En esta ocasión tendremos avisos y disclamer (Bieeeeeen, así puedo enrollarme el doble! :D)
Avisos
Bueno, como por ahora parece que las visitas, seguidores y favs seguirán aumentando rápidamente y el número de comentarios y reviews... no, este supongo que será el ritmo normal de actualización. Es decir, de mucho en mucho. Se que estar estáis ahí, entráis, leéis, sólo unos pocos comentáis, etc. No sé si es por la pelea de siempre de lo mucho que nos cuesta en este fandom ayudar a los autores con un review (que como dice la swen Gise-Vinidy: "un review supone menos esfuerzo que escribir una frase en wasap!"), o si es porque o bien los OS no os convencen o porque al ser historias individuales no os llegáis a involucrar con ellas... No lo sé. Pero sea cual sea la razón (o si es que encima si os gustan) me encantaría descubrirlo!
Así que venga, animaros para que yo me anime, porque los fanfics (los míos y los de cualquier autor que os pueda gustar/interesar) son un camino de doble sentido. Vosotros leéis un trabajo que (normalmente) lleva mucho tiempo y esfuerzo. Obviamente no seré yo la que diga que no hay fics malos, pero si leéis y os gusta, lo mejor que podéis hacer es recompensar ese trabajo con apenas un par de segundos de esfuerzo... :( (O incluso si hay algo que no os convence y queréis hacer críticas constructivas!)
Bueno, me callo ya con este tema, que parece que siempre esté con lo mismo. Y solo añadir que GRACIAS a las que os disteis cuenta del gazapo de la rueca de CENICIENTA. Sí, efectivamente era la bella durmiente :P Gracias por fijaros y por avisar! ^^ Y MUCHÍSIMAS GRACIAS a las que comentasteis, las que os derretisteis como la propia Regina con el último OS, y a todas las que, a pesar de no seguir ya viendo la serie disfrutasteis de este tándem Regina-Evil Queen. Lo cierto es que, a pesar de que, COMO SIEMPRE, la serie ya está cagando su arco argumental, esas dos mujeres juntas son... Ay!
Y una última cosa. Este nuevo fanfic lo escribí como regalo del cumpleaños de una de mis swen y hermana pequeña y me ha dado su permiso para colgarlo también aquí, aunque le pertenece total y absolutamente a ella. ¡Gracias Ares! :) Es un relato muy muy breve (obviamente diferente a todo lo que os tengo acostumbradas XD) que espero que os guste! Ah! y convendría quehubierais visto, o vieseis la película original de Blancanieves, de Disney ^^
Disclamer originales del FF
Este texto es un pequeño pequeñísimo fanfic propiedad de la cumpleañera para quien fue escrito, la tiernísima Ares.
A pesar de lo que Regina pueda decir, no es un relato Angst, sólo intenta dar un toque de humor y celebrar los 17 años de la pequeña Swen del grupo
A pesar de su brevedad y de la rapidez con que tuvo que ser escrito, va con todo mi cariño y espero que te guste y te haga sonreír pequeña hermanita swen.
Ningún dibujo animado fue dañado durante su producción. No puedo decir lo mismo de los DVD
CUÁNTO DAÑO HA HECHO DISNEY
"Regina… para"
"No Emma, no está vez"
"Por favor… no"
"No lo hagas más difícil, salvadora"
"Por favor… No tienes que demostrarle nada a nadie. Sabemos quién eres, quien eres de verdad. De qué eres capaz. No es necesario que…"
"Emma, no lo hago por nadie. Es sólo por mí, es lo que debo hacer"
"No, no lo es" murmura interponiéndose. "No quiero… no puedo permitir que lo hagas. La sola idea de que sufras… de que salga mal y tú…"
"Estoy por encima de eso, no me pasará nada"
"¿Y si no es así? ¿Y si sufres?"
