Tengo la vaga creencia que los atardeceres son nostálgicos. Más los de invierno. Porque más allá del frío que puede hacer, caminar tras un sol que se oculta, sintiendo como la temperatura baja cada vez más me hace recordar cosas profundamente olvidadas ... Y encontrarme sólo caminando ayudaba en eso. Las personas de a poco desaparecen. Se van... Nadie quiere aguantar el frío anochecer. Nadie quiere quedarse para ver qué pasa...
Y para mí la nostalgia es tener en el pecho un dolor de un vago recuerdo que no se logra distinguir...y la soledad no ayuda en nada. En absolutamente nada
La conversación con Sensei me había dejado demasiado enojado.
No podía entender del todo aquello. No quería dejarlo. Nunca se me había pasado por la cabeza eso. Aún con todo el horror de Lo que Shouyou había sufrido...no podía hacerlo.
Y odiaba que Sensei tuviera razón... Esos serían muchos años... Y sería egoísta de mi parte hacerle esperar tanto.
Tenía razón cuando decía que tal vez no tuviera tiempo, casi no lo tenía en ese entonces, menos cuando ingresará a la Universidad.
Pero era verdad cuando decía que le quería... Odiaba que se me tomara como un adolescente que no entiende de esas cosas. Entendía bien. Yo lo amaba... Y por eso lamentablemente debía ser claro, dejarle.
Volvería por él... De eso no había dudas. Nunca había estado tan seguro de algo en mi vida. Y hoy... Años más tarde me siento orgulloso de mí y de él.
Ese lunes tampoco había podido dormir, las palabras de Sensei rondaban en mi mente. ¿Qué palabras eran las adecuadas para que doliese menos?
Me dolía el estómago. Había veces en que ciertas cosas y responsabilidades me superaban. Y cuando se lo comenté a mi mamá...dijo que eso era parte de la adultez, que debía aprender a manejar y vivir con esas situaciones. Definitivamente, crecer era una porquería.
...
Recibí un tierno beso de mi madre y salí a buscar a Shouyou.
Patee millones de piedras en el camino tratando de que me ayudaran a pensar en mi decisión.
También compre un chocolate...tal vez el último. Y antes de llegar a los de Sensei... Lloré un par de cuadras.
Si...hacia muy poco que lo conocía, pero era lo suficiente para quererle y amarle.
Pare una cuadra antes para secar las lágrimas y respirar profundo. Odiaba ser tan joven...y no tener los medios o el dinero para hacerme cargo de él.
Hacía mucho frío.
No tenía dinero para un taxi, rogaba que él tuviese ropa abrigada para llegar a casa... También me sentía impotente en ese ámbito...yo era más grande mi ropa le quedaba enorme...pero le prestaría mi campera si era necesario.
Volví a respirar hondo sin ninguna idea clara. El humo blanco que salía de mi boca se perdía entre la leve brisa que corría.
En la casa de Sensei las luces estaban apagadas y sólo se veía el prende y apaga de los adornos del árbol navideño.
No corazón de reconfortó...al menos...él estaba bien.
Trate de esbozar aquella sonrisa que me hacía parecer alguien joven y despreocupado...pero apenas si podía hacer una mueca. No obstante tenía la esperanza de que al verle mi corazón se sintiera mejor.
El timbre sonó y escuche un revuelo. Seguramente era él corriendo a abrirme. Extrañaría eso.
En efecto fue él quien abrió de un golpe la puerta con una sonrisa radiante.
Kageyama Sensei apareció de atrás sosteniendo la mochila.
Respire tranquilo al verle bien abrigado y con ropa muy bonita.
Shouyou se colgó de mi brazo y depósito un sonoro beso en la mejilla.
-¡Senpai!..
¿Cómo diablos iba a contenerme esa noche? Al carajo...no lo haría.
Le sonreí y besé su frente absorbiendo todo ese bello aroma. Que me hacía perder los sentidos y que podía apostar que a Sensei también.
