Muchachones, ¡regresé! Y regresé un poco consternada por que me han mandado como tres mensajes preguntándome que si ya dejé la historia en hiatus ¿En serio me tardé tanto? Lo siento muchísimo, les juro que yo trato de que no pase tanto tiempo pero la vida pasa y yo junto con ella y cuando menos piensas ya tienes casi cuatro meses sin actualizar.
¿Les sorprendió el capítulo pasado? ¿Les gustó el drama tanto como a mí? Espero que sí porque este capítulo está lleno de muchísimo más D-R-A-M-A. Espero que esten preparados y abrochen sus cinturones por que este capítulo es una montaña rusa de emociones.
Muchísimas gracias a todas esas personas que me enviaron comentarios del capítulo pasado, ustedes son mi motor para seguir escribiendo y los amo muchísimo, a los que todavía no se animan a comentar, que feo que sean así de veras, si quiera un pequeño comentario para esta pobre autora que vive de la validación externa.
Una cabizbaja pelirosa caminaba lentamente por los pasillos de la mansión del Hokage mientras sostenía una bandeja de desayuno en sus manos; caminaba distraídamente totalmente sumergida en sus pensamientos. Hace tres días habían recibido la noticia de que su nuevo amante tendría que casarse por el bien de la aldea y la preservación de sus genes, así como también hace tres días que no había escuchado nada de dicho amante. La ojijade había pasado el fin de semana encerrada en su departamento dividida entre llorar como Magdalena ante la situación o reducir toda la aldea cenizas para aliviar su ira ante los que osaban en interponerse en su felicidad, al final se había decantado por lanzar kunais a las fotografías de los ancianos del consejo mientras engullía todas las botellas de alcohol que había dentro de su alacena.
Después de una cruda monumental y sentirse miserable todo el domingo había decidido hablar con Kakashi a primera hora el lunes, no estaba dispuesta a dejar que todo lo que tenían se fuera por la borda simplemente por la decisión del consejo, pero… ¿Qué era todo lo que tenían? ¿Unas cuantas semanas de encuentros pasionales? Al principio había pensado que sí, y que realmente no valía la pena meterse en problemas por algo que sería pasajero, pero después de unas cuantas cachetadas llenas de sabiduría por parte de su rubia mejor amiga (quien había ido a visitarla después no saber de ella por tanto tiempo, alegando que si la encontraba muerta quería ser la primera en reclamar las cosas salvables de su closet) se había cuenta de que no, no solamente era algo pasajero. La pelirosa estaba segura de que era algo más, podía sentirlo cada vez que se miraban, o como después de cada encuentro se quedaban acurrados por horas hablando de cualquier cosa que se les viniera a la mente hasta que ella se quedaba dormida, despertar junto a él era un regalo del cielo, y cada día que pasaba a su lado se sentía más y más atraía hacía su Hokage, su humor seco, sus sarcasmos, sus sonrisas, su presencia, todo.
Antes de que pudiera darse cuenta de lo que estaba pasando ya se encontraba totalmente prendada de él, y ahora estaba a punto de perderlo.
No iba a permitirlo, definitivamente no.
Con una renovada actitud positiva decidió entrar a los aposentos privados del peliplata —Buenos días Kaka…¿shi? ¿Qué haces despierto tan temprano? — preguntó extrañada al verlo despierto y terminando de arreglarse para el día en la oficina, Kakashi sólo la miró de reojo para volver a la tarea de ponerse la capa de Hokage.
—Buenos días Sakura, ¿tenemos algún asunto urgente el día de hoy? — preguntó casualmente mientras se movía para quitarle la bandeja con su desayuno a la pelirosa quien todavía lo miraba confundida
—Bueno —comenzó mientras lo miraba sentarse en la pequeña mesa de su habitación y comenzar a comer los contenidos de la bandeja — está el asunto de las mejoras en los caminos a Kumogakure, y los maestros de la academia están haciendo un paro de labores hasta que no se les aumente el sueldo, también hay que revisar el presupuesto para las mejoras en el drenaje público y hoy varios civiles presentaron una demanda colectiva contra el barrio nocturno por que el escándalo no les deja dormir; pero Kakashi yo quería hablarte sobre….
—Excelente — respondió el peliplata interrumpiéndola — me gustaría que le enviaras una misiva a las constructoras del país del fuego para que nos envíen cotizaciones para la mejora de los caminos, cuando las tengas por favor envía una copia a Kumo para comenzar las planeaciones.
