Uzumaki's Strongest Weapon
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De verdad lamento la tardanza, pero aquí paso lista de nuevo. Como siempre, empiezo por los reviews:
OTAKUFire: Pues sobre lo de Ameyuri, acá está el capítulo y sobre Sakura, pues todo a su tiempo…
bladetri: visto :v
UzumakiHaruno95: Pues hay planes para esas dos y lo iré mostrando eventualmente conforme avance el fic.
Miguelgiuliano(punto)co: Lo que puedo decir, es que en cuanto a Tenten y Temari, las introduciré en base al canon original de los exámenes Chunin, así como fue el caso de Ino y el caso de Nami casi concluye en su totalidad en esta entrega. Sobre otra historia de este corte, tal vez con Bleach, pero fuera de Erza y la Wendy loli, no me gusta Fairy Tail.
leocascavel: Lo del Makai lo manejaré como un recurso para la narrativa, pero como que se llegue a ese lugar en algún punto de la historia, es muy poco probable. Hago la aclaración de que no mantendré como tal los niveles de poder del manga, al final todo fue extraño y por momentos, contradictorio.
Gjr-Sama: Je, je, je, gracias… Lo que puedo adelantar es que Erza sí aparecerá llegado el momento, tiene todo para ser una Uzumaki. Pues de momento Haku tendrá otras preocupaciones y sobre la zukulenta Mei, yo también espero a que llegue su momento en el fic…
x29: Más o menos esa es la idea, una recopilación de supervivientes para poder actuar. Y me inaginé una sonrisa perversa, algo así como Kaza de Leumades de Saint Seiya, cuando toma la forma de Marin y ataca a Seiya a traición. Sobre Kurenai y Samui, la verdad las quiero en facetas muy especiales para su futuro al lado del Arma Definitiva. Sobre la sexy Tsunami, tengo planes para ella y puedo adelantar, que en el futuro recibirá una manita…
xXm3ch3Xx: Pues sobre que Inari deje de existir… Eso se revela en este nuevo capítulo. Sobre los hombres Uzumaki y el asunto de Minato-Samui, eso lo aclararé llegado el momento, pero no es sólo convertir al hombre en mujer con un Jutsu o algo por el estilo. Kurenai está cerca de caer, pero por lo que acontece en este capítulo, eso no pasará inmediatamente. Sobre Ameyuri no puedo decir mucho por ahora, pero Haku todavía tiene futuro en el fic.
Loquin: Ja, ja, ja, pues el furry como tal no, pero sí se le dan los juegos de roles sexuales XD. Lo de la nueva familia estructurada para Tsunami, es algo que manejaré de forma un tanto particular, pero no será como las ramas primaria y secundaria de los Hyuga.
chisa78291: Lo hará llegado el momento.
nadaoriginal: Y los verdaderos planes del rubio serán realmente perversos… Sobre Tsunami, pues digamos que su lealtad ya es otra y ella no lo verá como traición, pero claro que lo es.
daniel2610994: La perrita y la gatita ya sólo pueden vivir para su amo, je, je, je. Sobre la revelación de Tsunami, no será bonito realmente. Lo de Ringo y Haku también llega a su conclusión en este capítulo y pues, veremos qué sucede…
Caballero de Huitzilopochtli: Pues Naruto sí se llevará de regreso a Konoha un par de cosillas como recuerdo y lo de Tsunami espero que sea algo, hm, perverso, por decirlo así. Lo de Kurenai tendrá que esperar un poco para cerrar el arco de Nami, pero es cierto, prácticamente ya está en las garras del rubio y sólo es cuestión de tiempo para que aporte con su conocimiento en Genjutsu a la causa de Naruto. Sobre Anko, también llegará pronto su momento y desde luego que no será como terminó en Boruto.
KAWAII 2(punto)0: El asunto de Ino será escabroso para Naruto, pero en parte será la propia Ino quien guiará su propia caída en el futuro.
Ryu Kurokaze: Gracias, trataré de actualizar más seguido.
1827Forever1827: Sobre el asunto de Haku, sólo puedo decir que tiene futuro en el fic, pero en cuanto a sus habilidades, si serán aprovechadas en el futuro. Sobre la descendencia de Naruto para el futuro, todo el asunto de la sangre diluida y demás, lo iré desarrollando poco a poco, pero es un problema que tengo presente. Sobre los Uzumaki varones, en parte su ausencia se debe a que me siento más atraído al Yuri como tendencia y eso igualmente, lo explicaré conforme se desarrolle la historia. Hm, en cuanto a Sasuke, realmente no tengo pensado nada cruel o algo por el estilo para él, pero no porque sea deseo de Naruto, sino por las circunstancias.
Listo, ahora podemos pasar al capítulo…
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Capítulo 23: Detonación
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Samui despertaba lentamente en su cama…
Por un momento pensó que todo había sido un sueño.
Pero aún llevaba puesta la morbosa tanga hilo dental de su madre, tal y como sus amas le habían ordenado. Le quedaba ajustada y pequeña, sintiendo cómo se le metía descaradamente en la rajita. Una punzada de excitación en su chochito la tentó a llevarse la mano derecha al pequeño triángulo de la prenda que apenas cubría su sexo.
Estaba mojada…
Recuerdos nítidamente pervertidos cruzaban su mente, con ella y su querida madre besándose de forma apasionada, estrujando sus cuerpos a los pies de Kushina y Konan, quienes se masturbaban de forma entusiasta para terminar estallando en un húmedo orgasmo, mojando a las dos rubias de enormes pechos con sus flujos. Finalmente, una vez que estaban agotadas, la peliazul y la pelirroja les ordenaron intercambiar su ropa interior y no cambiarse hasta el día siguiente. Las dos Namikaze obedecieron sin objeción alguna, con la mente todavía enturbiada por el delicioso clímax que habían alcanzado. Samui tenía más culo que su madre, aunque la diferencia no fuera mucha, por lo que la atrevida tanga que usaba la Sannin le quedaba apretada y en la parte frontal se metía parcialmente en su depilada almejita, mientras que sus pechos eran contenidos de forma un poco forzada al tener un poco más busto que su madre…
Se sentó al filo de su cama, con los muslos pegados para que la tanga no apretara tanto y se saliera un poquito de su coño, ya que estaba comenzando a excitarse nuevamente ante la sensación de tener metida la prenda.
- Buenos días, hija…- Una delicada voz interrumpió sus pensamientos
- B-Buenos días, mamá…- Samui respondió, sin tener el valor de alzar la cara.
La afamada Ninja Médico tomó asiento junto a su hija, quien se mantenía todavía cohibida y apenada. Tsunade se percató de ello inmediatamente y abrazó a su retoño suavemente, quien comenzó a temblar sutilmente en una mezcla de sensaciones que iban de la incomodidad por lo vivido anteriormente, incertidumbre por la forma como se había abandonado a la lujuria y más intensa que las demás, el deseo de que se volviera a repetir esa brutal dominación por parte de Kushina-sama y Konan-sama.
Se apoyó en el generoso busto de su madre al darse cuenta de que comenzaba a reconocer a las mujeres que llegara a dominar unos días antes como sus amas, como si fuera algo natural, como si no tuviera opción…
Simplemente, como si supiera que ese era su lugar.
- Escucha, Samui…- La Sannin confortaba a la escultural rubia acariciando suavemente su cabellera -No debes sentirte extraña ni incómoda por lo que sucedió, ya que después de todo, ese es nuestro lugar en el mundo…-
- ¿E-Eh?- La Namikaze se estremeció, todavía inhibida como para encarar cara a cara a su madre
- Kushina-sama y Konan-sama te lo dijeron, cariño- La Sannin mantenía una cálida sonrisa en el rostro a pesar de que su hija no la veía -Nuestro destino es servirles tanto a ellas como a nuestro amo como sus fieles, devotas, pervertidas y sumisas vacas esclavas…-
- Pe-Pero- La rubia más joven se mostró dubitativa, pero reaccionó cuando escuchó la mención a ese amo, voltearon a ver a la afamada Ninja médico tímidamente -¿El amo?-
- Así es, cariño…- Tsunade asintió, mientras separaba sutilmente a su adorada hija de su prominente pecho -Kushina-sama y Konan-sama son nuestras dueñas, pero realmente ella también son propiedad en cuerpo, mente y alma de nuestro hermoso, sensual, pervertido, grandioso y poderoso amo- La mujer declaró con una sonrisa amable en su rostro.
Samui se mostraba confundida, ya que eso significaba que su adorada pelirroja y la sexy peliazul realmente también habían sido dominadas y esclavizadas por ese tal amo, quien al parecer también le había hecho lo mismo a su querida madre…
¿Quién era ese tal amo?
- Hijita…- La escultural rubia mayor posó sus manos en los hombros de su hija, que todavía temerosa miraba confundida a su progenitora -Recuerda que tú rompiste las leyes de lo natural por tu deseo por Kushina-sama… De ahí nació el dueño de nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestras almas…-
La rubia más joven no pudo evitar pensar en aquél supuesto Jutsu perdido que creía haber usado para desarrollar temporalmente un miembro masculino, con el cual sus recuerdos falsos le indicaban que había corrompido a la Uzumaki a base de sexo al punto de que las dos se había puesto de acuerdo para usar a Minato de fachada mientras ellas consumaban su perversión una y otra vez, con lo que, pensaba como realidad absoluta, habían terminando por engendrar a sus amados rubios Naruto y Naruko.