-Oikawa, aquí lleva una muda más de ropa.
-Gracias.
-¿le gusta la ropa que Tobio Sensei compró para mí?
¿Tobio? ¿Ya lo llamaba por su nombre? ¿Estaba perdiendo demasiado o qué?
-Hermosa...te queda hermosa. Gracias Sensei por eso.
-Tenemos un trato... - contesto- y me gusta la parte que debo cumplir. Recuerda lo que hemos hablado. También debes cumplir la tuya.
-¿Eh? ¿De qué hablan?- preguntó inocentemente.
-De cuidarte mi amor... - conteste.- Sensei cuidara de ti cuando me vaya.
Shouyou agachó su cabeza y asintió. Dios...sería tan difícil.
-No se preocupe Sensei... Yo cumpliré mi parte.
Sho sonrió y metió su mano en mi bolsillo. Encontró enseguida el chocolate.
-Wooo que ricoooo
-¿Era necesario? - preguntó Kageyama enojado.
-Es mi novio... Y merece chocolates.
Tome la mochila y trate de sonreír.
-No lo arruines. - comentó a modo de despedida.
-Nunca lo hago.
Le sonreí a Shouyou y tome su pequeña mano, enrede sus dedos con los mío y emprendí el lento regreso a casa.
-Shouyou... ¿Cómo te sientes?
Sentí como apretaba más sus dedos y respondía - bien... ¿Por qué?
-Quería saber...
-¿Sensei le contó?
-Si...
-¿Está enojado porque le conté a él?
-No para nada. Me pone feliz que hayas hablado.
- Estoy...Mejor.
-¿Seguro?
-Sí.
Asentí y mi cerebro pedía a gritos que debía hablar, debía decirle aquello.
-Sho-chan...hay algo que debo contarte cuando lleguemos.
-¿Qué pasa?
Negué en silencio queriendo reprimir los sentimientos que aquellas palabras albergaban.
-Cuando lleguemos...
-Senpai... No me gusta verlo triste.
-No mi amor...no lo estoy para nada. Ven, apresurémonos, está helando.
Shouyou soltó sus dedos de los mío y se tomó de mi brazo para caminar, pegando su frágil cuerpo a mí. Descansando su cabeza en mi antebrazo.
Acomode bien su mochila en mi espalda y caminamos rápido, apurados por el frío.
Mamá estaba encantada de volver a ver a Shouyou, pero también sabía de mis planes, obviamente que no le había dicho de Sensei o del papá de él...pero si le dije que debía hacer lo mejor...y lo mejor era eso que proponía Sensei... Aunque me cansé de repetir que sería sólo un tiempo...yo le afirme a ella también con más convicción que nunca, que él sería mi familia...mi esposo y compañero de vida... Él sería todo y mucho más...definitivamente muchísimo más.
...
Tome su mochila y la lleva hasta la habitación. Shouyou se quedó en la cocina y lo oír pedirle a mamá si le podía ayudar...ella estaría encantada, siempre se queja que nadie la ayuda...y a mí las cosas de la casa no me interesaban mucho.
-Tooru...Sho-kun se quedara conmigo aquí preparando la cena. Tú aprovecha a terminar de estudiar lo último para el examen.
-¿Senpai tiene exámenes en vacaciones?
-Así es cielo- respondió mamá- como ya el lunes debe irse, tiene que dar ese examen el viernes.
Le dije que si a mi mamá…pero no pude tocar ni una hoja lo haría al día siguiente, cuando lo peor ya hubiese pasado.
Me senté al borde la cama sin hallar aun una manera suave de decir adiós…pero es que no habia tal cosa, no se podía suavizar, el impacto sería el mismo…porque era inminente que esa noche nos despidiésemos….y me despedía de un niño que habia sufrido todo tipo de abandonos…que era lo último que quería de mi o de sensei…que se apoyaba en nosotros creyendo que eso no pasaría…y de repente esa noche no sabía cómo iba a terminar aquello…pero Sensei tenía razón…era mejor que estuviera mal unos días pero que no me odie por siempre. Era mejor que estando solo con él, aprendiese las diferencias y si era posible conociera a ciencia cierta que aparte de darle placer sexual yo también quería darle amor y mucho…quería darle mi vida completa.