"Es un riesgo que estoy dispuesta a asumir"
"Pero yo no…"
"Esto no tiene que ver contigo, Emma"
"Todo lo que tiene que ver contigo, tiene que ver conmigo"
"No ésta vez… no puedes estar salvándome siempre. Tengo que hacerlo. Por mí"
"¡No, eso no es cierto! Ni siquiera deberías haber ido en primer lugar, ¡ni siquiera deberían haberte dejado entrar! Pienso ocuparme de ellos…"
"No, Emma, ¡no harás nada! ¿No lo entiendes…? Por esto precisamente te lo oculté, por esto actué a tus espaldas"
"No me…. No me gusta que tengas que mentirme. No quiero que tengas que esconderme nada… y tampoco que sufras"
"Eso último no está en tu mano. No esta vez. Pero sí puedes acompañarme"
"¿Querrías?"
"Mejor acompañada que sola… ¿Qué me dices, salvadora?"
"Que no quiero que lo hagas… pero si no queda más remedio, lo haré contigo. Siempre contigo"
Regina sonríe por primera vez. "Gracias…"
Emma suspira derrotada y sus hombros se hunden con un peso invisible. "Regina…"
"¿Qué?"
"¿De verdad vamos a ver Blancanieves y los Siete Enanitos de Disney?"
"Así es… ¿Te encargas tú de las palomitas?"
"Sí…" gruñe arrastrando los pies hasta la cocina. Y no es por tener que prepararlas, sino por haber cedido. Una vez más. Como siempre. "No quiero que vuelvas a preparar una de esas blasfemias con azúcar de colores"
La voz de Regina atraviesa el salón hasta alcanzar la cocina. "Están igual de buenas, Emma"
"Mentira" responde con rotundidad. "¿Y quién dices que te la alquiló…?"
"No pienso responder a eso, Salvadora. No quiero que haya represalias…"
"No las habr…"
"Emma…"
"Está bien, está bien. Lo dejaré estar… por ahora" farfulla metiendo en el microondas la primera de una larga serie de bolsas de palomitas. "¿Estás preparada?"
"¡Claro que sí! Ven, corre" pide golpeando insistentemente junto a ella, en el sofá. Son años de guerras por ver esa película y, aunque Emma casi ha frustrado su última intentona, se ha salido con la suya. Por fin. No entiende por qué nadie quiere que la vea, a qué le temen tanto, si no puede ser peor que ese estúpido libro de cuentos de Henry. Claro que, cuando ve ese libro, entra un poco en cólera… pero una película para niños no será capaz de provocarle nada de eso. Ella está por encima.
"Voy…" Regina escucha como desde la cocina se arrastran un par de pies y olfatea el aire cuando llega el irresistible aroma del maíz convertido en palomitas.
"Venga, no será para tanto…" insiste Regina olisqueando el cuello de Emma cuando la salvadora se deja caer contra el sofá como un peso muerto, haciendo que algunas palomitas vuelen hasta sus piernas al sentarse.
"No, claro que no…" responde burlona, aunque dejando que la nariz de Regina se entretenga acariciando su cuello. "Dale al play"
Regina sonríe contra su piel y pulsa el botón encantada. Emma se mete puñados de palomitas en la boca, la alcaldesa las come de una en una y ambas enfocan su atención en los infinitos créditos iniciales que dan pie a la película.
La primera escena eriza la espalda de Emma y sus ojos se escapan y miran de reojo a Regina. Pero la alcaldesa no parece reaccionar ante las hojas de un libro que bien podrían corresponder a las del tomo de Henry. Ni para bien ni para mal. Tan sólo mira la pantalla con un gesto neutro e inamovible y Emma por un instante guarda la esperanza de que, durante toda la película, permanezca así. Pero cuando el narrador da comienzo a la lectura y comienza a situar la película, Regina reacciona y Emma acepta que no habrá tanta suerte.