- N-Naruto-chan…- Samui se mostró incrédula -¿N-Naruto-chan es nuestro amo?-
- Sí…- La suave sonrisa de la Sannin contrastaba con la trascendencia de sus palabras -Él nació para llegar a lo más alto y por supuesto, para apoderarse de todas nosotras y convertirnos en sus eternamente fieles servidoras y cónyuges…-
Mientras hablaba, la sensual abuela del Arma Definitiva daba pequeños brinquitos en su lugar con el fin de que sus generosos pechos comenzaran un sutil vaivén vertical que gradualmente se percibía más y más por parte de la joven Namikaze, que se sonrojó ante la descarada escena, pero simplemente no podía apartar la mirada de esos generosos pechos subiendo y bajando, abrió la boca levemente, mientras sus párpados se cerraron parcialmente, dejando una mirada borrosa y distante, evidentemente vulnerable a la influencia de su corrompida madre…
- Así es, cariño… Naruto-sama es nuestro amo… El eterno dueño de nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra alma…- La Sannin continuaba con su sexy movimiento, vulnerando por completo la débil resistencia de su hija
- Naruto-sama es nuestro amo… El eterno dueño de nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra alma…- Repitió Samui de forma débil y distante
- Así es, Samui-chan…- La rubia posó sus grandes tetas sobre el rostro de su adorada hija tras abrazarla posesivamente -Y tú tendrás el lugar que te corresponde, como nuestra ama junto a Kushina-sama y Konan-sama… Serás la mejor esclava de Naruto-sama…-
- Seré la mejor esclava de Naruto-sama…- Murmuró suavemente la sensual rubia más joven, mientras la más vieja, continuaba dándole las pautas para convertirse en la tercera mamá-esclava del Arma Definitiva.
Tsunade deseaba que su preciosa hija tomara el lugar que le correspondía como matriarca del clan Uzumaki creado por su adorado hijo-amo y nada mejor para ello que convertirla en la tercera fémina en cuanto a la jerarquía de los coños esclavos enamorados y fanáticos de Naruto, así que la labor de condicionamiento de Samui debía ser exhaustiva y ejemplar, a la brevedad…
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Tazuna se encontraba en las obras del puente en compañía de su cuerpo de obreros, empezando la jornada laboral cerca del mediodía, tras revisar las áreas aledañas y comprobar que al menos de momento, no había espías o gente de Gatou para obstaculizar su labor…
Desde unos días atrás, el anciano sentía un hueco en el pecho, el cual no podía comprender. Específicamente, desde aquella muestra de crueldad por parte de Naruto contra aquellos Ninja de Kiri que los emboscaron o la forma en que la Jounin encargada de la misión había sido persuadida para continuar con la travesía de forma tan desconcertante. Si bien parecía que el chico estaba de su lado, no podía evitar sentirse incómodo ante su mera presencia.
- Disculpe, Tazuna-san- Uno de los obreros se acercó -De verdad… ¿De verdad podremos continuar trabajando?-
El trabajador inseguro, simplemente hizo la pregunta que los otros no se atrevían a hacerle a su jefe al ver que la supuesta Guardia Ninja que el viejo había conseguido constaba solamente en la Jounin líder del equipo y los tres novatos cuya juventud esa notoria. Sin embargo, Tazuna tomó el hombro derecho del hombre para llamar su atención, cerrando los ojos y tratando de verle lo positivo a la oscuridad presente en el rubio, que sentado entre las Genin, se mantenía alerta ante cualquier eventualidad y lucía una correa de cuero, de la que colgaba aquella espada extraña que perdiera la Ninja pelirroja durante su combate anterior…
- No te preocupes, pueden parecer novatos, pero la verdad es que son hábiles, estaremos bien-
- Muy bien…- Murmuró el trabajador, sin estar convencido totalmente.
La obra continuó con normalidad, si bien varios de los obreros se mostraban temerosos ante la latente amenaza de Gatou y su seguridad aparentemente poco confiable.
Kurenai se mantenía cruzada de brazos, tratando de concentrarse en estar al pendiente de lo que pudiera suceder en cualquier momento, mientras que las chicas Genin miraban de reojo en todas direcciones para prevenir que hubiera un ataque sorpresivo y el rubio esperaba con tranquilidad, portando en su espalda aquella espada de dos filos con protuberancias picudas.
Entonces, fue que poco a poco, por todo el lugar comenzó a extenderse una sutil neblina, que de inmediato puso en alerta tanto a los Ninja de Konoha como a los trabajadores en el lugar, que de inmediato corrieron despavoridos con dirección a la aldea. El jefe de la construcción fue la excepción, ya que se acercó rápidamente a las Kunoichi, que se mostraron listas para protegerlo posándose frente a él en postura defensiva. Entretanto, el rubio se mostró discretamente sonriente, mirando el lado opuesto del puente sin terminar, ya que en el final de este, se encontraban Ameyuri Ringo y aquél enmascarado que la había auxiliado en el combate previo.
- Nos vemos de nuevo, mocoso- La mujer sonrió mordaz, enseñando sus dientes puntiagudos -¡Y estas vez no tendrás salvación!-
- Hm- El Arma Definitiva cerró los ojos -Eso está por verse…- Ante la mirada atónita del constructor, el Uzumaki desenvainó la espada que llevaba en la espalda y se la arrojó de nuevo a su dueña, quien con sorpresa la tomó con su mano derecha en el aire
- ¡¿Qué demonios estás haciendo?!- Gritó más sorprendido que indignado el abuelo de Inari
- Sólo quiero tener un combate con mi enemigo a plenitud- Replicó Naruto con expresión seria -Además… Dado que tú mentiste en el contrato, podemos abandonar la misión cuando queramos…- Volteó a ver al anciano con una sonrisa siniestra -Y entonces puedes darte por cadáver-
Tazuna quedó atónito ante esa declaración…
Ciertamente el chiquillo tenía un aire siniestro, pero no se imaginó qué tan perverso podía llegar a ser realmente hasta que cayó en cuenta, de que si forzó a la Jounin a continuar con la misión, era claro que era por su propio interés.
- Kh…- El constructor apretó los dientes, cerrando los ojos con impotencia
- Mucho bla, bla, bla- La pelirroja afiló su sonrisa blandiendo sus dos armas y posándolas a los costados -¿Por qué no pasamos a la parte donde te destazo lentamente como si fueras carne para ramen?-
- No te confíes- El chico adoptó una expresión seria y endureció visiblemente la mirada mientras orientaba sus mano derecha con los dedos contraídos a los lados -Puede que no te vaya tan bien como piensas…-
Ameyuri ahogó una expresión de sorpresa cuando dos estacas de hueso surgieron de las palmas de su enemigo y éste las blandió delante de su rostro para luego retomar su postura inicial.
- Por un momento olvidé que tienes ese extraño poder de los Kaguya…- La pelirroja se mantuvo expectante -Realmente eres un trofeo muy valioso, ya que tienes un potencial enorme y hay que ser increíblemente imbécil como para tomarte a la ligera… ¡Estaré encantada de cazarte!-
- La verdad, yo también lo estoy- Los dos oponentes se mantenían observándose detenidamente entre sí -Me he logrado percatar de que entre más peleo, más fuerte me vuelvo, ese es mi proceso de evolución…-
- ¡Haku!- Sin apartar la mirada del Uzumaki, la mujer llamó la atención de su joven servidor
- ¡Sí!- El enmascarado asintió enérgicamente
- Esto es entre mi presa y yo, no quiero que te entrometas…- Las palabras de la espadachín desconcertaron al chico
- ¡Pero…!-
- De hecho, quiero que te deshagas de las entrometidas si es que llegan a intervenir…-
El enmascarado orientó su rostro hacia las tres Kunoichi, que blandían sus Kunai y se veían realmente dispuestas a intervenir para ayudar a su compañero… Así como le había dicho la pelirroja, él no intervendría en la batalla mientras que ellas no lo hicieran.
- Entendido…-
- Entonces se acabó la charla…- Naruto y Ameyuri asintieron mutuamente tras las palabras de la mujer de Kiri
- ¡Ahora…!- Los dos oponentes se lanzaron decididos al ataque
- ¡Vamos, respaldaremos a Naruto!- Kurenai de inmediato se lanzó al frente, seguida de inmediato por sus estudiantes -¡Tazuna-san, usted vaya con sus trabajadores, nos encargaremos de todo!-
- B-Bien- El anciano salió de su ensimismamiento -¡De acuerdo!-
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- ¡Ah!-
Tsunami se encontraba en la cocina de su casa, cuando la puerta manifestó dos tajos súbitos e instantáneamente estalló en cientos de pedazos. La peliazul se mostró realmente asustada al ver cómo dos sujetos, un hombre de cabello blanco vestido con sudadera de capucha gris, usando un gorro morado, así como un hombre que únicamente vestía un pantalón de color azul marino y cuyo cabello castaño lucía una franja levantada en medio de su rapada, además de tener un parche en el ojo izquierdo, entraban a su casa armados cada uno con una katana. Retrocedió hasta chocar con la pared detrás de ella, temblando visiblemente.