…
Cenamos los dos solos, papá llegaba muy tarde y comía con mamá…debo decir que también le habia contado a papá con el apoyo de mamá. Aunque no era lo que él esperaba Salí bien librado de eso. Una cosa menos de lo cual preocuparme.
…
Yo a lo que le tenía más miedo era lo que Sensei lograría con su nuevo plan…tenía mucho miedo que me olvidara, que se cansara de los años, que lo poco que habíamos vivido no era suficiente para sobrevivir el resto de la distancia y los años que teníamos por delante.
Pero no me queda otra que confiar en que el día que yo volviese…él me recordase, me mirase con ese brillo, admiración y amor... y oírle salir de su hermosa boca cuanto me amaba como lo hacía en ese entonces.
Mi estómago volvió a rugir cuando nos quedamos solos en la habitación…mi Shouyou podía tener un carácter muy fuerte, no quería que saliera enojado a media noche y se fuera con él…debía quedarse conmigo…
Esa noche tenía que elegirme a mí, a pesar de lo que tenía que decir, de las decisiones que se tendrían que tomar…a pesar de todo eso, debía elegirme. Y me preocupaba que no lo hiciera…porque mi corazón tal vez no pudiera resistir eso.
…
Shouyou saco con orgullo uno de los pijamas que sensei habia comprado para él, y mi pecho se inflo al verle sinceramente feliz con algo tan simple como una muda de ropa.
Uno a veces a esas cosas no les daba importancia…pero para quien carecía de mucho, lo que habia hecho sensei…estoy seguro que él lo veía como un héroe.
Se cambió delante de mí y yo estaba creando tiempo invisible…no podía seguir callando más. Pero las palabras no salían de mi boca.
También me cambie…pero si lograba salir bien librado, el pijama sería algo que no nos acompañaría esa noche.
Deje la tenue luz del velador encendida para poder hablar con él.
Shouyou se acostó a mi lado y su fragilidad choco contra mí, provocando emociones que solo él podía generar.
La electricidad tan conocida recorrió mi cuerpo y alma, potenciándome. Hacía mucho que no estaba con él…que no lo tocaba, no lo besaba… esa abstinencia me mataría…me estaba matando en ese momento y acabaría conmigo en el futuro.
-Sho-chan…hoy será la última noche que pasaremos juntos.
-ya lo sé…
-y la última vez que hablemos…
-¿eh?...pero te llamare…
-No…no quiero que lo hagas.
-…
Quedo en silencio y escondió su rostro en la almohada que compartíamos.
-Shouyou…será mucha las distancia y los años…y yo no podre…podre venir seguido o llamarte…porque eso sería muy doloroso, te extrañaría mucho…
-No entiendo senpai.
-Shouyou…es mejor que esta noche sea la última que pasemos juntos y la ultima en que hablemos…porque una vez que me vaya lo mejor es que…terminemos.
No habia palabras para endulzar eso…por lo menos yo no pude encontrarlas.
Sus manos se aferraron a mi remera.
-No…no es cierto…
-mi amor…no es fácil para mí.
-¿y por qué lo haces? Si no es fácil no lo hagas y listo.
-que ironía…es muy fácil decir eso…pero no puedo hacerte esperar…no quiero que me odies cuando vuelva.
-yo no lo voy a odiar… ¿Por qué haría eso?
-Porque el día que entiendas bien lo que te hacia tu papá…yo creo que me vas a odiar, a mí, a sensei…
-No…yo entiendo bien las cosas, se diferenciar.
-Shouyou
-¡En serio! No soy tonto… sé que son personas diferentes y cosas diferentes.
-Shouyou…no sabes lo que es el amor, y debes aprenderlo.
