¡Miren! ¡Es una actualización! Lo sé, lo sé, no tengo vergüenza y lo siento, pero les ofrecí un one-shot precioso por el mes KakaSaku ¿Qué? ¿Qué no lo han visto? Corran inmediatamente para leerlo antes de que empezar este capítulo, o después, tampoco puedo obligarlos a nada ¯\_(ツ)_/¯
Aquí está el capítulo que todos estaban esperando, lo que todos soñaban, acomódense en sus asientos y aseguren sus cinturones, porque no tengo que decirles que el capítulo está lleno de escenas HOT, HOT, HOT y NSFW.
La oficina principal del Hokage estaba sumergida en un silencio electrificante a excepción de la respiración acelerada de los dos únicos ocupantes de la habitación, Sakura podía sentir su corazón latiendo a alta velocidad como si hubiera corrido un maratón, cada una de sus terminales nerviosas estaba consciente de la presencia de Kakashi frente a ella, lo suficientemente cerca como para sentir su calor pero no tan cerca como lo necesitaba.
Sus manos temblaban de la necesidad de tocarlo, de sentir sus fuertes músculos bajo sus palmas y acariciarlo como había fantaseado durante toda la semana, echó una ojeada a su figura cubierta por su túnica de Hokage, ella sabía perfectamente lo que se escondía debajo de ese gran pedazo de tela, había sido testigo de lo absolutamente perfecto que era ese hombre en ropa interior, y estaba segura que sin ropa debía serlo aún más, mordió su labio inferior para evitar que se le escapara un gemido complacido al saber que pronto sería suyo; volvió a fijar sus ojos verdes sobre los de su jefe y sonrió con satisfacción, estaba a punto de darle una noche que nunca olvidaría, se aseguraría que ninguna kage con busto enorme o alguna otra mujer pasara por su mente nunca más.
Kakashi tragó grueso al sentir la mirada de la pelirosa sobre él, se sentía como el conejo ante el gran lobo feroz, algo que hacía que se calentara la sangre en sus venas y se excitara un poco más, había estado toda una semana aguantando, toda una maldita semana ejerciendo una fuerza férrea sobre su autocontrol y esperando a que ella se cansara de ese juego que estaba volviendo locos a ambos y diera el primer paso, una maldita semana masturbándose todas las noches en la ducha para aliviar un poco todo el lívido que acumulaba durante el día gracias a las técnicas de seducción de su traviesa asistente.
Vio su mirada recorrer su cuerpo como si quisiera desnudarlo en ese mismo instante para luego morderse el labio haciendo que sus rodillas temblaran ante la intensidad de su mirada, toda su sangre comenzó a viajar hacia el sur de su cuerpo y podía sentir sus pantalones comenzar a molestar su miembro endurecido; sintió la necesidad de liberarlo y mostrarle a su asistente el efecto que causaba en él pero no quería despegar su mirada de sus ojos verdes y perderse el espectáculo de sus pupilas dilatadas y la lujuria que expedía de ellos.
Antes de que pudiera hacer o decir algo Sakura volvió a besarlo apasionadamente mientras comenzaba a quitarle desesperadamente su capa, sus lenguas se movían una contra la otra furiosamente, la pelirosa gimió frustrada al no poder quitarle esa fastidiosa capa y utilizando la monstruosa fuerza por la que era famosa la rasgó totalmente de un solo jalón, Kakashi sintió su pene dar un pequeño salto de excitación y volvió a pegarla contra su cuerpo mientras la besaba con mayor intensidad, las manos de la pelirosa comenzaron a vagar por sus brazos y pectorales mientras él bajaba las manos que tenía colocadas en su cintura hacía su redondeado trasero apretándolo con fuerza, Sakura soltó un gemido de necesidad y comenzó a frotar su vientre contra su miembro.
Kakashi estaba a punto de levantarla y ponerla sobre el escritorio cuando sintió a la ojijade colocar las manos sobre su cadera, guiándolo hacia atrás para luego darle un pequeño empujón que lo hizo caer sentado sobre su cómoda silla, la mirada del peliplata se perdió en sus apetitosos senos que subían y bajaban rápidamente debido a su acelerada respiración. Sakura volvió a acercarse a él sin llegar a subirse del todo sobre su regazo y comenzó a darle suaves mordiscos por todo su cuello hasta llegar al lóbulo de su oreja y lamerlo sensualmente haciendo que el peliplata hiciera un sonido gutural. Vagamente sintió las manos de la pelirosa pasearse por todo su pecho hasta llegar a la orilla de su camisa donde le dio el mismo trató que a su capa partiéndola por la mitad y lanzando los tirones de tela sobre su hombro; Kakashi gruñó excitado.