- Así que tú eres la hija de Tazuna…- El sujeto de cabello albo sonrió malicioso -No estás nada mal…-
- ¿Q-Quiénes son ustedes?- Cuestionó Tsunami, visiblemente intimidada
- Lo único que tienes que saber es que Gatou nos dijo que viniéramos por ti, así que ven con nosotros- Replicó el castaño con mirada perversa
- M-Mamá…-
Los tres voltearon a la entrada del lugar, para encontrarse con Inari, quien estaba visiblemente asustado y temblaba aferrado a la esquina que daba al corredor contiguo, al borde de las lágrimas.
- Bueno, Gatou sólo nos pidió un rehén…- Dijo el sujeto de gorro
- Bien, entonces creo que puedo cortar un poco hoy…- El tuerto apuntó con su arma al aterrado chiquillo
- ¡No!- Gritó la peliazul -¡Espera…!-
- Para nada…-
Todo en la visión del niño parecía ocurrir en cámara lenta. Muerto de miedo, miraba cómo ese hombre tomaba vuelo con su arma para asesinarlo y simplemente pudo cerrar los ojos, sabiendo que era su fin…
Sin embargo, en ese momento fue que sintió algo húmedo sobre su cuerpo sin que hubiera dolor alguno posteriormente, así que abrió los ojos para encontrarse con la desgarradora escena de su madre bocabajo, a los pies de aquél miserable, con una herida profunda en la espalda de la cual surgía la sangre abundantemente, que lo cubría a él y a los dos mercenarios al servicio de Gatou.
- M-Mamá…- Temerosamente, el niño acercaba la mano a su progenitora, tras dejarse caer de rodillas al suelo, aunque no se movía de su lugar, totalmente descolocado ante esa traumática escena
- No tenías por qué ensuciar mi ropa- Replicó el albo, molesto por el líquido vital sobre su vestimenta
- No pensé que la mujer saltaría para proteger al enano- El castaño se mostró molesto, agitando su arma para limpiarla
- En fin… Ahora tendremos que llevarnos al mocoso…- El sujeto de sombrero se encogió de hombros, para luego acercarse junto con su compañero al catatónico Inari…
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El combate entre Naruto y Ameyuri era intenso, pero bastante frío en comparación con el anterior. El rubio ya blandía una Katana para hacerle frente a las Kiba de Ameyuri, teniendo un duelo de fuerza con ella, tratando de conectarle un tajo que la pelirroja contenía con sus armas cruzadas delante de su rostro. Finalmente la Ringo fue capaz de voltear la situación al lanzar un doble corte para forzar a que el chico retrocediera y los dos optaron por tomar distancia para continuar con el análisis de su enemigo.
"Veo que no es una mujer totalmente visceral" El chico respiraba profundamente para mantener frío "Puede ser analítica cuando lo requiere la situación…"
"Bien jugado, mocoso" La mujer de afilada dentadura sonreía entusiasmada por el nivel de Kenjutsu mostrado por el chico "Eres sumamente diestro para tu edad y controlas bastante bien la espada…" Se pasó la lengua de forma sutil por su labio superior "En verdad eres una presa exquisita…"
"Veo que Ringo-sama está emocionada por el duelo con ese miserable…" Pensó Haku, mirando con aparente indiferencia el desarrollo del duelo
"Kh…" Tazuna miraba angustiado la batalla "Vamos niño, no pierdas…"
Kurenai, Sarada y Himawari miraban con expectación el desarrollo del encuentro. La Jounin tenía empuñando un Kunai con su mano derecha mientras que las dos Genin ya mostraban sus Doujutsu activados. El chico afeminado se mantenía expectante, esperando cualquier intervención por parte de ellas para participar activamente también.
"Bien, la hora nerd ha terminado…" Ameyuri adoptó una expresión seria -¡¿Me invitas a bailar, enano?!-
La pelirroja se lanzó de frente hacia el rubio a gran velocidad, lanzándole un tajo con su la Kiba que blandía con su mano derecha, el cual Naruto paró con su Katana empuñada con ambas manos. Al instante, la ojinegra le lanzó una segunda estocada con su otra espada. En un alarde de flexibilidad y grandes reflejos, el ojiazul se tiró hacia atrás para esquivar el veloz tajo, sosteniéndose con sus piernas para no caer mientras miraba pasar la hoja de la otra Kiba a centímetros de su nariz. Liberó su mano izquierda para apoyarse en ella y lanzarle una patada con el pie derecho justo debajo de la barbilla, logrando proyectarla al aire y que instante después cayera al suelo…
Mientras caía sobre sus dos piernas y se reincorporaba, pudo ver cómo la mujer apenas tocó el suelo, se apoyó en sus piernas para ponerse de pie y lanzarse de nuevo al ataque.
En lo que parecía ser una especie de danza, Naruto bloqueó nuevamente un corte de su enemiga, ahora lanzado con la espada blandida por su mano izquierda, luego ladeó el cuerpo para esquivar el tajo lanzado por la otra espada de forma vertical. En la misma maniobra, la pelirroja giró su mano siniestra y le lanzó un corte horizontal al chico, que apenas lo pudo esquivar retrocediendo mientras un corte se abría en su ropa a la altura de los pectorales.
Nuevamente, por cuestión de milímetros, logró evadir una estocada frontal de la Kiba, ladeando su cuerpo, quedando de forma que la hoja del arma de su enemiga quedaba opuesta de su vientre. Entonces finalmente la mujer de tez pálida aprovechó para darle un golpe con el mango de su arma justo en la boca de su estómago, acertando por fin y provocando que el chico se doblara y quedara acuclillado en el suelo. Entonces tomó vuelo nuevamente con su mano derecha, lista para acabar con él, pero el chico logró girar inesperadamente para asestarle una patada en los tobillos y provocar que fallara el tajo vertical que apuntaba directamente a su cuello. Mientras Ameyuri posaba su mano izquierda en el suelo tras soltar su arma para impulsarse y no caer, el chico se impulsó con sus piernas para tomar distancia.
De nuevo quedaron frente a frente, mirándose fijamente mientras respiraban de forma sutilmente agitada después de que la mujer exiliada de Kiri tomara su espada en el suelo.
"Estuviste enorme, chiquillo…" La mujer recuperó su sonrisa socarrona "¡Esto es cada vez más excitante!"
"¡Tiene una habilidad excelente!" El chico también esbozó una sonrisa, si bien mucho más discreta que la de su enemiga "Estupendo…"
- Si no apoyamos a Naruto, va a ser vencido…- Murmuró Kurenai para que sólo sus alumnas pudieran oírla
- Es cierto…- Asintió Sarada, llamando la atención del enmascarado -Tenemos que apoyarlo para que derrote a esa mujer-
- Vamos entonces- Complementó Himawari mientras las tres se acercaron hacia la lucha entre Naruto y Ameyuri -¡Ataquémosla todas juntas!-
- Hyouton: Makyou Hyoushou (Elemento Hielo: Espejos Mágicos de Cristal de Hielo)…-
Las tres Kunoichi miraron desconcertadas cómo a su alrededor, a un par de metros de distancia, comenzó a formarse lo que podría llamarse una jaula consistente en una cúpula de veintiún espejos hechos de hielo, estando doce en el círculo inferior, ocho sobre los primeros, inclinados parcialmente hacia el suelo y último cerrando la trampa de Chakra sólido, colocado en posición vertical, apuntando con dirección al piso.
En ese momento, por fuera de la extraña prisión helada, el enmascarado comenzó a caminar lentamente hasta introducirse en el espejo de hielo más cercano a él, reflejándose al instante en cada uno de ellos ante el desconcierto de las tres Kunoichi…
- La verdad no deseaba lastimarlas…- La dura voz de Haku se estuchó como un eco desconcertante en cada uno de los espejos -No soy una persona violenta ni agresiva… Pero no puedo permitir que se atrevan siquiera a pensar en atentar contra Ringo-sama-
- ¡Y nosotras ayudaremos a Naruto-kun, cueste lo que cueste!- Replicó decidida la Jounin
- Muy bien…- Tras la máscara, el chico afeminado endureció la mirada de forma realmente fría -Entonces las enviaré al otro mundo…- Declaró calmado, mientras que en sus puños cruzados delante de su pecho, sostenía largas senbon
- ¡Cuidado!- Exclamó visiblemente consternada la Uchiha.
Kurenai y Himawari apenas pudieron reaccionar para mirar con sorpresa cómo las finas agujas con doble punta salieron de un espejo ubicado a la derecha, en la segunda fila de la prisión. La Jounin pudo blandir un Kunai para bloquear los proyectiles dirigidos hacia ella, pero la peliazul no tuvo la misma suerte, clavándose las tres en su hombro.
- ¡Ah…!- Grito la Hyuga con los súbitos y dolorosos pinchazos.
Naruto y Ameyuri continuaban con su 'baile', con el rubio bloqueando los alternados tajos de las espadas de su enemiga con marcada precisión y agilidad, blandiendo su arma con ambas manos y girándola con marcada precisión en los momentos precisos, generando chispas con cada choque de las hojas. Finalmente el rubio tomó un poco de distancia para detener por un momento el intenso ataque de su enemiga.
