Uzumaki's Strongest Weapon
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Empezando por los reviews:
miguelgiuliano(punto)co: Realmente quería ir al ritmo adecuado y debido a los planes a futuro de Naruto, nunca pasó por mi mente que tomaba el puesto de Gatou. No, el asunto de Nami tiene importancia, pero no por pasar a ser su nueva sede y lo de los Hyuga lo pienso manejar de forma distinta.
bladetri: visto XD
Loquin: Gracias, je, je, je. Pues NAruto se tomará su tiempo en el asunto de Fuusou, ya que realmente tiene que poner el escenario ideal en el tablero de juego.
x29: Espero no tardarme tanto de nuevo. El final de Nami no será nada agradable, es lo que puedo decir… Lo de Kaguya todavía no está tan cercano, pero sí puedo decir que Akatsuki estará en el fic. Lo del Chakra es lo que manejo en mis fics, ya que lo del Chakra de Kaguya como origen, es incoherente, ya que si no existía en primer lugar, no tenía forma de saber que lo necesitaba o que existiera en el fruto del Dios Árbol. Lo de Inari, la verdad nunca me cayó bien y lo de Fuusou y el ramen fue algo que planeaba desde un comienzo y su integración junto con la de Karin será paulatina. Sobra Samui y Kurenai, son casos particulares, ya que a Samui le tocan las dos matriarcas y la pelinegra ya llega influenciada. Sobre la escuelita, la dejaré de lado un par de capítulo para dar cierre a Nami, pero pronto volverá con más clases y sobre lo anónimo, pues realmente mí círculo fuera de aquí no se mueve por estos lares. Lo de Ringo, simplemente vio a Naruto interesante, de momento es sólo eso.
Gjr-Sama: Je, je, je, veo que alguien entendió el guiño que dejé. La verdad sobre el ganso, pues escribiendo no puedo ahorcarlo XD. Sobre los Uzumaki, es más seguro que sean chicas crossovers porque la verdad no me gustan los fillers de Naruto (odio el relleno en general y las pelis). Tal vez a Fuuka sí, porque es tremendamente sexy y comparto y difiero contigo al mismo tiempo, ya que en cuanto a MILFs en Naruto, para mí es empate entre Kushina, Samui y Konan.
OTAKUFire: Je, je, je. Ya le falta poco a Kurenai y pronto estará bajo el yugo del rubio. Sobre la escuelita, realmente estará en pausa un par de capítulo, pero volverá con fuerza y sobre las mascotas, si bien habrá momentos de la gatita y la perrita, pronto habrá más en el zoológico, jo, jo, jo.
daniel2610994: Como dije previamente, el número de esclavas será grande en el harem, je, je, je. Sobre lo de Haku, realmente no me desagrada el Fem Haku, pero por necesidades argumentales en el futuro, lo necesitaba hombre.
Tsuna Dragneel: Pues se verá en el futuro la suerte de Fuusou y Karin.
Trollmemex: Es Fuusou y ella junto con Karin tendrán sus momentos en el fic, además juro solemnemente que habrá mucho, MUCHO Yuri, je, je, je.
heckelman88: No.
xXm3ch3Xx: Lo de Karin y Fuusou no será de un momento a otro, llevará su tiempo. Lo de Haku, pues bueno, el pobre no aprovechó lo suficiente, ja, ja, ja. Kurenai ya está casi y Mikoto será una gran docente que sabrá cómo hacer que las niñas sean bien portadas. Sobre tus preguntas: la primera, un par de semanas, la segunda, pues se supone que la hermosa rubia será su regalo de bienvenida, así que para cuando vuelvan de Uzushio.
Guest: La escuelita Uzumaki me encanta, pero de momento la dejaré de lado para cerrar Nami. Sarada y Himawari como compañeras de equipo de Naruto, serán importantes en la historia, además de que me gustan mucho. Lo de Ameyuri y Haku me gustó, pero para darle un matiz de tragedia, je, je, je. Sobre Fuusou y Karin, pues sí, las oportunidades se aprovechan.
sesshoxcris: Las chicas se doblan por el asunto del fetiche Mind Control del que he dicho varias veces, soy fan. Sobre el netorare, no me gusta como tal, pero para ponerlo como parte de la escencia de un villano, es bastante bueno. Sobre las loli y las chicas de la edad de Naruto, habrá mucho de ellas en el futuro.
Alex-Flyppy: Así es, tanto las maquinaciones Hyuga como todo el asunto de Sasuke y el Senju contra Kaguya es del conocimiento del rubio. Lo de Nami es más dramático que en el anime y está muy lejos de mejorar. Mikoto es una profesora muy estricta para que se gradúen las mejores esclavas y ella reciba la mejor recompensa. Samui será muy importante para la historia tanto como una sexy mamá-esclava como por sus capacidades de combate equivalentes a las de Minato, porque sí, ella por su mezcla de belleza y poder tendrá fanboys, pero principalmente fangirls. Así es, Fuusou es en el anime la madre de Nagato, pero aquí la retomé como la progenitora de Karin y en el futuro ambas tendrán cierta trascendencia en la historia más allá de formar parte del séquito del rubio. En cuando a mujeres Uzumaki, serán principalmente chicas crossovers y en cuanto a los hombres… Pues no será bonito para ellos. Kurenai está a punto de caer en el abismo y las dos pícaras Genin serán parte de su inevitable perdición. La historia de Ameyuri y Haku será importante en la historia, principalmente en el futuro.
tm2003d: ¿Qué?
Y ahora, a lo que importa realmente:
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Capítulo 22: Revolviendo las olas
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- Kushina ha continuado como Jinchuuriki, cumpliendo esa labor heredada de Mito-sama y que indirectamente es un orgullo para el Clan Uzumaki, pero no crean que yo me he dormido en mis laureles…-
Naruto, Fuusou y Karin miraban con detenimiento una lista de varios nombres que sostenía la tía del Arma Definitiva, la cual tenía varias anotaciones tras cada persona enlistada y más importante que eso, el punto donde se habían visto por última vez.
- ¿Qué es esto, tía?- Preguntó curioso el rubio
- ¡Es una lista de los Uzumaki del mundo!- Replicó Karin visiblemente contenta -Desde que recuerdo, hemos viajado por todo el mundo, buscando a la gente de nuestro clan-
- ¿En serio?-
- Bueno, no todo el mundo…- La pelirroja mayor le sonrió suavemente a su sobrino -Lo que pasa es que yo fui una de las pocas personas del clan que pudimos escapar después de aquél ataque de esos saqueadores que se llevaron nuestros secretos…- El marcado gesto de tristeza en el rostro de Fuusou no pasó desapercibido para el rubio -Y realmente estuvimos huyendo bastante tiempo, ya que, me imagino que para no dejar testigos, varios de esos infelices nos persiguieron… Yo me separé de mamá y papá en medio del caos y pasé huyendo mucho tiempo con un grupo de mujeres Uzumaki…-
La expresión sombría de la mujer de rostro idéntico al de Kushina era señal clara de las dificultades que había enfrentado desde esos momentos. Posiblemente las fuerzas Ninja persiguieron a las sobrevivientes a la destrucción de Uzushio con el fin de apoderarse del ADN Uzumaki después de haber robado todo el Fuinjutsu que lograran rescatar de la destrucción.
- Todo estará bien, tía- Naruto miró con actuada comprensión a la hermana de su querida Mamá-Kushi
- Lo sé- Fuusou se limpió las incipientes lágrimas de las comisuras de sus ojos -Después de eso, comencé a vagar por el mundo, buscando a los Uzumaki que hubieran logrado sobrevivir- Si bien suavizó su expresión, la pelirroja mayor seguía luciendo triste -Fue difícil, pero en ese momento tuve un encuentro especial y después Karin llegó a mi vida, por lo que tuve la fuerza para seguir… Me imagino que con tu mamá fue así, Kushina siempre fue muy allegada a la familia- Agregó la mamá de la pelirroja de lentes, un poco más tranquila.
Mientras Fuusou seguía contando varias peripecias de su larga jornada durante el tiempo en que Karin era bebé, en Naruto comenzó a despertar la curiosidad sobre la vida original de su hermosa y deliciosa mamá-esclava, así que hizo una nota mental sobre ello, para revisar ese particular archivo cifrado en su ADN para revisarlo con detenimiento posteriormente.