"Se ha referido a Snow como "una encantadora princesita"… ¿has escuchado eso?" gruñe sin esperar respuesta. "Está claro que no se documentaron para la película" añade tosca cruzándose de brazos. "¿Una vanidosa y perversa reina…? Sólo ha acertado en la mitad"
"¿En lo de vanidosa?"
"Ja ja Emma. Y guarda silencio, así no puedo disfrutar de la película…"
Sí, disfrutar…, masculla para sí, cerrando la boca.
"¿Andrajos? ¿Qué yo la vestía con andrajos? ¡Si su vestidor era más grande que el mío! Y Blancanieves no sostuvo ni una triste fregona en su vida. Cincuenta sirvientes se habrían rasgado las vestiduras antes de permitirlo…"
Emma guarda silencio y aprieta con dos dedos el puente de su nariz. El narrador continúa detallando la cruel vida a la que esa reina malvada sometió a su versión de Blancanieves y el ceño de Regina va poco a poco nublándose igual que su mirada.
"¿Los celos de la reina? ¿Esa es la razón que dan? ¡Venga ya! ¿De Snow? ¿En serio? ¡Pero quién escribe estas sandeces! Que lo ven niños, por el amor de dios…"
"¿Preferirías que les hubieran dicho a los niños que la reina odiaba a su hijastra porque le contó a su madre, ex amante de su nuevo marido, que estaba enamorada de un joven al que después la madre le arrancó su corazón?"
"Mejor la verdad que lavarles el cerebro…"
"¡Regina! Tendrías a la mitad de la infancia de este mundo traumatizada con sólo…" murmura mirando la pantalla del DVD "¡cinco minutos de película! Y eso incluyendo los títulos de crédito"
"No te pongas de su parte…" responde amenazadora señalándola con la caja del DVD. Y Emma de nuevo cierra la boca sabiamente. Y más al predecir la siguiente escena. Hunde su mano en el cuenco de palomitas y espera pacientemente al desastre que sabe que vendrá.
"No puede ser… ¡No puede ser!" Los gritos casi preceden a la aparición de la reina malvada en pantalla. "¡Eso soy yo! ¡¿Eso?! Pero que es esa ropa…. ¡Dios, esos colores! El negro es mi color. No ese purpura color vomitona de moras. Pero qué demonios… ¡Esto no es serio! Me llaman vanidosa y luego me dibujan así… ¡¿así?! ¿Pero tú has visto eso? ¡Y qué es esa voz!"
"Regina… nos van a escuchar los vecinos… y los tienes a más de un kilómetro…"
"¡Venga ya! Lo que van a escuchar es a esa monja vestida de morado caca chillándole a un espejo con una voz gangosa" espeta moviendo los brazos y obligando a Emma a apartarse unos centímetros para evitar un manotazo "¿Se puede saber a qué viene tanta grandilocuencia para convocar a Sidney? ¡Si se aparecía con tan sólo empezar a decir su nombre! Venga, y encima su cara entre llamas, ¡ni que fuese satán! Era un genio, sólo un genio encerrado, ¿hay algo que estos de Disney retraten correctamente?"
"Esto no va a acabar bien…" murmura Emma tapándose la cara con una mano.
"¿Cómo que no? Yo sólo puntualizo las incongruencias de esta película…" Finge calma y un tono de voz moderado que no se corresponde con su forma compulsiva de abrir y cerrar las manos. "Dios, pero mírame… mírala… ¡cómo puede nadie creerse que haya una reina vanidosa con esas pintas!"
"Bueno, eras la mala según Disney… Tampoco podían dibujarte como un bellezón"
"¿Y por qué no? ¡Mira a Mégara en Hércules! Tiene curvas, es atractiva, tiene una voz normal… ¡no es un bicho palo sin curvas y tapada hasta el cuello como una monja medio gótica medio daltónica!"
"Bueno, es que Meg no era precisamente la villana de la película sino Had…"
Dos ojos marrones la atropellan con una mirada digna de no me lleves la contraria. "¿Quién engaña y traiciona a Hércules desde el primer momento que se conocen?"
