chico una reverencia respetuosa para luego acercarse a la gordita -¿Estás bien?- Su acuclilló junto a ella
- P-Podría estar peor- Replicó débilmente la morena, sonriendo suavemente -Ya habías tardado-
- Vamos, te llevaré- El rubio tomó a la castaña facilidad la cargó en brazos ante la mirada de los otros Genin -Nos vemos- Comenzó a caminar cargando a la chica, quien se aferró al cuello del Arma Definitiva
- Pudo habernos ayudado también…- Refunfuñó con desgano el Nara.
Sin embargo, la rubia miró detenidamente a la parejita retirarse…
Se suponía que Naruto estaba con Himawari y eso provocó la discusión entre Boruto y Hinata, así que era raro que el Uzumaki estuviera en ese lugar para llevarse a la cerda. Ino pensó que sería una buena idea seguirlos para comprobar si sus sospechas eran correctas y de ser así, ayudarle a su novio a separar a ese mediocre de su cuñada.
Como pudo se pudo de pie y comenzó a caminar en la misma dirección que la parejita, dejando solo a su compañero, quien continuó refunfuñando porque nadie lo ayudaba a levantarse.
- Hm…- Anko se sentó en un tocón no muy lejano del lugar a comerse sus golosinas, mirando divertida al Nara -Si siempre esperas ayuda, te vas a terminar muriendo- Se echó un Dango a la boca y se lo comió con regocijo
- Rayos…- Susurró el azabache
- Hm…- Gimió sonriente la mujer -Esto está delicioso…-
Naruto continuó llevando en brazos a la robusta Akimichi hasta que llegaron a un claro en el bosque con el pasto corto, casi como si estuviera podado, para recostar suavemente a la chica y luego acomodarse junto a ella. Chouchou acomodó la cabeza en el regazo del Uzumaki, sintiendo, para su alegría, el gran pene de su novio que contenía la ropa.
- Naruto-kun…- Murmuró sonriente la gordita -¿Verdad que soy la mejor novia del mundo? Sarada y Himawari están locas por ti… ¿Qué otra novia te conseguiría más novias para que te adoraran- Se restregó en su novio, sabiendo que lo tenía muy contento
- Es cierto…- El rubio sonrió alegre -Aunque…-
- ¿Aunque?- Chouchou levantó la cabeza para ver a su novio, confundida
- Sólo la mejor novia del mundo haría que mi suegra se volviera mi novia-suegra…- El chico sonrió de forma sutil
- Pe-Pero mi mamá y mi papá…- La morena se mostró indecisa
- Bueno, no te preocupes…- El chico se mostró decepcionado.
Chouchou era un mar de emociones en ese momento…
Entre sus sentimientos de sincero amor por el rubio, las órdenes injertadas en su subconsciente que llevaban años guiando su acciones, su propia forma de ser y la curiosa forma como su mente distorsionaba todo, le hizo darse cuenta de que el chico tenía razón, ella una buena novia, pero sólo la mejor novia del mundo podía entregar a su propia madre para amarrar a su novio y prácticamente enamorarlo por siempre. Sarada y Himawari no bastaban para eso, por lo que la bella Karui y sus exóticos rasgos que compartía con ella, serían irresistibles…
El problema era su padre. Chouji Akimichi era el líder de su clan y un Ninja reconocido. Además, estaba el cariño que le tenía a su padre, el cual era demasiado y ni qué decir el amor que el robusto Shinobi le profesaba a su esposa…
- Hm…- Involuntariamente, se mordió los labios.
La chica sintió poco a poco, cómo las hábiles manos del rubio comenzaron a recorrer sus suaves carnes. Su trasero fue masajeado suavemente, para luego ser estrujado con fuerza. Despues, la tomó y la sentó en sus muslos de forma que las piernas quedaran a los costados de su cuerpo. La gordita se sonrojó marcadamente al tener de frente y muy cerca el rostro de su novio, quien sonrió suavemente y continuó recorriendo la suave anatomía de la Akimichi.
- ¿No me quieres tener contento?- El chico sonrió mientras que su mano derecha se hundió entre las ropas de Chouchou y prontamente llegó a la entrepierna de la chica
- Y-Yo…- La chica ladeó el rostro, visiblemente ruborizada
- Vamos…- Los hábiles dedos empezaron a estimular a la gordita
- N-Naruto…- Susurró la morena, comenzando a perderse en las sensaciones
- Vamos, Chouchou…- La mano libre del rubio comenzó a recorrer el camino hacia los generosos pechos Akimichi -Di que sí…- Uno de los tiernos pezones comenzó a ser estimulado por el chico
- ¡Oh!- Gimió la Kunoichi alzando la cara hacia el cielo
- No seas escandalosa…-
Apenas la gordita bajó la mirada, su novio le dio un beso en los labios que pronto derivó en una lucha erótica de lenguas por someter al otro… Y que por la desventaja de ser manoseada en sus partes íntimas, pronto la morena perdió y se rindió a las sensaciones que rebasaban su cuerpo. Sus piernas se entrelazaron alrededor de la cadera de su chico y sus brazos se aferraron al cuello, dejándose llevar por aquél caliente beso que duró varios minutos, hasta que la pobre chica, totalmente abandonada al placer, comenzó a soltar los jugos de su intimidad a borbotones y a retorcerse por la lujuria.