—Sí, eso haré, pero Kakashi realmente quería hablarte de…
—Respecto a los maestros me gustaría concretar una reunión con ellos para que nos digan sus demandas — continúo sin dar señales de haber escuchado a la pelirosa — Diles que mientras tanto reanuden las clases ya que no podemos dejar a los niños sin la academia, hazles saber que estamos dispuestos a negociar y escuchar sus exigencias.
—Me parece muy bien, pero en realidad hay un asunto que me gustaría que hablaramos porque…
—Con respecto al barrio nocturno no sé qué podríamos hacer, ¿ponerles toque de queda tal vez? Reubicarlos saldría muy caro y es poco conveniente, habla por favor con algunos expertos en fuinjutsu para ver la posibilidad de colocar sellos de silencio alrededor del área mientras buscamos una solución más concreta.
—¡Kakashi! — Gritó la pelirosa ya harta de ser ignorada — Déjame hablar por favor, tengo algo muy importante que decirte.
—No — respondió calmadamente mientras se levantaba de la mesa, Sakura le envió una mirada confundida.
—¿No? ¿Qué quieres decir con "no"?
—Sé lo que dirás, y también sé que si lo escucho mi resolución de alejarme de ti se hará pedazos, es por eso que he decidido no escucharte y tratar de ser lo más estrictamente profesional que puedo contigo — la pelirosa lo miró dolida.
—¿Así de simple? ¿Sin luchar? — preguntó con lágrimas acumulándose en sus ojos, Kakashi soltó un suspiro y se acercó a ella, envolviéndola en sus brazos mientras pegaba sus labios sobre el diamante en su frente, Sakura sintió su olor envolverla y se aferró a su capa mientras trataba desesperadamente de detener sus lágrimas.
—Sakura, estar contigo durante estas semanas fue como estar en un sueño, nunca me había sentido tan feliz y todos los días me preguntaba cómo era posible que alguien como tú me diera siquiera la hora del día — La pelirosa sentía sus suaves labios moverse contra su frente y se aferró con más fuerza a él, sintiendo que lo perdía con cada palabra — Pero el día en que recibí mi protector y me gradué como shinobi fue también el día en que decidí que mi vida pertenecía a la Konoha y que haría cualquier cosa para protegerla, incluso si eso incluía dar mi propia vida, al tomar mi juramento como Hokage acepté que la aldea y su bienestar están por sobre mis deseos personales, estar contigo es algo que anhelo pero no puedo darle la espalda a mis responsabilidades; incluso si los ignoro y me quedo contigo siempre habrá esa voz dentro de mi cabeza reclamándome por no cumplir con mi promesa.
—Pero Kakashi si les decimos que estamos juntos tal vez…
—Shhh, ellos piden matrimonio e hijos de mí, y esas son decisiones que no quiero que alguien, ni tu misma, te apresure o te presione a tomar, soy egoísta y no quiero que nadie te obligue a hacer nada, por qué si al final del día no es lo que quieres y te hago miserable no me lo perdonaría, jamás. — dando un suave beso a su frente Kakashi se separó levemente de ella y tomó suavemente el rostro de la pelirosa entre sus manos — Sakura, no dudes ni por un segundo de que eres la mujer perfecta, hermosa, dulce, caritativa, cualquier hombre sería afortunado en tenerte a su lado y no quiero que aceptes a alguien que no esté dispuesto a entregar hasta las estrellas por ti, siento profundamente no poder ser ese hombre, pero un anciano pervertido como yo no merece a alguien tan resplandeciente como tú.
Dándole un fugaz último beso en sus labios se separó completamente y dedicándole una mirada y sonrisa melancólica salió finalmente de la habitación, Sakura se quedó inmóvil abrazándose a si misma mientras comenzaba a llorar desconsolada, toda la resolución y esperanzas había sentido esa mañana volando por la ventana.
Durante toda la semana se sintió un aire lúgubre y lleno de pesar en la torre del Hokage, no se escuchaba el usual barullo en las oficinas, ni los alegres ladridos de los ninken trotando y causando desorden por todos lados, solamente un silencio que engullía todo el lugar, todos los trabajadores de la torre parecían darse cuenta de la mirada llena de tristeza de la ojijade y el humor falso del usualmente jovial Hokage.
—Lady Tsunade, ¿está segura de que hicieron lo correcto? — preguntó una preocupada Shizune fijando su mirada en una mesa al fondo del bar donde una pelirosa tomaba como si no hubiera mañana, pensando en que tal vez Sakura no solamente había heredado las habilidades médicas y su fuerza bruta de la rubia, si no tan bien el uso del alcohol para lidiar con sus problemas.