- ¿Qué sucede?- Preguntó curiosa la pelirroja, agitando sus espadas -¿Preocupado por tus amigas? Si me dejas matar al viejo, puede que las suelte, el que me interesa eres tú-
- Hm…- El chico esbozó una sonrisa afilada, desconcertando a su oponente -¿Por qué habrían de preocuparme?-
- Vaya…- La mujer se mostró seria por primera vez en el combate -No pensé que serías frío con tus compañeras-
- Para nada- El chico cerró los ojos por un momento -Son sólo herramientas desechables para lograr mis objetivos- La sonrisa demencial que se formó en el rostro del chico intimidó involuntariamente a la espadachín -¡Si me sirven sus muertes, morirán felices!-
- Estás loco…- Murmuró contrariada la pelirroja
- Mejor no hablemos de otros… ¡Sigamos bailando!-
Para sorpresa de la pelirroja, fue el rubio quien se lanzó al frente con una estocada directa, que la mujer tuvo que rechazar cruzando sus espadas delante de su rostro. Cuando las armas chocaron y luego comenzó el duelo de fuerza, las chispas caían al suelo sutilmente, como señal de la paridad de fuerza entre los contendientes.
- Reconozco que eres muy hábil…- Murmuró Ameyuri entre dientes, aflojando el cuerpo para tomar por sorpresa al rubio, echando hacia atrás su arma derecha para lanzar una sorpresiva estocada -¡Pero te falta!-
- ¡No lo creo!-
Sorpresivamente, resistiendo el duelo de fuerza con una sola mano, Naruto ladeó el cuerpo para evadir con milimétrica precisión el ataque que apuntaba justo hacia su ombligo. Ameyuri se sorprendió tanto por la fuerza del rubio como por su habilidad, mientras esos misteriosos ojos espirales se encontraban frente a frente con sus orbes obsidiana. Entonces se mostró atónita, al sentir cómo una estaca de hueso cruzaba su cuerpo a la altura del vientre. Tosió de forma reprimida, liberando un poco de sangre por su boca al tiempo que el rubio tomaba distancia después de que girara su muñeca izquierda para romper el arma ósea de forma que se quedara clavada en la pelirroja.
- Kh…- La pelirroja se acuclilló apoyando la rodilla izquierda en el suelo, sintiendo el agudo dolor que el arma orgánica provocaba en su cuerpo
- Creo que no vas a querer bailar otra pieza…- El rubio se lanzó hacia la espadachín, pisando la estaca de hueso -¡Mejor descansa un rato!-
- ¡Gah…!- Aulló de dolor la Kunoichi renegada, levantando la cabeza hacia el cielo
- ¡Ringo-sama!-
Sobre Kurenai, Sarada y Himawari caía una lluvia de agujas surgidas de los espejos de hielo, de la cual no podían defenderse ya que eran disparadas de todas direcciones a una extraordinaria velocidad. A pesar de usar sus Doujutsu, las dos Genin no eran capaces de percibir en su totalidad la lluvia de proyectiles que pronto las tuvo prácticamente fuera de combate…
Las Senbon se veían dolorosamente clavadas en los cuerpos de las Kunoichi por toda su anatomía, excepto la cabeza.
Haku detuvo el brutal ataque al escuchar el sollozo de su amada y luego ver la imagen de la pelirroja aullando de dolor a los pies del rubio mientras las tres mujeres del Equipo 7 caían al suelo totalmente vencidas. Luego, impotente, observó como si transcurriera en cámara lenta cómo el Uzumaki le daba una brutal patada a la Ringo, enviándola varios metros hacia atrás, terminando en el suelo, recargada en una pila de la madera que se estaba usando en la construcción, mientras un charco de sangre se formaba debajo de la Ninja, que aún así se negaba a soltar sus armas.
- ¡Espere!- El enmascarado emergió de un espejo cercando a donde la azabache mayor yacía en el suelo, recostada de lado y con una enorme cantidad de pequeñas hemorragias por todo su cuerpo -¡Ahora mismo la ayudaré!-
- A-Alto…- Kurenai se aferró al tobillo izquierdo del chico afeminado con su mano derecha
- Suéltame…- Murmuró fríamente Haku
- N-Nosotras… T-También- Sarada complementó el agarre de su Sensei, mientras que Himawari tomó como pudo la otra pierna del enemigo
- Esto se terminó- El enmascarado tomó un Kunai de entre sus ropas, listo para apuñalar a la Jounin en la cabeza
- T-Tienes razón…- La Hyuga sonrió de forma desconcertantemente perversa
- Se a-acabó…- Las azabaches esbozaron una risa macabra desde su precaria posición, revelando que bajo sus ropas, la tres Ninja llevaban una cantidad absurda de sellos explosivos…
Ameyuri Ringo respiraba con creciente dificultad. Intentaba retirarse la estaca de su cuerpo, pero cuando la jalaba con su mano derecha, sentía cómo el interior de su cuerpo se desgarraba, así que perdía la fuerza casi de inmediato. Lo volvía a intentar apenas el dolor cedía un poco…
Pero se detuvo en su nuevo intento al ver cómo del interior del domo de espejos de hielo, se pudo apreciar una gran explosión cuyo estallido escapaba de los espacios entre aquellos objetos reflejantes, los cuales se disolvieron segundos después en el aire para mostrar a un Haku caminando lentamente hacia ella estirando su mano derecha patéticamente, con el cuerpo humeante y visiblemente lastimado. La máscara que ocultaba su identidad se encontraba en el suelo, completamente hecha pedazos y lo que brillaba por su ausencia eran restos de Kurenai, Sarada o Himawari, quedando sólo una sustancia en el suelo similar a una resina negra.
- R-Ringo-sama…- Apenas pudo murmurar Haku para luego dejarse caer de rodillas y después desplomarse de lleno al suelo
- H-Haku…- Murmuró débilmente la pelirroja, reintentando de nuevo sacarle la estaca de hueso del interior de su cuerpo -K-Kh…- En vano apretó los dientes para soportar el dolor, pero simplemente no pudo y se rindió nuevamente
- Je…- El Uzumaki comenzó a caminar victorioso hacia la debilitada Kunoichi, de cuya frente comenzaba a escurrir un hilo considerable de sangre -No podrás sacarla, ya que apenas te atravesé, moldeé unas pequeñas anclas en esa estaca, para que te corten por dentro y se claven en tu interior, así no podrás sacarla sin importar cuánto lo intentes…-
- M-Maldito…- Susurró visiblemente debilitada la espadachín tras la creciente pérdida de sangre, apretando sutilmente con su mano derecha el mango de una de las Kiba
- Así que, al final el Genin derrota a los dos mercenarios de Kiri y sólo tuvo que sacrificar a su equipo completo… Creo que fue un buen resultado- Naruto sonrió en forma sutilmente sombría -La verdad no pensé que tras esa máscara se escondiera una 'mujercita' y menos que fuera usuario de Hyouton…-
- R-Ringo-sama…- El chico afeminado se arrastraba a pesar de sus visibles heridas hacia su amada, luchando contra el dolor que le provocaban sus lesiones producto de la inesperada explosión coordinada que sufrió a quemarropa
- Vaya, pensé que ya estarías agonizando, pero veo que todavía tienes fuerza suficiente como para arrastrarte, gusano…- El rubio miraba con sonrisa sutil al chico continuar arrastrándose lentamente hacia la Kunoichi
- P-Protegeré… Protegeré, a R-Ringo-sama, hasta el f-fin…- Murmuró de forma casi inaudible el chico, tomando con su mano derecha el tobillo izquierdo del Arma Definitiva
- Suéltame…- La sonrisa desapareció del rostro del chico de ojos espiral
- R-Ringo-sama…- Contrario a las palabras del rubio, Haku se aferró con firmeza al tobillo
- ¡Dije que me sueltes!- Bramó irritado el Uzumaki.
Como una muestra sutilmente aterradora de su precisión y su velocidad, el rubio se estiró en un instante hacia Ameyuri para arrebatarle la Kiba que sostenía con su mano izquierda y a continuación, le cortó la mano al chico usuario de Hyouton desde la muñeca.
- ¡Gah…!- Aulló de dolor el chico, levantando al aire su extremidad mutilada sin que su mano cercenada soltara al Arma Definitiva
- ¡Silencio!-
Ameyuri apretó la espada que sostenía en su mano derecha, ante la impotencia de ver cómo su fiel seguidor fue pateado con brutalidad justo al centro de su cara y dejaba un tan sutil como intimidante camino con gotas de sangre para llegar al límite del área de construcción y caer indefenso hacia el mar, perdiéndose poco a poco entre las aguas.