- Y así, poco a poco he encontrado a varios hombres y varias mujeres del clan por todo el mundo, distribuidos por todas las naciones Ninja, sean las Cinco Grandes Naciones o las naciones más pequeñas…- La tía del rubio le mostró su trabajo de años materializado en aquella lista de nombres y ubicaciones -Mi sueño es que algún día encontremos un lugar donde podamos levantar una nueva aldea Uzumaki y los chicos como tú o Karin puedan ver de nuevo esa aldea donde todos nos apoyábamos entre sí y no había diferencias entre nosotros- Fuusou sonrió con marcada añoranza -Realmente extraño esos días…-
El rubio abrazó a su tía al mismo tiempo que su prima, mostrando una empatía ensayada previamente, mientras que en su perversa mente comenzaba a planear sus siguientes movimientos…
Si esa información era fidedigna, podría por una parte, deshacerse de los varones Uzumaki que quedaran en el mundo para que así sólo sus descendientes fueran legítimos herederos de sangre del Clan del Remolino, mientras que las mujeres era claro que estaban destinadas a ser sus servidoras, hermosas pelirrojas que serían parte del Clan Uzumaki que él estaba comenzando a formar y que en el futuro se posaría en todo su esplendor sobre la humanidad.
Fuusou cerró los ojos al sentir un ligero aumento en el apretón de su querido sobrino, interpretándolo como el deseo de recuperar el tiempo de familia, sin saber el siniestro escenario que estaba imaginando Saikyou Buki con la información que era el trabajo más importante de su vida…
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Tsunami se encontraba realizando los quehaceres de la casa aprovechando que su padre, su hijo y sus invitados se habían ausentado, para realizar las labores de la casa. Sacudió todo el lugar, preparó la comida para cuando regresaran todos y finalmente acomodó el equipaje de los Ninja. Por un momento se mantuvo cauta, ya que las dos mascotas Ninja se encontraban en ese lugar, pero dormitaban indiferentes a su labor y al darse cuenta de que la mujer sólo estaba realizando su quehacer, continuaron con su sueño intermitente, con la gata acurrucada sobre la perra…
La peliazul miraba con cierta añoranza y sobretodo envidia, el equipamiento del rubio y las Kunoichi, ya que de niña su sueño había sido ser Ninja, pero el que fuera originaria de una aldea civil y más que nada, la renuencia de Tazuna a ello, impidió que materializara su deseo. Ciertamente ya resignada, a veces pensaba en el hubiera.
- ¿Se le ofrece algo, Tsunami-san?- Cuestionó Naruto, sobresaltando a la ama de casa, quien se mostró apenada de inmediato
- ¡D-Disculpa!- Replicó la apenada peliazul -S-Sólo estaba limpiando un poco…-
- Es otra cosa… ¿Verdad?- El Arma Definitiva notó la dificultad de la hija de Tazuna para ocultar sus verdaderos pensamientos
- Bueno…- La mujer sonrió tristemente -La verdad es que de niña yo quise ser Kunoichi, los tiempos eran distintos y nos iba mejor, pero a papá no le agradó la idea, por eso me llamó la atención su equipaje- El gesto de la bella ama de casa se suavizó -Lamento si te incomodé, Naruto-kun, no deseaba molestar-
- Entonces… ¿Deseaba ser Ninja?-
- Sí- La peliazul volteó a ver al chico -Yo… Me hubiera gustado ser Ninja…-
La madre de Inari se le quedó viendo a los ojos azules del Uzumaki, quedando totalmente atrapada cuando esos espirales atraparon su mirada y poco a poco comenzó a sumergirse en aquellos recuerdos de su infancia…
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Tsunami era una niña de cabello corto y rebelde, que a sus 8 años acostumbraba vestir con unas botas a los tobillos, un pantalón corto y una yukata holgada. Se encontraba en la orilla de la costa, con un gesto de marcada molestia. Su padre le había dicho que no podría ser Ninja, dado que como era civil y no provenía de alguna aldea Ninja, además de no tener ascendencia Ninja alguna, sería casi imposible que fuera aceptada en alguna aldea.
Miraba el oleaje del mar con infantil frustración, ya que si bien creía que no habría dificultades para el futuro debido al trabajo de su padre, que les permitía vivir bastante bien, vería frustrada su ilusión de convertirse en una gran Ninja, famosa y reconocida por todos…
- Hola… ¿Sucede algo?- La niña volteó a su espalda para encontrarse con una persona desconocida, que obviamente no era de su natal Nami
- B-Bueno…- La jovencita de inmediato miró confundida a ese sujeto, un rubio de cabello alborotado y profundos ojos azules -Mi papá no quiere que sea Ninja… ¡Y yo quiero!-
- Vaya, es una pena… Se nota que tienes la vocación- Replicó el sujeto, que no era nadie más que Naruto Uzumaki -Hm… Si quieres, yo podría enseñarte a ser Ninja-
- ¿En serio?- Los ojitos de la niña mostraron una gran ilusión
- Sí… Solo tienes que confiar en mí…-
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- ¿Sucede algo, Tsunami-san?- Preguntó el rubio, sacado a la ama de casa de sus recuerdos
- Eh, no… No te preocupes, Naruto-kun- Mujer se puso extrañamente nerviosa, precipitándose a la salida de la habitación -Debo seguir con mis quehaceres y de nuevo, siento haberte incomodado…-
- No se preocupe- El Uzumaki sonrió suavemente, siendo correspondida por la mujer para luego marcharse a continuar con su quehacer.
El Arma Definitiva se le quedó mirando a la ama de casa, particularmente atento en el discreto contoneo de sus caderas mientras se marchaba. La verdad era que al rubio le había desagrado Tazuna y el tal Inari era realmente insoportable, así que por simple capricho les arrebataría lo que en verdad era lo más valioso que tenían y cuando se dieran cuenta, la realidad los golpearía de lleno en la cara.
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Gatou, contrario a su poder como traficante de armas y estupefacientes, era un hombre de aspecto desagradable, con duras facciones y pequeñas cejas, con el cabello marrón claro y esponjado, usando siempre traje de etiqueta y lentes oscuros para cubrir sus ojos. Estaba realmente molesto porque aquél niño travestido, Haku, le había impedido exigirle resultados a Ameyuri Ringo, ya que estaba contratada para acabar con el viejo constructor de puentes con el fin de seguir monopolizando el comercio de Nami. El plan de Tazuna para construir un puente en dirección a la isla puerto de Miraishima, supondría perder de tajo el control de las rutas marítimas en su papel de intermediario.
Sentado en el escritorio del despacho que tenía oculto en el bosque aledaño a Nami, donde controlaba sus negocios turbios, se mostraba furioso y alterado ante el escenario de que Ameyuri concluiría su trabajo en poco menos de una semana. Si bien el ingeniero no terminaría en una semana, no le gustaba esperar tanto tiempo para destruir la única esperanza que le quedaba a esa desdichada aldea. Tras de él, dos guardaespaldas lo flanqueaban para protegerlo a cambio de un jugoso salario.
- ¡Esa puta está tirando mi dinero a la basura por una simple herida!- El traficante golpeó con firmeza su escritorio, visiblemente molesto -Cuando termine con Tazuna acabaré con ella también… ¡Ustedes dos, muertos de hambre!- Volteó a ver furibundo a los mercenarios que se mantuvieron impasibles -¡Quiero que recluten a todos los mercenarios que puedan de aquí a una semana! ¡Ni Tazuna ni Ameyuri Ringo van a salir vivos de Nami!-
- Como diga, Gatou-sama- Dijo uno de los guardaespaldas
- A la orden… Gatou-sama- Complementó al otro
- Bien, yo tengo que ir a negociar un contrato nuevo de comercio… ¡Así que cumplan con lo que les ordené, que para eso les pago!- El poderoso traficante se puso de pie y se dirigió a la salida ante las miradas severas de sus empleados.
Los dos mercenarios soportaban todos esos insultos porque la paga era buena al ser eficientes en su trabajo, pero como hombres con preparación Ninja, se sentían humillados al reflexionar sobre el nivel de control que un civil podía tener sobre ellos únicamente por pudrirse en dinero sin que ellos pudieran revertir esa situación.
"Maldito enano…" Pensó frustrado uno de ellos
- Vamos, tenemos que empezar a reclutar- El otro sacó al primero de sus pensamientos.