—No te preocupes Shizune, todo estará bien — dijo la rubia despreocupada mientras se servía más sake.
—No lo sé, ya ha pasado una semana y ninguno de los dos ha hecho nada, Kakashi parece muy decidido a casarse aun cuando es por obligación, he escuchado que incluso ya invitó a varias de las chicas de la lista a cenar para conocerlas mejor. Yo sé que el plan es que ellos actúen por su cuenta pero… ¿no es mejor hacer algo antes de que las cosas se salgan de control?
—No podemos apresurar nada, pero tampoco me he quedado con los brazos cruzados todo este tiempo — Shizune la miró con sospecha.
—Así que fue usted la que mandó a esos genins a interrumpir el picnic en el lago — la rubia solamente le dio una mirada confiada y se alzó los hombros — Y fue usted la que hizo que los maestros llegaran tarde a la reunión para que Kakashi no se desocupara a tiempo para su cita — más silencio de parte de la ex hokage quien bebía tranquilamente de su vaso — Y no me diga que también tiene que ver en que Izumo y Kotetsu se inventaran una emergencia para interrumpirlo cuando estaba en aquel restaurante.
—Esa no fui yo — aseguró la rubia — ellos están tan involucrados emocionalmente en este asunto que actuaron por su cuenta.
—Usted sabe que tarde o temprano Kakashi va a escoger a alguien ¿verdad?
—Ya lo sé Shizune — dijo con resignación la rubia — yo solamente les estoy dando tiempo mientras se dan cuenta de lo tontos que están siendo.
—¡Usted fue la que los puso en esta situación! ¡Ya estaban juntos! — respondió con indignación.
—Sí, pero pasarían años antes de que alguno de los dos decidiera dar el siguiente paso, yo no tengo tanto tiempo Shizune, necesito seguir siendo joven si quiero disfrutar a mis nietos — exclamó con pasión.
—¿Y cómo está tan segura de que funcionará? —preguntó con resignación la pelinegra, Tsunade recuperó la sonrisa y le guiñó el ojo con picardía.
—Por qué aposté en su contra.
En ese mismo bar, en la mesa del fondo, una pelirosa miraba perdidamente el fondo de la botella mientras se sumergía en sus tristes pensamientos, había pasado una semana desde que Kakashi había terminado lo que había entre ellos, y a pesar de que trató de que no la afectara y seguir adelante como él lo había pedido la verdad es que le era más difícil de lo que pensaba, todo le recordaba a él, el mundo palidecía en comparación a su sonrisa y lo peor de todo es que seguía viéndolo todos los días y no podía hacer nada al respecto, después de haberlo tenido solo para ella le era imposible seguir como si nada hubiera pasado.
Pero tenía que resignarse, porque muy pronto se casaría, formaría una familia y ella tendría que salir de la ecuación.
Estaba a punto de darle otro trago a la botella cuando de repente alguien se la quitó de las manos, volteó a ver furibunda a la persona que había osado en interrumpirla, lista para soltarle un puñetazo cuando se encontró con la ceja levantada de Sasuke.
—¿Qué rayos quieres Sasuke? Hoy no estoy de humor — dijo enojada mientras trataba de quitarle la botella de sus manos, el pelinegro la esquivó fácilmente.
—Vengo a decirte que estas actuando como tonta y que tienes que dejar de llorar, pensé que el emo deprimido en este equipo era yo — respondió el pelinegro en un tono tan seco que Sakura no estaba segura si estaba bromeando o no.
—Pues ya lo has dicho, ahora vete y deja de molestarme que en estos momentos quiero estar sola — y una vez más intentó quitarle la botella al pelinegro sin éxito.
—No hasta que te des cuenta de lo tonta que estás siendo — respondió el pelinegro dejando la botella en la mesa mientras que Sakura le mandaba una mirada fulminante
—Ya lo has dicho dos veces, y yo ya te he dicho dos veces que quiero estar sola, así que vete de una vez antes de que te suelte un puñetazo.
—No, no hasta que entiendas lo tonto que te estas comportando— insistió el de mirada azabache.
—¡Deja de decirme tonta! Así menos voy a escucharte —gritó enojada, Sasuke le mandó una mirada fulminante que la hizo callar inmediatamente, un Sasuke enojado no era bueno para nadie.