Finalmente, los novios se separaron ante la falta de aire, con el rubio mostrando una sonrisa triunfal y la chica visiblemente apenada y ruborizada.
- Si me das a mi novia-suegra, te daré más de esto…- Naruto liberó su mano de la entrepierna de Chouchou y le mostró los dedos índice y corazón, los cuales estaban batidos de la esencia de la gordita -¿Verdad que quieres más?-
- S-Sí- La chica agachó la cabeza, para luego levantarla con una sonrisa enrarecida -Quiero más…-
- Entonces, empieza por probar esto…-
Naruto colocó delante del rostro de su chica, los húmedos dedos…
Y tras un instante de vacilación, la morena comenzó a degustar su propio sabor. Al principio lo sintió raro, pero poco a poco comenzó a tomarle el gusto a la esencia y terminó por chupar por completo los dígitos del rubio, lamiéndolos de forma obscena con los ojos cerrados, recorriéndolos lentamente con su lengua para no desperdiciar ni un poco de su propia feminidad.
- S-Sí…- La chica comenzó a hablar entre lametones y chupadas -T-Te daré a mi mamá porque soy la mejor novia del mundo… Y tienes suerte de tenerme…-
Mientras la pareja continuaba en lo suyo, Ino observaba escondida tras un árbol frondoso. Su idea era espiar para obtener las pruebas suficientes de que el Uzumaki le era infiel a Himawari y ciertamente las había obtenido, pero hubo algo que la desconcertó bastante…
El rol masculino de Naruto era muy distinto al que Boruto tomaba con ella. La Yamanaka se sintió extrañamente interesada en la forma como el medio hermano de su novio se había impuesto a la cerda y había tomado el rol dominante, por lo que comenzó a sentirse caliente y en silencio, se quedó viendo lo que pasaba sin apartar la mirada ni un instante…
…
- ¡Agh…!-
- Kh…-
Los azotes continuaban despiadadamente, uno tras otro. Siempre la misma pregunta y conforme el castigo en su retaguardia se repetía una y otra vez, el dolor era cada vez mayor. Sus carnes, ya escocidas y con un ardor insoportable debido también al antiséptico usado por Mabui entre cada planchazo para que la herida no se infectara y la carne permaneciera al vivo, eran la mejor prueba de ello. Pequeñas gotas de sangre recorrían las tonificadas piernas de ambas y gruesas lágrimas e hilillos de saliva habían corrido el escandaloso maquillaje de las caras de ambas, dejándolas con una apariencia pésima.
"N-No… No ganarán nunca…" Pensó Yoruichi, ahogando su propio llanto apretando los dientes y haciendo gala de una voluntad admirable.
Todavía se mantenían en aquellas posiciones humillantes y terriblemente incómodas. Sin forma de medirlo, el tiempo se les había hecho interminable y sus carceleras no mostraban ni un ápice de clemencia. La amante del Raikage contó cada uno de los cien azotes recibidos en un intento desesperado por desviar su mente del dolor físico y había funcionado parcialmente, ya que podían mantenerse ecuánime.
- Y-Ya no… ¡Por favor, ya no!-
La Shihouin se quedó atónita cuando su cuñada rompió a llorar como una niña pequeña. Mila Rose había recibido el mismo inclemente castigo y si bien su fortaleza física era admirable, la resistencia mental era otro cantar. Franceska tendía a divagar fácilmente y por su forma de ser, no estaba acostumbrada a lidiar con la paciencia y la adversidad. Todo tendía a solucionarlo con violencia, por lo que la impotencia en ella seguramente era mayor, además de que su carácter inestable seguramente había agotado su resistencia con las varias horas que se pasó insultando a sus captoras.
- Mila-chan…- Kushina se acercó a la castaña, quien continuaba llorando a moco tendido y la tomó de la barbilla, llamando su atención -Tú eres una niña buena y bonita- Levantó un poco la cabeza de su víctima para que se vieran a los ojos -Eres una zorra y no tienes por qué resistir más- La pelirroja adoptó una expresión amable -Te prometo que cuando empieces a aceptar lo que eres, el dolor y sufrimiento terminarán y te sentirás bien, como jamás te has sentido antes…-
El trabajo de Shizune estaba empezando a dar sus frutos con aquella fornida y otrora feroz fémina. La tía-esclava del Arma Definitiva recopiló durante años los perfiles psicológicos de las potenciales esclavas para el Clan Uzumaki por si llegaba a ser posible capturarlas…
En el caso de Mabui, la frustración sexual en la que vivió casi toda su vida la hizo vulnerable al placer carnal que experimentó día y noche dentro del Genjutsu continuó en el que estuvo atrapada por semanas y terminó por doblarse ante la voluntad de Naruto.
