Uzumaki's Strongest Weapon

¡Saludos!

Quise compensar un poco las frecuentes ausencias anteriores y con el deseo de ya empezar el arco del Examen Chunin para el mes siguiente, quise adelantar un poco este capítulo de transición, pero todo salió bien y lo acabé pronto, por lo que decidí publicarlo ya mismo.

Ahora paso a los reviews:

Majestic Yo-kai Fauntleroy: Gracias :)

Elchabon: Gracias, ando con ganas de avanzar para acabar bien el año XD. Poco a poco, eventualmente dejaré de censurar las matanzas, pero no podía ser gráfico con la viejita de las manzanas… Digamos que Lusamine no terminará muy bien luego de lo acontecido y pues la cosecha en esta ocasión fue realmente buena. Erza ya está en las manos de Narutin, pero un paso a la vez ;)

Mateo98: Gracias, todo parece indicar que sí…

nadaoriginal: Es de ley que en algún momento debía aparecer doña loca poseída por la medusa extraterrestre XD. Y si, Cynthia adaptada como su Garchomp estaría súper rota, por eso necesario el nerfeo. Pues no te preocupes, no es la prota del videojuego (Moon en este caso) sino la chica genérica que en el juego aparece como la empleada femenina de la Fundación Aether como la clon femenina y el empleado como el clon masculino, para darle sentido a eso de que todos los tipos y todas las tipas son idénticos :P

Loquin: Je, je, je, gracias, acá seguimos XD.

Kurasano'o: De hecho algo por el estilo planeo para cuando la pirañita se despierte.

Pues bien, vamos al fic:

Capítulo 49: La atadura de los deseos

El ataque sorpresa contra el campamento de la Fundación Aether había sido un éxito. Omitiendo el incidente con aquella criatura siniestra y perturbadora que se había manifestado a través de Lusamine, la llamada por Naruto como Operación Martillo, se había ejecutado perfectamente…

Un ataque devastador para no dejar testigos e inculpar a un grupo de mercenarios por la destrucción de la expedición de la Fundación Aether, condenando a la oficina central de organización a la inevitable quiebra y posterior desaparición. Sin embargo, debido a la intervención de aquél ente desconocido, la presidenta Lusamine había sobrevivido y sorprendentemente, se encontraba bien fuera del agotamiento mental y el colapso físico por el cansancio que había significado la invasiva posesión de aquella criatura.

Las Uzumaki, organizadas por Mito, había rehabilitado parcialmente las instalaciones médicas que no habían sido destruidas luego de su ataque y la revelación de aquella criatura, para atender tanto a su amado y adorado amo como a las dos rubias y a la peculiar chica demonio que habían resultado ser un inesperado botín sumamente valioso luego de la estratagema.

Naruto dormía plácidamente en una de las contadas camas que quedaron ilesas luego del ataque, mientras que no muy lejos de él, Lusamine también reposaba, con variados vendajes a lo largo de su anatomía anormalmente juvenil para su edad, mientras que Cynthia y Rarity se encontraban inconscientes atadas a sillas mediante Chakra Kinton que las restringían completamente, ante la mirada expectante de las dos hermanas, que se desvivían por el dueño de sus vidas…

La Kunoichi de Sinnoh y la chica demonio presentaban en las bases de sus cuellos aquella fórmula de Fuinjutsu consistente el símbolo espiral del clan rodeado de unas grecas negras similares a las que tenía el sellado en el vientre del Arma Definitiva.

- Kh…- Poco a poco, ante la expectación de las hermanas, Naruto empezó a abrir los ojos -Q-Qué… ¿Qué sucedió?- Se sujetó la cabeza, mientras se erguía un poco, recargándose en la cabecera de la cama

- ¡Estuviste genial, Naru-chan!- Kushina se acercó más de lo normal a su hijo, restregándole sus pechos en sus pectorales mientras acercaba su boca a la oreja de su hijo -Realmente mí niño-semental es todo un hombre esclavizador de zorras…- Susurró, con tono sexy

- Es cierto, Naruto-kun- Alegre e ingenua de la verdadera relación entre madre e hijo, Fuusou exprimía una compresa sobre una bandeja ubicada en una pequeño mueble junto a la cama -Esa cosa parecía inmune a nuestros ataques y tú acabaste con él al final…-

- ¿Cómo lo hiciste?- La verdadera matriarca pelirroja ya había metido bajo las cobijas que cubrían a su hijo la mano derecha, para darle un relajante masaje a la herramienta del Arma Definitiva, mientras se alejaba un par de centímetros de él, con una sutil sonrisa lujuriosa en el rostro

- Con ayuda de mi ojo…- Los orbes azules del rubio por un momento adoptaron la coloración y el patrón del Uzugan -Pude ver que esa cosa lo que hacía era reflejar los Chakra de los Jutsu que usábamos en su contra…- Suspiró de forma efímera al sentir cómo su herramienta comenzaba a crecer por las atenciones de su mami -Y por eso, pensé que no podría escapar fácilmente de mi Dorei, si no era capaz de moldear un Chakra similar…- Mientras su tía seguía con ingenua sonrisa su relato, le apretó el trasero a su madre, quien se mordió el labio inferior de manera sutil -Entonces me di cuenta que mis ojos son resultado de la mezcla entre el Sharingan y el Byakugan, mientras que la Dorei es producto de la fusión del Shikotsumyaku con el Senninka, por lo que decidí intentar moldear al mismo tiempo mi Mokuton con mi Kinton, para unirlos en algo nuevo…- La pelirroja de ojos amatista se relamió los labios mientras sentía en su suave manita bajo las sábanas, el intenso palpitar de la generosa polla de su dueño -Ya se me ocurrirá cómo llamarle a ese nuevo poder…- Su traviesa mano entró en el atuendo de su madre cuando la materia oscura que lo formaba le abrió un pequeño paso, para a su vez, comenzar a dedear la mojada almeja de Kushina -¿Dónde están Mito y las demás?-

- Ahora están explorando las ruinas, revisando lo que la Fundación Aether encontró antes de detenerlos…- En ese momento, la tía del rubio se dio cuenta de lo que estaban haciendo madre e hijo, ruborizándose de vergüenza y deseo al ver cómo su hermana apenas si podía ahogar sus gemidos -N-No, no deben tardar en volver…- Desvió la mirada, para evitar mostrar que ya se había percatado de lo que estaban haciendo

- Entiendo…- Naruto asintió mientras retiraba sus dedos, índice y medio, del interior de su madre -Muy bien…- Le dio una sonora y descarada nalgada a su madre con su mano libre, al percatarse de la reacción de su tía -Pues bien, creo que es hora de empezar a trabajar a las nuevas integrantes del clan…- Orientó la mirada a su progenitora, mientras con sus húmedos dígitos le embarraba sus propios jugos en los labios -Y también, debemos empezar a prepararnos para volver…- Kushina se levantó mientras se relamía, saboreando sus fluidos mientras su hombre se ponía de pie, revelando que en sus maltrechos pantalones era visible la erección que le había provocado

- T-Te, te encontré ropa…- Trató de aparentar normalidad, pero Fuusou no podía desviar la mirada de la carpa en los pantalones de su sobrino mientras le ofrecía la parte superior del uniforme de uno de los Sun, consistente en una camisa de manga corta en color blanco

- Gracias, tía- Tomó la prenda, deleitado en la para nada indiscreta mirada que la pelirroja de ojos negros le dedicaba a su descarada herramienta

- Y… ¿Cómo te encuentras?- Preguntó la verdadera matriarca Uzumaki mientras se levantaba de la cama, intentando normalizar su respiración

- Todo bien, sólo estoy cansado…- Contestó calmado mientras se ponía la ropa que le habían conseguido -Ahora vamos, debemos ver qué están haciendo las demás…-

- Sí, Naruto- Replicaron las hermanas a coro

- Pero antes de irnos, asegúrense que esas tres no vayan a soltarse…-

- Éste lugar me da miedo, Musashi…- La voluptuosa Uzumaki se aferró al brazo izquierdo de la chica en la que confiaba más

- Vamos Usagi, creo que ya estás grandecita como actuar como bebé…- La mujer de extravagante cabellera palmeó la cabeza de su amiga, entre molesta y desconcertada por esa excesiva timidez.