-¿Cómo que no lo es? …¿no es eso lindo que siento al verte? ¿Lo feliz que me hace que seas mi novio? ¿O lo lindo que se siente mi estómago cuando me prometiste que te casarías mi esposo?
-Tienes que aprender más diferencias…
-¿no alcanza con esto?
-no…me temo que no.
Se sentó en la cama y me miro lloroso.
-entonces ¿Qué debo sentir para saber que es amor?
-lo sabrás cuando crezcas…
-ya soy grande.
-no para eso.
-¿a qué edad lo sabré entonces?
-no lo sé…
-no entiendo… ¿entonces eso no es amor? ¿Me mentiste? ¿Tampoco me quieres?...bueno…- seco las lágrimas que caían y susurró- muchos no me quieren…pero creí que senpai si me quería.
Me senté a su par, lo rodee con mis brazos, y él los alejo de mí.
-Te quiero…te amo…y lo último que quiero es que te enojes- volví a intentar el abrazo y esta vez me dejo.
-¿Por qué no puede ser mi novio?
-porque la distancia es complicada para estar de novios…
-es que encontraras a alguien más lindo ¿no? ¿Es eso no?
-¿Cómo puedes decir eso?
-es la única forma…
-no es así, no porque hoy tomemos esta decisión es porque exista otra personas, es que quiero cuidarte.
-¿cuidarme? ¿Cómo es eso? A mí me duele.
-ya lo entenderás.
-quiero entenderlo ahora…
-no quiero que te quedes acá, pensando en mí, extrañándome y demás…habrá veces que no podre llamarte o saber de ti, no tendré tiempo para muchas cosas, ni siquiera sé si vendré seguido…quiero terminar cuanto antes.
-sigo sin entender…yo no tengo problema.
-yo quiero que este tiempo aprendas la diferencia, que aprendas a diferenciar el amor.
-¿Por qué?
-porque lo que hacia tu papá no era amor…era asqueroso. Tu papá no tenía por qué hacer esas cosas.
-…
-lo siento, debía decírtelo. Y yo jamás te hice el amor.
-¿eh? ¿Cómo qué no?
-no…tuvimos sexo no más. Quiero que aprendas esa diferencia.
-está bien…ya la aprendí… ¿tienes que dejarme igual?
-no dios mío…no se aprende en una conversación…y debo dejarte mi amor… ¿Cómo ser tan egoísta y hacerte esperar? ¿Y cuando sepas la diferencia? ¿Y pienses que solo me aproveche de ti?
-no…no es así ¿Verdad?
-No…pero no te puedes guiar por lo que yo te diga, tienes que saberlo tú a ciencia cierta.
-entonces…los dos estaremos tristes y separados…cuando podemos ser felices y novios…en serio no entiendo.
-¿quieres tener un novio ausente? ¿Quieres un día creer que fui como tus papás que te dejaron solo? No… no quiero que me veas así. Quiero ser siempre sincero contigo. Cuando vuelva, te buscare. Y con todos los años que quedan…tal vez encuentres a alguien que te quiera más…o te quedes con sensei
-qué cosas feas dice… ¿alguien más? ¿Sensei?... ¿quién va a quererme? No quiero contarle a nadie más mis cosas…solo tú y sensei… y sensei…solo está cuidándome…no me ama. Yo no puedo amar a alguien que no lo hace… ¿funciona así verdad?
-No… ¿ves que no sabes? No puedes decidir de quien enamorarte.
-¿Por qué no?
-a mí me gustaban las mujeres…nunca imagine proponerle casamiento a un chico y decirle a ese mismo chico que quería una familia con él.
-pero sensei…no me quiere…yo sé que él quiere mucho a ese amigo que se fue.
-aun así…él está contigo y te da cosas y amor
-¿amor?...Tobio sensei no me ha…
-eso no es amor, es sexo…debes aprender esa diferencia. Y lo harás con el tiempo. Solo espero que cuando sensei te lo vaya demostrando no te enamores de él…
-si pasa eso…seria como olvidarme de senpai…y yo no pienso hacer eso.