Mila no era muy diferente. Influencia y sobreexpuesta a todas las sustancias que los altos mandos de Kumo introdujeron secretamente en la dieta de sus Ninja fueron sumamente efectivos para que Franceska Mila Rose desarrollara su particular cuerpo musculoso y femenino a la vez, con la desventaja de que terminó por convertirse en una persona muy volátil emocionalmente, al punto de que no era capaz de controlarse y rápidamente se abandonaba a sus emociones como la ira y el miedo…
Por esa razón, la impotencia que la invadió simplemente fue insoportable.
- Una vez más, Mila-chan… Estoy segura de que ésta vez lo harás bien… Tú eres una zorra… - Kushina repitió la lección, enfocada únicamente en la alta mujer -¿Qué eres?-
"S-Sólo… Sólo una vez…" Pensaba la morena de cuerpo atlético, mirando impotente y desvalida aquellos ojos amatista que terminaron por imponerse a ella, al mostrarse falsamente amables "Para… P-Para recuperar fuerzas…" Franceska se mordió los labios con visible vergüenza de sí misma -S-Soy… Y-Yo… Yo soy una zorra…-
- No cedas, Mila…- Yoruichi susurró notoriamente consternada
- Buena zorra…- La Uzumaki le acarició la mejilla con delicadeza -Te mereces un premio…- Volteó a ver a la negra castigadora -¡Mabui!-
- A la orden, Kushina-sama- La peligris asintió feliz, dejando suavemente la paleta en el suelo.
La morena libre, se arrodilló delante de aquél sexo a cuyos costados circulaban pequeños hilillos de sangre y comenzó a aplicarle a esos firmes glúteos una medicina especial con ayuda de un rociador que gradualmente cerraba la piel herida y le proporcionaba a la vulnerable Kunoichi un inesperado deleite, el cual demostró con un suave suspiro.
- Ahora te haré sentir bien, Mila-san…- Susurró Mabui, una vez que notó la escocida piel de ébano recuperaba su color natural -Y pronto te darás cuenta de lo bien que se siente ser una esclava de chocolate…-
- Oh… Dios…-
La peligris lamía suavemente el sexo de la castaña. Su gran habilidad, aprendida tras su lavado de cerebro le provocó rápidamente un orgasmo a la musculosa hembra tras complementar la comida de coño con sus hábiles dedos jugando con el botoncito de carne frente a ella…
Con su visión restringida, Yoruichi solamente pudo ver cómo su compañera arqueó la cabeza hacia arriba como señal de que disfrutaba involuntariamente lo que le estaban haciendo. Los ojos de Franceska se rodaban hacia atrás, ya que la habilidosa Mabui continuaba con su faena a pesar de hacer hecho llegar al clímax a su víctima y la pobre mujer jadeaba ante la amorosa atención.
- Ah…- La hermana del Raikage continuaba gimiendo, regocijándose en las sensaciones que desbordaban su cuerpo
- Repitamos de nuevo, Mila-chan…- La Uzumaki tomó nuevamente el bello rostro de la hermana del Raikage -Tú eres una zorra… Tú… ¿Qué eres?-
- Y-Yo…- Trató de luchar para negarse a responder -Uh…- La lengua de Mabui estaba a punto de provocarle otro orgasmo…
Sin embargo, súbitamente la peligris se detuvo y Franceska pronto pasó del deleite a la incertidumbre… ¿Volverían a pegarle? Nuevamente su piel estaba como nueva y si bien su idea era resistir el castigo, el miedo comenzó a invadirla. Escuchó a la otrora secretaria de su hermano levantar la paleta de madera y ponerse de pie.
Era una sensación horrible de impotencia e indefensión que la fornida mujer no estaba dispuesta a sentir. Fugazmente recordó a su hermano, al cual culpaba de su situación, así como a Killer B, quien se llenaba la boca de que la desposaría, pero no se encontraba ahí para ayudarla y si bien su cuñada estaba junto a ella, Yoruichi también estaba a merced del enemigo y era obvio que no podía hacer nada por ella.
Un violento azote interrumpió sus pensamientos y todo el placer en su cuerpo, de golpe, dio paso al dolor y al medio…
Entonces lo decidió.
- Ibas tan bien…- Kushina suspiró -Pero vamos de nuevo, Mila-chan… Tú eres una zorra-
- Y-Yo… Yo soy una zorra- Las lágrimas se hicieron presentes en el bello rostro de tono ébano
- ¡Muy bien!- La pelirroja sonrió y aplaudió entusiasta, ya que ni siquiera tuvo que realizar la pregunta
- M-Mila…- Yoruichi se mostró visiblemente entristecida, al darse cuenta de que su cuñada se había rendido.