— Si sigues haciendo eso toda mi ropa quedará hecha pedazos — la pelirosa se separó un poco de su cuello y le lanzó una sonrisa pícara
—No puedes decir que no te gusta — respondió dándole una mirada rápida al bulto en sus pantalones para luego volver gustosa a la tarea de dejar pequeñas marcas por su cuello, bajando poco a poco por sus clavículas hasta llegar a uno de sus pezones al cual le dio un ligero mordisco que complementó con un lengüetazo que hizo que todos los vellos en el cuerpo del peliplata se erizaran, le dio a su otro pezón el mismo tratamiento mientras sus pequeñas manos bajaban a desabrochar el cierre de su pantalón hasta liberar su miembro que salió gustoso de su prisión; comenzó a acariciarlo suavemente pasando un dedo por la abertura de su cabeza y dispersando las gotas de líquido pre seminal que comenzaban a salir haciendo que Kakashi se estremeciera visiblemente, totalmente alentada por la respuesta ante sus caricias Sakura agarró toda su longitud firmemente en su mano y lo masturbó un par de veces, Kakashi soltó un gruñido desesperado moviendo las caderas para igualar el movimiento de su mano, la pelirosa volvió a su tarea de repartir besos por todo su pecho y abdomen sin dejar de masturbarlo variando la velocidad, lo bombeaba un par de veces suave y delicadamente para luego aumentar la velocidad, su boca se acercaba peligrosamente a la zona donde más deseaba tenerla pero como la diablesa tentadora que era volvía a subir sus labios hasta su cuello para luego repetir la rutina y bajar, acercándose tentadoramente, incluso soplando suavemente y dando una pequeña lamida a la cabeza de su pene, pero nunca metiéndolo completamente en su boca.
Sintiendo que ya se había vengado lo suficiente de él por toda esa semana del infierno que la hizo pasar, la ojijade decidió dejar de torturarlo y finalmente selló sus labios alrededor del miembro de Kakashi y succionó hasta donde le fue posible, Kakashi estaba muy dotado, su pene era más grande de lo que se esperaba y su boca apenas llegaba hasta la mitad de su longitud, así que agarró firmemente lo restante de su miembro en un puño y comenzó a moverlo en sincronía con su cabeza; el peliplata soltó una serie de improperios inentendibles y enredó sus dedos en los rosados cabellos de la ojijade.
—Oh cariño, sigue así, lo estás haciendo perfectamente, oh Kami Sakura, eres tan hermosa y tan talentosa, aaaah, así preciosa — Sakura trató de gemir lo que hizo que sus cuerdas vocales vibraran y el pene del peliplata recibiera esas sensaciones, Kakashi se ahogó un poco con su propia saliva y recargó su cabeza en la silla, absorto totalmente en el placer que la pequeña boca de su asistente le estaba proporcionando, por su parte la pelirosa comenzó a apretar sus mulos totalmente excitada ¿Quién diría que el siempre calmado y suave Hokage era una de esas personas a las que le gustaba alentar con palabras dulces a sus parejas sexuales? Eran demasiado para ella y sentía que lava había remplazado toda la sangre de su cuerpo, estaba ardiendo por dentro; volvió a soltar un gemido y comenzó a mover su cabeza más rápido, succionando y dando lengüetazos, relajó la garganta tratando de tomarlo más profundamente lo que fue recibido con elogios y más palabras de aliento por parte de su pareja, quien masajeaba suavemente su cuero cabelludo, dejándola marcar su propio ritmo, Sakura movió la mano que tenía colocada sobre uno de los fuertes músculos del peligris y comenzó a masajear sus testículos, Kakashi se sacudió fuertemente lleno de placer. —Oh preciosa, si sigues así harás que me venga pronto — Sakura comenzó a bajar poco a poco la velocidad y succionando fuertemente saco su miembro de su boca con un suave ¡pop! para luego fijar su mirada en Kakashi quien respiraba entrecortadamente.