Gatou tenía el mal hábito de hacer menos tanto a enemigos como a aliados debido a su posición económicamente privilegiada. Dado que él creía poder hacer lo que quisiera al tener el dinero para ello, no consideraba importante ganarse la lealtad verdadera de sus empleados, ya que cuando notaba que alguno comenzaba a cuestionarle, bien podría pagarle a alguien más para asesinarlo y además de mejorar la eficiencia, se ahorraba ese salario. Esa era la forma en que el magnate se movía en el medio y dado que en las aldeas Ninja lo importante era también el dinero, siempre podría pagarse a algún Ninja poderoso que le arreglara el problema.
Mientras los dos mercenarios, cada uno a su manera, pensaban en la realidad de que no les convenía ir contra el millonario criminal, dejaron el lugar para iniciar con su nuevo trabajo.
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La noche caía sobre Nami y en lo profundo del bosque, Naruto se encontraba en un pequeño lago de agua cristalina, desnudo y de pie en su todo su esplendor, siendo meticulosamente aseado por sus mascotas esclavas que nuevamente se mostraban en su desnudez humana. Yoruichi le tallaba la espalda con dedicación y esmero usando únicamente sus pechos enjabonados, mientras que Tsume hacía lo propio con el vientre chocando sus nalgas llenas de espuma contra el trabajado vientre.
- Oh dueño-amo… Su abdomen es tan sexy…- La líder del clan de los perros se regocijaba en el tacto del firme y trabajado músculo -Usted nació para volverme su mascota y usarme como la perra esclava que soy…- La mujer se mordió el labio inferior y con los ojos cerrados continuó restregándole su generoso culo en el vientre a su macho
- Y sus omóplatos son tan firmes, dueño-amo…- La poderosa Kunoichi Shihouin masajeaba suavemente la espalda de su hombre con sus preciosas tetas -Gracias por volverme una gata en celo totalmente entregada a usted…- Yoruichi sonreía totalmente realizada al saberse totalmente bajo el poder del poderoso Uzumaki
- Lo sé… Ahora quiero terminen de enjuagarme- Las dos mujeres sonrieron de forma maliciosa ante la orden recibida.
Ambas se sumergieron en el agua para retirar el jabón de sus suculentos cuerpos, quedando mojadas y entonces se frotaron descaradamente contra su dueño para quitarle el jabón del cuerpo, suavemente, dejando que el Arma Definitiva también sintiera sus generosas anatomías y dado que el rubio no era de piedra, pronto una dura erección se hizo presente en el miembro objetivo de devoción de sus tantas esclavas. Tsume y Yoruichi se voltearon a ver al sentir esa enorme polla y la tomaron entre sus manos, la castaña a la izquierda y la pelimorada a la derecha. Sin dejar de limpiar a su hombre con sus cuerpos, comenzaron a masturbarlo suavemente, maravilladas con la firmeza y longitud de esa enhiesta verga.
- Oh… Vaya que son mañosas, putas…- Naruto sonrió satisfecho de las atenciones, mientras aquellas carnes húmedas se flotaban entusiastas con su cuerpo -Y creo que eso merece una recompensa…-
De forma brusca, tomó a la castaña de su revuelta cabellera y la atrajo hacia su rostro, dándole un goloso beso que la perra correspondió al instante. Sin dejar de masturbarlo, la mujer de facciones salvajes se enzarzó en una erótica e intensa batalla de lenguas ante la envidiosa y embobada mirada de la morena. Pronto, la paja que el Arma Definitiva estaba recibiendo aumentó de intensidad por parte de ambas debido a la excitación y de golpe, tironeó a Tsume de su pelo para separarla de él, dejándola visiblemente confundida y decepcionada al cortarle ese perverso ósculo tan abruptamente. Sin embargo, no hubo réplica alguna, puesto que observó con creciente excitación cómo pasaba a ser el turno de su compañera para ser devorada.
Yoruichi se dejaba hacer, mientras que la mano de su dueño empujaba su cabeza hacia él, dejándose dominar por completo, disfrutando de ese voraz y lujurioso beso, pajeado con más entusiasmo, si eso era posible, al dueño de su existencia. La perra miraba completamente idiotizada cómo la sumisa pelimorada se entregaba a las atenciones de su amo. Mecánicamente aumentó el ritmo de la paja, pensando en obtener el albo elixir de la simiente del Arma Definiiva mientras observaba con creciente envidia cómo el rubio mordisqueaba los labios de ébano en medio de su beso, provocándole gemidos a la bajita pero preciosa morena.
Finalmente, separó a la gata de la misma forma que a la Inuzuka al tomarla de su coleta y jalarla con viril fuerza, dejando a una Yoruichi con una desilusión notoria en sus exóticos ojos ámbar…
- Ustedes sólo son unas mascotas en celo…- Una sonrisa maliciosa se hizo presente en el rostro del Uzumaki
- Somos unas mascotas en celo…- Replicaron ambas de forma suave, todavía aturdidas por esos candentes ósculos
- Y como son sólo unas hembras en celo, me las tendré que follar…- Aquellas palabras formaron enormes sonrisas en los rostros de las dos mascotas humanas -¡A cuatro patas, ahora!-
Apenas la orden fue procesada por los cerebros de las dos esclavas, ambas se dirigieron a la orilla del cuerpo de agua para posar sus brazos en tierra firme y pararse de puntitas sobre el lecho del lago, la gata a la derecha y la perra a la izquierda del Arma Definitiva, levantando sus preciosos traseros en forma de corazón de los que escurría el agua que les daba un tentador brillo al reflejar la luz de la luna para ofrecérselos a su hombre, meneándolos descaradamente mientras volteaban a verlo con ansiosas sonrisas…
- Fólleme, amo…- La otrora amante del Raikage miraba expectante al dueño de su existencia contoneando sus nalgas de izquierda a derecha lentamente -Hágame una hermosa bebé Uzumaki que también será su esclava…- Se lo ruego, cójame como su gata-esclava en celo que soy…-
- ¡Hágame suya!- La líder del Clan Inuzuka movía de arriba abajo sus nalgas con visible entusiasmo -¡Márqueme como su perra y hágame a todas las perras-esclavas que deseé! ¡Soy su perra-esclava y siempre estaré disponible para su hermosa polla enorme, venosa y dura!-
- ¡Ja, ja, ja!- Comenzó a reírse el rubio mientras se hacía una paja ante la encantadora visión de sus sumisas servidoras rogando por sexo cada una a su manera -¡En verdad que necesitan esto!- Las dos miraban a detalle cómo la mano de su amo subía y bajaba por esa enorme y gruesa vara de carne -Sólo que… Las buenas mascotas no hablan hasta después del orgasmo… ¿Entendieron?-
- Miau…- La pelimorada cerró los ojos con sutil sonrisa, asintiendo
- ¡Guau!- La castaña ladrón afirmativamente, sacando la lengua
- Pues bien…- Naruto se acercó a las dos hembras en celo, pasando maliciosamente sus dedos índice y corazón por los chorreantes y enrojecidos coños, delineándolos a sabiendas de que la calentura de sus putas iba en aumento más y más -Serán perras o gatas, pero aquí todas son iguales…-
- M-Miau…-
- ¡Guau, guau!-
Poco a poco, el jugueteo del ojiazul con ambos coños fue aumentando de intensidad… Yoruichi se mordía los labios y maullaba ahogadamente mientras que Tsume ladraba escandalosa ante las atenciones primero con sus inflamados clítoris, que el Arma Definitiva pellizcaba con suavidad usando sus dedos pulgar e índice, para luego frotarlos con los índices y medios, los cuales pronto comenzaron a explorar sus babeantes almejas mientras las mujeres se abandonaban a la lujuria…
- ¡Ja, ja, ja!- El rubio comenzó a reír de forma perversa -¡Solo los dedos y ya están perdiendo los sesos!- Se regocijaba en la vista de las dos hembras en celo incrustándose ellas mismas en sus dígitos moviéndose de forma intensa -Y como son dos mascotas en celo, deberían de conocerse mejor…-
Las mujeres no ocultaron su decepción en forma de gruñidos a manera de réplica cuando los dedos de su macho dejaron su interior… Pero sus expresiones pasaron de la disimulada molestia a un placer violento e inesperado, cuando cruzando sus manos, los dedos llenos de los flujos de la perra entraron en el húmedo coño de la gata y los dígitos llenos de la esencia Inuzuka penetraron en lo profundo de la concha Shihouin.