Mabui le metió aquél consolador de golpe al coño de cabellos chocolate tras dejar caer la paleta. Franceska ahogó una expresión de sorpresa cuando sintió el objeto abrirse paso dentro de ella con lentitud y seguridad. Una sonrisa reprimida se formó en el rostro de la castaña, quien comenzó a gemir sonoramente, una vez que con ritmo, el dildo comenzó a salir y entrar de su interior.
- ¡Ah! ¡Oh! ¡Dios mío…!- La pobre mujer de cuerpo fornido se retorcía en medida de lo que sus ataduras le permitían
- Una vez más, Mila-chan- Kushina le hablaba cada vez con más cariño y amabilidad a su quebrada víctima -Tú eres una zorra-
- ¡Yo soy una zorra…!- Gritó la Kunoichi en medio de un orgasmo arrollador.
La bella mujer de ojos esmeralda bajó la cabeza, tratando de recuperarse de la sacudida que había cimbrado lo más profundo de su cuerpo, sin dejar de lanzar gemidos ya que la peligris continuaba haciéndola sentir sumamente bien porque sin dejar de bombear el consolador en su interior, Mabui se había inclinado para lengüetear obscenamente su clítoris.
- ¡Tú eres una zorra, Mila-chan!- La Marea Roja aplaudió
- ¡Yo soy una zorra!-
- ¡Tú eres una zorra!-
- ¡Yo soy una zorra!- Gritó a todo pulmón tras llegar a otro delicioso orgasmo
- Mila…- Susurró con visible pesar la amante del Raikage, sintiéndose mareada y débil tras todo el espantoso castigo físico que recibió durante el día.
Pero lo peor fue el castigo psicológico, ya que si bien de momento la atención estaba puesta en la musculosa media hermana de su hombre, sabía que el objetivo de Kushina Uzumaki era romperla a ella como al parecer lo había logrado con su cuñada.
- ¡Oh, sí…!-
Finalmente, tras varios orgasmos, la pobre y agotada Mila terminó por desmayarse, totalmente agotada de físico y mente, mientras que Yoruichi sentía el ardor en sus carnes y trataba de soportarlo con su firme voluntad.
- Muy mal, Yorui-chan- Akashio se enfocó en la pelimorada -Eres una mala estudiante y si continúas igual, Mila-chan terminará por superarte-
- J-Jamás… J-Jamás me doblegarás…- Alcanzó a replicar la Kunoichi de Kumo con un hilillo de voz
- Nunca digas nunca, Yorui-chan- El gesto de Kushina se tornó siniestro.
Acto seguido, sintió un pinchazo en su lastimada piel y con lágrimas en los ojos debido al dolor, su cuerpo poco a poco lo sintió más y más cansado y agotado, hasta que sin darse cuenta, terminó por rendirse al sueño. Entonces Akashio retiró los ganchos de los párpados para que sus presas pudieran dormir plenamente.
- Mabui-chan, trae por favor los auriculares- La Uzumaki volteó a ver a su esclava, la cual tenía el rostro lleno de los jugos de la Rose -A Mila-chan le va a tocar un poco de música suave y para Yorui-chan, algo pesado…-
- Como diga, ama…-
Con servilismo marcado, la hermosa morena se retiró de la habitación con celeridad y regresó con prontitud, sosteniendo en sus manos un par de auriculares de diadema los cuales llevaban integrados los reproductores de audio, con el fin de que las mujeres escucharan una y otra vez mensajes directos y repetitivos, destinados dirigir y transformar su manera de pensar.
Kushina hizo pedidos particulares para cada una de ellas y los códigos 'suave' y 'pesado', eran los tipos de grabaciones que escucharían una y otra vez durante su descanso para que las pautas quedaran fijadas en sus cabezas…
La pelirroja tenía sentimientos distintos en relación a las nuevas víctimas de su adorado hijo-amo. Por esa razón, no recibirían el mismo condicionamiento.
Para Mila, el objetivo de los mensajes era feminizarla. Ella, que toda su vida había vivido para ser violenta y destacar en Taijutsu así como en su acondicionamiento físico, terminó por adoptar una conducta un tanto masculina de comportamiento. Hosca y agresiva, gradualmente se iría convirtiendo en una mujer afeminada, pero que conservara sus valiosas habilidades físico-atléticas para utilizarlas en el campo de batalla. También se le haría aceptarse a sí misma como una hembra inferior, privilegiada por ser blanco de los Uzumaki como paso previo a su lavado de cerebro completo.
En relación a Yoruichi, en la Marea Roja quedó una espina clavada en su ego porque no fue capaz de romper en un día a la amante del Yondaime Raikage. En su caso, los mensajes serían para infundirle miedo, impotencia, desesperanza, resignación y demás emociones negativas y pesimistas con el fin de destrozarla emocionalmente y finalmente cediera al condicionamiento como había empezado a hacerlo la castaña.