—¿Quieres dejarme hablar de una vez? Realmente me estoy esforzando por meter un poco de sentido común en esa cabeza dura que tienes y me lo estás haciendo muy difícil. — la pelirosa asintió lentamente — Sakura, escúchame atentamente porque esto solamente te lo diré una vez, te quiero pero tienes que dejar que la gente te pase encima — la ojijade estaba a punto de defenderse pero una mirada de Sasuke la hizo volver a cerrar la boca — déjame explicarme. Todo el tiempo estas a merced de la voluntad de los demás, te doblegas ante las decisiones ajenas y no dejas que la tuya guíe tus pasos.
—Explícate — respondió Sakura cruzándose de brazos y acomodándose mejor en la silla.
—Cuando estábamos eramos unos genins siempre seguías lo que yo decía aún y cuando no compartías mi opinión, lamento decirte esto Sakura pero si te hubiera ofrecido que desertaras la aldea junto conmigo lo hubieras hecho aun sin haber querido realmente, solamente por que yo te lo habría pedido, el mismo caso cuando dejas que Ino te arrastre a los bares aun cuando sabemos que lo último que quieres es estar ahí, dejas que tu cariño por ella te doblegue y cedes ante su voluntad, cuando el equipo 7 decide ir de aventura sé que nos acompañas más por el cariño que nos tienes que porque realmente quieras meterte en problemas con nosotros; ahora está el caso de los ancianos, a pesar de que quieres ser feliz junto a Kakashi te has doblegado ante su decisión sin luchar ni un ápice, solamente porque piensas que tienen más autoridad que tú.
—Pero sí tienen más autoridad que yo — respondió la pelirosa, Sasuke solamente la miró con las cejas levantadas.
—Sakura, tienes a la aldea entera comiendo de tu mano, todos te aman ¿realmente crees que unos vejestorios tienen más autoridad que tú? Yo digo que es hora de que dejes de ser una cobarde y empieces a luchar por lo que quieres y dejar de permitir que los demás decidan por ti.
—Pero ¿Qué pasa con Kakashi? Él fue el que decidió que lo que había entre nosotros tenía que parar.
—Kakashi ha sido un shinobi toda su vida y toda ella siempre ha sido entregada a la aldea que ya no sabe vivir por él, su sentido de la responsabilidad opaca todo lo demás, creo que está en tus manos el que ambos sean felices. — Sakura lo miró con los ojos totalmente abiertos —¿Qué? —preguntó confundido.
—Creo que nunca te había escuchado hablar tanto, mucho menos de sentimientos — el pelinegro frunció el ceño y le golpeó ligeramente el brazo.
—Pasa una vez cada veinte años, no te acostumbres — La ojijade rio de manera sincera y le dio un abrazo rápido a un incómodo Sasuke. — muchas gracias Sasuke, escucharte era justo lo que necesitaba, ahora debo irme, tengo un juicio que preparar.
La pelirosa le dedicó una sonrisa radiante y prontamente se dio la vuelta saliendo con paso apresurado del bar, Sasuke la miró hasta que su figura se perdió detrás de la puerta y en un solo movimiento se tomó los contenidos de la botella frente a él; esa había sido una de las conversaciones más difíciles que había tenido en toda su vida, no todos los días mandabas a la mujer que amabas a los brazos de otro hombre, pero después de todo el sufrimiento que le había causado a la pobre pelirosa sentía que era lo mínimo que podía hacer. Soltando un suspiro resignado le hizo una seña al cantinero de que le mandara otra botella, al parecer esta noche era su turno de perderse en el alcohol.
¡Super Sasuki emo vengador al rescate! A que nadie se lo esperaba ¿eh? A decir verdad yo tampoco, al principio había planeado esa escena con Ino, después dije "¿no sería más significativo si fuera con alguien del equipo 7?" y mi primera opción fue Sasuke, al que odio con toda mi alma en el canon pero en mis historias trato de hacer alguien más decente.
En otras noticias el próximo mes es el mes KakaSaku y espero que estén listos para ver más de mí porque pienso participar todo lo que pueda. Si alguno de ustedes quiere participar mándenme un mensaje privado y con muchísimo gusto les mando las fechas y los prompts. Anímense y llenemos este mundo de historiad de la OTP.
¡Cuéntenme cosas! Díganme que les pareció el capítulo, reclámenme por tardar mucho ¡lo que se les venga a la mente! Nada me da más gusto que recibir todos sus comentarios y ver que disfrutan esta historia tanto como yo disfruto escribiéndola, los amo muchísimo y nos vemos en el próximo capítulo.
