Como cuando te levantas con ganas de pasarte para el cuarto a Shouyou, pero recuerdas que le pertenece a sensei y senpai…que es un personaje 2D y que no tienes penes para hacerlo…
Así que sale capitulo cx …
Como de camino a la escuela no le había podido comprar las golosinas que quería, lo hice un momento en la misma tienda de la preparatoria.
Le compré una selección de gomitas de fruta, esperando que le gustase. No había mucha variedad para elegir.
Lo espere como siempre, en el estacionamiento del lugar.
Engulló las gomitas con desespero. Recordé el consejo de Senpai, debía comprarle un chocolate diario.
-¿Comiste más golosinas hoy?
-Solo un chocolate.
-Mmmm...Bueno no más por hoy. Luego cenaremos ¿Vale?
Asintió y como niño obediente que a veces era, guardo el paquete en su mochila.
Estaba anocheciendo, los primeros días del invierno podían llegar a ser muy crudos.
Así que prendí la calefacción en su punto más alto, porque podía ver que sus hermosas piernas blancas, estaban sufriendo.
Su short se había subido un poco y me mostraba unos muslos un poco rojos...Eso definitivamente no era obra mía... Ahí había andado mí competencia.
...
Maneje despacio queriendo disfrutar cada segundo que se me otorgaba estar con él.
A pesar de tener miles de pensamientos pervertidos y de toda esa lujuria que solo él me generaba, a pesar de todo eso, amaba estar con él, con su compañía, cocinarle, atenderle, comprarle cosas y hacerle regalos. Es que... Había algo en su mirada capaz de cautivarte cada vez que se iluminaba y sonreía.
Yo sabía que era un bastardo en su totalidad, y que muy pocos me entenderían. Pero si, el sexo con él era lo mejor, pero también su compañía. Y era como los amantes que a mí me gustaban, esos que me dejaban hacerle lo que yo quería, sin molestarse y obviamente, disfrutando de mis atenciones.
...
-¿Seguro que no vendrán no?
Asintió con confianza.
-Estoy contento...
-¿Por qué?
-Porque tengo dos semanas de vacaciones...Puedo hacer lo que yo quiera.
-¿Y qué planeas hacer?
-Estar con usted y Senpai... ¿Sabía que Senpai se va a la universidad ?... Lo voy a extrañar mucho.
-Pero yo me quedaré contigo
-Lo sé... ¿Podré ir siempre a su casa estos días de vacaciones?
-¿Tus papás no vendrán?
-Nunca lo hacen.
Asentí con emoción, pero ¿Qué clase de padres dejaban solo a su hijo en vacaciones y en esas vísperas festivas?
-No te preocupes...Estaremos las vacaciones juntos.
Y mientras manejaba se colgó de mí y me beso la parte baja de la mejilla, llegando casi al cuello.
Aparte una mano del volante, para rodear su cintura y atraerlo hacia mí.
Tenía un aliento muy dulce, debido a las golosinas. Se mezclaban el sabor a frutilla, limón, naranja, frambuesa...Se mezclaban y me hacían embriagar. Amaba que fuera tan dulce.
-Alguna de estas noches donde no haga tanto frío...Podemos hacerlo acá ¿quieres? ¿Te gustaría?
Negó de inmediato.
-Quiero en mí cama primero...
-Claro mí amor...Hoy a la noche en tú cama. Pero algún día acá ¿Quieres?
Asintió.
No había que decir que me lo iba a follar en su cama, eso estaba claro desde el principio. Pero si tenía ganas de hacer una sesión de sexo en el auto. Era pequeño, lo podíamos hacer fácilmente en el asiento de adelante.
Dios mío...De solo imaginarme al pequeño semi desnudo, como siempre, y cogiendo en el auto, podía calentarme mucho.
-¿Te gusta tener sexo? ¿Quieres seguir haciéndolo?
Su cara se puso un poco roja. Y me respondió al oído - me gustó mucho... ¿vamos hacerlo ahora?
Apreté el volante, y mis nudillos se marcaban.