La diligente Mabui colocó los audífonos en las cabezas de ambas y de inmediato los activó para que el bombardeo de mensajes comenzara en los cerebros de las indefensas víctimas de piel chocolate…
…
La familia Akimichi se encontraba cenando abundantemente, como siempre. Karui miraba sonriente a su hija y a su esposo, ya que ambos comían como si no hubiera mañana…
Desde que había llegado a Konoha tras desertar de su aldea natal, se sintió como una extraña. Tuvo que abandonar su personalidad aguerrida y desafiante para adoptar el papel de refugiada de una aldea que jamás había visitado en su vida cuando mintió para solicitar asilo y darle la espalda a su origen como Ninja de Kumo.
Aunque eso último había dejado de importarle.
Después de que el Ninja Umibozu le contara la verdad sobre su origen, terminó por repudiar a la aldea Ninja donde había nacido, ya que el saber de las vejaciones que había sufrido su madre, violada reiteradamente y al final desechada, le hizo darse cuenta de realmente jamás fue una Kunoichi de Kumo. Entonces, decidió vivir como civil en Konoha y tal vez renunciar a sus sueños, pero asegurar que su descendencia jamás pasara por lo que pasó su madre.
Recordaba cómo conoció al entonces heredero al liderazgo de los Akimichi, cuando el regordete joven acompañó a sus padres durante un día de labor social. Inseguro y un tanto receloso de las otras mujeres del lugar, la morena pelirroja se acercó al chico y le agradeció con cálida sonrisa por la ayuda en forma de deliciosa comida que había llevado su clan ese día.
Chouji en ese entonces estaba perdidamente enamorado de su compañera de generación, Kushina Uzumaki, y por eso le llamó de inmediato la atención su cabellera pelirroja. Karui notó el interés del chico en su cabello, entonces muy corto, por lo que decidió intentar seducir al chico…
Pasaron los días, los meses y finalmente los años. La pelirroja de Kumo gradualmente fue conociendo al chico en cuanto a gustos y se adaptó lo mejor posible a ellos para crearle la ilusión de ser la chica ideal para él. Se sintió un tanto decepcionada al saber que realmente era el premio de consolación para el Akimichi al saber que Kushina estaba loca y perdidamente enamorada de Minato, pero asegurarse su futuro como esposa del futuro líder de los Akimichi en caso de que Kumo llegara a descubrir dónde se ocultaba, era más importante que eso.
Con los años terminó por lograr su objetivo y se casó con Chouji, consolidando su relación con el nacimiento de Chouchou.
Y si bien el líder de los Akimichi era detallista y todo un caballero con ella, además de consentirla cuando podía, jamás se enamoró de él…
Le tenía un cariño especial porque a fin de cuentas, era el padre de su hija y le estaba agradecida, pero nada más. A veces intimaban y ella tomaba el papel de esposa enamorada, pero nunca se le entregó de corazón, ya que así como Chouji nunca pudo olvidar a Kushina, ella miraba de lejos al famoso Rayo Amarillo y terminó por verlo como un amor platónico, pero jamás se le insinuó, ya que era riesgoso por la posición que tenía y más que nada, porque era obvio para cualquiera que Minato Namikaze y Kushina se amaban con una intensidad sin igual, así que la morena pelirroja se conformó con ver al rubio Ninja como una fantasía imposible.
Y por eso deseaba que su adorada gordita fuera plenamente feliz como ella no lo pudo ser, más aún cuando se dio cuenta de que Chouchou parecía cercana al hijo del Yondaime…
- Esto está delicioso, cariño- Dijo feliz el regordete Ninja, tras probar unas deliciosas costillas, interrumpiendo su reflexión
- Me alegra que te guste, querido- La mujer de la casa sonrió para comenzar a lavar los trastes de la cena.
Chouchou se le quedó mirando a la generosa cadera de su madre, la cual se movía rítmicamente al son de una canción que Karui tarareaba alegremente. La pelirroja tenía un cuerpo exquisito que sería capaz de tentar a cualquiera y además de eso, era la esposa y madre perfecta…
Perfecta para ser una novia más de Naruto.
…
- Buenos días…-
Samui entró bostezando a la cocina, vestida únicamente con un top blanco que resaltaba sus enormes atributos y un pantalón cortísimo del mismo color que más parecía una braga por la forma como se pegaba a su generoso trasero.
- ¡Buenos días!-
Kushina se acercó a esa imponente hembra y la abrazó de frente con visible entusiasmo, estampándole un beso en los labios que fue correspondido de inmediato, abrazándose de forma sugestiva como la pareja que eran. Se separaron después de unos instantes para que la pelirroja ataviada con las mismas ropas que la rubia y un delantal encima, continuara cocinando.