- ¡Ahora son las mejores amigas, ya que se conocen a fondo!- El rubio penetraba a ambas esclavas con intensidad y fuerza, mientras su enorme virilidad se alzaba imponente ante los gemidos de sus dos -¿Se siente rico la baba de perra, Yorui-chan?-
- ¡Miau…!- Gritaba Yoruichi, maullando a todo pulmón
- ¿Y qué tal el jugo de gata, Tsume-chan?-
- ¡Guau…!- Los intensos aullidos de Tsume, se oían por todo el lugar
- Pero bien… Como mis mascotas deben aprender que yo mando siempre- El Arma Definitiva se regocijó en los casi inaudibles gemidos de decepción de las esclavas cuando volvió a sacarles los dedos de sus hambrientos coños -Je, je, je… Esto es simplemente delicioso…- Lamió sus dedos sacando la lengua exageradamente, probando esos intensos sabores combinados -Y ahora, pidan mi pija para sus sucias y hediondas conchas…-
Las dos hembras tardaron un poco en recuperarse de ese casi orgasmo, retomando sus sonrisas pervertidas apenas la calentura en sus cuerpos disminuía lo necesario para recuperar la lucidez mental suficiente para suplicar por polla… Las dos alzaron sus traseros paradas de puntitas, posando sus antebrazos en el suelo, uno sobre el otro para colocar sus cabezas sobre ellos y que sus encharcadas feminidades totalmente depiladas se alzaran justo frente al dueño de sus vidas.
- Veamos… ¿Quién será primero?- El rubio pasaba sus dedos índices por el contorno de las dos inflamadas conchas, provocando que presas del deseo y la ansiedad de saber, voltearan a ver a su hombre de reojo -Prohibido voltear hasta que dedica a cuál de las dos voy a follarme primero…- Las dos, con miradas suplicantes en sus rostros, tuvieron que voltear de nuevo hacia el frente -Hm… ¡Ya sé!-
Las dos mascotas se miraban entre sí, con incertidumbre en su rostro mezclada con el deseo de los varios momentos en que casi alcanzaban el orgasmo con las atenciones del dueño de sus vidas y que había interrumpido, dejándolas ansiosas por estallar en el añorado clímax… Pronto Yoruichi volteó a ver confundida a Tsume, quien había adoptado una expresión de sorpresa para luego irse transformando en una expresión de placer.
La perra Inuzuka sentía cómo poco a poco, la enorme, dura y gruesa verga de su amo invadía sus entrañas, dejando un paso imborrable en ella y apoderándose de ella como había añorado desde que Kushina se había apoderado de su mente y cuyo deseo sólo crecía más conforme iba siendo adoctrinada y finalmente transformada en la mascota esclava que era actualmente…
- G-Guau…- Susurró débilmente la castaña, al sentir cómo la polla de su macho llegaba hasta lo más profundo de su ser -G-Guau… ¡Guau…!- Finalmente, comenzaba el mete-saca de Naruto y la expresión de la líder del clan de los perros daba paso al placer, sacando la lengua como la perra que era, totalmente ruborizada -¡Guau, guau, guau…!-
- ¡Ja, ja, ja!- El rubio sonreía con oscuro deleite, aferrado firmemente a la cadera de su mascota esclava con ambas manos -¡Toma perra, toma…!- El rubio embestía a su puta con toda la fuerza de sus caderas -¡Te voy a dejar hecho jalea el poco cerebro que te queda, ja, ja, ja!-
- ¡Guau, guau…!- La mujer jadeaba con la lengua de fuera, sonrojada visiblemente y sudando de todo su sexy cuerpo ante el frenético sexo
- ¡Y ahora, te voy a montar como la perra que eres!- El excitado rubio dio un saltito para posar su torso en la espalda de la perra y continuar cogiéndosela, copulando prácticamente como dos perros en celo -¡Siente, perra!- Se aferró a sus tetas y las amasaba con intensidad, pellizcando los duros pezones erectos -¡Vas a ser mi perra por siempre!-
- ¡Guau, guau, guau…!- La pobre mujer ya estaba totalmente abandonada a la lujuria, gimiendo y ladrando con los ojos cerrados, como una auténtica perra en celo intensamente follada
- ¡Aquí va la primera camada de perras esclavas, puta…! ¡Me corro…!-
- ¡Guau…!-
El sincronizado orgasmo de amo y esclava fue intenso, llegando los dos al éxtasis mientras la simiente Uzumaki invadía hasta lo más profundo del útero Inuzuka. Las piernas de Tsume se terminaron doblando ante la oleada de placer y la pobre mujer ya no soportó más, dejándose caer de rodillas totalmente agotada, con una sonrisa embrutecida en su rostro y sus ojos haciendo un bizco, con la lengua salida de la boca, babeando el piso con su saliva y totalmente ida
- Miau…- Yoruichi miraba totalmente envidiosa cómo su compañera esclava había quedado como una piltrafa ante semejante coito fugaz pero intenso, mientras Naruto se posaba detrás de ella
- No te sientas así, Yorui-chan…- El ojiazul sonrió perverso ante la visión del coño de la antigua amante del Raikage rebosante de flujos -¡Por fin es tu turno…!-
- ¡Miau…!-
La gata sintió cómo su dueño la tomó de su cintura y a diferencia de con Tsume, la penetró violentamente, sintiendo la pelimorada cómo su interior era llenado hasta lo más profundo de golpe. Lanzó un escandaloso maullido mientras que el rubio la levantaba únicamente con el apoyo de sus poderosos brazos para darle media vuelta y recostarla de espaldas al suelo, quedando frente a frente amo y esclava, con el Arma Definitiva mirando lascivamente a su entregada y sumisa hembra, que a su vez lo veía totalmente encandilada y embobada, añorando por otra sesión de sexo esclavizador.
- Ahora sí, Yorui-chan…- Poco a poco, el rubio comenzó a salir del cálido interior de su esclava -¡Toma, gata!-
- ¡Miau…!- La pelimorada apretó los dientes al sentir nuevamente una embestida de su amo hasta lo más profundo de su coño, mordiéndose el labio inferior con fuerza con cada envite de su hombre, mientras se aferraba a su espalda -¡Miau, miau…!-
- ¡Toma, puta!- El rubio aumentaba el ritmo de sus penetraciones profunda, excitado al sentir cómo las uñas de su hembra se clavaban en su espalda -¡Así que te gusta el sexo duro! ¡¿Eh?!- La sonrisa mordaz del ojiazul contrastaba con el rictus descompuesto por el placer de la morena
- ¡Miau…!- Yoruichi se retorcía hacia atrás sin soltarse del dueño de su existencia
- ¡Entonces toma, gata…!- Las caderas del rubio empujaban a un ritmo frenético, arrancándole aullidos y maullidos a la Shihouin ante las poderosas, profundas y despiadadas penetraciones -¡Y ahora, quiero tus tetas!- Naruto pronto bajó la cabeza sin perder el ritmo para restregarse la cara en los formidables pechos de Yoruichi, revolviendo la cabeza ente ellas para luego comenzar a chupar los pitones duros como roca, ante los escandalosos maullidos de la mujer
- ¡Miau, miau, miau…!- Gritaba la preciosa negra mientras abrazaba la cabeza de su amo y retenerlo entre sus pechos mientras sentía una y otra vez cómo su interior era invadido, abandonada por completo al deseo
- ¡Y aquí empiezan las gatas esclavas!- Bramó el macho al tiempo que se soltaba del posesivo abrazo de su hembra y la tomaba de los pechos -¡Me vengo dentro de ti, gata…!-
- ¡Miau…!- Bramó la pelimorada, envolviendo la cadera de su amo con las piernas.
Dueño y mascota alcanzaron el cenit del placer al mismo tiempo, con la leche Uzumaki alimentando el sediento interior de la gata esclava y sumisa. Finalmente, la exhausta humana mascota se soltó de su hombre, quedando desparramada en el suelo con expresión cansada, pero una gran sonrisa en su rostro…
Naruto se puso de pie para ver la exquisita vista de sus mascotas tiradas en el suelo, una totalmente idiotizada tras el salvaje coito que añoraba desde que se había convertido en una de sus tantas esclavas y la otra totalmente agotada tras su segunda follada, la cual a diferencia de la primera había sido por voluntad propia, con sus coños dejando salir un sutil hilo de lefa mientras tenían espasmos involuntarios debido al cansancio por los breves pero intensos coitos.