-Lo haremos claro...Aunque ya sabes que me gusta más de una vez...
-Si sensei... Cuando estacione... ¿Podría abrazarme y besarme?
De más está decir que las calles se hicieron eternas.
Maneje las últimas cuadras así, con él tirado sobre mí. Acariciando suavemente su cola. Metiendo su short adentro de sus glúteos.
Y a él parecía gustarle aquellas atenciones.
-¿Te gusta?
Escondió su rostro en mí cuello y me dijo que sí.
Eso era suficiente para que se me parara.
Antes de bajar, estuvimos un rato largo besándonos en el auto...Gemía hasta para meter su lengua en mí boca.
Movió la cola y se sentó bien arriba del bulto.
Tome una de sus pequeñas manos e hice que me lo acariciara un rato.
Me iba a venir sin ponerla adentro así que decidí que era momento de bajar.
Bajé del auto, tal vez un poco mareado.
Ya había anochecido y Hinata me llevaba de la mano por el sendero de cemento.
...
Entramos a una casa por demás silenciosa. A pesar de que no había ido mucho esa semana, se mantenía limpia.
Acomode el pequeño bolso que había llevado en su habitación y él se tiro en su cama a mirar televisión.
-¿No tienes tarea? Estoy seguro de haber dejado algo.
-Tengo vacaciones...No pienso hacerla.
-¿La harás en algún momento?
-No lo sé...
-¿Sabes que te puedo reprobar no?
Elevo sus hombros. Y a veces me desesperaba su actitud. Pero sabía bien como debía doblegarlo.
Me tiré junte a él sin gana alguna de mirar esas tonterías de la televisión y un poco sacudido frente a sus palabras.
Así que lo comencé a tocar sin pudor alguno. Su cuerpo era tan pequeño, todas sus partes parecían diminutas, pero no así su cola. Esta parecía más gordita y parada que antes.
Se movió dejándome más terreno y cuando metí su short nuevamente entre sus nalgas y lo moví, apagó el aparato.
-Ahh sensei...
-¿Duele? - pregunte levantando la tela con mayor fuerza.
Callo un momento y volví a moverlo. -¿Duele?
-me gusta...
-¿Te gusta eh?
Pase mis piernas por encima de las de él y me senté dejándolas sin movimiento.
Tomé el short con ambas manos y lo fui moviendo de arriba abajo, sin soltarlo, que su pene se sintiera prisionero y el roce le haga bien
Gemía de una manera tal que podía llegar a venirme con solo escucharle.
-Más fuerte...Quiero oírte...Sabes que me gusta oírte gritar.
Me tiré sobre él, y aun moviendo su pantalón seguí jugando con él.
Lo escuché gemir todo el rato que hicimos eso... Me ponía tan caliente escucharlo.
-Sensei...Me voy a venir...
Lo solté de inmediato... No quería que se viniera aún.
Se giró con la cara roja y confundida.
-¿Sensei?
Bajé mí pantalón y le mostré mí pene listo.
-Vas acabar mientras te coja... No antes.
Gire su rostro dejándolo contra las almohadas. Volví a tomar su short y lo corrí un poco para buscar su ano. No quería sacarse lo le quedaba tan sexy y caliente que me lo cogería con él puesto.
Olvidé por completo prepararlo así que lo penetre y enterré el pene de una.
Los gritos no se hicieron esperar...
Me quedé quieto disfrutando de como su culo podía asfixiarme
-Sensei... Duele mucho...
-Una vez que empiece a cogerte se te pasará...
Tomé los lados del short y los moví un poco para ver cómo su cola se comía mí pene. Lo había metido hasta el fondo. Mis genitales tocaban su piel.
Su cola era blanca y suave. La acaricie mientras me movía lentamente sin sacar mí miembro de adentro.
Eleve la vista para ver lo frágil que era, podía tomarlo solo con mí pene y hacer estragos en él. Todo su cuerpo estaba un poco marcado y lo escuché gemir como un animal.