"¿Meg…?
"Pues eso" zanja sin mirarla. "Podrían dibujarme como a ella, ¿verdad? Pues no… ¡Hasta Sidney destaca más que yo…! ¡Sidney!" Y con ese nuevo bufido, desaparece toda la calma que había llegado a fingir. "Y ahí está… Blancanieves, limpiando… ¡Ja! Y mira, habla con los pajaritos como una esquizo, eso sí me gusta… Vale, tú madre cantando y limpiando, dos cosas que no ha hecho en la vida. ¡Si parece un gato al que le han pisado el rabo cuando está en la ducha! Además, los pájaros la perseguían siempre porque llevaba los bolsillos llenos de alpiste, no porque tuviera un poder sobrenatural de atracción con los animales. Era una cerdada… dejaba alpiste allí por donde pasaba"
"Regina… ¿quito la película?"
"Que no, que no… que la estoy disfrutando" gruñe con una sonrisa escalofriante.
"Sí, claro…." farfulla Emma sarcástica, ganándose una nueva mirada furiosa. Traga hondo, consciente de lo peligroso que puede ser enfurecer – aún más- a Regina y repite con mucha más convicción: "¡Claro, claro!"
"Ahora habla ella sola con el pozo… qué normal… Espera… ese… ¡¿Ese no será Charming, no?! ¡Venga ya, hombre! ¿Quién iba a creerse que un caballero cualquiera podría colarse en mi castillo sin ser visto? ¡Anda ya! Venga, y este también canta, ¡ja! Espera, espera, ¿así es como se supone que se conocen? ¡Esto es una broma! ¿Ni robo, ni violencia ni nada? ¡Y encima Blancanieves sale corriendo tímida! ¡Sí, claro! Ella sólo habría corrido para hacerse con su cartera y sus joyas… ¡Pero qué patraña es esta!"
Emma aparta el bol de palomitas vacío, evitando que, en un hipotético momento, Regina lo convierta en un objeto volador. A su lado, como predijo, la alcaldesa va aumentando su cabreo y su temperatura corporal, calentándose como una olla a presión.
"Y ahí estoy yo otra vez… con mi traje de monja púrpura y mi maquillaje de travesti. ¡Si yo hubiera presenciado esa escena tan cursi habría vomitado, no cerrado las cortinas, por el amor de dios!"
La salvadora se tapa la boca tratando de no sonreír ante la idea de una Regina furiosa vomitándoles encima desde el balcón.
"¿El cazador es gordo? Vale, me alegra comprobar que Graham también sale perdiendo en la versión Disney. Al fin un poco de justicia… Y mi trono es de piedra. ¿Por qué mi trono es de piedra? ¡¿Quién querría sentarse en un trono de piedra?! Dios… y vuelvo a hablar con esa voz… ¡Pero qué me han hecho!"
Emma comienza a alejar el mando a distancia y ojea qué otros objetos duros podrían quedar a mano de su impetuosa alcaldesa. Blancanieves está en el bosque, recogiendo flores, y quién sabe qué hará Regina cuando el cazador se eche atrás.
"Ya estamos… tu madre cantando otra vez y hablando con pájaros. Venga cazador, ¡venga que tú puedes!"
Emma traga hondo, tratando de prevenir el desastre. "Regina… sabes cómo va a acabar la peli, sabes que no va a hacerlo"
"Y tú sabes que tu equipo de hockey es espantoso y le sigues animando por la tele. Déjame que lo disfrute por un momento…" Emma levanta los brazos en son de paz y Regina entrecierra los ojos mientras todo se tuerce en la película. "Genial… tu madre grita como una niña tonta, deja sordo al cazador y este se arrepiente, por supuesto. Mira, lo único en lo que estoy de acuerdo con esta película. Tu madre sí era así de pánfila…" asiente convencida mientras una Blancanieves de dibujos corre, se golpea con ramas en la cabeza y tropieza hasta caer al suelo. "Dios, si hubiera llorado así en mitad del bosque habría atraído a todas las fieras a su alrededor. ¡No a los conejitos y las ardillas! Aunque quizás con sus asquerosos bolsillos de alpiste… quién sabe."