- Muy bien, mascotas mías, quiero que pongan mucha atención porque les tengo una tarea muy importante y no quiero que me fallen, ustedes son hermosas mascotas obedientes y su única razón para existir es complacerme en todo… ¿Verdad?-
- S-Sí, amo…- Apenas pudieron murmurar las mujeres, recuperando la razón tras esos demoledores orgasmos.
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- ¡Raitou: Rangiri (Espada Relámpago: Corte de Tormenta)…!
Ameyuri tomó la Kiba que todavía conservaba con ambas manos, la cual comenzó a cargarse de Chakra Raiton como un flujo que rodeó visiblemente la hoja, lanzando un corte limpio a una roca enorme de varios metros delante de ella, la cual instantes después se partió de forma diagonal para luego caer al suelo de forma estruendosa. La Kunoichi vestía únicamente un pantalón holgado de color azul atado a la cintura, con su vientre al descubierto en el cual era visible la venda que detenía la curación diaria que le aplicaba su subordinado. Sus pechos 86 eran cubiertos a su vez por otra venda ancha para mantenerlo en su lugar, pero ante la ausencia de su vestimenta suelta característica, su silueta femenina era claramente visible. Tenía el cabello suelto, que le llegaba a la cintura.
- Impresionante, Ringo-sama…-
Haku observaba enfundado en un kimono rosa que le daba una apariencia sumamente femenina a su admirada líder, que sonreía suavemente, enseñando uno de sus colmillos, como muestra de satisfacción ante el éxito de su recuperación. Sentía molestias, pero ya en el campo de batalla las pasaría por alto en medio de la lucha.
- Me cuesta trabajo estirarme todavía, pensé que la elasticidad de la zona se recuperaría en cuanto cerrara la herida, pero veo que todavía le falta un poco… ¿Cuánto tiempo ha pasado desde el último combate?-
- Hoy se cumplen 4 días, Ringo-sama- Contestó el chico de aspecto femenino
- Esperare la semana originalmente pensada para recuperar mi espada, acabar con ese enano y finalmente, terminar el trabajo del estúpido de Gatou…- La mujer adoptó una expresión seria -Disculpa por habernos involucrado con esa basura, pero por más que quiera negarlo, la paga es muy buena y nos permitirá vivir un buen tiempo de forma cómoda-
- No se preocupe, Ringo-sama- El chico sonrió bellamente -Yo acataré todas sus opciones sin replica alguna, mi vida le pertenece y puede usarla como se le antoje… Desde aquél día en que me encontró vagando sin nada en el estómago y sin casa, me dio todo lo que necesitaba y se convirtió en mi mundo, Ringo-sama-
- Hm- La mujer cerró los ojos -Lo sé… Y has sido un buen niño, Haku…- La Kunoichi recuperó su expresión afilada -Cuando esto termine, nos iremos de vacaciones a algún lugar sin Ninja o toda esta porquería de sistema feudal, yo también necesito un descanso-
- Como diga, Ringo-sama- El chico se mostró visiblemente animado
- Bien, entonces debo continuar entrenando para materializar ese sueño una vez que le cobre a Gatou por la cabeza del viejo ese…-
El joven pelinegro sonrió suavemente, comenzando a imaginarse algún lugar remoto donde sólo estuvieran él y ella, listos para tener por lo menos unos días de tranquilidad…
Su vida había sido demasiado complicada. Nacido en la aldea Ninja de Kiri, donde las personas con Kekkei Genkai era perseguidas debido a la locura del Yondaime Mizukage, quien veía en los Ninja privilegiados con esa clase de poderes a posibles adversarios que podría cuestionar su poder e incluso sublevarse. El líder de Kiri había convertido el poseer uno de esos poderes derivados de la sangre, en una terrible maldición que destrozaba familias ya que las recompensas eran generosas para quien delatara a algún dueño de Kekkei Genkai que se hubiera librado de los filtros de investigación y cuando encontraba a alguien, no sólo asesinaba a él, sino a toda si familia si no había sido delatado, acusándolos por traición.
Eso fue lo que pasó en el caso del joven niño femenino. Su madre tenía el poder Hyouton y lo mantuvo oculto para evitar ese trágico final, pero un día, por mera casualidad, su esposo se enteró de la verdad y por miedo a las consecuencias, la asesino a sangre fría. El niño vio horrorizado a su madre con el estómago abierto y un incipiente bebé de no menos de 7 meses cubiertos de sus propias sangres, ya que estaba embarazada y esperaba a su segundo hijo con emoción. El hombre, devorado por el miedo, se disponía a acabar con su primogénito, que arrinconado en una esquina miraba a su padre con un odio casi tangible en sus ojos, listo para acabar con él con el mismo cuchillo ensangrentando que seguramente había acabado con la vida de su madre y su hermano…
Lo siguiente que pudo recordar fue que estaba tirado en la nieve cercana a su casa, de la cual sobresalían amplias estacas de hielo y en una se encontraba su progenitor, colgando sin vida y con una expresión de incredulidad en el rostro.
Sin nada en el mundo, simplemente comenzó a caminar por aquél páramo congelado por mero acto reflejo, esperando su muy posible muerte a manos del alguien cegado ya fuera por el miedo o la codicia, como parecía ser su padre. Finalmente cayó por agotamiento y fue cuando la encontró a ella… Ameyuri Ringo lo miró con indiferencia, pero le ofreció la mano y él la miró atemorizado y confundido, pero dado que ya no tenía nada que perder, aceptó…
Así se cruzaron sus caminos.
Ameyuri Ringo era una Kunoichi que no hacía diferencia entre los demás Ninja, tuvieran Kekkei Genkai o no. Ella seguía la ley del más fuerte, inspirada por lo que poco a poco le iba contando conforme lo educaba y entrenaba, en cuanto a sus investigaciones sobre el Makai (Mundo Demoníaco). El sueño de Ameyuri era encontrar la forma de romper la hipotética barrera que separaba el Ningenkai (Mundo Humano) y el Makai para ir al segundo y combatir contra los más poderosos seres, poderosos enemigos que harían parecer al mismísimo Madara Uchiha un niño berrinchudo y débil. Ese era el ferviente deseo de su Ringo-sama, combatir contra los más fuertes en el Makai y se decía que incluso había otro mundo más allá…
Personalmente, él pensaba que tratar de meterse con algo así era peligroso, porque si todo resultaba ser cierto, si realmente existían seres que podían vencer fácilmente a los legendarios Madara y Hashirama, era prácticamente un suicidio liberar esas cosas sobre la tierra… Sin embargo, le sorprendió en su momento que Ameyuri hubiera previsto eso y mediante la manipulación de un teórico sello que impedía la conexión entre los mundos, se podría abrir un vórtice lo suficientemente pequeño para él y ella, de forma que el resto del mundo no corriera riesgo, pero mientras Ameyuri trabajaba en todo eso durante su tiempo libre, necesitaban cubrir sus necesidades básicas como comer y tener dónde dormir, por lo que trabajaban como mercenarios para gente como Gatou.
- Oye, Haku… ¿Qué vamos a comer?- Preguntó con sonrisa maliciosa la Kunoichi, dejando de practicar y acercándose a su vasallo
- El guiso de verduras y carne que tanto le gusta- Respondió el chico con una bella sonrisa
- Ja, ja, ja, eres el mejor- La mujer sonrió mordaz, enseñando su dentadura de afilados y puntiagudos dientes -Ahora vamos, que el día de la revancha contra ese enano se acerca…-
…
- ¡Vamos, Tsunami-chan!-
La noche comenzaba a extinguirse poco a poco en el bosque aledaño a Nami y la ama de casa peliazul empezaba con su entrenamiento del día… Sus ojos reflejaban los ojos de espiral que poseía el rubio, dado que su mente se encontraba dentro de una poderosa ilusión en la que sea creía la clandestina alumna del Arma Definitiva después de que su padre le negara la oportunidad de convertirse en Ninja. En su verdadero pasado, ella terminó por resignarse a ser un ama de casa después de un par de semanas de molestia por la negativa, pero en la nueva memoria que Naruto le estaba construyendo, tras su supuesto entrenamiento casual, el rubio había empezado a entrenarla…
Bajo el Genjutsu en que se encontraba su mente, ella era una niña de 10 años que ya llevaba un par de años entrenando bajo la tutela del Uzumaki. Llevaba puesto un entallado pantalón corto de color negro que de niña no se le hubiera visto como nada fuera de lo normal, pero con su cuerpo de adulta se le metía en sus muslos prácticamente como ropa interior y si bien usaba botas de piso, vestía una camisa con dibujos infantiles, los cuales se deformaban debido a cómo la prenda era forzada por los pechos de la mujer.