Era normal que para una mujer que no había estado jamás en un campo de batalla real hasta ese día o en una catacumba como la que estaban recorriendo en ese momento, fuera algo intimidante. En su vida original bajo el alias de Jessica Rabbit, no había tenido la experiencia y de repente estar en un lugar así, detonaba esa actitud temerosa, sumada al hecho de que realmente era una persona reservada por haber mantenido siempre el secretismo en su vida.

"Qué bebé…" Pensó la Scarlet, entrecerrando la mirada con fastidio mientras encabezaba la expedición con una esfera de Chakra Katon sobre la palma de su mano derecha a manera de linterna

- Veamos… Hasta ahora no hemos encontrado nada más que unos pergaminos de Fuinjutsu que ya conozco y un par de toneladas de lingotes de acero forjado por expertos Uzumaki, así como unas muestras de tela fabricada con la técnica de resistencia Uzumaki…- Sin dejar de avanzar, la famosa mujer anotaba todo en un pergamino -Bien, creo que es aquí…-

Las cuatro pelirrojas se detuvieron delante de una enorme puerta doble de acero en color rojo, con perímetro de tono cromado y el símbolo del clan grabado entre ambas hojas, de varios metros de altura…

Mito se acercó expectante y le dio un par de golpecitos con los nudillos de su mano izquierda, cerca del símbolo espiral, dándose cuenta por el sonido producido, que no era una puerta común y corriente, ya que al parecer estaba fabricada de Gamanium, el metal más resistente que podía ser forjado por el ser humano.

- ¿Qué hay tras esa puerta, Mito-sama?- Preguntó Erza con aparente indiferencia

- A juzgar por el nivel de seguridad…- Replicó pensativa la afamada Kunoichi -Creo que estamos ante algo muy especial, guardado con recelo por parte de la máxima autoridad del clan, el Uzukage…-

- Particularmente, es la bóveda encargada por Akahige, el último Uzukage…-

Las cuatro pelirrojas voltearon a su espalda, para encontrarse con el Arma Definitiva caminando hacia ellas, todavía portando su pantalón maltrecho y la parte superior del uniforme de los clones de la Fundación Aether, flanqueado a la derecha por su madre y a la izquierda con su tía, que miraban curiosas la catacumba con paredes de ladrillo que había sobrevivido a la destrucción de la aldea, debido a que se encontraba debajo de la Torre Uzukage y la entrada se encontraba sellada.

- Ya veo…- Mito asintió suavemente

- ¿Y hay alguna forma de entrar?- Preguntó Musashi, mientras le daba discretos puntapiés a la puerta

- De hecho, sí la hay…-

Ante la expectación de las pelirrojas, el Arma Definitiva acercó su dedo índice derecho cerca de sus labios y abrió la boca para morderlo en su yema con su colmillo izquierdo, provocándose una fina pero constante hemorragia. A continuación, colocó el sangrante dígito en el centro del símbolo espiral de la puerta, dibujándolo con su vitae desde el centro hasta el exterior y cuando terminó, el símbolo comenzó, en el mismo sentido que su trazo, a desaparecer en el interior de las hojas de la puerta. Cuando el proceso terminó, la puerta se abrió de adentro hacia afuera, revelando el interior de aquella misteriosa habitación...

Se trataba de una bóveda un tanto angosta, en la cual había un pedestal de roca tallada, sobre el cual se encontraba una Katana de funda negra y mango de color rojo en cuya empuñadura estaba grabado el símbolo del Clan Uzumaki en tono dorado. Debajo del arma había una inscripción:

Kinmabuki (Arma de Metal Demonio)

Era su complemento…

En el Proyecto Espiral original, estaba contemplado que eventualmente se reuniera con esa arma.

Una Mabuki (Arma Demonio), era en realidad una creación especial de los fabricantes por excelencia de armas en Uzushio, los integrantes del Clan Nakatsukasa, que en el pasado había pedido asilo en la aldea debido a sus particulares prácticas, que no eran bien vistas por los demás clanes de la era antigua y por ende, no habían sido aceptados en ningún otro lugar.

Se trataba de un Ninja convertido en un objeto con un Jutsu prohibido oculto de su clan, que permanecería en animación suspendida hasta que fuera liberado por él cuando cumpliera 17 años, porque mientras su ADN particular era colocado en su madre para que terminara por engendrarlo en su momento, la Kinmabuki fue creada de forma específica con la información de su genética para que fuera lo más compatible posible con él y llegado el momento de mejorar y desarrollarse como Ninja para el renacimiento del Clan Uzumaki, lo hicieran juntos…

Sin embargo, el incidente que lo forzó a despertar como el Arma Definitiva para sobrevivir, había provocado que esa planeación fuera inviable y él había empezado a dominar a otro nivel sus Kekkei Genkai, al punto de que su Byakugan y su Sharingan se habían fusionado para origen a su Uzugan, luego el Shikotsumyaku y el Senninka se amalgamaron para formar el funcional Dorei y apenas hacía unas horas logró unir el Mokuton y el Kinton en un nuevo Chakra que fue capaz de derrotar a aquella cosa y le había dado la victoria final en la batalla por Uzushio, mientras que el supuesto compañero destinado a ayudarlo en su misión original, continuaba dormido.

Ante la mirada expectante de las pelirrojas, se acercó al arma y la tomó con su mano derecha de la funda, para desenvainarla con su mano siniestra lentamente. Contempló la hoja a contraluz, con la tenue iluminación de las pequeñas antorchas que daban luz al lugar y luego, aprovechando que su dedo todavía sangraba un poco, se dispuso a dejar caer un par de gotas de su vitae en la Katana, para luego clavarla en el suelo y luego realizar el sello de mano Kai (Liberación) con su mano derecha…

El arma estalló en una nube de humo que se disipó rápidamente para revelar a una chica de largo cabello negro atado en una cola de caballo alta y delgada por una venda, con dos mechones a los costados que enmarcaban su rostro, de prominente busto, que usaba un vestido de tono amarillo pálido sin mangas a la mitad de las piernas, con una abertura en el costado derecho y un estampado consistente en una estrella amarilla sobre el pecho derecho. Portaba una bufanda de color negro y usaba botas Ninja de color blanco, con el añadido de una media larga a la mitad del muslo en la pierna derecha y alrededor de su cintura portaba un cinturón remachado. Usaba vendas alternando entre negras y grises en los brazos hasta la mitad de sus bíceps, portando brazaletes blancos de tela de las muñecas a los codos y una banda de cuero gris cruzaba su cuerpo desde el hombro derecho hasta el costado izquierdo de su cadera…

- Finalmente…- Murmuró débilmente, mientras abría sus ojos para revelar que tenían un particular tono índigo -He sido liberada-

Alternó su mirada por el lugar conforme se aclaraba su visión, para encontrarse primero con las mujeres que dedujo pertenecían al Clan Uzumaki por el color de su cabello y luego, se topó con la mirada celeste de Naruto.

