Hola chicos,
Disculpen por la demora, he tenido un montón de trabajo y eso sumado a problemas de conexión a internet me han impedido actualizar pronto. Sin más les dejo el siguiente capítulo.
Los personajes como siempre pertenecen a la gran Rumiko Takahashi. Espero les guste. Nos leemos abajo.
Capitulo 2
Escondida tras el aquel árbol pude seguir escuchando a aquellas personas, ahora ya no tenía duda de que estaban discutiendo; sin embargo aun estaba un poco lejos y no podía oír que era lo que estaban diciendo ni tampoco ver sus rostros; por eso decidí subirme al árbol para intentar ver mejor.
No era tonta, el hecho de estar perdida no significaba que iría a entregarme abiertamente a desconocidos sin estar segura que me podrán ayudar.
Me escondí tras las ramas para no ser descubierta, ahora podía verlas con más claridad. Eran cuatro siluetas que se podían distinguir, deduje que dos de ellos eran varones y las otras dos mujeres por su cabello casi tan largo como el mío, una de ellas era la que estaba discutiendo con su compañero.
- ¿Acaso no entiendes una guerra está a punto de iniciarse? Quizá la más grande de todas y tú quieres perder tiempo buscando a una persona que ni siquiera sabes quién es o si existe si quiera.
-Dice la leyenda que caerá del cielo y...- empezó a decir el chico con quien discutía apretando los dientes, como intentando calmarse.
-…Y nos liberará completo- termino exaltada la chica- eso ya lo sé ¡todos lo sabemos!
Me pareció que estaba histérica un poco pirada, pero algo en la frustración de su voz me decía que en cierto modo tenía razón.
El muchacho con quién a diferencia de la chica seguía sin alterarse, como si esta discusión fuera algo habitual. Más tarde descubrí que sí lo era
- Mira no digo que no tengas razón- volvía a decir ya más tranquilo- sólo que de antemano sabías que tenía que pasar, nosotros ya entrenamos lo necesario ahora debemos de tratar de encontrar al quinto elemento antes de algo malo pase. ¿No crees que estas furiosa por no ser tú la elegida más que porque aún no lo encontramos?
La chica se quedó callada mirándolo con recelo, luego el segundo muchacho que no había hablado hasta ese entonces intervino
- Suficiente, siempre discuten por lo mismo y nunca llegamos a nada
En ese momento al escuchar su voz, me estremecí, tuve un dejavu, ya saben cuando sienten que ya han vivido algo pero en verdad nunca paso.
Yo lo sentí porque ya había escuchado esa voz antes, la pregunta era ¿Dónde? A ninguno de esos cuatro chicos se le distingue el rostro sólo sus siluetas en la obscuridad
-Definitivamente tengo que lograr verles el rostro- pensé
Me acercarme un poco más decidida a descubrir sus identidades y entonces…
Crack
¡Oh no! la rama se está rompiendo y ahora ¿Qué hago?... ya sé no respires, mantente inmóvil
Crack
Muy tarde
En menos de un segundo ya estaba en el suelo con un terrible dolor en mi cabeza y espalda; por supuesto cómo era de esperar las cuatro misteriosas personas ya se habían percatado de mi presencia por todo el ruido que hice al caer.
- Por allá- se escucho la voz del chico que segundos antes estaba hablando- alguien esta espiandonos
Lo siguiente que supe fue que esas cuatro personas me rodearon y hasta pude escuchar el grito ahogado de una de las chicas. Intenté reunir las pocas fuerzas que me quedaban y abrir los ojos y allí estaban aquellos desconocidos mirándome fijamente y aunque por el golpe que me di aún no podía enfocar bien sus rostros casi pude jurar que vi como una de las chicas levantó el agua en el aire y me cubrió la frente con ella
-¿Quiénes son?- Me atreví a preguntar
Ellos se sorprendieron, creo que pensaron que me había desmayado luego una voz familiar dijo
- No te preocupes…ahora estás a salvo- después de eso todo se volvió obscuro
Pero no puedo equivocarme, esa voz era la de Ukyo.