Bese su espalda con suavidad.
-tampoco puedes decidir a quién olvidar y a quien no…solo pasa y ya.
-yo no quiero… ¡no quiero olvidarte!
-yo tampoco mi amor…pero lo averiguaremos el día que vuelva.
-falta mucho…mucho. Yo sabía que me ibas a dejar…nadie me quiere lo suficiente
Empezó a llorar del todo y yo lo hice a su par.
-¿Cómo puedes decir eso? Yo te amo…
-yo también.
-no lo es mi amor…no sé si sabes de verdad que es eso
-¿tu si lo sabes? ¿Puedes enseñarme?
-No…creo que tampoco lo se…pero estoy seguro de algo.
-¿Qué?
-que lo averiguaremos cuando vuelva…si él día que vuelva sentimos li mismo que ahora…eso quiere decir que nos amamos mucho.
-¿tiene que ser así?
-si…me han dicho que si los sentimientos no se pierden con el tiempo es que son muy verdaderos.
-¿Quién dijo eso?
-mi mamá…y ella es una sabia,
-Senpai… ¿entonces nunca hicimos el amor?
-perdón…pero no.
-y antes de irse… ¿no podemos hacerlo?
-¿tú quieres?
-si…por favor…a mí me gusta eso…
-es complicado…
-¿Por qué?
-porque tengo miedo.
-¿miedo de que?
-Que no pienses en mí…
-¿en quién voy a pensar entonces?
-en tu papá…
-no…eso no pasará…
-pasó con sensei…
-¡no es así!... ese día estaba mal… ¡papá no me llamo para navidad y yo lo extrañaba! Y estaba triste.., ¡pero no es así! ¡No es así!...
-dios mío…cálmate…por favor.
-no quiero que piense así de mi senpai…
-está bien no lo hare… te creeré.
-senpai… yo estoy seguro…estoy seguro que lo amo mucho.
Deje la luz prendida, aquella iluminación tenue del velador y lo acosté con delicadeza.
Pase mis piernas por encima de las suyas y me arrodille.
Las manos me temblaban cuando empecé a desabrochar los botones de su nuevo pijama.
Shouyou miraba atento casa movimiento y lo disfrutaba.
No sabía bien como era hacer el amor...creo que jamás lo había hecho.
Abrí cada parte y me incline para besar su suave y blanca piel. Empecé en su boca, y me fui deslizando hacia abajo cada vez más.
Bese cada hombro, cada tetilla y me detuve para llenar de besos ese abdomen plano que me haría tan feliz si pudiese albergar mis hijos en él. Shouyou lanzó una pequeña risa cuando pase mi lengua por uno de los costados.
Volví a hacer el mismo camino pero de forma ascendente. Hasta descansar de lleno en su boca, Shouyou me abrazo y disfrute de eso que para mí era más que amor.
Recorrí despacio todo el interior de su boca con mi lengua, llegando hasta lo más hondo, queriendo arrancar más de un suspiro, más de un gemido que se ahogaría con mi boca.
Las piernas de Shouyou rodearon mi cintura y no pude evitar sentir esa hermosa descarga eléctrica que su cuerpo me producía.
Me saque despacio mi ropa, sin querer perderme ninguno de sus besos y mientras lo hacía me lleno de ellos.
Saque su pantalón a la par que el mío y podía ver por encima de su ropa interior como su pene estaba listo.
Busque las trazadas y me tape con ellas, dejando casi a oscuras nuestro último encuentro.
Seguía poseído besando su boca, la extrañaría...extrañaría ser saludado con ella, y los sentimientos que me producían las palabras que salían de ahí.
-Te amo mi amor...
-Senpai... ¿va a volver cierto?
Baje de a poco su ropa interior...no podía verle casi su rostro, pero si sentía su respiración encima de la mía.