Sin decir palabra volvió a subir al regazo del Hokage provocando que su falda subiera hasta sus caderas dejando al descubierto su ropa interior de encaje y seda que se encontraba totalmente empapada por sus jugos, sus medias negras llegaban hasta la parte superior de sus muslos sostenidas por un suave encaje elástico, Kakashi no podía despegar la mirada de la excitante visión frente a él; Sakura se acomodó sobre miembro y se restregó sobre él un par de veces provocando que ambos soltaran gemidos de necesidad y volvieran a besarse con desesperación, sus lenguas restregándose fuertemente entre ellas, cuando el oxígeno se acabó y tuvieron que separase para respirar Sakura aprovecho para levantarse un poco y comenzó a mover a un lado su ropa interior dejando al descubierto su sexo brillante y totalmente preparado para recibirlo, ronroneo un poco al saber que Kakashi era completamente barro entre sus manos y estaba totalmente a su disposición.
—La única manera en la que te vendrás esta noche será dentro de mí — dijo sensualmente para después descender rápidamente engullendo completamente su pene entre sus pliegues soltando un gritito extaciado, Kakashi sisiseó de placer y colocó sus manos sobre sus caderas manteniéndola quieta sobre su regazo mientras la sentía ajustarse alrededor de su miembro.
—Mierda Sakura, eres demasiado estrecha— dijo con la voz cargada de excitación y conteniéndose para no empezar a moverse como poseso dentro de ella. Su interior se sentía como un guante de terciopelo hecho especialmente a su medida.
—Han sido un par de años para mí —respondió con un susurro sensual, todavía tratando de acostumbrarse a tenerlo dentro, podía sentir como todas sus paredes trataban de moldearse alrededor de él — Además eres más grande que los anteriores, por mucho, maldición Kakashi voy a tener dificultades para caminar derecha mañana — ahora fue el turno del peliplata para sonreír lleno de picardía.
—Preciosa, con todo lo que tengo planeado hacerte esta noche mañana no podrás ni caminar — Sakura sintió como se mojaba un poco más ante la candente promesa y movió las caderas inconscientemente provocando que ambos se estremecieran de placer, desesperada por sentir más fricción entre ellos, Sakura volvió a levantar sus caderas, hasta casi llegar a la punta y volvió a dejarse caer rápidamente para el goce de ambos.
Colocando una mano sobre su hombro y otra en uno de los brazos de la silla para tener más estabilidad Sakura comenzó a cabalgarlo marcando un ritmo rápido y constante, las manos del peliplata aferradas a trasero ayudándola a moverse más fácilmente sobre él. Los gemidos de Sakura comenzaron a subir de intensidad y su mente comenzó a nublarse de placer, haciendo que se olvidara del mundo para enfocarse solamente en Kakashi y la sensación tenerlo dentro de ella.
El peliplata observó con fascinación como Sakura se movía como una diosa arriba de él, su cabello despeinado, su hermoso rostro contorsionado por el placer, su pequeña boca soltando los sonidos más sensuales que había escuchado nunca y su espalda arqueada dejando frente a él sus dos apetitosos pechos todavía enfundados por su camisa. Kakashi gruñó descontento, sintiendo la imperiosa necesidad de probarlos en ese mismo instante, y al tener sus manos ocupadas masajeando la grandiosa retaguardia de la pelirosa, comenzó a desabrochar los botones con su boca, nunca antes lo había hecho y ciertamente el Icha Icha hacía parecer la acción más fácil de lo que en lo que realidad era, pero después de varios intentos por fin logró abrir la maldita camisa lo suficiente como para poder observar sus pechos enfundados por un suave sostén a juego con sus panties. Maravillado ante la visión de sus pechos rebotando frente a él no perdió tiempo en enterrar su rostro entre sus suaves valles y comenzó a besar y lamer todo a paso hasta llegar a uno de sus respingados pezones, donde comenzó a morder y succionar causando en la pelirosa un gemido de aprobación mientras arqueaba su espalda un poco más para darle mayor acceso y aumentaba el ritmo de sus caderas.