Desperté y lo primero que vi fue aquel río, estaba al lado de mis zapatos y mis calcetines en aquel viejo roble donde todo comenzó. Primero me sentí aliviada pero luego me preocupe
¿Todo ha sido un sueño?
¡No! Me niego a creerlo el dolor en mi espalda y mi cabeza me lo confirman… No ha sido un sueño pero todo está tal como lo deje, mi libro, mis cosas incluso mi uniforme está en buen estado… Creo que después de todo si fue un sueño pero hay que admitirlo fue tan real para ser sólo mi imaginación
Resignada volví a ponerme mis calcetines y mi zapatos, cogí mi libro y regrese junto a la clase.
Lo poco que quedaba de la excursión transcurrió normal, Shinosuke se había librado de los chicos y ahora estaba contando una divertida historia acerca de lo malo que era inventando excusas y hasta Ukyo volvió a aparecer y se unió a nosotros, no pude evitar verla y preguntarme si en verdad soñé todo aquello.
En el camino de regreso me senté junto a ella en el autobús y pasé cada momento que podía cerca. No puedo equivocarme, la conozco demasiado bien, esa voz…era suya, estoy segura. Después de un rato note que le estaba empezando a incomodar que la mirara tan fijamente pero necesitaba encontrar algo…alguna pista en su rostro, en sus ojos, una señal… cualquiera. Pero no fue así ella seguía siendo ella, con su largo cabello castaño sujetado en una coleta baja, sus siempre grandes ojos color azul pálido y su sonrisa sincera, al verla recordé viejo tiempos antes de que se alejará después de la muerte de mi madre. Ahora que lo pensaba con más detalle no la había visto sonreír así desde hacía mucho tiempo. Se veía verdaderamente feliz.
Supongo que eso subió mis ánimos y me olvide por completo de lo que paso en las orillas del río y por poco logro sacar esas extrañas ideas de mi cabeza si no fuera porque el autobús se descompuso en medio de la carretera que cruzaba el frondoso bosque. Al parecer un neumático se había pinchado con una misteriosa roca puntiaguda, y cuando quiso poner el repuesto este estaba cubierto de lodo, por tanto tendríamos que pasar un buen rato allí.
El profesor nos indico que no nos separáramos del grupo, y sinceramente no pensé que fuera necesario la noche había caído y el bosque en la oscuridad resultaba aterrador. Así que formamos un pequeño círculo cerca del vehículo a esperar que el problema sea solucionado por los adultos.
-Akane, necesito que me acompañes un momento- fue la pequeña mano de Ukyo la que sobresalto al posarse sobre mis hombros
Yo la mire sin entender nada ¿Qué parte de No se alejen no entendió?
-Ukyo no creo que sea muy buena idea
-Po favor… es urgente- dijo insistiendo con más fuerza en su agarre
-No te preocupes yo te acompañare…- empezó a decir Shinosuke que se encontraba a mi lado
-NO- casi grito Ukyo
-¿Por qué no?- interrogó él
-Pues… es que verán… tiene que ser Akane…- respondió balbuceando mi amiga
-¿Por qué yo?- dije confundida, en otras ocasiones no pediría tantas explicaciones e iría ciegamente pero después de lo que ocurrió en la tarde lo último que quería era volver al bosque.
- Es que verán… yo…- dijo como buscando las palabras adecuadas- Necesito ir al baño ¿de acuerdo? – termino un poco sonrojada
-¡Oh!- exclamo Shinosuke ya sin argumentos- Ya veo, creo que no tienes de otra Akane
- Vale- respondí desganada, sabía que no tenía otra opción, ella hubiera hecho lo mismo por mí.
Nos alejamos del grupo un poco más de lo necesario, pero no podía culparla a mí también me daría mucha pena si alguien llegara a vernos. Ukyo caminaba adelante guiándome en un lugar donde ya no había sendero, parecía conocer muy bien el lugar y aunque ya habíamos caminado bastante no tenía intención de detenerse. Fue allí cuando empecé a sospechar que algo no iba bien.