Naruto asentía discretamente mientras aplaudía, ya que tenía a la 'niña' haciendo ejercicios de caminar sobre el agua usando su Chakra en las plantas de los pies en el mismo lugar donde horas antes el Arma Definitiva tomara ese caliente baño junto a sus mascotas…
Era una suerte que la mujer hiciera bastante ejercicio con regularidad para mantenerse en forma, por lo que sólo debía introducirla de momento en los elementos básicos de control de Chakra, descubrir su afinidad elemental y enseñarle algunos Jutsu, pero lo importante del entrenamiento y todo ese procedimiento era que la memoria de su vida original debía perder toda importancia para luego terminar siendo reestructurada en su mente y convertirse en algo meramente anecdótico.
- ¡Lo hice, Naruto-sensei!- Gritó la chica a todo pulmón, mientras brincaba emocionada sobre el agua -¡Yo pud…!-
El chico se aguantó la risa al ver cómo tras perder la concentración, Tsunami terminó zambullida dentro del agua, emergiendo segundos después completamente empapada y graciosamente enojada, manifestando un gracioso puchero en el rostro.
- No es justo…- La peliazul salió del pequeño lago, con su ropa transparentada dejando ver sus generosos pechos con los pezones bien erectos debido al frío -¡Brrr, qué frío!-
- Ven, Tsunami-chan…- El rubio le extendió los brazos, ofreciéndole un abrazo que la chica aceptó al instante, arrodillándose para quedar su cabeza a la altura del pecho de su maestro y aferrarse a él
- Naruto-sensei, se siente calientito…- La chica cerró los ojos y sonrió encandilada
- Debes estar bien concentrada, Tsunami-chan…- El Naruto le hablaba suavemente al oído a su alumna -No debes de distraerte con esa facilidad-
"Usted tiene la culpa por ser tan bonito y que yo quiera impresionarlo" La mujer se aferró con firmeza al Shinobi, cerrando los ojos y acurrucándose en el firme pecho Uzumaki
- Vamos, es hora de volver, ya casi amanece…-
…
La ama de casa peliazul servía diligentemente el desayuno consistente en arroz con curry. En la mesa de madera estaban reunidos una extrañamente cohibida Kurenai, flanqueada por las chicas de Doujutsu, la Hyuga a la izquierda y la Uchiha a la derecha, frente a ellas el Arma Definitiva, a la derecha de éste el ingeniero y a la izquierda el hijo de Tsunami…
El constructor, apremiado por la necesidad de terminar el puente que le diera esperanza a su hogar y la preocupación de que Gatou intentara algo en cualquier momento lo tenía demasiado ensimismado como para darse cuenta de lo que acechaba a su querida hija, mientras que Inari tenía una herida muy profunda por la muerte de Kaiza y no se preocupaba de ver cómo su madre le dirigía furtivas miradas al niño de marcas en las mejillas.
Tsunami no podía evitar pensar que ese guapo joven de Konoha era el mismo que la había entrenado a escondidas de su padre cuando era niña, ya que era idéntico… Pero desechó esa posibilidad, ya que el hombre que la entrenó debía ser un hombre un poco mayor que ella. Igualmente se acercó y se sentó junto al rubio, sintiendo nostalgia por esos días donde su Sensei la había convertido en una Kunoichi hecha y derecha…
"Esta pobre mujer está por caer… Pero está bien, ha mostrado un potencial interesante" El chico sonrió, ignorando deliberadamente las furtivas miradas que la hija de Tazuna le dedicaba
"Es como cuando estaba con Naruto-sensei…" Tsunami sonrió con la cabeza baja, discretamente ruborizada.
Quien también estaba sonrojada era Kurenai, pero por razones distintas… Mientras que Sarada comía con la mano derecha y Himawari hacía lo propio con su mano izquierda, sus extremidades libres magreaban con suma discreción, pero bastante intensidad, las trabajadas nalgas Yuuhi de acuerdo a su cercanía. La azabache de ojos carmesí se sentía bastante extraña, puesto que sus alumnas le habían depilado su sexo, dejándoselo bastante sensible, al punto de sentir morbosamente placentero el mero rose de su coño con su ropa interior y las descaradas caricias delante de sus anfitriones no ayudaban a controlar esas sensaciones…
- ¿Verdad que la comida está deliciosa, Kurenai-sensei?- Cuestionó la Uchiha, tras pasar bocado y darle un pellizco en su trasero
- S-Sí… Está delicioso, Sarada…- Murmuró débilmente, con la cabeza baja
- Y el curry tiene un placentero sabor picante… ¿No es cierto?- La Hyuga le dio una sutil nalgada para luego seguir comiendo
- A-Así es, Himawari…- Apenas pudo contestar con una sonrisa discreta.
La Jounin, como le habían explicado Sarada-sama y Himawari-sama, había sido dominada por ellas. Habían descubierto su esencia sumisa y la había sacado a la superficie para someterla y entrenarla con el fin de convertirla en su esclava. No entendía cómo, pero esas chicas habían logrado despertar sensaciones en ella que su exnovio no había podido en todo el tiempo que fueron pareja… ¿Sería realmente lesbiana? La verdad era que su alumno también le atraía y en un comienzo sólo pensaba en eso de forma fantasiosa, pero rebasado el límite de su sexualidad y dejando que la Hyuga y la Uchiha la entrenaran, era un límite menos escandaloso en comparación.
Con el descarado manoseo, apenas podía concentrarse y no podía esperar a que llegara una nueva sesión de entrenamiento… Sólo podía pensar qué tanto podía llegar a hacer siendo sometida por sus dos alumnas por el deseo de saborear ese placer y que tal vez podía meterse con el Uzumaki, solamente por experimentar a otro hombre y no quedarse con la mala impresión de Asuma.
…
Samui se dirigía a su casa tras otro día de intenso trabajo, acompañada de su nueva compañera…
En esta ocasión, le tocó lidiar con un grupo criminal organizado a las afueras de la Nación del Fuego, acompañada de Yuugao Uzuki, una prestigiosa ANBU de cabello púrpura y profundos ojos negros, bastante hermosa y de porte serio. Juntas no tardaron en destrozar el campamento de la organización sin dejar sobreviviente alguno. Era un grupo de 15 Ninja renegados y a todos los exterminaron despiadadamente. El reporte fue entregado con prontitud y excelente redacción, detallando para el Hokage todo lo acontecido, tras lo que la sensual rubia, ataviada con un ajustado uniforme ANBU, se dispuso a marcharse a casa, donde la esperaban Kushina y Konan…
- Samui-san…- Dijo la mujer enmascarada, interrumpiendo sus nacientes pensamientos -Yo me despido aquí, tengo un compromiso-
- De acuerdo, Yuugao-san- Asintió suavemente la rubia -Yo iré a casa…-
- Espero que nos toque trabajar juntas en el futuro, realmente me sentí muy a gusto contigo y espero repetir la experiencia- Dicho eso, la ANBU desapareció en una nube de humo
- Hasta luego…-
La Namikaze reinició su camino a casa, comenzando a reflexionar sobre el devenir de su vida personal…
Su amada y adorada pelirroja la había engañado a pesar de que ella se había marchado únicamente para cuidar a la preciosa hija fruto de su amor, mientras que la Uzumaki debía cuidar de su amado hijo, ya que como Jinchuuriki, tenía la experiencia para guiarlo y protegerlo. Sin embargo, lejos de mostrarse ofendida, insultada o herida, la verdad era que aquél día en que tomó el rol dominante con su amada y con la peliazul, toda la situación le provocó una extraña excitación, algo que simplemente no había sentido antes.
Más aún, el día anterior en que los papeles se habían invertido, realmente la excitación terminó por rebasarle como nunca antes le había pasado en la vida. Abandonarse a sí misma en todo ese mar de lujuria, mientras sus mujeres no dejaban ada de su cuerpo sin tentar, mientras le decían que era una zorra, que era una hermosura con tetas de vaca, mientras desvergonzadamente le decían que sería una esclava…
Simplemente su libido se iba a las nubes con todas esas palabras, complementado con las sensaciones de las dos hermosas hembras manoseando cínicamente su cuerpo.