- Por fin se… ¡Agh!-
Naruto regresó atención a su presa, volteando a verla solamente para ser recibido con un tajo ascendente que no pudo esquivar del todo, recibiéndolo de lleno en su cara específicamente en la mejilla derecha y cruzándole el ojo, llenándole todo el costado diestro del cuerpo con su sangre tras la intempestiva y súbita hemorragia surgida…
- L-Listo…- La pelirroja por fin soltó su arma -M-Mátame si quieres…- Sonrió suavemente a pesar de saberse totalmente vencida -M-Me llevaré… Uno de, e-esos horribles ojos…-
- Kh…- El Arma Definitiva jadeaba con sonora rabia, cubriéndose la parte afectada de su rostro con la mano izquierda -Je… Je, je, je…- Ante el desconcierto de la espadachín, la marcada furia de Naruto cambió bruscamente por una risa demencial -¡Ja, ja,ja! ¡Realmente vas a valer la pena, pirañita! ¡Jaj, ja, ja!-
La Kunoichi de Kiri simplemente no podía entender a su joven victimario…
La sangre escurría por el rostro del chico y entonces fue que el Arma Definitiva se descubrió la cara para dejar boquiabierta a la Ringo: la marcada cortada que le había producido estaba cerrándose con celeridad, regenerándose el tejido ocular y dejando una cicatriz vertical. Si bien el ojo del chico permanecía afectado al mostrarse evidentemente irritado con un tono rojo casi uniforme, Ameyuri no pudo evitar asustarse al ver que su ataque no había funcionado y sólo le había dejado una cicatriz sutil en el párpado del ojo afectado.
- T-Tú no… N-No eres… H-Humano…- Apenas susurró Ameyuri, entre el miedo y la agonía
- Ahora que lo dices, puede que realmente tengas razón…- El chico sonrió calmadamente instantes después de que su globo ocular recuperara el color normal -Nunca lo había visto así, pero al final parece que estoy convirtiéndome en un súper humano… Los Uzumaki sabían lo que hacían…- El rubio esbozó un rictus de fastidio al ver que en medio de su explicación, la pelirroja había terminado por perder la consciencia -Qué poca resistencia, pero ya trabajaremos en eso después…- De entre sus ropas, el chico sacó un pergamino grabado con el símbolo del Clan del Espiral, el cual desenrolló con la mano izquierda colocando el espacio en blanco frente a la vencida Kunoichi -En verdad habrá tiempo para eso…-
Realizando un sello de manos, el rubio fue capaz de activar el pergamino en su mano y liberar una fórmula de grecas negras, las cuales se abalanzaron a toda velocidad hacia Ameyuri, envolviéndola rápidamente para cubrirla toda y terminar por capturarla en el pergamino, manifestándose como el dibujo de una piraña roja sobre la cual había una cadena de varios eslabones.
- Amo el Fuinjutsu del clan…- El chico enrolló el objeto para disponerse a marcharse victorioso
- Ja… ¡Ja, ja, ja!-
La expresión del Arma Definitiva se tornó fría ante esa risa vulgar y escandalosa. Tazuna, quien se encontraba en shock por cómo se había dado todo en cuanto a la confrontación entre los Ninja que pretendían acabar con su vida y la escolta que había contratado, no podía asimilar lo que sus ojos estaban presenciando… Ese chico había ganado en el combate a costa de la vida de sus compañeras y no parecía afectado en lo más mínimo, como si fuera alguna clase de perverso sicópata. Sin embargo, cuando escuchó esa desagradable carcajada, realmente se sintió intimidado.
Gatou estaba a la cabeza de un grupo nutrido con decenas de mercenarios que avanzando por la entrada al puente, no le daban opciones a escapar al cubrir la única forma de dejar la construcción…
- ¡Esto salió mejor de lo que esperaba!- El hombre de baja estatura y aspecto desagradable, se acercaba al rubio y al constructor, que se había posado cerca de Naruto -¡No sólo sellaste a esa marimacha, sino que el marica seguro ya se ahogó! ¡Ja, ja,, ja!- Gatou reía a carcajadas ante la impotencia creciente del constructor -¡Me ahorraste el salario de toda esa basura!- La sonrisa del traficante se afiló más, mirando a un serio Naruto -Pero claro, tu también vas a morir, enano mugroso-
- Eso lo veremos…- Murmuró el Arma Definitiva.
Para sorpresa tanto del traficante como del constructor, Naruto corrió rápidamente hacia el costado del puente que le quedaba más cercano y corriendo a gran velocidad, saltó al agua abandonando por completo a su cliente.
- Je… ¡Ja, ja, ja!- El hombre bajito empezó a reírse de forma escandalosa -¡Hasta esa mierdecilla te ha abandonado, Tazuna!-
"¡Demonios!" El constructor se mostró terriblemente abatido "¡Ya no puedo hacer nada ahora que ese maldito cobarde ha escapado!"
- ¡Ja, ja, ja!- Reía el perverso Gatou -¡¿En verdad creíste que un muerto de hambre como tú podría conmigo?! ¡Ja, ja, ja!-
Tazuna sintió impotente cómo un collar de frío metal se cerró alrededor de su cuello, el cual estaba conectado a una cadena gruesa, la cual llevaba uno de los tantos mercenarios, un hombre alto y musculoso que sólo vestía un pantalón y zapatos Ninja, al servicio del desagradable hombre.
- ¡Ponlo de rodillas, como el perro que es!-
Tras la orden de Gatou, el sujeto jaló violentamente al constructor al suelo con el fin de llevárselo arrastrando mientras que el anciano trataba en vano de quitarse el grillete, siendo dolorosamente arrastrado hacia su aldea, de forma que era ahorcado, pero no totalmente y su camisa sin mangas poco a poco se iba deshaciendo en la zona de la espalda.
- ¡Te enviaré al otro mundo frente a toda tu mugrosa gente, justo como a Kaiza, ja, ja, ja!-
…
Inari estaba totalmente paralizado, encogido en su lugar…
Los dos hombres se dirigieron hacia el aterrado chiquillo, que lloraba ahogadamente, con gruesas lágrimas escurriendo por sus ojos y que se abrazaba a sí mismo al ver cómo lentamente los asesinos de su madre se acercaban a él poco a poco, listos para llevárselo justo como años antes a su querido y añorado padrastro Kaiza.
- Je…- En el rostro de mirada borrosa del aparente cadáver de Tsunami se formó una sonrisa afilada y siniestra -¿De verdad pensaron que sería tan fácil?-
Los dos hombres, así como el pequeño niño, quedaron atónitos y horrorizados cuando vieron cómo la aparentemente muerta mujer se puso de pie delante de los mercenarios con la cabeza agachada, quedando sus ojos ocultos entre la sombra que se producía su cabello, mientras la sangre parecía continuar fluyendo de la escandalosa herida…
- ¡¿Qué demonios?!- El castaño se mostró visiblemente asombrado, ante el horror de Inari y la incredulidad de su compañero, mientras la mujer cruzaba los dedos índice y medio de sus manos delante de su rostro formando una cruz
- ¡Meiken Bunshin no Jutsu: Bakuhatsu (Técnica del Clon de Materia Oscura: Explosión)…!-
El mocoso totalmente descolocado vio cómo su madre estallaba súbitamente en una masa oscura de composición gomosa que se dirigió violentamente hacia los dos desconcertados mercenarios. Pronto se vieron envueltos en esa extraña sustancia que se les adhería al cuerpo y les limitaba el movimiento.
- ¡¿Qué es esta maldita cosa?!- Gritó el albo con visible miedo, conforme la materia oscura comenzaba a subir por su cuello
- ¡Auxilio…!- Exclamó desesperado el castaño antes de que la masa negra cubriera por completo su cara, comenzando a asfixiarlo igual que a su compañero.
Los dos desdichados lucharon afanosamente por liberarse de la materia oscura sobre sus caras al ser invadidos por la desesperación de no poder respirar… Dicha sensación se vio incrementada ya que la sustancia se comprimió en el diafragma de ambos, con lo que la falta de aire se hizo más notoria y finalmente, entre gemidos y llantos ahogados, primero cayeron de rodillas y después se desplomaron al suelo bocabajo, ante el horror del pobre niño que temblaba visiblemente aterrado ante toda la perturbadora escena que le estaba tocando ver, con una mancha oscura en la entrepierna de sus pantalones, que se comenzaba a expandir poco a poco…
- Pobres desdichados… ¿No?-
Lentamente, debido a que su cuerpo estaba muy tenso por el terror que lo invadía, Inari volteó a la entrada de la cocina para encontrarse con la desconcertante imagen de su madre vestida en lo que él no sabía, era el traje ANBU de Konoha, consistente en pantalón púrpura y chaleco de color blanco. Usaba el cabello en una coleta alta, dejando los dos mechones que siempre enmarcaban su rostro, el cual mostraba una sonrisa maliciosa, ya que parecía disfrutar la agonía de los mercenarios que en el suelo apenas y podían moverse ante la falta de oxígeno y la rigidez de la materia oscura.
- M-Mami…- Tsunami volteó hacia Inari, adoptando un gesto severo
- ¿Sabes? Me alegra que toda esta misión esté cerca de terminar por fin- El desconcierto en la cara del chiquillo era notorio -No tienes una idea de lo frustrante que era tener que fingir amor por ti, cuando desde el comienzo me parecías un chiquillo molesto y llorón… En verdad que contaba cada segundo desde que empezó todo esto para poder concluir y largarme de aquí para siempre…-
El descolocado niño miraba con marcada incredulidad lo que estaba diciendo su madre, quien se llevó la mano derecha al rostro para resaltar la frustración que decía sentir ante esas desconcertantes palabras…
Inari simplemente no podía entenderlo.