-¿Qué pasó con tú Senpai? - pregunté dándole la primera embestida.
Shouyou grito pero no respondió.
-¿Te cogió? ¿Mmmm? ¿Te cogió fuerte?
-Si...
Volví a meterla con ganas. Una y otra vez.
-¿Y porque te duele tanto? ¿Te dolía con él?
-No... No dolía tanto-
Volví a cogerle rápido...
-¿Por qué te duele conmigo? ¿A caso no te gusta?
La metí con más fuerza, acelerando el ritmo, mi corazón iba a mil, y rasgue un poco las costuras del short.
-Dímelo... ¿No te gusta?
-No...No es eso...
-¿Entonces?
Apoye mis manos en su cadera y lo cabalgue a lo bruto
..
-Dímelo...
-Es más grande... La suya es más grande.
Me lleno de una adrenalina extrema oír eso. Rompí por completo su pantalón y abriendo sus nalgas le di sin parar, sin piedad, sin importar cuanto gritaba. Hasta que me estaba por venir.
Lo saqué y le lance mí semen en toda su cola...
Respiraba agitado y no podía moverse bien.
Me sostuve del colchón aún con la cabeza hirviendo. Le había ganado a Senpai en algo.
Shouyou se mantenía quieto, respirando por lo bajo.
-¿Estas bien? - pregunté mientras me acomodaba nuevamente las ropa.
-Si...
Lo tome de las axilas y lo atraje hacia mí, acostándolo en mí pecho.
Su cuerpo aún se sentía sacudido.
-Me gustas Shouyou... Me gustas mucho. - pero sé que no era excusa para haber tenido semejante sesión de sexo. Era tan pequeño...que en el momento del acto, me olvidaba que podía lastimarlo tan fácil.
-Odio compartir... Odio que estés con tú Senpai...
-Yo quiero a mí Senpai... Cómo usted a su amigo.
-Yo no...
-Sensei... No voy a dejar a mí Senpai...Nunca.
-Está bien...
Me abrazó con dulzura. Algo que a mí me faltaba por demás.
-¿Duele?
-Un poco...Pero se pasará... Aunque mí pantalón se rompió.
-¿Tienes más? Sino ¿dónde debería comprarlo?
-Son de la escuela, tengo uno más. Pero... Si rompo ese, me quedaré sin nada no para ir al club... no puedo usar pantalón largo.
-¿Por qué no?
Quedó en silencio.
-Debo cuidar mí último pantalón corto.
-Hinata... ¿Por qué no puedes usar pantalón largo?
-Sensei... ¿Recuerda que le dije que le iba a contar cuando yo quería? Bueno...No tengo ganas aún.
Su sinceridad podía aniquilar cualquier esperanza.
-Vale... Pero, quiero saber más cosas.
-Otro día. ¿Podría hacerme de cenar?
-Por supuesto. ¿Hay víveres?
-Hay una despensa al lado de la.
Cocina.
-¿Te quedas en la cama?
-Me gusta comer acá mirando tele.
-No, tú comerás en el comedor hablando conmigo. Luego podrás mirar un poco más antes de dormir.
-¿Por qué?
-Porque hace mal mirar tanta televisión. Y además la cena y demás comidas no es para mirar un aparato es para conversar.
-Estoy siempre solo... ¿Con quién se supone que deba hablar?
-Estás conmigo. Habla conmigo.
-Pero cuando esté solo ¿Puedo mirar?
-Puedes mirar siempre, solo que si compartimos una comida quiero que no esté el maldito aparato encendido.
-¿Sensei?
-¿Qué?
-Tengo hambre.
Y ahí estaba su modo más simple de cambiar de tema. No buscaba nunca discutir conmigo, a no ser que algo le molestase mucho, pero trataba siempre de cortar las palabras y salir con cualquier cosa.
-Vale, te haré la cena.
-Se quedará toda la noche ¿cierto?
-¿A dónde más crees que iría?
Me sonrió con extrema dulzura y volvió a abrazarme.