Por algunos largos minutos los únicos sonidos que llenaban la habitación era el choque de sus pelvis, gemidos y gruñidos llenos de placer, la temperatura comenzaba a elevarse rápidamente y sus cuerpos sudorosos se restregaban el uno contra el otro con el único objetivo de llegar al orgasmo. Sakura podía sentir sus paredes apretarse alrededor de él y un calor abrasador formarse en su vientre, comenzó a mover sus caderas con mayor velocidad y desesperación, tratando de llegar al orgasmo, una de las manos de Kakashi dejó su trasero y se coló entre sus cuerpos, acariciando suavemente su vientre hasta llegar hasta su clítoris al que empezó a pellizcar y masajear haciendo que los gemidos de la pelirosa escalaran a gritos de placer y que sus caderas se movieran sin control.
Totalmente extasiado escondió su rostro entre el cuello de la pelirosa y la mordió fuertemente, para su sorpresa y deleite esa acción fue la que terminó de romper a la pelirosa haciéndola llegar al orgasmo fuertemente, sus paredes contrayéndose casi dolorosamente alrededor de él y poniéndose totalmente rígida, su rosada boca en una perfecta forma de "o" mientras su rostro de convertía en una maravillosa obra de arte, sintiéndose al borde de su propio orgasmo, el peliplata comenzó a moverse casi salvajemente dentro de ella hasta perder el control y vaciarse totalmente ensartado en ella.
Kakashi la sintió relajarse alrededor de él y enterrar su rostro en su cuello, totalmente contenta y satisfecha, Kakashi removió su mano de entre sus cuerpos y comenzó a acariciarle la espalda cariñosamente lo que provocó que la pelirosa se derritiera un poco más y soltara unos sonidos de total satisfacción.
— ¿Realmente estás ronroneando? ¿Debería dejar de llamarte preciosa y comenzar a llamarte gatita? — la ojijade le dio un golpe juguetón en el hombro, sonriendo inconsientemente.
—No puedo evitarlo, esto ha sido totalmente increíble, mucho mejor que en mis fantasías — la declaración llamó la atención del peliplata
—¿Qué fantasías? — preguntó interesado, la ojijade hizo un sonido avergonzado y lo miró con un repentino gesto tímido, un impactante contraste a la Sakura sexy y segura de sí misma de hace unos momentos.
—Yo… emm… Estas últimas semanas te he estado deseando tanto y he estado tan frustrada que… bueno… me masturbaba pensando en ti — terminó en un susurro y escondió su sonrojado rostro entre sus manos.
La admisión de que la pequeña Sakura se masturbaba pensando en él fue suficiente para volver a mandar sangre a las partes bajas de su cuerpo y sentir su miembro endurecerse de nuevo, y al parecer también Sakura por el gemido sorprendido que lanzó mientras lo miraba con los ojos totalmente abiertos.
Ahora fue el turno de Kakashi de hacerla sentir como la presa ante el cazador, la había dejado tener el control de la situación, de hacer con él lo que ella quisiera y solamente hasta donde se sintiera cómoda, pero la imagen de mental de su sensual asistente masturbándose, dándose placer con sus pequeñas manos y gimiendo su nombre en la soledad de su cuarto fue suficiente como para sacar al pervertido que todos lo acusaban de ser.
—Cariño, levántate por favor — Sakura hizo un puchero decepcionado y el peliplata no pudo contenerse para besarla sensualmente, sus labios se encontraron acariciándose lentamente hasta que Kakashi comenzó a usar su lengua, lamiendo su labio inferior y pidiendo acceso a su boca, la pelirosa gimió deleitada y abrió sus labios para permitirle la entrada, Sakura estaba segura que en algún momento eso había dejado de ser un beso y que Kakashi le estaba haciendo el amor con su boca, estaba a punto de aumentar la intensidad cuando el peliplata se separó de ella — Levantate preciosa, o me obligarás a castigarte — repitió gruñendo, lentamente la pelirosa hizo lo que le ordenaban y se levantó de su regazo.
Kakashi la observó hambriento, su falda atorada en sus pronunciadas caderas, su ropa interior arruinada, su blusa abierta y su sostén desacomodado, su miembro terminó de endurecerse ante la visión — Ahora desnúdate para mí primor, lentamente — Sakura estaba tan perdida en la intensidad de su mirada que comenzó a desnudarse sin titubear, primero se quitó la camisa a la que le faltaban unos cuantos botones y después desabrochó su sostén dejando al descubriendo sus redondeados pechos y rosados pezones que se endurecieron por el aire helado de la habitación, sus manos bajaron hasta el cierre de su falda la cual cayó a sus pies con un suave sonido, estaba a punto de remover sus medias cuando la voz del peliplata la detuvo — No, deja las medias, y los malditos tacones, siempre quise tomarte con los malditos tacones puestos — el cuerpo de la pelirosa respondió automáticamente ante sus crudas palabras y volvió a humedecerse, no quería hacer otra cosa más que volver a su regazo y tenerlo dentro pero se contuvo, segura que lo que estaba planeando Kakashi sería mucho más placentero.