Emma se encogió en el sofá con paciencia y miedo a partes iguales, confiando en que Regina y sus gritos fueran perdiendo fuerza a lo largo de la película. Pero no fue a mejor.
Disfrutó con las escenas de Blancanieves, porque podía burlarse. Emma no tenía muy claro si se reía de la película, de esa cursi Blancanieves o si aprovechaba para burlarse de su propia madre… Pero mientras estuviera tranquila, ella prefería no estropearlo. Disfrutó con la altura de los enanitos, con las pintas de cada uno de ellos, con su escasa higiene, con las supuestas dotes inexistentes de ama de casa de Snow y con los animalitos mágicamente entrenados para recoger.
Pero cuando la película regresó al castillo todo volvió a torcerse. La reina sostenía un cofre y una gran sonrisa al creer que el corazón de Blancanieves descansaba en él. Pero el espejo reaparecía para romperle sus ilusiones y descubrirle la verdad. Según rezaba su portentosa voz, ahí tan sólo se encontraba el corazón de un jabalí.
"No era el corazón de un jabalí, era el de un ciervo, ¡un ciervo! ¿Es que ni en eso pueden acertar? Y ahora me voy de escena como una dama de culebrón… ¡Pero qué les pasa! Y que es eso… ¿Mi supuesto castillo? ¿Lleno de ratas y cadáveres colgando por las paredes? ¡¿Pero qué tipo de enfermo dibujante diseñó eso?! ¡No pueden decir que Snow era una cleptómana violenta…!"
"No era cleptómana ni violenta…"
"…Pero sí pueden inventarse que yo vivía en un vertedero sin luz, sin decoración y con esqueletos en cada esquina. ¡Anda ya! ¿Eso no trauma a los niños?"
"Bueno, un poco de miedo sí que les daría, claro…"
"Y mi cripta… ¿qué le han hecho a mi cripta?" estalla mientras su alter ego empieza a recitar un hechizo en medio de ese desván que simula ser su cripta. "¿Qué tipo de hechizo es ese? ¡Las momias no existen, no hay polvo de momia! Y fue Rumpelstinkin quien me convirtió físicamente en otra persona, ¡no yo! Pero que es este viaje psicodélico… pero que le está pasando a mis manos, y a mi cara... ¡ANDA YA! Nariz de cono, ojos de loca, una verruga… ¡No he tenido verrugas en mi vida! ¡¿Pero qué les pasa?! ¡Rumpel me engañó, Snow era una ladrona que no vivía aun con los enanitos y mi disfraz no daba grima! ¡He pasado de ser un maldito bicho palo a ser una vieja decrépita! ¿Cómo no iba a odiarme Henry de pequeño si le habían contado este cuento ridículo, tergiversado e injusto? ¡Ni Cora, ni Rumpel, ni el doctor Frankenstein, ni nada! ¡Sólo yo, como una loca, con polvos de momia y hechizos con rayos! ¡JA! ¡¿Así que si no llueve no puedo hacer magia?! O igual puedo pedirle un rayo a ese espejo mágico de Sidney con aspecto de dios del inframundo en lugar de genio de pacotilla. ¡Si mi espejo hubiera sido tan impresionante como para localizar a Snow en un segundo como un GPS no habría tardado ni media hora en tener su corazón y no el de un ciervo! ¿Me has escuchado maldita película? ¡Un ciervo, UN CIERVO! No un apestoso jabalí… ¡que además tendrá el corazón pequeño!"