-Me gusta despertar y saber que no se me ha dejado.
-¿Senpai hace eso?
-¡No! Senpai... Él jamás me dejaría.
Y antes de que yo volviera a meterme en ese terreno que él no quería volvió a decir que tenía hambre y quería comer.
Así que sin más, tuve que alistarme para cocinar.
...
A pesar de que era ya una persona bastante grande, parecía un adolescente con las ganas de coger que solía tener.
Me encontraba cocinando, y no podía evitar pensar en lo que hacía poco había pasado y lo que volvería a pasar...Porque él ahora estaba conmigo y sino se dormía antes, planeaba hacerlo de vuelta.
Relamí mis labios al pensar en su cuerpo desnudo... Me gustaba cada parte... Y tenía ganas de largar la cena para ir a comerme todo de él... Quería lamer su ano en ese momento, no estar haciendo la comida... Quería que me la mamara un poco... Dios quería coger de nuevo.
...
Shouyou comió mucho, como siempre lo hacía.
-¿Que harás al final este fin de semana?
-No lo sé...Mis papás no me han llamado.
-Bueno, yo mañana me iré temprano. Pero si ellos no vienen, me llamas y te paso a buscar. Y pasaremos juntos la víspera y navidad.
-Bueno... ¿no es desagradable pasarla con un niño como yo?
-Eso es lo mejor- dije sonriente. - aparte debes ir a buscar tus regalos.
-¿En serio? ¿Qué es?
-Sorpresa...Que te gustarán mucho.
-Ya quiero que sea navidad.
Yo también, quería volver a ver la expresión de emoción en su rostro.
-¿Sabe? Dice mi mamá que…los hombres de verdad llevan pantalón largo, los niños no pueden hacerlo.
Eso era lo más ridículo que habia oído. ¿Acaso esa mujer vivía en el mundo moderno?...
-¿Tú le haces caso?
-Es mi mamá…
Iba a decirle que era una hija de puta. Pero me contuve. Yo o senpai también teníamos el modo de manipularlo, como lo hacia ella.
-Quiero que uses pantalón largo lo que resta del invierno.
-Pero…
-Pero nada, tanto Senpai como yo, queremos verte hacer lo que u quieras. No te preocupes. Estas con nosotros. Los fines de semana, o cuando la veas a esa mujer, hazle caso. Mientras… tú conmigo o con Senpai empezaras hacer las cosas que más te gusten. Con limites claro. ¿Quieres comer golosinas? Come…no antes de las comidas pero puedes comer. ¿Quieres mirar televisión? Mira, haz tu tarea y podrás mirar sin límites. ¿Quieres ir a los juegos del parque? Me avisas y te acompañare. De ahora en más no importa lo que diga tu mama…
Pero…mi mamá es importante.
-Shouyou…debes ser feliz ¿vale? Estas vacaciones, prometo que serán las mejores. Tu hazle caso cuando este en la ciudad. Mientras yo me hare cargo de ti. No te faltara nada. Pero a pesar de que hagamos cosas de grandes…me gusta cuando te diviertes con cosas de tu edad.
-¿Por qué?
-Porque eres hermoso cuando haces lo que te gusta. Y no hay nada más lindo que verte sonreír… ¿quieres contarme algo más?
Negó suavemente.
-Gracias sensei...pero no tengo aun así pantalón largo…mamá los tiro a la basura hace mucho.
Apreté mi mandíbula. Odiaba sentir esa impotencia, de no poder hacer mucho.
-Deja, hablare con Senpai. Él sabrá que hacer. Para cuando vuelvas a clase, tendrás tu ropa, lo prometo.
Fui bendecido con una gran sonrisa y un sonoro beso. Y me dejo picado con esas muestras de afecto.
...
Como era de esperarse, se fue a la habitación a mirar televisión.
Me quedé ordenando todo, sin dejar rastro que dos personas habían estado allí.
No quería preocuparme.
Había dejado el auto a una cuadra.
Y si venían sus papás, tocaría esconderme. Aunque no creía que pasaran mucho rato en la habitación de Shouyou.