-Volveré por ti...cuando menos lo esperes...
Paso sus manos por encima de mi nuca y me abrazo con ellas.
- Te amo Tooru...
Mi corazón estalló y no pude reprimir las lágrimas que aquello me producía.
Baje por debajo de las trazadas besando cada parte. Bese cada pierna y muslo y lo oí gemir despacio.
Pase mi lengua con tranquilidad por su pene y descendí un poco más...hasta su ano. Donde me detuve para saborearlo por última vez, lo besé y lo lamí, pase mi nariz despacio y un fuerte olor a jabón quedó impregnado en mí.
No lo toqué con mis manos... No lo haría esa vez. Sólo lo besé hasta cansarme. No quería ser brusco con él y me estaba conteniendo mucho.
Shouyou me guio con su mano hasta su pene donde lo lamí lo suficiente para dejarlo bien duro. Quería que acabe mientras lo hacíamos más tarde.
Volví a besar todo otra vez, pasando de nuevo por su abdomen, deteniéndome en su cuello, lamiendo cada parte mientras recibía caricias de su parte. Sus pequeñas manos no alcanzaban a abrazarme completamente.
Mientras lamia el otro lado del cuello, baje mi ropa interior y toqué un momento.
Estaba tan duro... Sólo él lograba eso.
Saque la trazada que cubría nuestras cabezas y lo vi moverse más que inquieto.
Su rostro estaba rojo y un poco mojado de mis besos.
Bese su frente y sentí como sus piernas se abrían para dejarme en el medio.
-¿Lo hacemos?
-Si...
-¿Seguro?
-Si...por favor Tooru.
Me comí su boca...queriendo con ello guardar en mi mente y corazón lo bonito y especial que sonaba mi nombre en sus labio.
Despacio fui metiendo mi pene en su interior. Tan hermoso como las anteriores. Tan estrecho y asfixiante... Tan encantador y adictivo.
Pase mis manos por debajo de su espalda y me tiré sobre él cuando entró todo.
Sus piernas descansaron en mi espalda.
Lo llene de besos nuevamente hasta sentir que su ano me reconocía.
Cuando lo hizo me empecé a mover lentamente, disfrutando cada entrada y salida.
Aquello era mejor que las otras veces... Lo podía disfrutar, podía sentir sus caricias y el tacto de sus manos.
Lo penetre despacio y fui aumentando a medida que el tiempo pasaba.
Me erguí un poco para no perderme sus reacciones.
-Abre los ojos.
Lo hizo y el brillo de ellos me cautivó una vez más.
Me quedé así... Sin poder quitarle la vista mientras lo penetraba.
Shouyou gemía despacio y su respiración era igual de agitada que la mía.
Mi pene pedía más rápido mucho más... Así que fui aumentando la velocidad a cada paso... Su cuerpo se movía con el mío... Y la cama crujía a cada instante.
Tome su pene mientras lo penetraba y lo masturbe rápido, quería verle acabar... Quería ver con mis ojos, esa cara dulce que ponía cuando acababa.
Gimió un poco más fuerte cuando se corrió en mis manos.
Sus brazos de bajaron de mí y descansaron a cada lado.
Yo volví a abrazarlo y mientras me perdía en su boca, no dejaba de penetrarlo...de hacerle llegar mi pene hasta el fondo y que lo sintiera.
Mordí sus labio con el típico hambre que su cuerpo me generaba y cuando empecé a dar las últimas embestidas, Shouyou apago la luz.
Quedamos totalmente a oscuras. Lo abracé más fuerte, queriendo convertirnos en uno solo. Le di lo más que pude y el ahogo cada gemido en mis oídos. Haciéndome correr completamente dentro de él.
...
No sé si eso era hacer el amor... Pero le entregue todo de mí. Entregue mi corazón en cada movimiento. Y lo mejor aún es que sentí lo mismo.
Shouyou respiro agitado varios segundos más...
Y se durmió susurrando mi nombre.
...