- ¿Tú eres Saikyou Buki?- Su expresión confundida y un tanto somnolienta había pasado a mostrarse seria

- Sí- Asintió el rubio -Aunque respondo al nombre de Naruto Uzumaki-

- Mi nombre como tal es Tsubaki del Clan Nakatsukasa, los únicos y orgullosos creadores de las Mabuki- Replicó la azabache, solemne

- Desde hoy trabajaremos juntos para hacer realidad el Proyecto Espiral…- Le ofreció la mano, que la chica estrechó al instante

- Esa es nuestra misión…- Asintió seria -Pero…- Se mostró un tanto confundida -¿No eres algo bajito para tener 17 años?- Sin soltar su mano, con la mano izquierda hacía hincapié en la diferencia de altura, ya que el rubio le llegaba a su busto

- Lo que sucede es que estuve a punto de morir cuando era niño y se activó el sello de emergencia- Sonrió suavemente -Desde entonces estoy consciente de la misión y actualmente tengo 13 años…-

- Oh, ya veo- Tsubaki asintió atenta -Será algo raro en lo que acabas de crecer, pero estoy segura que trabajaremos bien… ¡El clan estará orgullo de nosotros!- Acabó con una sonrisa decidida, mientras se soltaban finalmente

- Así será- Asintió Naruto, sonriendo de forma sombría al ser divertido que su predestinada compañera ignorara que el Clan que llevaba reunido consistía en esclavas fieles y devotas como las abundantes féminas en Konoha o que ya estaban en ese proceso de convertirse como Fuusou, Musashi, Usagi y Erza

- ¿Te importa si me quedo afuera un rato?- La chica estiró los brazos hacia arriba mientras gemía ahogadamente -Necesito estirarme…-

- No te preocupes- Naruto replicó -Por mí no hay problema si estás afuera de esto todo el tiempo que quieras…- Le mostró la funda donde estaba guardada instantes antes

- Igual te la encargo- Se llevó las manos a la espalda para desabrocharse la correa que cruzaba su cuerpo -La necesito para regenerar el filo de mi forma Kinmabuki…- Con la confianza de saberlo su compañero predestinado, Tsubaki le colocó la correa de la misma forma como la portaba ella, para ajustarla a su medida -Cuídala mucho- Tomó entonces la funda y la colocó en la correa de forma que le sobresaliera ligeramente del hombro -Te queda bien…- Le sonrió amigable -¿Y cómo vas con tus habilidades? ¿Tengo mucha desventaja?-

- Je, je, je… Un poco- Naruto respondió con la misma sonrisa, para luego voltear a ver a las expectantes pelirrojas -Pero en fin, debemos irnos de aquí, no hay nada más que encontrar en este lugar y la aldea es grande-

- Bien- Asintió Mito con firmeza, ante la mirada curiosa de Tsubaki, que comenzó a seguir a su compañero cuando éste se dirigió a la salida…

Pasaron horas explorando todo el lugar, revisando en lo posible la aldea en todas las locaciones posibles con el fin de localizar todos los secretos en general del Clan Uzumaki. Sin embargo, era poco lo que la aldea podía ofrecer una vez que Tsubaki había sido encontrada. Algunos pergaminos de Fuinjutsu que habían sido hallados en las pocas bóvedas que habían sobrevivido a la destrucción y al tiempo, además de una cierta cantidad de armas más allá de lo común fabricadas por el Clan Nakatsukasa, pero nada al nivel de las afamadas Amenomurakumo o Amenonuboku…

Pero lo que sí lograron encontrar de un renombre extraordinario, fue el mausoleo secreto donde reposaban los restos de la casi mítica Kushinada Uzumaki.

Oculto en lo más profundo de los cimientos de la Torre Uzukage, incluso a un nivel inferior respecto a la bóveda donde Tsubaki había permanecido a la espera de su encuentro con Saikyou Buki, el lugar era un pequeño cuarto con muros de mármol que al fondo tenía un cuadro donde la belleza guerrera de la primera Uzumaki destacaba claramente: largo cabello carmesí lacio que lucía atado en una coleta alta, portando una tiara en tono jade que le cubría casi toda la frente y gruesos labios rosado que no resaltaba a primera vista dado el semblante serio con el que había sido inmortalizada. Sus ojos de color esmeralda dejaban ver una convicción inquebrantable y por lo que se podía ver del retrato, había tenido una complexión atlética, destacando sus brazos tonificados debido al top de cuello alto y carente de mangas que usaba en el momento en que fue inmortalizada en el cuadro.

Al pie de la pintura yacía un pequeño pedestal del mismo material que los muros, sobre el que descansaba una pequeña urna de metal junto a un mechón de ese cabello rojo intenso y brillante, con una leyenda grabada en la piedra…

Aquí descansa el espíritu libre de Kushinada Uzumaki, nacida Mera, descendiente de Maan Otsutsuki y noble fundadora del Clan Uzumaki. Sus cenizas reposan aquí porque en vida fue la raíz y la fuerza de nuestro clan, con su férrea e inquebrantable voluntad…

- Gloriosa fundadora de nuestro clan, descansa en paz…- Tsubaki se colocó en pose de oración delante del pedestal, cerrando los ojos con gesto solemne

- Así que ella fue la gran Kushinada Uzumaki…- Murmuró expectante Erza, acercándose para observar detenidamente el cuadro -Parecía ser una Kunoichi realmente poderosa-

- En la era de los clanes debía serlo- Usagi se acercó a la adolescente, con expresión solemne -Antes de las aldeas Ninja, todo era barbarie y muerte…-

- Quien pensaría que fueras a decir cosas así- Mushashi se posó junto a la sensual Uzumaki, cruzada de brazos

- Bueno… Es lo que me enseñaron mamá y papá cuando era niña- La mirada de la sensual Uzumaki, cuyos ojos eran casi del mismo tono al de la mujer en la pintura, tomó un aire de melancolía

- Ya veo…- Mito se posó junto a tan timorata como sensual Kunoichi -Tu pureza de sangre es muy alta y por eso tu apariencia se asemeja a la de Kushinada-sama- Usagi se apenó de forma visible, luego de que la atención quedara centrada en ella

- ¿Entonces eso de que los Uzumaki somos descendientes de Rikudou Sennin es verdad?- La menor de las hermanas se mostró pensativa -¿Maan sería hija de Ashura?-

- Eso parece…- La mayor se tomó la barbilla, reflexiva -Se supone que Rikudou Sennin tuvo dos hijos… Si no mal recuerdo las clases de historia, son Ashura e Indra, cuyos descendientes a la larga formaron a los Senju y a los Uchiha…-

- Es probable…- La afamada experta en Fuinjutsu intervino, pensativa -Se supone que Indra es el progenitor de los Uchiha, en tanto que Ashura es la raíz del Clan Senju… Y los Senju siempre aseguraron que los Uzumaki éramos familia distante de ellos…-

- Un momento…-

Todas las mujeres en la habitación voltearon a ver sorprendidas al rubio, que había ahogado una expresión de marcada sorpresa…

Era una idea un tanto sorprendente, pero la realidad parecía indicar que las seis sangres que poseía, estaban más ligadas de lo que parecía ser. El Sharingan y el Byakugan se unieron en el Uzugan, el Senninka y el Shikotsumyaku formaron junto el Dorei y finalmente el Mokuton y el Kinton se habían unido para formar ese Chakra puro que aquella cosa proveniente del portal abierto por la líder de la Fundación Aether no pudo neutralizar y lo destruyó…

Ojos, materia y energía.

¿No eran esas las cualidades del famoso Rikudou Sennin? Podía crear cosas de la nada, tuvo en su momento el control de un monstruo que era el origen de los Bijuu y su Chakra era reconocido como el más poderoso de la historia, el origen del mismo y con capacidades que fácilmente lo harían parecer un dios.

- Vamos… Tenemos varias cosas que preguntarle a esa chica demonio, porque puede que ella tenga las respuestas- Ante la confusión de las féminas, tomó el mechón de cabello de Kushinada Uzumaki y salió del lugar.

Su visión tardó bastante en aclararse…

Sin embargo, lo primero que pudo distinguir fue el rostro sonriente de aquél siniestro chico que había matado a la única persona a la que conocía realmente en el mundo humano. Se revolvió aterrada, tratando inútilmente de liberarse de las frías cadenas que la mantenían atada a aquella silla.