- ¿Cómo amaneciste hoy, Konan-san?-
- B-Bien… Gracias-
La sonrisa en el rostro de la que creía ser hermana de Minato, provocó que la mujer de Ame se cohibiera visiblemente…
Durante el día anterior, como la Uzumaki estuvo fuera de la casa y Naruko pasó el día con la abuela Tsunade, la rubia y la peliazul pasaron el día juntas. Samui era hermosa, pero ocultaba una personalidad dominante que según sus recuerdos fabricados, había podido con la fiereza de Kushina para terminar por seducirla y arrebatársela a Minato sin que su pobre y cornudo hermano lo supiera jamás.
Y esa personalidad, era la razón por la que ahora estaba dominando a Konan para tomarla también como su amante. Se sentía una cornuda y bajo su percepción de la realidad, la única forma de quitarse la cornamenta era darles una lección a ambas amantes que jamás olvidarían y de paso convertirlas a ambas en sus zorras personales.
Creía perdido el Jutsu de reproducción entre mujeres, por lo que no podía preñarlas como su memoria la engañaba, haciéndola pensar que lo había hecho con la pelirroja en el pasado. Igualmente, se conformaría con tener a esas zorras para ella sola, ya que a fin de cuentas estaba enamorada de Kushina, que le había dado dos hijos hermosos según la ilusión que vivía como una realidad incuestionable.
Y además de eso, Konan era sumamente atractiva e irresistible para cualquiera.
- Bueno, creo que estarán solas hoy, ya que tengo una clase muy especial que no me puedo perder…- La madre de Naruto y Naruko terminó de servirles ramen a las que pensaba su esposa y su amante, para luego subir a la planta alta de la casa
- No habrá problema… ¿Verdad, Konan-san?- Samui sonrió de forma irónica
- N-No…- Replicó tímidamente la Marea Azul.
La Uzumaki creía haberse cambiado de ropa, pero una vez que puso un pie en la planta alta entró en un fugaz e intenso trance para que la materia oscura tomara la forma de su uniforme Jounin. Recuperando la consciencia, bajó nuevamente para despedirse de las mujeres.
Por efecto de las pautas del condicionamiento al que estaba sometida para esa pantomima que las hacía vivir su amo, a Kushina le parecía una buena idea dejar a la mujer que pensaba su esposa con la fémina que tenía el papel de su amante.
- Bueno, entonces me voy… ¡Nos vemos después!- Se despidió efusiva la pelirroja
- Adiós, querida- Respondió cariñosa la que se creía esposa de la Uzumaki.
Konan agachó la cabeza apenas su amante se retiró del lugar, sabiendo que nuevamente estaba a merced de la rubia con anatomía de diosa. Samui no perdió tiempo y antes de que la peliazul pudiera reaccionar, se sentó sobre sus piernas, dejando su rostro entre las enormes tetas Namikaze, provocándole un sonrojo marcado al tiempo que la abrazaba con delicadeza, dejándole los brazos a los costados.
- ¿Te gustan?- La rubia sonrió perversa
- S-Sí…-
La peliazul miraba a la hermosa Namikaze. La hija artificial de Tsunade y Dan Katou era endiabladamente hermosa y perfecta. Piel suave y precioso rostro complementado con un cuerpo exuberante y armonioso, sacado de una fantasía sexual. Una sexy voz que incitaba al pecador y un aroma simplemente irresistible.
- Ahora vas a saber lo que es una hembra de verdad- Samui le robó un beso a la indefensa Konan, quien simplemente se dejó hacer.
En aquél estado de indefensión, abrazada, con la cara entre esos turgentes pechos y siendo devorada con maestría, la madre adoptiva del Arma Definitiva se rindió y entregó completamente a esa imponente hembra, dejando que Samui la sometiera. Suspiró cuando la rubia comenzó a agitarse para que sus pechos le suave golpecitos en sus mejillas y las estilizadas piernas Namikaze prensaban su cuerpo, pudiendo sentir la calidez de su captora en su vientre.
- S-Samui…- Susurró embobada la mujer de Ame, mirando cautivada a su victimaria
- Samui-sama para ti…-
Nuevamente las bocas se unieron con desbordada pasión y la mujer de Ame cerró los ojos, se abandonó a la maestría de aquella mujer que con su belleza podía seducir a cualquier, dejándose hacer y aceptando la idea de que era inferior a ella. Sabiéndose ganadora, la rubia también se dejó arrastrar por la pasión para disfrutar plenamente a su nueva zorra…
…
- F-Fue… Fue el Kiiroi Senkou…-
Aquella habitación del hospital de Kumo, la Aldea Ninja de la Nación del Rayo, se encontraba fuertemente resguardada, ya que albergaba al único sobreviviente de la emboscada de un par de días atrás acontecida en Konoha.