...
Estaba tapado hasta la cabeza mientras miraba dibujos.
La luz se encontraba apagada y solo la televisión iluminaba.
Me quedé en ropa interior y pedí permiso para entrar.
Shouyou levantó la colcha para dejarme ver su completa desnudez debajo de ella.
Me acosté abrazándolo, tirándolo arriba mío.
-¿te gusta dormir desnudo?
-Si...En mí cama si... ¿no le gusta?
-Me encanta...
Lo bese en la boca, metiendo mí lengua y sus piernas se movían rozando todo mí cuerpo.
-¿Me haces un favor?
-Si sensei.
-Chúpamela.
Asintió de esa forma dulce que tenía y desapareció debajo de las frazadas.
Sentí como bajaba mí bóxer y lamía mí pene que estaba duro desde la cena.
Su lengua recorría cada parte, haciéndome sentir maravillado.
Podía acabar tranquilamente con aquella mamada... Pero si me quería dormir era mejor ponerla.
Lo tome del brazo y lo hice volver.
-¿Estuvo bien?
-Fantástico. Ahora voy a cogerte de nuevo... ¿vale? ...
Lo coloque debajo mío, y como quise, primero lamí su ano. Era tan delicioso. Mordí lo más que pude, y me perdí entre sus piernas queriendo devorar todo eso.
Shouyou me dejaba escuchar sus gemidos.
Fui levantándome y bese despacio su vientre, torso, y tetillas, deteniéndome en su cuello.
Recibí de él caricias en mí nuca mientras lo hacía.
Y mientras le llenaba de besos el rostro, coloque mí pene adentro.
Las manos de Shouyou se clavaron en mí nuca.
-Sensei...
Metí despacio todo el pene, tratando de disfrutar cada segundo.
Cuando lo hice, cerro sus piernas por sobre mí espalda.
-¿Te gusta? ...
-Si sensei...
Esta vez espere a que nos acostumbráramos el uno al otro.
Cuando sentí que ya no había dolor de su parte, me moví despacio.
Shouyou seguía abrazándome con sus manos y piernas.
Me sorprendió besando mí mejilla, así que le devolví el gesto metiendo mí lengua en su garganta.
Su cama era tan pequeña y al mínimo movimiento se oía crujir.
Quedé varios minutos poniéndola despacio, disfrutando de sus caricias.
Luego aumente el ritmo y la dureza, viendo como su rostro cambiaba para mí.
-¡Ah! ¡Ah! Sensei...Por favor...
-¿Qué?
-Me vengo...
Tome su pene y lo ayude a venirse más rápido, era tan lindo cuando se corría, su cuerpo quedaba como un papel.
Así que lo cogí un poco más rápido y me tiré sobre él para escuchar los gritos bien cerca.
No podía olvidarme lo que había dicho, que la mía era más grande.
Así que las últimas embestidas fueron las más brutales... Amaba cogerme a ese niño. Y que fuera tan pequeño en cuerpo y edad me la ponía peor.
Acabé por demás cansado.
Aún con mí pene adentro lo gire para que durmiera arriba mío.
Lo saqué despacio y salió parte de mí semen.
-Mañana nos bañaremos ¿vale?...Ahora quiero dormir contigo así.
-Sensei... Me gustó mucho.
-Lo sé... A mí también.
Acomode la frazada, tapándolo. Y me dormir mientras masajeaba despacio su cola. No podía dejar de tocarlo.
...
La ducha matutina fue muy casta...Porque lo tuve que hacer solo. Shouyou dormía como un tronco. Y cuando quise levantarlo...Alegó que eran vacaciones.
Así que no hubo forma.
Le deje el desayuno preparado en su mesa de luz y tuve que irme sin poder esperar a que despierte.
Sus padres podían llegar en cualquier momento.
...
...
Yo me fui a casa a preparar el árbol de navidad y a colocar los regalos donde correspondía.
Ya quería ver su rostro.
No sé si aguantaría la emoción.
...