- ¡Por favor, no me lastimes!- Las lágrimas empezaron a salir libres de sus bellos ojos azul oscuro, corriendo todavía más el delineador -¡No tengo nada que ofrecer, sólo quiero ser una destacada modista!- Se soltó a llorar inconsolable

"Vaya, qué dramática…" Alzó una ceja al ver cómo aún en su precaria situación, la chica de exótica piel blanca lloraba de forma exagerada, sin pensar que podía llegar a hartarlo -¡Baja el volumen…!- Exclamó, fastidiado

- ¡No me hagas daño!- Gritó todavía más asustada -¡Tengo mucho miedo!-

- ¡Cállate o te cortaré la lengua!- Estalló finalmente, harto.

Horrorizada, Rarity finalmente cerró los ojos y la boca, haciendo acopio de su fuerza de voluntad para no abandonarse de nuevo a sus emociones desbordadas, mordiéndose el labio inferior mientras trataba de recuperar el control.

- Eso está mejor…- Naruto respiró profundo -Como sea… No pretendo lastimarte-

- D-De... ¿De verdad?-

La chica demonio se mostraba insegura. Por meses estuvo planeando su huida del Makai, porque realmente deseaba alcanzar su sueño aunque tuviera que dejar atrás a sus valiosas amigas y todo lo que conocía, porque sabía que en su hogar no pasaría de ser una simple costurera encargada de hacer ropa para combate. No tendría la oportunidad de desarrollar su talento natural y viviría desdichada por siempre…

Sabía que se encontraría con una situación difícil por el mero hecho de ser una chica demonio, ya que su raza había atentado contra los humanos por milenios durante la era antigua y posiblemente apenas se enteraran de su origen, la perseguirían para acabar con ella. Por eso había entrenado para poder usar los Jutsu así como hacían los humanos y cuando estuviera en un escenario favorable, usar un disfraz y hacer su vida como una chica ordinaria. Había escuchado de la Fundación Aether y sabía que si tenía una posibilidad de prosperar, era bajo la protección de los únicos humanos que posiblemente no atentarían contra ella.

La suerte le había sonreído y había cumplido su primer objetivo apenas había llegado al Ningenkai. Luego se encontró a Granny Smith, una cara familiar que tiempo atrás había dejado su hogar para huir de la violencia de su mundo, lo que aumentó todavía más su optimismo, porque no estaría sola en su nueva vida…

Pero todo había derivado en un escenario desesperanzador y se encontraba a merced de un Ninja que no había dudado en acabar con la vida de una anciana tan amable como la abuela de su amiga y amor platónico, Applejack. Ahora se encontraba sola y bastaba que sacara a ese siniestro niño de sus casillas para que su incipiente sueño terminara junto con su vida.

Todavía confundida por la muestra de aparente misericordia que había demostrado el líder del grupo que había acabado con la expedición de la Fundación Aether y la tenía prisionera, volteó a ver al hombre que parecía ser menor que ella, pero que bajo esa máscara de adorables bigotes y cabello rubio parecía ocultar algo realmente perverso…

Los ojos azules se encontraron y de inmediato ahogó una expresión de sorpresa cuando vio que los ojos del rubio había sufrido una metamorfosis para matizarse en un tono lavanda, bello y sutil, al tiempo que adoptaban un patrón en espiral que surgía desde su pupila. Poco a poco comenzó a sentirse más y más relajada a pesar del sombrío escenario frente a ella. La visión de ese bello espiral que giraba en sentido de las manecillas del reloj, como si la atrajera a su centro, lentamente se iba apoderando de su mente y le hacía olvidar la precaria situación en la que se encontraba, junto con cualquier otro pensamiento.

Se sintió adormilada y sin darse cuenta su barbilla quedó recargada en su pecho ante esa sensación de relajamiento y calma que había llegado a cada rincón de su mente, con una sonrisa sutil y un tanto tonta en su rostro…

- Muy bien…- Naruto suavizó su expresión al percatarse de que la chica demonio estaba en sus manos.

Pensó que una chica demonio supondría un reto mayor de someter en comparación con cualquiera de sus esclavas por el mero hecho de ser una demonio, pero la realidad era que había caído muy fácilmente bajo su poder y ni siquiera intentó resistirse. La joven de piel blanca cerró los ojos, conservando su expresión afable en su rostro, respirando profundamente…

- ¿Cómo te llamas?- La voz de Naruto resonó por toda la mente de la pelimorada, que pensó en ella como un fino canto en el que podía confiar de forma total y debía responderle con rapidez y precisión

- Me llamo Rarity- Replicó prácticamente en un suspiro

- Así que Rarity…-

Naruto entonces le prestó atención a su nueva presa.

Se trataba de una joven realmente bella, de piel tersa y perfectamente cuidada. A pesar de la batalla previa, su cabellera desprendía un olor a lavanda sumamente agradable y era hermosa, lo que destacaba más dado que su maquillaje estaba corrido y arruinado por su lloradera anterior. También tenía un cuerpo bien proporcionado, era delgada y sus pechos resaltaban debido a que la cadena en una de sus vueltas, pasaba por debajo de ellos y los realzaba. Carnosos labios de fina forma, se antojaba devorar su sexy boca y las ataduras, al pegar su atuendo contra su cuerpo, permitían ver su figura estilizada.

- Y dime, Rarity… ¿Cuál es tu sueño? ¿Qué haces aquí?- Se relamió los labios con la idea de lo que podía hacerle a esa hermosa chica demonio una vez que obtuviera lo que quería de ella

- Mi sueño es ser una destacada modista, diseñar hermosos vestidos y ropa que amen los humanos, que se enamoren de mi trabajo y brillar por todo el mundo…- Con tono cantado, aún dentro del Genjutsu bajo el que se encontraba, aumentó la longitud de su sonrisa -Vine aquí porque los humanos son la única de las tres razas que realmente valora el arte de la confección y la moda…-

- Ya veo…-

Era un deseo superficial y vano. Pensó que cualquier demonio tendría el objetivo de someter y dominar a los humanos, pero empezaba a ser claro que realmente no era muy diferente a cualquier chica humana con algún sueño parecido…

Si alguna vez llegaba a encontrarse con alguna otra chica demonio, tendría que tener un criterio más amplio.

Pero de momento lo importante era interrogar a la preciosa Rarity, una auténtica joya en bruto para su objetivo, puesto que empezaba a hacerse una idea de cómo podría usar esa pasión que demostraba por su sueño de confeccionar ropa y todavía faltaba trabajar a las otras dos rubias que había atrapado luego de su innegable victoria, además de terminar de comprender el poder que había descubierto para derrotar a esa cosa que se había apoderado de la madre de Ino…

- ¿Sabes qué era la criatura que se apoderó de Lusamine?-

- Se llama Nihilego…- Respondió al instante la sometida chica -Es una criatura que tiene la capacidad de parasitar seres vivos y posee poderosas toxinas con distintos efectos…-

"¿Distintos efectos?"

Recordó de forma fugaz la forma como atacaba aquella criatura, haciendo uso de aquella sustancia corrosiva que podía arrojar en todas direcciones y la cual era capaz de disolver inclusive el Chakra Kinton, como le había sucedido a la espada de Erza. Sin embargo, también notó que aquella barrera usada por la chica demonio sí había podido resistir aquella sustancia…

- ¿Tienes habilidades de combate, Rarity?-

- Nací con mi Chakra especial capaz de crear cristal a partir de él… Es diferente al cristal común ya que puedo adaptarlo a la forma que necesite y es muy resistente… Es un rasgo que tenemos algunos integrantes de mi familia…- Contestó de inmediato la chica

- Muy bien, Rarity…- Sin mucha delicadeza, Naruto posó su dedo índice derecho en la frente de su nueva esclava y le empujó la cabeza hacia atrás, a lo que la chica no reaccionó en lo absoluto, atrapada por completo en el poder ocular del Arma Definitiva, manteniendo su expresión placentera -Es hora de reescribir tu esencia…- Se colocó detrás de la chica demonio, posando sus manos en las orejas de su presa, mientras un flujo de Chakra celeste comenzaba a surgir de ellas -Te aseguro que todo será maravilloso…-