-Ya es suficiente- dije firme- nos estamos alejando mucho del grupo
Ella no se inmuto y siguió caminando, nada en su actitud me hizo saber que me había oído; Ya irritada apresure el paso y me puse delante de ella mirándola con reproche. En ese punto ya había quedado bastante claro que no tenía necesidad de ir al baño.
- Basta, tenemos que regresar- dije firme
Ella simplemente me miro seria, me hizo a un lado y siguió adelante.
-Si quieres seguir, adelante- le grite desde mi posición- pero yo me regreso
Gire para volver por donde habíamos venido, rogando a todos los dioses que me acordará del camino pero en ese momento un fuerte viento me golpeo en el rostro y me hizo retroceder varios paso. Ukyo seguía mirándome seria.
-¿Qué es lo que ves?- pregunto firme
-¿de qué demonios hablas?- le reproche- ¿Qué tipo de broma es esta? Yo…
-¿Qué es lo que ves Akane?- volvió a decir más fuerte
Fue allí cuando el viento se volvió tan fuerte que me obligo cubrirme los ojos, cuando los abrí me encontraba sola en aquella oscuridad. Intente correr pero fue inútil como si estuviera atrapada en círculo y siempre volvía a aquel mismo lugar.
- Vamos Akane piensa, debe de haber algún modo de salir de aquí
¿Qué es lo que ves?
Las palabras de Ukyo resonaron en mi cabeza
¿Qué veo?
¿Pero cómo alguien puede ver algo es esta infinita obscuridad?
Vamos concéntrate Akane ¿Qué ves?
En ese momento apareció frente a mi aquella bola de luz que había seguido esa misma tarde. No podía creer que de nuevo me estuviera pasando. Frote mis ojos para asegurarme de que esta vez no era una ilusión y efectivamente no lo era. Enfrente de mi se encontraba aquella esfera luminosa fija.
Sin saber por que intente tocarla, pero apenas y la había rozado cuando esta comenzó a moverse y todo a mi alrededor se transformo completamente, ahora me encontraba frente a una gran cascada con un pequeño manantial a sus pies y flores, que nunca había visto, alrededor. Y en medio de la cascada, inmóvil nuevamente resplandecía bajo la luz de la luna la esfera de aquella extraña luz.
Decidí que era momento de enfrentar el problema e ir detrás de aquel resplandor. Pero al dar el primer paso la tierra bajo a mis pies empezó a hundirse arrastrándome con ella, quise intentar salir pero fue inútil cada vez me hundía con mayor rapidez.
Qué tontería- pensé- no me dejare vencer por un poco de tierra.
Y con ese pensamiento hice mi mejor esfuerzo para despejar el espacio a mi alrededor con mis manos y conforme iba alejando la arena esta se solidificaba hasta que por fin logre salir.
Corrí hasta la orilla del estanque pero apenas llegue a aquel lugar las flores se transformaron en pequeñas llamas de fuego que ardían cual sol, me estaban haciendo daño de solo mirarlas y no podía detenerlas.
Akane eres una artista marcial- me dije a mi misma- sabes que todo el dolor el más mental que físico
Y con toda la determinación que pude reunir cerré mis ojos y camine a través de las llamas ignorando el temor a quemarme que ello representaba, para mi sorpresa no fue doloroso sino más bien diría que cálido.
Pero el momento no me duro mucho ya que automáticamente un fuerte torbellino se instauro a mi alrededor dejándome sin aire al centro del vórtice. Caí de rodillas al suelo mientras veía mis largos cabellos flotar sin ningún control; en esta ocasión si me desespere un poco no podía hacer nada contra el viento es impredecible. Con mis últimas fuerzas solté el aliento que contenía y para mi sorpresa cuando lo hice el ventarrón se calmo y todo volvió a estar en silencio.
Solo restaba entrar en el manantial y de algún modo subir la cascada para llegar a la esfera de luz
- ¿fácil verdad?- pensé irónicamente
Pero ya había llegado hasta ese punto y no me iba a rendir tan fácilmente.