- M-Mamá…- Murmuró el niño, tímidamente -¿Q-Qué estás diciendo?-
- Ay, niño estúpido…- Tsunami agitó la cabeza en señal de negación, notoriamente frustrada -Yo no soy tu madre… El día que naciste, matamos a tu madre y yo tomé su lugar-
- ¿Q-Qué?-
- Vaya que eres molesto…- Replicó la mujer cuya memoria había sido totalmente reescrita para los intereses del Arma Definitiva -¿No lo entiendes? Tu mamita fue asesinada después de que naciste y yo la suplanté… En serio, eres tan idiota y estúpido que no te soporto-
- M-Mami…- El niño temblaba, incapaz de creer lo que le estaban diciendo.
El niño recibió entonces una violenta patada que lo estrelló contra uno de los muros de madera. Se reincorporó lentamente, mientras gruesas lágrimas ya corrían libres por su rostro y un marcado hematoma se hacía presente en su mejilla derecha, justo en el área donde había recibido ese violento puntapié…
Entonces vio cómo la peliazul con su mano derecha desenvainó la Katana que llevaba en la espada para agitarla violentamente, girarla de forma que al empuñarla la hoja quedara en posición contraria a su pulgar para acercarse a los dos mercenarios y tras tomar vuelo luego de recargar su mano izquierda en la punta del mango, apuñalar en la cabeza al sujeto castaño, que se retorció por un instante para luego queda inmóvil mientras la sangre comenzaba a extenderse debajo de él. Repitió el proceso con el otro sujeto, manteniendo en todo momento aquella expresión fría ante el asesinato de dos personas para luego regresar su atención al horrorizado niño.
- Inari…- Tsunami sonrió suavemente -En verdad te odio… Día a día, esperando el regreso de Naruto-sama, apenas podía contenerme para no molerte a golpes- Súbitamente le dio una violenta patada al pobre niño, mandándolo a estrellarse contra uno de los sillones de la sala, rompiéndolo escandalosamente -Pero eso ya se acabó-
- ¿P-Por qué, mamá?- Estalló el niño en llanto, levantándose lentamente de entre los restos del mueble tras el violento golpe -¡¿Por qué me lastimas?!- Gritó mientras la sangre comenzaba a recorrerle la frente
- Para empezar, porque eres muy tonto, realmente eres un niño estúpido e idiota- Replicó la mujer negando con la cabeza -Ya te dije que no soy tu madre, ella fue asesinada el día que naciste y yo tomé su lugar, pero eso al parecer tú no lo entiendes-
- M-Mamá…-
- ¿Ves?- La mujer negó con la cabeza, visiblemente frustrada -En verdad que tu madre me debe una grande por criar todo este tiempo a un anormal como tú… Espero que se esté retorciendo ahora en el infierno-
- Pe-Pero…- El chiquillo comenzaba a creerlo que Tsunami reiteraba -¿P-Por qué?-
- Realmente es sencillo de comprender hasta para un imbécil como tú, enano…- Sin dejar el rictus que denotaba su molestia, la peliazul sonrió suavemente -El viejo Tazuna es el líder de esta inmunda aldea civil y con su muerte, el lugar se convertirá en un campo de batalla atroz, ya que éste horrible lugar es muy importante para muchas fuerzas que no van a dudar en disputárselo apenas muera tu abuelo…-
- ¡No!- Estalló finalmente en llanto el chiquillo -¡No lastimes a mi abuelito…!-
- Créeme, enano…- La mujer se mostró sombría -La seguridad de tu abuelo es el menor de tus problemas-
El niño miró incrédulo cómo la mujer que por tanto tiempo creía que era su madre, blandió su espada para lanzarse contra el indefenso chiquillo, que simplemente observó horrorizado mientras lanzaba un grito de terror absoluto, que se perdió en el interior del inmueble…
…
- Entonces… ¿Realmente hay tanta gente viviendo en tu casa, Naruto?- Cuestionó Karin con curiosidad a su primo
- Sí… Mis tres mamás, Kushina, Konan y Samui, Naruko-chan, mi abuela Tsunade, la tía Shizune y el personal de mantenimiento…- Respondió el chico -Pero la casa es muy grande e incluso después de que lleguen tú y la tía Fuusou, todavía habrá mucho lugar-
- ¡Eso es genial!- La pelirroja sonrió visiblemente animada
- Por cierto, Karin…- Sarada llamó la atención de la Uzumaki
- ¿Qué sucede?- La mirada de las dos chicas de lentes se encontraron
- Me gustan tus anteojos- La Uchiha y Karin se sonrieron mutuamente
- Gracias, los tuyos también son geniales- Replicó la chica de ojos rubí.
Sarada y Karin tuvieron una química sorprendente desde que fueron presentadas un par de horas atrás. Apenas el grupo consistente en ellas dos, Naruto, Himawari, Kurenai y Fuusou comenzaron el viaje de vuelta a Konoha, ambas comenzaron a platicar de trivialidades conforme se alejaban de Nami en dirección a la aldea Ninja de la Nación del Fuego, colocándose un poco más al frente que los demás…
Himawari y Naruto platicaban detrás de ellas, con discreción.
- Amo…-
- ¿Hm?- El rubio volteó a ver curioso a su media hermana
- ¿No cree que Karin y Sarada se parecen?- Preguntó la chica de marcas en las mejillas
- Pues… Ahora que lo dices, tienes razón- El Uzumaki miraba analítico a las dos chicas de lentes, dándose cuenta de que sus facciones si tenían bastante parecido -Ya después investigaré, cuando Karin sea un poco… Más receptiva- Una sonrisa tan sutil como perversa se asomó en el rostro del ojiazul -Buena observación, hermana-esclava- El chico cerró los ojos
- Gracias, hermano-amo- La Hyuga sonrió de forma lujuriosa, esperando por su premio ante su sagaz observación
- Pero tendrás que esperar, todavía no puedo recompensarte frente a la tía Fuusou…-
- Hm…- La peliazul hizo un gracioso puchero de inconformidad.
Detrás de los Genin y la pelirroja, Kurenai y Fuusou también platicaban, principalmente debido al interés que la pelirroja tenía sobre el abrupto regreso del Equipo 7 a Konoha y si bien realmente estaba radiante ante la posibilidad de reunirse con su adorada hermana tan pronto, la duda sobre el motivo la invadía, hasta que simplemente no pudo contenerse más.
- Entonces, Kurenai-san… ¿Por qué abandonaron la misión?- Cuestionó la expectante pelirroja
- Es un poco complejo, Fuusou-san- Replicó la Jounin con discreto enojo -En realidad todo se trata de que el viejo Tazuna nos mintió sobre la naturaleza de la misión, ya que había contratado una escolta de Rango D, o sea, para enfrentar criminales comunes, pero nos topamos con la desagradable sorpresa de que Tazuna era blanco de la peligrosa Ameyuri Ringo, una de los Shinobigatana Shichinin Shuu de Kiri… Fue difícil, pero logramos repelerla… Fingí aceptar continuar con esa locura, pero hoy, tomé la determinación de volver sin siquiera avisarle… Si intenta algo, simplemente revelo todo en mi informe y posiblemente ninguna aldea acepte realizar misiones para Nami de nuevo ante este antecedente de fraude…-
- Vaya…- Replicó la sorprendida Uzumaki -No pensé que fuera tan tonto como para hacer algo así- Pronto adoptó una expresión de enojo -Es indignante que gente de esa calaña ponga en riesgo a los Ninja novatos sólo por avaricia-
- Lo sé, por eso vamos de regreso- La azabache agregó.
El grupo continuó con su andar entre la pláticas de las azabaches con las pelirrojas mientras los medios hermanos se mantenían caminado con un agradable silencio. Sin embargo, el Arma Definitiva pensaba sobre lo que estaba por acontecer en Nami, sabiendo que un paso importante en su plan estaba por darse y si todo salía como estaba planeado, después de tantos años finalmente su mano comenzaría a sentirse por todo el mundo Ninja…
Detrás de la formación, tres Kage Bunshin arreaban el local móvil de ramen de Fuusou y Karin con ciertas dificultades ante lo incómodo del terreno.
…
Un resignado Tazuna trataba de hacerse a la idea de que posiblemente iba a morir de una forma tan sádica como le había pasado a su yerno…
El sólo pensar que antes de que su vida terminara, le harían algo tan espeluznante como a Kaiza, le revolvía las entrañas hasta lo más profundo. Por un momento, recordó con molestia a su supuesto guardián, que lo dejó a su suerte tras ver cómo sus compañeras se había sacrificado para acabar con ese enmascarado para que ese niño infeliz simplemente se escapara para salvar su vida.
Pero al final, él mismo era el que se había condenado al desoír la voz en su interior que prácticamente le exigía romper cualquier vínculo con ese niño siniestro. Prefirió ignorar su propio instinto por sus intereses y ahí estaban las consecuencias. Cuando salió del ensimismamiento tras su agria reflexión, se dio cuenta de que estaba parado sobre un banco de madera, atado de manos y piernas, con una gruesa cuerda debajo del cuello la cual colgaba de una base de madera…
El bastardo de Gatou iba a colgarlo en la explanada de la aldea.