El plan para secuestrar a Hanabi Hyuga había salido terriblemente mal. Yoruichi Shihouin, Franceska Mila Rose y Shizuka Morisato estaban desaparecidas y del resto de los ANBU escoltas enviados a Konoha no había quedado ni el polvo…
Tres días habían pasado desde la desaparición de toda la comitiva de Kumo. Era de esperarse todo el conflicto diplomático derivado de la operación para secuestrar a Hanabi Hyuga, pero los escuadrones enviados para infiltrarse en la Nación del Fuego con el fin de escoltar al grupo ya fuera de Konoha, no encontraron nada, excepto a aquél Ninja moribundo que parecía delirar, ya que culpaba al Yondaime Hokage de la desaparición de Yoruichi, Mila y los demás.
- ¡Estás loco!- Replicó el furibundo Raikage -¡Minato Namikaze lleva muerto más de una década!-
- Disculpe, Rakage-sama…- Un Ninja Médico se acercó al líder con papeles en mano -El daño que tiene W en sus órganos internos, coincide con los archivos de las autopsias de los Ninja asesinados por el Kiiroi Senkou durante la guerra…-
- ¡¿Qué dijiste?!- El musculoso moreno enfocó su atención en el médico.
Era ridículo.
Minato Namikaze, quien lo humillara varias veces durante la guerra… ¿Vivo? Los recuerdos de las derrotas que una y otra vez le infligiera el poderoso Shinobi de melena rubia al que en su momento deseaba hundir robándole a la esposa para vengarse y finalmente asesinarlo con sus propias manos, emergieron con amarga nitidez de su memoria…
Pero no tenía sentido.
Konoha y Kumo prácticamente estaban en guerra no declarada, por lo que era absurdo pensar que el Rayo Amarillo se encontrara con vida y hubiera terminado por secuestrar a Mila y a Yoruichi, ya que entonces sería una estupidez que la Aldea Ninja de la Nación del Fuego tomara una actitud tan hostil y belicosa, al borde de un nuevo conflicto por Hanabi Hyuga, que en teoría debería estar en su aldea. Le preocupaban demasiado las mujeres, ya que eran las personas más valiosas para él. La relación con la fornida castaña si bien era conflictiva, era el último lazo de sangre que le quedaba, mientras que la pelimorada simplemente era el amor de su vida. Un sentimiento de desesperación comenzaba a creer ante la incertidumbre de saber dónde estaban sus seres queridos.
- ¡¿Dónde está?!- El hermano adoptivo de A y Jinchuuriki del Hachibi entró a la habitación con visible angustia -¡¿Dónde está Mila?!-
- ¡Cálmese B-sama!- Replicó uno de los Ninja Médicos que revisaban al agonizante ANBU y luchaban para mantenerlo con vida
- ¡¿Cómo carajo me voy a calmar?! ¡Yo sólo quiero saber dónde está Mila!-
Era doloroso ver cómo ese Ninja acostumbrado a comportarse de manera ridícula con sus malas rimas y su característico sentido del humor malo y simplón, se encontrara en ese estado agresivo y descontrolado al saber que la mujer con la que deseaba formar una familia estaba desaparecida.
En cuanto supo que un ANBU de aquella expedición había sido encontrado con vida a las afueras de Konoha, se dirigió de inmediato al hospital donde se encontraba con el fin de enterarse sobre la suerte de la mujer de su vida.
Se había quitado los lentes para mostrar sus ojos ónix llenos de incertidumbre e impotencia debido a que esperaba a su musculosa hermana adoptiva para finalmente pedirle matrimonio y demostrarle que la adoraba, ya que si bien se acercaba a ella y le había dedicado rima tras rima, a veces no la abordaba de la manera adecuada y lo que provocaba era sacarla de sus casillas.
Sólo esperaba que la vida le diera la oportunidad de corregir eso y poder demostrarle por siempre cuánto la quería…
- ¡Tranquilízate, B!- El Raikage finalmente intervino para calmar a su hermano adoptivo
- ¡Pero A…!- Al ver el severo rostro del líder de la aldea, entendió que debía controlarse
- Lo importante ahora es saber dónde pueden estar Mila y Yoruichi- Declaró serio el mandamás de Kumo, con ira mal contenida
- Tienes razón…- Asintió el Jinchuuriki del Hachibi
- ¡Debemos asegurarnos que W pueda darnos toda la información que sea posible!- A, se dirigió al personal médico
- ¡Como diga, Raikage-sama!- Asintieron todos los integrantes del cuerpo médico en la habitación.
Poco a poco, A reflexionaba en esos momentos mucho más de lo que lo hubiera hecho en toda su vida. ¿Realmente Minato Namikaze estaba vivo? Se suponía que el Yondaime Hokage había muerto durante el ataque del Kyuubi a Konoha y esa información era de dominio público…
Y si así fuera… ¿Qué pretendía?