De pequeña siempre tuve miedo al agua, ya que en uno de los paseos con mi familia. Nabiki me convenció de adentrarme más allá de lo debido, si no fuera por la reacción de un muchacho que estaba cerca me hubiera hundido hasta el fondo. Desde aquel entonces si bien he podido superar poco a poco mi temor, siempre he conservado un respeto hacia ese elemento y todo lo que representa.
Me adentre al pequeño manantial y a duras penas llegue hasta el borde de la cascada, si quería llegar hasta la estela tenía que subir por ella pero no encontraba cómo.
-Si tan solo yo pudiera fluir con ella- dije en voz baja mientras dejaba que mis dedos recorrieran el agua que caía
No sé cómo explicar lo siguiente que paso, pero de algún modo yo estaba subiendo en contra de la corriente y me detuve justo enfrente de lo que tanto buscaba. Al principio me asuste por el misterio que significaba, pero luego pensé en todo lo que había pasado para llegar hasta allí y con determinación lo tome entre mis manos, se sentía tan familiar, tan poderosa.
La luz resplandeció en mis manos y la sentí disparar algo directo hacia mi, pero no dolió al contrario se sintió bien, la esfera viajo directo a mi pecho y de sus lados salieron dos hilos de luz que se sujetaron a mi cuello a modo de collar. Sostuve el extraño medallón entre mis dedos y este poco a poco dejo de brillar, dando paso a un dije circular, con cuatro símbolos en su interior.
No puedo decir en qué momento exacto todo ese paisaje desapareció y me halle de nuevo en lo oscuro de aquel bosque, sin manantial ni flores rojas, sin cascada ni arenas movedizas. Solo yo y aquel aterrador bosque, que por alguna razón ya no me daba miedo.
Caí de la impresión intentando asimilar todo lo que había pasado y recuperar el aliento, que siendo sincera, no sé en qué momento perdí.
- Vamos levántate- escuche la amable voz de una mujer- ¿qué esperas? – pregunto sin perder su tono.
Casi me sentí obligada a hacerlo, su voz era tan dulce casi celestial nunca había escuchado una voz como aquella, casi reconfortaba el alma
-Bienvenida- me dijo una vez me incorporé- te estábamos esperando
Era una mujer joven quien se hallaba ante mí, poseía una belleza excepcional: cabello castaño no muy largo recogido en una coleta de lado, ojos café intenso y piel blanquecina. Tenía una dulce sonrisa que dirigía hacia mí. Vestía un largo vestido blanco e iba descalza.
- ¿Quién eres?- me atreví a preguntar sabiendo que era descortés, pero lo hice tan bajo que nunca supe si me había escuchado.
- Mi nombre es Kasumi- respondió amable- pero me conocen como la madre Tierra.
-¡Vaya! parece que debo de haberme dado muy duro en la cabeza…- susurre- lo siento- agregue al ver su expresión
-No te preocupes, querida, te estábamos esperando- dijo sin perder su sonrisa- pero no puedo quedarme mucho tiempo. Sólo vine a darte la bienvenida en verdad te necesitábamos
-pero…- interrumpí
- De verdad, no tengo mucho tiempo- me cortó- ellos te lo explicarán todo. Bienvenida al grupo
Y tan rápido como vino desapareció, camine unos pasos y grité:
- ¡espera! no te vayas ¿Quiénes son ellos?
- Nosotros- dijo la voz una chica a mis espaldas
Volteé a verla pero para mi sorpresa no estaba sola eran en total 4 personas, las mismas que vi discutiendo en el río. Me quedé tan sorprendida que no pude decir nada.