- Todo… Será maravilloso…- Replicó suavemente

- Abre tus ojos…- La chica obedeció de inmediato, levantando sus párpados para dejar ver el reflejo del Uzugan en sus globos oculares -Tu eres Rarity, hermosa chica demonio que vino al Ningenkai con el único deseo de servirme a mí, Naruto Uzumaki…-

- Yo soy Rarity, hermosa chica demonio que vine al Ningenkai con el único deseo de servirte a ti, Naruto Uzumaki…- Con ayuda de las habilidades Yamanaka, el Arma Definitiva empezaba a alterar de forma total e irreversible la mente de su víctima

- Desde que me viste por primera vez, estás perdidamente enamorada de mí y deseas serme fiel y devota, vives para complacerme y realizar tu sueño de serme útil con tu deseo de ser una gran diseñadora…- Naruto se relamió los labios con la idea que había tenido para el destino de su nueva esclava

- Desde que te vi por primera vez, estoy perdidamente enamorada de ti y deseo serte fiel y devota, vivo para complacerte y realizar mi sueño de serte útil con mi deseo de ser una gran diseñadora…- Rarity replicó de inmediato, ruborizándose mientras su mente empezaba a llenarse de imágenes de ella sirviendo sin reparo alguno a su nuevo dueño

- Tu eres una de mis muchas esclavas y yo soy tu amo…- Comenzó a estimular los receptores de placer en el cerebro de su nueva adquisición, para que sus nuevos designios permearan hasta lo más profundo de su ser

- Yo soy una de tus muchas esclavas y tú eres mi amo…- Poco a poco, en la ropa interior de la chica demonio comenzó a hacerse presente una sutil mancha de humedad

- Amas también a tus compañeras esclavas, deseas confeccionarles la ropa más sensual e insinuante posible, la lencería más atrevida y los zapatos más sexys para que sean hermosas para mí, tu amo…- Comenzó a aumentar la intensidad del Chakra que usaba, para que los efectos en la mente de su nueva joya fueran más y más profundos

- Amo también a mis compañeras esclavas, deseo confeccionarles la ropa más sensual e insinuante posible, la lencería más atrevida y los zapatos más sexys para que sean hermosas para ti, mi amo…- Los flujos de su entrepierna comenzaba a derramarse en la silla, mientras su rostro se ruborizaba en claro contraste con su piel alba

- ¡Tú eres Rarity! ¡Una de mis sumisas y devotas esclavas!- Llevó al límite a su nueva esclava, haciéndola alcanzar un tan violento como súbito clímax

- ¡Yo soy Rarity! ¡Una de tus sumisas y devotas esclavas!- Replicó con grito escandaloso, mientras el placer recorría cada célula de su cuerpo, con la lengua de fuera y una sonrisa alargada por el placer que la rebasó por completo.

Ya era suya…

Con ayuda del poder Yamanaka, Naruto revisaba la mente de Lusamine, que dormía profundamente, ajena a la invasión de la que era objeto…

Se mostró serio al darse cuenta de que la bella líder de la Fundación Aether estaba agotada mentalmente por la posesión de la que había sido víctima por parte del tal Nihilego. Aquella criatura había llegado hasta los rincones más profundos de la mente de Lusamine y sin piedad, había roto todas las barreras que la rubia había colocado para evitar ese tipo de intrusiones. Ni siquiera se había molestado en ser sutil, dejando la mente de su víctima totalmente vulnerable para un nuevo asalto por parte de cualquiera…

Justo como él lo estaba haciendo usando sus manos cubiertas de Chakra celeste en las sienes de la mujer anormalmente joven para llegar hasta lo más profundo de su mente.

Invadir una mente era algo complejo. Él usaba todo el conocimiento que el Proyecto Espiral había puesto a su disposición por parte del Clan Yamanaka de Uzushio para hacerlo de forma sutil y que prácticamente fuera imperceptible la intrusión, pero Nihilego simplemente había forzado las cerraduras con la mayor violencia posible para rebasar el último rincón de la consciencia de Lusamine y poseerla por completo.

Por eso le había sido tan subyugar y luego encimar la consciencia de aquella rubia tan sensualmente joven para su edad, que ni siquiera los Uzumaki presentaban un factor de juventud extendida tan notorio. Era claro que lo que le había hecho Nihilego, había sido realmente efectivo, más allá inclusive de lo que podía ofrecer todo el conocimiento a su disposición.

Cuando empezó a enfocarse en la memoria de su presa, pudo ver la vida de Lusamine al lado del tal Mohn. Cursilerías, promesas idealizadas e ingenuas, así como la profunda felicidad que ambos compartían al saber que eventualmente unirían sus vidas y nada los separaría…

Salvo una puerta a otro mundo.

Pudo ver con lujo de detalle el día de aquél accidente que cambió la realidad de la rubia. La apertura de aquél portal que se llevó al amor de su vida y el profundo trastorno que representó para ella el perder a Mohn…

Entonces nació su convicción para hallar al amor de su vida sin importar a los métodos o bajezas a los que tuviera que recurrir para alcanzar su objetivo. Lo primero que necesitó fue información, así que empezó a recolectar toda la que pudo sobre el incidente y cómo abrir de nuevo la puerta a otros mundos. Entonces, luego de años infructuosos, al tiempo que se daba cuenta de que se mantenía joven a pesar del tiempo, fue que decidió acercarse a los expertos de la extracción de información, el Clan Yamanaka.

No le fue fácil seducir a Inoichi, pero era tal su tenacidad, que se esforzó hasta sacar a la dama Inai Atsuki del corazón del líder Yamanaka en Konoha y clavarse hasta lo más profundo de él, haciendo un esfuerzo tremendo para romper las inocentes promesas y votos de juventud que había hecho con su amado, con el único objetivo de traer de regreso a Mohn, rompiéndole el corazón a la chica de tal forma que acabó suicidándose por la tristeza, cosa que fuera de la mera anécdota, poco le importó a Lusamine…

El trato poco a poco se fue haciendo frío conforme pasaba el tiempo y la líder de la Fundación Aether descuidó su matrimonio al punto de que estuvieron al borde de la separación. Ante la perspectiva de perder los recursos de los Yamanaka, nuevamente sedujo a Inoichi en una noche idílica donde Ino fue concebida.

Poco a poco se acercó a la información que al final la guió al Ame no Ukihashi, el portal que los Uzumaki usaban para viajar a los otros mundos o recibir visitantes de los mismos, como sucedía normalmente en la era primigenia del mundo y estando cada vez más cerca de su meta, fue que decidió pasar tiempo con Inoichi con cierta regularidad para evitar que el riesgo de separación del pasado estuviera latente, mientras continuaba con las labores superficiales de la Fundación Aether como fachada y seguía en las sombras con su implacable búsqueda de Mohn.

Naruto revisaba la memoria de la mujer con creciente interés, llegando finalmente a lo que significaba Ino en la vida de Lusamine…

No la quería.

Tampoco la odiaba, pero definitivamente, no la quería como una madre lo haría con su hija. La trataba bien cuando la veía y fingía interesarse en su carrera como Kunoichi, pero la realidad es que si bien le había tomado cierto gusto a sus encuentros sexuales con Inoichi, lo de Ino era solamente actuación, dado que si bien le había dado la vida, para ella era la representación del cúmulo de las promesas y juramentos que había roto y olvidado en aras de cumplir su objetivo. Por eso no le importaba en lo absoluto ser escandalosa en esos encuentros maritales aunque su hija la escuchara.

Para cuando recuperara a Mohn e iniciara la familia que siempre había querido tener, pensaba usar las técnicas Yamanaka en Ino para convertirla en una fiel sirvienta que se encargaría de cuidar a los que serían sus verdaderos hijos sin que le importara lo bajo que tuviera que caer o lo humillante que sería cuidar de los medios hermanos que le quitarían su lugar después de que peleara el puesto de líder de clan con Inoichi, cuando la separación fuera un hecho…

Y él le tenía cierta simpatía a esa putita que se había doblegado ante él sin usar sus ojos o lavarle el cerebro. Era una chica caliente, muy seguramente por oír su madre retorcerse de placer con total descaro en su casa, lo que posiblemente había despertado su deseo sexual a temprana edad y por eso ya había copulado con él, así como con el estúpido de Boruto.