"Regina… Creo que voy a quitar la película…"
"¡Ah, no! Ahora no, ¡Que vuelve a salir esa vieja apestosa! ¡Vuelvo a salir! Y voy… ¿voy a intentar engañarla con la manzana? ¡NO… PUEDES… ENGAÑARLES! ¡Tienen que comerla porque quieren! Y ella mordió porque quiso, ¡por Charming! Venga ya… ahora grito por venganza. ¡¿Venganza de qué?! Si esa versión medio tonta de Snow no ha hecho nada, ¿no? ¡Incongruencias! ¡INCONCRUENCIAS, EMMA! Y ahora salgo de la cripta subterránea por un túnel subterráneo… tiene tanto sentido… y me monto en una canoa… ¡Pero qué soy! ¿La parca? ¡Anda ya!"
"Es una película para niños…"
"Niños que saldrán tontos… ¿Ahora mi versión vieja decrépita se va hasta la casa de los enanitos andado? ¿Por qué iba a caminar medio reino una bruja poderosa? ¡Y de tener que hacerlo, me habría tomado la pócima envejecedora más tarde! Parece que se va a romper la cadera, por el amor de dios…"
"Es una película…." repite sin esperanza alguna.
"Qué asco… pájaros cocinando un pastel de carne… De eso seguro que tu madre sí que era capaz. ¿Quién sino iba a dejar que animales llenos de mugre del bosque caminaran sobre una tarta?" cuestiona indignada y con un poco de asco mientras el rostro decrépito de la buja malvada se asoma por la ventana de la cocina. Todos se quedan paralizados, Blancanieves y los animales, hasta que por fin las aves que paseaban sobre la comida de la princesa reaccionan. "¿Pero… pero qué hacen esos pájaros? ¿Me están atacando? ¡Me atacan Emma!"
"A ti no, Regina. Es al personaje de la película"
"Claro, a mí no, sólo a la madrastra de Tontanieves… ¡Ah, si soy yo!"
"Regina…."
"Y ahora los enanitos se montan en ciervos y corren a salvarla…. ¿es una broma? ¡Medio enanito sería suficiente para tronchar a un pobre ciervo! Y por dios, si una vieja con cara de loca te dice que si muerdes una manzana se cumplirán tus deseos, te mereces morir… ¡Eso es selección natural!"
La vena del cuello de Regina se va hinchando por momentos y Emma tiembla al pensar en ese final en el acantilado… ay dios. El momento se acerca trepidantemente y frente a ellas, Blancanieves se ha desmayado al morder la manzana y la bruja da por finalizado su plan, dispuesta a huir.
"Ah no… ¡Ah no! ¿Voy hasta la casa de los enanos andando con mi cadera de vieja reumática y ahora salgo de la casa caminando y aun hechizada de anciana? ¡¿Y lloviendo?! ¿Y huyo? ¿Huyo a un acantilado? ¿En lugar de disolverles con una bola de fuego? Espera…. ¿Me están mirando a mí? ¿Esos cuervos me miran a mí?" pregunta agarrando la mano de la salvadora que está a su alcance y apretándola cuando no recibe respuesta. "Emma…. No será verdad, ¿no? Emma… ¡Emma! ¿Por qué querría esa bruja mover la piedra, para qué se escondería en la punta de un acantilado? ¡No tiene sentido! ¡No muevas la piedra, no muevas la piedra, cuidado con el rayo, ¡CUIDADO!"
La bruja malvada se precipita acantilado abajo y Emma traga hondo. "Ay dios…."
"No, ¡no!, ¡NO! ¡¿PERO QUE MIERDA DE FINAL ES ESA?! ¡NO, NO, NO, NO!"
"Regina, calma cariño, espera. No. Suelta ese DVD, él no tiene la culpa, espera, espera, ¡No! ¡QUE NOS COBRAN MULTA!"
"…."
"Vale… Lo avisé. No pienso pisar nunca más el videoclub…"
Fin.