Seguía siendo absurdo. Incluso si ese escenario fuera real, Hanabi Hyuga estaba desaparecida. Konoha reclamaba que estaba en Kumo, pero era obvio que ese no era el caso. Su mente comenzó a divagar sobre si había una tercera fuerza involucrada en todo ese tormentoso asunto… El problema era que nadie podía replicar el Hiraishin no Jutsu como para no dejar rastro alguno de 10 ANBU sumamente capacitados, excepto el Yondaime Hokage en persona.
Tristemente, fue poco lo que pudieron sacarle a W, ya que el agonizante ANBU terminó por morir un par de horas después. Por el contrario, dejó un mar de dudas tras su muerte, ya que era un escenario tormentoso, donde la única explicación lógica parecía ser la más incoherente y eso sólo provocó que la incertidumbre de los hermanos por las dos mujeres aumentara más y más al no tener noticia alguna sobre ellas…
¿Estarían siendo torturadas? ¿Estarían heridas y rumbo a Kumo? ¿Estarían muertas? Era imposible de saberlo con certeza, por lo que la angustia crecía más y más dentro de ellos.
Y esos pensamientos se fijaron irremediablemente en sus mentes.
…
Kurenai despertaba nuevamente tras otra noche insatisfactoria con su pareja, quien ya había dejado el lecho que compartieron durante la noche. Esta vez, fue la pelinegra quien se despertó después, ya que cuando Asuma se quedó profundamente dormido, la pobre mujer tuvo que quedarse caliente e insatisfecha, masturbándose durante bastante tiempo para finalmente poder quedarse dormida de cansancio…
Se sentó al filo de la cama con semblante desmejorado ante la falta de descanso real y se llevó la mano derecha a los ojos para tallárselos.
Realmente harta de la falta de capacidad de su novio para llevarla al clímax, llegó al punto donde contempló la posibilidad de cortar por lo sano al Jounin del Clan Sarutobi, si bien no deseaba que su introducción en el sexo terminara de forma tan frustrante, ya que si bien eran sensaciones placenteras, el fin último del coito en su perspectiva, era la concepción de la descendencia, así que puso en manos del destino si continuaba con Asuma o no.
Se levantó rumbo al baño, sacando de un estante debajo del lavabo una prueba de embarazo casera. Destapó el empaqué y se dispuso a sentarse en el inodoro para orinar y por mera rutina, saber si estaba encinta.
Tenía una expresión aburrida y adormilada mientras esperaba a que la prueba cumpliera las condiciones para terminar con su incertidumbre. Se puso de pie y leyó el instructivo de la caja para saber cuál había sido el resultado. Segundos después, dejó caer lo que sujetaba…
¡Estaba embarazada!
Al final, su pareja por lo menos había sido capaz de preñarla. Mal amante y poco comprensivo, concepción resultado de sus frustraciones sexuales, Kurenai se decidió a terminar con esa relación fallida sin decirle a nadie aquél secreto. Así, los Sarutobi no le quitarían a su bebé sin importar lo que hicieran. Tendría que consultar a Tsunade para tener los mejores cuidados posibles, así como contarle la buena nueva a su gran amiga Anko y tal vez, compartir la noticia con su Equipo Genin, que había demostrado ser comprensivo y leal.
Inmediatamente se deshizo de la prueba con la idea de que Asuma no se enterara jamás, por lo que ese bebé sería de ella y de nadie más.
O por lo menos eso fue lo que pensó originalmente…
…
Notas
Primero que nada, me disculpo por no profundizar en los ojos del rubio, pero la verdad, los eventos posteriores a todo el asunto posterior al Incidente Hyuga, volcaron mi atención en el desarrollo del capítulo.
Sobre la mini historia de Samui, podemos ponerlo así: ella puede definirse como lesbiana con vena dominante, aunque también pueden llegar a gustarle otras cosas.
Como se apreció, el condicionamiento de Yoruichi y Mila ha empezado. Así como a la temática Mind Control del fic, soy aficionado también a los elementos de dominación cercano al Bondage y a veces a ambos estilos entrelazados. Explicaré un poco mejor el asunto en las especificaciones: La castaña va a ser dominada y condicionada al mismo tiempo, mientras que la pelimorada pondrá su resistencia mental a prueba en cuanto a su sentir sobre las posibilidades de escapar o resignarse a su destino.
Lo del Raikage y Killer B es para mostrar que en la historia el matiz es oscuro. El objetivo de Naruto es generar el escenario ideal para que el Clan Uzumaki, según su concepción, resurja y se posicione en la cima de poder del mundo, por lo que ese tipo de maniobras y demás serán importantes en el fic.
Y he mostrado más de Karui, quien se ha convertido en uno de los siguientes objetivos para El Arma más Fuerte de los Uzumaki vía Chouchou, quien tendrá un papel importante en la historia.
Reitero, el fic va a evitar por completo todos los clichés que me desagradan en los fics y pueden revisar la lista de los mismos en mi perfil.
De momento sería todo.