Entonces sonrió de forma perversa y entrecerró la mirada…

Comenzó su trabajo, aprovechando que luego de la invasión de Nihilego, la mente de Lusamine estaba hecha pedazos en su esencia original y podía moldearse prácticamente desde cero a partir de sus memorias. Era prácticamente como un lienzo en blanco que podía usar como se le antojara y además de que sería realmente valioso tener a una esclava dueña de una organización como la Fundación Aether, bajo su control…

La realidad es que era muy atrayente para él tener a una mujer de más de cuarenta años con la apariencia de una adolescente de veinte tan bella y hermosa como ella, porque las posibilidades de encontrar la llave a esa tan misteriosa como atractiva juventud eran irresistibles. Eso, sin contar el plus que significaba darle una pequeña recompensa a su zorra particular, Ino, la única de sus esclavas que de momento no había sufrido influencia alguna y aunque eventualmente terminaría pasando, quien mejor que su madre para introducirla en el mundo de la esclavitud y devoción eterna hacia él.

Se esforzó bastante por empezar a reconstruir la mente de Lusamine, aplicando con toda su atención su Chakra en el cerebro de su víctima para darle una vida como una de sus hermosas y serviciales muñecas de carne y hueso a su entera disposición…

Mientras manipulaba su mente con milimétrica precisión, la rubia abrió sus ojos de golpe, mostrando una mirada carente de brillo alguno.

- Kh…- Finalmente despertó, sintiendo por todo su cuerpo el daño que había recibido de las dos batallas que había sostenido previamente

- Veo que finalmente has despertado…-

Su visión borrosa tardó unos segundos en aclararse, solamente para encontrarse con la desconcertante visión de aquél niño rubio sentado en una de las tantas sillas de las carpas de campamento con las manos detrás de la cabeza, usando a una Lusamine arrodillada delante de él con las manos posadas en el suelo como un taburete para sus pies, mientras que a su derecha, Rarity, de pie en rígida pose, se encontraba sosteniendo una charola de metal sobre la que estaba una copa de cristal, posiblemente la única que había sobrevivido a todo lo acontecido en el campo de batalla.

Las dos presentaban ese desconcertante patrón de espiral en los ojos que había visto en los de aquél siniestro rubio durante su combate, quien estaba leyendo un libro algo viejo, pero que se encontraba relativamente bien conservado…

Y entonces se dio cuenta de su precaria posición, arrodillada por la fuerza de esas cadenas que la mantenían cautiva surgiendo desde el suelo, con sus brazos bien sujetos tras su espalda y con un grueso grillete alrededor de su cuello, cuya cadena surgía del suelo delante de ella obligándola a estar de una posición en la que parecía casi estar reverenciando a su enemigo…

- ¿L-Lusamine? ¿Rarity?- Incrédula, miraba cómo las aludidas se mantenían inmóviles, con alargadas sonrisas en sus rostros carentes de emoción, mientras sus ojos brillaban en apenas un parpadeo

- Oh, lo siento, ellas no pueden oírte por ahora- Naruto sonrió suavemente, lo que le produjo un escalofrío a la rubia de ojos grises

- Genjutsu…- Cynthia endureció la mirada

- Bien visto- El Arma Definitiva se reclinó para acariciar la barbilla de la rubia de ojos habitualmente verdes como su fuera una especie de mascota -Samina-chan y Rare son mis nuevas 'amigas' ahora y somos tan cercanos que literalmente no pueden oírte si no se los 'aconsejo'-

- Vaya…- La Kunoichi de la aldea Sinnoh cerró los ojos y sonrió suavemente, para confusión de Naruto -Eres de esos cobardes que controla a las personas más débiles con su poder… Qué patético-

Por un momento Naruto endureció la mirada, pero sonrió después de unos instantes.

- Je, je, je- Soltó una risilla que llamó la atención de Cynthia -Ciertamente tienes razón, pero la realidad que es las he salvado de sus miserables destinos y les he dado una nueva oportunidad a ambas…- Con total descaro abrazó de la cintura a la chica demonio y la acercó a él -Rare sólo quiere ser una modista y yo le voy a entregar a las mejores modelos para la ropa que va a confeccionar, así como el puesto oficial de diseñadora para el Clan Uzumaki, mientras que Samina-chan deseaba encontrar lo que más ama en el mundo, así que sólo le hice darse cuenta de que es su amada hija lo que adora con todo su corazón… ¿Tú tienes un deseo tan fervoroso como el de ellas?-

Sin que la Kunoichi de la aldea Sinnoh se pudiera percatar, en la base de su cuello brilló una fórmula de Fuinjutsu que replicaba la que tenía Naruto en su vientre.

- ¿Ese es tu plan? ¿Convertirme en una marioneta como a ellas?- La rubia cerró los ojos suavemente -¿Ese va a ser el 'módico' precio que voy a pagar para cumplir mis sueños?-

- No se trata sólo de eso- Naruto cerró los ojos en actitud pensativa -Voy a reconstruir mi versión del Clan Uzumaki y necesito a las mejores Kunoichi de mi lado para enfrentarme al mundo… Sin duda, tú eres una de las mejores disponibles en el mercado para unirse a mis fuerzas-

Cynthia pensó involuntariamente en su deseo de brillar y trascender como Ninja…

Avanzada de edad, con los mismos 42 años de Lusamine, para ella había sido una auténtica pesadilla encontrar los métodos que la mantuvieran con una frescura joven para tener la fuerza para alcanzar su meta, dado que en la aldea de Sinnoh se vivía con un estilo tradicionalista al estilo de la Era de los Clanes, por lo que tuvo que marcharse desde muy joven para labrarse su propio camino. Por eso se había hecho mercenaria, ya que para pagar su dieta estricta y cara, así como sus tratamientos para evitar la vejez, necesitaba bastante dinero…

Durante su larga jornada, se había encontrado con la líder de la Fundación Aether, quien le había ofrecido encontrar la misma fórmula que la mantenía joven a ella cuando su proyecto se completara. Por esa razón su vida de dificultades y carencias en un mundo hostil, un tanto despectivo con los Ninja de las aldeas menores del Continente Elemental, se tenía que mantener a flote.

Y no pudo evitar pensar que sin la ayuda de Lusamine, eventualmente no tendría los recursos para seguir ganándole a la edad y terminaría por perder la batalla contra el tiempo sin alcanzar su objetivo de ser conocida por todo el Mundo Ninja y que su nombre inspirara a la infancia Ninja cuando ella ya no estuviera…

Levantó la mirada para encarar nuevamente a ese chico de aire sombrío y sutilmente despiadado.

- ¿Lo puedes imaginar?- Aprovechando su momento de debilidad emocional, Naruto hizo contacto visual con ella atrapando su mirada en el Uzugan, dejándola boquiabierta e incrédula -Sé que le temes al pasar del tiempo, que tu vida carezca de trascendencia y termines sin haber hecho algo significativo por y para el mundo… Conmigo, la edad dejará de ser una preocupación para ti- El oír esas palabras provocó que el sello en la base de su cuello brillara de forma fugaz

- N-No renunciaré a mi libertad… Prefiero que me mates- Sintió la intrusión en su mente por medio de esos particulares ojos, por lo que moldeó Chakra en su interior con el fin de perturbar el Genjutsu en el que su enemigo la quería introducir

- ¡Es admirable!- El patrón en espiral de su Doujutsu giraba suavemente, atrapando por completo la mirada gris -¿Eres capaz de resistir mi Genjutsu? ¡Vaya que tengo que entrenar todavía más mi Uzugan!- Naruto se deleitaba en la fiera mirada de Cynthia, que luchaba por mantenerse libre usando hasta el último gramo de su fuerza de voluntad

- N-No me… No me dejaré controlar…- Declaró en un susurro apenas audible

- Ríndase, Lady Cynthia…- Sabía que era Rarity quien le hablaba, pero no podía voltear a verla, puesto que el efecto de los ojos del rubio la hacía sentir como si su consciencia fuera succionada hacia el interior de los espirales y no podía apartar la mirada -Ríndase a la voluntad de Lord Naruto…- La chica demonio aprovechó que la Kunoichi de Sinnoh tenía su boca abierta y entonces la tomó de la barbilla con delicadeza para darle un poco del contenido de la copa…

Por acto reflejo, consumió el líquido en su boca y sólo se dio cuenta de ello cuando ya era tarde.