—Ve al escritorio y recuesta tu pecho en él — Sakura se excitó al darse cuenta de lo que vendría después y rápidamente hizo lo que le ordenaban — eso es princesa, eres tan obediente — lo escuchó levantarse y moverse detrás de ella, se recostó aún más sobre el escritorio al sentir sus manos viajar por su espalda hasta llegar a su retaguardia — tu trasero es tan perfecto, tan redondo y respingado, como hecho a mano especialmente para mí — y dicho eso dejó caer su mano en una sonora nalgada que sacó un grito excitado por parte de Sakura mientras levantaba su trasero inconsientemente, Kakashi agarró ambos cachetes firmemente en sus manos y comenzó a masajearlos mientras acomodaba su miembro en la entrada de la pelirosa quien gemía lastimeramente y movía las caderas desesperada tratando de aumentar la fricción entre ellos.
—Oh por favor Kakashi, por favor — rogó fuera de sí, Kakashi soltó una risa ronca y volvió a acariciar su espalda, aumentando la velocidad de sus embestidas pero aún sin entrar en ella.
—¿Por favor qué pequeña? Dime lo que necesitas — Sakura volvió a gemir mientras luchaba por formar sonidos congruentes.
—Adentro, te necesito adentro — rogó un poco más, en un flashazo de congruencia recordó una de las cosas que podía hacer que el hombre detrás de ella se redujera a nada y con un ronroneo sensual completó — Cógeme Hokage-sama — detrás de ella Kakashi hizo un sonido glutural y la penetró desesperadamente haciendo que la pelirosa sollozara de placer. El peliplata colocó las manos en sus cadenas y comenzó a embestirla fuertemente, Sakura se aferró al escritorio mientras gemía sin control, ninguno de los dos consiente de los papeles que volaban a su alrededor.
—Eres tan receptiva preciosa, y tan estrecha, ¡Oh Kami princesa! Me vas a volver loco — Sakura solo respondió con más gimoteos a las alabanzas de Kakashi, totalmente perdida en el placer, nunca en su vida se había sentido tan llena, tan excitada, todas sus terminaciones nerviosas estaban totalmente concentradas en Kakashi y la sensación dentro de ella, podía sentir sus paredes cerrarse a su alrededor y comenzó a mover sus caderas tratando se imitar su ritmo, el orgasmo la golpeo sin avisar y la sensación de placer absoluto recorrió todo su cuerpo, pero el peliplata no se detuvo, comenzó a embestirla con mayor intensidad casi salvajemente mientras gruñida ante la manera en que las paredes de Sakura se estrechaban contra él.
Las olas y olas de intenso placer parecían no terminarse nunca y las ambestidas de Kakashi no paraban, Sakura estaba segura que estaba a punto de morir por la sobrecarga de sensaciones, pero no se arrepentía, moriría completamente feliz, Kakashi comenzó a moverse salvajemente y una de sus manos se coló entre sus pliegues para comenzar a acariciar su clítoris haciendo que la pelirosa gritara sorprendida, podía sentir un tercer órgasmo, más grande y más intenso que los anteriores formándose y su cerebro haciendo corto circuito, con un grito el peliplata comenzó a esparcir su semilla dentro de ella y la sensación de los chorros golpeando sus paredes más profundas fue lo que la llevó al borde del precipicio para ella también venirse con un grito que estaba segura se escuchó en toda Konoha.
Inmediatamente sus rodillas cedieron y si no hubiera sido por los brazos de su jefe alrededor de su cintura hubiera caído al suelo. Kakashi la recostó sobre él, ninguno de los dos prestando atención a los papeles pegados al cuerpo de la pelirosa gracias al sudor, después de unos segundos tratando se controlar sus respiraciones el peliplata comenzó a repartir suaves besos sobre sus hombros y Sakura hizo un sonido contento, totalmente relajada y complacida.