Samui entró a la casa Uzumaki con timidez. Pensó que tal podía encontrarse de nuevo con una suculenta visión como la del día anterior, así que se decidió a entrar por la puerta posterior, pero cuando llegó a la cocina, estaba vacía. Entonces escuchó unos suaves murmullos provenientes de la sala y cuando llegó al lugar, se encontró con una sorpresa tan desconcertante como erótica para ella, ya que se encontró con la visión de su madre arrodillada entre las piernas bien abiertas de una Konan desnuda sentada en el amplio sofá de la sala, mientras recibía una voraz chupada de coño por parte de la rubia. A su lado derecho, Kushina sin prenda alguna sobre su cuerpo, sujetaba una cadena que surgía de su muñeca izquierda que terminaba en un grillete brillante alrededor del fino cuello de la Sannin; la ropa de las tres estaba tirada por todas partes de la sala…
Las dos mujeres dominantes miraban fijamente a Samui, mientras que Tsunade, totalmente concentrada en complacer a su ama, ni siquiera le prestó atención.
- ¿M-Madre…?- Apenas pudo susurrar la Namikaze entre la incredulidad, el desconcierto y un creciente escozor en su entrepierna, sin recibir respuesta por parte de la abuela del Arma Definitiva -¿Q-Qué está p-pasando?- Balbuceó ruborizada y cohibida
- Samui-kun… Tu querida mami no puede oírte, porque su existencia por ahora está reducida a ser una fiel, devota y sumisa esclava come coños… Así como pronto tú estarás…- Kushina clavó su mirada en los zafiros de su mujer -Ahora quiero que te quites la ropa y vengas aquí, es hora de que comiences a servirme así como la puta de tu mami le sirve a Konan…-
Samui quedó incrédula ante las palabras de la mujer que amaba…
Por un lado, se sintió terriblemente menospreciada por la pelirroja con aquellas palabras, pero su corazón latía ferozmente, como su quisiera salirse de su generoso y prominente busto. Una parte de ella la incitaba a salir de ahí y llevarse a su pequeña para investigar qué le pasaba a la Uzumaki y a la mujer de Ame, pero por otro lado, se sentía terriblemente excitada, con un deseo intenso de estar en la misma posición que su madre naciendo desde lo más profundo de su corazón.
Agachó la cabeza con sus ojos cerrados y visiblemente ruborizada, avergonzada de su sentir.
- Vamos, Samui-kun… Ya estoy cansada de esperarte y los gemidos de la zorra tetas de vaca de tu madre no me ayudan…- Sonrió perversa Kushina, abriendo sus piernas para mostrar su babeante concha depilada -Ven, ahora…-
Intentó resistir, realmente lo intentó… Pero cuando sintió cómo los traicioneros flujos de su almejita de cuidado vello púbico escurrir poco a poco ante los escandalosos y exagerados sonidos de su progenitora mientras devoraba a la peliazul, fueron demasiado. Y más que otra cosa, simplemente esa mirada de su adorada pelirroja, la sometía de forma que no podía describir.
Primero cayó su chaleco ANBU, luego sus guanteletes que le cubrían hasta los codos, posteriormente su pantalón, después se quitó las sandalias Ninja y al final, Kushina se pasó la lengua por los labios cuando vio cómo la rubia se quitó su sostén y sus enormes pechos botaron de forma visible durante unos segundos antes que la gravedad los dejara colgando deliciosamente. Tras dejar en el suelo su braguita de encaje, comenzó a caminar rumbo a su amada, con su corazón latiendo al límite…
- A cuatro patas- Ordenó Kushina, apenas la rubia dio el primer paso hacia su irreversible esclavitud.
La sensual mujer de generoso cuerpo y cabello rubio a la barbilla, obedeció apenas su cerebro procesó la orden, arrodillándose y comenzó a gatear lentamente hacia su amada, todavía cohibida por el poco pudor que todavía le quedaba, pero aunque se sintiera como una inocente conejita a punto de ser devorada por una serpiente, no detuvo su lento gatear… Una vez que estuvo a escasos centímetros del añorado pubis Uzumaki, volteó tímidamente hacia su costado, quedando embobada con visible rubor en sus tersas mejillas, cómo su madre chupaba y lamía de forma entusiasta a Konan…
Entonces sintió un frío alrededor de su cuello y regresó su ya temerosa mirada hacia la mano derecha de la Uzumaki, de cuya muñeca comenzaba una cadena igual a la que sujetaba a su madre, sólo que la nueva atadura terminaba justo en un collar que la sujetaba firmemente del cuello.
- ¿Qué esperas? A comerme la concha…- La sonrisa mordaz de la pelirroja acabó con la poca reticencia que todavía tenía Samui
- S-Sí…-
- Sí qué…-
- S-Sí, Kushina-sama…-
La Namikaze poco a poco fue acercando su lengua al coño Uzumaki, totalmente rebasada por los acontecimientos. Cerró los ojos cuando finalmente sintió los jugos de la pelirroja hacer contacto con su sinhueso y con timidez, comenzó a lamer suavemente, sin embargo, Kushina la sujetó de su cabello para que su sinhueso se enterrara en lo más profundo de su coño…
- Venga zorrita, con más entusiasmo, aprende de la puta de su madre…- La sonrisa de la pelirroja se retorció visiblemente.
El sabor simplemente era irresistible para Samui y pronto estuvo lengüeteando la almeja justo frente a ella con la misma dedicación y entusiasmo que la otra esclava rubia, cuya entrega e ímpetu provocaban que Konan a ratos se mordiera el labio inferior por el deleite que le provocaban las atenciones de Tsunade.
Madre e hija, arrodilladas delante de sus coños, lamiendo, besando, devorando y saboreando totalmente entregadas y con visible gusto por ello, era una visión que a las dos matriarcas les provocaba también una enorme satisfacción,
- Venga, vaquitas, más vigor…- Murmuró la madre adoptiva del Arma Definitiva al tiempo que tomaba a la Sannin de su cabellera para enterrarla en su concha con fuerza -Oh… Así…-
- Cumplan su deber como nuestras vacas esclavas…- La madre biológica de Saikyou Buki empujó la cabeza Namikaze con más fuerza hacia ella
- Hm… Así, tremendas putas comecoños…- Murmuró la peliazul entre crecientes gemidos
- Oh… Delicioso, zorras mariquitas y lesbianas…- La pelirroja susurraba ahogando aullidos de placer.
Madre e hija comenzaron a acelerar sus lametones mientras sus amas ya estaban cerca del clímax, el cual fue disfrutado por ambas cuando llegaron al éxtasis y sin reparo alguno, estallaron en jugosos orgasmos sobre las caras de las mujeres Senju… Las caras de las mujeres de generosos pechos quedaron bien bañadas en sus flujos y tras una cansada mirada de complicidad, las dos madres de Naruto tomaron con fuerza a las dos esclavas de los cabellos, la cuales no replicaron, todavía ensimismadas por la sensación de los calientitos jugos sobre sus bellas caras. Las jalaron violentamente para colocarlas frente a frente…
- Límpiense la cara, vacas tetonas…- La mujer de Ame sonrió perversa -Compartan nuestros flujos, los cuales aman tanto chupar y lamer…-
- Así es, complázcannos como las putas chichonas que son…- La Uzumaki sonrió en complicidad con su compañera -Acéptense como nuestras zorras esclavas…-
Kushina y Konan forzaron aún más las cabezas de sus bellas zorras, forzándolas a frotarse los rostros entre sí, con evidentes intensiones de obligarlas a darse un caliente morreo. Samui, todavía con una pizca de pudor, intentó resistirse débilmente, pero pronto se topó con la participación activa de su madre, cuyos años de lavado de cerebro, condicionamiento y entrenamiento como esclava, habían acabado con prácticamente todos los tabúes que tuviera antes de consagrar su vida a obedecer de forma ciega y fanática a su nieto-amo. Veloz como rayo, la Sannin atrapó los carnosos labios de su hija con deseo y decidida, su lengua entró en la boca de la aspirante a ANBU para comenzar el baile de lenguas sin reparo alguno.
