¡Hola a todos! Muchas gracias por sus favoritos, follows y más que nada a las personas que comentaron, no saben lo mucho que me gusta leer comentarios y saber que la historia les está gustando. Disfruten la lectura y no se olviden de comentar :D
- Hokage-sama – Canturreo juguetona la voz de su asistente a su lado y Kakashi tuvo que reprimir el familiar escalofrío que sentía cada vez que la escuchaba llamarlo de esa forma – ¿Sabe qué hora es? – "¿hora de lanzarte sobre mi escritorio y no dejarte en nada más que esos pecaminosos tacones?" no, no podía decirle eso, no sin que uno de sus poderosos golpes lo mandara hasta Suna, por lo que se decidió por la opción más segura.
- ¿Hora de descansar y poder leer mi preciosos Icha Icha? – preguntó esperanzado, Sakura lanzó una débil carcajada sin molestarse ni un poco por el comentario.
- No, mucho mejor – La ojijade se acercó a su escritorio, recargándose sobre este y dejando un rollo de misión frente a Kakashi, quien lo abrió con curiosidad. Al leer su contenido su mirada se achicó con gusto.
-Ah ya veo, no los hagamos esperar – su mano tocó el botón de intercomunicador que estaba a su lado – Izumo, Kotetsu, déjenlos pasar – Sakura soltó una pequeña risa y se levantó del lugar donde estaba recargada para rápidamente arreglar sus ropas y ocupar su lugar junto a él. La puerta se abrió y Kakashi curveo sus ojos para representar su obvia diversión.
-Naruto, Sasuke, mis genins favoritos – soltó con alegría, la pelirrosa a su lado reprimio la risa, Sasuke les mandó una mirada molesta mientras Naruto hacia un puchero.
- Kakashi-sensei, no es justo, de veras, deberían de asignarnos una misión clase S que este a la par de nuestras habilidades, no perseguir a ese maldito gato por toda la ciudad, uno pensaría que después de tanto tiempo ya estaría muerto – dijo Naruto con molestia, Sasuke solo gruñó.
- Para eso necesitarían ser nivel Jonin chicos – comentó Sakura - Escuche que los próximos exámenes Chunin son en Suna este año, si los pasan ya podrán asignárseles misiones rango C o B. Las misiones rango S tienen que esperar hasta que sean Jonins – mirándolos con diversión agregó - ¿Qué clase de villa seríamos si nos saltamos el protocolo? - Naruto se desinfló visiblemente
- ¿De qué sirve salvar al mundo si no se hacen excepciones por nosotros?
- Sakura-chan salvó al mundo – dijo Kakashi recargándose sobre su silla – Ustedes solo sobrevivieron lo suficiente para hacer algunas cosas.
- Awww, gracias Hokage-sama – Sakura ladeo su cabeza para mirarlo con falsa ternura.
- De nada querida, solo soy un hombre al que gusta decir verdades – Kakashi le regresaba la mirada con la misma falsa ternura.
- Kakashi…. – Gruñó Sasuke, el peliplata movió su mano de manera condescendiente sin dejar de mirar a la pelirrosa.
-Shh niños, no interrumpan a sus superiores, es de mala educación – La sonrisa de Sakura se extendió mientras los genins presentes hacían sonidos molestos
- Como sea, podrían darnos esa maldita misión para poder deshacernos de ella y estar libres para poder entrenar – La voz monótona de Sasuke hizo que rompieran la conexión entre sus miradas para voltear a verlos. Naruto perdió toda la molestia en su rostro y darle paso a una sonrisa mientras agregaba
- Es cierto, quedé de ir a cenar a casa de mi dulce Hinata-chan y si no llego a tiempo Hiashi solo me odiará más
- Aún me sorprende que salgas con Hyuga – Kakashi levantó sus cejas mientras los miraba – siempre pensé que tú y Sasuke quedarían juntos
Sakura no se molestó en ocultar su carcajada mientras Naruto y Sasuke se miraban horrorizados y daban un paso hacia sus lados separándose inconscientemente, la pelirrosa decidió extender el sufrimiento de sus amigos mientras se inclinaba hacia Kakashi cubriendo su boca como quien cuenta un secreto
- Sabías que ambos fueron su primer beso – dijo en un susurro lo suficientemente fuerte para que todos escucharan, el rubio y el pelinegro jadearon sintiéndose traicionados.