- Q-Qué… ¿Q-Qué me diste?- Susurró Cynthia, en medio de su titánica batalla por resistir el poder del Arma Definitiva, mientras escupía un par de gotas del líquido sin sabor ni olor

- Se llama Kaika (Mar de Fuego)…- Naruto sonrió cuando la pelimorada regresó a su lado -Es un afrodisíaco herbal prohibido de Uzushio, que se usó durante la crisis poblacional de la era antigua, ya que la fertilidad era muy baja y digamos que sus resultados fueron excesivos…-

- Oh…. Ah… A-Ah…-

Cynthia comenzó a jadear agitada apenas la sustancia entró a su sistema.

Justo como su nombre lo decía, el mar de fuego la estaba excitando terriblemente, al punto de que pudo sentir cómo la humedad comenzaba a hacerse presente en su ropa interior…

Era una locura.

Estaba delante de un ser siniestro que tenía la apariencia de un sexy niño de 13 años, de finos cabellos rubios y un aire de chico malo que le llamaba poderosamente la atención. Podía sentir cómo sus pezones se ponían duros como rocas al punto de ser notorias en su atuendo por las desbordantes sensaciones que recorrían de pies a cabeza su cuerpo. Se empezó a revolver en sus ataduras, dando todo por resistirse a ese coctel de excitación que la estaba llevando a una calentura como jamás había tenido en su vida.

- K-Kh…- Se mordió los labios, mientras el efecto en el Uzugan aumentaba y sentía cómo el espiral atraía su consciencia con más y más fuerza

- ¡Eres realmente impresionante, Cynthia!- El Arma Definitiva entrecerró su mirada con deleite -El Kaika tarda años en fabricarse y como los buenos vinos, entre más tiempo pasa almacenado, su efecto es más y más brutal, así que este último lote tiene más de 20 años…-

- N-No…- A pesar de ser atacada por todos los frentes posibles, la rubia que ya reflejaba el intenso movimiento del patrón del ojo espiral en sus orbes, continuaba resistiendo -Y-Yo… No… N-No… Cederé…- Susurró en un casi imperceptible hilo de voz

- Y pensar que así de intensa será tu devoción por mí…- Naruto tomó a Lusamine de su cabellera y orientó su rostro hacia el de Cynthia sin delicadeza -Mira, Samina-chan… ¡Esa es Cynthia, tu mejor amiga en todo el mundo!-

- Sí…- La rubia sometida mantuvo su sonrisa a pesar de la forma como había sido tomada del cabello -Thia será una gran esclava, como yo, ji, ji, ji…- La risilla infantil era desconcertante en una situación como esa

- ¿Y no crees que deberías ayudarle a ello?- La hipnotizada mujer asintió entusiasta apenas su cerebro procesó la respuesta -Entonces ayúdala…-

Naruto retiró sus pies de la espalda de Lusamine, quien se levantó de inmediato ante la expectación del Arma Definitiva. Pasó junto a la otra rubia, que en medio de su titánica batalla de voluntad continuaba resistiendo el influjo de Saikyou Buki sobre ella y se colocó detrás de Cynthia.

- Únete, Thia…- Lusamine se recargó en la espalda de la Kunoichi de Sinnoh, posando la boca en su oreja derecha -Se siente muy bien no pensar por mí misma…- Se apoyó en ella, mientras comenzaba a masajear sus inflamados pechos -¿No es delicioso? Sentir cómo tus suaves tetas toman el control de tu mente… Cómo tu cabeza está dejando de pensar y se entrega al placer…- Entonces se dio cuenta de los duros pitones de su amiga de la juventud mientras le mordía la oreja suavemente -Thia… Estás muy excitada, ¿verdad?-

La dolorosa realidad así era.

El placer que sentía Cynthia con las atenciones de Lusamine estaba a tal punto que su cuerpo se sentía rebasado y el esfuerzo por resistirse al Genjutsu de su enemigo estaba llegando al límite de sus fuerzas…

Aún así, encontró la fuerza para intentar cerrar los ojos ante el sutil asombro de Naruto, entrecerrando la mirada de forma desafiante.

- No seas tramposa, Thia…- La líder de la Fundación Aether soltó los globos de carne de la otra rubia para posar sus manos cerca de la cara de la Kunoichi y con los dedos medio y anular, volver a abrirle los párpados mientras se montaba en ella completamente

- N-No, Lusamine… Y-Ya no puedo…- Había llegado a su límite, mientras el calor de su cuerpo provocado por aquella sustancia y agravado por sentir la anatomía de la juvenil mujer la llevaban al borde de la locura -D-De, debo… R-Resis, resistir…-

- Tú debes obedecer, debes entregarte a mí…- El gesto de Naruto reasumió su forma triunfal al darse cuenta de que finalmente había ganado -No debes resistirte, entrégate al placer… Obedece-

- N-No…- Sin soltar sus párpados, Lusamine comenzó a besar su cuello y a oler su cabello de forma alternada -N-No debo…- Poco a poco, si expresión fiera donde mostraba sus dientes apretados se fue atenuando para dar paso a la misma sonrisa ingenua que mostraba la chica demonio al costado del Arma Definitiva -No debo resistirme… Debo entregarme al placer… Obedezco-

- Vaya, no fue sencillo, pero Cynthia ya es mía… Suéltala, Samina-chan- La aludida se puso de pie, junto a la nueva adquisición de Saikyou Buki -Bienvenida, Thia-chan…-

Lo único que obtuvo de la Kunoichi de Sinnoh fue que ella lo mirara fijamente, como si deseara sumergirse todavía más en su poder, con aquella sonrisa aparentemente ingenua…

El laboratorio central de la Fundación Aether, ubicado debajo de la sede central ubicada en Cydonia, era posiblemente el más moderno de su tipo en todo el Mundo Ninja.

Al menos en cuanto a la infraestructura de conocimiento público…

En la oficina central de ese lugar, había un escritorio desorganizado lleno de papeles con diversos esbozos y cosas escritas con premura. Tras el mueble, había un ventanal amplio que daba directamente al área donde se 'fabricaban' los clones genéricos Sun y Moon, los sirvientes a la orden de la Fundación con el fin de evitar que personas comunes estuvieran en riesgo durante las investigaciones de la organización.

En un complejo enorme y un tanto intimidante de tubos de cristal interconectados, cuyo entramado se unía en la base, donde el hombre original del que surgían los clones Sun, así como la mujer que daba origen a los clones Moon, se encontraban en un estado de animación suspendida, con el fin de ser clonados una y otra vez siempre que hiciera falta…

Sobre el escritorio del amplio inmueble de acabado color blanco en todo el espacio, había un aparato un tanto particular, que consistía en una base y un objeto de forma curveada que se unía a la base por medio de un cable enroscado, el cual comenzó a sonar escandaloso, hasta que fue tomando por una mano enfundada en un guante de color blanco.