—Creo que es hora de ir a la habitación y darte un pequeño baño. —murmuró Kakashi contra su oído causando escalofríos en la pelirosa.
—¿Me ayudarás a tallarme? — preguntó con picardía recargado la cabeza sobre su hombro, las manos de Kakashi recorrieron su cuerpo delicadamente.
—Tenlo por seguro preciosa, tenlo por seguro.
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El sol se colaba por entre las cortinas de la habitación y Sakura suspiró contenta, se sentía relaja y feliz, podía sentir unos fuertes brazos sujetándola por la cintura y una boca repartiendo suaves besos por sus hombros y cuello, sonrió totalmente complacida.
—Buenos días Hokage-sama — Kakashi le dio un mordisco juguetón.
—Buenos días preciosa — contestó con voz ronca, el interior de Sakura se derritió, estaba comenzando a volverse adicta a los sobrenombres cariñosos con los que el peliplata la bañaba, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sintió una dureza que se restregaba contra su muslos.
—Kakashi, no más por favor, estoy segura que después de anoche tendré que arrastrarme para todos lados, y definitivamente no estoy lista para una sexta ronda — Kakashi la recostó sobre su espalda y se colocó sobre ella recargarse sobre sus antebrazos y mirándola profundamente.
—Y yo estoy definitivamente seguro de que sí lo estás princesa — cualquier respuesta que la pelirosa fuera a dar fue interrumpida por los labios de Kakashi moviendose sobre los suyos.
Al final, resulta que Sakura sí estaba lista para una sexta ronda.
Y unas cuantas más.
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Izumo y Kotetsu se encontraban en sus escritorios fuera de la oficina del Hokage preparando documentos y reportes de misiones, listos para comenzar el día de trabajo cuando vieron la figura de una voluptuosa rubia de coletas bajas aparecer por el pasillo caminando determinadamente.
—Tsunade-sama — gritó Izumo soprendido — ¿Qué hace aquí? — Tsunade le dedico una mirada satisfecha
—Vengo a hacer función como Hokage interina, alguien tiene que hacerse cargo de la aldea mientras ese vago y mi hija retozan como adolescentes en la cama — ambos shinobis la miraron con incredulidad
—Pero… ¿Esta segura Tsunude-sama? — preguntó Kotetsu esperanzado, Tsunade abrió la boca para responderle cuando sonidos de gemidos y gritos se escucharon a lo lejos, la sonrisa de la rubia se amplió mientras que los ninjan frente a ella comenzaban a sonrojarse avergonzados.
—Creo que eso responde a tu pregunta, la primera fase de nuestro plan está completa — dicho esto abrió la puerta de la oficina sólo para parar en la entrada y fruncir el ceño — Manden a alguien a limpiar este desorden — otro gemido volvió a interrumpirla — y pongan jutsus contra sonidos en el pasillo, todos estamos felices de que finalmente pasara pero así no se puede trabajar.
Y dicho eso volvió sobre sus talones masajeándose la frente, necesitaba una copa de sake urgentemente. Suspiro resignada, es increíble todo lo que tengo que hacer para que ese par de idiotas sean felices, pensó mientras una suave sonrisa se formaba en su rostro, oh sí, no podía esperar a estar llena de nietos.
Oh por Dios, no puedo creer que el capítulo más largo que he escrito en esta vida haya sido en su mayoría porno, 4,000 palabras de erótica para ustedes, espero que se sientan satisfechos.
¡Díganme lo que piensan por favor! Es la primera vez que escribo algo de esta naturaleza que tuve que hacer y rehacer el capítulo miles de veces hasta que por fin quedó como más o menos lo imaginaba. Les juro que ni mi examen de titulación me costó tanto como escribir este capítulo, me escuché la discografía entera de Arctic Monkeys tratando de llenarme de inspiración (esos muchachos derrochan sexo por cada una de sus notas, en serio).
Así que por favor comenten, díganme si quieren que siga escribiendo este tipo de cosas o si nunca más en la vida debería volver a intentarlo porque soy una vergüenza para la humanidad. Los amo mucho, mucho, mucho, gracias por esperar tanto tiempo por esta actualización.
En otros asuntos, ¿Aún no sabemos nada de una comunidad KakaSaku en español? ¿Alguién interesado a formar una junto conmigo?