Levantó su abatido rostro para ver las miradas entristecidas, que dejaban ver la desesperación que sentían sus conocidos, ya que con él, se iría la última esperanza para Nami. Después de que muriera, seguramente todos los habitantes del lugar serían masacrados sin que pudieran pensar siquiera en intentar defenderse. Su hogar carecía de Ninja alguno y simplemente no tenían salvación…
- ¡Miren todos!- Expresó con sobrada confianza el traficante -¡Así como al ingenuo de Kaiza, al viejo decrépito de Tazuna le llegó la hora!- La retorcida sonrisa en el rostro del siniestro hombre bajito intimidaba a todos los aldeanos por igual -¡Así aprenderán que nadie se mete con el poderoso Gatou!- Volteó a ver al hombre que flanqueaba al resignado constructor -¡¿Estás listo?!- El mercenario asintió -Entonces a mi señal, acabarás con ese costal de estiércol…- Gatou alzó su brazo derecho, listo para sentenciar al padre de Tsunami -¡Aho…!-
El brazo de Gatou comenzó a descender mientras daba la mortal orden a todo pulmón…
Sin embargo, el traficante no pudo terminar con la mortal palabra. Un Kunai se clavó limpiamente al centro de su frente y le atravesó la cabeza, ante la incredulidad de toda la concurrencia. Segundos después, el desagradable sujeto se desplomó muerto de espaldas al suelo, produciendo un ruido seco con su caída y quedando su rostro congelado en un rictus de marcada sorpresa.
- ¡¿Qué demonios?!- Exclamaron desconcertados los dos mercenarios más cercanos a Gatou
- ¡¿Quién lo hizo?!- Gritó otro asesino a sueldo, mirando furibundo a la marcada concurrencia.
Al ver esa expresión de cólera en el rostro del mercenario de marcada musculatura y notoria estatura, todos los aldeanos huyeron despavoridos. Tazuna miraba confundido ese inesperado giro, pensando en que si bien su enemigo estaba muerto, él se encontraba en una situación desesperada y su vida todavía estaba literalmente colgando sobre una cuerda, así que jugándose todo o nada se balanceó hacia atrás, esperando tener suerte al caer y lo consiguió, cayendo pesadamente al suelo.
- ¡Oigan!- Gritó otro de los matones pagados por Gatou -¡¿Quién va a pagarnos?!- La encolerizada horda de mercenarios comenzaban a tener los ánimos elevados ante la falta de certeza sobre quién pagaría sus honorarios -¡¿Qué hacemos?!- Exclamó otro, provocando que la tensión aumentara gradualmente
Tazuna se dio cuenta de inmediato que posiblemente su amada aldea estaba condenada por los acontecimientos que poco a poco estaban derivando en una completa locura. Gatou había sido asesinado de forma inesperada por alguien desconocido y eso sólo significaba que los líderes visibles del crimen organizado en la zona comenzarían con una contienda con el fin de apoderarse del espacio dejado por aquél enano infeliz…
¿Qué sucedería con Nami? Posiblemente se convertiría en un lugar en medio de esa cruenta lucha por el poder al estar en un punto clave de la zona.
"¡Rápido, tengo que volver!"
Con las manos todavía amarradas, el constructor comenzó a correr, haciendo caso omiso a los gritos por parte de sus captores de que se detuvieran. Los dos mercenarios principales pretendieron detenerlo en un principio, sin embargo, decidieron que lo más importante era evitar que la situación se descontrolara al ver que todos esos sujetos a los que habían reunido con el fin inicial de asesinar a Ameyuri Ringo y al chico que la acompañaba, estaban perdiendo la razón poco a poco, comenzando a lanzar proclamas de marcada inconformidad e incertidumbre.
- ¡Escuchen!- Gritó el más alto de los dos -¡Ahora que el enano murió, podemos tomar lo que queramos de su fortuna y usarlo nosotros!-
- ¡Así es!- Agregó el otro -¡Nos llevaremos la fortuna de Gatou y la repartiremos para todos!-
- ¡Mienten!- Se escuchó entre la multitud -¡Nos van a dejar sin nada!-
- ¡Eso no es cierto!- Reintentó hablar el primero -¡Nos dividiremos todo a partes…!-
- ¡Quieren todo para ellos!- Lo volvieron a interrumpir
- ¡Entonces saqueemos la aldea…!- Interrumpió uno
- ¡Sí, hay que saquear la aldea!- Agregó otro
- ¡Que no quede nada!- Exclamó un tercero
- ¡Hay que llevarnos todo…!- Gritó un cuarto
- ¡Maten a los aldeanos que se resistan, que no haya testigos!- Sin saberlo, el quinto en hablar estaba sentenciando Nami.
La multitud de mercenarios comenzó a bramar enardecida ante la clara contrariedad de los dos mercenarios principales. Ambos sabían que la estructura del crimen organizado en la región entera podía desmoronarse si la situación se descontrolaba en Nami, por eso su preocupación ante el cada vez más caótico escenario.
Sin embargo, no pudieron hacer nada realmente, puesto que la turba de mercenarios pronto se abandonó a la ambición de querer saquear el lugar sin importarles que tuvieran que acabar con los aldeanos, así que con sus armas en mano, se dirigieron con prontitud al corazón de la aldea.
Los dos mercenarios se voltearon a ver de nuevo y ahora sí, después de unos instantes, hicieron válidas las acusaciones sobre querer para ellos la fortuna del finado traficante, al dar media vuelta y correr hacia las afueras de la aldea.
- ¡Hey, se van por el dinero de ese enano horrendo!- Gritó uno de los varios mercenarios enardecidos
- ¡Al diablo!- Replicó otro -¡Vamos por la aldea!-
- ¡No, Gatou tiene más riqueza que esos miserable aldeanos!-
Al final, un grupo de un par de decenas de asesinos a sueldo decidieron seguir a los dos que los habían contratado en un comienzo, mientras que el grueso de los mercenarios quiso seguir el plan original de saquear Nami…
A lo lejos, oculta en la robusta copa de un árbol, Tsume Inuzuka, ataviada con el traje especial de materia oscura sensualmente ceñido a su cuerpo, miraba con sonrisa sombría cómo el plan de su idolatrado y amado dueño-amo estaba marchando sobre ruedas, si bien con varias variantes no planificadas inicialmente…
Según la visión original de Naruto, Tazuna tenía que morir ahorcado como señal para todo el mundo de que Nami había caído para convertirse en tierra de nadie, con el fin de que distintas fuerzas a lo largo de todo el continente decidieran invadirla y conquistarla, terminando por desatar una guerra de baja escala, puesto que si bien había muchos interesados en apropiarse de esas estratégicas tierras y habría un conflicto entre todas esas fuerzas, no se iba a desatar una Gran Guerra Ninja abierta por Nami.
Ese era el distractor ideal para que ciertas 'anormalidades' que ocurrieran a lo largo del Mundo Ninja pasaran a segundo plano ante un escenario así.
"Y pensar que un simple Kunai desatará toda una ola de muerte y destrucción" La castaña con marcas de colmillos carmesí en las mejillas miraba con sombría satisfacción el cadáver de Gatou "Tú sangre será la semilla del mundo que creará mi amado amo para servirle fiel y eternamente…" Una sonrisa retorcida se formó en su bello rostro "Bueno, mi trabajo ya está hecho… Ahora quiero mi recompensa" Finalmente, desapareció en medio de un remolino de hojas.
…
Tazuna corría presuroso a su hogar tras haberse liberado con dificultad las manos de aquellas ataduras, con el único objetivo de ver por su amada familia. A su espalda, gritos de mujeres y niños comenzaban, puesto que los mercenarios iniciaban la rapiña, asaltando sin inhibición alguna las casas y propagando una violencia terrible. Los que podían, se defendían y en contados casos eran capaces de contraatacar a los invasores, pero en la gran mayoría de los casos, sólo se trataba de que aquellos saqueadores entraban, asesinaban al jefe o jefa de familia dependiendo el caso y terminaban ya fuera matando a los infantes en caso de haberlos, o incendiando las casas con los agonizantes habitantes dentro.
"¡Tsunami, Inari!" El viejo corría con gruesas lágrimas recorriendo sus mejillas.
Mientras recorría el dantesco camino hacia su hogar, pensaba en contar todo sobre ese bastardo rubio. Ojos extraños, sacrificar adrede a sus compañeras y especialmente todo ese acto de persuasión sobre la Jounin del Equipo 7. Apenas estuvieran él y su familia a salvo, pensaba viajar a Konoha con el único fin de revelar todo tras haber sido abandonado por ese siniestro chico.
- ¡Inari, Tsunami!- Gritó a todo pulmón apenas abrió la puerta.
Sin embargo, no recibió respuesta alguna…
Con creciente preocupación, ingresó a su vivienda cautelosamente, tratando de no pensar en lo peor. Tomó una vela al ver que todas las luces estaban apagadas y la encendió para recorrer el lugar, sumamente atento ante el menor ruido. Se dirigió con prontitud al cuarto de su hija, abriendo la puerta cautelosamente para encontrarse con la habitación vacía y todo extrañamente ordenado en comparación con el terrible caso desatado en la aldea…
Cerró la puerta con el mismo sigilo y entonces se dirigió a la habitación de su querido nieto. Podía sentir un hueco en el estómago ante la ausencia de su amada hija, aunque trataba de tranquilizarse repitiendo una y otra vez en su mente que seguramente Tsunami estaba con el pequeño Inari, consolándolo y bien escondidos apenas habían escuchado el terrible escenario de saqueo y muerte en el que se había transformado Nami.