La rubia más joven no podía entender cómo su preciosa madre había caído en un nivel tan alto de sumisión con respecto a las dos mujeres delante las cuales estaban de rodillas, pero lejos de despreciarla o repudiarla, aquella conducta la ponía terriblemente caliente. Entonces cerró los ojos y dejó que la sinhueso de su querida madre sometiera a la suya y la abrazó del cuello, mientras Tsunade hacía lo propio con su esbelta cintura, para entregarse de lleno al lujurioso y profundo beso…
Kushina y Konan, cansadas y satisfechas, contemplaban con sombrías sonrisas cómo las dos esclavas tetonas continuaban devorándose visiblemente excitadas y entregadas, incluso después de que las dejaran libres, mirando con creciente deseo cómo la dos se restregaban entre sí sus generosos cuerpos.
- Ya falta poco, Samui-kun…- La pelirroja acarició suavemente el cabello de Samui, quien ni se dio por aludida, gimiendo ahogadamente ante el cálido choque entre sus pechos y los de su madre, frotándose sin dejar de devorarse
- Pronto serás el regalo perfecto…- La peliazul sonrió visiblemente satisfecha ante la visión de las dos hermosas zorras cayendo en un espiral de perversión, lujuria y calentura incontrolable…
…
Tsunami se encontraba sentada en el sofá de su casa, en postura rígida y totalmente bajo el control de un Naruto que aprovechaba una vez más el estado de depresión del pequeño Inari, razón por la que el niño pasaba tiempos prolongados mirando con melancolía y tristeza el oleaje del mar, desde uno de los tantos muelles de la costa, para estar a solas con su madre y la ausencia de Tazuna debido a la intención del constructor para completar con prontitud el nuevo puente, dejaba a su hija sola e indefensa con el perverso Genin buena parte del día
Los recuerdos en la mente de Tsunami estaban siendo modificados con total impunidad por parte de Saikyou Buki, de forma que su vida prácticamente estaba siendo reescrita…
…
Una adolescente Tsunami se encontraba ataviada con un uniforme consistente en ajustado pantalón negro, botas Ninja azules a los tobillos, una yukata negra de cuello alto y largas mangas acampanadas que ocultaban por completo sus manos y el protector con el emblema de los Uzumaki brillaba en su frente. Delante de ella, el rubio, vestido con una armadura negra de corte samurái sin hombros y usando un pantalón negro con botas ninja a la mitad de la pierna, con la misma yukata oscura, la veía con una expresión seria, asintiendo suavemente con la cabeza y cerrando los ojos.
- Lo hiciste bien, Tsunami…- El chico fijó su imponente mirada -Del Clan Ameno, la familia consagrada a servir fiel y devotamente a los Uzumaki, te has convertido en una Jounin poderosa y fiel al clan… Estoy orgulloso- Terminó con una suave sonrisa
- Gracias, Naruto-sensei- La mujer correspondió al gesto de su maestro con uno prácticamente idéntico -Yo… Siempre le estaré agradecida por sus enseñanzas…- Bajó la cabeza, ruborizada
- Lo sé, querida- El chico asintió suavemente -Ahora dime…- El hombre asumió una expresión seria y decidida -¿Cuál es tu misión?-
- Mi misión, desde que nací, fue ser infiltrada en la familia del constructor Tazuna, tomar el lugar de su hija, asesinada por nuestros Ninja, permanecer como una agente dormida para esperar la oportunidad y cuando el patriarca del clan venga para darme mis órdenes de acuerdo a las necesidades de la misión en turno, obedecerlas sin dudar…- Recitó firme y sinceramente decidida a cumplir con su deber
- ¿Cuál es deseo?- Preguntó el rubio al tiempo que tomaba a la Kunoichi de la barbilla para levantarle el rostro
- Mi deseo es servirle devotamente, Naruto-sensei- La mujer estaba realmente ruborizada y cohibida por tener tan cerca al dueño de sus pensamientos -Desde que llegó a mí, mi vida tomó sentido y por eso le pertenece…-
La idea de esa familia subordinada a los Uzumaki, el Clan Ameno, se le había ocurrido al rubio con base en la relación existente entre la familia principal, el Souke, y la familia secundaria, el Bonke, en que estaba cimentada la estructura del Clan Hyuga, aunque matizada para sus intereses.
Su querida Mami-Konan sería la abanderada de los Ameno y de hecho su tierra natal sería el nombre de esa familia a su servicio. De ahí, Tsumani sería la segunda integrante, creyéndose una de las sobrevivientes a la destrucción de Uzushio y con su fidelidad plenamente garantizada por su memoria despiadadamente modificada para reinterpretar su vida y posteriormente, con lo que planeaba hacerle.
Como detalle, alteró sus recuerdos de forma que la pequeña niña de Uzushio terminara totalmente enamorada de él al punto de la devoción, con el fin de utilizarla a su conveniencia en cuando fuera necesario para el desenlace de su conflicto con Ameyuri Ringo y más que nada, con los planes que tenía para Nami…
- Me alegra escuchar eso, Tsunami-chan… Pronto llegará el día y nos volveremos a reunir, te lo prometo… Escucharás éstas palabras y sabrás que el patriarca Uzumaki estará frente a ti, sin importar su aspecto…-
- Sí, Naruto-sensei…-
- La contraseña es…-
…
- El espiral que devora al mundo…- El rubio susurró en el oído izquierdo de la mujer en trance justo a su merced.
Entonces, la bella peliazul cerró los ojos por un momento, reaccionando con una mueca espontánea segundos después ante la luz del lugar. Se sorprendió visiblemente al tener al chico a unos centímetros de ella y se inmediato se levantó de su asiento, solamente para acuclillarse a sus pies.
- Naruto-sensei… No, Naruto-sama- La mujer cerró los ojos con marcado pesar -En verdad lamento mucho no haberlo reconocido, pero no podía hacer nada mientras no escuchara la contraseña que me dijo hace tanto…- Tomó la mano derecha del Arma Definitiva entre las suyas, frotándola entre sus mejillas, comenzando a llorar solemnemente -Discúlpeme, Naruto-sama…- Depositó suaves besos en el dorso de la extremidad del rubio -Prometo que compensaré mi falta como es debido…-
- No te preocupes, Tsunami-chan…- El chico sonrió suavemente -Sólo sé mi fiel seguidora, como el patriarca de los Uzumaki…-
- Así será…-
…
Desnuda, contemplando por un momento su femenino cuerpo, generalmente oculto entre sus holgadas ropas, pasaba su mano derecha lentamente sobre su marcado vientre, sintiendo una ligera molestia sobre la zona que todavía tenía la curación que su seguidor le ponía diariamente con esmero y cariño. Entonces se vendó sus pechos 88 para luego colocarse una camisa de tirantes en tono blanco y finalmente cubrirse con una chamarra negra de mangas blancas. Finalmente escondió sus tonificadas piernas y su trasero 88 en un holgado pantalón oscuro que terminaba en un estrecho vendaje sobre el que usaba unas botas cortas de color negro. Luego colocó su tocado sobre su cabeza y entonces, enfundó la Kiba que todavía conservaba cerca de su cintura y se dispuso a marcharse de su escondite.
- ¿Estás listo, Haku?- Cuestionó a su compañero, que discretamente ruborizado, la había visto vestirse con discreto sonrojo
- Sí… Ringo-sama-
- Bien, vámonos… Hoy tenemos que acabar con el tal Tazuna, recuperar mi Kiba y finalmente, deshacernos de ese enano rubio- La mujer adoptó una sonrisa mordaz, mostrando sus dientes de sierra
- Como diga, Ringo-sama- El joven afeminado sonrió suavemente…
…
Notas
Hago la aclaración de que fuera de excepciones como Sumire, Shion, Fuuka y tal vez Amaru, NO tomaré personajes de los fillers. Hago la acotación en este sentido, de que si no lo dibujó Kishimoto, no es canónico para mí.
Guiño a mi fic Naruto Zarya en el asunto de la Daimyo de Kiri asesinada.
Bien, he mostrado cómo Tsunami ha sido manipulada totalmente en relativamente poco tiempo, ya que a fin de cuentas era una civil y apenas empezará su desarrollo como Kunoichi en su nueva vida.
Por otra parte, Samui continúa su caída para convertirse en una esclava al servicio de Naruto ante la brutal dominación de la que está siendo víctima por parte de las mamás del Arma Definitiva para que llegado el momento, la hermosa rubia esté lista.
Después, no profundizo de momento lo de Fuusou y Karin, ya que eso tendrá un ritmo más lento y si bien no falta mucho para el final del arco de Nami, la historia para las dos apenas empieza.
Finalmente, Ameyuri se prepara para cumplir con su misión y los mercenarios de Gatou también hacen sus respectivos preparativos para el encuentro definitivo.