- Nooo - Kakashi abrió sus ojos ampliamente mientras se ponía la mano en su pecho con falsa sorpresa
- Sí - continuo Sakura ignorando a sus compañeros frente a ellos – lo vi todo en primera fila, saltaron chispas.
-Sakura-chan – se quejó Naruto mientras Sasuke la mataba con la mirada – hicimos un juramento de que nunca más lo mencionaríamos.
-No – dijo Sakura dejando de inclinarse sobre Kakashi – ustedes hicieron el juramento, yo les dije que no había manera de que me hicieran callarlo - Naruto y Sasuke abrieron sus bocas para reclamar algo pero Kakashi se les adelantó.
-Niños, niños, ¿qué hablamos del respeto a sus superiores? – los chicos lo miraron traicionados mientras Sakura les daba una sonrisa resplandeciente. – ¿Van a querer la misión o no?
Sasuke se acercó al escritorio para tomar el rollo de las manos del peliplata, regresando a su lugar lo abrió para leerlo y al pasar algunos segundo levantó su rostro para mirar de manera fulminante a Sakura quien solo sonrío inocentemente. Curioso Naruto se acercó a Sasuke para leer el pergamino sobre su hombro.
-No es justo Sakura-chan ¿por qué nos haces esto? ¿No se supone que somos tus mejores amigos? - Sakura levantó los hombros en un gesto condescendiente.
-Alguien tiene que hacerlo y no puedo ser yo, cuando se es adulto y se tienen responsabilidades de adultos encontrar el tiempo para hacer ese tipo de cosas es muy difícil. Estoy segura de que ustedes dejaran mi departamento brillante en un dos por tres – la pequeña sonrisa en su rostro creció un poco más – Tienen grandes poderes de reencarnaciones de dioses y ese tipo de cosas, estoy segura de que un simple departamento será nada para sus grandiosas habilidades.
Sasuke seguía fulminándola con la mirada y Naruto suspiró resignado dándole un empujón de hombros al pelinegro, quien también bajo los hombros derrotados y empezó a enrollar el pergamino para guardarlo en su porta-kunais.
- Buena suerte chicos – dijo Kakashi haciendo un gesto de despedida con sus manos viéndolos dirigirse a la puerta. La actitud burbujeante de Naruto regresó para mirarlos
- Recuerden que tenemos nuestra cena semanal como equipo el viernes en la noche
- Ahí estaremos – Respondió Sakura, Kakashi a su lado hizo un sonido desinteresado, Sakura miró a Naruto quien veía a su ex sensei con sospecha – No te preocupes, lo arrastraré conmigo si es necesario. – Naruto asintió alegremente para finalmente salir por la puerta junto con Sasuke que hizo un gesto con la mano de despedida, Kakashi y Sakura los miraron partir.
- Sabes –dijo Sakura después de unos segundos de mirar la puerta- voy a extrañar mucho esto cuando se den cuenta de que no necesitan tener un rango alto para entrar a ANBU.
-Esperemos que no sea pronto – dijo indiferente, solo para agregar con una voz mucha más alegre – Sakura-chan, ya que terminamos de asignar misiones por el día, podemos tomarnos nuestros merecidos descansos y tú puedes aprovechar para ir por ahí utilizando tus poderes especiales para aterrorizar gente y que terminen sus trabajos a tiempo mientras yo leo unos cuantos capítulos de Icha Icha – sacando su amado libro naranja soltó un suspiro de satisfacción mientras se acomodaba mejor en su silla. Estaba a punto de empezar a leer cuando el libro fue arrebatado de sus manos y cerrado fuertemente cerca de su nariz haciendo que diera un respingo – hey, hey, no hay necesidad de maltratarlo, es una copia autografiada – Sakura hizo un sonido molesto, mientras guardaba el libro en uno de los cajones.