"Seguramente están a salvo, Tsunami siempre ha sido muy perceptiva…" Tazuna abrió lentamente la puerta de la habitación, mirando todo el lugar antes de ingresar
- A-Abuelito… Abuelit-to…- Pudo oír unos casi imperceptibles susurros dentro del cerrado clóset de la habitación.
En ese momento entró con menos recelo que antes para apurar a su familia y poder escapar junto con ellos de la barbarie lo más pronto posible…
Dentro del mueble, un severamente lastimado Inari, con dos gruesas cicatrices en los ojos, consecuencia de dos tajos despiadados por parte de la mujer que todo ese tiempo había fingido ser su madre, lo habían dejado totalmente ciego y sus párpados presentaban las terribles heridas verticales. Le había cortado los tendones de las rodillas y los codos de forma que sus extremidades prácticamente habían quedado irreversiblemente inmóviles.
Recargado en la pared del clóset, se sentía terriblemente mareado por la pérdida de sangre que escurría debajo de su cuerpo y ante todo, por el tiempo que pasó sollozando hasta que literalmente se le habían acabado las lágrimas. Estaba demasiado cansado como para advertirle a su querido abuelito sobre la última y terrible trampa que le había tendido aquella mujer de corazón horrible, pudiendo únicamente susurrar por su abuelito con la poca fuerza que le quedaba.
- I-Inari…-
El chiquillo sintió un nudo en su garganta al escuchar el reprimido gemido de su abuelo, sin poder ver cómo se había cubierto la boca con ambas manos, totalmente horrorizado al ver su lamentable estado.
El próximo abrazo que recibas, literalmente, será el último…
- A-Abuelito…- Trató de decir algo más, pero simplemente no pudo "¡Huye abuelito…!"
- I-Inari…- Sollozó terriblemente abatido el constructor, mientras apretaba los dientes y sus ojos liberaban el salado líquido libremente -¡Inari, pronto estarás bien!-
- Abuelito…- Debido a las heridas en sus destrozados ojos, comenzó a llorar sangre "No me abraces…"
El anciano se acuclilló junto a su querido nieto, olvidándose por un segundo de su hija al ver al niño en ese terrible estado. Cuidadosamente acercó sus brazos para llevárselo de ese caótico lugar y buscar ayuda médica lo más pronto posible.
- Pronto estarás bien, Inari…- Murmuró Tazuna con la voz entrecortada, tomando entre sus brazos al chico
- A-Abuelito…-
En la espalda, el pequeño niño llevaba pegadas decenas de sellos explosivos, los cuales estaban configurados para detonar en cuanto recibieran un pequeño roce…
Tazuna ni siquiera tuvo tiempo para reaccionar. Los explosivos detonaron con violencia y a varios metros de distancia, Tsunami miraba indiferente cómo la planta alta del lugar donde vivió por tanto tiempo volaba en pedazos y en la parte inferior se desataba un fuego abrasador que devoraba lo que había sobrevivido a la explosión, desconcertando tanto a los saqueadores que estaban por la zona así como a aldeanos de las casas aledañas, que ya fuera refugiados en lo más profundo de sus hogares o esperando el momento para la inevitable defensa de su patrimonio, no esperaban.
"Misión cumplida" La peliazul cerró los ojos por un momento y después de dispuso a dejar ese lugar para siempre.
…
- ¿Qué escribes?-
- Un informe de rutina sobre la misión, nada importante…-
El grupo de Ninja de Konoha más las Uzumaki, había parado un poco para descansar. Habían avanzado a ritmo intenso con el fin de llegar a la aldea Ninja de la Nación del Fuego lo más pronto posible, por lo que un descanso ya era necesario. Karin se había acercado curiosa a la Hyuga, que sentada en una roca cercana a un lleno lago, escribía en aquél pergamino recibido por su clan para dar su informe sobre los hechos acontecidos.
Tazuna de Nami intentó involucrar al Equipo 7 en una Misión de Rango A o superior tras haber hecho una solicitud de Rango D en Konoha. De acuerdo a las órdenes de Kurenai Yuuhi, Jounin encargada del Equipo, una vez que se hizo patente el engaño, la misión se abandonó y se decidió volver a Konoha.
Un trabajo de inteligencia ya en la aldea por parte de Kurenai-sensei, indicaba que tras una escaramuza breve con Ameyuri Ringo, desertora de la aldea de Kiri, en Nami esperaban fuerzas mercenarias contratadas por el empresario y comerciante Gatou. Tazuna le dijo a Kurenai-sensei que ese individuo estaba tras su vida y tras ver todo el desfavorable entorno en relación a las fuerzas disponible por ese sujeto en comparación con el Equipo7, ella decidió descartar la misión y regresar inmediatamente. Todo parece indicar que planeaban atacar la aldea en un momento determinado con una fuerza enorme.
No se le informó a Tazuna el abandono de la misión, dado que había recurrido al chantaje emocional en primera instancia para continuar con la misión una vez que se supo la verdad y Kurenai-sensei quiso evitar eso.
Tiempo estimado de regreso, posiblemente 3 días al máximo ritmo posible, esto con el fin de evitar contacto alguno con esa fuerza de mercenarios.
- ¡La comida está lista!- Gritó alegre Fuusou desde su local de Ramen
- ¿Vienes?- La pelirroja de lentes le preguntó a la peliazul, mirando con curiosidad, pero falta de interés real la elaboración del reporte
- Sí, de hecho ya terminé- Himawari enrolló el pergamino especial de su clan y tras guardarlo en su equipaje, se dispuso a comer.
…
El agua golpeaba suavemente la playa ubicada a unos cuántos kilómetros de la caótica zona de Nami…
Era una vista un tanto contrastante con el infierno que ya estaban viviendo los aldeanos de aquella desdichada aldea entre el saqueo y las muertes que subían tanto en número como en nivel de crueldad. Entonces, en la playa se depositó un cuerpo aparentemente sin vida, tendido bocabajo en la arena, con su brazo derecho mutilado, pero congelado en el área con el fin de detener la hemorragia y su cabello largo suelto de forma desordenada. Únicamente vestía pantalones a las rodillas, visiblemente rotos en los extremos, como forma de mostrar la lucha que tuvo contra la corriente con el afán de sobrevivir.
- Kh…- Apretó los dientes, recuperando parcialmente el conocimiento -R-Ringo-sama…-
- ¡Ah!- Escuchó un grito a lo lejos, antes de perder nuevamente el conocimiento -¡Mira, parece un náufrago!-
Dos mujeres de tez morena, una de cabello blanco y la otra de pelo rubio, se acercaron con visible preocupación hacia el moribundo Haku, que estaba totalmente agotado e inconsciente, ajeno al golpe de suerte que había tenido…
…
Notas
Hago el recordatorio de que a diferencia del canon, Nami en el fic en un lugar costero y el propósito del puente era el de comunicar ese lugar con una isla, con el fin de convertirse en un puerto. Obviamente eso ya no va a pasar y como dejo ver en la historia, ahora será el lugar donde una guerra de baja intensidad se dará entre varias fuerzas debido a la importancia estratégica del lugar y más que nada, porque virtualmente Nami ha dejado de existir.
Como se mostró en el combate entre Naruto y Ameyuri, dado el avanzado control de Chakra por parte del Arma Definitiva y el acceso ilimitado al Chakra del Kyuubi, para fines prácticos, el Uzumaki tiene Chakra infinito, lo que eso conlleva en relación a su capacidad de regeneración. Además de eso, el chico es diestro en todas las ramas del combate dado su continuo e ininterrumpido entrenamiento así sea solo o apoyado por sus servidora como se ha mostrado previamente. Claro que puede morir si se le separa la cabeza del cuerpo o que de alguna forma se le inhiba su capacidad de recuperación o algo por el estilo, pero la dificultad para que eso pase ha subido terriblemente.
Sobre Haku… Tengo planes a futuro para él, por eso lo mostrado al final del capítulo, lo que puedo decir es que para el fic, tendría un papel antagónico, si bien al combatir al Arma Definitiva, podría decirse que en la historia él sería el bueno de la misma y claramente, esto es aparte de Akatsuki, que confirmo, estará en la historia, si bien con una estructuración diferente a la del canon.
En cuanto al final de Tazuna e Inari, pues, he estado leyendo Gunnm Mars Chronicle y pues, es un poquito terriblemente sádico y siniestro, lo recomiendo, jo, jo, jo.
La conclusión no me convenció del todo, pero la verdad prefiero terminar de forma un poco apresurada el arco argumental a darle vueltas y vueltas, tardándome todavía más en terminar.
Sobre lo acontecido, hago el recordatorio de que Naruto es malo y cuando sigo malo, es realmente es malvado y perverso (y pervertido también XD).
Sé que faltan ciertas cosas por explicar, pero trataré de no dejar nada pendiente en el siguiente capítulo para cerrar lo concerniente a esta etapa de la historia y creo que eso es todo por ahora.