- Diga…- Replicó una voz de hombre en el aparato

- Faba, soy Lusamine…- Se escuchó la voz de la líder de la organización en la parte del aparato que daba a la oreja del sujeto

- ¿Qué ocurre?-

- Hubo un Desastre nivel Ogro en la excavación en Uzushio… Con ayuda de Cynthia y un par de Ninja que se contrataron en el camino, logramos contener la amenazada dado que no se trataba de un ser pensante… Pero para lograrlo tuvimos que sacrificar a todos los clones Sun y los clones Moon que llevé a la expedición-

- Entiendo… ¿Necesitas que fabrique más?-

- Te lo encargo… Estaremos de regreso en unos 14 días aproximadamente…-

- Comienzo a trabajar ahora mismo-

- Gracias Faba, nos vemos después…-

Aquél sujeto que rondaba los 50 años, tenía la piel pálida y el cabello rubio cenizo en un estilo corto, con unos ojos verdes que resguardaba tras unas amplias gafas de cristal verdoso cuyos lentes asemejaban la forma de frijoles y una ligera barba en el área de la barbilla. Su atuendo constaba de una larga bata de color blanco con un cuello exagerado y grande, con puños de color verde y detalles dorados en los botones y bolsillos. Usaba pantalones de color blanco y unos enormes zapatos.

Aquél artilugio llamado teléfono, era una de las patentes exclusivas que Lusamine había recibido de su padre y si bien era algo exclusivo de la Fundación Aether, el plan era masificarlo previo pago de los derechos y regalías, aumentando el ya de por sí acumulado monetario de la mujer eternamente joven…

- Pues bien… A trabajar- Suspiró resignado, una vez que regresó el aparato a la base

- Vaya viejo, sigues con la misma intensidad de siempre… Por lo menos finge que no odias tu trabajo-

- Ah, eres tú… Delta, ¿qué se te ofrece?-

La rubia integrante de la Tsukuyomi Dantai se encontraba frente al escritorio, delante de Faba, el jefe de investigación de la Fundación Aether. Cruzada de brazos, miraba con sonrisa burlona al empleado de Lusamine.

- Venía a visitarte, viejo amigo…- Cerró los ojos sin dejar su actitud irrespetuosa -Ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos-

- ¿Te refieres a aquella ocasión cuando suplicabas de rodillas por un refugio luego del Incidente en el Desierto Tenryou?- Faba le dedicó una mirada despectiva.

La expresión de la rubia cambió al instante, dejando ver una ira reprimida que no se molestó en disimular.

- ¡No juegues con tu suerte, viejo!- Replicó furiosa Delta, con gesto de furia mal contenida, ladeando la boca y apretando los dientes

- ¿Qué se te ofrece? Estoy algo ocupado…-

- Como sea…- No tardó en controlarse, porque tenía prisa -La organización a la que pertenezco me envió para preguntarte si eres capaz de fabricar clones a partir de una muestra de ADN-

- Sería cuestión de revisar la muestra y analizar si cumple con los requerimientos mínimos para ello- Replicó el científico, expectante

- Y si eso es posible, ¿cuál sería el costo?- Faba entrecerró la mirada

- Siempre lo has sabido, Delta… Quiero las libretas de trabajo del viejo Amado que conseguiste rescatar antes de que su laboratorio fuera destruido- Replicó con expectación

- Grrr…- Gruñó, irritada -Muy bien, entonces te doy esos cuadernos viejos- Endureció el gesto "Aunque da igual, Tobi y la loca de Iwa ya leyeron de pies a cabeza esas cosas…"

- Muy bien- En el rostro de Faba de formó una expresión de satisfacción que no se molestó en disimular -¿Y qué fue de Ada? Mera curiosidad, no es que me importe realmente…-

- Despertó hace unos días… Ahora está adaptándose a su cuerpo de nuevo orgánico…-

Entonces la rubia le entregó un tubo de ensayo tapado con un corcho, en cuyo interior había un líquido carmesí.

- Es ésa…- Faba comenzó a revisar el tubo a contraluz, ante la mirada fastidiada de Delta -¿Crees que puedas hacerlo?- Cuestionó con tono duro, sin molestarse en ocultar su fastidio

- Tengo que hacer pruebas, pero no creo que haya problemas realmente- El hombre se llevó la mano a la barba -Sí, lo más probable que es pueda fabricar algunos clones… ¿Cuántos y para cuándo?-

- Cinco y lo más pronto posible…- Replicó la rubia "Al menos fueron los que Tobi pidió"

- Muy bien, pero quiero las libretas cuando estén listos…- Faba endureció la mirada

- ¿Cuánto tiempo?-

- Tres días- El científico hizo el ademán con los dedos meñique, anular y medio de su mano izquierda -Pero quiero mi pago en ese mismo momento-

- Bien- Refunfuñó de mala gana Delta -Entonces así quedamos-

- Acordado- Replicó Faba al instante -¿Y pudiste enterarte qué fue de esa cosa que los atacó en el Desierto Tenryou?-

- No y no pretendo investigarlo…- Delta entrecerró la mirada -Suficiente suerte he tenido para no acabar como Jigen-

- Es cierto…- Faba sacó de un mueble cercano un microscopio, una rejilla para el tubo y rápidamente destapó la muestra para obtener un poco con un gotero y observarla con detenimiento -Es una muestra muy interesante, Delta… ¿Puedo saber qué estoy por clonar?-

- Je…- Sonrió de lado -Si lo supiera, no te lo diría…-

- Ya veo…-

- Entonces me voy, viejo…- Declaró la rubia, adoptando una expresión seria -Volveré en tres días-

- Bien…- Delta desapareció en un remolino de hojas "Vaya, Amado-sensei" Faba levantó la mirada para mirar el espacio que instantes antes ocupaba la integrante de la Tsukuyomi Dantai "Me preguntó que estarás pensando en el otro mundo, sabiendo que tu trabajo de años en Delta y Ada fue destruido en apenas instantes por un poder que pretendiste alcanzar, pero que jamás pudiste siquiera imaginar…" El elegante sujeto sonrió de forma casi imperceptible "Aunque claro, por más que haya sido de las mejores investigaciones en la historia del Ningenkai, no se compara en absoluto con el verdadero e innegable poder de los Kami…"

Una vez que sacó las conclusiones pertinentes, Faba volvió a tapar el tubo y se lo llevó para disponerse a trabajar…

Notas

Sobre Tsubaki Nakatsukasa…

Del Anime-manga Soul Eater, lo mismo de tantas chicas: adaptación al universo de Naruto del concepto de Arma Demonio, en el fic será un arma viviente, al mismo tiempo una chica y un arma de capacidades únicas que le será muy útil a Naruto en su objetivo y obviamente, vinculada a él al ser parte del Proyecto Espiral original. Recordar que en el primer capítulo, por lo acontecido cuando Narutin es secuestrado, despierta anticipadamente como el Arma Definitiva. Por ello la diferencia de edad en la historia entre Naruto y Tsubaki.

Maan es el término budista para diferenciar a los animales (del Reino Animal-Tiryagyoni) de los humanos. Puede traducirse como 'Mente' y en el budismo es, por decirlo así, la frontera entre el Reino Animal y el Reino Humano (Manusya). Uso ese nombre para la hija de Hagoromo en el fic, ya que Indra es el Rey de los Devas (Reino del Cielo) mientras que Ashura es la transliteración al japonés de Asura, por lo que me pareció adecuado usar algo similar para el nombre de una tercera hija de Rikudou Sennin.

Ni idea de cómo se llame la madre de Ino que mostraron en el anime, aquí le di un nombre que se me ocurrió para hablar de cómo Lusamine le robó el ganado. XD

Al final aparece Faba, personaje de Pokemon Sun & Moon, algo parecido a un científico loco que en su afán de profundizar en su investigación y lo conecto con Delta y el lore actual de Boruto: Next Generations. Me gustó el diseño de la Twilight Sparkle versión Ninja, pero todo el trasfondo es incoherente y forzado, así que prácticamente lo reinvento desde cero salvo la relación Delta-Amado-Ada y con la ausencia de Daemon o como se llame el insoportable ese.

De momento creo que es todo.