Mi vista viajo automáticamente hacia un rostro que conocía muy bien. En el extremo de aquel grupo estaba Ukyo que me miraba con una sonrisa tan abierta y los ojos llenos de entusiasmo, luego me fije en la chica que hace un momento había hablado, estaba junto a mi amiga y quizás por eso pude ver lo increíblemente diferente que eran sus expresiones ella me mira despectivamente; los dos chicos que también se encontraban allí no me sonreían solo me miraban con curiosidad como si estuviera en una especie de extinción, me empecé a sentir incómoda por eso
- ¿qué está pasando?- dije, mi pregunta obviamente estaba dirigida a Ukyo pero quien me respondió fue uno de los chicos
- Descuida te lo explicaremos todo- dijo, reconocí su voz nuevamente, era el chico que intentaba calmar a sus compañeros la última vez
- Mi nombre es Ryoga Hibiki, bienvenida- empezó a decir mientras mostraba un colmillo al sonreír y me estrechaba la mano, con eso pude sentir lo sincero de su saludo- bueno ya conoces a Ukyo y ella es Shampoo…
- No hay tiempo para saludos- expreso molesta Shampoo- ¿alguien quiere explicarle a la novata como son las cosas aquí?
- No hay necesidad de ser tan descortés- la reprobó Ukyo
- Mira, tú a mi no me dices como tengo que hablar- respondió ella
- Nos alegra mucho tenerte aquí, Soy Ranma Saotome- el chico que hasta el momento no había intervenido corto la discusión con su potente voz, y cuando vio que Shampoo no tenía intención de ser ignorada le dirigió una fría mirada con sus enormes ojos azules, pero no eran del azul pálido el cual poseía Ukyo, los suyos era color del océano tan intenso que estoy segura que al más mínimo descuido podrías perderte en ellos.
Ranma era alto, quizá un poco más que Shinosuke, tenía cabellos azabache en una trenza que los sujetaba y vestía una camisa china holgada color rojo con mangas largas.
- Akane Tendo- me presente ante todos ellos haciendo una pequeña reverencia
-¿Porqué no te sientas Akane?- me invito Ryoga sonriente
Obedecí y todos hicieron lo mismo. En ese momento, sentados todos sobre el suelo del bosque pude observar bien sus facciones, Shampoo aunque con el ceño fruncido, era bonita, su largo cabello purpura y sus ojos del mismo tono le daban una belleza exuberante, sin mencionar que poseía un cuerpo perfecto que yo ni en mis sueños podría poseer. Ryoga tenía los ojos achocolatados muy parecidos a los míos, con una pañoleta en la frente para evitar que sus negros cabellos le impidan la vista y una camisa color amarillo.
- No le hagas mucho caso a Shampoo- la voz de Ukyo me saco de mis pensamientos, al hablarme al oído para que nadie más pudiera oírnos- siempre esta quejándose, a partir de ahora no más secretos, amiga, entenderás todo- termino de decir guiñándome un ojo.
Mi cabeza no dejaba de dar vueltas, aún no comprendía bien que es lo que estaba pasando, quiénes eran realmente estos extraños chicos ni qué es lo que significaba todo aquello; por el momento me limité a sonreírle a Ukyo e inconscientemente sujete el dije que colgaba en mi pecho. Algo me decía que muy pronto encontraría las respuestas que estaba buscando.
Bueno llegamos al final de otro capítulo, ¿qué opinan?
Creo que ya se esta definiendo la trama ¿no creen? Pero aún falta mucho por recorrer. Espero les haya gustado, déjenme sus comentarios para saber que opinan.
Muchas gracias a todos por leer. Un agradecimiento especial a Sav21, FlynnChan y Haro Adrianne. A continuación las respuestas
Sav21, Bueno creo que con este capitulo ya sabemos por qué Kasumi no estuvo en el anterior, decidí darle un rol un poco más protagonico en este fic y con respecto a Shinosuke, será un personaje que dará mucho que hablar. Gracias por seguir la historia, espero tus comentarios
Flynnchan, Espero que este capitulo te haya gustado se irán haciendo más largos conforme avance la historia
Haro Adrianne, lamento haberte dejado con la intriga espero este capítulo lo
Y a todos los lectores sileciosos, gracias por entrar y darle una oportunidad a la historia.
Abrazos a todos,
Nita