-Nada de eso, tienes que revisar y autorizar estos documentos – dijo cargado una gran pila de papeles para dejarlos caer con fuerza sobre su escritorio
-No eres para nada divertida
-Vamos Kakashi, si trabajas sin quejarte te dejaré ir antes y puedes ir a leer su libro a tu lugar favorito y me aseguraré de que nadie te moleste – Kakashi la miró con ilusión para rápidamente agregar el documento encima de la torre de papeles y un bolígrafo.
Las horas pasaron lentamente en la oficina y Kakashi encontraba cada vez más difícil concentrarse con su linda asistente paseándose de aquí por allá en esos malditos tacones negros tan delicadamente lustrados y brillantes que enfatizaban sus torneadas y largas piernas. El peliplata se había vuelto un experto en fingir estar trabajando y leyendo documentos cuando en realidad lo único que hacía era comerse con la mirada a la pelirrosa. Milagrosamente pudo terminar su trabajo a tiempo, aunque estaba seguro de que no tenía ni idea de la mitad de las cosas que autorizó.
Terminando de firmar los últimos documentos cerró la carpeta frente a él con un suspiró mientras giraba sus cansados hombros haciendo tronar su espalda, a su lado Sakura se recargo en su escritorio y sin ser consiente del espectáculo que estaba dando se agachó para empezar a masajear sus piernas y soltar pequeños gemidos de satisfacción.
Kakashi se estremeció con el sonido mientras la miraba girar sus dedos en pequeños círculos sobre sus cansados músculos, no pudiendo evitar imaginar cómo se verían esas largas piernas alrededor de cintura con sus carnosos labios soltaban esos deliciosos sonidos mientras la levantaba sobre su escritorio. Cuando sintió sus pantalones apretarse un poco se dio cuenta de que no había dejado de mirarla fijamente y antes de que la pelirrosa lo notara acomodó su miembro para que no fuera tan evidente su gran problema.
Finalmente Sakura se irguió y con pasos cansados se dirigió al cajón donde había guardado el libro de su ex sensei, tomándolo con una mano cerró el cajón con un movimiento de caderas que hipnotizó a Kakashi y acercandose al peliplata estiró su mano para entregarle el libro quien ni corto ni perezoso lo tomó y lo abrazó amorosamente contra su pecho.
-Muchas gracias Sakura-chan, nos vemos mañana – Y sin darle tiempo a una sorprendida pelirrosa de despedirse desapareció en una nube de humo.
Apareciendo en sus aposentos privados Kakashi soltó un gruñido, necesitaba una ducha muy fría.
Al otro lado de la villa, dentro del distrito donde estaban ubicadas todas las tiendas de moda en la ciudad, los dueños de dichas tiendas tenían su reunión semanal.
-Hokana-san – dijo la presidenta del comité mientras se dirigía a una menuda mujer de mediana edad dueña de una de las zapaterías del distrito – dinos como te fue con lo asignado – La mujer se levantó de su asiento mientras miraba a todos los presentes con una sonrisa
-Fue todo un excito, los zapatos llamaron la atención de Haruno-san inmediatamente y después de escuchar mi descuento especial sólo por ser ella no pudo evitar comprárselos – Los presentes empezaron a murmurar mientras la presidenta escribía algo en sus papeles con una sonrisa, cuando terminó sus anotaciones sus ojos de dirigieron a otro de los asistentes de la reunión
-Hana-san, es tu turno, espero que tú también logres tu misión con satisfacción. La mencionada le dio una gran sonrisa
-No la decepcionaré Presidenta – y así, la dueña de la tienda de lencería empezó sus planes.
El equipo 7 es el mejor equipo de todos los novatos y merecen más tiempo para ser un montón de idiotas sin la necesidad de drama en sus vidas.
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